Y cuando te halle al final, quisiera conservarte junto a mí.
N/A: Me di cuenta que mi historia a la que tanto cariño le tenía estaba ya muy pero muy olvidada, así que aun en contra de lo que dije sobre que no actualizaría hasta acabar con las otras les traigo aquí otro cap más para que me digan que tal, y recuerden cada comentario cuenta para que siga y siga creciendo todo esto.
-Cael…-se sentía tan bien abrazada a él, era muy fuerte y apenas le llegaba a rozar su barbilla, su pecho fuerte sostenía su cabeza y sus brazos la tenían tiernamente agarrada, las pequeñas manos de ella le acariciaban la ancha y trabajada espalda, las manos de él que se encontraban en su cabeza y hombros comenzaron a descender hasta su cintura pegándola aún más a su cuerpo.
La manta que lo cubría cayó al suelo permitiéndole recorrer su piel desnuda; era raro sentir la piel de otro maren, el procrear estaba prohibido por el maestro al igual que el tener descendencia sanguínea, por eso casi todos los maren evitaban el acto de apareamiento, pues aquellos que fueran padres de una nueva criatura serian sacrificados para darle lugar a su descendiente; por eso el castillo tenía habitaciones exactas, morían dos maren por uno y ese que nacía era apareado con otro igual a él; Nights junto con Reala fueron creados por Wizeman, pero Cael y Lombardo fueron de los últimos nacidos de dos padres Maren; Cael, en comparación de Lombardo, conoció a sus padres, ambos le cuidaron hasta que creció y pudo volar por cuenta propia, estuvo escondido en los cuartos de sus padres mucho tiempo de su vida, ellos querían que pudieran salir de ese castillo para que fuese libre y ellos lo vieran crecer.
Flash Back
-Cael, tengo que hablar contigo-una maren perteneciente de la elite, con ojos de un azul oscuro, un traje gris con chaleco duro y hombreras, con su persona dorada de la que salía una única pluma azul de en medio, arriba de un cristal azul como sus ojos, su gorro gris con azul perfectamente puesto para que ni un mechón de su cabello color negro azulado se escapara juguetón por los bordes, capitana de las tropas de segundo nivel.
-Kary ¿estás bien?-era un maren adulto, con un cuerpo bien trabajado, todos los maren´s de segundo y primer nivel debían tener una buena condición para formar parte de las tropas de elite, el que sería su hijo se parecería mucho a él, con excepción de que el no traía cuerdas en su cuerpo ni ninguna marca en su ojo, su cabello era largo y negro, sus ojos de un negro profundo-ayer me fui sin ti a la misión asignada por el maestro, comprenderás que por tu retraso no podía darme el lujo de echar a perder la misión, me sorprende en sobremanera que perteneciendo a la elite hayas fallado, estoy muy cerca de que el maestro me evalué y pueda entrar al grupo de los que entrenaran , quedar mal con el maestro por tu retraso no estaba en mis planes ¿Por qué faltaste a la hora de encuentro?- los maren´s siempre actuaban de manera indiferente hacia otros como ellos, estaban enseñados a acatar sin chistar las ordenes de su maestro para que este alcanzara su objetivo más ambicioso, sin importar los sentimientos ni nada por el estilo, vivían con la esperanza de que llegara el día en que se cumpliera su misión y poder vivir la vida despreocupada del que sus mentores alguna vez les contaron.
-Por eso debo hablar contigo, te veo en mi habitación-rasgo el aire y se metió en la grieta; antes de la traición de Nights, todos los maren´s que pertenecían a la elite se les permitía una habitación especial, donde solo ellos podían abrir, era un lugar especial donde los ojos de Wizeman no veían tan fácilmente, relativamente seguro se podría decir.
-¿De qué quieres hablarme chiquita? Buen día- se le acerco abrazándola por detrás y quitando sus hombreras para darle un suave beso- ¿Por qué no fuiste? Me preocupe de que algo te hubiese pasado.
A pesar de que los maren´s fueron educados y creados solo para obedecer los mandatos de su amo, avía excepciones, ellos dos eran un ejemplo, ella ya formaba parte de la tropa elite y con un cargo sobre sus hombros se encargaba de entrenar a las creaciones de su amo, joven y hermosa pero de cara seria, capitana, un puesto que llevaba con el pecho inflado de orgullo; era el primer grupo que entrenaba, segundos y terceros niveles, ella evaluaba quienes tenían dote para pertenecer a las tropas, nunca nadie le sorprendió de manera significativa, solo él, que le hablaba sin cuidado de a quien se estaba dirigiendo, le coqueteaba y le observaba sin pudor alguno en las evaluaciones, despertaba la vergüenza que ella nunca sentía, hacía que sus mejillas se coloreaban cuando le llamaba por su apodo, un mísero segundo nivel le sonreía coqueto a ella, una capitana de las tropas en la intimidad de un pasillo desierto.
