Feliz año nuevo a tod s! Si he tardado algo en actualizar es porque…fiesta por aquí, fiesta por allá…Los escritores tenemos el deber de divertirnos!
Crossing Skies: Vayamos por partes: 1era parte- No tengo porqué enfadarme ya que, como lectora, considero que esa es precisamente tu parte en esto, comentarme tanto lo que te gusta como lo que no.
2ª parte- En capítulos anteriores Angie tiene un pensamiento hacia Shane, y este es de agradecimiento, piensa que podría haber llegado a enamorarse de él. Pero Shane es su amigo, es como el hermano que Rick no ha sido para ella, no es probable. Amen de que Shane es exactamente el de la serie, está chiflado (haha nunca mejor dicho) por Lori, y nadie le va a hacer cambiar de opinión. Angie es la hermana de Rick.
Por otra parte Angie está más confusa que tú con respecto a ese encuentro esporádico detrás del granero, ya que se ha pasado media vida enganchada a un tío llamado Jim al que le gusta mucho que le presten atención. No está acostumbrada a que alguien que no sea Shane la proteja o se preocupe por su vida, de modo que Daryl la ha pillado por banda. Nadie ha dicho, sin embargo, que esto sea una relación. No me gustan los personajes que se enamoran a simple vista, de la atracción al amor hay varios pasos, creo yo. 3era parte: Bajo mi punto de vista Daryl y Carol mantienen una relación sincera de amistad, hay preocupación, pero yo no veo amor ni atracción. Al menos por parte de él.
Muchísimas gracias por tu franca opinión, valoro mucho que sigas comentándome!
Dani Dixon 09: Calla, calla! Que me voy a sonrojar! Me halagó realmente lo de que yo sería una gran escritora. No hay nada que me hiciese más feliz en el mundo. Pero romántico, no se yo, ¿Eh? Hahahahaha Muchas gracias por leer!
Anto Bones 16: Lo que ven se desvela en seguida (Más abajo :D) y me da mucha pena que me digas eso de que no sabes cuando vas a poder leer y comentar Espero verte pronto por aquí, que tu ausencia se notaría enseguida! Muchas gracias por leer!
Gisset: Aquí está la actualización hahaha Muchísimas gracias por leer y dejar un comentario ^^!
Ay. El caso, que espero que lo disfrutéis y os deje en shock:
10:
La sensación era muy parecida a la de hablar en público. Lo que más escuchaba, por encima de casi todos los sonidos, era el latir de su corazón. Sudaba. Sentía que en cualquier momento podía pisar en falso y caer. Simplemente que, en aquella ocasión, no se jugaba su puesto o una nota. Se jugaba seguir viviendo. En un mundo incierto y loco, sí.
Glenn tiró de ella porque se había quedado un poco retirada pero la joven le hizo un gesto de espera. Él salió por la puerta trasera del establo mientras ella aseguraba las delanteras con fuerza. A continuación hizo lo mismo con las de atrás. Suspiró. Le daban pena los animales, que sin duda morirían por inanición.
Sin embargo, ella preferiría que en circunstancias como aquella si de alguien dependiese elegir su muerte escogiese, sin duda, que su final fuese ese.
Observó que Glenn levantaba unos sacos de avena apoyados en la pared sureste del establo. Frunció el ceño y luego alzó las cejas al percatarse de que bajo estos había guardado tres revólveres:
-Tampoco es que lo tuviese preparado.- Se excusó, tirándole una a ella:- Pero pensé que guardar algunas armas lejos del campamento y en un lugar estratégico nos daría alguna oportunidad si nos veíamos desprevenidos.- Ella no dijo nada. Se permitió una sonrisa cuando él rodeó la granja y se acercó corriendo hacia el campamento, con Angie pisándole los talones.
Carol era quien había emitido el grito que los había avisado del peligro inminente.
Ella, Lori y Carl habían retrocedido notablemente, abandonando las tiendas de campaña, a las que les quedaban poco para ser arrasadas.
Dale ya no estaba sobre la caravana, y cuando Angie miró a su alrededor constató que él y Andrea debían estar dentro del mismo vehículo.
Los demás estaba ocupados en recoger todas las armas que les cabían en los brazos y Angie adelantó un paso con intención de ayudar, mas Glenn colocó un brazo entre ella y él, impidiéndole el paso:
-¡Quieres meterte en el puto coche!- Le exclamó Shane, señalando efusivamente al vehículo de en donde Daryl y T-Dog cogían escopetas y pistolas. Rick echó un vistazo furtivo hacia el bosque. Los caminantes corrían hacia ellos, con paso apremiante pero pesado al tiempo. Negó:
-¡No hay espacio, Shane.! ¡Tenemos que refugiarnos!
