Los personajes de Kaleido Star no son míos, pertenecen al estudio Gonzo Digianimation, bajo la dirección de Junichi Sato y Yoshimasa Hikaike.
El diario de una estrella
(Por SanLay-cvrt)
Capítulo 11
Los rayos del sol al amanecer, se filtraban por un espacio que no había cubierto la cortina, éstos reflejaban directamente en su rostro, haciendo que aquella hermosa joven de cabello largo y dorado comience a despertar abriendo lentamente sus ojos.
-¡Oh no!- exclamaba mientras alcanzaba el despertador que se encontraba al lado de su cama. -¡Es muy tarde!- decía mientras miraba la hora, el cual marcaba las 7:00 am. El despertador tenía que haber sonado a las 6:00 am. Sin embargo, extrañamente, había fallado aquel día.
De pronto, en un solo salto, se levanta de la cama para ir directo a la ducha, pero justo en ese instante, antes de entrar al baño, escucha dos golpes en la puerta de su habitación. Definitivamente era Macquarie, quien iba todas las mañanas a decirle que el desayuno estaba listo. La joven empleada no se atrevía a ir antes para despertarla, ya que Layla odiaba que lo hicieran, puesto que por lo general, la temperamental rubia despertaba mucho antes que cualquiera en la mansión Hamilton, incluso, antes de que su despertador sonara.
-Macquarie, todavía estoy preparándome para salir. ¿Podrías hacerme un favor? Si llega Yuri antes de que yo salga de mi habitación, ¿Podrías decirle que pase y espere un par de minutos? no tardo.
-Por supuesto, señorita Layla… ¿Todavía desea desayunar o prefiere no hacerlo?
-… Hoy no desayunaré, gracias- Era obvio que no podía desayunar, un retraso como aquel, era algo imperdonable. Su día estaba completamente estructurado, se despertaba cerca de las 6:00 am aproximadamente para entrar al baño y ducharse, se vestía y arreglaba en poco menos de una hora. A las 7:00 am llegaba Macquarie y le decía que el desayuno estaba listo, en ese transcurso mientras tomaba un café, ella leía el periódico para enterarse de las cosas que sucedían en la actualidad, junto con la columna de críticas hacia Kaleido, lo cual era lo que más le interesaba. A las 7:30 am llegaba Yuri en su automóvil para irse juntos a entrenar, se demoraban alrededor de 10 minutos en ir hasta las instalaciones de Kaleido, ya que quedaba relativamente cercano a la mansión Hamilton. En el minuto en que llegaban, se dirigían a los camarines y se ponían ropa de entrenamiento, para finalmente, comenzar a las 8:00 am. Sin embargo, ese día sería muy diferente, no le quedaba tiempo para hacer mucho en tan sólo 30 minutos, con suerte terminaría de arreglarse a tiempo antes de que llegue Yuri, lo cual era su meta.
-o-0-o-
Habían pasado exactamente 30 minutos desde que Layla había despertado y el sonido de la bocina del vehículo de Yuri ya se escuchaba proveniente desde la ventana que daba hacia afuera de su habitación.
-Joven Yuri, Buenos días- dice Macquarie saliendo a buscar a Yuri quien se había bajado de su automóvil, como lo hacía todos los días, para abrirle caballerosamente la puerta del copiloto a Layla.
-Buenos días, Macquarie. ¿Sucede algo?- le pregunta extrañado, ya que Layla era la única que salía por la puerta en el momento de escuchar que él llegaba a buscarla.
-La señorita Layla dijo que cuando usted llegara, entre a la mansión por un par de minutos y la espere.
-¿Por qué?... ¿Está el señor Hamilton en la mansión?- intenta descifrar, pero luego de menos de un segundo, sonríe dándose cuenta de la situación. -¿Acaso Layla se despertó tarde? No es muy común en ella…- dice entre sorprendido y con tono burlesco.
