Pues tal y como lo prometí aquí les traigo otro capitulo, este es el más largo que he escrito así que creo que me he portado bien.
Por fa déjenme Reviews, y prometo seguir siendo buena y subir de dos en dos.
"La muerte esta tan segura de su victoria que por eso te da la vida como ventaja, por eso, disfrútala"
DOLOR Y COLORES DEL ALMA.
EDWARD POV
Llevábamos 2 años en forks, el lugar era precioso tal y como lo recordaba de la estancia anterior, aun estaba mi piano el cual fue regalo de Esme, mi cuarto, todo estaba igual.
La escuela era a veces fastidiosa, sobre todo por que tenia que pasar 8 horas sin ver a Valery que estaba estudiando segundo grado de secundaria, aunque realmente sus conocimientos rebasaban a cualquier chico de nivel universitario.
El pueblo era bastante tranquilo llovía gran parte del año y eso nos facilitaba salir en pleno día sin preocuparnos, hacer una vida normal. Los días que hacia sol fingíamos irnos a acampar, la gente jamás sospechaba.
Generalmente nuestra naturaleza es no socializar, pero a Valery no le importaba, tenia muchas amigas aunque siempre era cuidadosa, disfrutaba cada etapa de su vida, para ella el llegar a Forks fue lo mejor que le pudo pasar.
Pero toda nuestra alegría, nuestros momentos felices como familia se fueron al traste cuando cierto día de enero supe por la mente de mis compañeros que llegaría una nueva alumna, al parecer la hija del jefe de policía, su nombre Isabella Swan.
VALERY POV.
Era un día nublado, desde que llegue a Forks todos los días nublados eran mis favoritos, ciertamente no me podía quejar de los días soleados, esos días los aprovechaba para practicar sobre mi escudo con Edward, tía Alice y tío Jasper, el chiste era hacerme impenetrable a cualquier don, había conseguido desaparecer dos veces por completo, ni tía Alice había podido ver mi futuro, ni tío Jasper había podido sentir mis emociones y mucho menos Edward leer mis pensamientos pero era un proceso realmente agotador, suponía que la costumbre me haría una experta.
Ese día en la escuela todo iba normal, las clases ya habían terminado y estaba en el estacionamiento esperando a que pasaran por mí, Esme me recogía de la escuela todos los días ya que yo no tenia la edad legal para manejar, odiaba eso de la edad, si realmente ya tenia casi 19, eso era tonto, pero no podía hacer nada.
-Vamos Valery- me dijo abuelita desde el convertible rojo de mi madre, a mi me gustaba más el volvo pero Edward lo usaba para ir a la escuela.
-Ya voy- dije subiendo al carro, tenia muchas ganas de llegar a la casa, ya que Edward solo tardaría una hora en llegar.
Durante el trayecto no hablamos era una costumbre y realmente el silencio era tranquilizador, llegando a casa subí a mi habitación a leer un poco con eso el tiempo pasaba más rápido.
Estaba muy entretenida leyendo un libro sobre la guerra civil, cortesía de mi tío Jasper por cierto, cuando escuche la puerta de la entrada, lo cual fue extraño ya que no escuche el carro estacionarse.
Baje de inmediato para encontrarme a mi madre con cara de pocos amigos y a papá, tío Jasper y tía Alice con cara de preocupación, pero ¿Dónde estaba Edward?
-¿Y Edward?- pregunte sintiéndome preocupada y angustiada, algo no iba bien.
-Tuvo que irse, Valery, encontró a la tua cantante- dijo tía Alice con tono preocupado.
Sentí tanto miedo que estuve a punto de caer al piso, hace mucho tiempo que sabia que era la tua cantante me lo explico abuelito cuando le pregunte el por que Edward me había atacado, el me dijo que era una expresión muy utilizada por los Vulturi para referirse a una persona cuya sangre es irresistible para cualquier vampiro.
-¿A dónde fue?- volví a preguntar sintiendo mi voz extraña, Edward no podía irse, a menos que...-No mato a esa persona ¿verdad?- pregunte con terror.
-No, no la mato pero estuvo muy cerca- me dijo tío Jasper.
- Mamá ¿A dónde fue?- dije con más firmeza.
-No lo se- me contesto con atisbo de furia en su voz.
Sin pensarlo dos veces salí corriendo de la casa, si Edward se iba yo iría con el, no podía permitir que el pasara por eso solo, podía escuchar claramente a mis padres corriendo detrás de mi, así que intente con todas mis fuerzas cubrir mi cuerpo con el escudo, pensando solamente en que no me encontraran. Me quede detrás de un árbol y vi que pasaron de largo, después regresaron sintiéndose perdidos, segura de que ya no me seguirían, corrí hacia el norte, conociendo a Edward trataría de llegar a Canadá.