Luego de que ella quedara bajo el pesado cuerpo de ensueño de este maren sintió su mente nublosa, los encuentros cada vez más cercanos despertaron en ellos un sentimiento ajeno a sí mismos, atracción, existía la atracción entre los maren´s pero nunca ocurría un acercamiento ni nada por el estilo; se encontraban en el gimnasio donde se practicaba el combate cuerpo a cuerpo, él le había retado a un duelo picándola en el orgullo, por descuido de ella no revisó el piso y luego de intentar patearle al recargar su peso se fue resbalo de espalda llevándoselo con ella, ambas miradas se encontraron, sudorosos y en el suelo, calientes como se encontraban sus cuerpos luego de un beso que tiempo tenían anhelando la habitación se llenó de respiraciones entrecortadas y un par de corazones que corrían frenéticos en sus pechos. Lo que vino después fue un romance de adolescentes que a cualquier costo trataban de ocultar de otras miradas, pero se quitaban la máscara al verse en la intimidad de cuatro paredes.
-Cael… ¿me quieres?
-… ¿Por qué lo preguntas?
-Cael…tendremos un maren ilegitimo…
-…-ella sintió el cuerpo de su compañero tensándose detrás de ella sin pronunciar palabra alguna, martirizándola con su silencio.
-Por favor…necesito saber si cuento contigo ¿Me quieres? ¿Estás dispuesto a afrontar este problema conmigo?
-No…no te quiero…y tampoco estoy dispuesto a enfrentar nada contigo.
-…-la hembra apretó sus puños y trato de recordar lo que le enseñaron en su entrenamiento, el dolor no existía, podría recibir mil heridas y no sentir nada, no lo logro, le dolía horrible el pecho y las lágrimas se le escurrían por las mejillas sin que evitarlo. Tomo fuerte el brazo de Cael y lo arrojo por sobre su cabeza estrellándolo contra la esquina de la cama quedando este sentado.
-Uh-se tallo la espalda adolorido y cuando abrió los ojos le fue propinado una sarta de patadas y puñetazos por todo el cuerpo.
-¡Dijiste que me querías!-patada en el estómago-¡Que sin importar lo que pasara no me dejarías sola!- puñetazo en la boca- ¡Que confiara en ti!-saca la daga que le regalo el maestro y la pone contra su cuello-el maestro dijo que si el padre moría antes de que la criatura naciera, al menos la madre podría criarlo…y tú…tú…-su mano temblaba al sostener el arma contra el mientras este la observaba con un solo ojo (el otro lo tenía ya amoratado)-…-se tendió a llorar dejando caer la daga al suelo mientras se tapaba la cara, se culpaba a si misma por ser tan idiota como para confiar en ese desgraciado que lo único que quería era un momento de placer. Unas manos cálidas le tomaron las suyas de forma delicada apartándolas para verle a los ojos.
-Yo te amo Kary, te en pese a amar desde el día que puse los ojos en ti…desde ese beso furtivo en el que saliste corriendo excusándote que el maestro solicitaba tu presencia…y esto no es ningún problema…es nuestro maren, es nuestro hijo y lo criaremos juntos, tú y yo, él crecerá conociéndonos.
-Oh Cael ¡idiota!-se le arrojo a los brazos llorando de felicidad y alivio al sentirse apoyada por el maren que amaba y que la amaba, él reía feliz acariciándole la espalda pensando en cómo le llamaría si fuera un niño.
"Fin del Flash Back"
Su respiración se tornaba agitada, desde pequeño que conoció a Nights admitió que era linda, la había visto crecer y como esa pequeña se convertía en toda una hembra madura, conocía su belleza pero no estaba mentalmente preparado para esa enorme oleada de emociones que lo asaltaban de repente al sentir la combinación del aroma de su cuerpo, que aun por lo sucio que se encontraba era el mismo que recordaba de tiempo atrás, y lo suave de su piel, algo que no cambiaría jamás. ¡¿Por qué estaba desnuda?! Bueno era lo de menos, estaba desnuda, sola y necesitaba de él, de sus brazos y el lo único que quería era amarla, amarla en ese instante quería hacerlo.
"Es un maren digno de conseguir como pareja es muy fuerte, amable y atento…éramos muy unidos de pequeños y me agradaba…"
Ese cuerpo era…le atraía mucho pero le faltaba algo, su aroma daba a entender que podía perderse en su piel un buen rato…
Su cuerpo reaccionaba como lo aria el de cualquier hembra y el de él ya daba muestra de que sus pegados pantalones apretaban algo entre las piernas. Ella abrió los ojos y se apartó rápidamente, se agacho para recoger la sucia manta del suelo para cubrirse completa.
-Me alegra mucho volver a verte-dijo muy sonrojada y con la sensación de haber hecho algo malo.
-Yo igual Chiquita-se rascaba la nuca nerviosamente y volteaba la vista a un ladrillo muy interesante en la pared-Nights, vámonos, te ayudare a escapar.-le ofreció la mano con una sonrisa recordando por fin a porque estaba allí en primer lugar.