-Nadie ha hablado de invitar a los granjeros al viaje.- Rick lo penetró con sus ojos claros y pareció atravesarlo.
Los gemidos ya no parecían tales. Ahora eran claramente gritos.
Angie contempló como Glenn se giraba a sus espaldas y ella hizo lo propio. Los cuatro inquilinos de la vivienda habían salido al porche. Las dos mujeres se habían llevado las manos a la boca, horrorizadas y Jimmy, al ver el panorama, se metió enseguida en la granja seguramente a buscar algo con lo que disparar.
Glenn y Maggie cruzaron una breve mirada y él fue el primero en acercarse:
-Vámonos.- No pudo evitar dirigirse a su padre y añadir:-Vámonos, hay espacio en la caravana. No vais a quedaros aquí. No resistiréis.- Hersell fue quien respondió por ambos. Terco y seco, contestó:
-Gracias, pero no vamos a abandonar nuestro hogar.- Maggie cabeceó, apartando la vista de la de Glenn. Angie juraría haber visto sus ojos vidriosos.
Glenn se quedó un momento mudo, y los sonidos de los primeros disparos no consiguieron hacerse darle la vuelta y dejar de mirar a Maggie con la incredulidad pintada en el rostro.
Jimmy salió por la puerta y pasó cerca de Angie, encañonando a los caminantes que se acercaban a ellos en primera instancia.
-¡Angie!- Exclamó la voz de Rick a sus espaldas y al girarse la joven comprobó que la caravana se había puesto en marcha e iba casi al compás de los caminantes contra los que Shane, Rick, Daryl, T-Dog y Jimmy aguantaban a duras penas, retrocediendo cada vez más. Los seres alzaban los brazos con alguna esperanza de agarrarlos.
Angie buscó con la mirada, con el corazón en un puño y contempló que tanto Lori como Carl y Carol estaban dentro del coche, que estaba prácticamente rodeado por aquellos bichos.
La joven sintió que el horror le paralizaba la sangre.
No obstante, al ver que estos golpeaban con sus flácidos brazos las ventanillas del coche en busca de hacerlos pedazos, a lo poco que quedaba de su familia, algo hirvió dentro de ella. Rick parecía poder arreglárselas de momento.
Corrió sin tener en cuenta los gritos desgañitados de los seres y se dirigió al coche. Algunos la siguieron pero ella los echó hacia atrás con un par de disparos en el pecho, consiguiendo ganar tiempo. Rodeó el coche y la decena de caminantes que lo habían rodeado también alzaron sus perdidas miradas y la centraron en ella. Todos excepto uno que parecía haber tenido una personalidad rebelde en el pasado y seguía golpeando las ventanillas, asustando a las dos mujeres y al niño en su interior. Angie sonrió cuando le disparó y le separó de las ventanillas, captando la atención del resto.
Lori se pegó contra la ventana izquierda de la parte trasera del vehículo y le hizo claros gestos de que se detuviese, de que se alejase y se pusiese a salvo mientras los caminantes se apartaban ligeramente de ellos para dirigirse a su presa más fácil, la que estaba fuera del vehículo.
Angie accionó el cañón, ignorándola para que el que se había quedado rezagado junto al coche y que en la actualidad buscaba su carne fuese a besar el suelo.
Dos apretaron el paso y seguidos de cerca de los demás se le echaron encima: Lo que hubiese sido una mujer con un vestido poco raído y el cabello corto, grasiento y un hombre al que solo alcanzó a ver de él su camisa a rayas antes de conseguir dispararle en la cabeza. La otra se echó bruscamente hacia atrás, como de un fuerte empujón cuando le metió una bala en el principio del pecho. La sangre salió disparada directamente hacia la sudadera prestada de Maggie cuando una nueva bala no perteneciente a su recámara le atravesó la cabeza a la caminante, alzando sus cabellos hacia el cielo.
Angie solo alcanzó a levantar la mirada y contemplar como Jimmy bajaba un poco el arma tras su espectacular disparo. Había ido a su encuentro…Y realmente no tenía porqué, ya que no eran ni su cuñada ni su sobrino los que se habían quedado atrapados en el coche.
