Prometi subirlo ayer, pero es que hoy tuve un examen final de ingles y tuve que estar estudiando toda la tarde, espero me comprendan, ademas, el ingles nunca se me ha dado bien, espero por lo menos sacar en 5 o un 6 u.u
Disclaimer: NADA me pertenece... Naruto y sus personjes perteneces a Masashi Kishimoto, y la trama y muchos de los personajes y lugares etc... pertenecen a kittycat.
Mini-ficha:
Titulo: Arpegio: El Retorno del Ojo Mistico; Clan Haruno
Rango: T (mas avanzada la historia cambiara a M)
Personajes principales: SasuSaku
Advertencias: Este fic viene en forma de intriga y su extensión es novelesca. Se distingue en dos partes. Contiene escenas de violencia, erotismo y lemon.
Géneros: General (Aventura, Romance, Drama, Fantasía, Misterio, Humor, Angustia, Espiritual etc.)
Espero que os guste - narracion normal
Espero que os guste - sueños, recuerdos y por el estilo
-Espero que os guste - dialogo normal
-"Espero que os guste" - pensamientos
(Espero que os guste) - Inner Sakura
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- -cambio de escena
Y ya habiendo expuesto mis razones por la tardanza, os dejo el capitulo.
LIBRO I: Arpegio: El Retorno del Ojo Místico
PARTE1: La Despedida: El secreto guardado de Sachi Haruno y el rapto de Sakura de Konoha por los miembros de Akahaki
Capitulo 9
-¡Qué te digo que no puedes entrar! ¡Sakura! ¡Al menos deja que te revisemos las heridas!
-¡No! ¡Mis heridas están perfectamente bien!... ¿Dónde está Tsunade o Kakashi? Necesito respuestas ¡Ahora!.. -rugía Sakura cubriéndose el costado. Caminaba furiosa hacia el despacho de la Hokage y Shizue, con otro empleado, trataban de detenerla. Sasuke tranquilamente le seguía los pasos sin perturbación.
-Tsunade-sama no está… Está interrogando a un sospechoso del atentado con Kakashi… - dijo Shizue y vio la herida de Sakura. -¿Por qué no mejor te atiendo la herida? Mientras esperas…
-¿A quién interroga? -preguntó Sakura
-No lo conocemos. Me parece que se llama E… Eichiro Inao… creo. Es todo lo que sé. -dijo Shizue con simpleza; pero a Sakura le dio una terrible sensación y abrió los ojos. Sasuke observó la expresión.
Sakura recordó el momento en que su mamá maldijo un nombre en el ataque de la ninja, Eichiro Inao. Luego comprendió que era aquel que trataba de recordar en los archivos. Se dijo recordando los sonidos rápidos de la palabra.
–Eichiro Inao… -luego una imagen vino a su mente.
En el mismo corredor donde se hallaba con Kanone observando el jardín floreado, estaba incorporado un alto y fornido hombre con una elegante yukata azul oscuro, disfrutando de los rayos del mediodía con una amplia sonrisa. Luego, éste escuchó unos pasitos y giró hacía ella. Su rostro era cuadrado, apuesto, aunque diversas cicatrices la marcaban de forma perturbadora. Sakura lo miraba con curiosidad. Sus ojos azul celeste eran grandes y expresivos, aquella vez se tornaban alegres y juguetones, pero algo a Sakura no le gustaba, sentía que ocultaba un reflejo turbio detrás de esa tibia expresión.
-Ah, Sakura… -dijo –Hace mucho que no te veía. Sí que has crecido… La última vez que te vi eras un bebé, así de pequeñita -dijo usando sus manos como una cuna -El tiempo sí que pasa rápido…
-¿Quién eres tú? -preguntó la niña con duda y ceño -¡Los extraños no pueden entrar a casas ajenas y menos a esta!
-¿Quién soy yo? Bueno, no soy un extraño porque estoy adentro y sé tu nombre. De lo contrario estaría descuartizado y mis tripas sangrientas decorarían tu lustroso piso -el hombre sonrío y Sakura se asombró por el comentario. -¿Saburo no te ha hablado de mí?... -la niña, disimulando su temor, valientemente dijo que no
(Que tipo tan raro. ¿Y si es un asesino? ¿O un monstruo como los cuentos de la abuela?... Hay que vigilarlo)
-jejeje, Ese infeliz ingrato, le pondré las manos encima a ese dobe –luego miró a la niña y la cargó, a pesar de que ella comenzó a sacudir los brazos con miedo y a rogar que la soltara.
-¡No! ¡No! ¡No me coma!... ¡¡Ahhh!!
-Tranquila, sólo quiero ver cuánto has crecido. -dijo y la niña se tranquilizó. La alzó como si se tratara de una frágil pluma, aunque no muy cuidadoso. La sostenía de sus axilas y con los piececitos colgando, su kimono rojo y floreado le daba el aspecto de una linda y frágil muñeca que se encontraba incomoda por el trato. Eichiro para ganarse su confianza comentó… -Lindo kimono… ¿Tú lo hiciste? -dijo sonriendo
-Mi abuela los hace. Tengo cinco años, un niño normal no haría eso… -dijo la niña mirándolo con seguridad hacia ella y desconfianza hacia el otro.
