Disclaimer: Los personajes y lugares son de la magnifica Suzanne Collins, mía solo es la loca idea
Hoy les vuelvo a recorda que tengan la página del polyvore abierta (si, si Koyuki ya hostiga)
X.- Blue Sky
-¡Que emoción, que emoción, que emoción, que emoción!
Madge (M-3) daba saltitos en el cuarto de Katniss con las manos cerradas en puños y una enorme sonrisa en el rostro; Katniss (K-4) la observaba de reojo cada tanto con una sonrisita divertida, se había puesto mas alocada desde que les menciono que tal vez, solo tal vez pudiesen ir al lago, mientras daba una última revisión al contenido de su bolso y también al de Madge.
No solo Madge brincaba de la felicidad, Finnick estaba que no cabía de felicidad, lo escuchaban cantar, no muy bien, en la planta baja, escuchaban sus pasos y todo por que por fin podría nadar en lo que el llamaba verdadera agua (decía que el agua de las piscinas era cualquier cosa menos agua de verdad, de la suya) aunque últimamente se había hecho asiduo a la piscina, y solo Katniss sabia el verdadero motivo: Annie.
Desde que conocieron a la castaña ojos verdes, Finnick se veía diferente, parecía brillar, su sonrisa era mas ancha y parecía decir mas locuras, además se desaparecía cada tantos, Madge y Katniss suponían que a ver a Annie por que justo cuando el desaparecía Annie dejaba de estar disponible…
-No puedo creer que nos llevaras al lago – Madge se dejo caer de espaldas en la cama y quedarse viendo el cielo falso, Katniss hizo un sonidito entre el suspiro y el "mmmju"
La verdad es que lo dijo en un impulso, una de esas cosas que pasan cuando no hay un filtro cerebro-boca, una de esas cosas que ahora estaba segura, solo le sucedían si cierto rubio de ojos azul cielo se hallaba presente, dejo escapar otro suspiro casi resignándose a la idea apretó los labios y mientras observaba sus botas no pudo evitar el recordar
-¿Al bosque? – Annie parecía visiblemente nerviosa ante la idea de ir a un lugar tan 'peligroso'
-Annie, Annie – Finnick le palmeo la cabeza con cariño – El bosque no es peligroso – Annie, Peeta, Madge y Katniss le dedicaron una diversidad de miradas desde la confusión hasta la incredulidad
-No dormiremos ahí – continuo Katniss – podemos regresar antes de que oscurezca completamente
-Pueden quedarse con nosotros – agrego Finnick, a lo que Katniss asintió
Todos parecían estar de acuerdo con el plan, o por lo menos en lo general pues no sabían a ciencia cierta que harían luego de cruzar la valla, Katniss balanceo entre sus dedos una galleta de las que Peeta había llevado; la galleta se veía perfecta y también sabia deliciosa, era como si el Chico del Pan hiciera magia con la repostería. Miro de forma discreta a su derecha, donde el se encontraba, "Bello…" fue todo lo que paso por su mente y no pudo evitar sentir ese temido cosquilleo en su estomago, cosquilleo que había venido con fuerza desde que Madge le dijo que a el gustaba de ella.
La ponía nerviosa esa sensación, ¿Cómo quitarla?
Se mordió los labios y volvió su mirada a el, pero esta vez ambos cruzaron sus miradas se sonrieron y las apartaron con rapidez; cada día ella descubría algo nuevo en esos ojos azules, ,azules como el cielo, ese cielo que había visto reflejado en la superficie del agua en el lago.