Y no me equivoque después de una hora aproximadamente pude distinguir el mercedes de abuelito y pensé con todas mis fuerzas.
Por favor Edward detente, deseo hablar contigo, o ¿piensas dejarme correr detrás de ti otra hora?, pensé que eras más caballeroso.
Supe cual fue el momento exacto en que me escucho, por que el carro freno violentamente, por suerte detrás de el no venia otro carro por que con total seguridad se hubiera estampado, Edward estaciono el auto y bajo, yo me encontraba en la rama más alta de un árbol observando, el respiro un poco y abrió los ojos, los cuales estaban de un marcado color negro.
¿Tanta era su sed por esa persona?
El se dirigió a donde me encontraba y con un salto subió.
-¿Qué haces aquí?- me dijo con una voz que intento ser dura, realmente no lo logro.
-¿No crees que es una pregunta algo tonta, tomando en cuenta que la única razón por la cual podría estar aquí es por ti? – dije sin dejar de ver sus ojos.
-No deberías estar aquí, regresa a casa, yo me comunicare contigo- dijo girando su mirada al cielo.
-Tu tampoco deberías estar aquí, si a esas vamos, y mi casa es el lugar en donde estés tu, así que si quieres que regrese a casa, iré contigo.-sentencie cruzando mis brazos, poniendo esa postura el sabia que no me convencería.
El me observo y por su cara se extendió una sonrisa no muy grande, eso significaba que se daba por vencido y que me llevaría con el.
-Pensaba visitar al clan Denali, pero ahora contigo tendremos que ir a la cabaña que tiene Carlisle, no quiero ni imaginar lo que podrías hacerle a la pobre de Tanya- dijo con una maligna sonrisa, definitivamente a el le gustaba ver sufrir a Tanya.
-¿Ibas a estar a solas con Tanya?- solté la pregunta en cuanto sus palabras fueron realmente capturadas por mi cerebro.
-¿Acaso estas celosa?- me dijo con una sonrisa sincera.
-Que gracioso, mejor vámonos a la cabaña y después iremos a cazar, te hace falta.- dije tocando las ojeras debajo de sus ojos.
-Gracias- dijo estrechándome en sus brazos.
No sabía por que pero presentía que se aproximaban tiempos malos, que nuestro tiempo juntos estaba a punto de terminar.
-Dime Edward ¿Quién es esa persona?- le pregunte aun con mi rostro hundido en su pecho.
-Es la hija del jefe de policía, Bella Swan- dijo con un suspiro.
Bella Swan, de cierta forma ya le tenía rencor, por su culpa Edward había huido y estaba sufriendo.
Habíamos pasado una semana en la cabaña, cuando Edward decidió que era el momento de regresar y afrontar la situación, después de todo ¿Quién era esa humana para echarnos de nuestro hogar? Con ese nuevo pensamiento regresamos a casa.
Mi mama me dio un sermón de casi una hora, aunque después se le olvido, mi padre no hice ningún comentario solo me dio la bienvenida al igual que tío Jasper y tía Alice.
Mis abuelitos fueron un poco más severos, pero solo lo fueron conmigo, me regañaron por mi actitud tan imprudente, por tenerlos preocupados y etc. Pero ahora solo tenia una preocupación Edward regresaría a la escuela mañana y yo no sabia el por que pero tenia miedo, es como cuando se fue a Canadá y tuve que alcanzarlo, sentía que si iba a la escuela, ya no lo alcanzaría jamás.
Con esa preocupación me senté junto a Edward gran parte de la noche mientras el tocaba una canción en el piano.
Al amanecer despedí a Edward con la mayor naturalidad posible, y le pedí permiso a abuelita para no asistir a la escuela, no estaba de humor, me sentía deprimida, triste.
Por la mente de Edward últimamente solo rondaba Bella Swan y su habilidad de bloquear sus pensamientos para el, y eso sin tomar en cuanto el efecto que producía el olor de su sangre en Edward, en cierta forma me sentía desplazada por esa humana.
Me dirigí a la habitación de Edward y me recosté en su sofá negro, mire por la ventana sintiéndome sola, sabia que había gente a mi alrededor pero no por eso alguien no puede sentirse solo.
Mi abuelita entro en ese momento y se sentó a mi lado.
-¿Qué pasa nena?- me dijo con esa voz tan maternal que siempre me recordaba a mi madre.
-No lo se abuelita- le dije siendo sincera-siento que se aproxima un cambio y no se si estoy preparada para afrontarlo.
Ella acaricio mi cabello mientras colocaba mi cabeza sobre sus piernas.
