Un día como cualquier otro, Jakotsu se encontraba en frente de la casa de los Higurashi con la intensión de que Aome valla al Instituto con él. Al tocar la puerta instantemente lo abrió Kyouta.

Jakotsu parpadeo unas cuantas veces, si antes pensaban que Kouga y Miroku eran atractivos… pues se quedó corto, porque el Sr. Higurashi los derribo a los dos junto en belleza.

-¿Jakotsu?-Pregunto Kyouta confundido.- ¿Qué haces aquí?

Jakotsu al salir del trance, dijo:

-Vine a buscar a Aome para llevarla a Instituto.

-Qué bueno. En este momento Miroku y Kouga se quedaron dormidos y no creo que lleguen a prepararse justo a tiempo. Ven pasa Jakotsu.-Hizo un espacio Kyouta para que el menor de los Shinata pasara a la casa.

-Espera un segundo. ¿Quiere decir que Kouga y Miroku no van a ir al Instituto para que sigan durmiendo?-Pregunto incrédulo Jakotsu.

Kyouta rio poniendo su mano en la nuca.

-Si lo pones de esa manera, suena un poco mal. En realidad a esos dos los trate de despertar pero ninguno quería. Y a mí se me está haciendo tarde para ir al trabajo, ya que tengo que llevar a mis tres hijos menores al colegio.-Termino de decir Kyouta.

-Sr. Higurashi, ¿me quiere adoptar?-Pregunto Jakotsu, no podía creer que existieran padres tan buenos como el que tenía en frente de él. Su propio padre no le permitiría faltar al Instituto para que siguiera durmiendo.

Kyouta volvió a reír.

-Lo reconsiderare-Bromeo.- Puedes pasar a la habitación de Aome, ella está terminando de alistarse, su habitación está arriba a la izquierda, segunda puerta.-Señalo Kyouta la escalera.

Jakotsu asintió y subió las escaleras, al estar arriba hizo las indicaciones que le dio el Sr. Higurashi y se dirigió a la segunda puerta. Sinceramente no era tan difícil saber cuál era la habitación de Aome, cuando en su puerta había un cartel grande que decía "Prohibidos hombres, alguno pasa y todos mueren… Con Amor Aome". Al leer la advertencia de Aome, Jakotsu no puedo evitar sonreir y toco la puerta.

-¿Quién es?-Dijo la voz de Aome del otro lado de la puerta.

-Soy yo Jakotsu.

-¿Jakotsu que haces aquí? Pasa.-Dijo Aome.

El menor de los Shinata al abrir la puerta, vio cómo su amiga la azabache se peinaba mientras guardaba algunos libros en su mochila.

-¿Y Jakotsu que te trame por mi humilde hogar?

-Adivina quién te acompañara hoy al Instituto.-Sonrió Jakotsu.

Aome lo miro y parpadeo unas cuantas veces hasta que dijo:

-Ohh no.

-Ohh si.-Dijo Jakotsu.- Tus hermanos decidieron no levantarse para ir al Instituto y tu padre los dejo… que gloria de hombre.-Susurro lo último.

-No me sorprende, Kouga y Miroku cada tanto siempre hacen eso y mi padre los deja porque si no llegaría tarde para el trabajo.-Dijo Aome cerrando el cierre de su mochila.

Jakotsu inspecciono un poco la habitación de Aome, las paredes de su habitación era de color celeste, tenía una cama mediana y un estante con algunos libros y Cd de músicas. Tenía un escritorio y una computadora, a pesar de que esa habitación era espaciosa era sencilla y para nada lujosa. Se suponía que la habitación de una adolecente tendría algunos poster de chicos famosos pero en la de Aome no había nada de eso para sorpresa de Jakotsu.

-Por cierto Aome tu padre es muy sexy, si antes pensaba que tus hermanos eran lindos ahora no es así. Kouga y Miroku al lado del Sr. Higurashi son dos duendes con pelucas.-Dijo Jakotsu.

-¡Jakotsu no quiero saber tus pensamientos para nada de inocentes de mi padre!-Exclamo Aome tapándose los oído.-Aun así muy buena comparación de mis hermanos y los duendes con pelucas.

-Hay Aome no me puedes retar por fijarme es semejante y atractivo hombre como lo es tu padre, con esos hermosos ojos azules, ese cuerpo y músculos, me pregunto cómo sería su…-Jakotsu fue interrumpido.

-¡NOO! No quiero saber… trauma psicológico.-Grito Aome con sus manos aun en sus oídos mientras salía corriendo de su habitación.

Jakotsu sonrió y salió de la habitación de Aome, al bajar las escaleras encontró a su amiga enfrente de la puerta con los ojos cerrados, las manos en sus oídos y diciendo "lalalala" hasta que en ese momento apareció Kyouta:

-¿Y ya se van?-Miro a Jakotsu y luego poso su mirada en su hija que estaba haciendo lo que se suponía lo que ella hiciera.

-Así es Sr. Higurashi y por cierto reconsiderara lo que hablamos.-Sonrio Jakotsu guiñándole el ojo derecho.

