-Wow-Exclamo Rey con unos ojos brillantes que me llenaron de calidez.
-Te dije que te gustaría- estábamos en la base abandonada y subimos algunos pisos para tener una mejor vista, le pedí que usara mascaras puesto no sabía a ciencia cierta si el aire de este planeta fuera respirable para los humanos.
-Todo es muy grande, y café pero tiene esos tonos azules y aguamarinas muy bellos- Rey me miro y me regalo una gran sonrisa.
-Todo es este planeta es sensible a la fuerza si puedes conectar tu energía con la naturaleza lo sentirás, igual debes tener mucho cuidado, la fauna es muy agresiva y no dudara en atacarnos al considerarnos intrusos- le indique, ella asintió con su rostro.
-¿Sería bueno que caminemos un poco?- pregunto intrigada.
No quería a decir verdad, pero como negársele a esos ojos brillantes -No muy lejos- le indique.
Rey era como una niña caminando en un parque de juegos, recuerdo que sentí esa misma emoción un par de veces que Han hizo algo así para mí, llevarme a conocer nuevos lugares.
La vegetación parecía moverse era entendible reaccionaba a los dos usuarios de fuerza que pisaban su tierra, yo caminaba un par de pasos detrás de ella –Rey trata de calmar tus emociones te dije antes que aquí todo reacciona a la fuerza, hay plantas carnívoras, por favor se cuidadosa-
-Oh cierto, lo siento es solo que… tenías razón es muy hermoso- respondió
Antes que pudiera decir algo más una langa rama la tomo y levanto por el aire, lo que me temí plantas carnívoras, ella grito y me dio su mano pero aunque extendí al mía no pude alcanzarla – Kay, Kay- gritaba mi nombre, a unos 5 metros de altura un mal movimiento y la caída sería muy mal para ella, la planta abrió su boca lista para recibirla, dejando un gas verde en el ambiente primero.
-Maldita sea- murmure, con mis dos brazos extendidos usaba la fuerza para cerrar la boca de aquella cosa.
*Aplica la fuerza en su rama para que te suelte* le hable en la mente a Rey, vi como ella poso sus manos haciendo contacto, unos segundo después la soltó lanzándola a lo lejos. Pareció que mis ojos la vieron en cámara lenta caer, corrí para alcanzarla, pero pareció que los pasos no serían suficientes.
Levitando a unos centímetros del suelo, Rey abrió sus ojos incrédula, las venas en mis brazos se marcaban por gastar mis energías tan seguidamente, pero sin sables ni armas era todo lo que podía hacer, quite la fuerza y ella cayó a la tierra, respiraba con agitación y apoye mis palmas en mis rodillas, recuperando un poco el aire.
Mire al frente y la vi demasiado cerca en un instante Rey me rodeaba con sus brazos – Tonta, te dije que no fueras tan confiada, eres usaría de la fuerza siempre cálmate y piensa en cómo reaccionar- se separó para mirarme a los ojos.
-Me tomó por sorpresa, lo siento, tienes razón debo calmarme y pensar rápido- agarre su mano y ella correspondió.
-Volvamos, quería que vieras el paisaje, no que este te comiera- un largo grito desde la distancia nos alertó –Corre- y enseguida ambos nos apuramos a regresar.
Por cada paso que dábamos lo que se acercara a nosotros rugía más, luego de algunos metros recorridos el Acklay se mostró frente a nosotros era enorme criatura con sus seis patas terminadas en garras puntiagudas y su apetito voraz.
Pose a Rey a mi espalda, diablos si pudiéramos alejarnos todo fuera más fácil pero al mantenernos a poca distancia estábamos en desventaja, la criatura lanzo su primer ataque que pudimos evitar –evita sus patas ataca su cuerpo- le pedí a Rey.
-No tenemos armas- Genial Rey dime algo que no sepa pensé.
No era momento para discusiones, debíamos esquivar los ataques de esa cosa – Yo los distraigo, usa la fuerza y envuelve una rama en su cuello, luego apriétala hasta que caiga- fue lo único que se me ocurrió.