-Esos cambios grandes o pequeños, nos hacen ser mejores personas- dijo con seriedad y ternura- tu puedes enfrentarlo todo y si algo cambia es por que así tenia que ser, pero hay algo que me gustaría que tuvieras en cuenta.
-¿Qué cosa?- le pregunte alzando la cabeza en su dirección.
-Siempre tendrás a tu familia contigo, no importa que pase, si son buenos o malos momentos siempre tendrás nuestro amor.-dijo regalándome una sonrisa.
-Gracias- le dije dándole un abrazo.
-Ahora que te parece si bajas y me ayudas a planear como redecoraremos tu habitación- me dijo.
-Claro abuelita.- me levante del sofá y le dedique una gran sonrisa.
-buenas tardes ¿Se encuentra Mónica?- le pregunte a la persona que contesto el teléfono.
-Si se encuentra, ¿Quién la busca?- pregunto una amable voz del otro lado del teléfono.
-Valery Cullen-dije sintiéndome muy segura de mi nombre.
-Espere un momento por favor- contesto la voz y se escucho un momento de silencio, alcance a escuchar como llamaban a Mónica mi compañera de clase y esta contestaba el teléfono.
-Hola Valery, ¿Por qué no fuiste a la escuela hoy?- me pregunto muy agitada, era obvio que había corrido al teléfono.
-Estaba un poco enferma Mónica, pero ya me encuentro bien, quería saber si podrías pasarme lo deberes- le pregunte aun sabiendo la respuesta.
-por supuesto Valery, pero como es demasiada, ¿que te parece si vienes a mi casa mañana y la hacemos aquí?- dijo aun con más entusiasmo.
-no lo se, déjame preguntar- me dirigí a la sala con teléfono en mano y vi a mi madre leyendo la ultima edición de la Cosmopolitan.
-Madre, ¿crees que pueda ir a la casa de una compañera para realizar un trabajo mañana?- creo que si le hubiera preguntado si podía desnudarme a mitad del patio hubiera puesto una mejor cara.
-Solo es para hacer tarea, mama ¿Por favor?- no me contesto nada así que intérprete su silencio.- dice mi madre que si- le dije a mi compañera aun en el teléfono.
-Esta bien, entonces después de clases te vas conmigo y mi mama.- dijo Mónica muy contenta.-Entonces nos vemos mañana Valery.
-Hasta mañana Mónica- me despedí y colgué el teléfono. Mi madre aun me miraba con una cara de preocupación.
-¿Qué pasa mama?- le pregunte sintiéndome algo incomoda por la forma en que me miraba.
-Debes tener mucho cuidado Valery, tanto en como te comportas y lo que dices- me dijo dejando la revista a un lado- los adultos son más perceptivos que los chicos de secundaria, la mama de esa niña puede llegar a sospechar.
Yo aun no entendía el punto de sus advertencias.
-Supongo que sabrás que tendrás que comer comida humana ¿Verdad?- no pude reprimir una mueca de asco, hace algunos años había probado comida humana y tenia que reconocer que su sabor era espantoso, pero si se trataba de simular lo haría.
Salí de la sala llamado a mi abuelita.
Después de dos horas, yo practicaba para que no se notara la cara de asco cuando comiera la comida de la señora Bones.
Abuelita me preparo una variedad de comida humana que tenia buena pinta pero siendo vampiro no podía encontrarle un buen sabor, cuando Edward llego de cazar junto con mi abuelito soltaron una carcajada al verme comer espagueti a la boloñesa.
Probé de todo tipo de alimentos, desde sopas hasta postres y me imaginaba que si hubiera sido humana estaría más gorda que un elefante.
Afortunadamente el entrenamiento funciono después del platillo numero 20 ya no hacia ningún gesto es más parecía que en verdad la disfrutaba, Edward se solidarizo conmigo y probo la mitad de los platillos, su cara era de verdadero sufrimiento.
Papa y tío Jasper hicieron una apuesta para ver cual de los dos probaba más comida sin hacer gestos.
Tía Alice aposto por tío Jasper y Edward y yo por papa ganado con eso 100 dólares cada uno, ya que Jasper probo el primer platillo y salió corriendo.
Tía Alice solo había apostado por tío Jasper por que es su pareja y no por que realmente el fuera a ganar.
Amaneció y yo me prepare para ir a la escuela, me despedí de Edward y del resto de la familia, la cual no dejo de darme indicaciones para comportarme con una humana mientras estuviera en la casa de los Bones.
Mónica me esperaba y estuvimos juntas casi todo el día, ella era una compañera muy noble y tranquila y hasta podría llegar a considerarla una amiga, no del tipo en la que puedes confiar y decirle "hola, soy un vampiro" pero si era una persona con la que podías platicar.
