DISCLAIMER: No creo que haya necesidad de volverlo a poner pero por si acaso este fic no atenta contra ningún copyright u otras restricciones propias de los autores. Es solo un fic de un fan para fans.

CAPITULO 11 : SEÑALES

"Me encanta estar contigo amor!". Mu estaba sobre mi pecho, viendo el cielo azul que nos cubría mientras que un sol esplendoroso nos bañaba.

"Igual por aqui mi vida". Le di un beso en la frente y me recosté sobre el árbol. Dejé que el viento reordenara mis cabellos y que mi piel respirara un poco. La armadura no me deja respirar y me molesta. Hasta ahora no me acostumbro.

"En qué piensas mmh?". De repente vi sus hermosos y profundos ojos violetas y sus labios tenían esa sonrisa divina que tanto me gustaban. Puso una de sus manos sobre mi mejilla y me besó. Cuanta ternura siento, no sólo compartir nuestra cama y gustar de nuestros cuerpos nos llena, la dulzura y la ternura es parte de nuestra relación también.

"No es nada!....sólo pienso la suerte que tengo en tenerte a mi lado y que aún no te haz dado cuenta que pierdes el tiempo conmigo". Sus ojos se abrieron, sus labios se abrieron pero no emitieron sonido. Sólo se levantó y me dió la mano. Así caminamos por una hora, tomados de la mano. Esa parte del santuario era sólo y exclusivamente para nosotros y hasta ahora no se porque, si se supone que otros pueden también estar aqui, pero bueno, Mu sabe lo que hace.

Después de caminar fuimos a mi templo. Nos dimos un baño, comimos algo, pero no habló hasta que...."Saga!". Di la vuelta y lo vi sentado viéndome y tratando de no llorar.

"¿Qué pasa amor?...porqué lloras?...dime".Él no decía nada, sólo no paraba de llorar. Sus manos ocultaron su rostro, estaba bañado en lágrimas.Lo abrazé y le dí un beso en una de sus mejillas húmedas. "Dime corazón, que sucede?".Al poner mis ojos sobre los suyos vi mucha pena y dolor y eso me asustó.

"No quiero que me dejes....nunca!". Y sus brazos rodearon mi cuello y me besó.

Yo correspondí su beso y acaricié su espalda hasta que se tranquilizó. Durante toda la noche no dormí, pensando en lo que me había dicho. Jamás me hubiera imaginado que él tuviera miedo de quedarse sólo y jamás pensé en dejarlo, pero yo también tengo miedo que se vuelva ese miedo en realidad.

---------------------------------------------------------------------------------------

Tengo yo esperanza tengo un gran deseo de verte en mi corazón buscando y amando

Trato de encontrarme y aún mas de perdonarme pero tu sigues en la mente en mis labios en sangre

Pero quiero reconocerme volver a confiarte mis sueños mas siniestros los claros, los mas vanos.
---------------------------------------------------------------------------------------

Cuando desperté lo hice sobre un piso frío y duro, lleno de oscuridad y me dolía tanto la espalda que no podía mas estar echado, así que me levanté y traté de mantener el equilibrio. Por un momento pensé que había perdido la razón, que había sentido algo extraño en mi corazón y que alguien estaba esperándome pero no sabía donde.

Vi un templo, traté de ingresar pero algo me lo impedía, estaba tan aturdido y sentía tanto frío que me arrodillé frente a la puerta y pedí a gritos que alguien me ayudara. Pero nadie salió, absolutamente nadie.

"ATENA!!!, SI ALGUIEN DE TUS HIJOS ESTA AQUI, PIDE POR FAVOR QUE ME AYUDE!". Mi voz estaba tan agrietada que no podía articular palabra alguna, pero vi un par de botas, alguien estaba frente a mi y antes de dormir nuevamente sobre el piso, en suelo extraño, vi un par de ojos violetas, dulces que me observaban y que mi corazón, aún no se porque, adoran tanto.