-Sí, pero tú no eres normal. Eres muy especial -dijo sonriendo y observándola con detalle…-Tienes los ojos de tu madre, su claro color jade y una mirada muy luminosa. Son muy bellos… Serás un ángel como ella -dijo con un tono triste.
-Cuando sea grande no seré un ángel. Seré muy valiente como la abuela… -dijo Sakura
-Sí, también. Pero la luz ya la traes en la sangre… -Sakura no entendió nada y lo miró con sospecha.
Luego Eichiro con curiosidad estaba haciendo lo mismo. Como si descifrara un código en su tierno rostro, hasta que al fin dijo…
-Tu frente es muy grande… -con los ojos altivos y la niña abrió la boca y los ojos -¡Grrr! Saburo, se supone que debes perfeccionar la raza, no desproporcionarla… -dijo resignado Eichiro.
Saburo llegó con una amigable sonrisa. Vestía una yukata vino, su cabello castaño rojizo era largo y una espesa barba castaña le adornaba el carismático rostro. Su frente era amplia y ya comenzaban a marcarse unas finísimas arrugas que lo hacían ver maduro y atractivo.
-Bien Eichiro, jejeje… En otros tiempos te hubiera dado una fuerte paliza. Pero he llegado a la conclusión de que lo dices porque siempre me has envidiado el carisma… -dijo Saburo.
-¡Sueñas, Saburo! -Eichiro bajó a la niña y ésta corrió rápido atrás de su papá –Mmm… Tu cría me tiene miedo. ¿Le has hablado mal de mí? -dijo curioso.
Saburo sonrió.
-Sólo lo que tú nos permitiste. Con esa cara tuya hasta el más feroz shinobi tendría pesadillas, jejeje… -Eichiro imitó burlonamente el tono de Saburo, el cual rió más.
-Sakura… Él es Eichiro Inao. Un gran amigo mío y un miembro especial de la familia. Fue mi maestro y es tío tuyo también. Viene de visita por un tiempo y por ello hay que hacerle amena la estancia -Sakura se sorprendió y al percibir la burlona mirada de Eichiro se aferró más a su papá. La niña no le quitaba su feroz mirada al extraño. Eichiro rió…
-Esa desconfianza es de tu lado de la familia Sabu. Jajaja…
Saburo carcajeó también.
–Sí, porque tú siempre nos has provocado esa incauta excitación… -El barbudo hombre cargó a su hija y le besó la frente. Después la bajó y le dijo que fuese a jugar. Sakura sonrió, se despidió de ambos y salió corriendo al jardín.
La niña miró a los dos adultos retirarse y escuchó como sus voces iban alejándose…
-Supongo que ya sabes en que líos nos quieren incluir. ¿Recuerdas la reciente traba de los Uchiha, verdad? -preguntó Saburo.
-¿De los Uchiha? ¡Je! ¿Quién no?... Precisamente, hace un año, no acabe de deshacerme de esos infelices… Ahora, con lo que ocurrió con la guerra y el Kyubi, todos están conmocionados. ¡Bah! Primero quieren sangre y cuando se las conceden lloran y sufren… bla bla bla… su misma historia -dice aburrido y quejumbroso Inao.
-Estoy de acuerdo contigo. Lo lamento por Mikoto, ella hacía todo lo posible para que algo así no sucediera de nuevo. Debe sentir que defraudó a los suyos. Kihan tampoco ha de sentirse bien con ello, aunque aparentará que nada de esto lo perturba… Pero esta vez podrían afectarnos de forma grave… Tenemos que avisarle a las otras casas. Me temo que Fugaku no se quedará con los brazos cruzados. Esta vez no… -dijo Saburo con la mirada profunda y severa. Dando un siniestro brillo a sus ojos verdes oscuro.
-Bueno muchacho, ¿Qué propones? -dijo Inao y con un tono maliciosamente feliz. -¿Quieres que me encargue de ellos?... – Saburo lo miró sereno.
Sakura no perdió de vista a los dos hombres. Ni siquiera cuando perdió sus voces…
Una mano se posó en su hombro y ella se giró…
-¿Sakura? ¿Sakura?...
La pelirrosa se giró hacia la voz y vio a Sasuke. La había tomado de los hombros y la miraba algo inquieto. Sakura estuvo con las ideas en blanco hasta que recordó lo dicho por Shizue y miró urgida a Sasuke…
-¡Sasuke! -casi espanta al pelinegro. -¿Tú y Naruto atraparon al hombre, verdad?
-¿Por qué dices eso? -dijo secamente Sasuke, tratando de ocultar su interés.