Se ocupó de otro más sin que a ella le diese apenas tiempo a alzar el revólver y no obtuvo mucha tregua para darse la vuelta para comprobar si algunos de los que había dejado atrás le habían seguido.
Creyó oír la voz de Rick al unísono con la suya cuando dos de los caminantes que sus compañeros no habían podido abatir se abalanzaban sobre Jimmy sin darle espacio a encañonar el arma. Cuando alzó la vista y la cruzó con su hermano, como si hubiesen detenido sus movimientos o los hubiesen dado una perspectiva retardada, comprobó que tenía razón y que él también había gritado el nombre del muchacho.
Angie apretó los dientes y disparó la última bala con la que la pistola contaba contra uno de los que se le acercaban. Parecía que el cuerpo herido de Jimmy, cubierto por los de los dos caminantes que se habían comenzado a poner las botas, estaba atrayendo a más:
-¡Vamos!-Oyó que Shane gritaba. Corrió hacia el coche seguido de los demás ante un momento de duda de Rick. Este último y el propio Shane, desde una perspectiva aún un poco lejana abatieron a tiros a algunos que intentaban acercarse a Angie desde la parte izquierda del vehículo.
Lori se desplazó al asiento delantero e hizo señas a su marido, desesperada y este volvió a dudar. Angie le hizo un gesto a su hermano con la cabeza mientras retrocedía. Quería que se olvidase de ella y se metiese en el coche, a salvo.
Algunos caminantes que no podían optar al cuerpo de Jimmy se dieron la vuelta y Angie instó a Rick con un grito para que huyese mientras Shane continuaba disparando a algunos que rodeaban el cuerpo caído o que se acercaban demasiado a Angie, ayudado por Daryl. T-Dog se metió en la parte trasera del coche con una maldición.
Rick tiró por encima del vehículo el rifle que tenía en las manos, el cual fue a parar a las de Angie y se metió en el coche junto a su mujer, el cual arrancó segundos después, llevándose a algunos de los seres por delante.
Shane adelantó unos pasos, a espaldas de la joven, pero Angie le detuvo con un gesto de la mano.
Tenía ante si, al menos, la ingente cantidad de seres que había tenido ante si la última vez y Shane no podía arriesgarse. Ella estaba rodeada y él aún tenía la oportunidad de ponerse a salvo en la caravana. Le hizo un gesto para que se fuese y Shane asintió, atravesándola con sus ojos oscuros, tras lo que echó a correr.
Daryl, sin embargo, continuó disparando espaldas de caminantes y mientras tiraba al suelo el arma inservible y cogía otra que se había cargado en uno de los hombros, ella gritó:
-¡Lárgate!- Él retrocedió un par de pasos y luego imitó a Shane y echó a correr.
Ella prefirió no seguirle y comenzó a disparar a diestro y siniestro. Escuchó el rumor de la caravana pasar cercano al cuerpo de Jimmy y a ella y la oyó detenerse a unos metros de distancia. Escuchó gritos horrorizados y se le formó un nudo en la garganta mientras uno detrás de otro los seres de rostros deformados y con los ojos enrojecidos se lanzaban sobre ella para después caer presos de sus ganas de vivir.
No tuvo que esperar mucho para escuchar el sonido de un motor mucho más ronco y pausado. Alguien le silbó y ella echó un vistazo hacia atrás. Daryl la esperaba subido en la motocicleta que había visto durante días aparcada junto a la caravana.
Y entonces, se armó de valor y se dio la vuelta sabiéndose perseguida. Daryl apuntó con el rifle con el que había cargado al hombro y abatió a un par que la pisaban los talones.
Ella se subió a la moto de manera un poco torpe y por poco no se le escapó el alma por los pies cuando él aceleró bruscamente y el vehículo pegó una sacudida y echó a correr.
Ella viró la mirada y comprobó que dejaban atrás la caravana. Se extrañó al ver que Maggie subía a ella. Una mano tiró de ella hacia dentro segundos antes de que se cerrase la portezuela del vehículo perteneciente a Dale.
Giró más la vista y comprobó que la granja estaba vacía, desoladora. No había nadie en el porche y las cortinas permanecían corridas…Y ella no sabía si Maggie era el único miembro de los granjeros que se había subido a la caravana. Estuvo a punto de caer cuando quiso buscar el cuerpo de Jimmy con la mirada.
Daryl soltó una carcajada ronca y le oyó gritar:
-Será mejor para ti que dejes de mirar las vistas.- Ella apretó los labios un tanto abochornada y se sujetó a la moto, centrando la vista en su espalda.