Mónica era de tez muy blanca no tanto como la mía pero si era muy blanca sus ojos era de un color café claro y su cabello de un castaño obscuro que le llegaba a la cintura, usaba gafas que acentuaban su cara amable. Le encantaba la música escandalosa, rock de preferencia y su ambición era la de formar una banda y ser la vocalista.
Todo eso la hacían ser una persona única, algo me decía que ella iba a ser mi amiga por mucho tiempo.
Cuando dieron las 2 de la tarde la mama de Mónica pasó por nosotros en un modesto chevy, me di cuenta de que Mónica era una replica a escala de su madre, eran muy parecidas, después de presentarnos nos dirigimos a su casa, la cual no era tan lujosa como la nuestra pero era preciosa, daba una sensación de calidez y amor, era de un color canela de un piso, las ventanas y porche era blancos, era contrastante y al entrar pude notar cientos de fotos adornando las paredes, fotos que mostraban la vida entera de Mónica en esa casa.
-¿Tienen hambre niñas o prefieren esperar hasta que terminen de hacer su tarea?- pregunto Celina Bones madre de Mónica.
-¿Qué dices Valery?- me pregunto a Mónica.
-Preferiría hacer primero la tarea, así cuando acabemos podremos desfrutar la comida sin pensar en otra cosa.- dije, no quería probar más comida humana pero sabia que tenia que hacerlo y que mejor que después de hacer la tarea.
-esta bien cuando terminen bajan y les preparare unos sándwich- dijo y subimos al cuarto de Mónica.
Su cuarto estaba saturado de muñecas y osos de peluche dándole a la habitación un toque infantil, su cama y cortinas estaban decoradas con un edredón azul con nubes, de hecho casi todo el cuarto estaba decorado con nubes o con algún objeto de color azul.
-¿Por qué te gusta tanto el color azul?- le pregunte sin poder esconder mi curiosidad.
-El azul para mí significa el infinito, como un misterio, si el azul es el misterio más profundo, azules son las almas, ¿no crees?- me dijo mirando el cielo que rara vez en forks era de color azul.
Yo no sabia que contestar, Edward siempre decía que nosotros como vampiros no teníamos alama, que ese era el precio de la inmortalidad, pero abuelito creía que si teníamos que un cuerpo no se movería si no tuviera un alma.
-¿Cuál es tu color favorito Valery?- me pregunto Mónica volviendo su mirada a mí.
-Supongo que el verde- era el color que tenían los ojos de Edward cuando era humano, según me platico el mismo.
Ella sonrió de una manera que no entendí y se encogió de hombros. Después de esa pequeña charla comenzamos a realizar los deberes, supuse que pasaron dos horas cuando por fin terminamos.
-estoy hambrienta- me dijo Mónica estirando sus brazos como si acabara de levantarse- vamos a decirle a mi mama que nos de algo de comer.
Bajamos y encontramos a la Señora Bones en la cocina cortando unos jitomates.
-Ya terminamos los deberes mama- dijo Mónica y se sentó en la mesa de la cocina, yo seguí su ejemplo y me senté en la silla contigua.
-Esta bien niñas enseguida le preparo un sándwich- puso unos vasos con agua de limón y siguió cortando vegetales.
En un segundo paso todo, la señora Bones se corto sin querer el dedo y unas gotas de sangre salieron de su mano.
Mi cuerpo reacciono al instante sentí la ponzoña agolparse en mi boca, tenia que hacer algo o terminaría matando a dos personas.
Me pare de inmediato y me dirigí a la salida mientras Mónica ayudaba a su madre, de inmediato coloque el escudo para evitar que tía Alice viera mi futuro y se preocuparan.
-Espera Valery- me dijo la señora Bones.
Que no se acerque, que no se acerque. Pensaba con todas mis fuerzas.
-Lo lamento señora Bones, pero el ver sangre me produce nauseas y normalmente me desmayo esperare a fuera hasta que deje de sangrar- diciendo esto salí al patio y solté el aire retenido, pensé con más claridad, seria mejor correr a casa y explicarles a todos lo que había pasado y pedirles que inventaran una excusa para pasar por mi antes de lo previsto, yo regresaría corriendo a casa de Mónica y actuaria normal.
Si ese era un gran plan. No quitaría el escudo, de lo contrario tía Alice me vería correr por el bosque y se preocuparía.
Me asegure de que ni Mónica ni su madre me vieran y corrí por el bosque intentando llegar a casa, realmente no tarde mucho, unos cinco minutos después me encontré en el garaje, me extraño ver el auto de abuelito ya que el trabajaba hoy, que raro.
