Perdon por la demora, pero es que tuve un pequeño problema con mi lap.. se desconfiguro windows y pense qe todos mis archivos habian muertoo ): pero afortunadamente para uds y para mi no fue asii :), asi que aqui esta el capitulo 11.. otro larguito y de mis favoritos :) ajajaj la vdd esqe todos me gustan bueno espero qe les guste.. gracias por los reviews digo siguen muy pobres todaviaa jajaj pero gracias a las personas qe se toman su tiempo :)

bueno aqii les dijo la historia

Capitulo Once

Abriendo sus ojos, Lily vio a su alrededor. Estaba en su habitación, aunque no podía recordar como había llegado ahí, y la luz del sol estaba empezando a entrar a su habitación. Confundida, se sentó rápidamente, notando dos cosas muy extrañas.

Una, su cabeza le estaba martillando del dolor. A mi nunca me dan dolores de cabeza, pensó para si. La única vez que se había sentido así de mal fue cuando tenía seis – antes de sus años en Hogwarts – y la molestia vino con una fiebre muy alta también.

La otra sorpresa era igual de confusa. Al otro lado de la habitación, estaba James sentado en una silla, durmiendo. Él esta en mi habitación? Se pregunto, tallándose los ojos para estar segura… y aun, seguía ahí.

Calladamente, Lily se levanto, muriéndose del dolor de cabeza. El resto de su cuerpo estaba adolorido también, por alguna inexplicable razón. Se encamino de puntitas hacía él, para estar segura de no despertarlo.

Se ve muy tranquilo, pensó, sonriendo para si. O, tú sabes, tan tranquilo como un patán insufrible podría lucir.

Pero la forma en que James respiraba tan tranquilo, la forma en que su cabello caía en su rostro, la forma en que sus lentes reposaban casi al final de su nariz le empezó a parecer inofensivo. Por un momento, no era más el molesto coqueto que constantemente intentaba besarla – solo era un chico inocente que se había quedado dormido en su habitación.

Pronto, sin embargo, el sentido común de Lily aparecía. Obviamente no es tan inocente si esta aquí sin mi consentimiento, pensó para si. Por que esta aquí?

Poniendo una mano en su dolorida cabeza, lo llamo suavemente, "James?"

Los ojos de James se abrieron rápidamente. "Buenos días, Lily" contesto, su voz tan suave como la de ella. Obviamente, juzgando por la forma en que despertó, había estado durmiendo ligeramente, ya que usualmente le tomaba años reconocer a alguien o algo en las mañanas. "Como te sientes?"

"Horrible, de hecho," Lily le dijo, cruzando sus brazos. "Tienes alguna idea del porque?"

Bostezando, James asintió. "Si se por que," dijo. "Pero no te va a agradar la respuesta."

"Pruébame."

James suspiró. "Anoche, mientras yo estaba con Greta, aparentemente te bebiste toda una botella de whisky de fuego… lo que ocasiono que te desmayaras, justo cuando entre a la habitación. No estaba seguro de que hacer, así que te cargue a tu habitación y me dormí aquí."

"Eso es imposible!" exclamo Lily, enojada con la idea. Ella nunca hizo algo tan irresponsable! "Yo no tomo… nunca lo he hecho."

James sacudió su cabeza. "Sabía que no te lo tomarías bien… pero es verdad. Te duele mucho la cabeza?"

"Si," dijo Lily, aun molesta.

"Bueno… es porque tienes resaca," explico James. "Por que las compañías de alcohol no tienen hechizos para evitar las resacas es algo que no entiendo. Pero, siento decirlo… es por eso que te sientes tan mal en este momento."

Lily pensó en la noche anterior. Jugaron a verdad o desafío… Jerrica y Sirius desaparecieron detrás del sofá, Remus anuncio su amor por Selena, y … de repente, todos los sentimientos de la noche anterior volvieron rápidamente a la cabeza de Lily. Recordó sentirse devastada cuando escucho que Remus no gustaba de ella, pero que algo más sobrepaso esos sentimientos. Acaso fue el whisky de fuego que Sirius llevo? Tuvo que haber sido. Eso fue lo que desencadeno los dolores de cabeza?

