Muy buenas noches, queridas lectoras!

Aquí la continuación, siento mucho lo tarde que he actualizado este día pero es que no estaba en mi casa y por consiguiente no tenía mi computadora con Internet.

Por el anterior capítulo he recibido un solo review, n.n ¡gracias yomii20!

Sin más, dejo que lean!

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Disclaimer: Los personajes y ambientes de Naruto no me pertenecen, son propiedad del gran Masashi Kishimoto. La trama de la historia sí me pertenece.

Referencias de lectura:

- (Pensamientos) - (Sakura Interna)

- Flash back

- 0-0-0-0-0 Cambio de escena


Ojos en la espalda

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Parte X

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—Tazuna-san —llamó Kakashi de forma seria.

—¿Qué sucede? —respondió el hombre de manera nerviosa.

—Debemos hablar —concluyó el Jounin con el entrecejo ligeramente fruncido.

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El equipo 7 junto con el constructor Tazuna, estaban parados frente a los dos ninjas enemigos, éstos se encontraban amarrados a un árbol y sin poder moverse.

—El protector es de la Villa Oculta de la Niebla —comentó Sakura que estaba con los brazos cruzados en medio de sus compañeros.

—Efectivamente —dijo Kakashi—. Estos shinobis son famosos por seguir luchando sin importar lo que pase.

—¿Cómo leíste nuestros movimientos? —habló uno de los ninja de la Niebla.

—¿En serio? —formuló la peli-rosa enarcando una ceja, atrayendo la atención hacia ella—. En un día soleado como este donde no ha llovido en días, no puede haber un charco —su voz sonó serena y luego sus ojos tuvieron un destello de burla—. Un buen ninja no hubiera pasado por alto un error tan absurdo como ese al realizar una emboscada.

—Maldita niña…—le respondió uno en un gruñido, pero guardó silencio ya que la mirada de ella tenía algo que la hacía intimidante cuando observaba intensamente, además la situación no era favorable para ellos.

—Si es por eso, ¿por qué dejaste a los chicos pelear? —le preguntó Tazuna al sensei del equipo.

—Si hubiese querido, los hubiera matado al instante, pero…—respondió el peli-gris de forma seria—. Hay algo que necesitaba saber…

—Detrás de quién iban estos dos —completó Sakura cerrando sus párpados.

—¿A qué te refieres, niña? —dijo titubeante el constructor.

—Me refiero a que si iban tras de usted o alguno de nosotros, un ninja atacando a un ninja —respondió abriendo nuevamente sus ojos y hablando de forma seria—. No sabíamos que había shinobis siguiéndolo. Nuestra misión era simplemente protegerle de ladrones y asaltadores de caminos. Esto se ha convertido en al menos una misión de rango B. Se suponía que era simplemente protegerlo hasta que terminara de construir su puente.

Tazuna bajó la mirada, manteniéndose en silencio pero preocupado a la vez.

—Si se hubiera sabido que habría ninjas tras de ti, esta misión habría sido clasificada como B, haciéndola más costosa. Estoy seguro que tienes tus razones, pero causa problemas que mientas acerca de la misión. Ahora operamos fuera de nuestra competencia —habló ahora Kakashi.

—Deberíamos tratar primero la herida de Naruto-kun —propuso la rosada.

—(La mano de Naruto podría ser un problema) —el peli-gris dio un suspiro.

—Tendremos que regresar a la aldea —comentó Sasuke.

Ese comentario hizo que el rubio se sintiera impotente, estaba siendo una carga para su equipo y había preocupado a Sakura. Era la primera vez que hacía una misión fuera de la aldea y lo había arruinado, pero ya no más, no volvería a ser un inútil en una misión. Tomó un kunai y lo enterró en su herida haciendo que saliera sangre.

—¡Naruto-kun! —exclamó la chica impresionada al igual que los demás de ver lo que había hecho el rubio.

