Lamento la tardanza, he estado tirada en cama ya desde hace un tiempo, agradezco sus reviews, que siguen siendo un incentivo para esta historia, y agradezco el cariño. R&R!
Entre sueños, sentí el calor de su cuerpo disminuir y, con movimientos perezosos le acerqué más a mi pecho rodeando su fina cintura, le sentí removerse un poco y en un instante sentí la calidez de su cuerpo sobre el mío, abrí mi ojos calmado y me encontré con el espectáculo de sus orbes albinas alumbradas por la luna de la madrugada… -"Tan hermosa"- al mirarle más detenidamente pude ver en sus ojos un brillo bastante peculiar, aquel mismo que había visto en ella el día de hoy en nuestra ceremonia… deseo y amor combinados con una mirada inocente y expectante .
-"¿Qué suce-"- sus labios se posaron sobre los míos necesitados, más, en el fondo de mi mente, pude notar que su calor corporal disminuía, al contrario de lo que claramente yo me esperaba encontrándonos en esta situación; Sus labios seguían demandando por los míos mientras yo le correspondía apenas, intentado mantenerme cuerdo… sabía que algo como esto sucedería, sabía que algo no estaba bien y ella también lo sentía, lo sabía por la forma desesperada en la que clamaba por que le tomase una vez más... Mis manos desesperadas buscaron sus senos y los acariciaron con esmero, comencé a corresponder a sus besos de igual manera.
-"M-Mhmm S-Sasuke-kun…p-por favor"-
Sus suplicas guiaron mi preocupación al rincón más lejano de mi mente, y supe, que debía disfrutarla ahora, en este mismo instante, sin que nada se entrometiera en mi camino. Giré nuestros cuerpos y me coloqué sobre ella, la punta de mi miembro rozando su ya húmeda intimidad, preparándole para lo que vendría y recordándome a mi mismo la sensación que estar tan cerca de mi mujer me provocaba… -"Mi mujer"- recargué completamente mi peso sobre ella con sumo cuidado en un intento por infundirle calor y hacerle sentir la pasión y necesidad contenidas en mi ser hacia ella por tanto tiempo.
Sus labios seguían besándome desesperados y su respiración se hacía más agitada, abandoné sus labios, separé mi rostro del suyo solo un poco aun pudiendo sentir su respiración golpear contra el mio, mis manos buscaron las suyas a los lados de su rostro, entrelacé nuestros dedos, y comencé a penetrarle lentamente, sin perder de vista su mirada, lentamente, abriéndome paso en esa cavidad que apenas me recibía por segunda vez y que aun hacía esfuerzo por amoldarse a mi hombría… -"Deliciosa"-
-"Tan estrecha…"- un suspiro.
-"S-Sasuke-kun… mgmm"- sus parpados amenazaron con cerrarse, pero los mantuvo abiertos a cada instante, a cada centímetro… a cada roce.
Cuando estuve completamente dentro de ella, en ese agarre visceral tan placentero, volví a unir nuestros labios, ella me besaba como si necesitase de mis besos para vivir y yo le besaba entregándole cada parte de mi ser. Comencé a mover mis caderas lentamente sintiéndole, conociéndole de nuevo como hacía algunas horas lo había hecho, comencé suavemente para después, de acuerdo a sus débiles demandas, ir aumentando la fricción entre nuestros cuerpos y el placer que nos embargaba.
-"Ahh, Sasuke-k-kun!"-
Un orgasmo suspirado de forma leve pero intenso por la forma en que su intimidad me aprisionaba de manera irracional, con unas cuantas estocadas más me retire de su cuerpo para terminar fuera de ella…
-"Debemos irnos Hinata"- mi miembro ya flácido y sensible fue tomado entre una de sus manos para después hundirse en ella de forma lenta y agonizante. –"Hi-Hinata…"- la sensibilidad de mi miembro era casi insoportable.
