Cap 11: Pseudo Paz
El día siguiente llegó, el silencio por parte del Luke permanecía, analizaba las posibilidades que tenia con respecto al trato que la joven le había propuesto, pero aun así pensaba agotar el tiempo estipulado. Por ello mismo el caballero decidió no ir a su celda en ese tiempo, no serviría absolutamente de nada, no hablaría, no diría nada y no seria más rápida su decisión, unicamente se frustraría con la visión del anciano impasible.
Caminaba de un lado a otro, en la base no había movimiento, no existían misiones en activo, los conflictos en varios planetas adyacentes ya se habían sofocados y las tropas comenzaban a regresar, por lo que el lugar estaba sumido en una pseudo paz, hasta que una nueva reyerta o desconocida información apareciera causando revuelo entre las tropas y sus oficiales.
Sus pasos lo guiaron hacia la torre de mando, no lo necesitaban, pero aun así no tenia nada mejor que hacer. Miró por encima de los presentes, buscaba a la Coronel, aunque no lo reconociera sus comentarios carentes de valor lo entretenían, pero no la encontró. Nada llamaba su atención los mismos soldados de siempre, en los mismos lugares y haciendo las mismas tareas, todo muy rutinario. Ni siquiera se encontraba oficial alguno.
Bufó molesto estaba aburrido, se regañó interiormente no podía permitirse esa calma. Entonces se percató de un detalle, Hux, el molesto de Hux nunca abandonaba su puesto por poca acción que hubiera. Miró a su alrededor buscándolo, esa sabandija no estaba, alzó una ceja con curiosidad ¿Era un milagro? ¿Ese hombre moviéndose de su cómodo sitio por voluntad propia? No tenia mucho sentido.
Se giró instintivamente, tendía a tenerlo vigilado y el no hallarlo en la torre no le infundía calma. Anduvo por todas las instalaciones, buscaba a la vez que analizaba la situación de las tropas, habían menguado brevemente desde hacia un tiempo, muchos soldados fueron aniquilados en batallas recientes. Esos soldados no eran buenos. Negó con la testa, antes de identificar en la zona de entrenamiento a la joven que en un primer momento buscaba.
No tardó en encontrarla, era habitual que los soldados rodearan el rin de entrenamiento en el que Uri entrenaba, solía dar espectáculo, no por nada era la mejor luchadora cuerpo a cuerpo de toda la orden, aunque luego flaquease en otras artes. Se movió lento parándose a una distancia prudencial no pretendía molestarla. Los soldados a su alrededor jaleaban divertidos a ambos luchadores, otro oficial era su oponente en esta ocasión y aunque parecía darle guerra no fue lo suficientemente rápido cuando la castaña lo inmovilizo contra el suelo. Tres palmadas en el rin y el combate finalizó con la joven como vencedora. Era sorprendente lo bien que se movía la nueva pierna, parecía un miembro real y le permitía hacer todos los movimientos impecablemente.
El jaleo se calmó la joven aun hablando con su ultimo oponente reía, era su momento de tranquilidad, Kylo lo sabia, la única vez que cualquier soldado la podía ver sin esa fachada seria era en los entrenamientos. Se dispuso a acercarse cuando la gente comenzó a volver a sus rutinas, pero algo lo paró en seco. Hux se acercaba a la joven con sus vestimentas de entrenamiento, poco habitual en el general, lo vio hablar serio con ella pero no supo identificar lo que decían, sin embargo, Uri que en un primer momento parecia extrañada y algo sorprendida, cabeceó afirmativamente tras unos minutos y sin espera se movieron juntos hacia uno de los cuartos privados de entrenamiento, donde desaparecieron tras las oscuras puertas. Kylo se fijó en concreto en que la sonrisa de la coronel no había desaparecido en ese breve tiempo que estuvo hablando con Hux, y algo en su interior comenzó a revolucionarse, su tez vario a un gesto serio a la par que molesto ¿Que pretendía esa sabandija? Marchó del lugar con una creciente rabia en su interior, que no llegaba a comprender del todo.
En el interior de la sala por su parte Uri comenzaba a afianzarse mas si podía las vendas en las manos, mientras que Hux hacia lo propio preparándose de igual manera.
