Los días han ido pasando. Después de la noche con las chicas, que había sido el mejor dispersador para la tensión acumulada en la castaña, las cosas seguían como siempre: Neji molestándola con sus comentarios fuera de lugar, sus miradas atrevidas y como siempre irrumpiendo en su oficina como perro por su casa. En fin todo seguía igual hasta para la chica de cabello rosa en su puesto del hospital; cierto azabache se las ingeniaba para ir de vez en cuando, con la excusa de visitar a su madre cosa que a la misma le parecía extraño, a darle la vuelta a la pelirosa y ver como podía sacarla de quicio en los ratos libres, claro esta pues a sabiendas de que ella trabaja en un hospital no puede estar jugando con ella mientras ella intenta salvar una vida.
Sakura había formado amistad con la doctora Uchiha, con quien hablaba muchas veces y a veces compartía la guardia, aunque ella fuera la directora del departamento siempre decía que un medico debe estar siempre atento por si algo pasa. La chica compartía su filosofía pero eso no quería decir que no saliera a divertirse con sus amigas como hace unas noches lo cual había agradecido en el alma ya que ese día la mañana se había topado con cierto pelinegro – ¿Qué no trabaja?- se pregunto una vez que el Uchiha había aparecido antes de medio día con la excusa de invitar a su madre a comer.
Justo en este momento se encontraba en la sala de descanso del hospital para el personal medico, aunque no muchos permanecieran allí, algunos preferían dispersarse por los alrededores del mismo. El hospital era enorme y con muchos lugares de descanso. Pero a nuestras medicas, en este momento les convenía estar ahí pues tendrían una operación en poco tiempo y les convenía estar cerca.
Hablando de trivialidades estaban ambas hasta que por el umbral de la puerta paso el tormento de la chica de cabellera rosa: alto de cabello negro azulado, piel nívea y ojos tan profundos como la noche, si Sasuke Uchiha había ido otra vez a ¨ visitar a su madre ¨ con un – como estas madre – saludo a la doctora Mikoto y un – hmp – a la pelirosa
-Hola que…- pero fue interrumpida por la asistente de mikoto quien la había ido a buscar para entregarle algo
-Dra. Mikoto le mandaron estos papeles de…- paro es seco al ver a el pelinegro en la habitación – Sasuke - grito abalanzándosele directo al cuello al pelinegro. Para nadie era un secreto que esa pelirroja estaba loca por el hijo de la doctora
-Viniste a visitarme Sasukito- le dijo emocionada
-¿Sasukito?- dijo para si misma la pelirosa en un tono de burla tanto por la forma en que llamo al joven como por la cara de desaprobación del mismo. En un movimiento sasuke se quito a la chica de encima diciéndole que había ido a visitar a su madre para después intervenir la mujer preguntándole a su asistente a que había ido a buscarla. Después de entregar el encargo se retiro no sin antes despedirse del azabache. La chica de ojos verdes sonreía por lo bajo burlándose de la situación.
-Que nuera se gasta Mikoto- le dijo sakura a la misma en tono bajo después que la pelirroja se hubiese ido, mikoto solo sonrió. Esto llego a oídos de sasuke quien bufo molesto y justo cuando iba a decir algo la chica volvió a hablar esta vez en tono normal.
-Iré a ver como estas las cosas para la cirugía- dicho esto salio del lugar dejando al uchiha con la palabra en la boca
Por otro lado se encontraban nuestra castaña en su oficina cuando su secretaria le anuncia que alguien quería verla, después de pedirle que le haga pasar se alegro al ver quien era: rubio, ojos azules y una gran sonrisa
-Naruto- le llamo sonriendo- hacia ya tiempo que no te veía- le decía al momento que le daba un beso en la mejilla
-Es cierto- le dijo como siempre alegre.
Sentados ambos comenzaron a conversar hasta que luego de un rato tocaron la puerta de la oficina y después de un pase una joven de cabellos azulados se hizo paso por la misma encontrándose a su amiga hablando con el chico que le habían presentado en la fiesta de los padres de Ino
-Disculpa no sabia que estabas ocupada Tenten- dijo levemente avergonzada la peliazul a su amiga y compañera de trabajo. Ambos se pararon del sus asientos mientras naruto saludaba a la linda jovencita de ojos aperlados – recuerdas a naruto- la peliazul asintió agregando que lo recordaba de la mencionada fiesta.
Después de hablar por unos minutos a naruto le pareció buena idea ir a comer juntos invitando a las chicas a comer, poniendo de antemano que no irían a comer ramen por lo que la castaña sonrió y la paliazul no entendió nada pero ya en camino a algún lugar donde comer la castaña le explico que esa era la comida favorita del rubio y que la mayoría de veces que salían a comer eso era lo que él pedía.
Por otra parte se dirigía a la oficina de la castaña cierta persona que robaba suspiros a más de una: alto, cabello largo y oscuro, ojos aperlados y actitud de superioridad y arrogancia. Caminaba hasta llegar a su destino, pero la chica que hacia de su secretaria le advirtió que ella no estaba y que si necesitaba algo, ella estaba por irse también a comer. Preguntas como ¿A dónde esta? O ¿hace cuanto que se fue? Fueron las que hizo el joven contestadas simplemente; salio hace poco con su la señorita Hinata y un amigo.
¿Un amigo? Se repitió mentalmente mientras la chica se alejaba. Hinata no lo había esperado para ir a comer y no había podido molestar a la castaña en lo que iba del día. Después averiguaría quien era ese tipo, por ahora le tocaba comer solo pero decidió llamar a alguien para que lo acompañara.
Un par de horas después volvía el mismo grupo que se fue del lugar ahora más divertidos, relajados y sonrientes. La castaña seguida de sus amigos entra a su oficina para después despedirse de naruto quien dijo que se volvería a repetir, las chicas asintieron y se despidieron. Después de unos minutas cada una retorno a sus labores.
Una hora mas tarde el pelilargo fue a concluir lo que casi inicia, su tortura personal a la chica de ojos oscuros. Entro a la oficina sin siquiera tocar, como ya era costumbre, y camino hasta quedar sentado frente a la chica
-¿Qué no te dieron clases de modales?- reclamo un tanto molesta por la interrupción- las puertas se tocan
-Esa clase me la salte- respondió simplemente
-Urg- gruño la chica para intentar restarle importancia a la persona que estaba frente a ella
-Y donde fueron a comer- pero la chica no le respondió, cosa que le molesto pues la chica lo estaba ignorando- ¿con quien se fueron? Tu secretaria me dijo que saliste con Hinata y un amigo- la chica levanto la mirada, que acaso la estaba sondeando para saber con quien sale
-En serio crees que te responderé
-¿Por qué no? Es una simple pregunta- es verdad era simple la pregunta al igual que la respuesta pero ella no tiene por que darle explicaciones a él
-Eso no te importa- respondió, recogió unos documentos que estaba firmando y salio de la habitación. El chico se quedo estático viéndola marchar- con que difícil ¿no?- Se dijo para si mismo con una pequeña sonrisa- ya lo veremos.
