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CAPITULO 11 CHARLES BROWN O ANTHONY II
La memoria o el cerebro no es algo imposible de comprender aunque a veces es muy compleja, pero toda memoria o recuerdo nunca muere simplemente nunca hemos sido capaces de usar más allá nuestras propias habilidades cerebrales ya que nunca hemos ocupado toda la capacidad de nuestro cerebro, pero nada muere y nada se pierde, solo necesitamos un momento de paz y un detonador que nos haga ver la verdad que esta más clara en nuestras mentes aunque es invisible para nosotros a simple vista.
Entonces ¿Qué ocurre cuando alguien olvida algo pero lo recuerda?
A.B.A.
Charles caminaba con Candy en sus brazos cuando encontraron una pequeña cabaña donde podrían pasar la noche, Candy la reconoció enseguida era esa cabaña de los Ardley donde una vez estuvo Albert, aquello también quería decir que estaban más lejos de lo que pensó de la mansión, pero por el momento era lo menos importante.
Una vez que ambos entraron al lugar, Charles dejo caer a la rubia lo más suavemente que pudo, la tormenta había comenzado y Candy estuvo abrigada por los brazos del rubio solamente aunque no lo sentía, una vez que la soltó en el suelo sintió el cambio y que realmente el rubio era muy cálido ya que comenzó a sentir el frio de la tormenta invernal que se había venido sobre ellos.
-¿Esta…estas bien? –Dijo el rubio titiritando de frio
-Si –Candy se puso de pie frente a la chimenea donde encontró los cerillos –Prenderé la chimenea –Comento mirando los troncos algo húmedos pero esperaba lograrlo.
Después de varios intentos la habitación de la cabaña encendió, Charles medio sonrió antes de dejarse caer.
-¡Charles!
Candy trato de sostenerlo antes de que se golpeara, evito que el golpe fuera demasiado fuerte, lo toco en su frente, el rubio estaba muy rojo. –Tienes fiebre Charles –Comento la rubia, antes de salir disparada a buscar todo lo necesario para ayudarlo.
Charles solo la miro moverse antes de perderse en su mente…
FLASH BACK
Un pequeño niño de 6 años caminaba por aquel portal de rosas, estaba algo melancólico ese día y preocupado, su madre y sus abuelos no volvían, mama había dicho que todo estaría bien y sobretodo que debía hablar con el respecto a su padre, aunque él lo único que deseaba era estar con ella.
-Anthony –Un rubio mayor que él, le miraba con tristeza –Anthony ven
-¿Qué ocurre, tío?
-Yo…
-Anthony –La tía Elroy estaba detrás de mí tío, ella me miraba con ojos llorosos al menos eso parecía –Tu madre murió junto con tus abuelos –Miro hacia otro lado –No volverán nunca más y te quedaras aquí conmigo
-¿Qué…?
-¡Tía abuela! –Reclamo Albert molesto al ver el modo en que le era explicado todo al pequeño niño
-Tu William te iras a Londres
-No…no puedes…
-Vamos Anthony, debemos prepararnos para el funeral y no querrás perdértelo –Murmuro mientras tomaba al pequeño rubio que aún no entendía que sucedía.
Solo miro a su tío quien le miraba con pena, antes de internarse en el bosque.
No comprendía que pasaba en ese momento solo pensaba en los buenos momentos que paso con su madre, los pocos que pasaron con su padre y los que pasaron con sus abuelos y tíos ¿Cómo había llegado entonces a esto? ¿Cómo alguien puede estar un día y al otro no?
Tampoco imagino que a partir de ese día, nada volviera a ser como antes.
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Se dedicó todo ese tiempo a las rosas que su madre había cultivado con esmero en Lakewood mientras su tía abuela le exigía que estudiara, sus primos habían ido a vivir con él, eso le hacía de lo más feliz
Sus primos políticos también estaban ahí pero trataba de ignorar a la familia Leagan siempre fue y será para siempre las personas más desagradables que hubiera conocido en su vida. Después de meses de no saber de su tío, pronto supo de él, estaba en Europa pero no precisamente en la escuela, estaba en los bosques haciendo amigos y ayudándolos. Eso le hacía feliz y le parecía divertido, ojala la tía Elroy dejara que hiciera algo así.
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Un joven de ahora casi catorce años estaba en el portal de rosas, admirando el paisaje de aquel día, estaba esperando que llegara el cartero para poder ver si había una nueva carta de su tío Albert, hace unos meses que no sabía nada de él, estaba ansioso por saber si volvería o no pronto a casa.
