Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario, solo para un mero desahogo mental. Por tanto la historia y los hechos que se cuenten a continuación y me pertenecen en su TOTALIDAD.
Notas del autor: ¡He tenido una semana de perros! ¡Jo! Y casi que he cogido hospital el lunes. A penas empezó el semestre me ha empezado una fiebre extraña y he pescado una infección en la garganta. Sin agregar además que el ritmo de lectura me lo han aumentado, juro que he leído más de 100 fotocopias a lo largo de esta semana. Es por ello que el capítulo ha andado algo flojo. Pero busco darle algo de forma al arco que quiero hacer con el capítulo siguiente. Gracias por sus amados reviews, y a todos aquellos que me han agregado a sus alerts, favorite author y favorite story de verdad que me honra muchísimo.
A mi querido Lonely boy por haberme soportado todo este tiempo,
A pesar de todo seamos lo que seamos,
Siempre seremos los mejores amigos cariño.
Te amo.
Juguemos al amor, y asumamos que yo gano.
XI
Sintomatología y protocolo.
Nara suri
Desperté bañada en sudor. Jadeando y gritando, reviviendo aquel delicioso y precioso momento que termine en aquellas tres cobardes palabras "Fue un error" demasiado duro para asumirlo. Demasiado doloroso para interiorizarlo. Llore frustrada contra la almohada. Llore impotente de saber que había sido un arrebato de pasión, una calentura de momento de la cual yo había llevado las dos caras, tanto la mejor como la peor.
La puerta abrió de golpee. Era Tenten quien se veía preocupada y se ha acercado corriendo al verme desecha como estaba. Me ha abrazado y Hinata acompañada de un hombre desconocido ha entrado.
-. La veo muy mal…- dijo Tenten tomándome la temperatura con la mano. Menudo método de exactitud.
-. ¿Qué le abra pasado?- dijo Hinata consternada.
El hombre grande me ha puesto la mano en la frente y le ha dicho a Tenten que vaya por agua fría y una compresa. Se ha arrodillado en la cama y me ha examinado. Era medico eso era seguro. A lo mejor lo habían llamado al encontrarme tirada en la calle o que se yo. Ella quizás creería que algo malo me habría pasado, que quizás yo estuviese enferma. No sabían que lo mío no era físico. Era algo más allá.
-. Mi nombre es Itachi. Y soy médico. Me han dicho que te llamas Sakura.- me dijo en un tono neutral aun examinándome. Era un hombre guapo y alto. Rondaría los 24 o 25 y estaba como un tren. Pero en estos momentos ni siquiera tener un doctor tan sexy y varonil a mi lado me subía el ánimo ni moral.
-. Si…-dijo bajo. No me sentía con muchas ganas de hablar. En ese momento Hinata salió de la habitación, probablemente a ayudar a Tenten.
-. Te has chocado conmigo. Ibas como alma que lleva el diablo y te has desmayado. Tus amigas me han dicho dónde vives y te hemos traído.- me dijo.
-. Ya…Pues perdona.- le dije.
-. Solo tienes un poco te fiebre quizás te resfriaste.- me dijo.
-. Si quizás…-
-. Mañana vendré a revisarte igual.-
-. No es necesario Itachi san.-
-. Insisto.- me acaricio la cabeza de manera paternal. Acto seguido saco de su maleta pequeña un frasco de pastillas.-. Voy a confiar en ti. Como te he visto muy alterada voy a darte estas. Solo te tomas una antes de dormir y ya está. Son calmantes. Espero que seas un buena niña.- me dijo como si se tratara de un dulce.
-. Vale seré una buena chica y me las tomare.- le he dicho y él sonrió ligeramente.
El medico salió de la habitación. Me metí debajo de las cobijas y respire hondo. Analice mi situación y me sentí peor. Además del hecho de que me había dejado echar mano de un tipo que me llamaba error, había preocupado a unas buenas personas por mis niñerías. Soy un asco de persona y lo acepto. Pero no podía decirles que por que un tipo me había metido el dedo y luego se había hecho el loco, me he puesto de esa manera. Yo era técnicamente un adulto y debía asumir las cosas de adultos. Haría mi papel de mujer madura y me largaría de allí. Podría volver a mi casa. A la vida impávida e inmóvil que solía llevar. Irme a estudiar a la privada cerca a casa con mi amiga Ino y quizás volver a especializarme a Tokio cuando tengo la madures suficiente para asumir las cosas.