El lago que su padre le había mostrado hace años y que jamás pudo olvidar como encontrarle, al reflejo del cielo en ese lago, ese azul veía en ese momento en la mirada de Peeta
-El lago… - apenas fue consciente de su voz escapándose, todos se giraron a ella
-¿Hablas en serio Kat? – Madge estaba sorprendida, sabia lo que el lago significaba para su amiga, y que nunca había ofrecido llevar a nadie, es mas no habían ido desde que el padre de Katniss murió
-Si, hablo en serio – Katniss sonrió, y una parte de su cerebro quiso analizarlo, quiso poner ese valioso filtro cerebro-boca pero ya no había vuelta atrás, ya no había nada que analizar – Podemos ir al lago a nadar
…
Así que ahí estaba ella, con un traje de baño por ropa interior. Observo sus botas de nuevo deseando no haber mencionado el lago, seguía siendo especial para ella y nunca antes había llevado a completos extraños, se sentía un poco fuera de lugar como si estuviese cometiendo un error y su padre se fuera a molestar
-Ey Guapa, ¿Quieres un azucarillo? – Finnick le puso ante los ojos un pequeño azucarillo de color malva y ella no pudo evitar reírse – Tienes cara rara, así que endulza la vida nena
-Gracias Finn – Katniss cogió el dulce y lo llevo a su boca, el siempre vivía ofreciendo esos dulces
-¿Estas segura?, ya sabes del lago – Finnick volvió a preguntar lo mismo y Madge con un leve asentimiento dejo claro que ella tenia la misma duda
-Si, si – No quería retractarse, todos parecían emocionados ante la idea de ir a nadar y de todas formas, ellos no eran extraños, eran sus amigos y se merecían la confianza de ella – Mientras ya saben sea nuestro secreto no quiero…
-Lo sabemos Katniss, no te preocupes que nadie dirá nada… No es como si fuéramos a recordar su ubicación de todas maneras
…
Se puso la mochila al hombro y bajo las escaleras, se pregunto si habría problemas con su madre al salir, en realidad el solo había hablado con su padre, era el único que entendía. Para el hablar con su madre era como hablar con la pared, no escuchaba, no atendía nada más que lo que ella quería; era molesto, dolía hasta cierto punto y de ahí se convertía en algo sordo, el también se hacia sordo
-¿Adonde vas? – La voz de su madre lo interrumpió a media escalera, estaba ahí a cinco escalones de distancia en sentido contrario
-Tengo permiso de…
-Yo no te he permitido nada mocoso, sobre todo después de que volviste hasta la hora de trabajar – La mujer tenia las manos en la cintura, el ceño severamente fruncido e iba alzando la voz
-Como intentaba – Peeta hizo un fuerte énfasis en la palabra – decirte, mi padre me dio permiso, así que me voy
Siguió bajando los otros escalones pero la mujer le detuvo poniéndole un brazo en el hombro, el la miro expectante ¿lo golpearía? Ella no lo hacia desde que el se hizo mas fuerte y grande que ella, quizá pensaba que el le devolvería el golpe, pero que equivocada estaba si creía eso, acallo sus pensamientos y arqueo las cejas de forma involuntaria
-Vas a regresar a tu cuarto y bajaras para ayudar en el negocio, por que no eres más que un vago, en eso te has convertido, un maldito vago, siempre has sido un hijo mal agradecido y lo peor de esta familia…
-¿Mal agradecido? – Peeta interrumpió luego de dudar unos segundos, sintiendo como la furia crecía y se deslizaba por sus venas como veneno, era increíble para el que hubiese usado esa palabra, estaba bien, vago, mal hijo, imbécil, mocoso incluso maldito y otras peores; pero mal agradecido ¿Por qué? Y en todo caso ni que hubiera que agradecerle algo a ella ¿verdad?
Te trajo al mundo, te dio vida – una vocecita conciliadora lejana y demasiado suave trato de interponerse, pero si era eso lo que siempre le echaba en cara; el haberlo traído a este mundo
-¡Si! ¡No eres más que un mocoso mal nacido y mal agradecido, como si no te hubiera traído a este mundo! Tal vez nunca deb…
-¡Calla mujer! – El padre de Peeta la interrumpió, Peeta apenas fue consciente del hecho, se limitaba a observar a su madre, le dolían sus palabras pero no importaba no le iba a dar el gusto de ver que lo había lastimado – Ya vete hijo, se te hará tarde
Se limito asentir, su padre le dedico esa luminosa sonrisa que solo era para el, llena de cariño y amor por su hijo y como era esperado esa sonrisa hacia su efecto, lo hacia sentir mejor, solo un poco mejor; paso de largo a su madre y con un movimiento de mano se despidió de su padre, sintió un gracias atorado en la garganta pero siguió hacia la salida.
Antes de salir pudo escuchar los gritos de sus padres que empezaban como casi todos los días a discutir, se mordió el labio con fuerza, tuvo un ramalazo de temor por lo que fuera a suceder, no por su madre por que a estas alturas de algún modo le era algo indiferente, sino por su padre; el tan bueno con todos… miro hacia el interior del negocio, no podía ver a sus padres solo a Delly sentada ahí en el mostrador, con la expresión medio vacía, pensó que no habría problemas si la llevaba, aunque el quería salir corriendo de ahí, no podía dejarla escuchando esos gritos.