-Tengo curiosidad, ¿por qué yo Señor?- Preguntó la castaña mientras se situaba en el centro del rin esperando al pelirrojo.
-Eres la mejor en cuerpo a cuerpo ¿no es así?- respondió mientras imitaba a la joven.
-Si Señor, pero aun así...- hizo una pausa ensanchando su sonrisa -no pensé que recurriera a mi, nunca he sido foco de agrado para usted.- musitó divertida. Él por su parte la miró serio mientras alzaba una ceja con cierta incredulidad.
-Coronel, que no acepte a esa sombra que tiene constantemente pegada a sus talones, no implica que no sepa reconocer las habilidades de mis subordinados.- ella lo miró sorprendida, ¿quizás lo había prejuzgado?
-Tenia entendido que era yo la sombra- rió divertida, pero sin darle demasiada importancia se encogió de hombros, dispuesta a recibir el primer ataque.
El pelirrojo se movió rápido su fisonomía se lo permitía, aunque por otro lado los golpes no eran demasiado potentes. Uri paró varios de ellos, con facilidad, aunque le resultaba complicado devolverlos, estaban muy emparejados en combate, no era lo que ella esperaba, nunca había visto pelear a Hux por lo que le sorprendió. Pero tras unos minutos comenzaron a apreciarse las desventajas del pelirrojo, hacia mucho que no había entrenado o luchado cuerpo a cuerpo, eso se notaba, se cansaba con rapidez y no era capaz de soportar el ritmo constante que la Coronel le ofrecia. Un giró brusco de ella lo hizo caer al suelo quedando inmovilizado. Tres palmas sobre el rin y Uri se levantó rauda, ofreciéndole la mano para ayudarlo.
-¿Cuanto hace que no entrena Señor?- le preguntó, este la miro con un deje de frustración.
-Desde que me nombraron General, no he tenido oportunidad de dejar el puente de mando mas que en un par de ocasiones, estoy atrofiado.-
-Ya veo- susurró -entonces en su caso lo mas adecuado es que entrene su resistencia, en velocidad no es malo y su técnica esta depurada, el problema reside en la poca resistencia que tiene, tras un pequeño rato sin cesar, merma sus capacidad.- informaba seria y tajante, puntualizaba los fallos de su superior, era lo que el le había pedido y es lo que haría, después de todo era desde ese momento su instructora. El cabeceó afirmativamente, si había recurrido a ella, era porque pudo ver su mal estado físico cuando se encaró con el Jedai, no podía dejar que nadie bajo su mando lo viera débil, en eso pareció recordar algo.
-He de decir, que lo que ocurra aquí, no debe salir de estas cuatro paredes.- advirtió el pelirrojo, Uri sonrió divertida.
-Si es así, dejémonos de formalidades- sus palabras parecieron sorprender al pelirrojo -el entrenamiento es el único momento de liberación que tengo, las formalidades, aquí han de quedar relegadas a un segundo plano.- Hux la miró con un deje de duda pero ante la explicación de esta, pareció comprender por que lo pedía, todo el mundo necesitaba su momento de libertad, incluso él y para la joven era el entrenamiento, entonces accedería a esa simple petición.
-Entonces ¿hay trato Uri?- dijo este tendiéndole la mano.
-Lo hay Hux- respondió la joven estrechándole la mano firmemente. Y sin esperar se movió para salir, aquel pequeño inciso había sido una prueba para saber como debería actuar en los siguientes entrenamientos, por lo que ese día fue breve. Pero antes de salir, se apoyó en el marco de la puerta, mirando al general. -Es la primera vez que soy capaz de intercambiar mas de dos frases contigo sin que haya gritos de por medio- una breve risa inundo la sala -al final va a ser cierto que todos tenemos una coraza en este lugar, espero ver que hay bajo la tuya.- y dicho eso se volteó saliendo del lugar, dejando a un sorprendido General.
Uri se dirigió rauda hacia su dormitorio, necesitaba una ducha, aunque no hubiera entrenado prácticamente nada con el General, si lo había hecho con anterioridad durante varias horas enfrentándose a diversos oponentes. Realmente disfrutaba esos momentos, parecía que todos los soldados se enzarzaban los unos con los otros dentro de un control y dando lugar a que las diferencias de rango quedaran relegadas a un segundo plano.