Lily soltó un suspiro. James tenía razón; si había estado tomando. "Entonces… que debo hacer para sentirme mejor?" preguntó, esperando que él tuviera una respuesta.

El arqueo sus cejas con asombro. "No vas a pelear conmigo esta vez?"

"Te creo," le dijo Lily, bostezando. "Ahora dime como quitarme la… resaca." Ella dijo resaca como si el término fuera de otro idioma – que en cierta forma, lo era.

James se levanto de la silla y se unió a Lily. "Te haré un té usando mi receta secreta… estarás como nueva en cuestión de minutos." Sonrió levemente. "No te alegras de compartir vivienda con alguien que sabe curar las resacas?"

Abriendo la puerta, Lily entorno los ojos pero le regreso la sonrisa, a pesar del dolor que estaba sintiendo. Los dos se dirigieron a la Sala Común, donde James armo unos ingredientes y preparo un pequeño caldero cerca de la chimenea. Tomo asiento a un lado de Lily en el sofá.

"Donde están los demás?" pregunto Lily, notando la ausencia de sus amigos. Ella sabía que no deberían haber recorrido los corredores de regreso a la torre de Gryffindor tan noche, así que donde estaban?

"Oh," respondió James, "probablemente siguen dormidos. Los deje quedarse en mi habitación por la noche."

"Por que estabas tu en la mía?" demando Lily

"Quería asegurarme que estuvieras bien," dijo James, su voz genuina. "No planeaba quedarme ahí toda la noche, pero me quede dormido. Era tarde."

Hubo una pausa.

"Bueno… gracias," dijo Lily finalmente, rompiendo el silencio. "Por cuidar de mi… fue muy considerado de tu parte."

"No fue nada; estoy seguro que habrías hecho lo mismo por mi." James dudo por un momento. "Excepto, claro, cargarme hasta mi cuarto… eso podría haber sido un poco más difícil…"

Lily sonrió y asintió levemente. Lo haría? Se pregunto a si misma todo el rato. Una parte de ella lo dudaba. Usualmente me molesta tanto que si se desmayara, disfrutaría del silencio. Pero quien podría decir que James no disfruto el silencio? Él había estado molesto con ella más temprano ese día, después de todo.

"El té esta listo," anunció James, parándose rápidamente. Busco alguna taza y sirvió un poco de té para Lily.

"Gracias," dijo Lily, sosteniendo la taza y tomando un gran sorbo. Su cabeza ya no le dolía tanto. "Como aprendiste a hacer esto?" tomo otro sorbo.

"Años de experiencia, querida," le dijo, sonriendo. "No le diría ni a un muerto."

Lily terminó su té, y en cuestión de minutos la resaca había desaparecido.

"Es la última vez que bebo," dijo riéndose.

La cara de James se torno seria. "Se que no es de mi incumbencia, pero.." pregunto, "por que tomaste tanto anoche?"

Lily pensó por un momento. Debería decirle? En vez de compartir toda la verdad, solamente dijo, "Tenía que ver con un juego de verdad o desafío…"

"Oh, no," suspiro James. "Sirius no te desafío a que hicieras eso, o si?"

"No!" Lily no quería que nadie cargara con la culpa por su estupidez. "Quiero decir, nadie lo hizo."

"Oh." James lucio aliviado, luego permaneció pensativo por un momento. "Así que… verdad o desafío, hmmm? Supongo que eso explica a Jerrica y Sirius, entonces." Movió sus cejas arriba y abajo.

"De hecho, la mayoría de lo que estaban haciendo fue por voluntad propia," le dijo Lily con una sonrisa. "Ya era tiempo, verdad?"

James sonrió, y asintió. "Le gusta desde que sabe que es lo que son las chicas, pero no quería arruinar las cosas por que ambos habían sido siempre muy unidos."

"Lo mismo con Jerrica," dijo Lily. "Y mira lo que la espera hizo por ellos… todos esos años queriéndose el uno al otro y tratando de negarlo." Por alguna razón sus mejillas se sonrojaron al pensar en eso.

"Hey," dijo James de repente. "Me perdí del verdad o desafío cuando estaba con Greta. Me harías el honor de jugar ahora conmigo?"

