N/a

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Cuando Las Hojas Broten De Nuevo

Capítulo XI

- Gracias por la comida - agradecio con una ligera sonrisa a Ryoma que le sonrió abiertamente, había creído que nunca más volvería a ver aquella sonrisa y allí estaban los dos como si nada malo hubiera pasado - ¿Estás mejor? - pregunto este mientras tomaba su mano haciendo caricias sútiles en la misma, era una manera de calmarla o confortarla un poco pero eso a ella le daba lo msimo, solo quería que le dijeran que su bebé estaba naciendo bien dentro de su vientre, que nada malo había pasado pero sabía que eso no iba a ocurrir, ya había pasado y no había manera de que le dijeran que había sido un sueño.

- ¿Por qué lo perdí Ryoma? - pregunto llamando la atención del peliverde que concentro su mirada en ella soltando su mano - Fue un aborto involuntario Sakuno, a ciencia cierta nunca se sabe porque suceden estos, no fue tu culpa - aseguro este y ella asintió un poco con la cabeza mientras se recostaba sobre la cama pasando con suavidad una mano por su vientre cerrando los ojos, donde antes había vida ahora no había nada y eso seguía doliendo, habían pasado dos semanas desde la muerte de su bebé y no podía superarlo.

- Lo siento Ryoma... sé lo mucho que deseabas tener un bebé y yo... lo siento... lo siento tanto - se disculpo y este se recosto en la cama pasando una mano por su vientre dejando caricias en este mientras besaba su nuca negando con la cabeza - No fue tu culpa Sakuno - susurro y ella asintió cerrando un poco los ojos mientras el llanto volvía a inundar sus ojos, hipidos y sollozos se hicieron presentes mientras sentía con más fuerza el abrazo del peliverde que trataba por todos los medios que dejara de llorar aunque ambos sabían que era inevitable.


Toco a la puerta escuchando los sollozos, después pasos y finalmente se encontro con la figura de la ex pareja de Sakuno que lo miraba con una ceja encarnada, al parecer en verdad aún lo odiaba por todo - Necesito hablar con ella a solas - le pidio de manera calmada a este quien giro para ver a la cobriza que estaba sentada en la cama limpiando poco a poco sus lágrimas, él entendía lo que estaba sintiendo en esos momentos, era la segunda vez que pasaba por ello y como siempre él era el culpable aunque no se lo hiciera saber.

- ¿Quieres estar a solas con él? - pregunto este, Sakuno dudo pero termino asintiendo con la cabeza, pensó que este diría algo pero solo camino hasta donde ella tomando su mentón con suavidad depositando un casto beso en sus labios - Traere un pastel, será tu favorito - la cobriza asintió con la cabeza mientras este salía sin mirarlo ni nada, entro en la habitación cerrando la puerta con seguro detrás de si, la noto estirarse un poco para tomar una almohada y colocarla sobre su abdomen abrazandola, aún estaba suceptible al tema del bebé.

- Lo siento - se disculpo mientras recargaba su cuerpo sobre la puerta sintiendo la superficie fría de la misma, era la primera vez que no tenía palabras para lo que quería decir y eso solo lograba hacerlo sentir mucho más desconcertado de lo que ya estaba - ¿Por qué? Si vas a contraer matrimonio con ella solo hazlo y dejame en paz - pidio en forma de súplica ella pero negó de inmediato mientras se acercaba a la cama, se sento sobre la misma sintiendo las sábanas que estaban hechas un lío, era normal tener pesadillas después de un suceso como aquel era por eso que Ryoma se estaba quedando en su habitación.

- No contraere matrimonio, hablare con Riku para decirle que no sere su esposo - sentencio con voz firme, Sakuno lo miro directamente a los ojos los cuales comenzaron a ponerse vidriosos, nuevamente lloraba por su culpa y él se odiaba por aquello - N-No, dejarla cuando esta esperando un hijo tuyo es hacer lo que me hiciste a mí así que no, no lo vas a hacer... nosotros no tenemos un futuro Tezuka, no puede haber nada entre nosotros y tenemos que admitirlo - señalo ella con un hilo de voz, sabía que era verdad, ellos ya no podían estar juntos pero él quería aferrarse a ella, no quería dejarla, no podía hacerlo.