Iba a entrar por la puerta de la casa cuando escuche a mi madre gritar, para que no me vieran me coloque de espaldas sentada bajo la ventana que daba al comedor, siempre fuera de la casa y de la vista de cualquiera.
-¿EN QUE LUGAR QUEDAMOS NOSOTROS EDWARD?- me extraño bastante que mi madre gritara así.
-No pienso dejar que la maten por errores que yo cometí Rosalie- respondía Edward igual de alterado.
-¿Crees que ella no vio nada?- preguntaba mi tío Jasper con ironía- yo no creo que se quede callada, lanzarte a salvarla delante de media escuela no fue una buena idea.- siguió tío jazz.
Yo no entendía nada de lo que estaban diciendo, me pregunte por que no se habían dado cuenta de que yo estaba ahí y la respuesta llego tan pronto me formule la pregunte, el escudo estaba funcionando correctamente. Sabia que me regañarían por estar escuchando esa conversación pero no era momento para preocuparme por eso, aguante la respiración para que no me escucharan.
-Hay que tener en cuenta una cosa- dijo mi padre- si Edward salvo a Isabella Swan de ser arrollada por una camioneta seguramente fue por que si no lo hubiera hecho su sangre se habría esparcido por todo el estacionamiento y nadie hubiera podido detenerlo.- mi padre hablaba muy serio.
Ahora ya empezaba a entender, al parecer Bella Swan estuvo a punto de sufrir un accidente y mi padre la había salvado. La teoría de mi padre era buena, pero mi instinto me decía que algo no encajaba.
-Yo lo hare, yo la matare, ella es un peligro para mi hija y para la familia- decía mi madre, ¿Por qué un peligro para mi?
-Y yo te ayudare Rosalie- decía tío jazz.
-No se los permitiré- la voz de Edward sonaba amenazante.
Esto iba a ponerse feo, estaban muy enfadados, estaba punto de salir de mi escondite cuando tía Alice intervino.
-No debemos hacerle daño a bella Swan- dijo con voz firme y decidida.
-¿Te vas a poner de su lado Alice?- decía mi madre con tono ofendido y furioso.
-Desafortunadamente no tenemos opción Rosalie- decía tía Alice con resignación- supongo que ya te diste cuenta, ¿verdad?
Hubo un momento de silencio, yo también lo sabía pero no quería creerlo.
-¿Qué sucede Alice?- pregunto abuelito con autoridad.
-No Alice, eso no pasara nunca- dijo Edward mejor dicho grito Edward para impedir que tía Alice dijera eso que el no quería que nadie supiera.
-Lo que pasara Carlisle, es que Edward amara a esa humana, esta destinado a ella.- decía tía Alice con cansancio- ella tiene solo dos futuros, y ambos relacionados con Edward, o el la mata o la transforma y pasan juntos la eternidad.
No es cierto, eso no podía ser verdad, Edward me amaba, ¿o no?, de pronto cayo ante mi la cruel realidad, yo siempre lo ame pero eso no significaba que el me amara.
Sentí como si corazón aun estuviera en proceso de transformación, que a penas la ponzoña acababa de alcanzarlo, que mi mundo azul y rosa había cambiado a un tono negro y gris.
-No haremos nada por el momento Rosalie,- dijo el abuelo sacándome de mis dolorosos pensamientos.- tomaremos una decisión después de unos días, ya que hayamos analizado mejor las cosas, ahora todos están muy alterados.
-Menos mal Valery fue con su amiga hoy, de lo contrario no se que hubiera pasado, por el momento no hay que decirle nada.- Decía abuelita.
-Yo que tu pensaría bien lo que harás Edward- dijo mi madre amenazadoramente- rómpele el corazón a mi hija y no quedara nada de ti y de esa humana.
No se escucho nada más, tenia que actuar rápido, con mucho cuidado me aleje de la casa y corrí directo a la casa de Mónica, me sentía lejana como si hubieran pasado años en lugar de minutos desde que había salido de la casa de los Bones.
Deje puesto el escudo mientras pensaba en como haría para que nadie supiera que había escuchado su platica. Tome la decisión de no pensar en ello y concentrarme en tareas y en Mónica, quien por cierto acaba de salir de la casa para buscarme.
De pronto recordé una platica que abuelito había tenido conmigo, el había ayudado a mi practica con el escudo, me dijo que si podía encoger mi escudo y meterlo dentro de mi, podría cubrir una parte de mi cerebro, la parte de los recuerdos o del raciocinio mental, y había funcionado ya que Edward y tía Alice habían quedado desconcertados un día en que no pudieron ver nada sobre mis recuerdos o decisiones, eso a tía Alice la volvió loca.
Vamos Valery encoge tu escudo, me decía mientras sentía como este abandonaba mi cuerpo y entraba en el.