Pronto, seguían al coche por el camino de tierra.
…
Ella bajó las manos y las posó sobre el asiento de la moto de nuevo, librándose del tacto de los brazos de él.
El corazón aún seguía aferrado a su garganta, hecho un nudo, un ovillo aprisionando todos sus sentimientos sin permitirla casi tragar.
No obstante era totalmente incapaz de albergar, en aquel momento, un sentimiento de culpa o de horror con la vista clavada en su espalda.
En la carretera del pueblo reinaba el silencio y ella razonó consigo misma e intentó engañarse pensando que el no apartar la vista de la espalda de su compañero se debía a los cuerpos esparcidos por las calles y los regueros de sangre ya seca sobre el arcén.
La razón de su latir seguía albergando algo de miedo en su interior, algo de espanto, adrenalina en sobre exceso, pero por sobre todo ello reinaba una extraña tranquilidad.
Aquella paz que había comenzado a sentir desde que se había subido a la moto y había decidido no mirar atrás se extendía a lo largo de su cuerpo, hormigueante y actuando como un sedante.
Dejó escapar el aire, enrabietada consigo misma de pronto. Cerró los ojos cuando notó que él desaceleraba y viraba levemente de nuevo hacia la izquierda. Echó instantáneamente de menos el ruido del motor de la motocicleta.
Cuando los abrió observó que Daryl pasaba una pierna por sobre el vehículo para bajarse y ella se dio prisa en hacer lo mismo.
El coche venía justo detrás.
Se dio la vuelta y llegó a tiempo de ver como Rick y Lori se bajaban del automóvil cada uno desde diferentes puertas.
Él corrió hacia ella y la sostuvo desde la nuca cuando la tuvo cerca. Lori se acercó un paso por detrás y la rodeó con los brazos, cercana a su esposo. Angie correspondió al abrazo y cerró los ojos. Escuchó pasos correr hacia ellos pero no se inmutó porque intuía de manera acertada que se trataba de Carl. Si bien había notado que el niño había pulido su carácter seguramente debido al paso de los días y a lo que las circunstancias le habían obligado a ver, también notó su desesperación y su gratitud cuando la envolvió la cintura con los brazos:
-Gracias. Gracias por lo que has hecho antes.- Le murmuró Lori. Se apartó con el rostro imperturbable, sereno y le repitió el gesto:
-Por suerte no hemos tenido que avanzar demasiado.- Dijo entonces Daryl, señalando a su espalda. Rick alzó la vista entonces y recorrió con los ojos el patio de la gasolinera a lado de la cual se habían detenido.
Había un par de coches destartalados ocupando algunas zonas de reposte, pero por lo demás parecía vacía:
-Esperaremos a los demás.- Comentó entonces Rick leyendo la mente del resto.
La caravana se divisaba a lo lejos y venía un tanto lenta. El silencio de la carretera y del pueblo deshabitado parecía haber calado también en los supervivientes, los cuales observaban la llegada de la caravana de Dale envueltos en un mutismo que callaba infinidad de palabras.
Esta se detuvo justo detrás del coche que Rick había aparcado en mitad de la carretera. La puerta se abrió con violencia. Maggie fue la primera que salió por ella y echó a correr en dirección contraria. Nadie dijo nada. Glenn no tardó en secundarla, gritando su nombre.
Dale salió antes que Andrea y el hombre y Rick compartieron una única mirada antes de que este último inquiriese:
-¿Qué ha pasado con los otros?- Dale negó con la cabeza y respondió:
-Hersell se encerró en la granja. Glenn metió a Maggie prácticamente a rastras en la caravana.- Shane salió de esta en ese instante y Rick le echó una mirada breve antes de devolver sus ojos hacia los de Dale:
-No podemos dejarla volver allí. Eso es un infierno.- Agregó Dale entonces. Todos pudieron escuchar los gritos, metros más allá:
-Pero tampoco podemos abandonar a su familia en esa granja. No creo que puedan aguantar ni siquiera un día.- Dijo Angie:
-Ellos eligieron quedarse. – Arremetió entonces Shane, apoyando la espalda contra el morro de la caravana:- Es posible que de esta manera se de cuenta de una puta vez de que no está tratando con enfermos.- Angie frunció el ceño y se adelantó a la réplica de Rick:
-No importan sus decisiones ahora, todos aquí sabemos que son estúpidas. ¿No pensarás que vamos a dejarlos allí tirados?