Lily asintió. "Pero no tengo ganas de ningún desafío tan temprano, así que podríamos jugar solo 'verdad'?

"Supongo," dijo James. "pero como tu fuiste la que decidió eso, yo tengo que hacer la primera pregunta." Sonrió triunfante.

"Pregunta lo que quieras."

"Empezaremos fácil. Cual es tu segundo nombre?"

"Grace," Lily contesto automáticamente. Pudo haberle preguntado lo mismo, pero conocía muy bien la respuesta ya que lo usaba muy a menudo – Adonis. "Cual es tu color favorito?"

"Es un empate entre los dos colores de Gryffindor – escarlata y dorado. Tienes alguna mascota en casa?"

"Dos peces pequeños, Dalia y Juniper… no son particularmente criaturas sociables, pero mi hermana Petunia es alérgica a casi todo lo demás. Que tal tú?

"Cuales son mis alergias?" pregunto James, para aclarar. "O que clase de mascotas tengo?"

Lily pensó por un momento. "Ambas."

"Bueno… para contestar tu primera pregunta, el invencible James Potter no es alérgico a nada." Sonrió. "Y en cuanto a tu segunda pregunta, tenemos un gato en casa llamado Darcy. Es tan orgulloso como el Darcy de Jane Austen esperaría que fuera, pero es viejo e inofensivo."

"Has leído a Jane Austen?" Lily estaba sorprendida.

"Ah, pero acabo de contestar dos de tus preguntas," James rió. "Ahora tu tienes que contestar dos de las mías."

"De acuerdo." Pretendió estar molesta.

"Esta bien… primero, todos los nombres de tu familia son de flores?" pregunto James. "Tu sabes – Lily, Petunia, el pez…"

Lily sonrió. "Mi padre no," le dijo riendo. "Pero mi mama, por otra parte, su nombre es Rose. Todas las mujeres del lado de su familia han sido llamadas por flores. Cual es tu otro pregunta?"

"Por que me bofeteaste el primer día que nos conocimos, en el tren?"

La sonrisa desvaneció. Lily aun podía recordar claramente ese día, pero raramente decidía pensar en el. Ella nunca fue el tipo de persona que se abría con otros fácilmente, encontró que la primera impresión de ella era fría e imperdonable. Ella odiaría a las personas por haberla juzgado basándose en ese día en el tren. No que le importara lo que James pensara de ella o algo por el estilo…

"Tu no eras la clase de persona que estaba esperando conocer," dijo Lily finamente. "Yo era nueva en el mundo mágico… no quería llamar mucho la atención, y parecía que tu hiciste eso por mi," suspiro profundamente. "También era nueva en todo el concepto de los chicos," agrego con una pequeña sonrisa. "Supongo que es difícil de explicar."

"Tu turno de preguntar algo," fue lo único que dijo James como respuesta.

"De acuerdo," Lily trato de pensar en una pregunta decente, ya que James parecía haber decidido volver las preguntas más difíciles. Finalmente, pensó en algo que la había estado picando toda la mañana. "Por que me ayudaste, aun cuando estabas enojado conmigo ayer?"

James suspiro. "Solo por que estaba enojado contigo no significa que me haya dejado de preocupar completamente." Dijo simplemente. "Claro que quería asegurarme que estabas bien." Pauso un momento para pensar en una pregunta. "Cuál es tú mayor temor?"

Buena pregunta, Lily pensó para si. Odiaba los roedores, las arañas, y los pequeños reptiles, pero no les tenía miedo… era solo repulsión. Compromiso, quizás? No, siempre se había sostenido fuerte a sus compromisos. Lily tenía acaso miedo de algo?

"Salir lastimada." Dijo finalmente. "Por mi o por las personas a mi alrededor. Es por eso que es muy fácil mantener un exterior frío… por lo que mis compañeros me dicen la Reina de Hielo a mis espaldas. Si no dejas entrar a las personas, entonces no te ven llorar." Después de revelar esto, Lily se sintió avergonzada, pero no podía negar lo que había dicho. Después de todo, el juego se llamaba Verdad.

Mi turno, Lily pensó. "Por que me has perseguido todos estos años? Siempre he sido muy grosera contigo, pero seguías volviendo.