-Por fin te encuentro, ya puedes entrar- me dijo Mónica con una sonrisa apenada- mi madre ya no sangra y el olor se ha ido.
-Gracias Mónica- le dije con una sonrisa fingida, pero desde luego ella no se dio cuenta, tenia que ser como una Cullen, nadie debía enterarse de mis planes, ni mi propia familia, mi decisión estaba tomada, pensaba despedirme de la familia Cullen con toda la dignidad posible.
Después de una hora mientras comíamos galletas viendo la televisión, aunque realmente solo Mónica la veía, mi celular sonó. El identificador de llamadas mostraba que se trataba de Edward, un pensamiento triste paso por mi cabeza al pensar que el me mentiría de ahora en adelante con tal de no hacerme sufrir, pero no era el momento de echarme para atrás.
-Hola- salude con una alegría que no se de donde salió, pero sonó bien.
-Hola Valery,-la voz de Edward se escucho extraña, el no era tan buen actor después de todo- ¿Ya quieres que pasemos por ti, o deseas quedarte otro rato?- me pregunto, no pase por alto el "pasemos" lo cual significaba que no vendría solo.
-Estoy viendo un programa de televisión con Mónica que termina en 15 minutos, yo creo que en 20 minutos estaría bien,- dije mostrándome cínicamente contenta.
-¿Te divertiste?- me pregunto con nostalgia.
-Si mucho Edward- no era raro que lo llamara por su nombre, ya que en la escuela todos creían que era mi hermano, aunque dentro de poco no seriamos nada, solo un simple recuerdo de algo que jamás debió ser.
-Dentro de 20 minutos nos vemos- colgué ya que no tenía mucho tiempo para contarle mi plan a Mónica.
-Necesito pedirte un favor Mónica, eres en la única que puedo confiar.-le dije con suplica en la voz.
-Claro Valery, en que puedo ayudarte- me contesto con una sonrisa sincera.
-De acuerdo no tengo mucho tiempo, préstame una hoja y un lápiz dejare una nota en tu cuaderno, en cuanto me vaya espera 20 minutos y lee el contenido- dije hablando quizá más rápido de lo normal.
-Pero todo tiene que ser un secreto, nadie debe enterarse, ni tus padres, nadie,- le dije prestando atención a sus ojos, ellos me dirían si me mentía o no, pero en sus ojos no había más que sinceridad- muchas cosas dependen de el gran favor que me harás, confió en ti.
Sin más toque su frente, dejando con eso un rastro de mi escudo, ese escudo la protegería del don de Edward y del don de tía Alice mientras yo estuviera cerca.
15 minutos después.
-Valery tus hermanos llegaron por ti- me dijo la señora Bones entrando al cuarto de Mónica.
-Gracias señora,- le dije recogiendo mis cosas y poniéndome de pie.
-Nos vemos mañana en la escuela Valery- me dijo Mónica con total naturalidad, tenia que admitir que era muy buena fingiendo.
Mientras bajaba las escaleras pensaba en una buena forma de engañar a tío Jasper ya que el sentiría mis emociones de dolor y tristeza, pero se me ocurrió una muy buena forma.
-Hasta pronto señora Bones, hasta pronto señor Bones- me despedí de ambos, George Bones había llegado del trabajo hacia uno 10 minutos así que no tuve mucho tiempo de conversar.-Fueron muy amables al recibirme en su casa-me incline con educación.
-No tienes nada que agradecer, salúdame a tus padres- dijo el Señor Bones.
-Por supuesto hasta luego.- me di la vuelta.
Vi el volvo de Edward y vi a tía Alice en el asiento trasero, dejando el asiento del copiloto libre para mí, pero no podría ocultar mis pensamientos por mucho tiempo si me sentaba a lado de él.
-Te importa si me siento atrás tía Alice- le dije en cuanto me encontré cerca del carro, pude ver la mirada de Edward, algo dolido y la mirada extraña de tía Alice.
Ella no dijo nada y se paso al asiento delantero, yo me despedí con la mano de los Señores Bones y el carro arranco.
-¿Algo paso en casa de los señores Bones Valery?- me pregunto Edward con voz preocupada.
-Les platicare a todos en cuanto lleguemos a casa, no quiero repetir la historia 10 veces, mejor una sola- dije con un atisbo de humor aunque realmente de humor no tenia nada.
Después de 10 minutos de trayecto llegamos a casa, se veía tan iluminada, puede darme cuenta de que abuelita había cambiado las cortinas.
Salí del auto y entre a la casa con una alegría por completo falsa, intentando mostrarme orgullosa por mis logros y mi autocontrol, eso seria suficiente para engañar a tío jazz.
