Otro capítulo. Siento la tardanza de esta actualización, he tenido problemas de médicos en la familia que me han quitado muchísimo tiempo. Además ahora mismo estoy sin ordenador por lo que si consigo escribir media hoja al día es un milagro. Espero que el capítulo sea de su agrado, es la hora de hacer justicia con ciertas personas.

Capítulo 11

Juicios por navidad

El día llego, el ministerio estaba lleno de periodistas ya que se sabía que se iba a enjuiciar a Ginny Weasley por usar pociones y perfumes en contra de Lord Potter. Pero poco más se sabía, solo que Albus Dumbledore sería el encargado de defender a la joven.

La sala del Winzegamot estaba completa, todos y cada unos de los miembros estaban en su lugar, Harry sabía que enviados por Amelia Bones había dos docenas de aurores listo para cualquier imprevisto, camuflados entre los aurores ingleses, se encontraban para atender cualquier problema que se fuera a causar otro grupo de aurores, no eran aurores del ministerio ingles ya que la mujer no quería que gente como Dumbledore se enterara, por lo que gracias al ICW fueron enviados como fuerza por si se necesitaba ayuda. Harry al lado de Sirius miro la sala, vio como a un lado estaban todos los Weasley, las miradas de Ron y Molly queriendo matarlo eran divertidas y no pasaban desapercibidas, también sus ojos se posaron a Hermione, ojala aquel juicio le ayudara a descubrir a la muchacha, de esa manera sería su ruina. Por último miro a Dumbledore, el hombre también lo miro a él, en el pensamiento de ambos estaba la de arruinar la reputación del otro. Lo único que pensaba Dumbledore en aquel momento era en cuando todo terminara poner a Harry bajo varios hechizos para volver a tenerlo bajo control, por su lado Harry solo quería hacer pagar el hombre el dolor que había causado, los años que había pasado con los Dursley, Sirius tantos años prisionero, Evony sin saber de su ahijado,

Ginny Weasley fue escoltada por dos aurores, la muchacha iba tranquilamente para sorpresa de los dos hombres que no entendían como podía estar tan calmada con lo que iba a suceder. Cuando entro en la sala del Winzegamot miro fijamente a la muchacha, cuchicheando, murmurando sobre los motivos que le habían llevado a aquello, pero no se amedrento, miro a cada persona, cada miembro del Winzegamot con calma, luego miro a su familia, vio como su madre quería saltar para ayudarla, como Ron furioso apretaba sus puños mirando a Harry, en los rostros de su padre y sus demás hermanos gestos de decepción. No le importaban, sabía lo que tenía que hacer, miro a Harry desafiante, Ginny estaba preparada para demostrar a Harry que no iba a traicionar a Dumbledore y a nadie.

- Bien, comencemos el juicio - dijo el hombre que presidía el Winzegamot, enviado por la ICW para que nadie del ministerio ingles interviniera - ¿quien va a representar a la acusada?

- Yo me encargare - afirmo Albus Dumbledore seguro - la defensa solicita la administración de veritaserum para interrogar a la acusada.

- ¿Esta la acusación de acuerdo?

Harry se levanto, al ser la persona contra la que había cometido el crimen.

- La acusación desestima que la acusada sea interrogada mediante veritaserum - dijo Harry para sorpresa de casi todos - se que es sorprendente, pero aunque el veritaserum hace confesar la verdad de los actos, haciendo las preguntas adecuadas se puede evitar información.

- Entonces como solicita la acusación que se proceda con el juicio.

Harry alzo su varita, aquello iba a ser una gran bomba pero sabía perfectamente lo que tenía que hacer.

- Yo Harry James Potter Peverell, hago un llamamiento a la deuda de vida que Ginebra Molly Weasley tiene conmigo para que revele toda la verdad detrás de sus acciones, incluyendo a la gente que sabía de sus acciones y de quien obtuvo ayuda.

Las palabras de Harry cayeron como una losa para Dumbledore, ahora todo estaba perdido, no había manera de evitar que la joven Weasley hablara.

- Entonces que la señorita Weasley proceda a comentar sus motivos - hablo el juez algo sorprendido ya que no se esperaba semejante acción del joven Potter - puede hacer las preguntas señor Potter.

- Gracias - Harry miro a Ginny la cual estaba aterrada - quiero que me digas quien te mando el perfume

- Me lo envió mi madre.

- ¿Con que propósito fue enviado y que pensabas hacer?

- Para que te acercaras a mi esa noche, que tuvieras relaciones conmigo dejándome embarazada y mediante un ritual quedásemos casados.

- ¿Quién creo el perfume?

- Fue creado por Severus Snape.

Durante una media hora larga Ginny contesto a todas y cada una de las preguntas de Harry, cada respuesta que daba la muchacha era para inculpar a su madre, a su hermano, a Dumbledore y a Hermione, junto a los aliados que ella conocía de Dumbledore. Los aurores escondidos bajo la orden de Amelia Bones, se colocaron para inmovilizar a los que nombraba la muchacha cuando fuera necesario.

Dumbledore sabía que estaba en problemas, debía parar aquello, saco rápidamente su varita para atacar la sala pero al momento la varita salió de su mano disparada en dirección a Harry la cual la recogió.

- ¿Qué pretendía profesor? - dijo Harry mientras notaba como la varita reaccionaba con el anillo y la capa - ¿qué pretendía hacer con esta varita?

- No pretendía nada Harry, por favor, devuélveme mi varita.

- ¿Así que nada? ¿su varita dice? interesante, ya que noto la magia de la familia Peverell en la varita.

- No se de que me hablas - dijo Dumbledore aterrado por dentro, ya que si Harry sentía la magia de la varita, sabía en verdad que no era su varita - por favor Harry este no es el comportamiento que debes tener.

Harry sintió como la magia de la casa Peverell despertaba por completo dentro de él, como sentía gracias a esa magia a todo el ministerio, cada persona que paseaba por sus pasillos, cada empleado haciendo su labor. Incluso sintió como varios aurores ingleses leales a Dumbledore intentaban ayudar al hombre, pero al momento la magia de Harry los detuvo para sorpresa de todo el mundo ante el poder que mostraba el muchacho.

- Creo señora Bones que entre los aurores hay algunos que no respetan las reglas.

- Eso parece señor Potter - Amelia hizo una señal y los aurores internacionales aparecieron - que todos a los que ha mencionado la señorita Weasley sean detenidos para ser interrogados, también serán detenidos los aurores que han intentado ayudar a Dumbledore.

Dumbledore vio que todo estaba perdido, sin varita no podía hacer nada, miro a Harry ya que necesitaba respuestas.

- ¿Cómo lo has hecho?

- Crees que estaba ciego a tus mentiras Dumbledore, a tus manipulaciones, has intentando controlar al último Peverell y por eso serás duramente castigado.

- No eres el último Peverell, Voldemort también es heredero de la casa Peverell.

- Voldemort esta muerto, sus anclas destruidas - dijo señalando la cicatriz para que Dumbledore entendiera que decía la verdad - tengo en mi poder no solo el anillo de la familia Peverell, sino las tres posesiones de cada uno de los hermanos.

Harry dijo eso haciendo entender a Dumbledore que él era el maestro de la muerte, que poseía las tres reliquias de los hermanos Peverell. El viejo abrió los ojos sorprendido ante la revelación que acababa de hacer Harry. Si eso era cierto Harry era el maestro de la muerte y su poder sería mucho mayor del que había vaticinado, nunca deberían haber ido contra él de esa manera pero de alguna manera Harry había escondido su verdadero poder, eso quería decir que durante el año había estado al tanto de todo lo que había intentado. Pero ya era tarde, sintió como dos aurores usaban esposas mágicas para que no pudiera usar su magia de ninguna manera, vio como Molly, Hermione, Ron y aliados suyos eran encadenados, solo esperaba que Severus no fuera arrestado para que el hombre pudiera ayudarlo.

Snape ignorante a lo que sucedía en el ministerio salía de su sótano secreto donde había estado divirtiéndose con varias esclavas, al no tener ya a Granger tenía que utilizar a sus otras esclavas. En ese momento sintió como las barreras de su casa caían de golpe, como si alguien fuera a atacarlo y al momento se vio rodeado por media docena de aurores apuntándole con sus varitas.

