Un fin de semana juntos

Sábado 11.45 am.

Marco se encontraba caminando de regreso a su hogar, el entrenador Parker los reunió aquel sábado en la mañana para un entrenamiento especial y para saber el nombre de su primer rival.

-Genial, los Warriors-pensaba de todos los equipos posible en todo el estado de california comenzaría la temporada contra sus archirrivales, jugarían dentro de una par de semanas.

Parker le había indicando que tratara de animar al equipo como su capitán y su líder, pero Marco apenas podía animarse a sí mismo para enfrentar a sus temidos archirrivales, cuando estaba a unos metros de su casa observo la casa de Star que estaba en absoluto en silencio lo que le pareció extraño.

-Quizás fueron de compra-pensó Marco abriendo la puerta y siendo recibido por su madre.

-Hola cariño, ¿cómo te fue?-dijo Angie comenzando a preparar el almuerzo.

-Bien, ya tenemos rival para el primer juego-dijo Marco dándole un beso y abrazo a su madre.

-¿Contra quien juegan?-dijo Angie cortando unas verduras.

-Los Warrios, y el entrenador me dijo como soy el capitán debo animar y motivar al equipo-suspirando mientras su madre se acercaba.

Angie trato de animar a Marco y le recordó que el entrenador Parker y sus compañeros de equipo lo apoyaron al momento de ser nombrado como el nuevo capitán del equipo, tras oír aquellas palabras Marco le agradeció a su madre por sus palabras y le dijo que iría a tomar un baño, antes de subir le indico que hoy tendría visitas.

-Visitas, quizás sea el club de lectura-mientras se dirigía a su habitación.

Al llegar a su habitación, dejo a un lado su bolso con su equipo de entrenamiento y se sentó en el borde de la cama pensando.

-Creo que debo animar a los chicos-hablando en voz alta y suspirando, al seguir subido en sus pensamientos unas manos comenzaban a masajear sus hombros y le hablo.

-Deberías reunirlos en un lugar tranquilo y motivarlos-dijo Star mientras masajeaba los hombros de Marco.

-Si tienes razón, quizás….un momento-al voltearse en dirección de Star observo que llevaba su camisa estilo escocesa, sus jeans ajustado, sus zapatillas moradas y su cabello en una cola de caballo.

-¿Acaso no me vas a dar mi beso?-dijo Star abordando a Marco de manera inesperada con un beso muy apasionado.

-Star-dijo Marco sorprendido mientras la rubia le devolvía una sonrisa.

-Sorpresa, creo que necesitas una explicación-dijo Star.

Star comenzó a explicar que Moon había hablado hace unos días con los padres de Marco para que la cuidara mientras sus padre iban a la playa por aquel fin de semana, los señores Diaz no pusieron objeción alguna y en especial que ambos chicos estuvieran bajo el mismo techo a pesar de su relación.

-Así que seré tu huésped por el fin de semana-dijo Star.

-Entiendo pero ¿qué haces en mi habitación?-dijo Marco.

-Ohh que feo Diaz, yo esperándote para darte una sorpresa y tu solo me dices ¿Qué haces en mi habitación?, creo que debería buscarme otro chico-dijo Star actuando muy dramáticamente levantándose de la cama.

Marco comenzó a reír por la actitud dramática pero la rubia lo miro con caras de pocos amigos y salió de la habitación sin decir palabra alguna.

-Genial, acabo de arruinarlo-dijo Marco suspirando y recostándose en la cama por unos momentos, tras levantarse de la cama, dirigiéndose en dirección del armario de las toallas, tras tomar una ducha y cambiarse de ropa colocándose unos jeans ajustado, una camiseta color azul y sus zapatillas escucho a su madre que lo llamaba almorzar.

Al bajar observo Star ayudando a colocar la mesa que apenas lo miro.

-Gracias Star, por ayudarme con la mesa-dijo Angie trayendo los platos.

-No se preocupe señora Diaz, me da gusto ayudarle y que estén feliz con mi presencia-dijo con sarcasmo ordenando los cubiertos y distribuyendo los plato.

Marco se dirigió a la cocina para ayudar a su madre que estaba hablando con su padre por teléfono.

-Comprendo querido, pero no te preocupes y ya llego Star-dijo Angie al despedirse de Rafael.

-No va a venir-dijo Marco tomando el tazón de la ensalada.

-Como tu padre es el principal artista invitado en la subasta de la galería fue invitado a una recepción y un almuerzo-dijo Angie sacando el pollo asado del horno.

Marco desde que tenía uso de la razón su padre siempre ha sido invitado a almuerzo o cenas después de las subastas de arte que se desarrollaban en Eco Arroyo y en sus alrededores, pero siempre recompensaba a la familia por faltar almuerzo.

-Eso significa noche de tacos-dijo Marco saliendo de la cocina y su madre afirmando su respuesta.