El chico de marcas en las mejillas, hizo la promesa ante esa herida en su mano que no volvería a ser un estorbo, no volvería a perder ante Sasuke y protegería al anciano aunque le costase la vida.

—¡Continuemos la misión! —concluyó el rubio con mirada y sonrisa de determinación.

—(Tal vez… no debería sobre-protegerlo tanto. Creo que… estoy interfiriendo en su desarrollo como ninja. Debo dejar que afronte las situaciones… por sí mismo. Solo así se hará más fuerte) —pensó la peli-rosa bajando la mirada, sin embargo en su interior se sentía orgullosa por la valentía y determinación de su amigo.

—Naruto… es bueno que estés liberando el veneno pero…—le dijo el sensei—. Si pierdes un poco más de sangre… mmm… vas a morir —ante estas palabras el joven se puso azul y comenzó a sudar a mares—. Sería buena idea que pararas el sangrado, enserio —continuó con una sonrisa y su ojito feliz.

—¡No, no, no! ¡Eso es malo! ¡No puedo morir por algo como esto! ¡Sálvenme! —comenzó a chillar el chico moviéndose de aquí para allá.

—Déjame ver tu mano —la rosada se acercó al rubio mientras de su mochila sacaba unas vendas.

—¿Acaso eres masoquista, Dobe? —dijo con burla el peli-negro que hasta ahora se había mantenido en silencio.

—¡Cierra la boca, teme! —le respondió con un grito mientras le mostraba su mano a la chica.

Poniéndole las vendas, Sakura se percató que la herida estaba comenzando a cerrarse lentamente. Entonces un recuerdo de hace unos años le vino a la mente.

Flash back.

En la biblioteca exclusiva del Hokage se encontraban el mismo y una Sakura de nueve años.

El anciano estaba en un escritorio firmando algunos documentos y haciendo informes, y la joven Sakura estaba en una mesa cerca del anciano estudiando unos pergaminos. El Tercero había concedido a la rosada el deseo de saber cómo se manejaba una aldea ninja, por lo que algunos días a la semana se instalaban, en secreto, unas horas en la biblioteca de la torre del Hokage para poder enseñarle cómo funcionaba todo, la historia de la aldea, entre otras cosas.

Hokage-sama dijo la chica con un tono de voz dudoso.

Dime que te incomoda, Sakura-chan el hombre hacía un buen rato que se había dado cuenta de la expresión pensativa de la joven y sabía que algo le estaba molestando, pero ella no se atrevía a decírselo.

Yo…comenzó ella, frunció el ceño y apretó los labios—. He oído a algunos aldeanos hablar sobre… sobre Naruto-kun. Ellos dicen… que es un demonio preguntó acerca del niño que era su amigo hacía un tiempo.

¿Mmm? expresó con el ceño fruncido, se suponía que las personas no debían hablar de ese tema frente a las nuevas generaciones.

¿Por qué las personas dicen eso? comenzó a hablar un poco enojada—. ¿Por qué tratan así a Naruto-kun? Él es un buen chico, es agradable, es gracioso, nunca se rinde cuando falla. ¡¿Qué les ha hecho él para que lo traten de esa manera?! A veces hace travesuras, pero… ¡Él no es un demonio! terminó de hablar con la respiración agitada mirando al anciano.

Él se quedó unos minutos observando en silencio a la niña mientras reflexionaba acerca de contarle la verdad o no. Optó por la primera, él sabía que Sakura era confiable y mantenía un pensamiento diferente a los demás, ella no se apartaría del chico.

¿Recuerdas cuando te enseñé acerca de los bijuus y de las personas que los contienen en su interior? preguntó luego de dar un suspiro.

Hn asintió ella, pero todavía el anciano no le respondía a su pregunta.

¿Recuerdas también cuando leíste sobre lo que pasó hace nueve años en la aldea? volvió a cuestionar.