-El señor Hamilton no está en casa. Él se encuentra en un viaje de negocios como es de costumbre. Y la verdad es que no sé si la señorita Layla despertó tarde, cuando fui a su habitación, ella estaba despierta. Tal vez tiene algún mal estar.
-Es extraño que a ella le pasen estas cosas…- ríe mirando hacia la mansión Hamilton. -…Está bien, vamos- Yuri asegura su auto y los dos caminan juntos hasta la entrada. Después de pasar, Macquarie amablemente le ofrece un café, pero Yuri se niega. -Supongo que Layla no tarda en bajar las escaleras- le dice mientras se sienta en uno de los sillones.
-Creo que no, pero ahora debo retirarme o retrasaré mis deberes.
-Por supuesto, adelante, yo puedo esperar aquí- La joven le hace una reverencia y se retira, dejando solo a Yuri en el gran salón principal. En cosa de minutos Yuri comienza a aburrirse sin hacer nada y empieza a caminar por el lugar. En ese instante, se le ocurre dar una vuelta por la mansión. Después de todo, nadie lo notaría. Lo único que conocía de allí era aquel salón donde se encontraba aquel momento, el comedor y el salón privado de entrenamiento que tenía Layla un tanto oculto a un lado de la mansión. –No creo que Layla se enoje si subo las escaleras y exploro un poco su gran mansión- Se preguntaba a sí mismo, quizás maliciosamente, ya que sabía que se podría encontrar con Layla en su habitación.
Sube lentamente peldaño por peldaño, hasta llegar al segundo piso donde habían muchas habitaciones – ¿Para qué querrán tantas habitaciones si son pocas personas las que viven aquí?- piensa mientas veía toda las puertas que habían. -¿Cuál será la habitación de Layla? Jamás he ido- Miró por todos lados para ver si había algún empleado cerca, pero no encontró a nadie. Eso le dio más ánimos de seguir con su "plan", de revisar lentamente cada habitación, todas eran similares, muy bien adornadas y totalmente elegantes.
Siguió caminando hasta que llegó a una puerta, que claramente era más amplia que las demás. -¿Será esta?- se preguntaba abriendo lentamente para observar por un pequeño espacio, viendo inmediatamente a Layla, quien se encontraba vistiéndose. Cierra la puerta cautelosamente, un tanto sonrojado, se da la vuelta. –Qué estúpido, quizás sea la última vez que tenga la posibilidad de ver a Layla así- estuvo por un par de minutos pensando si volver a abril la puerta o no. Éticamente no debería ni siquiera haber subido las escaleras, pero había algo que lo impulsaba a hacerlo. Lo único que alcanzó a ver en esa habitación, fue el torso desnudo de Layla, pero sólo por el lado de su espalda, de seguro ya estaba por colocarse algo que la cubriera, y si sus intenciones eran depravadas, él debía apresurarse para seguir observándola, aunque todas esas acciones que pensaba hacer, estén en contra de sus principios, pero ¿Qué importaba? Después de todo era Layla, ¿A quién no le gustaría estar en sus zapatos? lo único que se podía decir en ese momento era: "Al diablo con mis principios morales". Puso su mano en el picaporte para abrir la puerta y seguir viéndola.
-¡Yuri!- exclama Layla después de salir desde su habitación viendo a Yuri que estaba al otro lado de la puerta con la mano en el picaporte. –Pero... ¡¿Qué haces aquí arriba!?- Le dice un tanto asustada por la presencia de su compañero.
-Estaba… Vine… sólo… Vine para buscarte- Yuri estaba completamente nervioso, lo cual era bastante inusual en él y Layla se había dado cuenta.
-¿Sólo eso?- Layla frunce el ceño un tanto desconfiada. -¿Acaso no te dijo Macquarie que esperes abajo unos minutos?- Cruza los brazos.
-Sí, pero… me aburrí- él retoma su postura de siempre, con el mismo tono calmado.
-Te comportas como un niño, Yuri. Vámonos- Layla camina cerrando la puerta tras de ella dejando a Yuri dos pasos más atrás como solía hacerlo desde hace un par de años.