Iba a adentrarse en el interior de su dormitorio cuando divisó al caballero en la distancia, lo llamó, no lo había visto en todo el día. Pero aun a pesar de su llamado este se limitó a girarse un instante para mirarla y sin decir nada volver a retomar su rumbo saliendo de aquel corredor. Uri no entendió aquel gesto, ¿a que había venido? Si no fuera por la masca hubiera dicho que estaba molesto con ella. No iba a seguirlo, se quedó parada por breves segundos mirando la dirección por la que había marchado, pero ante su falta de comprensión, se aventuró a su cuarto, realmente necesitaba con urgencia esa ducha.
Ya a la tarde y aun con cierta curiosidad por lo que le ocurría al caballero, se atrevió a buscarle, se paseaba por los pasillos, era sorprendente ver tanta calma, no había gritos, nadie corría, incluso se permitían algunos soldados el pararse a charlar animadamente mientras se encontraban en sus puestos. Esperaba que esa calma durase mucho, aunque sabia que nunca ocurría. Se paró frente a la sala de entrenamiento que el caballero usaba, era distinta a la del resto, pues este solía entrenar con su sable y requería de un espació mas amplio libre de inocentes que por error interfirieran en sus rutinas.
Se adentró sin siquiera pedir permiso, solía hacerlo y se sentó en uno de los bancos laterales de la enorme sala. Kylo aunque se percató de la presencia de la joven no hizo alguno para delatarlo. Se mantuvo firme, sus movimientos limpios y certeros inundaban la sala, el chisporroteo del sable se escuchaba en el silencio que solo era roto por los pequeños gruñidos que el mayor soltaba en los movimientos mas complejos. Uri lo miraba atenta, admiraba en ocasiones la constancia que podía tener el muchacho con sus entrenamientos. Y no fue hasta que este finalizo la rutina que ella le dirigió la palabra.
-Cada vez son mas limpios tus movimientos.- Kylo la miro sobre el hombro aun estaba molesto, no le dirigió la palabra. Uri por su parte le lanzo una toalla que cazo al vuelo y ante el silenció, se mantuvo impasible, lo miraba muy atenta, seguía todos sus movimientos. -Esta todo muy tranquilo hoy- el joven ignoro sus palabras y el silencio que continuo a esas palabras se hizo tedioso y eterno, hasta que impaciente se alzó de pie -Tengo hambre ¿te apetece algo?- nuevamente el silencio, frunció el ceño molesta. -¿Te pasa algo?- Un gruñido fue la única respuesta del moreno. Por lo que Uri lo tomo como una afirmación. -¡Háblame! Si no me hablas no se que pasa- sus pasos se dirigieron hacia el muchacho, tirando de su brazo, quedando frente a él con un deje de molestia.
-¡Que te hable esa sabandija de Hux!- gritó apartándola bruscamente. La sorpresa fue mas que evidente en el rostro de la joven.
-¿Todo esto es por Hux?- su voz sonó incrédula -pero... ¿te has escuchado?- le espetó.
-¡Claro que me escucho!- gritó nuevamente -¡No soy sordo, ni ciego! ¡Te vi con Hux esta mañana!-
-¡Pues lo pareces!- le devolvió los gritos -No se que te has imaginado en esa cabeza de estúpido que tienes, pero ¡unicamente me ha pedido que lo entrene!-
-¡No quiero que esa sabandija se acerque a ti!- Uri lo miró fijamente, movió los labios quería responderle, pero no pudo estaba terriblemente molesta, ¿Qué derecho tenia él a decidir sobre lo que ella hacia? Hasta que explotó.
-¡Tú no decides quien se puede o no acercar a mi!- su dedo golpeaba el pecho del joven con fuerza, pero rápidamente Kylo le agarró la mano impidiendo que volviera a golpearlo.
