Pasión
El fin de semana llegó, ya era sábado. Yumi, aun en estado depresivo, decidió ir a dar una vuelta, debía despejarse un poco.
Se dirigió al parque con el que había ido con su onee-sama.
*por que estoy aquí? Ja…debo ser masoquista…* pensó, sonriéndose melancólicamente.
Se sentó en un banquito que se encontraba en aquel parque, miro a su alrededor y se encontró llena de sonrisas.
-la gente esta muy animada hoy…- comenzó a decirse -desearía estar así, debería…pero no puedo, mi relación con onee-sama ha vuelto a ser la de solo hermanas…es lo que yo decidí, lo se…- finalizo, cabizbaja, y apretando fuertemente sus puños.
Aun pensativa, una voz alegre la despisto.
-yumi-chaaaaaan-.
La aludida alzo la cabeza, y se encontró con nada más y nada menos que sei.
-sei, que haces aquí?- pregunto al instante.
La rubia le sonrió -solo pasaba por aquí, tu que haces aquí yumi? Te e estado llamando, pero no contestas mis llamadas- le dijo, sentándose a su lado.
La pequeña desvió la mirada -si, lo siento…e estado un poco…-.
-no te preocupes- la corto la ex rosa, posando su mano sobre la de ella -debió ser duro…verdad?- la tranquilizo, aun conservando su sonrisa.
Yumi la miro agradecida, sei realmente entendía su situación.
-arigatou sei…- le agradeció, tratando de sonreír.
La joven la miraba con tristeza, la roja rosa se encontraba en un estado tan lamentable, sus ojos estaban rojos, de tanto llorar.
-bueno, pero ya que estoy aquí, te apetece tener una cita conmigo yumi-chan?- pregunto, señalándose.
La pequeña la miro unos segundos, para luego asentir.
Comenzaron a caminar hacia una confitería cercana de por allí, yumi estaba nerviosa y sonrojada, no sabia que hacer, definitivamente las cosas habían cambiado con la ex rosa.
Llegaron al lugar y se sentaron, ninguna dijo nada por unos minutos, sin embargo, sei no alejaba su mirada de la rosa.
-dime yumi-chan, como esta sachiko?- se animo a preguntar.
La joven abrió grande los ojos, y por fin se digno a mirar a su nueva amante.
-esta bien…supongo, no e hablado mucho con ella para serte sincera…- explico.
Sei noto que su tono se tornaba triste, echo que la entristecía a ella también.
-ya veo…- atino a contestar.
-sei…- la llamo la pequeña.
-dime- le sonrió.
-me quieres?- pregunto inocentemente.
La rubia se sorprendió ante tal pregunta, para luego posar sus manos sobre las de yumi y contestar firmemente.
-por supuesto, te amo, y lo sabes- dijo, mirándola penetrantemente.
Yumi alzo la mirada y se la correspondió *entonces…eso debería bastar…* pensó tristemente.
-y tu?- se animo a preguntar la ex rosa.
-claro que si, te amo…es por eso que…-.
-suficiente, con eso es…suficiente…- la corto sei.
La pequeña la miro preocupada. Sei le sonrió y se levanto se su asiento.
-bueno, vamos, hay que disfrutar el día no crees?- la animo.
Yumi asintió, y ambas salieron de la confitería.
Comenzaron a pasear por ambos sitios, charlando alegremente.
En un momento, sei tomo la mano de yumi, disimuladamente. Esta la miro, y se aferro a ella.
La rubia le sonrió, al igual que la pequeña.
Ya estaba anocheciendo, así que la ex rosa decidió llevar a yumi a su casa.
Al llegar, se quedaron en silencio, se miraban profundamente, como si no quisieran separarse la una de la otra.
-sei…-.
Yumi no pudo terminar de hablar, ya que la rubia en un impulso la abrazo fuertemente.
-te quiero yumi…por favor, no lo olvides- decía dentro del abrazo, para luego separarse un poco y quedar a la altura de su rostro.
-yo también te quiero, sei- le correspondió.
La joven, aun sonriente, comenzó a acercarse mas a los labios de la pequeña, mientras sus manos se apoyaban en los hombros de esta.
Yumi, cerró los ojos, y acorto la distancia que quedaban entre ellas, para luego fundir sus labios.
Pero, sin saber que alguien las estaba observando en ese momento.
Sachiko pasaba por allí en un auto, bastante lujoso, sabia que se encontraba cerca de la casa de yumi, y cuando poso la mirada en aquella casa, observo esa entrega de amor.