Fin del Flash back
*¿Quién diría que Layla Hamilton ha tenido un mal día por despertar tarde? Nunca me suceden estas cosas, porque tengo una rutina en mi vida… ¿Despertar tarde? Definitivamente no va con mi personalidad. Y realmente es algo estúpido que hace apenas algunos días haya rechazado a una novata por haber llegado tarde a la audición, y ¿Yo haciendo lo mismo en uno de mis entrenamientos?, es algo ilógico y un mal ejemplo para cualquiera.
Menos mal que esto no ocurrió en una presentación, porque si me pongo en el lugar de Kalos, yo misma me despediría.
Para mi fortuna, Yuri no es exigente con los horarios, aunque él siempre llega puntual a todos los lugares, ya sea a mi casa, Kaleido o alguna reunión etc. Sinceramente es algo que agradezco bastante y me gusta que las cosas sean así, porque todo es más rápido y ordenado. Son pequeñas cosas que hacen que nuestro compañerismo funcione bien.
Aunque haya veces en que se comporte como un niño pequeño, como por ejemplo hoy por la mañana. Cuando me sorprendió fuera de mi habitación. Lo encontré muy extraño, ya que él no suele hacer cosas como "Subir las escaleras de mi casa para ir por mí, ya que estaba… aburrido".
¿Para qué querría subir las escaleras si sabía que yo bajaría? No quiero parecer paranoica, pero quizás lo hizo intencional, sabiendo que yo estaba en mi habitación vistiéndome y obviamente desnuda.
No, no me quiero imaginar si él hubiera abierto la puerta minutos antes, ya que me hubiese encontrado sin ropa, lo que sería muy vergonzoso para mí.
Realmente no me gustaría pensar que lo que sucedió fue a propósito, pero cuando hablé con él, su voz se escuchaba muy nerviosa, lo cual me hace desconfiar. Sin embargo, en ese momento lo atribuí al haberlo encontrado en el corredor, en un lugar donde no debía estar. En ese momento estaba un tanto molesta, ya que no sabía qué pretendía. Sólo espero que no haya sido con una mala intención, puesto que me gustaría volver a confiar más en él. *
Flash back
Layla iba caminando con Yuri en silencio por el pasillo, se dirigían hacia el salón de entrenamientos pero se detiene al escuchar una voz un tanto conocida.
-...Tal vez… por ahora sea imposible dar esos giros, pero algún día les demostraré todo lo contrario y podré hacer los increíbles trucos de la señorita Layla- Layla al escuchar aquellas palabras, se asoma a ver por la puerta del salón en donde provenía aquella voz, y ve a una pequeña multitud alrededor de la joven japonesa.
-¡¿De la señorita Layla?! ¿Te refieres al fénix dorado?- dice una de las novatas que habían recibido recientemente en Kaleido.
-Oye, ¿De verdad crees que el fénix dorado es una técnica fácil?- Layla frunce el ceño mientras ve que se acerca una niña rubia de cabello corto, Charlotte, quien le había hecho la pregunta a Sora. Esta chica, al igual que las demás, había sido aceptada durante aquel año.
-Eres muy confiada- le dice la aparentemente amiga de cabello azulado que estaba al lado de la joven rubia.
-¡Entonces demuéstramelo!- Layla interviene después de escuchar a las jóvenes hablar -Me refiero a tu fénix dorado- le dice a Sora, llamando la atención de todos, sin poder contenerse. Estaba parada junto a Yuri en la puerta del salón, mientras todos los veían asombrados por su presencia.
-¡No!, espere- Dice la niña, la cual estaba muy alterada por la situación.
-Tú eres la esperanza de Kalos, así que no te costará trabajo hacer mi técnica especial- Layla le dice desafiante.
-Yo…
-¿Qué sucede? ¿No puedes hacerlo?...- dice burlescamente al verla dudar -Antes que nada, Sora. Quiero dejarte claro que no estoy de acuerdo con que tú estés aquí.