Sí, Hokage-sama. Hace nueve años fue el ataque del Kyuubi. Pero, ¿qué tiene que ver todo eso? preguntó confundida.

Lo que te voy a decir es de extrema confidencialidad, Sakura-chan. Ningún niño aparte de ti debe saberlo comenzó a decir el anciano mientras se levantaba de su asiento y se dirigía a una ventana, entrelazó sus manos por detrás y le dio la espalda a la niña quien lo observaba expectante—. Hace nueve años, Uzumaki Kushina era la jinchuuriki del zorro de nueve colas.

(¿Uzumaki? Como Naruto-kun) pensó la niña.

Ella era la esposa del Cuarto Hokage, Namikaze Minato, y estaba embarazada cuando ocurrió esa calamidad. En el momento que Kushina estaba dando a luz, algo provocó que el sello que mantenía prisionero al zorro se rompiera. El demonio se liberó y comenzó a destruir la aldea, llevándose consigo las vidas de muchos shinobis y aldeanos. La ruptura del sello provoca la muerte inmediata del jinchuuriki, sin embargo Kushina al ser del clan Uzumaki y poseer un chakra especial, le ayudó a retrasar un poco más su muerte. Minato debía hacer algo rápido, su hijo estaba recién nacido, su esposa estaba muriendo, y la aldea estaba siendo destruida por el Kyuubi. Para que su hijo pudiera vivir y salvar a la aldea, tuvo que tomar una difícil decisión para un padre, convertir a su propio hijo en jinchuuriki.

La chica ahogó un grito con sus manos, lo que estaba escuchando de la boca del Hokage era muy triste.

Minato y Kushina se sacrificaron para salvar a la aldea, pero más importante aún, se sacrificaron para salvar la vida de su único hijo… el pequeño Naruto terminó de hablar el hombre dándose la vuelta y observando como los ojos de la niña se cristalizaban.

Gruesas lágrimas comenzaron a deslizarse por las mejillas de la niña, sus hombros se convulsionaban al tratar de reprimir los sollozos. Ahora entendía muchas cosas, el por qué Naruto no tenía padres y no sabía nada de ellos, por qué las personas lo trataban así, era todo tan trágico.

Decidí que Naruto no debía saber quiénes eran sus padres ni tampoco que era un jinchuuriki, también prohibí que hablaran sobre ello a las nuevas generaciones después del ataque para que él tuviera una vida normal. Pero la mayoría lo culpa por las pérdidas de las personas ese día y no puedo hacer nada al respecto para que no eviten que sus hijos se involucren con Naruto dijo el anciano dando un suspiro cansado, le hubiera gustado que las cosas fueran diferentes para el rubio.

Él debería s-ser considerado un héroe, sus padres d-dieron la vida para proteger a la g-gente de la aldea convirtiéndolo en el contenedor de un demonio. ¡Es muy injusto, Hokage-sama! ¡Naruto-kun no merece ser tratado de esa manera! decía la niña sin poder contener el llanto.

Ya no podemos hacer nada, pequeña Sakura comentó el hombre en un susurro audible para la niña.

Sí se puede habló unos minutos después, llamando la atención del Tercero mientras se quitaba las lágrimas con su mano derecha—. Estaré junto a él. Mientras esté al lado de Naruto-kun, no dejaré que vuelvan a tratarlo así. Haré todo lo posible para que sea feliz, ¡protegeré a mi amigo con mi vida! exclamó con determinación en su mirada.

(Kizashi, Mebuki, Ryosuke. Deberían estar orgullosos, han hecho un buen trabajo con ella) pensó el Hokage con una mirada de orgullo hacia la peli-rosa y una pequeña sonrisa en sus labios.

Fin flash back.

—(La herida está comenzando a sanar) —pensaba la rosada con rostro serio—. (Ese poder curativo… es el zorro de las nueve colas).