- Tú me amas y yo te amo Sakuno... no nos hagas esto - arremetio mientras la tomaba del rostro para verla, encontro dolor en su mirada, demasiado sufrimiento con la perdida de su bebé, con suavidad negó con la cabeza, solto su rostro mientras se levantaba de la cama y comenzaba a dar vueltas por la habitación intentando asimilar algo que sabía nunca iba a poder dejar atrás - Ella te ama Mitsu, nosotros pudimos estar juntos antes pero no ahora - añadio ella en voz baja y él solo paso su mano por su cabello desordenandolo un poco en señal de desesperación.

- ¿Hablas en serio? ¿Estás segura de esto? Saldre por esa puerta Sakuno y si vuelvo a entrar sera solo por profesionalismo, no habrá nada entre nosotros nunca más... decide por favor, deja de pensar en las personas y aferrate a algo - pidio viendo que ella solo lo miraba con un poco de tristeza pero con el brillo de su orgullo creciendo - ¿Aferrarme a algo? ¿A qué? ¿A ti? Nunca... deten esto Tezuka, nosotros no estamos destinado a volver a estar juntos, no podemos estar juntos... lo siento tanto - aseguro ella y él asintió con la cabeza caminando hasta la puerta.

- Adiós... Sakuno - abrio la puerta y salio antes de arrepentirse y regresar en busca de ella, no había un futuro para ellos, ya no había nada y ambos lo sabían solo que a él le costaba admitirlo pero... era hora de comenzar a hacerlo.


La noche había caído y ella solo se llevo a los labios un pedazo de pastel mientras Ryoma sentado en el sófa leía lo que parecía ser un contrato empresarial, aún tenía que manejar una empresa después de todo - No tienes ni idea de lo que daría por saber en que estas pensando - comento este de la nada aún sin despegar su vista de sus documentos, sonrió un poco mientras giraba la cabeza para verlo encarnando una ceja, estaba calmada, no sentía deseos de salir corriendo en busca del castaño... su relación no podía ser en esos momentos, la época de ellos ya había pasado quisieran o no.

- Le dije que no dejara a su prometida que esta esperando un hijo suyo, le dije que lo nuestro no podía ser, que nuestro tiempo ya había pasado... me siento calmada - aseguro mientras se llevaba a los labios la taza de chocolate mientras él dejaba a un lado los documentos y tomaba entre sus manos la taza de café que había pedido que le trajeran desde la cafetería del hospital, pensó que diría algo desconsiderado o que le mandaría una mirada de muerte pero fue todo lo contrario cuando dio un leve suspiro dejando la taza de nueva cuenta sobre la mesa.

- Sabes que es lo mejor Sakuno... el pasado es el pasado - aseguro este mientras la miraba fijamente, asintió convencida por la decisión que había tomado, era lo mejor y ambos lo sabían solo que iba a costar asimilarlo un poco - ¿Crees qué de no estar embarazada la chica... él y yo estaríamos juntos? - pregunto y el peliverde solo azoto los documentos sobre la mesa con aire de cansancio mientras pasaba unos dedos por el puente de la nariz - Si quieres ir detrás de él vete... yo no estoy para esto Sakuno - le señalo mientras tomaba sus cosas guardandolas en su maletín con furia en el rostro.

Ella lo miro y sonrió un poco, Ryoma siempre iba a ser así - Solo fue una pregunta Ryo.. deja de comportarte como un pequeño niño, acepte tu propocisión de ser pareja de nuevo, estoy aquí, si hubiera querido irme con él lo hubiera seguido y cuando hubieras llegado con el pastel yo no estuviera aquí sino en su oficina... estoy contigo - añadio en un susurro suave viendo que este solo soltaba su maletín mientras caminaba hasta donde ella, la tomo del mentón con suavidad y junto sus labios con los de ella, el aroma a café la inundo por completo, chocolate y café se unieron mientras se perdían el uno en el otro.


Tomo su mano con suavidad al tiempo que se movía dentro de ella como un loco, la había extrañado demasiado, la necesitaba, era la persona que amaba, ella ya no amaba a Tezuka así que estaba bien poder iniciar una relación desde esos momentos - R-Ryoma - sus dedos finos se enterraron en la piel de su espalda con fuerza arrancandole un gemido que logro erizarle la piel por completo, beso sus labios con suavidad mientras ella gemía aún más fuerte, agradecía haber evacuado el piso donde estaban para que nadie los escuchara porque de lo contrario aquello sería escuchado en todos lados.