Marco observo que la mesa estaba lista y vio a Star mirando una foto suya cuando tenía unos 2 años.

-Si te estás preguntando qué edad tenía en aquella foto, solo tenía dos años-dijo Marco acomodando la ensalada.

-Solo estaba mirando las fotos-dijo Star un poco sonrojada.

Cuando Angie salió de la cocina con el pollo asado en la bandeja de vidrio, le indico que tomaran asiento.

-Star, tenemos pollo asado, maccarone con queso y ensalada sírvete lo que guste-indicaba Angie.

-Gracias señora Diaz, todo se ve delicioso-dijo Star tomando asiento al igual que Marco.

Los tres almorzaron tranquilamente, Angie noto que ambos chicos estaban muy tranquilo o mejor dicho mucho más de lo normal.

-¿Acaso algo está mal con el almuerzo?-pregunto Angie.

-No, esta todo delicioso-dijo Marco y Star fingiendo que estaba todo bien.

Angie observo mejor la escena y comprendió de inmediatamente lo que sucedía.

-Pueden que los jugadores cambien pero el juego sigue siendo el mismo-dijo Angie riendo.

Marco apenas comprendió las palabras de Angie y Star trato de fingir que todo estaba normal.

-Ustedes los jóvenes creen que uno no se da cuenta de lo que hacen, también fui joven y se cómo funciona esto llamado amor y de la relación que ambos han llevado-dijo Angie.

Marco pensaba decirles a sus padres que estaba saliendo con Star pero la señora Diaz se había adelantado a los hechos.

-Quería tener esta oportunidad con ustedes chicos, los vi haces unos días cuando salían de la nueva tienda que hay en el centro de la ciudad y lo confirme después del club de lectura con Moon-dijo Angie mirando a ambos chicos-al igual que los padres de Star apruebo esta relación pero si tuvieron algún problema deberían hablarlo-concluía Angie.

Tras terminar el almuerzo ambos chicos solo se observaron, Marco se dirigió a su habitación a pensar en alguna forma de cómo animar al equipo y Star fue en busca de su guitarra para practicar un poco en el patio trasero de los Diaz.

Al pasar gran parte de la tarde tratando de encontrar alguna forma de motivar a su equipo decidió darse un pequeño descanso pero una melodía familiar que provenía desde su patio y cerrando los ojos y recordando aquel día en que Star le dedico la canción.

-Mi corazón y mi alma-pensaba recordando la letra que relataba la historia de un hombre que conoce a una hermosa mujer cuando la luna estaba teñida de rojo y ambos bailaban por toda la eternidad, Marco se levanto de su escritorio y salió en dirección del patio trasero, al bajar a la planta baja de su hogar su madre estaba planificando sus clases de poesía para aquella semana en el instituto de artes y letras de Eco Arroyo que lo miro y le sonrío.

-Animo-dijo Angie sonriendo y volvió a su planificación.

Star junto a su perro Barko que estaba recostado en el césped y escuchaba a la rubia muy atentamente.

-Aun te gusta espiar a tus vecinos-dijo Star acariciando a Barko.

-Solo estaba escuchando nuestra canción y también vengo a pedir disculpa-dijo Marco caminando en dirección de ella, pero Star de un salto se abalanzo sobre Marco que lo derribo a tierra y ambos jóvenes estaban

-Disculpa aceptada y también debo admitir que me pase un poco al dramatizar-dijo besándolo y riendo pero la señora Díaz que observo la escena comenzó a sacar fotos con la cámara de su celular que notaron su presencia

-Hagan como si no estuviera aquí-dijo Angie sacando varias fotos y ambos chicos se sonrojaron e incluso Barko quería ser parte de la escena.

Tras aquello y pasar el resto del día viendo películas y con la llegada del señor Díaz que les dijo que cenarían sus famosos tacos.

Durante la cena de aquella noche los cuatros estaban charlando y riendo pero Star pidió la palabra con suma educación lo que causa una gran impresión en los señores Díaz, sabiendo que era una chica alegre y totalmente despreocupada.

-Les quería agradecer por permitirme pasar el fin de semana con ustedes y también le quería decir al señor Díaz que la cena está muy deliciosa y también debo decirle algo muy importante -dijo Star.

Marco observo a su padre que le sonría-creo que ya sabe lo que tenemos con Star- pensaba.

-Con Marco en el último tiempo comenzamos a salir en una relación y espero que al igual que Marco obtuvo la aprobación de mis padres, yo obtenga la suya-dijo Star aun manteniendo la compostura parecida a su madre.

-Al fin, pensé que debería hablar con ustedes-dijo Rafael explicando que ya estaba en conocimiento que ambos chicos salían la cual les dio su aprobación y Angie, también pero Star aun no terminaba de hablar.

-Gracias por todo y también les quería hacer una invitación para el próximo sábado en la tarde-dijo Star.