---------------------------------------------------------------------------------------

"Milo, puedes dejar de pasearte tantas veces frente a la cama, ya es tarde y tienes que levantarte temprano y no estoy bromeando". Camus siempre es así, cuando me ve preocupado desea que se acabe y verme bien, pero en estos instantes me siento un poco intranquilo, no un poco, muy intranquilo!.

"Ve a dormir Cami!...yo estaré bien". Le di la espalada y me disponía a proseguir en mi caminata cuando sentí unos fuertes brazos que me rodearon.

"Ven amor, necesitas descansar...no es bueno para ti". Me recosté sobre su pecho y me quedé así por unos minutos. Sus manos acariciaban mis brazos y sus labios mi frente. Sentí que él estaba muy cansado y que hasta podía quedarse dormido de pie con tal de hacerme compañía.

"Estoy muy preocupado por Saga". Camus me tomó en sus brazos y me condujo a nuestra cama. Se sentó junto a mi y me acarició las manos.

"¿Porqué amor?". Me dió un beso y colocó mis manos sobre su pecho.

"No sé como lo recibirá Mu, tengo miedo que si no lo acepta, el Patriarca se moleste y pueda castigar a Saga y sabes que los castigos del Patriarca son demasiado crueles y aún mas con una persona como él,que aún no sabe mucho de nosotros". Camus no dejaba de escucharme, puso toda su atención y su mirada seguía prendida en la mía, era como si estuviéramos conectados de alguna forma.

"Sabes amor, tan bien como yo que Saga es un ser especial, que no es como nosotros, desde que ingresó a este santuario, es por eso que él al ser como es tiene oportunidad en este mundo...ya verás que todo estará bien y todo será perfecto para él, además no estamos nosotros a su lado para cuidarlo?". Me dio una enorme sonrisa y sus ojos brillaban y en ese momento me dejé de preocupar porque sentí que Cami me había hecho comprender que Saga estaría bien y que Mu entendería...que comprendería.
---------------------------------------------------------------------------------------

El sol, suave y brillante que no daña mis ojos. Las flores levantándose como espigas doradas por el sol y llenas de vida por el viento y hay tanto viento que me impide sentir el calor del sol, es por eso que es tan suave.

"Saga, donde estas amor!". Escuché que alguien me llamaba, una voz dulce,alguien pedía mi presencia, alguien me reclamaba. Cuando de pronto vi a alguien sentado sobre las flores, entre ellas, haciendo una gran corona, un collar de flores, las mismas que rodeaban a esa persona a ese ser que me inquieta tanto.

"¿Quién eres tu?". Pero no respondía así que me acerque un poco mas, un poco mas para verlo de cerca para conocer a un ser que me revolvía el corazón con tal sólo escucharlo. Y vi un par de ojos violetas que me miraron, unos labios rosados que me sonrieron, unas manos suaves que tomaron mi rostro y un cuerpo tan fino que mis manos delinearon hasta su cintura, porque sabía que todo el ser que estaba frente a mi, era parte de mi, era yo, eramos uno.

"Te extrañé tanto Saga, gracias por no olvidarme, gracias mi amor!". Sentí que mis lágrimas bañaban mi rostro, que mi corazón sentía una inmensa alegria y una inmensa tristeza, que mis pulmones no podían dejar de aspirar el perfume de sus cabellos, que mis manos perdían el tacto por hacerme recordar la suavidad de su cuerpo, que mis ojos se cegaban de ver lo hermoso de su rostro, tenía tanto y tan poco, era amor y a la vez mi martirio.

"Te amo...te amo tanto". Dejé al fin que esas palabras manifestaran como mi cuerpo y mi mente se sentían, que esas palabras, esas dos palabras y tan repetitivas en mi alma dejaran describir lo solo que me sentía, y que sabía que yo tenía a alguien en algún lugar del mundo que esperaba por mi por volver a ver.