-De acuerdo, lo haré. Le demostraré mi fénix dorado- Le contesta inmediatamente después de la intervención de Layla.
-Qué bien. Me muero por verlo… quiero que lo ejecutes dentro de una semana. Sin embargo, si todo resulta ser un fracaso, te voy a pedir que te marches. ¿Te queda claro?- Ella termina de intervenir y se queda unos segundos esperando la respuesta de Sora.
- Sí.
Fin del Flash back
*Lo que ocurrió con Sora fue una mezcla de la pequeña molestia e incomodidad que sentía con Yuri, junto con la rabia que sentí al escuchar aquella conversación entre las nuevas acróbatas. No podía dejar que esa niña esté en Kaleido sin hacer ningún esfuerzo. Con más razón, después de haberla escuchado hablar sobre mi técnica del fénix dorado. ¿Quién se cree al decir con tal determinación que mi técnica es fácil? para mí, eso es inaceptable y una burla a mi esfuerzo y al de Yuri. El ser la consentida del jefe, no significa sentirse superior y minimizar a los demás artistas ni encontrar simples las técnicas ejecutadas en Kaleido. No tiene, ni se ha ganado aquel derecho de opinar. Al menos, no, hasta que pase por mis pruebas y sea aprobada por mí. No me importa si Yuri no está de acuerdo o si Kalos se opone, yo realizaré lo que sea conveniente para que yo pueda estar tranquila conmigo misma y finalmente logre aceptarla si es que realmente se lo merece.*
Flash Back
-Yuri, regresemos a nuestro entrenamiento- Los dos se retiran para ir al salón de entrenamiento destinado para que ellos dos practiquen las técnicas de las obras próximas.
-No está bien que desafíes a las niñas que acabaron de ingresar- Yuri le dice mientras caminaban por el corredor.
-Sabes que no puedo permitir a personas inútiles dentro de este escenario Kaleido, Yuri- le responde con la seguridad que la caracteriza.
-Sin embargo, ella sigue siendo una novata y no puedes hacer que una principiante como esa pequeña, haga aquella técnica tan complicada como lo es el fénix dorado- Yuri le dice un tanto preocupado, pero siempre con ese tono calmado.
-Es la única forma de que acepte a una niña que no tuvo que audicionar y entró por simple capricho del jefe. Además ¿Desde cuándo te preocupas por las novatas?- le dice un poco molesta y mirándolo antes de entrar al salón de entrenamientos.
-Estás siendo un poco dura con ella ¿No crees que sería mejor si yo la ayudara a hacer el fénix?
-¿Estás loco? Si le ayudas, se le hará el trabajo fácil y ya no sería un reto para ella y aunque lograra hacer la técnica, aún sería injusto para los otros postulantes que entraron legalmente a Kaleido- Yuri se coloca frente de ella y pone un brazo en la puerta obstaculizando la entrada.
-Digas lo que digas, haré lo que crea conveniente. No te preocupes, seré discreto, sólo voy a intervenir si está mal encaminada en la técnica- le dijo guiñándole un ojo al final de la oración.
-Haz lo que quieras, Yuri. No te voy a detener...- lo empuja suavemente del lugar donde estaba él, sin hacer mucho esfuerzo, para poder entrar a practicar al salón.
Fin del flash back
*La verdad, lo que yo estaba haciendo con Sora, no era muy ético, pero no podía dejar que ella se quede en Kaleido sin hacer ningún esfuerzo. Sentí mucha rabia cuando la escuché hablando con las otras niñas sobre mi técnica, como si mi técnica fuese algo simple para ella. En ese momento recordé que Kalos había dicho que en un futuro el público vendría a Kaleido para verla a ella. Es decir que Kalos piensa que esa niña se convertirá en la estrella de Kaleido, no puedo evitar preguntarme ¿Qué piensa Kalos que sucederá conmigo?...*
Flash back
-Es suficiente entrenamiento por hoy, debemos ir a la oficina de Kalos…- le decía Layla bajo la red de protección, respirando con dificultad tras haber entrenado por horas.