Sus ojos comenzaron a llenarse de dolorosas lágrimas, parecía como si todo transcurriese en cámara lenta, no porque quisiera, sin embargo, así sucedía.
Se llevo una mano al pecho, y lo presiono fuertemente, mientras chocaba sus dientes. *tranquilízate sachiko…tranquilízate…* pensó, al borde del abismo.
El auto siguió su camino, y luego de varios segundos, yumi y sei se separaron.
-si quieres puedo ir a buscarte al colegio algún día- se ofreció la rubia.
-claro, ven cuando quieras- contesto la pequeña.
Se despidieron finalmente.
Yumi entro a su casa desganada, sabia que quería a sei, pero algo no andaba bien, su conciencia la amenazaba.
Antes de irse a dormir, se escucho el timbre, bajo precipitadamente por las escaleras, pensando quien podría ser a esas horas de la noche.
Al abrir la puerta, se encontró con su sour.
-touko-chan, que haces aquí a esta hora?- pregunto la aludida, la joven no contesto, solo atino a pasar dentro de su casa.
-pensé que no podrías dormir, y pase un rato…nada mas- explico, mientras comenzaba a subir por las escaleras.
Yumi, confusa, la siguió.
Ya en el cuarto de la pequeña, ambas chicas se sentaron en la cama, el silencio se apodero de la habitación.
La rosa roja miraba a su sour con preocupación.
-touko-chan te conozco, dime, que a sucedido?- se animo a preguntar.
La joven la miro, parecía enfadada. –a mi no me a pasado nada, la pregunta es, que te a sucedido a ti?- dijo firmemente.
La pequeña la miro, aun mas confundida que antes.
-como pudiste elegir a sei-san en vez de a sachiko?- pregunto, mientras tomaba con fuerza los hombros de su onee-sama.
-como te enteraste…?-.
-es muy fácil darse cuenta si vez el rostro de sachiko, yumi…has tomado la peor decisión de tu vida, no te das cuenta de que realmente amas a sachiko?- comenzó a decir, ya casi en un grito.
-no es así…no…- le desmentía yumi, al borde de las lagrimas.
-si es así!- su sour se puso de pie precipitadamente -elegiste a sei-san solo por lastima! solo porque ya la lastimaron antes…eres demasiado bondadosa…como es posible que hayas sacrificado tu felicidad y la de tu onee-sama, solo por esa chica!- se exalto touko.
-te digo que no es así! Amo a sei!- trato de convencerla, pero parecía mas como si se quisiese convencer a ella misma.
-si quizás, pero se que amas mucho mas a sachiko, sino no te encontrarías en este lamentable estado- explico su sour.
Yumi no podía articular palabra, se sentía perdida, no entendía que sucedía con su corazón.
Se llevo las manos a la cabeza, y se aferro fuertemente a ella.
-yumi…- .touko preocupada, se acerco a ella.
-no me toques! no quiero…que nadie me toque…- comenzó a murmurar.
Su sour, abrió grande los ojos, asustada, nunca había visto a su onee-sama así. Observo sus ojos, ya llorosos, y sintió un amargo dolor.
Yumi se encontraba en un colapso, del cual no sabía si podría salir.
La pequeña se recostó en la cama, y se tapo el rostro.
-ayúdame…touko-chan…ayúdame…- dijo entre cortamente.
Su sour, en un impulso, se poso sobre ella, y la abrazo.
La joven de coletas, al sentir un peso en su cuerpo, despertó de tu transe.
Observo el rostro de touko hundido en su pecho, estaba llorando, su sour lloraba por ella.
-touko-chan…- .Yumi, conmocionada, la abrazo fuertemente.
-yumi, no te quiero ver así…por favor, recapacita…se bien que conoces la respuesta en tu interior…no la niegues, sino…mi sacrificio, habrá sido en vano…- susurro, pero audiblemente.
La joven no entendió muy bien lo que quiso decir con lo último, pero se dio cuenta de que no era el momento de preguntar sobre ello. Solo atino a asentir.
Al otro día, la pequeña llego una hora antes al colegio, no sabia bien porque, simplemente no quería quedarse en su casa. No durmió nada ya que todo lo que le dijo touko, estuvo presente en su mente toda la noche.
Desganada, entro en la mansión de las rosas, como lo imagino, no había nadie.