Es ese momento Aome repentinamente paro de decir "lalala" y abrió muy grandes los ojos…

Kyouta rio y volvió a decir:

-Claro que lo reconsiderare.-Dijo ya que sabía que el chico estaba tratando de hacerle una broma a Aome.

Aome trago grueso.

-¿De que hablaron? ¿Qué vas a reconsiderar Papa?-Pregunto Aome con algo de miedo y trauma.

-Oh nada Aome, cosas de hombre.-Dijo Jakotsu poniendo su brazo en el hombro de Aome saliendo de la casa para ir al Instituto.- ¡Adios Sr. Higurashi!

Al salir de la casa de los Higurashi, Aome y Jakotsu empezaron a caminar hacia el Instituto Beijín. Ninguno de los dos dijo nada desde que salieron de la casa, la diversión que antes estaba en la cara de Jakotsu desapareció para ser reemplazada por la seriedad y Aome estaba distraía en sus pensamientos hasta…

-¿Sabes Aome lo bueno de ser millonario?-Pregunto de la nada.

Aome al mirarlo, no supo de donde venía esa pregunta que Jakotsu dijo.

-¿Que puedes comprarte de todo?

-No, piensa un poco más.

-¿Que puedes viajar por el mundo?

-No, piensa más.

-Mmmm ¡Ya se! Qué puedes tener muchas operaciones para transformarte en mujer.

-¡No eso no!... ¡Espera! ¿Eso se puede hacer?-Pregunto ahora curioso Jakotsu.

-¡No!-Dijo Aome.-No estamos desviando de tema, a que venía esa pregunta.

Hubo unos segundos de silencio hasta que Jakotsu decidió responder:

-Lo bueno de ser millonario es que puedes obtener información valiosa sin ningún problema. Y eso lo acabo de hacer contigo y tu familia.

Aome estaba por entrar en pánico hasta que cerró los ojos y respiro profundamente.

-¿Qué descubriste?-Pregunto Aome algo preocupada.

-Tu familia es millonaria Higurashi, haya en Alemania son prestigioso y conocidos no entiendo porque se mudaron a Japón. Aun no ser porque nos mintieron.-Dijo serio Jakotsu.

-Es cierto, los Higurashi somos millonario y prestigiosos en Alemania, pero estos Higurashi que se mudaron a Japon siendo una familia numerosa, no lo es.-Suspiro Aome.

-¿A qué te refieres?-Pregunto ya no entendiendo nada Jakotsu.

-Mis "abuelos" mejor dijo mi "abuela Akari" desheredo a mi padre por casarse con mi madre, ya que ella pensaba que mi madre no era la mujer correcta para él. Pelea tras pelea que mi padre y abuela tenían, eso que hizo que mi familia se mudara a Japon.-Explico Aome.

-¿Y entonces?

-Cuando nos mudamos a Japón eso significo empezar de cero, mis padres eran muy jóvenes tenían muy poco dinero y no tenían trabajo. Mi mama le dijo a mi padre que estudiara abogacía mientras que ella trabajaría para mantenernos mientras que él iba estudiar para mejorar nuestra situación economía. Sinceramente yo junto Miroku y Kouga conocimos lo que es la verdadera pobreza porque la vivimos hasta que el tiempo paso vivieron mis hermanitos pequeños, mi madre murió y mi padre se transformó en un gran abogado.-Termino de narrar Aome.

El silencio era incomoda y más para Jakotsu que no conocía esa parte de la historia y lo que restaba… ya que había más detrás de todo eso de lo que decía Aome.

-¿Sabes algo?

Aome lo miro.

-¡Aun no entiendo como tu abuela puedo haberle hecho algo así al Sexy de tu padre! Sinceramente si yo fuera ella no permitirá que un hombre así se me fuera de las mano, mejor lo encadeno y no dejo que nadie más aprecie su belleza más que yo.-Bromeo Jakotsu para que Aome no se sintiera más incómoda.

Aome solo rio, estaba agradecía de que Jakotsu quería alivianar esa incomodidad y que no preguntara más sobre el tema.

-¡Wow! Hablando contigo, se me hizo rápida la caminata la Instituto.-Dijo Aome mirando el gigantesco "Palacio".

-Es cierto.-Dijo Jakotsu.

Antes de Aome pasara las grandes puertas del Instituto, Jakotsu la detuvo:

-Oye Aome.

Aome se dio vuelta y miro de nuevo a su amigo.

-¿Qué pasa Jakotsu?

-¿Me puedes preparar una cita con tu padre?-Jakotsu puso mirada esperanzadora.

-¡¿Qué?! No él no tiene esa "clase de gustos"-Dijo Aome haciendo hincapié en lo último.

-Lo puedo hacer cambiar de opinión.-Dijo Jakotsu con voz insinuante.

-Que no.-Dijo Aome empezado a entrar al Instituto.

Jakotsu al ver que Aome se iba, decidió ir tras ella.

-Vamos di que siii.

-Adiós Jakotsu.

-¡Aome no seas así comparte a tu padre! Yo puedo hacer que a él le guste el…

-¡Jakotsu!

Y la conversación termino cuando cada uno se fue a su clase.