-Ok, ya es medio día, Kalos nos debe estar esperando en su oficina, nos citó a esta hora- Le respondía Yuri mientras caminaban a la entrada del lugar y le abría la puerta a Layla para salir hacia los camarines.
-o-0-o-
No se demoraron mucho tiempo y ya estaban listos para ir a la oficina de Kalos a hablar sobre la nueva obra.
-Llegan a tiempo- decía Kalos mientras escuchaba que sus estrellas entraban por la puerta de su oficina, sin quitar la vista del guión de la próxima obra que realizarían en Kaleido. -Como ya les habían adelantado los productores, la obra que estrenaremos próximamente, será "Cenicienta" supongo que ya están entrenando para sus respectivos papeles. Yuri, tú interpretarás al príncipe Enrique y Layla interpretará a Cenicienta, los cuales son los protagónicos.
-Por supuesto, Kalos. Los productores ya nos informaron acerca de nuestros papeles y ya tenemos varias ideas y técnicas que podremos ejecutar en la obra- le contesta Layla acercándose al escritorio junto a Yuri.
-Me parece muy bien, confío plenamente en ustedes y en sus habilidades como acróbatas. En cuanto a los otros papeles, integraremos a los acróbatas de nuevo ingreso de este año.
-¡¿Qué?!- exclama Layla reprobando la decisión del jefe –Ellos no han entrenado lo suficiente como para que puedan debutar sobre el escenario.
-La temporada será muy corta, los papeles se repartirán de acuerdo al nivel demostrado en las audiciones. Y servirá para que el nuevo elenco se dé cuenta de las exigencias que tiene nuestro escenario.
-Está bien, pero espero que recuerdes el ridículo que hizo Sora cuando entró al escenario- agrega Layla.
-Lo tengo claro, y supe, que harás algo con respecto a la situación de Sora. Me enteré que te encargarías de que ella haga un tipo de desafío para que tú la puedas aceptarla Kaleido ¿Me podrías explicar de qué se trata aquel desafío?- Kalos se acomoda en su asiento recostándose hacia atrás.
-Kalos, tu sabes que no estoy de acuerdo con que esa niña pertenezca a Kaleido, encuentro que no tiene las aptitudes como para ser acróbata de un escenario de fama internacional como este. Es por eso que decidí proponerle un reto. Ya había pensado hacer que ella haga alguna prueba desde el día en que la aceptaste, pero después de que la escuché decir que mi técnica del fénix dorado es algo fácil, decidí que sería un gran desafío que ella ejecutara el fénix dorado.
-Será interesante. Supongo que harás que ella haga el fénix en un tiempo límite- Kalos se cruza de brazos y coloca una mano en su mentón.
-Quiero ver qué tan fácil se le hará si le doy una semana para realizar mi técnica especial- Layla se cruza de brazos.
-Considero que es una tortura para una novata como ella ¿No crees, Kalos?- Interviene Yuri luego de oír atentamente lo que Kalos y Layla hablaban.
-Confío en que Sora logrará pasar esta prueba- dice Kalos levantándose del asiento.
-Pero quiero que consideres de que si ella no logra pasar este reto, lamentablemente se tendrá que ir de Kaleido- Le dice Layla muy decidida.
-Si ese es el único modo de que puedas aceptar a Sora y estés tranquila. Adelante, tienes mi consentimiento para despedir a esa niña si no puede cumplir con tus expectativas.
-No la voy a despedir, si ella no puede realizar mi técnica. Ella misma presentará su renuncia, es parte del reto.
-Me parece muy razonable, hagan lo que estimen conveniente- dice mientras recoge dos carpetas de su escritorio. -Y cambiando de tema, le daré los guiones, ya están terminados y con todos los personajes correspondientes.
-Gracias- los dos reciben los guiones y los hojean rápidamente.