Se concentro en las embestidas mientras ella mordía con fuerza su hombro, no recordaba cuales habían sido las ocasiones en que habían sido uno pero estaba feliz en esos momentos, el pasado era el pasado y era ahí donde estaban en ese momento, en el presente, amándola con cada parte de su ser porque la amaba más que a su vida, beso sus labios mientras terminaba dentro del condón, no se iba a arriesgar a que quedara embarazada de nueva cuenta, no se iba a dar el lujo de verla mal de nueva cuenta por sus descuidos, tan solo la iba a cuidar de todo y de todos, como siempre.

Sakuno tomo aire mientras pasaba sus manos por su cintura para que no se moviera - No me voy a ir a ningún lado cariño - aseguro y ella lo solto con un sonrojo monumental en sus mejillas, salio de ella mientras se dejaba caer a su lado para que la cobriza se acurrucara en sus brazos, la apreto con fuerza contra su cuerpo besando su frente haciendo a un lado los mechones de cabello que tenía pegado a la frente debido al sudor que recorría su cuerpo - La operación sera en dos meses... la adelantaron - comento ella de la nada y él asintió con la cabeza, ya lo sabía pero eso no quitaba que se sintiera inseguro por lo que podía pasar.

- Si muero sabes que habrá otras mujeres así que... - no la dejo terminar al besar sus labios con intensidad, Sakuno poso sus manos sobre su pecho tratando de que la dejara terminar pero era precisamente por eso que no quería separarse del beso aunque esta como último recurso lo golpeo en la nuca para que se separa a aregaladientes mientras él solo quería que guardara silencio - Eso no va a pasar, no habrá nadie más porque vivirás y si no vives pues entonces moriré contigo porque desde ese preciso momento sere como un zombie - aclaro como si nada mientras ella solo hacía un puchero iconforme.

Ella tenía que entender que no iba a haber otra mujer, nadie iba a ser capaz de ganarse su corazón, ese lugar solo era de ella y así por siempre iba a ser.


- Todo esta listo para dentro de un mes - anuncio Riku feliz y él asintió con la cabeza mientras una sútil sonrisa se formaba en sus labios, estaba más o menos feliz, mentiría si dijera que estaba feliz porque no lo estaba, ella lo había dejado ir y sabía que era lo mejor, no estaban para estar juntos, no podían estar juntos de hecho, su tiempo había pasado, era solo que había mantenido una ligera esperanza de que ella le iba a decir que sí pero no, le había dicho que no, lo había dejado ir, era tiempo de seguir adelante para los dos.

Claro que compartían un pasado doloroso, uno feliz porque claro que habían sido felices pero ahora eran la felicidad de otras personas, no era dependencia era solo que ellos no estaban destinados en esos momentos - No estás feliz, solo dime que no quieres contraer matrimonio conmigo y lo entendere Mitsu - anuncio ella capturando su atención, miro a su prometida que solo lo miraba dolida, no, no la iba a dejar, no podía porque no sería lo justo, ya no tenía a nadie que le estuviera aquejando todo el tiempo porque Sakuno siempre encabezaba las preguntas que rondaban por su mente, ya era hora de pasar página.

- Dije contraería matrimonio contigo Riku, lo hare pero debo pedirte algo antes - comento llamando su atención, su prometida asintió con la cabeza entusiasmada por la idea, no iba a ser algo malo en lo absoluto - Dame tiempo para volver a amarte, Sakuno es oficialmente mi pasado pero recuerdos de nuestras épocas felices siguen aquí y necesito que se vayan, la fecha de la boda sera la misma pero por favor solo... dejame enamorarte de nuevo - pidio él y ella asintió con la cabeza con lágrimas en sus ojos.

No era para menos si decía algo como aquello después de haberla torturado un poco, la amaba más que a su vida pero sin duda alguna era complicado lo que estaba sucediendo por eso necesitaba tiempo en esos momentos, la abrazo con cuidado pasando una de sus manos por vientre acariciando al bebé que nacería en un tiempo, ese bebé que estaba seguro iba a cuidar mucho, lo iba a amar como seguro hubiera amado al que habría nacido de su relación con Sakuno, solo que Riku no era Sakuno y solo que... estaría bien con ello dentro de un tiempo más.