—Tienes una expresión muy seria, Sakura-chan —dijo el rubio llamando la atención de la chica que se había perdido en sus pensamientos—. Me estás asustando. ¿V-voy a estar bien? —preguntó mientras temblaba, temiendo por su vida.

—Estarás bien, Naruto-kun —respondió ella inclinando su cabeza a un costado, regalándole una dulce sonrisa y haciendo que el chico suspirara aliviado.

—Sensei… Debo hablar con usted —expresó Tazuna llamando la atención del nombrado y sus alumnos—. Es acerca de ésta misión…

Tazuna les explicó acerca de la verdadera razón por la cual contrató ninjas, de la actual situación de su país, acerca del magante corrupto Gatou que había tomado el control del país mediante la violencia y el dinero, y les habló de que lo único que podía ayudar a la economía del País de las Olas era el puente y que por eso estaban persiguiéndolo para matarlo. Luego de ver los pros y los contras se decidió que continuarían la misión y si estaba a su alcance tratarían de ayudar a resolver la situación del lugar.

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Ya habían llegado al País de las Olas, iban caminando por un sendero rodeado de árboles.

Luego de tomar la decisión de seguir la misión, tomaron un bote para llegar al país. Por precaución, el hombre del bote decidió usar los remos en lugar del motor, les explicó que de esa manera y gracias a la densa niebla no serían detectados por los hombres de Gatou. También les recomendó que utilizaran la ruta que estaba rodeada de vegetación, de esa manera el anciano constructor podría llegar a salvo a casa, junto con el equipo de ninjas.

Kakashi iba caminando junto a Tazuna, más adelante estaba Sasuke junto a Sakura, hombro con hombro, y liderando la marcha iba Naruto. El peli-negro adelantó sus pasos hasta situarse junto al Uzumaki, éste lo tomó como una declaración de competencia y se dijo a sí mismo que no se dejaría vencer por el Uchiha. Naruto corrió unos metros y comenzó a mirar a todos lados como buscando algo, sacó un shuriken y lo arrojó a unos arbustos alarmando a los mayores.

—Ah… solo era un ratón —dijo el rubio con pose despreocupada haciéndose el genial.

—¡NO TRATES DE ASUSTARME, MALDITO ENANO! —gritó Tazuna que estaba con los nervios a flor de piel.

—¡Para de usar tus shurikens! ¡Puede ser realmente peligroso! —lo reprendió el sensei con varias gotas de sudor.

El rubio hizo caso omiso a lo que le decían y continuó buscando por todos lados, nuevamente sacó otro shuriken y lo arrojó a unos arbustos. En esta ocasión, Sakura detectó por un segundo un destello de chakra que no pertenecía a su grupo y se dirigió al lugar donde su amigo arrojó el segundo shuriken.

—Ya basta, tranquilízate —dijo Kakashi aprovechando que la peli-rosa no le prestaba atención al chico para darle un coscorrón en la cabeza.

—¿Por qué hizo eso, sensei? —se quejó el chico.

—Deja de actuar como un tonto —le reprendió nuevamente.

Sakura encontró en el lugar a un conejo blanco que se había desmallado del susto por el arma que casi lo mata. La chica frunció el ceño poniéndose alerta.

—Kakashi-san —llamó con tono serio, captando la atención de todos.

—Es solo un conejo —expresó aliviado el constructor cuando llegaron a su lado.

—No es solo un conejo. Es un conejo de nieve —continuó la chica.

—El conejo de nieve cambia el color de su pelaje de acuerdo con la cantidad de luz solar que recibe. Blanco es el color que tiene en invierno —habló Kakashi con la misma expresión de su alumna, cruzando su mirada con la rosada entendió que ella sabía lo que eso significaba.

—(Este conejo ha sido enjaulado con el propósito de utilizarlo para el Kawarimi no jutsu. O sea que ya están aquí) —pensaron a la vez el sensei y su alumna frunciendo aún más el entrecejo.