"Te amo Saga, te amo!". Y con un beso despertó lo que alguien había hecho dormir. Reviví los dulces momentos que viví con él, con Mu, mi hermoso Mu, él era parte de mi y alguien lo arrancó de mi mente, pero jamás, nunca de mi corazón. Es por eso que me mantenía buscando, aburrido, con pena, con pesar. Es por eso que lo extrañaba, que lo ansiaba, que él era mi vida y sin ella mi existencia no sirve de nada.

"Como pudieron alejarme de ti Mu, como pudieron cielo mio, como lo hicieron". Nos quedamos abrazados, tratando de tenernos mas tiempo. Pero sentí que él deseaba decirme algo, que quería comunicarme algo.

"Mi amor, tenemos poco tiempo, y debo hablarte de algo importante". Nos sentamos sobre las flores y lo tomé de las manos.

"¿Que pasa amor?...no pasará nada puesto que estamos los dos juntos ahora y nadie nos va a sep....". Colocó uno de sus dedos sobre mis labios en señal que guardara silencio.

"Saga...cuando despiertes yo voy a estar contigo y nos reuniremos para siempre". Yo estaba feliz y loco de alegría que cogí su rostro y le di un beso que casi lo dejo sin respiración.

"Te aseguro que seremos inmensamente felices amor...estoy ansioso de estar, de verte siempre". Pero no vi en su rostro, en su cuerpo la misma alegria que la mia, vi pena y eso me dio miedo. "¿Que pasa cielo?...es que acaso no estas feliz de reunirte conmigo?".

"No!...no es eso amor, sabes que es lo que tanto ansio" y me dio un beso en la mejilla. "Pero no es tan fácil...hay un problema que tenemos que resolver antes de estar verdaderamente juntos y tendrás que ayudarnos Saga".

"No entiendo". Empezaba a confundirme y eso me daba miedo.

"La persona que tu vez como Caballero de Aries, efectivamente soy yo, Mu, pero yo no completamente. El dia que me rescataste de los caballeros dorados, ese día me llevaron al santuario y me obligaron a pasar por el agua del Olvido "El Olvideum". Pensaron que con eso borrarían mi pasado, que ya no recordaría a mi familia y a la persona que me ayudó a tratar de escapar de ellos, pero no lo consiguieron. El patrairca se dió cuenta que aún podía recordar y practicó sobre mi una técnica que nunca se había usado. Esa técnica se llamaba "División de almas". Lo que hace es separar lo que quieres tener en el cuerpo y el resto dejarlo en el mundo de los seres mitológicos y así me confinaron a ser el Bankoo y vivir en los sueños y visiones nocturnas de las personas, en la fantasía de los niños y vivir en la "no realidad" de la gente, mientras que mi otro yo estaba cumpliendo ordenes del patriarca siendo quien cuida las puertas del santuario, no recordando nada, ni amando nada, sobre amando a Atena, es decir, la nada".

Tan pronto como terminó su relato lo abrazé y bese, queria que todo fuese mentira, pero pidio continuar.

"Saga, pero para estar juntos me tienes que hacer despertar en mi otro yo, tan pronto como te sea posible. Tienes que hacer que él se enamore de ti y que recuerde como cuando eramos uno, que yo necesito tanto de él como él de mi y que ambos te amamos a la misma vez". ¿Como podía lograr eso?

"Saga!...levántate!".

Esa voz!, de quien es esa voz.

"Saga!, es Mu, el caballero de Aries quien te está llamando, tienes que despertar, y rápido". Estaba nervioso y asustado.

"Él no dejara que me acerque a él tan facilmente amor". Sus manos cogieron las mias y no dejo de mirarme mientras me dio sus ultimas palabras.