-¡No dejare que ese mierda te toque!-
-¡Eso he de decidirlo yo! ¡Yo decido quien quiero que me toque, quien quiero que se acerque a mi y con quiero estar! ¡No tú!- tiró del brazo intentando zafarse pero lo que provocó fue que Kylo lo agarrara mas fuerte ahora de ambas manos. -¡Suéltame!-
-¡No!-
-¡He dicho que me sueltes!- forcejeó intentando soltarse, pero lo único que consiguió fue que este la empujara contra la pared, la miraba muy serio.
-No quiero que nadie te toque- esta vez no gritó.
-Eso lo decidiré yo- le contestó entre dientes intentando empujarlo, pero Kylo se aceró mas contra ella, aprisionándola con su propio cuerpo. Alzó una ceja con molestia ¿lo decidiría ella? Le demostraría que no, la quería unicamente para él, no dejaría que nadie la tocara.
-¿Estas segura de eso?- Alzo sus manos, uniendo los brazos de la castaña sobre su cabeza, agarrándolos con una sola mano, a la par que bajaba su mano ahora libre dirigiéndola bajo la chaqueta, para tocar la piel de su abdomen.
-Ni se te ocurra hacerlo.- le amenazó la joven con la mirada viendo sus intenciones.
-¿Hacer el qué?- dijo con un deje de soberbia mientras recorría con su mano el abdomen de esta -¿Esto?-
-¡Kylo!- un escalofrió recorrió a la joven cuando sintió el tacto del moreno sobre su piel, lo miró muy seriamente, tensa -Nadie volverá a decidir por mi quien tiene o no el derecho de tocarme.- sus palabras captaron la atención del caballero que analizándolas paro en seco aquella extraña caricia, ¿que estaba haciendo? la estaba tratando como ellos lo hicieron hace tanto, la quería unicamente para él, hace tiempo se había autoimpuesto el protegerla, ¿por qué entonces ahora hacia eso? ¿Por Hux? Cuando se dio cuenta del error apartó la mano instintivamente, alejándola de ella, a la par que soltaba lentamente los brazos de la joven.
Observó como esta lo miraba, estaba furiosa lo notaba, aunque no lo exteriorizara. Dio un paso hacia atrás dejando un cierto espacio entre ambos y sin previo aviso la mano de Uri impactó en la mejilla del moreno. El caballero la miró con sorpresa e ira, pero no le hizo nada, ella no se lo permitiría una segunda vez, por lo que sin espera, Uri se movió sin decir palabra alguna saliendo de aquella estancia mientras Kylo se quedaba estático mirándola ir, sin saber exactamente como reaccionar al golpe.
Tardó en reaccionar cuando se dio cuenta de lo que había hecho, se movió rápido, salio de aquella sala cogiendo en el proceso el casco, se lo colocó mientras se dirigía hacia el ala de los dormitorios, presuponía que estaría allí, pero era incapaz de notarla. Se movió rápido hacia el cuartó de la joven, dudó en llamar, pero al final lo hizo golpeo la puerta un par de veces. Esperó durante un rato, pero su impaciencia lo llevo a golpear nuevamente la puerta, sin respuesta. Una tercera vez mas insistente y mas fuerte provocó un deje de ira en sus actos y esta vez tras un momento la puerta se abrió.
-¿Qué?- aun lo miraba con esa rabia camuflada con seriedad. Sabia que la reacción de la joven no sería agradable, pero aun así no se había preparado para esa contestación y semblante. No era capaz de articular palabra -Si no vas a decir nada, adiós- cerró la puerta nuevamente. Aquel acto provoco que el joven golpeara la puerta con brusquedad.
-¡Uri!- gritaba mientras la golpeaba.
-¡¿Qué?!- volvió a preguntar abriendo nuevamente la puerta, ahora con un deje de molestia en su semblante.
-¿Puedo pasar?- dijo controlando su ira.
-No, si quieres decir algo puedes decirlo desde ahí- sentenció. Kylo tensó su mandíbula bajo la mascara, tenia orgullo y esa mujer lo estaba obligando a dejarlo de lado. -¿Vas a decir algo? ¿o cierro la puerta nuevamente?- le metió prisa. Kylo apretó los puños intentando controlarse.
-Sabes que no era mi intención...- comenzó con dificultad a hablar.
-Si lo era-
-No, no lo era- le corrigió rápidamente.