"Al principio," admitió James, "era por que representabas un reto. Tienes que entender que, mis padres siempre me dieron lo que quería. Con la mayoría de las personas, solo necesitaba sonreír y harían lo que les pidiera. Tú nunca fuiste así. Pero luego, me empezaste a interesar mucho. Eres inteligente… e incluso cuando me rechazas, me haces reír. Y se lo fiel que eres con tus amigas – te he visto con Jerrica y Selena. Esta ese lado de ti que no todos han podido ver, y yo quería ser el que lo sacara a relucir. Por ejemplo, cuando sonríes. Eres hermosa cuando sonríes, pero no pareces sonreír lo suficiente. Y tu risa… es muy difícil hacerte reír, pero cuando lo haces es contagioso. Después de un tiempo, vi demasiado de ese lado de ti como para saber que eras la única persona que quería en realidad."

Lily se quedo sin palabras. Era lo más hermoso que alguien jamás le había dicho, y de repente se sintió terrible por cada vez que había bofeteado a James o lo había rechazado. No había sido solo lujuria, como ella una vez imagino – el realmente se interesaba por ella.

"Mi turno," anunció James, interrumpiendo los profundos pensamientos de Lily. "Te arrepientes de haber ido conmigo a Hogsmade la otra noche… y, tu sabes, todo lo que paso?"

Lily pensó en eso. Una mezcla de sentimientos vinieron a su mente, pero ninguno de ellos era arrepentimiento. A pesar de sus protestas, no le molesto la sensación de los labios de James sobre los suyos… ni siquiera un poco.

"No," le dijo. "Sin arrepentimientos. Tú?"

James negó con la cabeza. "No," concordó. Él sonrió. "Fui bueno besando?"

El mejor pensó para si, Lily, inmediatamente, sintiendo sus mejillas tornarse calientes. "No hay necesidad de ser muy modesto, James," dijo riendo. "Pero supongo que si lo fuiste. Bueno besando, quiero decir."

James sonrió. "Lo sabía."

"Estuve decente?" pregunto Lily jugando. "O, tu sabes, al menos la mitad de bien que tu amiga Greta?"

"No lo sabría," dijo James. "Nunca la he besado."

Lily estaba sorprendida. "En verdad?" carraspeo. "Tú siempre has parecido… bueno… cariñoso con ella."

Él negó con la cabeza. "No estoy interesado en ella, Lily. Es bonita, claro, y realmente parece que le gusto… pero no se. Las chispas no surgen realmente cuando estoy con ella. Pero para contestar tu pregunta," agrego cambiando el tema, "fue todo lo que pude haber esperado."

Lily sonrió. No sabía que la hacia más feliz… el hecho de que James y Greta nunca se habían besado, o el hecho que James disfruto su beso. Que pasa contigo, Evans? Se pregunto si el alcohol de la noche anterior aun estaba haciendo efecto. De repente sintió como si se estuviera derritiendo.

"Que hay de ti y Lunático… er… Remus?" pregunto James. "No hay nada entre ustedes dos?"

Todos estos años, Lily había querido estar con Remus. Consideraba que los dos podrían ser una pareja perfecta, pero ahora, se preguntaba si eso era verdad. Había chispa entre ellos, o era una falsa atracción como la que había sentido entre James y Greta?

"No," contesto Lily. "Supongo que no," se detuvo. Una pregunta empezó a carcomerla por dentro, y se imagino que lo mejor sería preguntar. "Ayer, me dijiste que ya habías terminado de perseguirme. Lo haces?"

James se detuvo para pensar en su respuesta. "Eso depende," respondió, con una pequeña sonrisa formándose en su rostro. "Quieres que lo haga?"

Ella se había estado preguntando lo mismo. Sorprendentemente, la respuesta vino fácilmente. "No," le dijo, regresándole la sonrisa. "No quiero."

Todo estuvo callado por un momento, mientras Lily se acercaba más a James en el sofá. Se inclino hacia delante, y James se inclino para encontrarse con ella. Sus labios estaban casi tocándose ahora, muy cerca… muy cerca… hasta que…

"Feliz Navidad!" vinieron un par de voces desde las escaleras, e inmediatamente James y Lily se alejaron.