- Severus Snape, esta bajo arresto por preparación de pociones ilegales, ríndase y nadie saldrá herido.

Snape no dio opción y rápidamente ataco, pero no le sería tan fácil, aquellos no eran aurores ingleses poco capacitados por la deficiente educación del país, aquellos eran aurores extranjeros expertos y al cabo de medio minuto tenían inmovilizado al hombre. Tres aurores inspeccionaron la casa descubriendo a las mujeres cautivas, parecía que Snape tendría más secretos que revelar.

Fueron varios días intensos en el ministerio, días de duro trabajo, iban a dos juicios por día usando veritaserum puro para interrogar a los imputados. Pero con cada interrogatorio, con cada verdad se veía la verdad sobre Albus Dumbledore, no el héroe que acabo con Grindelwald, no el hombre del que se decía que era el único al que Lord Voldemort temía, sino el de una persona manipuladora, capaz de cualquier cosa para conseguir sus fines. Todos los interrogados hablaban con Dumbledore presente, el hombre veía con cada pregunta como todos sus planes eran sacados a la luz, como años de planificación se desmoronaban en cuestión de días debido a que cada persona que tenía planes con él divulgaba toda la verdad. Pero cuando Snape fue interrogado ya fue la hecatombe, divulgo sobre como tomar la marca tenebrosa que la excusa de la maldición imperius no era real, allí delante estaba el hombre que había dado la información a Voldemort que había llevado a que el mago oscuro atacara a Harry Potter, pero a pesar de su supuesto arrepentimiento sus crímenes tras supuestamente haberse reformado eran innumerables, todo el mundo miro a Hermione Granger cuando se descubrió lo que había hecho bajo las ordenes de Snape, los padres de la joven que estaban allí al instante repudiaron a su hija.

- Desde ahora repudiamos a nuestra hija.

- ¡Como os atrevéis! - salto Granger - os deje vivir, deje que vuestras miserables vidas y así me lo pagáis.

Dan Granger dio una sonora bofetada a su hija que cayo al suelo sorprendida, su padre que nunca le había puesto la mano encima, ahora le daba una bofetada delante de una sala llena de gente.

- Prefiero estar muerto que saber que tengo una hija que es una prostituta de mierda, que causa daño a las personas solo por sus ambiciones.

Los padres pidieron salir de la sala, Hermione llamaba a sus padres con lágrimas pero de poco le sirvieron, los señores Granger renegaron completamente de su hija. No solo eso, Hermione más tarde se entero de que sus padres pidieron ser hechizados para no tener recuerdos de su hija y que les ayudasen a instalarse en otro país, además, antes de ser hechizados hicieron varias llamadas para que todos los logros académicos de la joven en el mundo muggle fueran borrados. Eso fue un duro golpe a la muchacha ya que todo lo que había hecho era por sus estudios y logros.

Hermione no se recupero de sus disgustos cuando fue interrogada y se supieron todos los secretos de la muchacha, durante una hora la joven derramo todos los secretos que sabía, todas las manipulaciones que había cometido en nombre de Dumbledore y de sus ambiciones, incluso como veía a diferentes personas. Cuando Ron Weasley escucho ser llamado de la chica que le gustaba ser un inútil y un inepto se quedo si habla.

- De momento vamos a parar - hablo Amelia Bones - el siguiente juicio será el último en el cual será interrogado Albus Dumbledore.

Harry se levanto para salir a comer algo pero Molly Weasley intentando soltarse de las ataduras de los aurores lo increpo.

- Pagaras por esto, pagaras por traicionarnos, por traicionar a la luz que representa Dumbledore.

- La luz, ¿acaso la luz ignora las voluntades de unos padres? ¿acaso la luz suministra pociones para controlar a la gente? usted y Dumbledore no son la luz, en realidad son simple escoria que deberían ser encerrados por el bien del mundo.

- ¡No hables con mi madre así! - grito Ron pero un movimiento de varita de Harry lo silencio.

- Y hay tenemos al otro, una persona que para tener algo de cerebro se tendrían que juntar cien como él, eres un ignorante, tu viste hace años que nunca busque la oscuridad cuando me mire en el espejo de Oesed, cuando mi mayor deseo era tener una familia, nunca he buscado la fama y la gloria, al contrario que tu, que en el espejo solo te veías superior a los demás.

De poder hablar Ron hubiera despotricado contra Harry, pero de nada le sirvió patalear, fue llevado a las celdas, tras ser interrogado Dumbledore se decidirían los castigos para cada uno de los imputados e interrogados.

Hicieron falta tres horas para sacar a Dumbledore todos los secretos que escondía, fue un interrogatorio largo, con cada palabra del viejo se veía todo lo que había ocasionado por su llamado bien supremo, la imagen que el hombre se había labrado durante años, se había destruido en cuestión de días. Sus crímenes eran inmensos. Harry se levanto, cuando el interrogatorio terminó fueron llevados de nuevo a sus celdas donde se dirigió al viejo.

- ¿Estas satisfecho Dumbledore? el daño que has causado, el dolor que has provocado ¿es eso lo que querías?

- Solo buscaba el bien supremo, tus padres estarían horrorizados en lo que te has convertido, ellos eran personas que comprendían el sacrificio.

- ¿De veras? - una buena táctica con la que intentar influir a Harry, querer usar el recuerdo de sus padres - veamos que piensas ellos.

Con un movimiento de varita Harry convoco el cuadro de la pareja Potter, Dumbledore palideció ya que no sabía que ese cuadro existía.

- James, Lily.

- Cállate viejo - hablo James - eres la escoria entre las escorias, el dolor que has causado a mi hijo y a la gente te será devuelto con creces.

- Pero no solo eso, al mandar a nuestro hijo con mi hermana, al evitar que supiera su herencia has podido provocar una gran catástrofe que estoy seguro de que nadie te perdonara.

- ¿Qué queréis decir?

- Lo que quieren decir es que mi madre no era hija de muggles, ella fue adoptada por los Evans.

- Convocaste salas de sangre que eran ilegales - hablo Lily - pero no solo eso viejo, es hora de que sepas la verdad de nosotros del linaje de Harry.

- Debes saber que la familia Potter es una de las cinco familias FAE del mundo mágico ingles.

- ¡Que!

Así es, pero no solo los Potter, mi madre también es FAE, ahora piensa en lo que hubiera pasado si no hubiera descubierto mi herencia.

- ¿Qué tipo de FAE? - pregunto Dumbledore aterrado.

- Incubo, ¿ahora piensa que hubiera pasado con Ginny Weasley?

Dumbledore no dijo nada, al igual que los otros presos, Ginny Weasley hubiera muerto si Harry hubiera tenido relaciones con la muchacha sin saber su herencia. Molly comenzó a llorar al ver que había estado a punto de mandar a la muerte a su propia hija.

- Debo irme, debo pensar en el castigo que os será impuesto.

- ¡Tú no decides nuestro castigo Potter!

- Te equivocas Ron, tengo el control del Winzegamot como heredero Peverell, yo decido lo que debo hacer con vosotros.

Harry salió de allí tras devolver el cuadro de sus padres a la bóveda Potter, Dumbledore entonces comprendió que todo lo que Harry había hecho era para hacerles caer, el motivo por el que no le afectaban los perfumes de amor, como sabía cada movimiento, si sabía del poder de los Peverell, también sabría del poder como poseedor del los títulos de dos de los fundadores y tenía control completo sobre lo que pasaba en el castillo.

- Bien hecho Harry - dijo en voz baja resignado a su suerte - bien jugado.

Harry regreso a una habitación donde decidiría que hacer con los culpables, a los mortifagos se les tenía pensado mandar a través del velo de la muerte ya que aunque Voldemort se había ido no quería que otro mago oscuro tuviera en el futuro siervos como los mortifagos. Pero para los traidores tenía algo diferente pensado, algo que les daría a entender su verdadero poder.

En ese momento la puerta del despacho se abrió por donde entro Lucius Malfoy.

- Buen trabajo señor Potter.

- En parte gracias a usted, sin la información que me dio no hubiera podido detener a Voldemort.

- Me queda poco tiempo, debido a que se ha descubierto lo de la imperius seré mandado a través del velo.

- Lo se.

- No quiero piedad, pero solo quiero que mi esposa y mi hija estén bien cuidadas.

- Señor Malfoy, le aseguro que cuidare de las dos, nunca les faltara de nada.

- Gracias por sus palabras señor Potter, ahora se que no tengo que preocuparme.

Malfoy salió entonces de la sala, Harry sabía que se iba a despedir de su mujer y su hija, al menos eso debía hacerlo, sin ese hombre quizás no hubiera podido derrotar a Voldemort. Decidió pasar el resto de la tarde planeando cada unos de los castigos, para Dumbledore, Ron, Molly, Hermione, Ginny y Snape, los otros serían enviados por el velo o encerrados en Azkaban, pero para los principales culpables usaría su poder como sabía de sangre para que tuvieran un castigo adecuado.

Decidió con calma los castigos, saco su libro de sangre para tener todo listo ya que lo usaría delante de ellos, que vieran lo que les esperaba, pero eso sería el día siguiente ya que usaría mucha magia y quería estar descansado.

Cuando el día siguiente llego Harry estaba en el despacho sentado, a su lado un frasco con su sangre y delante de él una pluma y el libro con el que decidiría el destino de los traidores. Cuando entraron los seis todos tenían miradas de odio contra Harry, salvo Dumbledore que era de resignación de derrota.

- Es hora de que sepan su castigo.

- ¡Jamás acataremos lo que nos digas!

- Grite lo que quiera Molly, pero esto se ha acabado - dijo Harry mostrando su libro de sangre - ¿saben lo que esto?

- Como si una mierda libro nos importara - dijo Ron.

- Este libro es mi herencia, mi poder, es parte de mi otra parte FAE, la parte heredada de mi bisabuelo, un hombre que se llama Fitzpatrick McCorrigan.

- Un don nadie seguro, como tu Potter al igual que tu padre.

Harry decidió ignorar a Snape y siguió hablando.

- Trick que es como prefiere que le llamen tiene otro sobrenombre, un nombre que da titulo al hombre que acabo con las guerras de clanes FAE hace mil años, un hombre que puede decidir el destino de la misma manera que yo voy a imponer sus castigos.

- No, no puede ser - Dumbledore estaba aterrado mas allá de lo que nunca nadie lo había visto, el viejo director sabía a que se refería Harry - ¿tienes dos habilidades FAE?

- Así es, mi segunda habilidad FAE es la que decidirá su castigo, soy un sabio de sangre.

Solo Ron ignorante decidió hablar, sin tener como siempre idea de lo que decía.

- ¡Que más nos da! ¡No puedes hacernos nada!

- Pues tú serás el primero en entenderlo Ron, eso si nadie podrá hablar sobre mis habilidades.

Harry entonces cogió pluma y tras mojarla en sangre comenzó a escribir el castigo de Ron diciéndolo en voz alta.

Ron Billius Weasley Prewett será castigado perdiendo toda su magia y sus apellidos, además, como castigo a su gula cada comida que coma le sabrá a ceniza. Pasara el resto de su vida en la prisión de Azkaban.

Una luz ilumino a Ron que noto como lo dicho por Harry se hacia verdad. El joven aterrado no sabía que hacer y se puso de rodillas delante de Harry.

- No por favor, no puedes, deshazlo, te lo ruego.

- Es tu castigo, es hora de los siguientes.

El siguiente fue a Ginny Weasley, la joven iba a pagar lo que había hecho con creces.

Ginebra Molly Weasley Prewett será castigada perdiendo toda su magia y sus apellidos, además, por sus delitos será entregada a los FAE de las sombras donde será esclavizada para ser usada como esclava sexual hasta su muerte. Por último dentro de su mente sabrá quien es cada mujer que este Harry Potter.

Ginny abrió los ojos con sorpresa cuando sintió como lo escrito por Harry se hacia realidad.

- Tú que buscabas tus logros mediante el sexo serás la otra parte de la ecuación, serás tú la utilizada.

- ¡No!

- ¿Por qué no Ginny? ¿acaso no es como me pensabas utilizar? es lo que te mereces.

La joven se calló, sabía que era cierto, que habían querido utilizar a Harry a su antojo, pero dentro de ella había aun algo que deseaba al muchacho.

- La siguiente la señora Weasley.

Harry con calma se puso a escribir ante los ojos aterrados de la mujer.

Molly Weasley Prewett será castigada perdiendo toda su magia y sus apellidos, además, no podrá acercarse a su marido o a ninguno de sus hijos y las familias de sus hijos a más de dos kilómetros de distancia. Su castigo será durante diez años ayudar en la limpieza del callejón Diagon sin magia, tras eso será enviada a Azkaban hasta su muerte.

Sus hijos, ella que había hecho todo por sus amados hijos, ahora no podría protegerlos como siempre había hecho.

- ¡Lo pagaras Potter! ¡Te puedo asegurar que me vengare de ti!

- Me gustaría verlo, debido a que las leyes de sangre están vigentes, creo que deberías dar un último adiós a tus hijos.

Era cierto, notaba como quería acercarse a sus hijos pero algo le hacia alejarse, el poder de Harry la estaba alejando de allí.

- ¡Hacérselo pagar! ¡que sepa que no puede ganar!

Molly salió por la puerta donde un auror la llevo a su destino, Ron y Ginny querían haber ido a abrazar a su madre, pero de nada hubiera servido. Harry hizo que dos aurores se llevaron a los dos antiguos Weasley ya que no quería que siguieran importunando.

- Es hora de los tres últimos.

- ¿Qué tienes planeado para nosotros Harry? - pregunto Dumbledore.

- Ahora lo verán, el que sigue es Snape.

Harry comenzó a escribir ante la mirada desafiante de Snape.

Severus Tobías Snape Prince, serás castigado con la perdida de tu magia, además, por tus actos de esclavitud serás entregado a los FAE de las sombras donde serás sometido a experimentos y torturas hasta que tu cuerpo no pueda más y caigas muerto.

Snape se levanto para intentar atacar a Harry pero el joven se levanto y desplegó su poder. Un poder radiante, un poder que el deseaba, que no podía estar en las manos de un mocoso malcriado como el decía.

- Acabare contigo Potter, algún día acabare contigo.

De un movimiento de varita Harry hizo desaparecer al hombre, cuando Snape abrió los ojos vio que se encontraba en unas mazmorras y junto a él Ginny Weasley siendo ya objeto de varios actos sexuales, entendió que estaba en una mazmorra del mundo FAE. Vio como dos figuras se acercaban a él con hierros ardiendo, su suplicio iba a ser tan mortal como el que había causado a sus victimas.

Albus Dumbledore veía como poco a poco sus aliados, la gente que había estado a su lado iba siendo duramente castigada por Harry, solo quedaban él y la joven Granger, no le gustaba, tenía el presentimiento de que por algún motivo era el siguiente. Lo supo cuando Harry comenzó a escribir el siguiente castigo.

Albus Wulfric Percival Brian Dumbledore serás castigado con la perdida de tu magia y de tus títulos, además, serás encerrado en Azkaban hasta tu muerte y durante todas las noches tendrás pesadillas sobre la muerte de tu hermana Ariana y todo lo que has perdido.

Dumbledore se levanto aterrado mientras la luz que indicaba que lo escrito por Harry, se hacia verdad. No se esperaba un castigo tan cruel, se esperaba lo de Azkaban, pero saber que Harry conocía su mayor miedo era algo que no podía llegar a entender.

- ¡Harry no!

- Es Lord Peverell para ti Dumbledore, sufrirás lo que te queda de vida por los años de sufrimiento que me has causado, no solo por mi, sino por Sirius, por Evony, por la familia que me debería haber criado, por mis padres, por cada persona que has intentado manipular en nombre del bien mayor.

Un movimiento de varita envió al hombre a Azkaban, ya solo quedaba Hermione, la persona que esperaba que nunca le hubiera traicionado, en la que confiaba.

- ¿Qué me vas a hacer?

- Te quería como a una hermana - dijo Harry sorprendiendo a Hermione, no solo por las palabras sino por el tono de voz de pesar - desde que nos conocimos creí que eras mi apoyo, tenías todo lo que yo quería, una familia severa cierto, pero que te amaba, no tener que esconder tu inteligencia, ser respetada por ser quien eras, no por un estúpido titulo dado al nacer, solo espero que tu castigo te haga ver lo que has perdido. Harry entonces se puso a escribir.

Hermione Jane Granger serás castigada con la perdida de tu magia y de tus logros, trabajaras en la biblioteca de Hogwarts como ayudante de la bibliotecaria pero no podrá leer ninguno de los libros de ella o libros que lleven los alumnos. Además será la esclava de Harry James Potter hasta que decida liberarla.

Hermione vio aterrada como la luz cubría su cuerpo, haciendo que todo lo escrito por Harry fuera real, no tenía magia, no tenía familia, no tenía nada.

- No Harry, por favor, ten piedad, no puedes.

- Es mi decisión, al igual que tu tomaste la tuya de traicionarme, ojo por ojo Hermione, ahora te llevaran a Hogwarts donde McGonagall será informada de tu nueva situación.

Dos aurores entraron y se llevaron a la muchacha que seguía gritando a Harry, ahora tenía que volver a Hogwarts para hacer determinados cambios, tras mandar varias cartas decidió volver al colegio. Cuando llego concertó una reunión con todos los profesores del colegio.

- Gracias por venir, deben saber que Dumbledore ha sido enviado a Azkaban por crímenes.

Durante media hora Harry tuvo que explicar los sucesos del juicio y como tras en interrogatorio de Ginny Weasley se habían descubierto la verdad detrás de Dumbledore, también Harry explico el motivo de la detención de Alastor Moody revelando la identidad de la persona que lo suplantaba, el verdadero Moody estaba en San Mungo siendo tratado por su secuestro.

- Tenemos que sustituir a varios profesores, me imagino que la profesora McGonagall será nombrada directora por lo que necesitamos un nuevo profesor de transformaciones, también un profesor de DCAO y nombrar al nuevo jefe de la casa Gryffindor.

- Harry - hablo Casiopea - mi madre se puede encargar de dar transformaciones, tuvo de las notas más altas de su generación en la materia.

- Cierto - dijo McGonagall - Narcisa es una de las mejores alumnas que he tenido, será una gran profesora.

- Me parece correcto, creo que para DCAO le podemos pedir a Amelia Bones que nos mande a algún auror.

- Como nueva directora estoy de acuerdo.

- Ahora ya solo queda una cosa por hacer, como soy el dueño del castillo quiero implementar varios cambios y realizar varias acciones para mejorar la enseñanza entre estas paredes.

- ¿Cuáles serían esos cambios?

- Lo primero es que el profesor Binns descanse en paz completamente, lamentablemente su forma de enseñar deja dormidos a los alumnos, además, como solo se centra en las guerras de los goblins el temario es muy cerrado.

El fantasma entonces comenzó a flotar sintiéndose libre de sus ataduras en la tierra de los vivos.

- Bien otro cambio en el profesorado va a ser la sustitución de la profesora Trelawey.

- ¡No puedes!

- Si que puedo profesora, usted en el grado de videntes es de grado menor no es consciente de las profecías que realiza, pero no es por eso, es por su comportamiento asustando a los alumnos anunciando la muerte de uno de ellos cada año, sus métodos de enseñanza se basan en buscar desgracias asustando a los alumnos, puede que la adivinación no se fiable en determinados casos, pero usted no es indicada para enseñar.

Las palabras de Harry fueron frías, llenas de sabiduría y de poder, la mujer estaba atemorizada nunca antes nadie le había hablado así.

- He contactado con el consejo de videntes, en unos días vendrá alguien a sustituirla y para encargarse de usted.

La mujer se sentó enfadada pero si el consejo de videntes estaba avisado no podía hacer nada, solo esperaba que entendieran su forma de enseñar.

- Bien, ahora el siguiente cambio - Harry se dirigió a Hagrid que aun estaba procesando lo que había pasado con Dumbledore - Hagrid, eres un buen hombre y debo reconocer que las criaturas que te gusta enseñar son útiles para conocer el mundo mágico, pero creo que deberías especializarte solo en criaturas de nivel EXTASIS, los otros cursos los puede dar otra persona para no poner en peligro a los alumnos con criaturas peligrosas.

- Entiendo Harry, me parece bien.

Fue una larga reunión, donde se introdujeron nuevas reglas para los alumnos, para evitar insultos raciales de ambos tipos tanto a hijos de muggles como a sangre pura, reactivo salas ya olvidadas, aulas en desuso, tanto daño que había causado Dumbledore desde que había sido director. Las nuevas reglas se pusieron en los tablones de cada sala común, estaba deseando conocer la reacción de muchos Slytherin cuando supieran que otra vez les coartaban su libertad de insultar a los que no eran sangre pura.

Estaba cansado, necesitaba recuperar fuerzas y tenía a alguien en mente, sería un buen castigo para Ginny que sintiera con quien se iba a recuperar, con quien se iba a divertir. Fue a uno de los cuartos al lado de la biblioteca y toco a la puerta la cual se abrió al momento.

- Que haces aquí - salió Hermione con los ojos rojos de haber estado llorando.

- Y yo que venía a saber como estabas Hermione, que voz tan fría.

- Eres un maldito, te haré pagar lo que has hecho.

Harry toco el rostro de la muchacha, de repente la joven se sintió excitada de una manera que nunca había estado.

- Sabes Hermione, ahora no solo vas a ayudarme a recuperarme un poco, sino que nuestros actos los va a conocer Ginny.

- No, no puedes - dijo Hermione retrocediendo a duras penas - te lo impediré.

- No lo creo, tu cuerpo ya empieza a sentir los efectos de mi tacto, soy incubo Hermione y tu esta noche vas a saciarme.

Hermione quería impedirlo, pero había algo que se lo impedía, no podía hacer nada, vio como Harry se acercaba a ella y con un beso se sintió excitada, un simple beso la estaba volviendo loca. En ese momento la energía paso a Harry alimentado a su ser, Hermione sentía como cada vez estaba más agotada, creía que Harry la iba a matar pero tras unos segundos el joven se separo de la que fue su amiga.

- Va a ser muy divertido - Harry realizo un movimiento con su mano y ambos quedaron desnudos, Hermione se sorprendió ante el poder de Harry - vamos Hermione, es hora de que sientas lo que querías para tu amiga.

Hermione entra la sorpresa y la excitación apenas se movió, pero de pronto sintió como Harry la abría de piernas y la comenzaba a penetrar con suavidad.

- Delicioso, me alegra que los efectos de la poción te hayan durado tanto tiempo, ya que ahora no estas bajo ella seré en verdad el primero y no podrás cambiar eso.

- No, por favor no - la muchacha intentaba rogar entre el placer que sentía, nunca se lo habían hecho tan suave y eso le encantaba y a la vez le molestaba por ser Harry quien se lo estuviera haciendo - por dios, para ya.

- Si acabamos de empezar, además, ahora ya no estoy usando mis habilidades de incubo, la excitación que sientes es cosa tuya, esta claro que eres una verdadera ramera que necesita que la penetren cada día para sentirse satisfecha.

- No, yo no soy así.

- Eso no es lo que me dice tu coño húmedo, estas excitada, no lo niegues Hermione, si quieres que pare admite que estás disfrutando como nunca antes lo habías hecho, quiero que lo digas de tal manera que me hagas disfrutar.

- ¡Vale! ¡cierto! ¡me esta encantando que me folles! ¡nunca había disfrutado tanto!

- Eso lo que quería escuchar, pero no hacía falta gritar.

Harry saco el pene del interior de Hermione que creyó todo terminado, pero para su horror Harry le dio la vuelta y puso la punta de su pene en la entrada de su culo.

- Esto te lo hizo Snape, pero conmigo va a ser diferente.

- No, no quiero, para por favor.

- Claro que quieres, estas chorreando por delante y te voy a dar el mismo placer por detrás.

Harry fue suave, lentamente, haciéndola estremecerse fue poco a poco metiendo su pene dentro del estrecho culo de la joven, entrando poco a poco Hermione cada vez estaba más excitada, eso no debía ser así, pero no podía contenerse.

- Estás lista Hermione, voy a terminar ya, voy a eyacular dentro de ti como nunca antes nadie lo ha hecho.

- Hazlo, joder, termina ya - dijo Hermione resignada a su destino - fóllame como quieras.

Harry sonrió ante esas palabras y tras varias embestidas rápidas expulso todo su semen dentro de la muchacha. Tras eso la paso una poción para que se la bebiera.

- Gracias por todo Granger, estoy seguro que ahora mismo Ginny estará furiosa contigo por haberte abierto de piernas para mi, cuando ella sufre cientos de vejaciones.

Era cierto, lejos de allí Ginny había sabido que quien debía haber sido suyo había tenido relaciones sexuales con la que era su mejor amiga. Se sintió furiosa durante unos segundos lo que le ayudo poco, ya que al momento volvió a ser objeto de varias vejaciones.

Hermione se coloco la ropa como pudo, ahora no podía usar ni si quiera una varita, tenía que vestirse de manera normal. Vio como Harry como con un movimiento de mano se vestía completamente y solo pudo sentir envidia ante el poder del joven.

- Recuerda esto Hermione - dijo Harry antes por salir por la puerta - te lo has buscado tu sola, eres mi esclava y haré contigo lo que quiera, pero no voy a ser Snape, debes saber que todas mis ordenes permanecerán en secreto a no ser que yo te diga lo contrario, me refiero a todo lo que hagas para mi ¿entendido?

- Si.

Cuando Harry salió y cerro la puerta la joven se tumbo llorando, ya no le quedaba nada, pero tenía clara una cosa, estaba segura que de alguna manera la gente se daría cuenta del error que habían cometido con Harry, ya que veía lo que temía Dumbledore, que el joven sería demasiado poderoso y se convertiría en oscuro, la mente de la muchacha apenas tenía solución. Harry regreso a su habitación donde se tumbo en la cama el día siguiente sería convulso y quería estar ahí a primera hora.

Tal y como dijo Harry el día siguiente fue convulso, los periódicos informaban de los castigos y los culpables descubiertos a raíz del juicio de Ginny, lo único que no salía eran los castigos que Harry había impuesto como sabio de sangre, pero todo lo demás salió a la luz. Los alumnos cuyos padres habían sido enviados a través del velo estaban furiosos y además ahora les coartaban lo que ellos pensaban era su libertad con las nuevas reglas, en verdad eran pocos alumnos, se trataba del grupo de Malfoy. Llegaron al salón comedor donde Harry se encontraba junto con casi todos los alumnos y el resto de profesores, los docentes sabían que ese grupo iba a ocasionar problemas y querían atajarlo de raíz. Pero quien hablo fue Pansy Parkinson dirigiéndose a Harry.

- ¡Potter! - grito Parkinson - ¡te desafió a un duelo como heredera de la casa Parkinson en representación de Draco y las casas que has expulsado a través del velo de la muerte!

- Yo Harry James Potter acepto el duelo y como soy el desafiado puedo elegir el modo de batirnos.

- ¿Qué tipo de duelo quieres? - dijo Pansy ya no tan convencida de lo que había hecho, no sabía que tendría preparado Potter.

- Te desafió a un duelo de magia y espada usando todas nuestras habilidades, el desafió será a muerte ¿aceptas? ¿si es así quien será tu segundo?

- Acepto y elijo como segundo a Draco.

- Yo elijo entonces como segunda a Susan Bones heredera de la casa Bones.

Susan sonrió, ese combate sería fácil, su despertar al igual que el de Neville había sido durante las navidades, además, sus estilos de lucha se complementaban a la perfección.

Draco estaba eufórico, por fin le demostraría a Potter su poder, pagaría por todo y se quedaría con sus títulos.

Los profesores prepararon el centro del salón para el duelo, establecieron una barrera para impedir que la gente interviniese o que los hechizos afectasen al público, se dijo que se podían quedar pero que tuvieran en cuenta que el combate era a muerte. Se aviso a los familiares de los alumnos que iban a luchar, por Harry se presento Sirius, por Susan estaba Amelia, se encontraba la madre de Pansy y la madre y hermana de Draco, estas dos últimas para ver el que sabían que iba a ser el final de Draco.

Los cuatro alumnos se prepararon para el combate, Harry llevaba en una mano la espada de Gryffindor y en la otra la varita de sauco, Susan llevaba en una mano su varita y la espada familiar de la casa Bones. Por su parte Pansy solo llevaba su varita, su padre nunca la había educado en el arte de la esgrima, pero Draco si llevaba espada y varita, la espada había tenido que ser normal al no tener acceso a los objetos de su familia. Como juez del duelo sería el profesor Flitwick el cual dio por iniciado el duelo.

- ¡Expelliarmus! - grito con fuerza Pansy y siguió lanzando hechizos - ¡Reducto! ¡Impedimenta!

Harry simplemente uso la espada para desviar los hechizos sin esfuerzo y lanzo un hechizo que Pansy esquivo a duras penas ya que fue veloz y no sabía cual era ya que Harry había usado magia no verbal.

- Ríndete Pansy, si no es así la línea Parkinson terminara contigo.

- Te matare Potter - la joven siguió lanzando hechizos inútilmente por lo que Draco tuvo que intervenir o perderían - ¡Crucio!

La maldición imperdonable salió de la varita del muchacho pero Harry simplemente la desvió con su espada. Draco estaba a punto de lanzar otro hechizo cuando sintió como algo lo apuñalaba por la espalda, vio como Susan estaba detrás de él atravesando su costado, pero al momento en un borrón la muchacha volvió detrás de Harry. Pansy grito a la muchacha.

- ¡Maldita! ¡monstruo de mierda!

En ese momento la magia de Harry se encendió al máximo, una magia que sentían todas las personas del castillo, un poder tan grande que pocos habían sentido.

- ¡Crees que somos monstruos! ¡Te voy a enseñar lo que es un monstruo entonces!

A gran velocidad Harry se acerco a Pansy y cogiendo su rostro empezó a absorber toda su energía lo hizo de tal manera que su rival quedara con un hilo de vida, estuviera a punto de morir, pero no sería una muerte dulce, en ese momento Susan se movió en un parpadeo a su lado alzo su espada y corto la cabeza de la muchacha. Todos vieron como la dulce Susan Bones decapitaba a su enemiga sin piedad. Draco en ese momento se levanto como pudo y dirigió su varita hacia Harry, pero el muchacho atento a su adversario lanzo un hechizo de corte a su cuello, normalmente el hechizo haría un pequeño corte, pero entre el poder de Harry y la falta física de Draco su cabeza rodó al lado de la de Pansy. El duelo acabo, algunos alumnos de Slytherin hijos de mortifagos esperanzados de la derrota de Potter se dieron cuenta de que nada podían hacer contra él. Su poder era demasiado grande.

La directora se llevo a la madre de Pansy junto a Narcisa y Casiopea, en verdad las dos últimas les dolía la muerte de Draco, pero sabían que su destino si no era ese sería algo peor.

Harry fue a su habitación pero en un pasillo fue encarado por Hermione.

- ¡Que has hecho! ¡Habéis asesinado a dos personas!

- Ven conmigo.

Hermione siguió a Harry sabiendo que era una orden, fueron a una habitación donde Harry pidió a la muchacha que se sentara.

- Ahora dime que he hecho de malo cuando yo he sido el desafiado.

- Pero los has matado.

- Me estaba defendiendo Granger, ¿o hubieras preferido que yo hubiera sido el muerto?

- No claro que no, pero matar esta mal.

- Tu estupidez no deja de sorprenderme Granger, ¿acaso no se mataban en la primera guerra mundial? ¿en la segunda guerra mundial? ¿en la primera guerra contra Voldemort? son los pensamientos de gente como Dumbledore lo que hizo que se tuvieran tantas perdidas, si en vez de solo aturdir se hubiera acabado con los mortifagos muchas bajas se hubieran evitado.

Hermione no sabía que decir, una parte de ella sabía que aquello era verdad, pero Dumbledore siempre creía en las segundas oportunidades, lo que hacia Harry estaba mal y debía entender que el antiguo director era más sabio que él por lo que debía enmendar lo que había hecho.

- Dumbledore sabe lo que hace, el es mayor y más inteligente que tu.

- ¿Ese es tu razonamiento por el que debería obedecer a Dumbledore? - la muchacha asintió a la pregunta de Harry - entonces con ese razonamiento también la gente debería haber seguido a gente como Hitler, ellos decían que solo buscaban el bien común para su pueblo, pero mira lo que provocaron.

- ¿Cómo te atreves a comparar a Dumbledore con Hitler? el director es un buen hombre que se preocupa por la gente.

- Y Hitler solo buscaba lo mejor para Alemania, pero eso no deja que sus métodos eran el control de la libertad de la gente, si no estabas con ellos eras culpable, en el caso de Dumbledore quien no seguía su filosofía era oscuro, como se dice de los Greengrass aunque nunca apoyaron a Voldemort y a ningún mago oscuro.

Hermione no sabía que decir las palabras de Harry parecían estar llenas de razón, pero gracias a Dumbledore el mundo mágico había estado en paz, era al director a quien había temido Voldemort, era gracias a él que el mago oscuro había sido detenido.

- No me harás cambiar de opinión Potter, solo espero que Dumbledore se recupere para ponerte en tu lugar.

- Seguramente Dumbledore muera dentro de poco, si ha vivido tanto manteniendo tan inmenso poder es debido a que usaba la magia del castillo para fortalecerse, cuando le quite su magia toda ese poder regreso a Hogwarts.

- ¡Mientes!

- Sabes perfectamente que no lo hago, pero ahora te tengo que dejar, a cambio de que luchara conmigo Susan quería sentir lo que tú anoche, pero ella va a disfrutar de verdad.

- ¡Cerdo!

- En realidad me considero un amante sensacional, no solo Susan, también Daphne, Fleur hay más, pero al contrario que tu no me gusta presumir de mis logros, pero ahora vuelve a tu trabajo y no hablaras de ninguna manera de la conversación que hemos tenido.

Hermione salió de la sala, teniendo que ir a una mierda de trabajo que odiaba, tantos libros a su alcance y no podía leer ninguno de ellos, tanto conocimiento que podría usar para recuperar su antigua vida, pero no podía hacerlo debido a las leyes de sangre de Harry Potter.

Harry salió de la sala, en verdad no iba a estar con Susan pero era una mentira para Granger, quería verla sufrir, que se creyera que su amiga Ginny sufriría por sus relaciones.

El resto de las vacaciones de navidad pasaron tranquilas, todo lo tranquilas que se podían esperar, el colegio aun estaba algo convulso por los recientes acontecimientos, algunos alumnos miraban con respeto a Harry, otros con miedo, no sabían que pensar, los actos de los juicios y la muerte de Draco Malfoy eran muchas cosas a tener en cuenta.

Mientras Harry durante esos días para ayudar a la directora McGonagall le explicaba como funcionaban las salas de Hogwarts, le ayudaba con el papeleo y en las reuniones del colegio y de la junta de gobernadores, el muchacho estaba impresionado de la cantidad de trabajo que tenía la dirección de Hogwarts.

En las mazmorras FAE de las sombras Ginny Weasley estaba descansando de las infames vejaciones a las que era sometida, vio a su lado completamente mutilado a Snape, increíblemente vivo, había visto los daños que ocasionaban al hombre cada día y como cada noche le daban una poción que restauraba sus heridas, era sorprendente que conservase su cordura y su deseo de vengarse de Harry. Un leve dolor le hizo volver a la realidad, vio como de su vagina corría un pequeño hilo de sangre que acabo en varias gotas en el suelo, había sido desgarrada vaginalmente por sus torturadores y aun no estaba curada del todo. Desde que había empezado su estancia en aquella prisión había sido penetrada brutamente por el coño y la boca, la habían azotado, su cuerpo y sobre todo su boca había sido usada como el retrete de sus captores, el ano aun no se lo habían tocado pero sabía que era cuestión de tiempo, entre sus captores y sentir como Harry se divertía con varias mujeres deseaba entre la muerte y la venganza. En ese momento en las mazmorras una figura entro inadvertida y acabo con la vida del único guardián, Ginny vio aquello y observo que se trataba de una mujer de pelo rubio, tenía la mirada de alguien de haber matado durante mucho tiempo.

- He venido a por ti Ginny.

- ¿Quién eres?

- Eso ahora no importa - dijo la mujer quitando los candados de los pies y las manos de la muchacha - solo importa que te necesito para acabar con Harry Potter.

- ¿Eres aliada de Dumbledore?

- No, luego te explico, debemos salir de aquí cuanto antes.

Evitaron a los guardias fácilmente, se notaba que la mujer conocía el lugar, como si hubiera estado allí antes, tras eso salieron a la superficie y tras subir a un coche Ginny se quedo dormida. Descanso por primera vez desde que había sido presa, solo esperaba que lo que estaba pasando no fuera un nuevo castigo de Harry. Cuando la muchacha abrió los ojos se encontraba en una extraña sala, llena de artilugios que nunca había visto, intento levantarse pero la mujer que la rescato se lo impidió.

- Aun no estas recuperada, debes descansar.

- ¿Quién eres?

- Mi nombre es Tamsin, soy una FAE de las sombras.

- ¿FAE? ¿como Harry?

- De otra especie pero si, lo primero que debes saber es que no soy amiga de Harry Potter, en verdad tengo la misión de acabar con él, pero necesito la manera de hacerlo de tal manera que no se sospeche de mi, más bien que no se sospeche de los FAE.

- ¿Qué obtengo yo a cambio de tu ayuda?

- Venganza, poder, se que has perdido tu magia, no se si habrá forma de recuperarla, pero al menos podrás tomar venganza del culpable de tu estado.

En ese momento un medico entro en la sala y dejaron de hablar, fue Tamsin la que se dirigió al hombre.

- ¿Cuál es su estado?

- Tiene el cuerpo muy dañado, su aparato reproductor ha sufrido muchísimo, el basar su curación tanto en magia como en medicamentos mágicos no ayuda, no se si los tratamientos podrán ayudarla.

- ¿Hay algo que se pueda hacer?

- Tengo que investigar, las respuestas las tendré en unos días ya que tengo que realizar más pruebas.

El doctor salió de la sala dejando a una Ginny muy preocupada, había entendido de lo que habían hablado y no le había gustado.

- ¿Qué crees que me va a pasar?

- No lo se, aun hay que esperar.

- ¿Cómo podría ayudarte, de alguna manera quiero agradecerte lo que has hecho por mi?

- En realidad me gustaría que me hablaras sobre Harry Potter y sus aliados, necesito saber como combatirlo y el alcance de sus poderes.

Estuvieron hablando largo rato, Ginny le hablaba de lo que sabía, no era mucho ya que estaba claro que Harry había ocultado muchas cosas sobre él, tampoco pudo hablarle de su habilidad de sabio de sangre, si lo hubiese hecho a lo mejor la mujer sabía como ayudarla a recuperar su magia, si le hablo sobre su poder mágico y las habilidades con la varita que sabía que tenía. Lo que sabía, ya que estaba segura que Harry había ocultado muchas de sus habilidades.

- Algo es algo, deberé investigar por mi cuenta para descubrir más.

- Cuando este recuperada te ayudare, no puedo ayudarte a entrar en Hogwarts pero el pueblo cercano te diré como llegar.

- Esta bien Ginny, cálmate - viendo que la tensión de la muchacha subía en los monitores - debes recuperarte.

- Una última cosa Tamsin, ¿me puedes dar libros sobre el mundo FAE? quiero ayudar tanto como sea posible y si me documento mucho mejor.

- Claro que si, hoy descansa, mañana te daré varias lecciones si quieres.

Tamsin dejo a Ginny dormirse, necesitaba mucho reposo y aun así no había esperanzas de que la muchacha se recuperara al cien por cien, pero era su mejor apuesta de la gente a la que tenía acceso. El tal Snape estaba descartado, era imprevisible y demasiado caótico, nunca antes había visto tanto odio a una persona, Snape era una persona ruin que descargaba su frustración por lo que le paso cuando era joven, no necesitaba a alguien así.

La mujer llego a una habitación donde tenía un gran espejo donde apareció la figura de Hades ante ella.

- ¿Algún avance Tamsin?

- Debe saber que he liberado a la joven Ginny, sabe sobre el joven Potter y puede ser útil.

- ¿Cuál es su estado?

- Esta grave, hasta dentro de unos días no sabremos si se recuperara por completo.

- Puede ser útil que se recupere, puede que alguno de los nuestros quiera usar su cuerpo para estar de nuevo en acción.

- ¿Quién querría usar el cuerpo de esa joven?

- Eso no importa Tamsin, el despertar esta cerca y necesitamos todo el poder que necesitemos.

- Si señor.

La conexión se corto y Tamsin volvió a su rutina, decidió quedarse con la joven Ginny hasta que despertara.

Hades tras cortar la conexión se dio la vuelta y sintió una presencia que hacia tiempo no había sentido.

- Zeus, puedes salir.

- Bien detectado.

- ¿Qué haces aquí?

- Nuestro regreso esta cerca, no me agrada que tu andes por el mundo de los vivos pero necesitaremos todos nuestros poderes para hacerle frente si queremos recuperar el mundo y a nuestros seguidores.

- Harry Potter es poderoso, muy poderoso, sus habilidades FAE son temibles, pero además, ser el maestro de la muerte, ser el heredero Peverell es demasiado problemático, debemos andar con cautela.

- ¿Por eso has ordenado a la valquiria que se encargue de él? se de la profecía que habla de tu caída, no me importaría cierto, pero el poder que ostenta el heredero de los Peverell no se puede tomar a la ligera por ningún FAE.

- El no debe saber aun de la verdadera herencia de los Peverell, tiene sentido, destruimos todos los registros de sus antepasados de la época antigua ¿te imaginas que sucedería si tuviera acceso a su verdadero ser como Peverell?

- Sería terrible, un FAE con dos habilidades es complicado, ya con tres sería aterrador para nosotros, si fuera capaz de unirlas sería nuestro fin.

En ese momento la figura de Zeus se desvaneció y Hades decidió volver a su rutina, disfrutar con aquellos que habían terminado en sus dominios, atormentarlos, de esa manera se quitaría de la mente al joven Potter.

Harry se encontraba en su habitación, quedaba un día para volver a las clases y se había enterado de la fuga de Ginny, era extraño, no podía ser aliado de Dumbledore ya que también hubiera liberado a Snape por lo que había alguien oculto peligroso. Solo pudo pensar en Hades el padre de Bo, pero no tenía sentido que ese ser quisiera a la muchacha, pero claro por lo que sabía de los antiguos muchas cosas no tenían mucho sentido, había intentado investigar sobre ellos, pero incluso en los archivos más antiguos del mundo FAE había poca información, como si ellos mismo hubieran borrado sobre su pasado. Tenía dos opciones, una de ellas era Gringotts, los duendes le estaban ayudando para ver si existía información, la raza duende era una de las razas que más habían sufrido en el pasado el liderazgo de los antiguos, no de los griegos, ellos habían estado más relacionados con los antiguos egipcios de los que por suerte no quedaba ninguno o casi ninguno. Había otra opción y era la de Evony, sabía de su pasado con un antiguo, en realidad lo tenía atrapado en forma de espíritu, pero no pediría a su madrina recordar el dolor que paso.

Decidió salir a volar para despejarse un rato, estuvo durante media hora dando vueltas por el campo de quidditch con la saeta de fuego, el aire en la cara le despejaba, le hacía sentirse muy feliz, disfrutar, era algo para lo que estaba claro que había nacido. Cuando decidió regresar vio que por la puerta del colegio salía Daphne.

- Harry, te estaba buscando.

- ¿Pasa algo?

- No pasa nada, pero me gustaría que me ayudaras con un proyecto que tengo.

- Claro Daphne.

- Pues sígueme.

Fueron a una habitación del castillo, Harry no se sorprendió al ver una cama en la sala, pero si se sorprendió al ver allí también a Astoria sobre la cama, completamente desnuda con una sonrisa.

- Quiero que me ayudes a hacer disfrutar a mi hermana.

- ¿Y ella que dice?

- Que no tiene opción.

Daphne uso sus habilidades de mesmer para atraer a su hermana, los Greengrass, los últimos mesmer del mundo mágico, gracias a su magia y su poder social no se les había cazado como a Vex y los suyos.

- Hoy mi hermana va a aprender a disfrutar como una mujer, entro en la adolescencia mágica hace poco y es hora de que aprenda lo que hago contigo en privado, me pregunta mucho y quiero que conozca las respuestas.

- ¿Estas segura de lo que quieres Astoria?

- Si Harry.

- No te preocupes seré suave.

Nada más decir eso Harry acerco su cabeza a la entrepierna de la muchacha, no usaría parsel aun, solo levemente su lengua para romper suavemente su himen y poder penetrarla con suavidad, estuvo durante unos minutos en los cuales Daphne besaba apasionadamente los labios de su hermana mientras sus dedos jugaban con los pechos en desarrollo de la más joven de los Greengrass. Astoria sintió un pequeño dolor cuando Harry rompió su himen, un pequeño hilo de sangre salió por la entrepierna de la muchacha y Harry procedió a limpiarla con suavidad. Tras eso se cambiaron las posiciones entre Harry y Daphne, el joven beso con amor, con suavidad a la muchacha mientras que Daphne disfrutaba de los pocos jugos que le sacaba al coño de su hermana.

- No tengas prisa Astoria - dijo Harry - todo llegara, ten calma y relájate.

- Eso estoy haciendo, es increíble.

- Es por eso que te digo que te relajes, lo de ahora solo son los preliminares.

Era cierto, tras unos minutos Harry saco su pene ya erecto y lo puso con suavidad en el coño de Astoria, penetro con suavidad, lentamente mientras usaba sus habilidades FAE poco a poco para que se sintiera más excitada con el tiempo. A la vez creo un duplicado mágico que se puso a penetrar a Daphne con fuerza y placer, Astoria se sorprendió ante la situación que estaba pasando su hermana y vio que estaba disfrutando. Decidió intentar hacerlo lo mejor posible y mientras seguía siendo penetrada se incorporo y sus brazos se enlazaron a Harry por el cuello.

- Vamos Harry, sigue así, dios de ver a mi hermana estoy excitadísima.

- Lo estoy notando, esta bien Astoria, tu lo has querido.

Poco a poco, cada vez con más fuerza hasta que Harry consiguió penetrar completamente a la muchacha que di un grito entre dolor y satisfacción al sentir a Harry dentro de ella. Daphne no se quedaba atrás, se dejaba follar tanto el coño, como el culo, como la boca, la polla de Harry entraba por todos sus agujeros mientras veía con satisfacción como su hermana disfrutaba de su primera vez.

Fue media hora de pasión, de lujuria, donde Astoria disfruto de los placeres del sexo, lo único que no practico fue sexo anal ya que si por delante le había dolido un poco sabía que por detrás dolería más, pero si pudo disfrutar del parsel, ahora entendía lo que decía su hermana sobre la lengua de las serpientes.

Mientras dormía Ginny se despertó de golpe sabiendo con quien había estado Harry y lo que había hecho, se levanto haciendo ruido lo que despertó a Tamsin que estaba sentada al lado de la cama.

- ¿Qué pasa Ginny?

- Es algo que nos hizo Harry cuando nos quito la magia, siento cada mujer con la que ha estado y lo que les hace.

Tamsin se quedo sorprendida, era un castigo muy duro, pero procedió a acariciar el pelo de la joven. Era raro aquella jovencita le gustaba, sentía en ella la misma soledad que ella había sentido en el pasado.

- Cálmate pequeña, ya veras como todo se soluciona.

- Gracias Tamsin - dijo Ginny recostando su cabeza de nuevo sobre la almohada, no sabía por que pero las caricias de su salvadora la reconfortaban - se que es mucho pedir, pero puedes tumbarte conmigo, siento que si estas a mi lado podría descansar mejor.

- Claro que si.

Era una cama grande por lo que Ginny se tuvo que mover poco, cuando Tamsin se tumbo a su lado la joven puso su cabeza sobre su pecho, Tamsin vio como las lagrimas brotaban de los ojos de Ginny.

- Gracias por todo Tamsin.

- Llora lo que te haga falta, llorar fortalece el alma.

Ginny lloro como hacia tiempo que no lo hacía, la paz que sentía con aquello mujer era algo que no había sentido ni con su familia, no era solo por salvarla, había algo que le decía que podía confiar en Tamsin para siempre.