-Si no lo era, discúlpate.- su demanda era excesiva para el caballero y el gesto de la joven delataba que lo sabia, lo pretendía probar. Kylo no pudo en ese momento evitar estallar, eso era demasiado para él, se giró con rapidez para golpear la pared de enfrente, antes de dar varias vueltas como un tigre encerrado en su celda. Uri lo observaba impasible, se cruzo de brazos, estaba acostumbrada a esos brotes de ira, por lo que no le sorprendió. En eso Kylo se paró nuevamente ante la joven, con mucha voluntad le costaba decirlo, pero estaba dispuesto, o eso creía, porque las palabras no salían de sus labios.
Otra nueva oleada de ira lo sacudió, su vaivén se volvió a repetir, hasta que tras golpear varias veces la pared de enfrente. Se deshizo del casco, lanzandolo lejos con rabia, se movió volviendo a enfrentar a la joven, ella pudo apreciar la ira en su rostro, sus músculos tensos lo delataban y la forma en que le esquivaba la mirada también.
-Lo...- Uri prestó mucha atención -lo...- no era capaz de arrancar -lo siento.- al final fue capaz de tragarse su orgullo disculpándose con la Coronel. En cierta manera ella se sorprendió no esperaba que se atreviera a decirlo, pero lo había dicho. No dijo nada, unicamente se quedó mirándolo, en espera de que este la mirara y tras un momento de silencio, así lo hizo, la miró esperando una reacción, que no llegaba.
-Eres el ser mas estúpido que conozco en toda la galaxia- No esperó esa respuesta su semblante fue un poema. Tras un segundo la joven prosiguió -Escúchame atentamente, esta sera la ultima vez que diga esto, así que atiende.- Su tono tajante advirtió al joven el cual se tensó. -YO, decido con quien o que tengo relación, YO, decido quien o que se acerca a mi y YO, decido con quien o que estoy.- hizo una pausa -soy lo suficientemente capaz de defenderme por mi misma y se que sabes de lo que soy capaz, así que no voy a tolerar una segunda vez algo similar a lo de antes- Kylo serio la escuchaba y afirmaba tras sus palabras.
Pero lo que siguió lo sorprendió. Uri respiró profundamente, la mano de la joven que con anterioridad se había estampado contra su mejilla, lo agarro con fuerza de la nuca tirando de ella para acercarlo, salvando las distancias en un beso excesivamente agresivo. Cuando pudo reaccionar el moreno correspondió ferozmente a la joven atrayendola lo mas que podía, solo separándose una vez que el aire comenzaba a escasear, pero siempre manteniéndose cerca. -si yo decido estar contigo, sera por voluntad propia y ni Hux ni nadie variara mi decisión- lo miró muy atenta a sus reacciones, cuando añadió lo siguiente -como ocurrió en Nervior- esas ultimas palabras sorprendieron al mayor. La joven alzó una ceja. -¿Sorprendido?-
Un breve silenció inundo el lugar, Kylo negó con la testa -Intrigado- ella lo miró con un deje de maldad.
-Interesante- soltó su agarre mientras ladeaba la cabeza hacia el fondo del pasillo -creo que has creado cierta expectación con tus golpes.- había dos soldados junto a un oficial estáticos mirando la escena.
El los miró con molestia, iba a decirles algo, pero la joven se movió antes hacia ellos. Se paró a pocos pasos parecía que le diría algo, pero unicamente se agachó agarrando el casco que antes había lanzado el caballero. Volviéndose al instante hacia su posición donde el moreno se mantenía observando a los presentes. Se paró frente suya, girando su rostro una vez mas hacia los soldados y con una mueca cargada de picarda se volteo nuevamente para agarrar el rostro del moreno besándolo sin pudor. No habría palabras para calificar la imagen que presentaban los tres soldados, tras ver la escena, pero aun menos cuando vieron dirigirse a la Coronel hacia el interior de su cuarto tirando del filo del pantalón del moreno, obligandolo a entrar.
Una mueca socarrona apareció en el rostro del caballero, cuando desaparecía en el interior golpeando, con el puño el botón para que la puerta se cerrara, a la vez que cazaba la cintura de la joven atrayendola desde atrás.