¡Definitivamente no! No podía ser así. Si el idiota de Lonely boy creía que yo me iba a largar solamente porque él quería jugar conmigo, debía estar pero de coña. De ahora en adelante me fijaría en las metas que me había trazado. Ser un profesional exitoso era todo lo que yo quería y soñaba y en eso me iba a enfocar. No más chicos, no más cenas, no más besos, chocolates ni juegos. Desde ahora me concentraría en mi universidad y ya estaba. No iba dejar que un pene interfiriera con lo que yo siempre había querido.
Tenten entro con las compresas y le dije que no era necesario. Ha hecho un mohín de disgusto y me las ha puesto en la frente. He dejado que lo haga porque me siento de la mierda por haberlas preocupado. Hinata me trajo caldo de pollo un rato después. Me han hecho comerlo y al preguntar qué hora es me han dicho que la 1 am. No han preguntado nada y eso me ha aliviado un poco. Hinata ha insistido en quedarse a dormir conmigo. A pesar de que me he empeñado en echarla cortésmente, diciéndole que estaría bien. Pero la perseverancia de esta chica ha triunfado y he terminado aceptando solo para sentirme un poco en paz conmigo misma.
Hinata trajo algunas cosas y se vino a mi casa. Traía un pijama bastante mono y sofisticado, tanto que me sentí algo mal vestida con mi camiseta gastada y mis pants rosas. La muy tonta quería traer un colchón de su casa, pero no la he dejado. Mi cama era de dos plazas en la que podían dormir dos personas perfectamente. Me tomo la temperatura después de lavarnos los dientes y me dijo que ya no tenía fiebre, sin embargo me ha entrado una alergia terrible que me ha tenido estornudando como tonta. Nos acostamos sin hablarnos mientras yo estaba estornude y estornude.
-. Esto… me gustaría preguntar.- estornude mientras. -. ¿Qué te ha ocurrido? Itachi san ha dicho que ibas muy alterada. Creíamos que ibas a tu cita con tu galán…-me pregunto.
…vieras que…-dudaba demasiado porque realmente no quería decirle. O bueno si quería, quería compartir con alguien lo que me había pasado.
-. No tienes que decírmelo si no quieres es solo que nos hemos preocupado un montón por ti. Te veías pálida y demacrada cuando Itachi san te trajo en sus brazos, que deverdad se nos ha puesto el vello de punta…-
-. No fue nada es que he recibido una impresión muy fuerte…- le dije.
-. Ya…- me dijo ella. -. ¿Pero dónde estaba tu chico?-
-. Jo vieras que salimos y pues cuando iba subiendo me han dado una noticia horrenda de un familiar cercano y es lo que me ha puesto de esa manera.- mentí.
-. Ya…- me dijo y se volteó dándome la espalda. Yo hice lo mismo. Tome una de las pastillas que me habían dejado y me la pase con agua. He intente dormir.
-. No es mi problema pero…si te han dado una noticia horrenda ¿No deberías haber traído el móvil contigo? Por qué te fuiste con bolso y has regresado sin él y sin móvil.- Menuda habilidad que tenía esta chica. Al parecer era bastante observadora.
-. Eh….yo…- ¿Estaría bien contarle? -. ¿Puedo confiar en ti?-le pregunté. Me gire de nuevo para verle a los ojos y ella hizo lo mismo.
-. Por supuesto. Te juro que no le diré a nadie.- me dijo. Hemos entrelazado meñiques en forma de promesa. Me ha recordado un montón a Ino porque ella también solía hacer eso.
-. ¿Recuerdas que les comente que estaba enamorada de un chico?-le pregunté.
-. Si… uno que tenía un nombre extraño era algo con boy.-
-. Si, Lonely boy.-
-. ¡Jo! ¡Haz salido con el! ¡En hora buena!- ha dicho.
-. No te alegres tanto.- ella me miro dubitativa. -. Nuestra historia no ha sido algo así como miel sobre hojuelas.-
-. Pues mujer creo que la de nadie.-
-. No, de verdad no es así.- estornude de nuevo tapándome la boca y la nariz.
-. Salud…- me ha dicho ella.
-. Es una historia larga. Pero te la resumiré. Lo conozco hace como 3 años y nos hemos conocido en un foro de animes. Desde entonces hemos sido la mar de amigos. Cuando llegue a Tokio me di cuenta que también vive aquí.-
-. ¡Eso debería alegrarte! ¡Podrías conocerle!- dijo emocionada. Yo he vuelto a estornudar.-. Dinero…-
-. Espera que no acaba ahí…- me limpie la nariz con un pañuelo de papel. querer le conté que me gustaba y el me dicho que me ama también. Pero me propuesto jugar un jueguecillo de lo peor que me tiene el vello crispado.- le dije.
