-Retírense a empacar, mañana nos iremos apenas Sasori aparezca - ordenó Pain.

Sin chistar, todos se fueron. Ayumi quedó sentada en el sofá, no tenía nada que empacar. De suerte que le entró un traje de entrenamiento antiguo de Konan. Su ropa que tenía cuando llegó fue quemada, no por Konan, si no por Deidara. Esos dos tenían muchas peleas desde el día en que llegó a la organización; pero en el fondo, muy en el fondo (en serio, muy en el fondo) se tenían un poco de cariño. Aunque ambos lo negaran.

Ese día tocaba otro día de entrenamiento con Itachi, por órdenes de Pain tuvieron que cancelarlo.

El primero en terminar de empacar fue Deidara, quien llegó a la sala con tres cajas en las manos. Las apoyó sobre la mesa y se tiró al sofá junto a Ayumi, soltó un bostezo.

-¿En verdad que no trajiste nada? Si que eres distraída - se burló él.

-¿Con qué cosa? - preguntó confundida.

-Cuando te fuiste. Cualquiera se lleva algo si sabe que escapará - explicó un poco hartado a causa de la constante inocencia de su compañera.

-Fue de imprevisto - se defendió - No tuve más opción que irme así como así. Además, allá no tenía más que otro traje de entrenamiento y...

Deidara se asustó un poco, ya que Ayumi saltó del sofá y empezó a dar vueltas por la habitación agarrándose la cabeza. La miraba confundido mientras ella gritaba cosas como: "No pude ser tan tonta", "Eso me pasa por actuar sin pensar", "Soy un asco de shinobi", "No tendría que haberla olvidado" y cosas así. Como no se calmaba, fue hasta la cocina, tomó vaso con agua y se lo lanzó a la cara.

-Gracias - dijo ya calmada.

-¿A que té referías con "haberla olvidado"? - preguntó con

curiosidad.

-A Kaori - dijo triste.

-¿Kaori es tu hermana o algo así?

-No, una muñeca que me dio el Raikage. Se supone que llegué a la aldea con ella - explicó - Supongo que me la dio mi verdadera madre.

-A ver, a ver. No comprendo bien tu vida ¿Como es que sabías que no eras de la familia... ¿Como era?

-Tanaka - bufó ella.

-Eso, Tanaka. ¿Como sabías que no pertenecías a ella, pero no que eras del País del Fuego?

-Te contare... "Desde niña que vivo con ellos, pasé gran parte de ella con Ryu y Kai; los hijos mayores de la familia. Como eran unos hijos de puta, siempre me comparaban con su madre y decían todas las diferencias que había entre nosotras. Un día, a Kai se le ocurrió soltar que yo era adoptada. Pregunté si era cierto y dijeron que "sí" como si nada. Por eso sé que no pertenezco a esa familia". Ahora me vengo a enterar que no solo soy adoptada, si no que puede que tenga una familia en algún lugar del mundo y no sepa ni de que clan soy. A lo mejor tengo hermanos, padres, tíos - contó ella.

-Eso es horrible - opinó Deidara.

-Lo mismo digo - concordó Ayumi.

-Tengo una idea. Iremos a la aldea más cercana cuando nos vallamos y te compraré todo lo que tú quieras -prometió el rubio.

-¿De verdad? - preguntó con ojos brillantes.

-Es una promesa de artista - hizo una cruz en su corazón y sonrió.

Ayumi no resistió más y lo abrazó. Una gran felicidad recorrió su corazón. Nadie nunca fue así con ella y lo que Deidara acababa de hacer. El artista se sorprendió un poco, pero correspondió al abrazo.

-¿Interrumpimos algo? - preguntó Hidan en tono burlón.

-No sabía que tuvieran algo, Deidara - se burló Kakuzu.