10.- Epílogo
"Merveilleux Et Magnifique" se había convertido en el restaurante emblema del mundo mágico inglés luego de un par de años. Severus empezó a encargarse cada vez más del restaurante mientras Harry atendía la escuela. Pronto, el nivel de comensales empezó a ser mayor y surgió la primera sucursal. Apenas 5 años después del boom mediático que significó los dos duelos culinarios, surgió la franquicia y ahora había al menos 20 restaurantes "Merveilleux Et Magnifique" por todo el Reino Unido y dos escuelas de cocinas grandes y una división especializada en elfos domésticos.
Las escuelas, una terminó siendo atendida por Severus y Harry y la otra por los chefs Mario Amezcua y Narayan Tú. Sus mentores durante su tiempo en la escuela. Ambos chefs estaban felices de ver que Harry había logrado sus objetivos y conservaban con cariño aquella foto de la boda de Harry y Severus, donde los cuatro se veían tan felices con copas de champaña en la mano.
Kreacher, que durante el tiempo del primer restaurante, se había limitado a encargarse de parte de la limpieza, un día le solicitó a Harry que lo liberara… porque la señora Andrómeda lo necesitaría. Harry luego se enteró de que Charles le había pedido matrimonio a Andy y se fueron a un viaje por el mundo como Luna de Miel. Por casi medio año, Teddy quedó bajo el cuidado de Harry. Kreacher se convirtió en el elfo doméstico de Andrómeda y Charles. Stout estaba complacido con los modales de Kreacher y a Kreacher le agrado el silencioso elfo de Charles.
Zafron, con permiso de Lucius, se encargó de la división de elfos domésticos de la escuela de cocina, y ella era la encargada de decidir si los elfos estaba listos o no para recibir su certificado. Los Malfoy estaba particularmente orgullosos de su elfina.
Andrómeda era feliz con Charles y los proyectos y sueños de Harry y Severus se vieron cristalizados en su franquicia y luego remataron con broche de oro, con la publicación a gran escala del libro de recetas de Severus y los hechizos creados por él, se convirtieron en tema de polémica y abrieron las puertas a la experimentación muggle-mágica en áreas como la medi-magia, para gran placer de Charles que ya tenía toneladas de material con que empezar a trabajar.
La única mancha gris en sus vidas era la enfermedad de Andrómeda, pero como ella les decía, cruzarían ese puente cuando llegaran a él.
Los años pasaron y Teddy entró a Hogwarts, en Hufflepuff para disgusto de Severus, quién ya se imaginaba comprando un juego de sábanas con serpientes para Teddy. Teddy le confesó a Harry que el sombrero, de hecho, le sugirió Slytherin, pero él quería estar en la casa de su mamá y abuelo. Harry lo entendió perfectamente y se convirtió en el secreto de ambos. Severus eventualmente lo aceptó y le compró un peluche de tejón a Teddy.
Cuando menos vieron, Teddy ya estaba terminando séptimo año y los dos estaban planeando una fiesta para celebrar su graduación. Habían adoptado a Teddy hace dos años cuando Andrómeda se fue a un lugar mejor.
—¿Ya está listo el pastel Sev? —.
—Está listo Harry, ya le puse los tejones de azúcar—.
—Bien, creo que ya quedo la decoración—.
Harry había planeado la fiesta en el patio de su segunda casa, ya que cuando adoptaron a Teddy, decidieron que el restaurante no debía ser su hogar. Teddy necesitaba un ambiente lejos del trabajo para tener su propia privacidad y Harry y Severus se habían convertido en administradores más que chefs, aunque seguían cocinado en una cocina de pruebas y seguían escribiendo libros que se vendían por lotes enteros.
El patio de la casa había sido decorado con los colores de Hufflepuff y había una serie de fotos de la vida de Teddy. Desde que era un bebé en los brazos de sus padres, hasta cuando fue a comprar su primera varita con Andrómeda, fotos con Nashira y el pequeño Scorpius. Cargando a Merveilleux y Magnifique, quienes ahora eran gatos gordos y mimados. Y finalmente, fotos de cuando llego Adelaide a la familia.
Adelaide era la hija de Harry y Severus, una hermosa niña que Charles les presentó una navidad en que los invitó a pasar las fiestas con su familia y una mujer se les acercó, diciendo que tenía que presentarles a su destino. Adelaide era una huérfana, hija de una mujer inglesa cuyo marido murió a causa de una enfermedad y ella estaba siguiendo el mismo camino que él, excepto que su bebé era nacido muggle y por ende, su magia la mantuvo viva hasta su nacimiento.