-Pero… Al fin y al cabo, él quería quedarse.- Comentó entonces T-Dog:- No podemos obligarles a salir. Sobre todo teniendo en cuenta lo que ha pasado.- Shane hizo un gesto claramente elocuente. Angie se volvió hacia Rick, y aunque este se mantenía tenso, no negó la evidencia.
La muchacha se volvió hacia Shane. Contempló sus ojos negros como si no los hubiese visto nunca y con una curiosidad crítica. Recordó entonces lo que había pensado la primera vez que había visto a Carl en aquellas circunstancias. Recordaba haber pensado que su sobrino guardaba dentro de sí, una persona nueva que estaba comenzando a surgir y a sobreponerse por sobre la antigua. Quizá él no era el único que había cambiado:
-La cuestión no es respetar su decisión. Es mantenerlos con vida.-Insistió ella:
-Creo que ahora, y más que nunca todos tenemos derecho a morir como queramos.- Intervino Andrea entonces, impasible:- No todos pueden sobrevivir. Deberíamos acostumbrarnos ya a esa idea.- Angie apretó ligeramente los labios. Sabía que la última frase no iba dirigida al grupo, sino a ella.
Quiso responder, pero entonces Shane se apartó de la caravana y se dirigió a la gasolinera con una de las escopetas protegiendo su delantera. Andrea le siguió a pocos pasos, al igual que Daryl.
Angie tragó saliva, incómoda, y se dirigió hacia donde el primero se había apoyado para dejarse caer contra la caravana. Observó que Lori le decía algo en voz baja a Carol.
Carl observó a su padre marchar tras los otros tres. T-Dog se metió en el coche y dejó una de las puertas abiertas mientras revisaba las armas que habían conseguido meter en el automóvil:
-¿Qué hay de esa frustración?- Le llegó entonces la voz de Dale y la joven alzó la cabeza para comprobar que el tipo la tapaba el sol. Angie dejó caer la cabeza hacia delante y centró la vista en el suelo, intentando ordenar sus ideas. Dale soltó un sonido ronco cuando se dejó caer junto a ella con un poco más de cautela que el que ella había puesto al sentarse:
-Entiendo su postura. Y no soy imbécil. Se que no todo el mundo se puede salvar. Pero, ¿Por qué debemos quedarnos de brazos cruzados cuando podemos ayudar a que alguien viva?
-Bueno…- Murmuró él, pensativo:- Odio decirlo. Pero Shane lleva razón en algo… El mismo Hersell quiso quedarse.
-No podemos dejar que alguien muera así como así. Tú tenías razón, no aguantarán. Y Maggie no nos perdonará nunca. Sobre todo después de estar acogiéndonos durante tanto tiempo.
-Lo sé.- Asintió Dale tanto con la voz como con un gesto. Angie echó la cabeza hacia atrás sintiéndose impotente:- Pero somos un grupo. Y en un grupo como este, generalmente suele ganar la mayoría.- Se encogió ante una breve carcajada:- Y, de nuevo generalmente, quien debiera tener menos voto.- Ambos alzaron el rostro al oír el sonido de dos disparos rasgar el aire. Lori abrió en exceso los ojos. Sujetó a Carl por los hombros para impedirle el avance.
Angie se levantó con una tremenda agilidad y adelantó un par de pasos. Se frenó en seco cuando vio que alguien salía por la puerta de la gasolinera.
Rick se acercó hacia donde estaban y clavó la mirada primero en su mujer, negando, y luego en el resto:
-Nada de lo que preocuparse.- Comentó entonces Shane pisándole los talones. Angie le contempló un breve momento y luego se encaminó a dar la vuelta a la caravana. Él captó el gesto y la siguió mientras Daryl y Andrea, a las puertas de la tienda, les hacían gestos de que acercasen los vehículos:
-¿Qué mierda te pasa?- Preguntó Shane, despectivo. Angie se giró hacia él con energía, con demasiado ímpetu acumulado, con tanto que le rebotó el pelo contra los hombros, como si cada hebra o poro de su piel tuviese ganas de replicarle:
-Creo que es a ti a quien todavía no han hecho esa pregunta. – Le dio la espalda y se metió en la caravana para perderse del ruido y de las miradas de los demás.
Aún podía escuchar los gritos de Maggie a la lejanía, discutir con Glenn, que hablaba notablemente más bajo que ella.
Se sentó en el silloncito del minúsculo salón agradeció a un mundo muerto un poco de silencio.