Sabía que algo no andaba bien. Desde que ayudara a Sakura, no le había quitado los ojos de encima. Podía recordar a la perfección el brillo mortal de sus ojos, eso era un Kekei genkai único y extinto. Antes creía que los únicos en hacerlo eran Eichiro y Kenji, por eso sospechó de él. Al verlo en los Siete, su perspectiva del peligro fue certera, mas al descubrirlo en Sakura, un extraño temor lo paralizó. No entendía que era lo que podría avecinarse.
- Sasuke… Necesito que me lleves con él. Necesito verlo. -dijo seria.
Sasuke pensó en las palabras de Inao. Aquello que deseaba estaba allí en Konoha. Luego el recuerdo invocado por uno de los Siete. Era obvio que planeaban algo con alguna de las Haruno, por lo que no convendría dejar que Sakura se acercara a Inao. Ella podría poner en riesgo a su madre o a Konoha. Sachi Haruno fue guardián de los secretos de Konoha por muchos años y un gran conocedor de ellos; todos estaban resguardados en la biblioteca añeja de la villa. Si pretendía robar un documento o pergamino importante del lugar, tenían que enterarse ellos primero de cuál o de quién. De inmediato, después de la visita de la misteriosa ninja a su casa, mandó a algunos shinobis de guardia para proteger la zona y averiguar sí se habían llevado algo que pareciera insignificante, aunque no podían acceder todavía a las aulas de interés debido a que no contaban con la llave del acervo secreto de Sachi.
Sasuke pensaba que era lo de menos y por ello él se dirigió a casa de las Haruno para vigilarlas y tratar de convencer a Sakura para darle acceso al tesoro escondido de su padre. Al llegar no se lamentó de su decisión. Supo que había acertado cuando le avisaron desde la estación de policía que había disturbios en la casa de Sakura, al parecer una akahaki estaba allí. Llegó al lugar y sacó a Naoko del armario, pronto un vecino le dijo por dónde se habían ido y de inmediato les siguió el rastro.
Al llegar, pudo ver, sólo una parte, el combate entre la akahaki y Sakura y deducir que no se equivocaba en cuanto a sus sospechas con la familia del difunto Sachi. Ahora desconfiaba cuales eran los objetos de valor. Necesitaban a Sakura para acceder a los secretos de Sachi. Ella debía conocer gran parte del acervo, siempre fue una chica muy estudiosa y dedicada al trabajo de su padre, pensaba lacónico. Por ello también le habían despertado en ella ese extraño sello. Inao le confesó cuál era el propósito de la marca, a lo que pensó que era muy interesante. Muchas cosas no tenían sentido aún ¿Si lo que quieren es el secreto de Sachi o de Konoha, por qué atacaron a Sakura? ¿Lo de la plaza y la prisión sólo fue una terrible distracción únicamente? ¿Pero y los documentos de la academia? Todos los papeles desaparecidos databan de su generación, y por lo tanto de la de Sakura. Debía permanecer cerca de ella para evitar que Akahaki se saliera con la suya.
Al exiliar a Kenji de la aldea por su traición, Tsunade volvió a dejarle el puesto de jefe de la policía de Konoha a la casa Uchiha. Todos estaban en des acuerdo, el consejo no lo consideró prudente. Konoha temía otro intento de traición. Sasuke trató de destruir a la aldea apoyando a Akatsuki y robando los nueve demonios para controlar al añejo continente de los cinco elementos. Estaba muy cerca de acabar con Naruto y con todos sus compañeros ninja. Sin embargo, hubo algo que le impidió continuar con sus planes y decidió traicionar a Madara Uchiha y a sus sectarios, trabajando como un espía doble. Sakura pensaba que Naruto al final fue quien influyó en esa trascendental decisión; mas, él jamás explicaba las causas de su inesperado cambio.
Los shinobis de su generación ya lo daban por perdido, así que antes de regresar, tuvo que viajar por un año a lugares inesperados para dejar que las heridas que había provocado fuesen cicatrizando. No del todo cerraron, pero Naruto y Sakura lo esperaban con ansias, y le tendieron la mano a pesar de que él se mostraba dudoso. Las verdades salieron a la luz y todos comprendieron que la culpa no podía radicar de un número pequeño de personas. Tsunade y los demás shinobis se mostraban fríos y reservados ante la llegada de Uchiha; sin embargo la Hokage comprendió cómo había funcionado la cadena de intrigas que se habían desarrollado desde la fundación de Konoha para poder llegar a esas devastadoras consecuencias con Akatsuki. Ella obligó al consejo a integrarlo de vuelta y para enmendar su daño, trabajaría en el sector de seguridad con Kenji Hadachi y en el grupo siete de especialistas ninja de Kakashi. Poco se imaginaban que su jefe de seguridad sería uno más en la lista negra.