-Kay, pero no podemos separarnos- quise responder pero la tire al suelo para rodar y esquivar otro corte del animal que nos atacaba.
-Aguantare las descargas, solo hazlo- se veía la desconfianza en su mirada – CORRE DE UNA VEZ- grite y ella se levantó alejándose de mí, el Aclaky rápidamente quiso seguir a Rey, pero lance con la fuerza algunas rocas a una de sus patas, sabía que eso solo los enfurecía más y efectivamente el rugido llego y sus ojos se centraron en mí.
No podía hacer más que esquivar y contraatacar lanzando algunas rocas que estaban a mí alrededor, finalmente cuando una de sus filosas patas venia directo a mí se detuvo, Rey siguió lo que le dije y sí que estaba lejos mi cuerpo comenzaba a crear espasmos musculares por las descargas que seguían siendo dolorosas pero desde el último accidente ya todo era diferente, fue tanta la fuerza usada en el amarre que la cabeza del animal cayo a la tierra y su cuerpo se desplomo, levantando mucho polvo, rápidamente la electricidad ceso, supe que ella se estaba acercando a mí.
Entre la cortina de humo la busque -Kay- escuche llamarme y la silueta se dibujó frente a mí era ella, abrí mis brazos para recibirla y se dejó caer en mi pecho.
-¿Estas bien?- esta vez ella pregunto primero, di un golpe suave con mis dedos en su frente.
-Piensa rápido caballero Jedi, eres lenta por que no sabes sacrificar a los que te acompañan-
-No puedo ser tan insensible como tú- respondió y sus ojos expectantes por una respuesta movieron mis labios.
-No siempre fui así, solo aprendí a ser más fuerte sacrificando cosas importantes para mí-
– Regresemos- le pedí, ella obedeció sin poner resistencia.
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Note que Rey se tambaleo al entrar a la nave -¿Qué sucede?- pregunte.
-Me siento un poco mareada, es todo, dame unos minutos y estaré bien-
-Si tú lo dices- no creía del todo, sentía una extraña energía en su cuerpo.
-¿Sentiste que algo te pico o corto allá afuera?- quise cerciorarme que no fue ningún contacto extraño generando algo en ella.
-Te dije que estoy bien- hablo muy molesta. Enseguida su cara cambio – Casi es hora de comer, ¿Por qué mejor no buscamos algo en la cocina?- Definitivamente Rey es una experta en evadir y cambiar de tema, pero no podía llevarle la contraria por mi idea casi nos mata un monstruo de seis patas.
-Como quieras- fue lo que pude decir.
Tomamos lo primero que encontramos y no sentamos en la mesa, Kylo Ren muerto en un recóndito planeta, que diablos estaba pensando al arriesgarme así de fácil, si tan solo tuviera mi sable de Luz, mi mente estaba llena de muchos tormentos.
Estaba hastiado de las mismas comidas, pero siendo provisiones de la resistencia no esperaba menos, solo cosas básicas y no perecederas, un escalofrió recorrió mi cuerpo pero supe que no se traba de mí, vi el plato de Rey y apenas un par de bocados.
-¿Sucede algo?- pregunte, Rey me miro a los ojos, estaba tan metido en mis pensamientos que no me di cuenta antes.
Rey estaba pálida, sus labios tenían tinte morados, era obvio que no estaba bien –Me duele el estómago- fue lo que dijo.
-¿Desde cuándo?, diablos Rey estas mal- me levante para acercarme a ella y Rey se giró vomitando en mis pies, por supuesto no fue una sensación agradable.
Tome su rostro en mis manos, ardía en fiebre –necesitas medicina- rápidamente me baje un poco y la levante entre mis brazos, se sentía tan liviana la lleve a la zona de descanso, recostándola en los muebles redondos, busque en los botiquines desesperado pero no tenía idea ni siquiera que necesitaba, los medicamentos yacían en el piso.
Seguramente algo en el planeta con que hizo contacto la afecto ¿pero qué?, entonces lo recordé la planta abrió su boca y boto una cortina de polvo verde, seguramente la máscara fallo y ella aspiro eso, diablos si tan solo hubiera sido más cuidadoso, me odiaba por haberle pedido salir todo esto era mi culpa.