Albus Dumbledore se encontraba en su celda de Azkaban sabiendo que se acercaba su fin, su cuerpo estaba empezando a deteriorarse debido a la falta de magia y sabía que todo acababa, no había podido realizar sus planes como había querido, las pesadillas por la noche de su hermana no le dejaban dormir, no tenía miedo a la muerte cierto, pero tenía miedo a lo que se iba a encontrar al otro lado, no solo su hermana, los padres de Harry y tantas otras personas que habían caído por su bien común. Decidió tumbarse en la cama y esperar a que la muerte le llegara.

Cuando los guardias de Azkaban llevaron la comida a Albus Dumbledore se encontraron en la cama el cadáver del hombre, había muerto dormido sufriendo por las pesadillas de la muerte de su hermana. El fin de un gran hombre en el pasado había llegado, era cierto que nadie olvidaría sus logros, pero tampoco se olvidarían sus crímenes.

Ron que estaba en la celda contigua a la de Albus, vio como se llevaban el cadáver del antiguo director, el joven perdió completamente la esperanza de salir de allí, si Dumbledore no había podido, nadie podría. Miro el paupérrimo plato de comida que tenía, ya casi nunca tomaba bocado salvo para intentar saciar un poco el hambre algo que le servía de poco, todo le sabía a ceniza y cada día estaba más hambriento. En lo poco que llevaba preso había perdido ya varios kilos y cada vez se sentía más débil y cansado. Por un lado quería que todo acabara, que la muerte se lo llevara a él como se había llevado al director, pero tenía miedo de la muerte, quería sobrevivir para poder vengarse de Potter y de sus aliados, de los que habían arruinado los planes que tenía, esos pensamientos hacían que los dementores fueran hacía él con gran delicia ante el dolor del joven.

Severus Snape creyó que iba a ser liberado, cuando vio que la joven Weasley no estaba allí pensó que de alguna manera Dumbledore había conseguido liberarse, pero los días pasaron y nada pasaba, solo tortura y dolor, cada mañana se despertaba para ser brutalmente mutilado y ser curado antes de la noche, antes de conciliar el sueño maldecía a Potter pero cada vez menos, sus fuerzas menguaban cada día que pasaba, su esperanza se apagaba.

- Parece que nuestro juguete ya no quiere luchar.

- Lastima, me esperaba más de él, la joven que escapo tenía mas fuerzas, disfrute mucho con ella y eso que aun no le habíamos estrenado el culo.

- Aun no entiendo como escapo, esta claro que tuvo ayuda, pero aun no se sabe como.

- Nosotros a nuestro trabajo, encarguémonos de este.

Snape escucho a los dos guardias como hablaban mientras era arrastrado por el suelo, iba atado de pies y manos, el hombre no sabía su destino pero estaba seguro que sería el su fin. Era cierto, alzaron al hombre que veía como lo izaban por encima de un poste puntiagudo, el palo lo pusieron justo en la entrada de su culo y lo dejaron caer. Severus Snape murió empalado por un hierro que entraba por su culo y salía por su boca. Murió con el último pensamiento de tener el cuello de Harry y James Potter entre sus manos estrangulándolos. Su cadáver fue dado a animales carroñeros que se dieron un festín con la carne muerta del antiguo profesor.

Molly estaba barriendo el callejón Diagon cuando se entero de la muerte de Dumbledore, toda su esperanza de ser rescatada se vino abajo, admiraba al hombre, creía que era capaz de todo, eso le hizo pensar que sin Dumbledore no había necesidad de seguir viviendo e intento suicidarse, pero el auror que la vigilaba vio sus intenciones y se lo impidió, cumpliría su condena, pensaba que la muerte sería un descanso para gente como esa.

Hermione se entero de la muerte de Dumbledore por lo que hablaba la gente que entraba a la biblioteca, además, se entero de la muerte de Snape ya que Harry se lo había dicho, toda la esperanza de volver a su vida anterior se desvanecía, lo dicho por Harry se hacía realidad, la muerte de Dumbledore había sucedido por el motivo que le había dicho. No se lo podía creer, no quería creerlo pero todo era cierto, Albus Dumbledore había sido derrotado por Harry Potter y ella no podía hacer nada.

La muerte de Albus Dumbledore se extendió como el agua cuando era esparcida con aspersores, todo el mundo sabía como había muerto el antiguo director. Algunos se apenaban de que el gran Dumbledore hubiera caído tan bajo y su muerte fuera tan triste, otros pensaron que era el castigo que más se merecía el hombre. En la prisión de Nurmengand un hombre se reía mientras leía en el periódico la muerte de Dumbledore, al final había ganado a su viejo amigo, al que fue su amante. Gellert Grindelwald se sorprendió cuando se entero de lo causado por el que fue su aliado, su amante y tiempo después el culpable de su caída. Sabía que su antigua varita ahora estaba en manos de Harry Potter, pero el lo había sentido, sabía que el joven tenía en sus manos las tres reliquias, que el joven Potter, era el heredero Peverell, el maestro de la muerte.

- Guardia.

- Que quieres Grindelwald.

- Me gustaría escribir una carta, puedes traerme pluma y pergamino.

El guardia así lo hizo, todos los presos tenían derecho a escribir pero lo que sabía el mago oscuro nunca había escrito a nadie, tenía curiosidad pero las cartas eran privadas, solo se comprobaban que no tuvieran ningún tipo de hechizo o poción. Gellert escribió la carta y tras sellarla con su anillo, una de las pocas posesiones que tenía la entrego al guardia.

- Es para Harry Potter.

Si había sorpresa el hombre no se inmuto, simplemente llevo la carta a la zona de mensajería donde hizo que se mandara al joven Potter.

La carta llego al cabo de medio día, Harry se encontraba en el desayuno cuando vio que un águila posaba la carta delante de él, se sorprendió, vio que el sello era el símbolo de las reliquias de la muerte por lo que fue a un lugar privado a leer la carta.

Estimado Lord Potter Peverell

Seguramente le haya sorprendido el sello de la carta, se a la perfección que usted es el maestro de la muerte ya que tiene en su poder los tres objetos de los tres hermanos Puedo sentirlo como antiguo poseedor de la varita. Mi nombre es Gellert Grindelwald y deseo concertar una reunión con usted cuanto antes, es hora de que sepa la verdad de la familia Peverell, por eso le pido que se reúna conmigo lo antes posible. No se lo que me queda de vida, pero antes de eso quiero entregar al maestro de la muerte lo que es suyo por derecho.

Gellert Grindelwald

Sorpresa no, lo siguiente, acaso había algo de la familia Peverell que no sabía, era cierto que era una familia antigua que se remontaba al imperio romano y griego pero no sabía nada más, eran los príncipes entre los humanos de la antigüedad. Pero que fuese Grindelwald era en verdad algo sorprendente, el hombre del que Dumbledore había sacado lo del bien mayor, pues ese era el lema del mago oscuro que derroto el viejo director. Debía ser muy importante, pero en verdad era muy impactante. Decidió usar sus contactos para poder ver al hombre, entrevistarse con el viejo mago.

Harry no sabía lo que aquella entrevista depararía, en verdad no estaba ni cerca de lo que Gellert le iba a contar, pues la sangre Peverell, el verdadero linaje estaba más relacionado con los FAE de lo que nadie sospechaba.

Hasta aquí otro capítulo. Espero que haya sido de su agrado y se hayan divertido leyendo.

Si va a ver durante un tiempo un Ginny x Tamsin, es sorprendente pero ya verán lo que tengo preparado para la pelirroja, no solo ser la pareja de Tamsin, sino será el recipiente de uno de los antiguos.

En cuanto a la herencia Peverell tiene que ver en esta historia con uno de los antiguos, es decir con alguien relacionado con los dioses griegos. Aclarare más en el siguiente capítulo, les deseo que intente averiguar con que dios va a estar relacionado, quien lo acierte se lo confirmare por mensaje privado.

A la vez que este capítulo entre hoy y mañana publicare el one-shot la decisión de Hermione, es la historia en la que Hermione si decide matar a sus padres cuando es sometida por Snape y los Nott.

Gracias por todo vuestro apoyo, espero tener el siguiente capítulo cuanto antes y así acercarme al fina de la historia que pienso que le quedan entre dos y tres capítulos.