Siendo Sasuke un gran conocedor de territorios, técnicas y enemigos, su experiencia en el área competía con la de Kenji. Tsunade muy en el fondo tenía miedo de haberse equivocado. Más, al observar el trabajo meticuloso del ninja, recuperaba poco a poco la confianza. El joven Uchiha estaba entregado a su labor por completo, era de los mejores, o, el mejor ninja que marcaba esa renovadora generación. Muchos se conmovían con su trabajo y por ello empezaba a ganarse otra vez la admiración y respeto de Konoha. Era una sombra protectora, algunos lo llamaban el ángel oscuro, porque aparecía en el momento más crítico de alguna situación y sacrificaba todo para continuar con su trabajo. Tsunade tampoco suponía si aquello era por un verdadero y profundo sentimiento de culpa, o para olvidar el pasado, o por ambas cosas. Lo impactante era que se había vuelto esencial no sólo para la Aldea oculta entre las hojas, sino para todo el País del Fuego. Kakashi una vez le insinuó que el motor de su empeño, además de aquellas dos ideas, era algo más perturbador para él, olvidar su presente.
En tanto con Sasuke, él se sentía más comprometido con su juramento y sobre todo intrigado. No creyó que enfrentaría oponentes tan fuertes desde la batalla con Madara Uchiha y el mismo Naruto. Sakura era una clave importante y tenía que hacérselo ver, pero no accediendo a su petición. Temía que Eichiro pudiese provocar algo en la joven.
- No creo que sea el momento para ir a visitarlo. Se trata de un prisionero muy importante y peligroso. No sabemos si tiene un as bajo la manga. Además Tsunade, Kakashi y Morino lo están interrogando… Llevan batallando con él más de doce horas. -dijo Sasuke para ganar más tiempo…
Sakura había perdido la noción del tiempo. Cuando se fijó en el reloj que colgaba en el cuarto de espera a la oficina de Tsunade, apenas daban las doce y media de la noche. Muchas cosas habían pasado de forma rápida. Su madre se había ido a quedar con la madre de Ino, de la cual era muy amiga, mientras ella iba a ver a Tsunade para avisar sobre el ataque. No se sentía con fuerzas…
-Tengo que ver a Eichiro Inao… Tengo que verlo… - decía al sentarse agotada en un sofá y recargar su cabeza sobre sus manos. Shizue se le iba a acercar para confortarla, pero Sasuke le pidió a ella y al otro secretario que los dejaran solos. La pelirrosa no se dio cuenta cuando fue que los abandonaron. Duraron un tiempo en silencio y Sasuke no le quitaba la mirada para leer cada uno de sus gestos…
-Sakura… -dijo y se le acercó. -¿Por qué es tan importante Inao? ¿Lo conocías? -preguntó.
- Yo… yo… Quiero saber qué es lo que tengo por marca y por qué. Es decir… -estaba pensando como ordenar sus ideas. Entonces recordó las palabras de su madre y en los recuerdos de su abuela y padre.
(Uchiha no es de fiar)
–… él debe saber. Kenji lo mencionó en una de sus misiones. Dijo que… -no tenía ni idea de que inventar y la mirada profunda de Sasuke la estaba poniendo nerviosa –lo conoció de niño y que era una persona que provocaba una "incauta excitación"… Él me llegó a confesar que estuvo con él en los exámenes chunnin y que al parecer era amigo de su sensei del equipos de tres. Su maestro era un tal, Arato Toju. Escuché decir a Kakashi que mi marca era de Abukara, le… le… vi una a Kenji en el antebrazo y pensé que… si ambos están relacionados, entonces… podría explicarme que pasa… conmigo…
El nombre fue identificado por Sasuke, más no mostró nada en su expresión. Sakura no se percató de ello. Más uniones se revelaban y pronto supuso Uchiha que las coincidencias no existían. Arato, Inao, Hadachi estaban vinculados. Inao y Hadachi con Akahaki y Arato con Haruno; Haruno se unía de alguna manera con Akahaki y Sakura podría llegar a vincular el lazo. Si no fuese así, el símbolo no estaría en la plaza y el recuerdo no hubiese sido llamado.
-Arato Toju… creó que fue… maestro de Kenji cuando era gennin… -dijo Sakura y lo miró. Él no lo hacía. Permanecieron un tiempo en silencio. Sasuke meditaba cada palabra escuchada por la Haruno y decidió callar lo que sabía o pensaba para no acercarla a Eichiro Inao.
-Tienes que ser paciente. Verte con un asesino no es algo muy seguro. Podría engañarte, ese hombre es famoso por controlar el pensamiento de los demás.
-Pero… pero… tendría cuidado…
-No, Sakura. Puede ser que sí y de todas formas echarías a perder la investigación. No estamos seguros a qué han venido y sólo él puede darnos las respuestas que necesitamos…
Sakura iba a reclamarle su grosería, pero se detuvo al pensar que no sería la primera vez que arruinaba una misión. Se lamentó más y quedó callada. Uchiha la miró, le preocupó que no le contestara, desde que se reunieran de nuevo, ella había tomado el hábito de no sólo responderle a Naruto y a sus otros amigos, sino a sus mayores y hasta a él.
Quedaron otra vez en un incómodo silencio, más para la chica que para su custodio, hasta que…
-Sasuke… ¿Qué hiciste tú para liberarte del sello? -dijo inesperadamente la pelirrosa.