"¿Soy yo recuerdas amor?...en ambos está nuestro amor por ti" y me dio un último beso.
---------------------------------------------------------------------------------------

"Saga...levántate!". Nuevamente esa voz que me llama, pero no tan dulce, no tan suave, era una orden.

Cuando abrí los ojos vi la armadura dorada de Aries puesta en un hombre de caracter fuerte, de ojos fríos y una tez blanca, parecía de mármol.

"Es una buena señal que el Caballero de Géminis se despierte después de tantos desmayos. Es la primera vez que veo que un caballero, hermano mio se desmayara tantas veces en un sólo día". Cuando lo ví bien, era mi Mu de pie, con un aire de mando, fuerte y enérgico.

Traté de ponerme de pie pero no conseguí hacerlo, sólo me senté y traté de coordinar mis sentidos.

"Toma esto". No quise beber ni comer, sólo queria estar sólo, para reflexionar, pensar.. "Si no lo aceptas estarás muriéndote de hambre porque aquí te quedarás hasta que aprendas a obedecer y saber como se vive aqui". Levanté la vista y su larga capa blanca acarició mi rostro y lo vi alejarse. Tal como dijo Mu, eran tan diferentes en caracter y tan idénticos. Eran uno sólo, lo que tanto amo.

"No hay tiempo Saga, hoy empieza tu ardua jornada jóven caballero".

Me sentí mejor y me levanté. Él seguía caminando y dándome la espalda. Su larga capa junto con él dió la vuelta a una columna y lo dejé de ver por unos segundos. Me puse un poco nervioso porque no lo veía y además su Templo era grande por dentro, más que el mio. Cuando di vuelta a la columna ví una habitación preciosa.

"Qué estás esperando Géminis?....toma asiento que debo hablar seriamente contigo!". Cuando ingresé sentí pena, mucha pena. Como si las paredes me quisieran decir algo, levanté mi mano derecha y la coloqué sobre una de las paredes y sentí dolor y angustia, algo que no había sentido cuando ingresé al Templo. Mu al ver lo que estaba haciendo cogió un libro y lo lanzó hacia mi mano.

"Ay!". Cogí rápidamente mi mano pero el libro la había alcanzado antes de retirarla por completo. Lo miré pero el tenía la visión puesta en otro libro que tenía sobre su regazo. "Por qué lo hiciste?".

Mu se acomodó los cabellos y no levantó la vista. Siguió leyendo.

"Te pregunté por qué lo hiciste?". Él seguía leyendo tan tranquilamente como si yo no estuviera. "RESPONDEME!!". Levanté la voz y enseguida levantó la vista. Tenía esa mirada de orgullo, de soberbia, tenía los labios esbozando una leve sonrisa de agrado y desagrado a la vez. No sabía como reaccionar ante eso, no sabía que hacer ante él.

"Muy bien Saga....toma asiento y te explicaré porque lo hice...por favor". Ahora si que no entiendo nada.

No sabía donde sentarme, toda la habitación estaba llena de libros, de todos los colores y de diversos tamaños. Filos dorados, papeles suaves, telas, cuero, olores a robles, cerezo e incienso y ni que decir de la decoración de la habitación, nunca vi una en mi vida tan finamente decorada. Tenía cortinas rojas y doradas, marrones y negras, azules y verdes, cojines dorados y tan suaves al tacto que podía dejar recostar mi cabeza y dormir sobre elllos una eternidad. Las mesas pequeñas, negras con imágenes de seres raros, finos, muy estilizados, pero que nunca había visto.

"Puedes sentarte cerca a esa mesa". Me indicó donde, seguramente porque se dio cuenta de que estaba super perdido. "Cómodo?". Asentí con la cabeza.

"Explícame ahora porque lo hiciste Mu". Él dejó ese libro que tenía en su regazo y me miró a los ojos. Era mi Mu en ese instante, con su mirada suave y tierna, y sus cabellos dispersos en todo el cojin que soporta su espalda. No pude sostener mas su mirada y tuve que enfocarla al suelo, porque unos minutos mas y le diría lo que había pasado en mi sueño, que tenía otra parte de él mismo en otra dimensión y que yo lo amo con todas mis fuerzas.