Encontré a abuelito en su despacho fingiendo leer, ya que estaba 100% porciento segura de que su cabeza estaba en los problemas que habría dentro de poco en la casa.
-Hola abuelito, te tengo buenas noticias- dije rodeando su escritorio para darle un abrazo.
-¿A si?- dijo dándome una sonrisa sincera y con cariño, si no hubiera escuchado la platica de hoy, no me habría dado cuenta de la preocupación en sus ojos.
-Si pero vamos a la sala para que les cuente a todos, ya que es algo de lo que estoy muy orgullosa y algo triste.- dije dejando que un pequeño fragmento de mi tristeza saliera a flote.
-De acuerdo- dijo poniéndose de pie y salimos juntos del estudio para reunirnos en la sala donde ya se encontraban mis padres, mi abuelita, tía Alice con tío jazz y Edward, que no dejaba de observarme.
Tío jazz frunció su ceño en cuanto percibió mis emociones y Edward lo frunció aun más cuando leyó los pensamientos de tío jazz. Podía ver claramente la preocupación plasmado en el hermoso rostro de mi madre, y yo sabia que era por los días que nos esperaban, mi padre me sonreía aunque no lo hacia tan abiertamente como antes, tía Alice sentía que le ocultaba algo pero no sabia que, y abuelita me miraba como una madre a la cual le acaban de decir que su hijo tenia una grave enfermedad.
-Se que desean saber que es lo que paso en la casa de Mónica- les dije con una expresión tranquila- lo que paso hoy puso a prueba todo el autocontrol ganado en estos años, cuando nos disponíamos a comer la señora Bones se corto con un cuchillo y comenzó a sangrar.
Tía Alice, Edward y mi madre se pusieron de pie de inmediato.
-¿Por qué demonios no lo vi?- decía tía Alice seriamente preocupada.
-Debiste haber llamado en ese instante Valery- me decía mi madre.
-¿Qué hiciste cuando eso paso?- me pregunto Edward más calmado ya que el había ido a recogerme y había visto con vida a la señora Bones.
-Me sentí extrañamente sedienta, y no voy a negar que por un momento me paso por la cabeza el matarla a ella ya Mónica, pero después pensé en ellas como personas, tan dulces y amables-dije sin poder reprimir más el remordimiento y la culpa de haber pensado en matarlas- y le dije que la sangre me causaba nauseas y que en ocasiones me desmayaba, así que me disculpe y salí de la casa y me quede en el jardín donde llegaban olores a rosas y a pasto fresco, eso basto para calmar mi sed, minutos después Mónica me dijo que su madre ya no sangraba y que ya podía entrar.
Finalice el relato temblando ya que el solo pensar en que hubiera destruido a una familia por la sed me hacían sentir mal.
Mi madre se acerco y me abrazo.
-Tranquila, no paso a mayores, nos demostraste que eres una verdadera Cullen- decía mientras acariciaba mi cabello.
-Estamos muy orgullosos de ti Valery- dijo mi abuelo acercándose a mi.
-¿Abuelo podría pedirte un favor?- le pregunte a mi abuelito.
-Claro Valery, dime ¿Qué deseas?- me dijo acercándose a mi y sentándose a un lado de mi.
-Me acompañarías a cazar, estoy sedienta y me gustaría hacerte otras preguntas- todos me miraron extraño, era obvio que ellos esperaban que le pidiera a Edward que me acompañara, pero necesitaba ir con abuelito.
-Claro, vamos- dijo poniéndose de pie, yo gire sobre mis talones y le di un beso a mi madre.
-Regresaremos en unas horas mama,- dije y me dirigí a Edward.
Lo abrace muy fuerte sintiendo que con eso se me iba la vida, el estaba sorprendido por lo que tardo unos segundos en contestarme el abrazo.
-Gracias- le dije y salí de ahí antes de que me hicieran más preguntas.
Después de cazar a unos cuantos venados, me senté en una roca y abuelito se sentó junto a mí.
-Dime ¿de que querías platicar Valery?- pregunto el abuelo rompiendo el silencio.
-Conoces a más vampiros como nosotros, me gustaría que me platicaras de ellos,- conteste sintiendo muy segura de la decisión que había tomado- así puedo pensar en otra cosa, tu tienes una historias muy interesantes, además me gustaría que en vacaciones pudiera ir con Edward a otros lugares y que mejor que conocer a otros clanes con los que podamos convivir.- dije regalándole una sonrisa.
El sonrió y me abrazo.
-Déjame pensar- me dio una sonrisa y contesto-Si yo fuera tu iría con el clan de las amazonas- dijo mirando el cielo estrellado- somos amigos desde hace mucho tiempo y son muy amables con los invitados.
Yo sonreí con amargura, me imaginaba en el amazonas, aunque sin Edward nada parecía tener sentido.