Uchiha cerró los ojos y un enunciado triste se escribió en su rostro. Un destello de dolor se extinguió al abrir sus ojos y un gesto iracundo se retuvo. Sakura lo observó con cuidado y presintió, que como tantas veces, había metido la pata. Pudo sentir su tristeza, su coraje y su dolor en aquellos instantes, un frío semblante la cubrió.
-Perdón… No pensé que… -trató de cubrir la indiscreción.
-Tu sello no está maldito… -dijo y ella lo miró otra vez. Sasuke no la miraba y tenía los brazos cruzados. –Tu sello no está maldito… Es una técnica muy antigua, de él derivó el sello de Orochimaru y Hyuga… Los antiguos clanes, del viejo mundo, los diseñaron para convocar a sus integrantes. Si algo ocurría, alguien los despertaría para poder actuar. Está escrito en su sangre, es colocado desde el día en que nacen y duerme para pasar desapercibidos sus poderes frente a los demás y… -el muchacho se interrumpió, no sabía si había sido prudente al decirle que aquella marca despertaba las habilidades genéticas y ocultas de un clan… -Kenji era el convocador y aquellos que contenían el sello, eran descendientes de las antiguas casas… -Sasuke miró fríamente a Sakura y ella no pudo evitar sentir temor.
-¿Cómo sabes eso?... ¿Para poder actuar en qué? -dijo fortaleciendo su tono. Temía que su negra mirada traspasara su mente y descubriera lo que ocultaba.
-Inao me lo dijo… Y no hay forma de deshacer la marca, es congénita. Supongo yo que los que emigraron con Kenji eran descendientes de Abukara o de alguna de los nueve clanes del País de la Luz… -dice con mayor seriedad y desafecto. – En cuanto a lo de actuar, Mmp… Sólo los integrantes del clan deben saberlo ¿No crees Haruno?… -Sakura no pudo evitar sentirse señalada y enjuiciada. El joven le provocaba un sentimiento de culpa. Los recuerdos que se guardaba debían ser revelados. Pero, ella no confiaba en él. Debía saber algo Sasuke, de lo contrario no la vería así. Jamás creyó que cargaría con algo tan enfadoso.
(¡No dejes que te intimide! ¡Si pretende decirte algo, que lo diga de una vez! ¡Cha! ¡Cha! ¡Cha! ¡Si nos meterá en prisión, que lo haga de una vez! ¡Nos defenderemos! ¡Cha! ¡Cha! ¡Shanaro!…)
-Bien… ¡Ya me cansé! -dice y se levanta molesta… -¡Estoy harta! ¡Hasta la coronilla! ¡Hasta el copete! ¡No me vas a intimidar con tus aberrantes miradas! ¡Ni me encogerás la moral con tus frías entonaciones! ¡Yo no estoy para burlas ni acusaciones!... ¡Sí me vas a arrestar hazlo ya! ¡Pero me las pagarás! ¡No te la dejaré tan fácil!... -rugió con los ojos en blanco, los colmillos afilados y señalándolo.
Sasuke estaba confuso y con cara de fastidio...
-¿De qué rayos hablas? -dijo con los brazos cruzados.
La pelirrosa sintió caer una gotita en su amplia frente.
–¡¡Grrrr!!... ¡No te hagas! ¡Sé que como los otros pretendes culparme por todo! ¡Pero no!... ¡Yo no tengo nada que ver en este dichoso asunto! ¡No sé nada de Akahaki, no sé nada de Abukara y tampoco sé nada de mí!… ¡No sé por qué tengo este maldito sello! ¡Tampoco tengo idea de quién era aquella ninja! ¡Ni… ni… ni… de nada! -dijo casi a punto de llorar, pero se contuvo. –Sólo quiero que alguien me explique ¿Qué está pasando? -Sakura no lloró, permanecía con la mirada fiera hacia Sasuke, quien mantenía los brazos cruzados y no le quitaba los oscuros ojos de encima. La observaba sereno, sin inmutarse a ninguna de sus reacciones.
-Hmp… No sabes nada. Nadie sabe nada… -dijo frío. –Estamos igual… -de repente emitió una leve sonrisa y se levantó para ir hacia ella. Al sentirlo muy cerca, por instinto, se hizo para atrás la joven.
-Tú debes de saber algo -estaba convencida la ojijade.
-Tengo algunas piezas valiosas del rompecabezas. Pero me faltan más para ver qué imagen forman. Por eso, necesito de tu ayuda… La biblioteca de tu padre. Debes darme acceso a ella…
Sakura sorprendida abrió los ojos.
-¿Por qué?
-Akahaki te busca por tu familia. Su secreto debe residir en la biblioteca. Ese viejo acervo que todos ignoran puede tener al fin importancia. Algo valioso de Konoha o de la misma Abukara, tal vez una bomba de tiempo. Tu padre debió esconder algo allí… Sachi Haruno, guardián y restaurador de pergaminos. Un hombre sencillo, indefenso y nada belicoso, nadie sospecharía de él con esa apariencia tan frágil, ¿No es verdad? -preguntó y la pelirrosa rugió. Sintió que lo decía con burla.