-"Q-Quiero s-sentirte, Sasuke-kun"-
Sus manos acariciaban el cabello que crecía en la base de mi nuca y mis manos acariciaban tranquilamente su cuerpo: sus senos, su abdomen, sus piernas… tratando de proporcionarle calor, sabía que ya no tenía mucho tiempo… debía separarme de ella.
-"S-Sasuke…T-Te Amo…"- sus ojos se cerraron y me recriminé a mi mismo, debía moverme rápido. Salí de ella en un movimiento rápido pero delicado, le coloqué una yukata color marfil, rápidamente me vestí, la tomé en mis manos y salí a toda velocidad del complejo Uchiha… -"Jamás había sido tan estúpido"-
En una nube de humo aparecí en la oficina de la Hokage, cuando este se disipó pude ver su rostro calmado pero severo al verme con mi esposa en brazos inconsciente…
-"Sigueme"-
Se puso de pie enseguida y yo le seguí sin dudar.
-"No pensé que fueras tan temerario, conocías su condición"-
-"Hmph"-
-"Fuiste débil Uchiha, y eso puede costarle la vida…"- su mirada se volvió a mi con un brillo extraño en su rostro-"…realmente no te culpo, no creo que ni siquiera un Uchiha hubiera tenido oportunidad alguna"-
-"Tsunade"- mi tono con una advertencia implícita.
-"Colócala en esta camilla, me encargaré del resto"-
-"Trata este asunto como si no fuese de suma importancia"-
-"Basta"- se giró a verme una vez más mientras llevaba a Hinata en la camilla en dirección a la sala de emergencias.
Mi sharingan se activó en furia al notar la frialdad de la Hokage y en un instante aparecí frente a la camilla en la cuál llevaba a mi esposa, con la ira escrita en mis ojos…
-"Necesito saber que estará bien"- le miré directamente a los ojos.
-"Lo estará si me dejas hacer esto rápido Sasuke, apártate"-
Me moví mecánicamente hacia un costado observando detenidamente el cuerpo de mi mujer mientras pasaba frente mío y no pude evitar sentir que todo saldría bien al ver como su mano izquierda estaba cercana a su corazón… junto con el anillo que yo le había obsequiado...
Llevaba ya dos horas esperando respuesta sobre el estado de Hinata, las primeras luces del día comenzaban a iluminar Konohagakure y me permití a mi mismo meditar sobre lo sucedido… debía contenerme, aunque el aroma de su piel me intoxicase, su cuerpo me llamase de una forma casi salvaje, o que ella me necesitase… debía contenerme. Recuerdos sobre está noche vinieron a mi mente… la manera en que sus manos necesitadas se aferraban a mi espalda, la suavidad de su piel, sus besos, mi necesidad, la estreches con la que…-"Basta"- me forcé a mi mismo a detener mi línea de pensamientos –"Contente"- suspiré.
-"¿Cómo te atreves?"- esa voz la conocía perfectamente.
-"Hyuuga"-
Ni siquiera levanté mi rostro para reconocer su presencia, me limité a seguir en mi asiento en la sala de espera, mis codos sobre mis piernas, mis manos entrelazadas y mi barbilla sobre ellas… solamente pude ver sus piernas frente a mí, este hombre no iba a inmutarme ni un segundo…
-"Sabías perfectamente sobre su estado"-
-"Como si a usted le importara un comino"- pensé.-"Hmph"-.
-"Eres un insolente Uchiha si ella muere-"- en ese momento me puse de pie sin poder evitarlo más, sentía la furia comenzar a correr por mis venas y cuando me encontré con su rostro mi sharingan se activó recibiendo como respuesta su byakugan, estaba claro que en la última reunión que habíamos tenido quedamos en "buenos" términos pero esto era el colmo…
-"¡Basta!"-
La voz de Tsunade-sama volvió mi consciente a la realidad pero aun así no aparté mi sharingan de ese byakugan que me retaban sin remordimiento alguno.