Se removio un poco en la cama aspirando el aroma de Ryoma que la tenía pegada a su pecho, sonrió ante la imágen, su novio era demasiado lindo cuando se lo proponía - ¿Soy demasiado guapo? - pregunto este aún con los ojos cerrados y ella solo atino a sonrojarse mientras comenzaba a balbucear cualquier cosa que se le venía a la mente, es que simple y sencillamente no podía creer que él estuviera en su cama semidesnudo con ella en brazos cuando él mismo le había dicho que no habría más oportunidades para hacerle el amor pero allí estaban.

- T-Tonto - murmuro con las mejillas encendidas y este solo atino a tomarla del mentón con suavidad para sonreirle antes de juntar sus labios en un suave beso casto - Y tú eres demasiado linda - aseguro antes de besar su frente, lo vio levantarse para colocarse las pantuflas y caminar hacía el sanitario con ropa en las manos, era como estar viviendo en un departamento cortesía de los jefes del hospital porque creían que eso la calmaría después del trauma con su bebé y la verdad era que estaba funcionando demasiado.

Se cubre con la sábana cuando la puerta se abre sin previo aviso, grita levemente y mira que Ootori entra con la vista fija en algunos documentos pegados a su tablilla - Lamento interrumpir pero es necesaria tu prescencia para empezar con tus ejercicios de nuevo, hablo en serio cuando es necesaria tu prescencia así que... - y deja de hablar cuando nota como se encuentra sobre la sábana y ella solo quiere aventarle algo - Ira en media hora - ambos giran la cabeza para ver a Ryoma que se esta secando el cabello con una toalla con total calma mientras ella solo gruñe en descontento porque la verdad es que no le apetecía en lo absoluto levantarse de la cama ese día.

- Te veo entonces... buenos días a los dos - dicho esto da media vuelta mientras ella se queda en la cama con descontento, la puerta se cierra y gira la cabeza para ver al peliverde que deja la toalla sobre uno de los sillones mientras le sonríe un poco - No quiero hacer nada hoy... solo quiero dormir contigo, ¿puedes hacer algo? - pregunto mientras se acomodaba en la cama abrazando una almohada, su novio solo negó con una sonrisa para terminar de acomodarse lo que le parecía un pantalón de pijama, ella hizo el intento de separarse, tendría que ir si o si.

- Hablare con ellos, no tardo - asintió un poco más contenta mientras se acomodaba entre las sábanas, se sentía cansada después de todo, era comprensible que quisiera estar sola un poco o mejor dicho que quisiera estar solamente con Ryoma porque después de todo este era su novio y solo con él se sentía completa, calmada, sin aires de querer ponerse a llorar así que solo quería estar todo el tiempo posible con este, ya no era Tezuka, ya no era Kunimitsu, ya no era Mitsu... era Ryoma.


Se recosto a su lado abrazandola con suavidad mientras pasaba sus manos por su vientre, la sintio estremecerse y suspirar un poco - Tendremos más hijos Sakuno - susurro sobre su oído notando que ella asentía con la cabeza, sabía que estaba llorando, lo sabía demasiado bien era por eso que había dicho aquello porque sabía que iba a vivir, que ella iba a seguir a su lado, iban a ser felices, iban a tener una familia enorme, ella se giro enterrando su rostro entre su pecho mientras sollozaba con más fuerza, sonrió ante aquello y se dedico a acariciar su espalda con cuidado.

- Serán felices porque nosotros lo seremos, tendrán todo, nunca les faltara nada material pero sobretodo le daremos amor Sakuno, los llamaras como quieras, te dare ese derecho cariño, irán a las escuelas que quieran, los apoyaremos en todo, siempre estaremos detrás de ellos por si se caen... seremos grandes padres amor... serás una gran madre - aseguro mientras besaba sus cabellos en un gesto tierno, beso su mejilla con suavidad y noto que se aferraba con más fuerza a su cuerpo, tardaría un poco de tiempo pero ella iba a estar bien... ambos iban a estar bien estaba seguro de ello.

- G-Gracias - susurro ella y él solo sonrió un poco, no tenía nada que agradecer sino que por el contrario era él quien tenía que agradecerle por seguir en su vida, por seguir adelante cuando no podía más, por estar allí con él dejandose amar, por no estar con Tezuka pero si con él... por amarlo aunque no lo dijera en voz alta... por todo eso era él quien le agradecía.


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.