-Mi padre no fingía su ceguera, si a eso te refieres y tampoco era un inútil por ello. Era más fuerte de lo que cualquiera pudiese imaginar…
-Lo sé… -Sasuke se alejó de ella y se acercó a la ventana para mirar a Konoha… -Jamás creí que fuese débil, eso ni siquiera lo aprecié y tampoco me importó, pero a los demás sí… ¿O no?... –miró por el rabillo de ojo a Sakura y ella apenada desvió su mirada con vergüenza y furia contenida al apretar su puño… -Sachi Haruno quedó ciego en una misión fallida hace catorce años, se descuidó, descuidó a sus amigos, a un operativo de doce meses y quedó discapacitado de por vida. Por consideración del tercer Hokage le dio el único empleo disponible de la villa para un inválido como él, después de todo era de familia tomar ese puesto o castigo aburrido, restaurar pergaminos y guardar la biblioteca… Adiós acción, adiós gloria, lo peor para un ninja… Tenía que mantenerte a ti y a tu madre… menos mal que ella fundó su librería para apoyarse mutuamente, lo que le daban no les alcanzaba para una cena decente por semana…
Sakura no quería escuchar más, a veces recordaba con rencor como en su infancia habían noches y mañanas en las que no podía llevar un vil pan a su estomaguito…
-Debió ser duro para ti escuchar los cuchicheos con respecto a tus padres, por eso todos eran amables cara a cara, pero no a espaldas suya… Sachi Haruno despertó la lástima en todos. Konoha siempre termina dando el pésame, no la compasión o la empatía… -Sakura quería golpearlo… -Pero… eso sólo prueba… que la mayoría siempre será imbécil… -Sakura cambió de humor y lo miró extrañada… -Porque de ver más allá de sus inútiles narices, se hubiesen dado cuenta que los ciegos son incapaces de ordenar una biblioteca…
-¿De qué hablas Sasuke? –preguntó Sakura nerviosa
-Habló de que tu padre jamás fue un ciego… Bueno, no como la mayoría lo imaginaba… Tu padre sí veía más allá de sus narices, tenía percepción, por ello se le encargó esa ardua tarea… él era ideal para ello porque había visto más de lo que cualquiera pudiese haber logrado entender… Sachi Haruno quedó ciego, no por incompetencia, sino por lealtad y sublevación a la vez, fue espectador de algo temible durante su última misión… Eso le valió ser el guardián no de pergaminos mohosos e inservibles o de libros que nadie atendería… -Sasuke volvió a acercarse a Sakura. La pelirrosa retrocedía a medida que el avanzaba hacia él…
-Sasuke ¿A dónde vas con esto?...
-Tú lo sabes… -sujetó a la muchacha suavemente de la muñeca y la jaló lentamente hacia él para susurrarle al oído…
-Sé que tu familia esconde algo de gran valor… algo muy importante para Konoha… o… para la misma Abukara… dentro de esas paredes malgastadas de acervos sin importancia…
El corazón de Sakura latía con rapidez, sus mejillas no pudieron evitar su rubor y su cuerpo comenzaba a temblar. Ella no quería entender si actuaba así por sus palabras o por su cercanía tan insultante. Sentía que se derretiría como crema si Sasuke no dejaba de invadir su espacio personal…
Sasuke la olió y su voz bajaba por el cuello de la kunoichi discretamente y luego regresaba a su oído… -¿Sabías que la última misión de tu padre fue… -respiró su cabello con escondido deleite… -…en Akahaki? Allí fue donde perdió la vista…
-¡Qué! –Sakura se sobresaltó y se alejó de Sasuke. No sólo fueron sus palabras lo que la alteraron, como un pinchazo, creyó haber sentido sus labios en la piel delicada de su cuello demasiado cerca. Haruno lo miró sorprendida al principio, mas al ver su relente mirada, imaginó que todo aquello había sido producto de la tensión que causaba su interlocución. Sakura logró calmarse rápido y respondió severa… -No… Mi madre me dijo que había perdido la vista en… en… en Suna, tras un ataque sorpresa… ¿Cómo sabes eso? ¿Mientes acaso?...
Sasuke sonrió fríamente y divertido…
-Yo sí hago mi tarea unos días antes, Sakura. Además, no tendría porque mentirte, necesitó de tu ayuda. Tu padre participó en la caída de Akahaki, sí está ciego es porque algo vio allí y lo obligaron a guardar con ello dentro de sus pupilas hasta su muerte. Es un castigo, Sakura, la ceguera de tu padre. En tiempos añejos, si un ninja veía algo que le era prohibido, su castigo era la ceguera y guardar para siempre en sus ojos el secreto que lo llevó a las sombras, ese castigo era típico en el País de la Luz. La biblioteca es un buen escondite, muchos tesoros valiosos fueron custodiados allí durante la primera guerra ninja…
-¿Cómo supones eso?...