Tomo asiento, y se llevo las manos a la cabeza, su mente no paraba de movilizarse.
Recuerdos con sachiko…recuerdos con sei…recuerdos y mas recuerdos, que solo la confundían mas.
Al notar que volvería a aquel abismo oscuro, se levanto rápidamente.
-me…haré un te…- se dijo perdidamente.
Antes de llegar a la cocina, la puerta se abrió.
Se volteo lentamente, para observar a la intrusa que había entrado.
-yumi…-.
La joven de coletas, abrió grande los ojos -sachiko…- dijo su nombre, con un tono de lamentación.
La peliazul se acerco a ella y suspiro -cuantas veces debo decirte que es "onee-sama", en fin…que haces aquí? Es muy temprano no crees?- trato de forzar una sonrisa.
Pero su sour no reaccionaba, solo la miraba perdidamente. Sachiko poso su mirada en sus labios, y recordó la escena que vio ayer.
Cerro fuertemente los ojos, y se dio media vuelta -podrías preparar te? En un rato llegaran las demás…- dijo, para luego morderse el labio. Sentía que si seguía observando el rostro de su sour, perdería el control en cualquier momento.
Sin embargo, no se escucho respuesta alguna, acto que hizo que la ojiazul se volteara nuevamente para verla.
-que sucede?- pregunto.
Yumi seguía sin contestar, cabizbaja, solo atinaba a observarla penetrantemente.
Sachiko, ahora dirigió su mirada a sus ojos, y se aterro al verlos.
La pequeña poseía una mirada perdida, de angustia, parecía como si estuviera al borde de las lágrimas.
La peliazul se volteo rápidamente, no quería verla…no quería ver aquellos ojos, solo le provocarían dolor.
Camino precipitadamente hacia la puerta, pero un brazo la detuvo.
-no te vayas- sentencio la pequeña.
-déjame- dijo sachiko, aun sin mirarla.
-no- negó su sour.
La joven trato de soltarse del agarre -déjame!- siguió insistiendo.
-te he dicho que no!- .en un impulso, yumi abrazo por la espalda, haciendo que esta se paralizara.
-ya te e abandonado una vez…no deseo volver a hacerlo!-.
Y sin más que decir, volteo ferozmente a sachiko, la tomo por el cuello, y la beso apasionadamente.
La ojiazul abrió grande los ojos, mientras trataba de safarse de aquel beso, sin embargo no podía, sus fuerzas iban decayendo, al sentir cada vez mas los labios de la pequeña.
-yumi…- articulo dentro del beso, mientras sus lagrimas comenzaban a emanar.
Fueron cayendo al piso lentamente, yumi agarro a sachiko por los hombros y la poso contra la pared.
La peliazul se aferraba fuertemente de la espalda de la pequeña. Yumi le dio un pequeño mordisco en sus labios, para luego soltarlos, y pasar a su cristalino cuello.
-ah! Detente…esto…no esta bien…- trato de articular la joven.
-no me importa- sentencio firmemente su sour, besando desesperadamente su cuello, y dejando su marca.
-detente…- decía sachiko, ya perdida en aquel apasionado acto, mientras se aferraba cada vez más fuerte a la espalda de yumi.
-te amo- confeso la pequeña, aun besando su cuello, para luego seguir bajando sus besos, llegando al corazón de la joven.
La ojiazul abrió grande los ojos, y su agarre disminuyo.
-te amo…sachiko…te amo- seguía diciendo, perdida en el aroma de su onee-sama.
La joven bajo su mirada, y observo a yumi con tristeza -por que…me haces esto?- pregunto casi en un susurro.
Yumi levanto su cabeza y la observo, sonriente, pero emanando las mismas dolorosas lagrimas que sachiko.
-porque me preguntas…- comenzó a decir, mientras volvía a su rostro, y se apegaba a el, casi rozando sus labios.
-seria una buena respuesta decir que…el amor me enloqueció?- atino a decir, para volver a sus deliciosos labios.
Sachiko, sin poder moverse, sin poder articular palabra, cerró sus ojos, ya rojizos, y se dejo llevar, mientras escuchaba una y otra vez como yumi le demostraba su amor.
-te amo…sachiko-.
ups, yumi enloquecio, aunque era de esperarse...ajajja
tengo que confesarles, que me parece que estamos llegando al final ); faltan poquitos capitulos para que termine. pero bueno, todo lo bueno dura poco no? BUA. XD
en fin, nos vemos en el prox cap!
saludos (:
