Capítulo 11

Kate alzó la ceja, no pudiendo afirmar si él realmente la había oído, pero en el fondo de su mirada, ella supo que él lo había hecho.

Rick se mantuvo un momento en silencio, las emociones fluyendo cada vez con mayor intensidad por su piel. Había fantaseado con escuchar algún día esas palabras de los labios de Kate, y no era porque no sintiera que ella lo amaba, sino porque la aceptación implicaba algo más, un compromiso, implicaba que ella no se sentiría más vulnerable ante él y que a ella ya no le importaba arriesgarse por sus sentimientos.

-¿Estás ahí?- quiso saber ella, se sentía más liviana, después de todo, no había sido tan terrible.

-¿Honestamente? No lo se… - dijo él entre jadeos, sentía que hacía demasiado calor ahí.

-¿No sabes si estás?- preguntó ella confundida.

-No sé si oí bien…- dijo él y ella achicó los ojos.

-Ah… pues entonces tenemos un problema…- dijo sacudiendo la cabeza.

-¿Por qué?- preguntó él.

-Porque para mí es muy importante que escuches que te amo y que te he amado casi desde el principio…- dijo sonriendo, ya no le costaba trabajo decirlo y hasta sentía que lo disfrutaba.

-Disculpa… creo que no te escuché…- dijo él perdido en sus ojos.

Kate lanzó una carcajada con nerviosismo. Por un lado le agradaba el juego, pero por otro, se sentía algo incómoda con la situación.

-¿Qué tal si me besas, Castle?- dijo y se mordió el labio provocativa.

-Habrá beso… luego…- dijo y sonrió.

-Te amo… te amo…- dijo en voz un poco más alta- ¿suficiente?

-Nunca será suficiente…- le dijo y se arrodilló a su lado.

-¿Entonces?- le dijo acariciando su cara, sus ojos fijos en los labios de él, expectante.

-Entonces… mientras me prometas que no dejarás de decirlo…

-Te lo prometo…- le dijo ella y acomodó sus brazos alrededor del cuello de él.

-Bien…- dijo él sonriendo y miró sus labios.

-¿Vas a besarme?- jadeó ella.

-Si, si…- dijo él y se inclinó suavemente pero sin tocarla. Kate gruñó con frustración y entreabrió sus labios.

-Por favor…- le rogó sin animarse a dar el primer paso.

Rick se acercó un poco más, casi rozando sus labios y se detuvo otra vez.

-No más dudas…- jadeó y Kate sintió un escalofrío recorriendo su espalda.

-No… no más dudas…- afirmó.

-Te extrañé mucho…- agregó.

-Por favor, Rick…- volvió a rogarle.

Rick se separó para mirarla a los ojos y luego tomó su cara y la besó con tal ímpetu que Kate sintió que perdía el equilibrio. Sus brazos lo atrajeron instintivamente mientras él ahondaba el beso.

Era casi como la primera vez, la única diferencia era que ambos cuerpos podían recordar lo que se sentía, pero la emoción era tan intensa que a ellos les parecía que estaban descubriéndose nuevamente…

Kate deslizó sus manos por debajo del suéter, necesitaba sentir su piel. Y cuando sus dedos hicieron contacto con su torso, lo escuchó jadear.

-Podrían venir mi madre, o Alexis…- dijo sobre sus labios mientras la acariciaba por sobre la tela de su vestido.

-No vendrán… Alexis me dijo que se encargaría de tu madre…- le contestó ella sin dejar de acariciarlo.

-Ven aquí…- le dijo poniéndose de pie y ayudándola a levantarse- no quiero sorpresas…

Kate sonrió y él la guió a la habitación, casi de la misma forma en que ella lo había hecho la primera vez que habían estado juntos.

Rick la tomó de las manos y la acercó a su cuerpo posesivamente y ella no pudo evitar suspirar cuando sintió su deseo sobre su abdomen.

-Castle…- dijo ella en voz baja y colocó sus manos sobre el pecho de él- háblame…- jadeó y sintió como la pelvis de él cobraba vida.

-¿Qué quieres que te diga?- dijo él tratando de controlarse.

-Tú sabes lo que tienes que decir… tú sabes qué me gusta… - dijo en el mismo tono y se sorprendió de ver con claridad las emociones fluyendo en la cara de Rick.

Rick se inclinó sobre ella y apartó su cabello para poder hablarle al oído.

-¿Quieres saber todo lo que quiero hacerte?- murmuró y ella cerró los ojos.

-Me gustaría… si…- dijo en voz bajísima.