-Eso es todo, cualquier cambio, se los haré saber. Pueden retirarse- les dice Kalos sentándose nuevamente en su cómoda silla.
-Está bien, nos vemos, Kalos- Layla y Yuri caminan a la salida.
Fin del flash back
*Por lo menos Kalos estaba de acuerdo con el reto que le había propuesto a Sora, sólo faltaba que pase una semana para que ella logre ejecutar la técnica, sabía que por parte de Yuri creía que era prácticamente una tortura para esa niña, pero ella tiene que aprender que todo esfuerzo trae recompensas y si uno no se esfuerza, obviamente no las hay beneficios, es así de simple. Es por eso que diga lo que diga Yuri Killian, el desafío se realizará.
Aquel día, él me invitó a almorzar, en un principio creí que era para hablar acerca de la técnica del fénix, pero era para hablar sobre otro asunto que teníamos pendiente hace bastante tiempo atrás…*
Flash back
-¿Dónde vamos, Yuri?- frunce el ceño al darse cuenta que Yuri no iba por el mismo camino para llegar a casa de Layla.
-Sé que no has comido nada, debes tener hambre- ríe al recordar la tardanza de Layla en su rutina diaria. –Iremos a almorzar a algún restaurante- le dice mientras detiene lentamente el automóvil después de ver el semáforo que indicaba el color rojo y aprovecha para mirarla y sonreírle.
-Ni siquiera me preguntaste si tenía algún plan para este día, Yuri- ella mira hacia delante un tanto molesta.
-Cuando nos fuimos a cambiar de ropa al camarín, llamé a Macquarie para ver si no había problema con que te llevara a almorzar. Me dijo que como tu padre no estaba en casa, no tenían ningún plan especial y decidí llevarte a almorzar. No creo que haya problema en eso.
-Debiste preguntarme a mí, no a Macquarie- mira hacia otro lado, para no dirigirle la mirada.
-Te conozco, me dirías que no. Creo que prefiero evitar eso y hacer las cosa en contra tu voluntad, al fin y al cabo terminas cediendo… como antes- sonríe y acelera al ver que el semáforo cambia. Los dos dejan pasar unos segundos de incómodo silencio.
-Hace años que no hacemos esto…- Finalmente habla Layla sin quitar la vista de su ventana de copiloto.
-Quizás porque hace un par de años éramos… ¿Cómo decirlo?...- suspira levemente. -¿Más Cercanos?... Obviamente sé que eran tiempos diferentes… y mejores. No digo que ahora no lo sean, pero me gustaba la cercanía que habíamos logrado tener hace un par de años. Sé que no duró mucho tiempo… cambiaste drásticamente sin decirme el porqué.
-¿Cuál cercanía, Yuri? Si te refieres a las veces que me engañabas para hacer que salga contigo, no cuenta. Y para tu información, las personas cambian, Yuri… debes pensar que cualquier cambio que hice en mi vida, fue para mejor- se lo dice mirándolo seriamente.
-¿Fue para mejor? La que decidió que haya esta distancia entre los dos, fuiste tú. Creaste un muro entre nosotros sin ninguna razón aparentemente. Por mi parte, puedo decir que no he cambiado en nada, sigo siendo el mismo Yuri Killian de siempre.
-Éramos más jóvenes y tal vez no nos dábamos cuenta del daño que hacíamos en nuestras carreras. Tú tienes o tenías una vida en la cual no quiero entrometerme, es mejor tomar distancia y ser sólo compañeros de trabajo, como siempre debió ser- le dice mirándolo fijamente a los ojos.
-Recuerdo exactamente como éramos antes. Siempre he sentido que tenemos una conexión especial, no puedes negar que igual la has sentido. Si te hubieses dado los ánimos y el espacio en tu corazón… todo sería diferente. Pero claramente eras… o mejor dicho, eres egoísta, y decidiste algo por los dos…
-No olvido fácilmente las cosas, Yuri. No soy hipócrita y reconozco que algo pasó entre nosotros, pero tan rápido como comenzó, terminó, simplemente porque no podemos mezclar el trabajo con lo personal o comienzan a haber problemas… como ahora. Deja de darle importancia y sigue con tu vida, así como yo sigo con la mía.