-Primero: porque investigué los antecedentes de tu padre. Segundo: porque repaso las marcas de tu padre, eran quemaduras muy extrañas que me recuerdan a las que provocaba Madara para castigar a sus subordinados y Tercera: porque el único lugar al que no pudieron acceder fue la biblioteca de tu padre. Los Akahaki siguen aquí porque les faltó algo muy importante, están urgidos de ello y sospecho que te atacaron para conseguirlo… Por eso Inao hostiga con su presencia…
Sakura tembló de miedo, su cabeza se desordenaba por completo…
-Entonces… ¡Glup! me quieren por mi familia y por ella su secreto… Suena muy tonto. Mi familia y yo no tenemos secretos. No que yo sepa. Mi padre, antes de morir, no dijo nada al respecto… -dijo con consternación
(¡Mentirosa!)
Sasuke sonrío.
– Si es así no tendrás de que preocuparte… -volvió a recuperar la seriedad. –Pero sino, ni Tsunade ni nadie podrá convencer al consejo de lo contrario y yo tendré que verme en la necesidad de cumplir con mi trabajo… -Se acercó más y Sakura no cedió a los nervios. –Necesito tu ayuda. Tú sabes que esto no me gusta pedir favores, pero ambos lo necesitamos… Si me permites acceder a ella, tú también podrías resolver muchas dudas ¿Acaso no te interesa saber la verdad? Podrías defenderte y demostrar que, aunque estés vinculada con Abukara, no tuviste nada que ver con el atentado… o tu madre. No sería mala idea comenzar a interrogarla…
-¡Ella no sabe nada! -rugió Sakura y se contuvo. –Le pregunté… le pregunté sobre la marca…
Sasuke tocó en su punto débil. Ella no había pensado que su madre también hubiera podido verse involucrada. Era ya mayor y no tendría fuerzas para defenderse. Sobre todo, sabiendo lo que ella le confesó… Sakura sostuvo su mirada oscura y al fin había decidido.
-Bien. Vamos, ahora… Tendremos que pasar a mi casa por las llaves del acervo…
Sakura le dio la espalda para salir de la estancia, cuando la punzada de la herida la hizo quejarse. Aún no sanaba por completo y no se había podido concentrar lo suficiente para ella poderse sanar.
-Deberías ir primero a revisar eso -aconsejó el pelinegro
-No es una herida grave, son fisuras… como grietas en los huesos… Ningún órgano vital ha sido dañado… Querías que te ayudara, lo haré. Pero yo estaré allí y me enteraré de lo que supuestamente dices… Si quieres acceder al acervo, tendrás que hacerlo conmigo. Tengo más derecho que tú y, aunque sea el patrimonio de la aldea, mi padre fue el único en darle atención y cuidado, por lo tanto, tengo libertad de saber qué esconde todo aquello que protegió en vida… Además, nadie mejor que yo conoce el orden de sus elementos -afirmó decidida.
Sasuke permaneció sereno, Sakura lo miraba esperando una negativa suya…
-No me opongo a hacerte participe de esto… Por el contrario, me parece pertinente… -sus ojos se encontraron. –Pero antes debes recuperarte por completo. Te juro que no tocaré nada del acervo, sin tu presencia…
Sakura creyó sinceras sus palabras. Se acercó tranquilamente a él y se colocó de espaldas. Posó su mano sobre su lastimada zona y le pidió a Sasuke que la sostuviera por la cintura. Él, en un principio, iba a negarse con un gesto desconcertado…
-Necesito acomodar los huesos con mi energía y después a comenzar a curar… No tengo mucha, pero será suficiente. Al estar usándola quedaré débil, necesito que me sostengas y me ayudes a soportar el dolor… Por favor… -pero el argumento de la joven le pareció razonable y la sostuvo, después de todo, le pareció hipócrita sentirse así, se había aprovechado de situaciones más absurdas para descontento suyo.
Sakura comenzó a concentrar su energía. Localizó la zona dañada de su costado y comenzó a actuar. Sus músculos se tensaron, su chakra salió de su mano y luego tomó la forma de éste. Poco a poco fue introduciendo la mano de energía hacia las costillas, mientras que con la otra mantenía el chakra. Estaba acomodando los cartílagos, gritó y casi tambaleaba. Sasuke la sostuvo fuerte, no pudo evitar sentirse preocupado. Sakura intentó no gritar mientras pretendía curarse. Los minutos parecieron largos y después de acomodar los cartílagos continuó con la curación. Esta era más tranquila y cuando terminó, cayó rendida en los brazos de su compañero. Estaba agotada y no le quedaban más fuerzas.
Sasuke estaba asombrado. Sabía que un proceso como aquel requería horas por su complejidad. Pero, a Sakura sólo le tomó una y se alivió rápido.