La niña era hermosa con sus ojos cafés y la piel blanca contrastando con el cabello negro, ambos hombres se enamoraron de ella en cuanto estuvo en sus brazos. Luego de la adopción, la mujer que los llevó a Adelaide, desapareció y Charles les dijo que cosas así sucedían todo el tiempo en un país como la India, donde la magia era compartida más libremente con los muggles.
Adelaide se convirtió en la "hermanita" menor de Teddy y se volvieron inseparables junto con todos los retoños del clan Weasley, especialmente Hugo Weasley, el hijo de Ron y Hermione.
Mientras repasaban las fotos, Harry se detuvo en una donde Andrómeda estaba abrazando a ambos niños y sus ojos se llenaron de lágrimas. Deseaba que Andrómeda estuviera ahí para su nieto.
—Ya, ya, Harry, sabes que Andy está en un lugar mejor—Le dijo Severus mientras lo abrazaba.
—Lo sé, es solo que la extraño, y Teddy… este día era para que Andrómeda lo compartiera con él—.
—Lo sé, aún me parece oír su voz—Le dijo Severus, antes de recibir un zape en la cabeza.
—Y aún no me he muerto, Severus, para que hagas todo ese drama—Andrómeda Murphy acababa de llegar de su viaje con Charles para ayudar en un brote de Viruela de Dragón en Panamá.
—¡Andy! ¡Si vinieron!—Dijo Harry, saltando a abrazar a Andrómeda que estaba bronceada y arrastrando una pesada mochila de viaje. Charles estaba detrás de ella, desencogiendo y luego levitando un pesado bulto que parecía ser el regalo de Teddy.
Severus solo estaba pensando "¡Por Merlín! Que no sea la moto que estaba pidiéndole a su abuela hace meses".
—Tarde dos segundos luego de recibir tu llamada para darme cuenta de que nuestro lugar estaba aquí—Dijo Andrómeda, abrazando a Harry y luego a Severus.
Andrómeda Tonks, ahora Murphy, luego de cinco años esperando a que la desgracia volviera a tocar a su puerta, se sacudió las telarañas y decidió que aprovecharía su tiempo y empezó a acompañar a su esposo a las campañas de salud en países necesitados y luego empezó a escribir su experiencia con la "cura milagrosa".
Los sanadores de San Mungo, se sorprendieron de saber sobre este procedimiento y se documentó su caso, el cual dio paso a una serie de investigaciones y se estableció un estándar para usar el proceso en casos como el de ella.
Años después, este estándar salvo la vida de dos niños que habían nacido con esta enfermedad y una mujer que cuando la adquirió, estaba embarazada, y pudieron salvar a cada uno cuando llegaron a San Mungo y empezaron campañas de donación, exhortando a la comunidad mágica a abrazar este nuevo procedimiento, asegurando que era perfectamente seguro para el donante.
Charles con la colaboración de Severus, escribió luego sus hallazgos con respecto a otras enfermedades que podían tratarse con tratamientos poco convencionales y muggles. El libro se convirtió en un referente del entrenamiento medi-mágico.
Los años pasaron y Andrómeda jamás necesito otra donación de magia, y los medi-magos le hicieron exámenes, revelando que el núcleo de Andrómeda se había estabilizado luego de todos esos años. La declararon libre de su enfermedad cuando Teddy empezaba el tercer año en Hogwarts.
Andrómeda subió a cambiarse junto con Charles y bajaron arreglados justo cuando llegaron el resto de los invitados y Teddy se sorprendió agradablemente cuando vio a su abuela y su abuelo esperándolo con la moto que quería.
Severus ya estaba planeando regalarle el casco y un montón de equipo de seguridad y se prometió enseñarle a su hijo hechizos protectores y antirrobo.
Teddy Lupin era el chico más feliz del mundo en ese momento, tenía a sus abuelos en su fiesta de graduación, aunque había perdido a sus padres biológicos, no podía haber pedido mejores padres adoptivos que Harry y Severus, e incluso tenía una hermana menor que lo molestaba cuando veía como le hacía ojitos coquetos Victoire. Cuando Teddy Lupin apago la vela de su pastel, como un símbolo de mejores tiempos aún por venir, solo tenía un pensamiento en su cabeza: la vida era maravillosa y magnífica.
Nota al margen: Y se acabó. Se que a muchos les gustan los fics largos, pero este fic había sido previsto para ser corto, ya que su predecesor fue relativamente corto también, mientras el spin-off de Halloween/Día de muertos, no es una continuación sino más como una colección de one-shots.
