Los personajes de Hybrid Child pertenecen a Shungiku Nakamura-sensei
Damas y (tal vez) caballeros: la pareja Nostálgica.
Malentendido...
Esto no puede ser, esto no puede ser así. Mi intención era solo llegar más temprano, pero esto...
-K-Kuroda- mi voz tembló. Lo vi voltear hacia mí separándose de esa chica a la que abrazaba frente a la entrada del restaurante donde me invito.
-Tsukishima...- antes de que pudiera seguir salí corriendo de ahí. No quería verlo, sin importar cuanto me gritara u oía sus pasos eso solo me alertaba que debía alejarme de él, de sus engaños.
Sentí como las lágrimas brotaban de mis ojos.
Seguí y seguí hasta que ya no lo oí llamarme o sus pasos seguirme. Me detuve en lo que era un parque, ya no había personas cerca debido a los nubarrones que acontecían, una gota cayó en mi mejilla, seguida de otra y otras más que se mezclaban con mis lágrimas. Continúe caminando hasta llegar bajo un árbol y me deja caer contra el tronco, seguí llorando sin que mis lágrima pararán.
···
Cuando vi aquella expresión en su rostro temí que pensara lo peor. Lo único que hice fue agradecer a Tsubaki por ayudarme con la reservación en el restaurante, pero seguro Tsukishima lo malinterpreto todo.
Lo seguí por donde pude hasta que lo perdí de vista. Y para colmo empezó a llover, pero por eso no me rendiría. Tan solo recibí un mensaje de Tsubaki avisándome que también lo estaba buscando, así que no iba a rendirme.
.
..
...
No sé cuánto tiempo paso. La lluvia se volvió más fuerte pero ni con eso lograba calmar el dolor en mi corazón. Ni siquiera tendría que haber pensado que yo significar algo para él, a lo mejor solo fue un juego y él no me veía como algo más.
Las lágrimas seguían, ya no sabía cuánto tiempo estaba ahí.
-Disculpa...- escuche a alguien y al levantarme vi a un chico de ojos verdes, casi pensé que es algún pariente porque creí que nos parecíamos -No deberías estar aquí, hace mucho frió y está lloviendo- traía consigo un paraguas.
Justo después noté a otro hombre parado detrás de él, por un momento creí que era Kuroda.
-Deberías volver a tu casa antes de que enfermes- dijo ese otro azabache.
-Yo...- Solo pensar en Kuroda y como estaba con aquella mujer. Siento otra vez más lágrimas en mis ojos.
-Perdón, no es que incumba pero no deberías aquí o preocuparas a alguien.
-¿Que te paso?
-Yo...- Ya no tenía fuerzas, sentía que el alma se me destruía con cada pensamiento relacionado a Kuroda, simplemente... -fui un juego para él.
-Eh? ¿Un juego?
-El solo jugó conmigo- sentí deseos de llorar otra vez -Todo este tiempo que pasamos juntos nunca fue nada enserio- nuevamente lloré.
-¿Estás seguro de eso?- preguntó el azabache.
-Estaba abrazado con una mujer.
-¿Y se lo encaraste?- Negué con la cabeza. Lo oí suspirar.
-Y-Y si solo fue un malentendido- mire incrédulo al castaño al igual que su acompañante -D-Digo podría a ver sido un error y... pudiste haberlo malinterpretado- se sonrojo.
En realidad no pensé en eso, pero y si es así y no fue lo que vi. Kuroda realmente lucia sorprendido al verme ahí.
-Tal vez...- hablo el azabache -Cuando se calmen deberían hablar y así solucionarlo, no estaría bien que escapen de algo que los consiente a ambos- mirando sugestivamente al castaño quien parecía temblar y no sé si por la lluvia -Bueno, ten- me extendió su paraguas que yo recibí.
-Pero ¿No lo necesitará?- pregunté intentando devolverle.
-Está bien, Onodera compartirá conmigo ¿No, Onodera?- el cual dio un respingo.
-S-Sí. No te preocupes. Sería mejor que vuelvas a tu casa.
-Gracias- me puse de pie caminando con ellos hasta donde se divide la calle. Me despedí y agradecí una vez más por el paraguas yendo a mi apartamento.
La lluvia ya había cesado un poco pero seguro volverá a intensificarse.
Cuando llegue a mi piso encontré la puerta de mi apartamento entre abierta.
"¡Maldición, me habrán robado!"
Ingrese con cuidado dejando las luces encendidas, me asome viendo que nada estaba fuera de lugar ni había nadie.
Escuche un ligero crujido proveniente de mi habitación. Tomé una sartén de la cocina por si acaso. Me acerqué sin hacer ruido, tomé el picaporte y al abrir la puerta mi cuarto estaba a oscuras, pero, parado en medio del cuarto veía una figura delgada que estaba de espaldas solo veía una larga cabellera negra y parecía vistiendo lo que creí que era una yukata.
-¿Quién eres?-pregunte.
-Qué bueno que llegaste- oí su voz femenina -Kuroda-san realmente está preocupado- reaccione ante eso último.
-¿Conoces a Kuroda?- ¿Está preocupado por mí? Sentí un calor en pecho. La vi voltearse, era extraño pero sentí como que la conociera no sé de dónde.
-Sí y en verdad está preocupado por ti... No quería que hubiera un malentendido- haciendo una reverencia -Lo lamento mucho.
Ahí la recordé, era la misma chica que abrazaba a Kuroda.
-¿Por qué debería creerte?- agache la cabeza dudando si creerle o no.
-Por qué no quiero que la historia se repita.
-¿Eh?
lyria cullen: Sera pronto, ya voy a acabar. Y el capítulo para Seya y Yuzu ya lo tengo como un extra al final.