Apreté mis nudillos y golpee el piso debía dejar el orgullo atrás aunque fuera por esta vez su vida peligraba y no podía permitirme perderla no a ella, no me importaba sacrificar a quien fuera ya nadie valía lo suficiente en mi vida, pero Rey ella era mi Luz, la persona que logro hacer latir de emociones nuevas mi corazón me acerque para abrazarla su rostro se tornaba más blanco cada vez, mi mano tocaba su mejilla –necesito llevarte a la sala de comunicación, puedes darme el código para comunicarme con Leia, necesito saber qué hacer, perdóname desconozco de sanar y esas cosas-
-Solo si te disculpas con tu madre también- sonrió en señal de victoria, no entendí como se podría ser terca y obstinada aun en una situación así, pero no me importaba contar de tratar lo que fuera que tuviera.
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La lleve a la estación de comunicación, Rey ingreso el código en la pantalla y se recostó en la silla, yo espere impaciente la respuesta, cada segundo era una eternidad, luego del quinto intento el rostro de Leia se mostró.
-Ma..- me retraje automáticamente- General Organa- salude.
-Ben cariño- se podía ver la emoción en sus ojos.
-General, Rey aspiro algunas toxinas o algo no se con exactitud de una planta carnívora de este planeta, necesito saber que medicamento darle, podría indicarme- le pedí aunque las palabras parecían escupidas de mi boca.
-¿como paso eso? debieron quedarse dentro o en la estación si querían salir- a mis treinta años estaba recibiendo un regaño de Leia, grandioso.
-Eso no es importante ahora mismo- Desvié su pregunta- Necesito tratar a Rey con urgencia-
-Claro que sí, primero usa la máscara de respiración, esta le proporcionara aire limpio a sus pulmones, luego tienes que inyectarle las ampollas en una caja verde que es para tratar toxinas-
-Entendido- extendí mi mano para oprimir el botón y cortar la comunicación –Kay- Rey me llamo gire dejando una abertura para que Leia la viera también.
-Mi niña- exclamo Leia –Enviare un droide médico para allá de inmediato-
-General- con cada palabra los labios de Rey temblaban demasiado
-Rey no te sobre esfuerces- le Pedí, ella me miro y la determinación de su mirada me indicio que no me haría caso.
-Su hijo tiene algo más que decirle- hablaba con mucha dificultad.
-Rey no- le dije en voz baja, pero ella comenzó a toser.
-Lo prometiste-me exigió, diablos como podría negarme al verla así.
Parecía que mi cuerpo se rehusaba a voltear y hacer el contacto en la pantalla con Leia por que gire de a poco como un muñeco tieso, chocaba mis dientes , necesite un par de segundos antes de decidirme, pero si no lo hacía Rey seguramente se negaría a recibir al medicación y me trataría de la peor calaña.
Rasque mi frente y eche mi cabello hacia atrás- Lamento mucho la forma como te trate la última vez… Madre-
-Ben cariño- sus ojos se llenaron de lágrimas- Hijo tú...- seguro quiso decir muchas cosas pero le interrumpí.
-Debo llevar a Rey de Regreso- dije para zafarme de la situación.
-Si claro, Cuídense mucho, los quiero a los dos- y se cortó la comunicación.
Nuevamente deje recostada a Rey, busque las cosas que Leia me indico lo primero fue la máscara que le coloque enseguida, luego vino al inyección, por el gemido de Rey seguro le dolió, pero bueno no era medico solo hacia lo mejor que podía.
Su rostro tomo un mejor color en unos segundos y eso me calmo, ella abrió sus ojos para mirarme –que lastima para ti, aún sigo viva- bromeo.
-Tonta, tus eres lo único que no quiero perder en la vida- le hable con total sinceridad, ella solo sonrió.
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Volví! luego de una larga y espectacular convención de tres días, donde disfrute en especial el montón de personas que llegas a conocer :D.
mis energías no están 100% recargadas aun tengo que dormir muchísimo, pero este capitulo y el siguiente rodaban por mi cabeza y escribí... espere les guste un abrazo gigante Cindy.