-No pedía más que una amistad, porque sabía que no me aceptarías como algo más que eso, ya que siempre ha estado el escenario antes que cualquier otra cosa- hace una pequeña pausa -No me gusta esa frialdad que tenemos ahora como compañeros. Te ofrezco mi amistad… aunque sabes que yo quisiera estar contigo y...
-¡Yuri!- Layla le grita sin dejar que siga hablando –Deja las cosas en el pasado. Cometí una equivocación contigo. Jamás debimos mezclar las cosas, nunca negaré que fuiste el primer hombre en mi vida… pero somos compañeros de trabajo y eso no cambiará. Lo que haya pasado algún día, hace tiempo atrás, ya pasó, y fue un error de los dos, una equivocación que afecta nuestras carreras en este momento y si queremos remediarlo debemos guardar distancia o volveremos a caer en lo mismo…- le dice irritada.
-Lo que sucedió con nosotros en el pasado no cambiará. Nuestro presente son las cenizas de nuestro pasado, no estamos felices con lo que hacemos, se nota en nuestra actuación en el escenario. Claramente todo esto nos convierte en lo que crees que no eres, somos hipócritas. Con esta conversación puedo entender que nunca voy a poder dejar mi propósito por el cual estoy aquí en Kaleido, esto me ha dado paso para recordarlo y construir algo más grande que tu o que yo en mi futuro, algo que no podrás evitar…
-…Detén el auto, Yuri…- Yuri presiona el freno hasta el final haciendo que las ruedas se marquen en el cemento del camino.
-No te preocupes Layla, jamás te dejaré fuera de mis proyectos, aún serás parte importante de ellos…- ríe maliciosamente al ver que Layla se baja de su vehículo.
-No entiendo de lo que hablas, pero lo averiguaré tarde o temprano. Espero que esto no sea el comienzo del fin de nuestra carrera como compañeros… Te estaré observando, Yuri Killian…-
-o-0-o-
*Cuando Yuri me invitó a almorzar, pensé que era una buena instancia para volver a acercarme un poco más, ya que para ser sincera, me he dado cuenta de que mi afán por alejarme de él, fue de tal magnitud, que en estos momentos, llegó a un punto en el cual somos como dos desconocidos, actuamos como compañeros de trabajo, lo cual era lo que yo quería, pero falta esa amistad y complicidad que teníamos antes y que sin duda la perdimos en el trayecto. Ahora, sin duda, es uno de los factores que afecta nuestras interpretaciones, y quería remediar nuestra distancia, es por eso que cuando dijo que me llevaría a comer, no quise discutir y sólo resignarme e ir con él donde fuese. Sin embargo, las cosas nunca son color de rosas. Si Yuri no hubiese recordado nuestro pasado, no me hubiese bajado de su auto y quizás ahora estaríamos muy bien como buenos y compañeros de trabajo, pero volvió a hacer algo que pensé que jamás volvería a suceder. Yuri me trató de esa manera extraña con esa mirada de rencor que no había visto hace un par de años, esa mirada que me causa temor al recordarla.
En cosa de minutos se había transformado en otro hombre que no reconocía, aquel hombre que vi en el festival circense hace dos años atrás.
Realmente temo que Yuri tenga algún plan que nos perjudique. No obstante, no puedo vivir con miedo, somos compañeros en el escenario y debo seguir entrenando para las obras junto a él… Quizás lo más adecuado sea derretir el hielo que hay en su corazón, y destruir aquella muralla que construí y que con el tiempo se ha vuelto irrompible, pero nunca es tarde ¿No?...
N.A: Hola a todos, les traigo un nuevo capítulo. Intento avanzar rápido, pero me es imposible xD espero que disfruten este capítulo.