-Oh Cael, no puedo, si se enteran que me ayudaste te castigaran y no dejare que eso ocurra otra vez.
-Anda, nadie se enterara, y aun si lo hicieran yo con gusto aceptaría el castigo por haberte ayudado.
-No Cael, no puedo aceptar tu ayuda.
-¿No será que…tienes miedo?
-Sí, a que por mi culpa te lastimen.
-No siento que sea por eso, siento que más bien es un miedo ah Reala.
-¿¡Que!? ¿Cómo puedes insinuar eso? ¿Yo tenerle miedo a él?
-Entonces si no es por eso vamos, no pierdes nada con al menos intentarlo.
Se lo pensó un rato, le sería difícil escapar sola del castillo, además de que en esos momentos se encontraba muy débil por la forma en que Reala la había tratado, en los días que habían pasado solo probo un par de veces bocados, cortesía de Jackle, sospechaba que al manto no le habían encargado la tarea de alimentarla pero lo hacía por algún cariño que aún conservaba por ella, en comparación prefería mil veces a Jackle que a Reala, el manto al menos la despertaba con palabras, las veces que lo hacia el otro bufón era mucho más brusco. Tendría que conseguir ropa si quería salir de allí, era muy recatada y tímida en ese aspecto, no era como los otros maren´s que incluso podían pasearse desnudos y sin pudor por los pasillos causándoles molestia a los demás.
-Está bien Cael, pero debemos hacer un plan-dijo sentándose algo cansada, su cuerpo le dolía por todos lados.
-No hay tiempo para eso, debemos irnos ahora ya en el camino pensamos en cómo sacarte.-a mitad de la frase Nights se había quedado dormida.
Jackle se dirigió a la habitación de Reala lo más rápido que pudo, un pobre maren de nivel tres lo había ido a buscar con cara de desesperación.
-Señor Jackle, el general Reala está destruyéndolo todo, se encamino a su habitación, todo el mundo tiene miedo de acercarse ¡Casi mata a un maren cuando se le pregunto si se le ofrecía algo, le aventó la espada que le dio el amo Wizeman!
No sabía que lo tenía de tan mal humor, pero debía ser alguien o algo muy serio para que tratara de esa forma las reliquias que su querido amo le obsequiaba. Se acercó sigiloso al pasillo de la elite, había unas 10 puertas repartidas por todo el lugar, Reala tenía la última a la derecha, en la puerta una placa con su insignia, la que tenía enfrente era la de Maeli, que alguna vez fue de Nights, bufo en molestia y toco la habitación de su amigo.
-¡Largo!
-¿Y ahora que sucede contigo? ¿Por qué destrozas la habitación que el maestro se tomó la molestia de asignarte como su general?
-¡Esa mal agradecida!-"Nights" pensó Jackle-¡Anda en la mazmorra que con el perro traidor de Cael!
-¿Es por eso tu enojo?-le pregunto mientras recogía un cuchillo del suelo-si eso es solo ve y golpéalo, es lo que siempre haces cuando alguien se mete con la que te interesas de momento.
-¿Qué no lo entiendes? ¡Se estaban abrazando, no solo el a ella, ella igual lo abrazaba! Los vieras, seguramente ahora debe estar entre sus piernas ¡Ahh! ¡Maldito perro!-agarro un sillón y lo arrojo contra la pared gruñendo. Iba a arrojar otra cosa pero varias dagas lo retuvieron contra la pared clavándose en sus telas-¡Jackle! ¡Maldito loco! ¡Suéltame!
-¿Te importa Nights en forma de pareja?
-¡Claro que no! ¿¡A que estás jugando!?
-Pues estas comportándote como un idiota celoso, destruiste la habitación solo por verla en brazos de otro, si yo fuera tu pensaría fríamente para que la quiero y si afecta o no el que alguien se entere que ella está en el castillo-movió el dedo y las dagas regresaron a su manto-Cael puede estar llevándola de regreso a Nightopia en este instante y tu ocupado destruyendo tu habitación solo porque no te abrieron las piernas.
Reala se quedó pensativo un momento, el manto tenía razón, ella podría estar saliendo del castillo y el cómo idiota perdiendo el tiempo; se encamino como rayo a las mazmorras seguido de cerca por Jackle, pero al llegar no encontraron a ninguno de los dos.
-…-Reala inspecciono el lugar y encontró que una esquina aún se encontraba tibia, signo de que no había pasado mucho tiempo de que se fue-Nights…tan pronto te encuentre me las pagaras…
N/A: ¿Cuánto paso? Si lo sé, mucho tiempo, pero espero este cap alcance sus expectativas aun que…no me sorprendería que nadie lo lea u.u aun asi dudas aclaraciones sugerencias o lo que ustedes quieran solo coméntenmelo aquí abajito, tan pronto lleguemos a unos cuantos reviews les subiré el próximo capitulo. Chao.