-Sabes que esto te puede traer problemas ¿verdad?- hablaba cerca de su oído mientras la joven dejaba el casco en la mesa.
-Con esto ya nadie se me acercara, como tu querías.- Kylo recorrió su cuello aspirando su aroma, con una sonrisa permanente de satisfacción. -en ocasiones eres tan insoportable- se giro quedando frente a él, rozando con sus labios los del moreno, sin permitirle hacer contacto, para seguidamente empujarlo sobre la cama.
El caballero cayó sobre sus codos en la cama, mirándola con un deje de orgullo, mientras se acercaba a él, con calma situándose a horcajadas encima suyo. Sus movimientos eran limpios y certeros, parecía un felino cazando su presa. Ella se apoyó en su estomago mientras hacia filigranas con sus manos por la zona, acariciándolo sobre la tela. -Todo lo que tiene que ver contigo, siempre me trae consecuencias- susurró la castaña mientras seguía atenta el movimiento de sus manos, levantando el borde de la camiseta con lentitud. Kylo se estremeció al notar aquel contacto, la miró muy atento pudiendo ver como esta se encogía de hombros -menos mal, que me he acostumbrado- musitó la joven mientras una sonrisa aparecía en su rostro a la par que se acercaba provocativa hacia el joven capturando esta vez los labios del moreno con ansias.
Kylo correspondía a cada beso con mas ferocidad, ambos no cedían en esa pequeña batalla que sus bocas llevaban a cabo, las lenguas jugueteaban libremente. Un pequeño mordisco por parte de la joven en los labios del mayor le provocó un delicioso escalofrió. Sus manos se movieron hacia sus piernas las recorría con lujuria subiendo hacia su trasero el cual apretó sin contemplación, obligando a que un leve quejido escapara de los labios de la joven. Sonrió satisfecho.
Uri se alzó separándose de él, Kylo desde su posición la observó quitarse la camiseta sin miramientos, mientras guiaba sus manos hacia el borde del pantalón de la joven, que no tardo en desabrochar. La camiseta cayó lejos e instantes después la agarró con fuerza haciéndola rotar sobre la cama, cambiando sus posiciones, quedando sobre la joven.
Ella la miró divertida. -¿Siempre tienes que intentar tener el control?- La besó nuevamente y sobre sus labios susurró.
-Siempre.- seguidamente tiró de las botas de la joven, tanta ropa estorbaba, lo mismo pensaba la coronel cuando comenzó a desabrochar el pantalón del joven. Pronto las botas y el pantalón de Uri cayeron junto a la camiseta. Kylo se deshizo igualmente de la suya. Se quedó embelesado cuando la vio tumbada solo para él, no podía dejar de mirarla, le encantaba, ese cuerpo, esa piel suave y blanca tildada de pecas, le parecía una eternidad el tiempo que había pasado desde que lo probó por primera vez y que tanto le trastocó.
Sonrió orgulloso cuando la observó igual que él. Ella también lo miraba disfrutando del cuerpo trabajado del moreno, era delgado y aun así sus músculos se marcaban debido a tanto entrenamiento. No era la primera vez que lo veía así, muchas veces entrenaba sin camiseta, pero pocas veces tenia la oportunidad de recorrerlo pacientemente, colmandolo de roces y caricias. Instintivamente se mordió el labio inferior. ¿Por qué seria que lo atraía tanto? Ni ella lo entendía. Pero lo disfrutaría todo el tiempo que pudiera. Lo miró a los ojos, sonrojándose levemente en el proceso, no se había percatado de que la había "cazado" disfrutando de las vistas, lo que hizo que Kylo se riera por ese hecho, era extraño ver a esa mujer sonrojarse, por no decir casi imposible, pero ahí estaba.
-No te rías- se quejó.
-No es la primera vez que me ves así- burló mientras se inclinaba sobre ella, mientras agarraba la mano diestra de la joven acercándosela a su propio pechó, ofreciéndole una cierta libertad de explorar lo que deseara, ella no dudó en seguir los movimientos del moreno, guiando sus manos por todo su cuerpo.
-Pero si la primera que puedo disfrutar plenamente.- añadió mientras buscaba sus labios, pero Kylo no se lo puso fácil. La esquivo levemente, curioso, hundiéndose en su cuello, besándola suavemente mientras preguntaba con un toque de malicia.
-¿Y Nervior?- sucesivos bocados se iban intercalando entre los besos, sonsacándole placenteros quejidos a la menor que se esforzaba por contestar.
-El droide- hizo una pausa por un nuevo mordisco que la embriagó -me dijo lo que ocurrió cuando le pregunte- otra pausa se hizo presente cuando apretó sus labios en un intento de no dejar escapar un pequeño gemido de placer, mientras notaba la mano de Kylo recorrer toda su pierna, en una suave caricia -pero no lo recuerdo- finalizó, a la par que la mano del moreno se colaba bajo su culot afianzándose en su nalga, Uri se movió impaciente por atrapar los labios de Kylo que se lo permitió, disfrutando aquel beso como si fuera el ultimo.
-Por suerte en esta ocasión, mañana lo recordaras.- susurró cuando se separó levemente de ella.
-Eso espero- apenas un hilo de voz escapo de sus labios. Mientras se afianzaba con los brazos al cuello del moreno, besándolo apasionadamente, a la par que se movía para rodar sobre la cama volviendo a su posición inicial. Kylo deslizó esta vez sus manos hacia lo alto de su espalda buscando liberar a Uri de aquel sostén que la oprimía. No tardó en conseguirlo, lo escurrió de entre sus cuerpos, que ahora libres de tela por medio, le permitían notar el tacto del pecho de la joven moldeándose conforme esta se movía.
Uri se separó de él, incorporándose quedando sentada, notaba como la escudriñaba con la mirada y las manos recorriendo sus piernas y abdomen. El moreno paró un instante al palpar el metal de la pierna, mirándola serio. Era la primera vez que la veía al completo, se fundía completamente con la piel no se apreciaba al tacto el punto de unión, pero aun así seguía siendo un tacto metálico. La coronel, al ver su semblante, le agarro con fuerza retirando la mano de su pierna, a la vez que tiraba del joven para que se incorporara quedando sentado. Y atrapándolo con el brazo libre, posó la mano del moreno sobre su pechó.
-Aunque mi pierna no sea real, esto si lo es- Kylo la observó su sonrisa tierna intentaba reconfortarlo, le quitaba importancia al tema. Por lo que optó por hacerle caso ignorando ese detalle. La besó nuevamente, mientras que su mano sobre el pecho acariciaba con el pulgar la aureola y el pezón haciendo círculos. Uri sonrió sobre sus labios, sabia de aquella parte protectora y tierna del muchacho, pero eran tan pocas las veces que lo sacaba a flote que siempre le sorprendía gratamente. Por su parte el moreno descendió sus labios recorriendo entre besos su mentón y su cuello, buscando el pecho de la joven, el cual colmó a atenciones cuando lo alcanzó.
La joven lo observaba entretenerse en la zona, varios gemidos salían a flote de vez en cuando, mientras ella entrelazaba sus dedos en la cabellera de Kylo. Cuando su atención de nuevo volvió a su boca, no pudo evitar dejar escapar una pequeña risa al notar como el caballero batallaba intentando deshacerse de sus propias botas, lo cual no tardó en ocurrir. Y una vez libre, agarró a la joven fuertemente alzándola a la par que el se ponía de pie, para girarse y posarla suavemente en la cama. Se deshizo de sus pantalones mientras recorría el abdomen de la joven entre besos y mordiscos, hasta alcanzar el filo del culot.
Los deslizó lentamente por las piernas de la castaña, mientras seguía tras ellas besando todo el recorrido, el cual volvió a trazar de vuelta, cuando la tela tocó el suelo. Dirigiéndose hacia su sexo con lentitud, demasiada incluso para la joven que se retorcía entre gemidos, implorando con la mirada que alcanzara su destino. Kylo la observó brevemente antes de aventurarse en aquella zona, estaba agitada y sonrojada, eso le excitó. Optó por no torturarla más, hundiendo su rostro en el lugar, provocando un sonoro gemido de la coronel, seguidos de otros tantos mientras el caballero se deleitaba, recorriendo todo el lugar, lamiendo, besando y succionando cuando lo creía preciso, o el aumento de los gemidos se lo indicaban.
Largó rato se recreó en ese área antes volver a recomponerse sobre la joven. Era más hermosa cuando su cuerpo agitado se mecía al bailen de su respiración. Ella lo agarró con fuerza atrayendolo hacia así, buscando un mayor contacto uniendo sus bocas en un frenesí, mientras descendía su mano hacia el borde del boxer. Palpó la zona, sin pudor, pero con lentitud, lo notaba firme bajó la prenda. Recorría de arriba abajó toda la longitud, escuchando cerca de su oído los gruñidos roncos de placer que el joven dejaba escapar.
Mordió su cuello antes de aventurar su mano bajo la tela, palpó y acarició por largó rato hasta que un quejido se escucho ahogado en su cuello. Quería más es lo que significaba. Agarró el miembro comenzando un movimiento lento, que progresivamente aumentó en velocidad. Lo estaba disfrutando, ella lo sabia y el respirar agitado, como las manos aferrándose a su pechó con cierta fuerza lo delataban. Largo rato le dedicó atención a esa zona, intercalando la velocidad de los movimientos con caricias.
Pero un movimiento del mayor la detuvo, se movió rápido y desesperado apropiándose de los labios de la menor, mientras se deshacía de la ultima prenda que le quedaba, para colocarse sobre la joven sintiendo todo el cuerpo de esta. Un momento de lucidez le hizo parar para observarla por un instante, le estaba pidiendo permiso con la mirada. Y ella se lo concedió con otro beso igual de apasionado. Kylo se aventuró a adentrarse en la joven, fue lento y cuidadoso, pero no tardo en volverse agitado e intenso el danzar de sus cuerpos. Ambos se movían al unisono, incansables, gimiendo y aferrándose al opuesto. Buscando siempre el mayor contacto con el otro.
El moreno se alzó en un momento, agarrando las caderas de la joven, sin detener el movimiento, deleitándose con la mirada, ante la imagen que la joven le ofrecía, aferrándose a las sabanas, agitada, apenas incapaz de mantener sus ojos abiertos, disfrutando de cada segundo. Sus pechos danzaban en cada movimiento captando la atención del moreno. Ella se aferraba a él con las piernas fuertemente. Buscándolo con la mirada cuando el placer se lo permitía. Agarró una de sus manos, tirando de ella, quería besarlo y así lo hizo cuando el mayor se inclinó sobre ella. Lo beso con dulzura, antes de agarrarlo, de improvisto para atraerlo con fuerza, volteándolo sobre la cama.
Ahora las posiciones se habían invertido Uri sonrió sobre sus labios, antes de alzarse, apoyándose sobre el abdomen del joven. Comenzó a moverse lentamente, haciendo que ambos lo notaran más, observaba atenta los gestos del mayor que con un pequeño deje de sorpresa en un principio, ahora ya se dejaba hacer disfrutando a cada movimiento de la menor, aferrándose a lo que a mano tenia, las piernas de la castaña. Fue largo el rato que dejó a la joven guiar los movimientos, hasta que con impaciencia la aferró con fuerza atrayendola y llevando nuevamente el compás de aquella danza. Alcanzando la gloria entre besos, caricias y gemidos de placer.
Kylo la rodeó fuertemente, abrazándola mientras no se separaba de ella, recuperando el aliento, la miró fijamente, noto como la joven posaba sus manos en sus mejillas, lo observaba con atención, un nuevo beso tierno y cariñoso le hizo degustar, ahora con paciencia, esos labios. Tras breves instantes se separaron dejando que la joven se recostara a su lado.
No tardó en Uri en aferrarse al muchacho, apoyando su rostro sobre el hombro del mayor, posando un pequeño beso en la mandíbula del moreno. Kylo la rodeó con su brazo, de forma protectora, provocandole una sonrisa a la joven.
-Me encanta cuando eres así- le susurró mientras se acurrucaba mas en busca del calor del caballero, que la correspondió con un beso en su frente, acomodándose de igual manera con la joven, relajándose y disfrutando del momento antes de dejarse vencer por el sueño.