"Ja ja ja ja!... con eso me doy cuenta que eres un pequeño niño que no sabe detener su gran boca antes de detenerse a pensar". Sus manos juguetearon con las hojas de ese libro. Yo, estaba un manojo de nervios. Maldición!, siempre me tengo que poner tan nervioso cuando él está frente a mi?

"Déjate de juegos Mu, porque?". Lo miré pero él seguía con esa dulzura en su mirada que volví a mi posición anterior y él contínuo riendo.

"Ja ja ja ja!...que niño que eres Jóven Saga!...preocupándote de una tonteria como esa". Acomodó uno de sus cabellos hacia atrás y dijo :"Aquí!, yo soy el que manda, quien hace y deshace, quien ordena que se debe hacer y que no, yo tengo el control aqui NIÑITO!, es por eso que no me gusta que hagas cosas que no te he dicho que anterioridad por cierto!".

Cada palabra suya hacia que la sangre me hirviera, que por un momento me olvidara de quien era y que podría hasta estrangularlo por las tonterías que él estaba diciendo. Pero, tenía que contenerme y pensar antes de actuar, él era lo que tanto amo y no podía dejarlo ir. Eso es lo que quiere el destino, que me aleje de él.

"Disculpame Mu...no volverá a pasar". Incliné un poco la cabeza y esperé hasta que me dijera algo. Pasaron dos minutos y hasta algo mas, dejándome así con la cabeza inclinada y con un gran dolor en la columna.

"Después veremos eso Saga". Se levantó y cogió un libro. "Levanta la cabeza y recibe este libro". Cuando lo vi era un hermoso libro azul con hojas celestes.

"Gracias". Al decirlo, le di una sonrisa que lo dejé desconsertado, porque abrió un poco mas los ojos y dió un paso hacia atrás. Soltó el libro y no me dijo nada mas. Salió de la habitación y me dejó allí sólo, pensando, leyendo.
---------------------------------------------------------------------------------------

Al fin llegó el Caballero de Géminis, el que siempre se desmaya...jajajaja!. No sé porque el Patriarca insiste que yo sea quien le enseñe las cosas del Santuario si se supone que Shaka lo puede hacer mejor que yo!.

En este momento lo he dejado leyendo "HISTORIA ATENIENSE". Es un libro pesado pero bueno al final. Ahora deseo dormir, pero él está aqui. Creo que no habría problema alguno si lo dejo solo leyendo toda la noche mientras yo descanso. Pero si escucha mi voz mientras sueño?...no quiero que nadie sepa lo que tengo en mi corazón, todos mis problemas, todos mis martirios. No quiero que él los sepa, él menos que nadie, porque él no me inspira ninguna confianza, es mas, creo que él es un gran peligro para el Santuario entero.
---------------------------------------------------------------------------------------

Son las 2 de la mañana y no puedo descansar bien. Camus está durmiendo plácidamente, rodeando con uno de sus brazos mi cintura y dejando que su aliento bañe mis cabellos y mi mejilla. Aún en sus brazos no puedo dejar de preocuparme por Saga. Sé que no es bueno para mi salud, preocuparme tanto pero no puedo dejar de hacerlo. Siento que algo muy malo va a venir y que tarde o temprano el Patriarca se dará cuenta de todo y el castigo vendrá y todo será terrible.

No tengo en este momento las fuerzas para seguir pensando, estoy cansado pero aún sigo preocupado. Camus, sigue durmiendo, y espero que no se despierte si me muevo un poco para poder respirar aire puro fuera de nuestra habitación. No por él, sino que estar en la misma posición y con el mismo ambiente me está matando.