-. Oh…-
-. Para no cansar el cuento, la cita de hoy era con él.-
-. ¿¡Que! Ha tenido que caer a tus pies. Te veías preciosa.- me dijo.
-. Pues si... es que él y yo….bueno…-
-. ¿Tu…tuvieron relaciones?- pregunto con algo de timidez.
-. No…- dije y cerré los ojos de vergüenza ante lo que diría.- Pero casi…-
-. Ya veo ¿Es por eso que saliste corriendo? ¿Te asustaste?- me dijo.
-. No, fue porque el…el me toco abajo.-dije roja de la vergüenza.
-. ¿Te refieres a…?- ella enrojeció de vergüenza también. -. ¡Mierda Sakura! ¿Por qué no dijiste antes? Vamos a poner la denuncia. Ese desgraciado te toco sin tu consentimiento ¡Eso también es violación!- se paró sobre exaltada buscando su ropa.
-. Tranquila… Hinata.- le dije. -. Fui consensual… no lo hizo a la fuerza. Si ha pasado es porque yo deje que pasase.- le dije.
-. Oh… ¿y entonces?- dijo acostándose de nuevo.
-. Me ha dicho que estar así conmigo ha sido un error.- le dije.- Y eso me puso en ese estado. Entonces cuando me choque con Itachi san solo estaba tratando de huir de mi misma.-
-. Tran…tranquila. A lo mejor él no lo ha dicho de la forma que tú crees. O sea pudiste haberlo malinterpretado.-
-. No veo donde está la mala interpretación. Si un tipo te mente el dedo, te hace tener el orgasmo de tu vida y luego te llama error. No es como que le moles un montón. No más quería quitarse las ganillas de echarte mano y fin de la historia.-
-. Lo amas. ¿Verdad?-
-. Creo que si.-dije frustrada.
-. Habla con el mujer.- ella seguía roja de vergüenza. Se giró dándome la espalda.-. A lo mejor ha sido un malentendido.-
-. Bah…yo no quiero saber más de ese tipo. Es más de ningún tipo.- le dije también girándome.
Nos quedamos en silencio unos segundos. Yo trataba de buscar sueño, pero Morfeo parecía no querer estar conmigo esa noche. Hasta pensé seriamente tomarme otro calmante. No iba a llorar por que ya había tenido suficiente de eso, y en mi nueva posición de mujer madura no podía echarme a la pena por una cosa como esa. Lo hecho, hecho estaba. Y fin de la historia.
-. ¿Si…sigues despierta?- pregunto Hinata tímidamente.
-. Aja…-he contestado.
-. ¿Pue….puedo hacerte una pregunta?-dijo nerviosa.
-. Dale pues….-
-. ¿Qué se siente tu….sabes…? ser… ser tocado allá abajo.- me pregunto.
-. Fue algo raro…pero se sentía bien…-dije tímidamente.
-. Yo nunca he estado con nadie.-
-. Ni yo…de hecho es algo así como mi primera experiencia.- confesé.
-. Yo ni eso…el chico que me gusta ni siquiera sabe que existo.- me dijo. -. El muy idiota pasa de mí. ¿De qué me sirven este par si ese tonto ni siquiera las ve?- preguntó.
-. Naruto es un tonto…- dije.
-. ¿Cómo es que…?-
-. Se nota a mares mujer…-
-. ¿Vez lo que te digo? ¡Hasta tú te diste cuenta!-
-. Pues conquístalo…-
-. Me da miedo. Naruto kun se ve algo experimentado. Yo ni siquiera he besado nadie aun.-
-. Te comprendo…-bostece somnolienta. Y después no supe más.
Desperté por los rayitos de sol que se colaban por la ventana. Hinata al parecer ya se había despertado. Mi estómago rugió y estornude de nuevo. Al parecer estaba resfriada. Camine algo mareada y me restregué los ojos. Hinata estaba haciendo café. Baje a la realidad al ver al guapísimo medico sentado en nuevo comedor de 4 puesto.
-. Cámbiate y vístete. Iremos a mi consultorio.- me dijo el serio.
-. Pero…no he desayunado y me siento bi…-no pude terminar por que estornude de nuevo. El se rio un poco y me dijo.
-. Pues anda mujer que te espero. Báñate de una vez y no te preocupes por la comida porque te voy a hacer unos análisis.-
Menuda mierda. Me volverán a sacar sangre.
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