—¡TODOS, AGÁCHENSE! —ordenó el sensei al ver que una enorme espada había sido lanzada como un búmeran a donde ellos se encontraban.

Kakashi se tiró cuerpo a tierra sobre el constructor y Naruto, que eran los que estaban más cerca de él. Sasuke se tiró sobre Sakura para protegerla, pero al estar ella frente a él, quedaron en una posición muy comprometedora. Si hubieran estado en una situación distinta, la peli-rosa le hubiera dado un golpe por el atrevimiento del chico, sin embargo en esta ocasión la situación no lo ameritaba. Pero eso no evitó que un pequeño rubor apareciese en las mejillas de los jóvenes adolescentes.

La gran espada se clavó en un árbol y sobre el mango de ésta apareció un sujeto con la mitad de la cara vendada y el torso descubierto.

—Vaya, vaya… ¿No es este el ninja perdido de la Aldea Oculta de la Niebla, Momochi Zabuza? —comentó con voz despreocupada el peli-gris.

Naruto pensó que ésta era su oportunidad de demostrar que no era un inútil, y se dispuso a darle batalla al ninja recién llegado. Sin embargo, no pudo realizar su cometido porque Sakura lo detuvo levantando una mano frente a él y viendo de manera seria al ninja de la Niebla.

—Él no es como los ninjas anteriores —dijo al ver por el rabillo del ojo la expresión confundida del rubio.

La peli-rosa podía sentir la gran cantidad de chakra que poseía el sujeto de la espada, éste emanaba un aura malvada, y por como lo identificó Kakashi sabía que era un sujeto peligroso.

—Todos retrocedan, él está a otro nivel —ordenó firme el sensei.

—Al parecer eres Kakashi, el tipo del Sharingan —habló Zabuza, ese comentario llamó la atención de Sasuke y Sakura quienes fruncieron el ceño hacia el sensei—. Siento molestarte… pero me voy a llevar a ese viejo.

—No se separen y protejan al señor Tazuna. Ni se les ocurra meterse en esto, ¿oyeron? Ése va a ser su trabajo en equipo de hoy. –dijo con firmeza a sus alumnos—. Zabuza, antes que nada…—mientras con su mano izquierda tomaba su protector frontal haciendo que todos lo miraran expectantes—. ¡Tú pelearás conmigo! —concluyó destapando su ojo izquierdo y desvelando así un ojo Sharingan.

—Vaya… Por fin puedo ver el famoso Sharingan. ¡QUÉ GRAN HONOR! —expresó con burla el enemigo.

Los jóvenes Uchiha estaban en shock al ver el ojo que ocultaba su sensei, Sakura fue la primera en reaccionar viendo con el entrecejo fruncido al peli-gris y sintiendo un sentimiento de rabia crecer en su interior.

—¡¿Por qué tiene un Sharingan?! ¡¿Cómo lo obtuvo?! —exclamó con enojo la chica y elevando el tono de voz.

Todos los presentes dirigieron su atención a ella quien se había acercado unos pasos al sensei y apretaba fuertemente sus manos en puños. La rosada sabía que Kakashi no era un Uchiha y la única manera que pudiera haber obtenido el Sharingan es arrebatándoselo a un miembro de su clan. Pensar en eso la ponía realmente furiosa, tocar cualquier tema que tenga que ver con los Uchiha hacía sentir ese sentimiento que no podía ocultar como las demás emociones.

—¡RESPONDA! —dijo con rudeza, fuera de sí, y dirigiendo su mano al estuche de armas en la pierna derecha.

—Tranquilízate, Sakura —habló el sensei extrañado por el comportamiento de ella.

—Todos hablan de Sharingan. ¿Qué demonios es eso? —expresó el rubio un tanto alterado por la reacción de la rosada.

—El Sharingan es un doujutsu que tiene la habilidad de adivinar y contrarrestar todo tipo de Genjutsu, Taijutsu y Ninjutsu —le respondió el peli-negro observando el raro comportamiento de la chica del equipo.