-aunque si prefieres un poco de cultura iría con el clan irlandés o con el clan egipcio, siempre serán bien recibidos ahí.- me dijo levantándose, era momento de regresar a casa.
Yo aun estaba preocupada ya que ahora no podría evitar estar a solas con Edward tenia que ser una gran actriz.
Estábamos a punto de llegar cuando recordé las palabras que Mónica me había dicho sobre el color azul.
-Abuelo, ¿tu crees que el azul es el mejor color para representar un alma?- dije mirándolo mientras el conducía el vehículo.
- Podría decirse que para cada persona el alma tiene un color diferente- me dijo con mucha paciencia, -por ejemplo para mi el color del alama podría ser el amarillo, ya que representa al sol, y por ende a la calidez y la luz.
-¿Por qué piensas que el color azul es el color del alma?- me pregunto con mucha curiosidad.
-Fue por algo muy curioso que ocurrió en casa de mi compañera, su cuarto estaba tapizado por cosas azules, yo le pregunte por que, y me contesto que el azul era un misterio por lo que el alma era de color azul.- dije encogiéndome de hombres.
-¿Dime de color crees que es tu alma?- me pregunto estacionándonos en el garaje.
Desde donde estaba escuchaba el piano, Edward estaba tocando una nueva canción. Al pensar en que era nuestra última noche juntos supe cual era el color de mi alma.
-Es de color blanco- dije sin pensarlo, era de color blanco por que era la concepción de muchos colores, el verde, de la vida y de la frescura asi era Edward , el rojo, tan apasionado y amoroso, pero tambien explosivo y conflitivo ese era el color de mi madre, el naranja de mi padre, por que el daba los matices al naranja con su ternura y simpatia, el amarillo de mi abuelo, por ser el centro de nuestra familia, el solo que nos alumbraba con su sabiduria y comprensión, el rosa de mi abuela, tan dulce y tierna, el morado de tía Alice, por que en cierta forma no era un color propio era una mezcla de los dos colores que le dieron vida y el azul de tío jazz, por los misterios que cubrian su vida.
El blanco era la unión de todos los colores, y cuando este surgía estaba listo para brillar por su cuenta.
El me dio una sonrisa y salimos del auto, entramos a la casa y me dirigí al piano donde Edward estaba muy concentrado en esa nueva canción, tenia un tono muy dulce.
De pronto me sentí insignificante como si estuviera estorbando en aquella hermosa melodía, decidiendo no interrumpir di la vuelta y me dispuse a salir, pero Edward me lo impidió.
-No te vayas Valery- me pidió y mi cuerpo como si no tuviera voluntad propia lo obedeció, gire y me acerque hasta sentarme a su lado.
-¿Te importa si por un momento guardo mis pensamientos para mi?- le pregunte.
-Por supuesto que no me importa.- me contesto. El escudo cubrió esa parte de mi cerebro y mi mente se quedo en silencio para el.
De la nada lo abrace y el me respondió el abrazo, sabia que nos quedaba poco tiempo juntos y quería disfrutarlo.
- Definitivamente el color blanco es el ideal para ti- dijo rompiendo el silencio.
-Si creo que si, aunque el naranja hubiera sido una gran opción.- le respondí abrazándolo aun más.
-¿Por qué?- me pregunto alzando mi barbilla para ver mis ojos.
-Por que representan el inicio y el fin del día,- le respondí mirando por la ventana- el cielo toma un color naranja cuando el sol esta a punto de salir y cuando se oculta toma el mismo color, como un ciclo que no tiene fin.
El me sonrió de forma extraña, yo no pude ver por mucho tiempo esos ojos, si los veía más tiempo me arrepentiría de mi decisión pero no podía hacerlo, se lo debía a Edward.
Al amanecer un nuevo sol alumbraría a Edward, un nuevo ciclo comenzaba y en el no estaba yo.
Mañana a estas horas estaría muy lejos y Edward podría estar con quien en verdad amaba, era el momento de cumplir la promesa que le había hecho años atrás.
"¿Sabes Edward?, yo haría cualquier cosa con tal de que fueras feliz, aunque eso significara alejarme de ti, no me importaría con tal de que siempre tuvieras una sonrisa en la cara"
Se feliz Edward, me repetía.
A estas horas Mónica ya había hecho el favor que le había pedido, a estas horas mi destino estaba marcado.
Pues buena a todas las chicas fans de bella su participación en la historia por fin tendrá más tiempo.
Espero actualizar pronto pero eso dependerá de lo Reviews, si son muchos actualizare pronto.
Sin nada más que decir.
Nos leemos después.
Besos bye.
Xoxo
Att: Toxic_Girl