Ligeramente dejé que su brazo se deslice sobre mi cintura y que sus labios reposen en la almohada, mientras yo hago el menor sonido posible para no despertarlo. Sé que es tarde, que el aire puede afectarme, pero no quiero seguir con este temor, quiero pensar en otra cosa.

Salgo de entre sus brazos y lo dejo en nuestra cama. Tomo su abrigo y me entrego al frescor de la noche. Totalmente lleno de estrellas me recibe el cielo. Nunca pensé que el cielo fuese tan hermoso cuando uno está tan melancólico y disperso en sus pensamientos. Si mi amado Camus supiera que estoy afuera en una noche de tanto viento y frío, sé que se molestaria pero igualmente me entendería, comprendería lo que estoy pasando.

Tomé asiento sobre uno de los primeros escalones que conducen al templo de Acuario y suspiré por quinta vez en toda la noche. Mis manos cogen mi rostro y contemplo de esa manera el cielo. Cuanto quisiera que estos sueños, esas premoniciones se fueran, que no me molestaran, que no me levanten mientras duermo tan dulcemente entre sus brazos. Cuanto quisiera que no me dejaran tan nervioso a veces y que me pongan de tan mal humor. ¿por qué tengo lágrimas en los ojos?....no es mi problema, es de otros, no es el mío...."Ya no es el mío". No pude contenerme y dejé que mi voz escapara de entre mis labios, que mis lágrimas cayeran suavemente sobre mis mejillas y que mis manos cogieran mis piernas para terminar mi agonía. De pronto siento que alguien estaba en mi cabeza, que la llenaba con amor y luz, era una presencia que conocía muy bien y con quien he pasado tanto tiempo en comunión, en amor.

"No llores mi amor". Era Camus...y sabía por lo que estaba pasando.

"Quién está llorando mm?. Mentí y sabe que estoy mintiendo.

"Puedo ayudarte cielo?". Sentí tanta paz y tanto cariño que hubiera deseado que él estuviera afuera conmigo, pero no quiero que él también cargue con mis problemas, estos tontos problemas.

"No es nada cariño...no es nada...anda amor...descansa...mañana será otro día y necesitas tus fuerzas...". Quise seguir hablándole pero mis lágrimas ya no me dejaron. Cubrí mi boca con mi mano derecha e hice el esfuerzo de parar el llanto pero no podía, era muy grande mi tristeza, como si yo mismo fuera quien pasara tan terrible experiencia, una vida llena de soledad, martirio y dolor, tanto dolor.

"Salgo enseguida!". Camus viene para aca!. Tengo que secarme las lágrimas, dejar de estar tan nervioso y sonreirle aunque sea para mostrarle que tan mal no estoy. Me puse de pie y lo veo salir. Una silueta se forma mientras se acerca aún mas a la puerta. Tiene sobre sus hombros otro abrigo negro que le queda de maravilla y caminando descalzo sale por fin al aire de la noche. "Mi amor, ven!".

Abrió sus brazos invitándome a entrar en ellos y como un niño corrí, si! corrí tan rápido como pude para entrar en su amor, en esa paz que siempre me da.

"Te amo tanto Camus... tanto!". Cogió mi rostro y me besó suavemente. Coloqué mis manos sobre su pecho y me dejé llevar por su respiración. Nuestros cuerpos se tocaron y nuestras manos se buscaron. En este momento tengo ansias de que me posea, que me muestre cuanto me ama. Dejé caer el abrigo que me cubría y mi piel se estremecia por el viento tan fresco. Camus está sientiendo lo mismo que yo, pero no deseo lástima ni compasión, quiero que me ame y lo quiero ahora!.

"Mi vida...Milo...creo que no debemos...ahora que no estas muy bien cielo". Lo miré fijamente a los ojos, coloqué sus manos en mi cintura y mis brazos alrededor de su cuello. Su mirada era de hielo, impenetrable, no sabía si aceptaría mi proposición o me dejaría en el frío, tratando de aplacar el fuego que me está consumiendo.