—Como sea, el Sharingan es más que eso —habló nuevamente la rosada tratando de serenarse, no era el mejor momento para una discusión en el equipo.

—La niñita rosa tiene razón. Eso no es todo. Lo temible es que puedes copiar cualquier técnica de tu oponente sólo con verla —aportó Zabuza, se podía notar lo entusiasmado que estaba al poder enfrentarse al Sharingan—. Cuando formaba parte del equipo asesino de la Villa Oculta de la Niebla… llevaba un pequeño libro guía repleto de información… de ninjas entre los cuales aparecía Hatake Kakashi. ¿Quieren saber qué decía? —comentó como si estuviera en una charla entre amigos—. El hombre que ha copiado más de mil técnicas de sus oponentes… el Ninja Copia, Hatake Kakashi.

—Kakashi-san, luego de acabar con esto quiero que me responda las preguntas —Sakura controló sus emociones aunque lo veía de forma desconfiada al igual que Sasuke, éste pensando que el sensei podría ser del clan.

—Lo resolveremos luego de que me encargue de éste asunto —respondió sin dejar de observar a Zabuza.

—Vamos al grano. Fin de la charla. Tengo que matar a ese vejestorio —los Genin rodearon a Tazuna para protegerlo—. Pero parece que tengo que vencerte primero, Kakashi —al terminar de decir esto, el ninja de la Niebla se impulsó con el árbol sacando su espada y desapareciendo de la vista de los demás.

—¡Allí está! ¡¿Está sobre el agua?! —exclamó el rubio.

Zabuza se encontraba parado sobre el agua haciendo un sello frente a su cara con la mano derecha y la izquierda la tenía extendida hacia arriba, también haciendo un sello.

—Ninpou: Kirigakure no jutsu —susurró el nombre de la técnica y una espesa niebla se comenzó a formar en el lugar al tiempo que él desaparecía gracias a ésta.

—¡Ha desaparecido! —dijo el joven Uchiha.

—Querrá matarme por sorpresa. Momochi Zabuza… es famoso por matar silenciosamente a su enemigo. Puede que nos mate sin llegar a darnos cuenta —la voz del sensei sonaba seria—. Y no puedo usar el Sharingan perfectamente… tengan cuidado, chicos.

—(Kakashi-san no puede usar bien el Sharingan, sin embargo, yo sí. Si la situación se complica demasiado, creo que tendré que…) —pensaba la peli-rosa con varias gotas de sudor por la tensión del ambiente, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz del Uzumaki.

—¡La niebla se está extendiendo!

—Ocho opciones —se escuchó por todo el lugar la voz de Zabuza—. Laringe, columna, pulmones, hígado, yugular, arteria aorta, riñones… y el corazón. ¿Cuál de estos puntos será mi objetivo? —todos se alarmaron ante estas palabras.

Kakashi realizó un sello de manos y liberó un poco de su chakra dispersando así la niebla que les impedía ver. El joven Uchiha había entrado en pánico al presenciar por primera vez el aura tan intensa de dos ninjas de nivel Jounin en combate. Sentir que su vida dependía de otro y que ésta pudiera acabarse con solo un parpadeo lo estaba enloqueciendo.

—(No aguanto más… Prefiero morir a seguir soportando esta tensión) —decía en su mente mientras apretaba el kunai en su mano de forma temblorosa.

—Sasuke… tranquilízate. Los protegeré aunque me cueste la vida —habló Kakashi sacando de sus pensamientos al moreno y llamando la atención de los demás—. No permitiré que mis camaradas mueran —dijo con una sonrisa sincera.

Esas palabras llegaron muy profundo en sus alumnos, recordándoles la primera enseñanza del peli-gris en la prueba de los cascabeles.

—¡Eso ya lo veremos! —se escuchó en el lugar.

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Ja ne!

-Editado: 09/05/17-