-"Hiashi, necesito hablar con Sasuke un momento…"- me volví a mirarle en ese instante-"…arreglarán esto en otro momento"-
Pasé de largo la presencia que frente a mí se imponía y solamente me centré una vez más en conocer el estado de salud de mi esposa… Seguí en silencio a la Godaime con la mandíbula tensa y mis manos cerradas en puños dentro de las bolsas de mi pantalón… nadie podía enterarse de los sentimientos que me embargaban en ese momento mientras me dirigía al cuarto en el cuál Hinata, al parecer, había sido instalada… La Hokage se detuvo antes de entrar a la habitación y se volvió a mirarme con seriedad…
-"Es cierto que yo ayudé a Hinata para esta noche, preparándola de cierta manera si lo quieres pensar así, pero, la verdad es que yo también fui descuidada puesto que estaba perfectamente enterada sobre su estado"- hizo una pausa para esperar reacción de mi parte más no hubo alguna. –"Ambos debemos ser pacientes aunque sé que es difícil pedírtelo siendo que eres un recién casado…"- mi mirada se endureció ante este comentario-"… pero ya faltan solo escasos dos meses para que se recupere, aunque, con esta recaída, tal vez un poco más"-
-"Entiendo"- giré mi rostro hacia la puerta de la habitación, impaciente.
-"Puedes entrar a verle, solo deja que duerma"-
-"Hmph"- me puse de pie frente a la puerta tomé el pomo entre mis manos y un Gracias Tsunade-sama corrió por entre mis labios antes de perderme dentro de la habitación cerrando la puerta tras de mi…
Caminé a paso relativamente tranquilo y me encontré con la cortina que cubría, seguramente, la camilla en la cuál se encontraba Hinata –"No seas cobarde"- … corrí la cortina en un suave movimiento y mi corazón se congelo ante lo que vi…
-"Hinata…"-
Su piel carecía de ese rosa pálido que siempre le adornaba, su respiración era algo rápida e inconstante y sus ojos eran coronados por ojeras, aunque leves, notorias…
-"S-Sasuke-kun…"- debí asumir que sentiría mi chakra, abrió sus ojos lentamente y me miró con tranquilidad, más yo no podía con la culpa que me embargaba…
-"No debí-"-
-"N-No te a-arrepientas… y-yo no l-lo hago, p-por favor…"- lágrimas comenzaron a formarse en sus hermosas orbes opalinas y el peso en mi pecho aumentó… tomé su mano izquierda con mi mano derecha y entrelacé nuestros dedos…
-"Te queda perfecto"- observé el anillo un momento: el color plata del aro era finamente adornado con un zafiro incrustado en un rubí… como símbolo de que mi protección.-"Me pareció perfecto"-
Le miré a los ojos y pequeñas lágrimas cansadas rodaban por sus mejillas, me incliné hacia ella y las retiré con mis labios –"No llores hime..."- seguí besando su rostro-"… por supuesto que no me arrepiento, solo que fui descuidado, yo sabía perfectamente que tú-"-
-"Bésame, S-Sasuke…"-
Le miré a los ojos un momento para después sonreír de medio lado apenas… tomé su rostro entre mis manos y le miré con adoración –"Te amo, Hinata"- uní mis labios con los suyos y le besé apasionadamente en un principio para después inevitablemente recordarme el control que debía obtener… volví el beso más tranquilo para después separarme de ella no sin antes rozar sus labios una vez más, un leve sonrojo había vuelto a sus mejillas… -"Esto será más difícil de lo que pensé"-
Escuche de pronto una respiración ahogada en sorpresa y algo metálico caer al suelo, me volví inmediatamente hacia la puerta, mi sharingan activado en acto reflejo a alguna amenaza y me encontré con unos ojos verdes mirándome sorprendidos –"Hmph"- me separé de Hinata, me erguí y mi ceño se frunció, Hinata se encogió de vergüenza por la situación en la que nos habían encontrado, más yo no pude evitar sonreír de medio lado, casi burlonamente, al ver de quién se trataba…
-"Sakura"-