-¿Me extrañaste, Kate?

-Mucho…- dijo ella.

-Yo también… estuve todo el tiempo pensando en ti…- dijo y deslizó un dedo por la parte de adelante del vestido, acariciando su pecho por sobre la tela.

Kate intentó enfocarse en él.

-Me imaginaba teniéndote así en mis brazos, acariciándote justo en esos lugares en donde se que te gusta… escuchándote jadear, sintiendo tu piel, tu perfume, ese aroma tan particular que queda luego de que hacemos el amor… - dijo y la besó detrás de la oreja y la sintió estremecerse.

-Rick…- dijo ella con los ojos cerrados.

-¿Tienes idea de las veces que fantaseé con tenerte antes?- le dijo en voz muy baja en el oído.

-No…- dijo solo ella.

-Muchas… me has vuelto loco desde el primer día… creo que fueron más las veces en que me reprimí de saltar sobre ti que los días en que trabajamos juntos… y alguna vez llegué a pensar que solo eran fantasías… que tú no tenías interés en mi… pero supongo que debí prestar atención cuando me advertiste que no tenía idea… - su respiración era errática, y no sabía si era ella o él quien estaba más estimulado por lo que él decía…

-Yo también…- dijo y se le fue la voz durante un instante- yo también fantaseé contigo muchas veces…

-Lo se… lo veo en tu mirada…- le dijo y ella se sonrojó- Rick por favor… hazme el amor…

Rick no dijo nada, la ayudó a quitarse el vestido y luego se quitó su ropa entre besos y caricias.

Rick se tomó su tiempo y besó todo su cuerpo. Kate se entregó a sus caricias y lo dejó hacer, y luego fue su turno, y Kate no desperdició la oportunidad.

Minutos más tarde, Rick la tomó en sus brazos y jadeó de placer cuando se sintió parte de ella otra vez.

Comenzó a moverse lentamente, para poder ralentizar el momento del clímax, era tanta la necesidad que temía que todo terminara demasiado pronto.

Kate lo miró a los ojos y luego de unos instantes lo hizo detenerse. Rick la miró confundido y ella sonrió.

-Antes de que sigas adelante… - dijo en forma entrecortada por la agitación- quería decirte que te amo… y que espero que me perdones por no haberlo dicho antes…- dijo y algunas lágrimas se le escaparon.

-Mejor tarde que nunca…- dijo él y la besó impetuosamente mientras volvía a moverse contra ella, incapaz de seguir reprimiéndose.

Las palabras cesaron solo se escucharon suspiros, besos y gemidos en el final.

Y mientras descansaban uno en brazos del otro luego de un intenso clímax compartido, Kate entrelazó los dedos con él y se mordió el labio como queriendo decir algo pero sin atreverse.

-¿Qué?- preguntó él mirándola de cerca.

-Nada…- dijo ella.

-Quieres oírlo otra vez, ¿verdad?- le dijo y ella se sonrojó.

-Sólo si lo sientes… no quiero obligarte… es que…

-Te amo, Kate… voy a repetirlo hasta el cansancio… te amo…- dijo y ella sonrió y besó sus labios. Luego se acomodó en sus brazos, dispuesta a dormir.

Rick la abrazó y se quedó pensativo un momento.

-¿Estás segura de que no volverán?- preguntó finalmente y la escuchó reír.

-¿Y si volvieran qué?

-¿No te molestaría que nos vieran así?

-Créeme… no entrarían aquí… nos dejarían saber que están y nada más…- dijo riendo Kate.

¿Cómo puedes estar tan segura?

-Simple… yo odiaba entrar cuando sabía que mis padres… tú sabes… así que… no creo que Alexis entre… y con respecto a tu madre… si supo que yo me escondía en el closet, no creo que le importe venir a vernos…

-Mmmm…- dijo él y deslizó una mano para acariciarla por debajo de las sábanas- a veces se me olvida que lo que me enamoró de ti en primer lugar fue tu cerebro…

-Mentiroso…- dijo ella arrugando la nariz.

-Bueno… eso fue lo segundo… lo primero fue…- dijo y deslizó la mano para acariciar su parte favorita del cuerpo de ella y Kate lanzó una carcajada.

-¡Lo sabía!- dijo y lo escuchó reír con ganas mientras se inclinaba a besar su cuello, ya preparado para un nuevo "round".


Bueno, supongo que esta historia no da para mucho más, estoy pensando en un epílogo antes de que se torne repetitiva, total, hay otras historias por seguir... espero que les haya gustado! Gracias por leer!