–"No cabe duda que es una de las mejores kunoichis médico… Por eso Kenji la solicitaba tanto" – pensó el pelinegro y la cargó hasta el sofá de la estancia. Sakura seguía conciente y se sobaba la herida…
-¿Te sigue doliendo? -preguntó Sasuke con su mismo tono frío.
-Sí, más no tardará en cerrarse… Ahora todo depende de mi organismo… -dijo sonriente. –Naruto ¿Dónde está?...
-Mmp… Tardaste en preguntar -dijo y emitió una suave sonrisa. Eso le pareció extraño a Sakura; fue como ver una estrella fugaz que desvanecía los malos momentos. No fue altanera ni burlona, fue triste y a su vez feliz con resignada sinceridad.
-Está en tu casa… Dormido en tu habitación. Tuvo un día muy difícil…
-¿Está bien? -preguntó preocupada y Sasuke asintió.
Tuvo que revelarle como fue la batalla entre Eichiro y Naruto para que no se asustara de verle las heridas. Sin embargo, ambos sabían que por la habilidad del kyubi, Naruto se recuperaba asombrosamente rápido. Sakura sintió un gran alivio al saber que estaba a salvo, eso era lo que más le importaba. Aunque presintió que Sasuke no le contaba toda la versión. No le dijo que poderes tenía aquel akahaki para verse forzado Naruto a sacar cinco colas del demonio y haber obligado a Uchiha a usar el mangenkyo. Ante la clara luz de la estancia, pudo notar que Sasuke tenía cansados, irritados y dañados los ojos, de vez en cuando se los tallaba y eso no le era nada común desde hace mucho tiempo. Parecía que alrededor de ellos se encadenaba una leve infección. Sin previo aviso, tomó su rostro y lo dirigió hacia ella…
-¿Qué haces? -dijo sorprendido y sonrojado Sasuke.
-Tú sólo cálmate -contestó Sakura y posó su blanca mano sobre sus ojos para aliviarlos. Tan sólo iba a reconfortarlos con su energía para que las células actuaran por sí solas, de forma normal con el fin de mitigar el dolor y después curarlo poco a poco. Uchiha la tomó fuerte de la muñeca ante su sorpresa.
-No lo hagas –dijo Sasuke y comenzó a alejar su mano… -Estaré bien… Guarda tus energías. -Sin darse cuenta habían quedado muy cerca sus rostros. Ambos se miraban directo a los ojos y Sakura no entendía porque sintió un tibio escalofrió en toda su piel, para ella era como recordar una sensación olvidada.
Cerró los ojos para desvanecer el estremecimiento y colocó su mano sobre su pecho para mitigar los golpes rápidos de su corazón. Sasuke aprovechó aquello para acercarse más y disfrutar de su apacible aroma, su rostro recorría el suyo, acariciando su piel con su sigiloso aliento. Sus labios se acercaban tentadores a los de ella y llegaron casi a rozarlos cuando ella habló…
-Naruto -Sasuke se alejó y ella abrió los ojos sonriendo.
Agotada dejó caer la cabeza en su hombro
–Por favor, llévame con él -dijo con una amable sonrisa. Al pensar ella que pronto vería a Naruto, disipaba todas sus malas experiencias y le embargaba una calida felicidad. Ella no pudo ver como Sasuke se sonrojó levemente, pero el brillo de sus ojos negros estaba apagado.
Continuara...
Otro capitulo mas.
Esperamos que os haya gustado y satisfecho.
Un nuevo recuerdo volvio a Sakura, y esta vez, no aparecia su "abuela" Kanone, si no Eichiro Inao y su "padre". Mas conjeturas de familias, poderes, claves y demas se avecinan.
En el siguiente capitulo volvera a aparecer Eichiro, se conocera como Sasuke fue su regreso a la aldea, y sus sentimientos, antes y despues de aquello, se averiguara la identidad de uno de los infiltrados en Konoha, y el odio de tsunade por las pastillas efervescentes (¿de donde salio eso? XD)
Sin nada mas que decir, esperamos que os haya gustado... me estoy repitiendo ¿verdad?
Agradecimientos a:
Review del capitulo anterior: setsuna17; coolstar; Karina Natsumi y queen of the shadow
Favorite Story: xXxMinimixXx; Akane Kido: aiko amitie; Karina Natsumi; o. Kasuki-chan .o; Estrela Polar; Valerii Hyuga; sysa12; mari7523; Pamys-Chan; Kounbrain; queen of the shadow y x-Misao-x
Fafourite author: Karina Natsumi y MCJ-94
Story Alert: LadySc -Maaya-; Minerva85; Karina Natsumi; eva uchiha; Geanella-Asakura; Valerii Hyuga; sysa12; haize; Pamys-Chan; queen of the shadow; Ayumi Itaino y x-Misao-x
Author Alert: Karina Natsumi
Tambien se agradece a los lectores invisibles que no dejan comentario.
El capitulo que viene sera subido el Domingo... y el dia 24 habra un "especial navidad" con una oferta 2x1, es decir dos capitulos en vez de uno... lo siento es que me dio complejo de anuncio televisivo XD
Adios.