Le hizo señas desde afuera articulando algunas palabras, Delly frunció el ceño y luego con una sonrisa se señalo el oído y le despidió con la mano, Peeta entendió que tenia los audífonos puesto y seguramente sonaban a toda pastilla, le devolvió la sonrisa y camino a toda velocidad hacia el parque; no por que fuera tarde al contrario llevaba buen tiempo, pero la sensación de querer salir huyendo lo había vuelto a golpear. Llego al parque un poco exhausto por la rápida caminata, se seco la frente con la manga de la camisa y la enrollo para que quedara sobre su codo al igual que la otra, se quito la mochila de la espalda y deseo hacer lo mismo con todas las demás cosas miro al cielo y mentalmente agradeció la brisa suave de ese día
Apoyo los codos en sus rodillas, encorvándose un poco al final, miro el camino de piedras lisas del parque, rozando la grama verde y brillante claramente viva, la imagen de Katniss se le vino a la cabeza y también recordó el temor de perderla cuando Madge le dijo que ella quería hablar con el de algo serio, con aquella mirada triste y con el ceño fruncido mostrando su desacuerdo con lo que Katniss hacia; pero al final la chica de brillantes ojos grises solo hablo del bosque… Sonrió al recordar la tonta pregunta que le había hecho y como ella le había seguido el juego; lastimosamente e independientemente de ese momento o de cualquier otro que tuviesen la chica seguía alejada, como si algo la retuviera ¿Pero que?
-¡Ya llegamos! – La alegre voz de Madge y sus piernas se instalaron ante los ojos de Peeta, el levanto la cara poniendo una sonrisa sincera, ellos le habían caído en el mejor momento – Lamento que tardáramos nos desviamos para recoger a Annie…
-No hay problema
El grupo camino desde el parque hacia la pradera, se permitían las visitas a ciertas zonas del bosque pero el camino por el que Katniss los llevaría era restringido solo por el hecho de que al parecer nunca habían dado con el lago; caminaban con cierta rapidez impacientes por llegar.
-Esperen un segundo… - Katniss puso su bolso en las manos de Madge y se atravesó sin problemas la valla rota luego una a una fue pasando las mochilas de los demás y con el pie y una mano abrió un poco mas el agujero para que los demás pasasen – Vamos pececillo, tu puedes
No pudo evitar reírse por que a Finnick, siendo de mayor altura que todos ellos, le costo mas pasar cuando se desdoblo ya al otro lado de la vaya le propino un ligero empujón a Katniss susurrándole sus "ya veras". Esperaron que Katniss cubriese el agujero y poniéndose al frente los guio
-Tengan cuidado… - decía de vez en cuando mientras intentaba aguzar so oído y escuchar mas allá de la banal platica que se traían por si acaso aparecía algún animal, se desvió un poco del camino y se acerco a un árbol hueco mientras los demás la observaban y del extrajo un arco y un carcaj flechas
-¿Eso viniste a buscar hoy en la madrugada? – Madge le sostuvo la bolsa mientras ella se ponía al hombro las armas y asentía
-No sabia si alguien los había encontrado en todo este tiempo, pensé en decirte que los sacaras pero no sabía si darías con el árbol
Prosiguieron con su caminata mientras Finnick animaba el ambiente con cancioncillas que cambiaba para hacerla divertidas haciéndolos reír a todos
-Finn deja los azucarillos, deliras – Katniss alzo la voz para hacerse oír por sobre la voz de Finnick voz que alborotaba a los sinsajos y no parecía que fuese un agradable alboroto
-Canta tu cariño, te adoraran – Finnick se rio a sabiendas de que a la chica no le gustaba cantar
-Olvídalo pececillo… - Katniss miro al frente con un puchero esperando que nadie le pidiera cantar, pero lamentablemente no fue así
-¡Canta! –animo Madge
-¡Si que cante! – secundaron Annie y Peeta, ella con curiosidad el deseoso de oír otra vez su dulce voz en una canción, de contemplar como los pájaros guardaban silencio para escucharla y los sinsajos luego la imitaban
Pronto empezaron a corear un "canta" y Katniss hundía los hombros y se mordía los labios, nunca le gustaba ceder a la presión pero aquello parecía demasiado
-¡Ya! Bueno, ¡Pero solo una! – los señalo a todos, respiro profundo y se dio la vuelta para seguir caminando, caminaban lento ahora disfrutando el paisaje y el momento, Katniss rebusco en su memoria una canción y solo pudo pensar en aquella nana que le cantaba a Prim cuando estaba mas pequeña o incluso hasta hace poco cuando alguna pesadilla la asolaba
**En lo más profundo del prado, bajo el sauce
Hay un lecho de hierba, una almohada verde suave;
Recuesta tu cabeza y cierra tus adormilados ojos
Y cuando los abras de nuevo, el sol estará en el cielo.
Aquí es seguro, aquí es cálido
Aquí las margaritas te protegen de cualquier daño
Aquí tus sueños son dulces y mañana se harán realidad
Y mi amor por ti aquí perdurará.