Los Díaz quedaron desconcertados por lo dicho de Star.

-El próximo sábado, estaré de cumpleaños vendrán algunos miembros de la familia Johansen y mi tía abuela Etheria Butterfly y quiero que los tres estén presentes-dijo Star mostrando una sonrisa.

Los Díaz aceptaron con gusto la invitación, tras terminar de cenar y pasar el resto de la noche jugando scrabble, Marco despertó en medio de la noche y saliendo de su habitación en busca de un vaso con agua, al bajar a la cocina observo el reloj que se encontraba en la pared indicando las 2.45 de la madrugada, al regresar nuevamente a su habitación comenzó a pensar en que le regalaría a Star.

-Tengo al menos toda la semana en pensar un regalo para Star-se decía subiendo la escalera en dirección de su cuarto.

Dejo el vaso sobre su mesa de noche y volvió a meterse entre las sabanas y su cubrecama, se acomodo sin mayor problema pero comenzó a percibir un aroma muy peculiar.

-Baya del bosque-dijo en voz baja tratando de dormir.

-¿Te gusta?-dijo Star riendo al acomodarse junto a Marco.

Nuestros sentimientos

Star se encontraba revisando su whatsapp y su instagram en la habitación de huéspedes de los Diaz, al tratar de conciliar el sueño escucho que alguien bajaba las escaleras, se levanto sin hacer ruido y abrió lentamente la puerta mirando a Marco que bajaba las escaleras.

-Así que duerme sin la parte superior del pijama-se dijo teniendo una idea traviesa, cerró con mucho cuidado su puerta y se deslizo sin hacer el más mínimo ruido en dirección de la habitación de Marco, al ingresar rodeo la cama escondiéndose debajo y manteniendo la calma, tras unos minutos escucho como Marco subía nuevamente, entrando a la habitación y dejando el vaso con agua volviendo a su cama que solo exclamo.

-Baya del bosque-dijo Marco, Star salió debajo de la cama y le dijo a Marco.

-¿Te gusta?-dijo Star riendo al acomodarse junto a Marco que estaba sorprendido-hazme un lugar-el castaño solo obedeció sin decir más y la rubia acurrucándose a su lado que le sonría.

-¿Qué estás haciendo?-dijo en voz bajo mirando a Star.

-Creo que la idiotez más grande que se me pudo ocurrir y tú eres mi cómplice, Diaz-dijo Star dándole un beso muy tierno.

-Creo que estaremos en problema si nos descubren-dijo Marco atrayendo a la rubia hacia él.

-Yo no tengo problema en recibir un sermón de mis padres-dijo Star apoyándose en el pecho desnudo de Marco.

-Creo que yo tampoco y es la primera vez que una chica se mete en mi cama en medio de la noche-dijo Marco riendo y besando a Star.

-Creo que te estás volviendo un chico malo-dijo Star.

Marco se giro en dirección de su mesa de noche, abriendo el cajón y sacando unos dulces que abrió con mucho cuidado.

-No sabía que tenías esos dulces, creí que aun no llegaba a Eco Arroyo-dijo Star probando algunos.

-Los compre tras la práctica del día viernes en el Stop & Slurp, le pregunte al señor Joey y me dijo que aquellos dulces eran muy populares en Nueva York-sacando uno y probándolo.

Star observo a Marco pero le surgió de manera inesperada en su mente lo dicho por aquellas chicas al indicarle que era la novia de Marco. El chico de cabello castaño la observo.

-Acaso sucede algo- acercándose a ella.

-No nada –quedando pensativa unos minutos, reflexiono por unos segundos y hablando con mucha más seguridad- mejor dicho es algo que escuche el primer día de clase-le empezó a comentar que mientras lo esperaba fuera de los vestidores escucho como un grupo de chicas le indicaba que era su novia dándose cuenta que nunca dijeron si eran novios o tenía otro especie de relación.

-En realidad, nunca dijimos que éramos novios pero tampoco negamos el hecho que nos gustamos-dijo Marco.

-Es verdad pero tampoco niego que nos atraemos mutuamente y también que me gusta estar contigo –al seguir hablando Marco le dio el beso más dulce que pudo recibir que fue mucho más distinto al resto que hasta el momento compartieron.

-Me gusta como estamos llevando las cosas pero yo quiero llevar las cosas como se deben-dijo Marco.

-A que te refieres-dijo Star.

-¿Te gustaría ser mi novia?-dijo Marco mostrando una sonrisa.

Star lo observo fijamente pensando-porque debes ser un lindo idiota-y aceptando en ser su novia, después de darle un beso ambos chicos se quedaron dormidos.

Star despertó antes que Marco cuando los primeros rayos del sol comenzaban a iluminar la habitación, Star decidió escabullirse antes que causarle problemas, observo al chico por última vez antes de regresar a su habitación.

Aquí dejamos este capítulo estén atentos.