"En este momento amor te necesito y deseo mas que nada en este mundo que me hagas tuyo una vez mas...no te niegues cielo...".

"Milo, no querras escapar de tus temores a través mío?". Su mirada fría, su cuerpo sin movimiento y su voz tan solemne hicieron que me enfureciera y que le diera una bofetada, dejando marcada su mejilla por mi mano derecha. Su rostro quedó ladeado hacia la derecha y no emitió sonido pero si observé que un hilo de sangre salió de sus labios.

"Tanto te cuesta acostarte conmigo, MALDICIÓN!!!. No medí mis palabras, ninguna de ellas.

"Si fuera otro tipo de hombre, hubiera aceptado tu proposición. Si no te amara como te amo, lo hubiera hecho aqui afuera sin medir consecuencia alguna, sin tomarte en cuenta, sin pensarlo dos veces". No me miró, siguió mirando a la nada, tal y como mi mano lo dejó.

"MALDITO SEAS CAMUS DE ACUARIO!!!... tu y tu estúpida rectitud". Cogí el abrigo del suelo y al entrar al templo lo empujé con uno de mis hombros. Él no me tocó ni me dijo nada, sólo se quedó afuera por un largo tiempo.

Al día siguiente vi que no había vuelto a la cama. Que el abrigo que cogí seguía a los pies de la cama y que su otro abrigo no estaba. Me levanté para buscarlo y me di cuenta que estaba afuera, tal y como lo dejé ayer en la noche. De pie, en la misma postura, con el rostro hacia el sol y su cabello ondeando por el viento. No dije nada, sólo lo vi de pie, tratando seguramente de no decirme nada y de no molestarse, como siempre!. Al dar la vuelta sentí que él sintió mi presencia, no me dijo nada y se quedó de pie tal y como lo encontré.

"Perdóname amor...lo siento tanto!". Y regresé a nuestra habitación.
---------------------------------------------------------------------------------------

Son las 6 de la mañana y me muero de sueño. Mu seguramente debe estar durmiendo y yo sigo aquí tratando de terminar de leer este libro. Está interesante pero la sola idea de saber que quien duerme en la otra haitación es la persona a quien tanto amo, me deja sin respiración y no me deja concentrarme.

Por un momento dejé el libro y me dispuse a caminar, porque después de estar tanto tiempo sentado y sin estirarse, es mejor dar una vuelta y que los músculos se despierten. Mientras caminaba vi que el templo de Aries era muy hermoso, con cortinas rojas y blancas, algunas doradas y hasta negras. Seguí caminando y ví una puerta entre abierta. Antes de hacer cualquier cosa di unos pasos hacia atrás pero escuché algo que me hizo avanzar. Era Mu quien dormía en esa habitación. Nunca he visto a mi Mu dormir antes, así que me dispuse a verlo aunque sea de esta manera. Abrí un poco la puerta, todo el piso estaba cubierto de alfombras negras y doradas. Cojines hermosos y largas cortinas adornaban su habitación. Di unos pasos retirando los cojines y cortinas de mi paso y vi una cama de una blancura tal que me dejó cegado. Cortinas de seda traslúcida permitían que viera lo que habia en su interior. Era él, durmiendo plácidamente, con una sábana sumamente delgada sobre su cuerpo desnudo.....DESNUDO???????

No quise acercarme mas porque sabia que no era correcto, fue entonces cuando él abrió los ojos y me sonrió.

CONTINUARA....

N/A: Se que he demorado pero espero que les guste.

Ahora esperemos que Milo y Camus se amisten (pobechito Milo).

Sigan enviando reviews porque me gusta las criticas y de cualquier tipo. Muchas gracias chicos por todo.

Bueno hasta el siguiente capitulo!!!

Vrenda-san

N/A: Mas reviews por favor (la autora llorando a mares).........