En lo más profundo del prado, bien oculta,
Hay una capa de hojas, un rayo de luna.
Olvida tus penas y calma tu alma,
Pues por la mañana todo estará en calma.
Este sol te protege y te da calor,
Las margaritas te cuidan y te dan amor.
Tus sueños son dulces y se harán realidad
Y mi amor por ti aquí perdurará**
Peeta escucho en silencio, como los demás presentes, como las aves, como el bosque entero que parecía haber quedado en una especie de pausa encantado por la vos de la chica de la trenza, seguía siendo una vos casi mágica, no podía quitar esa sonrisa estúpida de su rostro que solo ella podía causarle; se perdió en la canción, se dejo ir en ese barco de paz y tranquilidad, apenas fue consciente de cómo la vos de Katniss dio paso a la melodía que los sinsajos emulaban.
Llegaron a un claro, uno diferente del de la vez anterior según observo Peeta, el calor les anunciaba que era cerca de mediodía, tras la canción de Katniss todos se habían mantenido en un cómodo silencio, se acomodaron bajo un frondoso árbol disfrutando de la sombra
-Iré a buscar leña, para que cocinemos – Katniss, se puso en pie luego de un momento de descanso
-Voy contigo – Peeta se puso en pie, Katniss dudo por dos segundos antes de asentir, ¿Cómo iba a excusar una negativa de su ayuda? Pero no quería quedarse a solas con Peeta, ¿y se dejaba de pensar totalmente como a veces solía pasarle con el?
Caminaron en silencio, o por lo menos no hablaron por que Katniss acababa de descubrir que Peeta era mas que ruidos a la hora de caminar en el bosque ¿Cómo no lo había oído antes?... claro todos los demás también eran ruidosos ahí en ese lugar, parecía que cada rama se metía bajo sus pies y provocaba estruendos. Comenzaron a recoger las ramas, delgadas gruesas de cualquier tamaño y las acomodaban en un solo montón
-Déjame a mi – Peeta y Katniss se agacharon al mismo tiempo para recoger las ramas acumuladas, ambos quedaron frente a frente con sus caras separadas solo por centímetros, centímetros que Peeta deseaba reducir a cero, centímetros que Katniss, que otra vez sufría de una especie de bipolarización en sus ideas, deseaba alargarlos y convertirlos en metros y a la vez deseaba reducirlos con rapidez.
Ambos se observaron con detenimiento y se detenían en los labios del otro, esperando no ser descubiertos; Katniss se mordió el labio inferior con las mejillas tintadas de rosa al darse cuenta de cómo deseaba esos labios color rosa pálido del rubio; Peeta deseo ser el quien mordiera esos labios de un tono al que no podía poner nombre ni rosas, ni frambuesa solo se sabia ese tono de memoria y amaba como se veían; subieron la mirada de nuevo y se observaron a los ojos intentando adivinar algo en sus miradas.
El aprecio ese hermoso tomo gris, brillante como piedras preciosas, amplios, sinceros incapaces de decir una mentira. Ella se perdió en esos ojos azules, azules como el cielo sobre su cabeza, llenos de vida, de luz, que dejaban ver sus secretos, que no parecían mentirles, quería ahogarse en ese azul tan reconfortante.
El intento decirle todo lo que sentía en una mirada, ella perdida en sus ojos observo una pequeña verdad, se asusto, se sintió feliz, confundida pero no podía apartar su mirada, sintió como el aire abandonaba sus pulmones, como sus músculos parecían destensarse cuando te quitas algo pesado de encima y te estiras
Quería darle una oportunidad a esos ojos azul cielo, a ese chico que parecía tan amable, tan bueno, que la hacia sentir tan diferente, que lograba que ese temido cosquilleo se multiplicara por cientos
Claro que quería hacerlo ¿Por qué no hacerlo?
Lamento la tardanza! Digo, el colgarlo hasta tan tarde D: tuve un poco de carga extra en esta semana y aunque no es excusa, bueno igual les digo, espero entiendan y que les haya gustado el capitulo de hoy :3
Por cierto hoy les debo el fragmento que suelo poner al principio :P
REVIWESSS!
AHutcherson: Tu review me encanto :D, que bueno que te guste tanto y es genial el saber que te leeré mas seguido. Y ya ves que Katniss es normalmente un poco lenta para estas cosas pero esta vez no solo es eso ya tuvo su desilusión amorosa y mas y pues bueno… ya sabrás tú también xD se acerca el momento de la verdad cha cha cha! (música de misterio). Muchas gracias por tu review! Besacos!
Riley92: Acá esta! Espero lo disfrutes y tu espera haya valido la pena :3