Entonces…se escuchó un pequeño sollozo y se inclinó un poco para ver bajo la niebla que cubría en ese momento el lugar, pudo distinguir una niña rubia quien estaba tirada en el suelo y lloraba, había escuchado minutos antes de llegar a su destino un ruido sordo pero no había prestado atención hasta entonces…
-Eres más linda cuando ríes que cuando lloras –Dijo llamando la atención de la pequeña quien levanto la mirada para verlo y se tallo los ojos con sus manos llenas de tierra que se manchó aquello sin poder evitarlo le dio risa.
Ella avergonzada trato de quitárselo cuando entendió pero solo se ensucio más, al final sonrió junto conmigo, eso me hizo confirmar lo que salió de mi ser –Eres mucho más linda cuando ríes –Afirme sonriéndole dulcemente –Que cuando lloras.
Nuestras miradas se cruzaron y se abrazaron mutuamente sin intenciones de dejarnos ir nunca más, ella tenía unos hermosos esmeralda y destellaban hermosamente como los zafiros de su madre, sintió su corazón latir fuertemente al verla ahí, pero entonces escucho un pequeño grito tenía que irse y aprovecho cuando la rubia estaba limpiándose nuevamente la cara.
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Un pequeño baile donde estaba con ella, él no la había invitado porque no sabía que estaba con la familia Leagan jamás lo hubiera pensado que tan dulce y tierna niña estuviera con esa familia que creía conocer bastante bien.
Pero al final tener la oportunidad de bailar con tan bella niña, los tres unieron lo que habían hecho por Candy y al final salió una hermosa flor a punto de florecer, estaba bellísima sentía que podía volar cuando bailo con ella, eso era el paraíso.
No lo piso, solo a sus primos eso también debía ser una señal.
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Corría en caballo buscando a la rubia que no sabía dónde estaba desde que sucedió ese incidente con los Leagan, ellos la hacían sufrir por placer eso pudo ocasionar que la rubia huyera pero aun si eso quería decir que lo dejaría ¿lo haría? Esperaba que no.
Era como volver a vivir todo lo que había vivido eso parecía, el enojo que tuvo con ella al encontrarla tan plácidamente con un desconocido que no alcanzo a ver, después el remordimiento, la explicación de su reacción.
La flor de dulce Candy que nació esa noche, que sería ahora su cumpleaños como habían acordado, la hermosa sonrisa de Candy entre las rosas mirándolo con dulzura y cariño, el pensando en lo que sería en un futuro para ellos juntos…
"Me gustas Candy" gritaba mientras cabalgaban aun por las rosas.
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Un joven de catorce años enfrentándose a su tía abuela cuando esta acuso a la rubia que estaba a sus espaldas de ladrona por la trampa que los Leagan le habían puesto, donde por culpa de ellos casi la pierde.
Fue a buscarla sin descansar hasta que logro hallarla sorprendentemente, y cuando llegaron con sus primos a la mansión Ardley, se enteraron que Albert la había adoptado, bueno el tío Williams era divertido ver que sus primos a veces se estresaban por no saber ¿Quién era el tío abuelo Williams? Él lo sabía por supuesto pero Albert le había pedido no decirle a nadie y el cumpliría.
Candy se quedó con ellos y entonces sintió que la vida era maravillosamente hermosa como nunca lo fue.
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Ganando el torneo de vaqueros, Candy estuvo desde hace días bastante extraña pensó que aquella adivinadora no se había equivocado y moriría.
Si morí pero no morí realmente, no físicamente, me mataron internamente.
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La cacería de cabellos, los cascos del caballo, Candy a mi lado cabalgando conmigo y contra el aire, cuando de pronto los zorros se atraviesan no quiero lastimarlos y entonces sintió que mi silla esta algo desajustada ¿Cómo era posible si yo me fije bastante bien que estuviera bien?
Un grito de Candy que alcanzo a escuchar llamándome, quiero responderle, gritarle que todo está bien.
Pero no me escuchaba al parecer.
END FLASH BACK
-Candy…
-Charles –"Había pensado escuchar su nombre…Anthony" –Charles
-Candy
-¿Charles? –Pregunto la rubia mirándolo con cansancio ¿Cuánto tiempo llevaba inconsciente?
-Candy… -Murmuro aun aturdido por todo lo que había visto ¿Era acaso la vida de Anthony Brown Ardley?
-¿Te sientes mejor? Tuviste fiebre toda la noche…no te muevas –Dijo colocando su mano sobre el pecho el rubio que había intentado moverse
-Pero seguramente la señora Elroy y…
-No te preocupes por eso ahora, lo importante es que estés bien además la tormenta aún sigue –Comento la rubia con simpleza sin darle importancia a nada más, había escuchado entre sueños su nombre y otras cosas provocando su nerviosismo y su vergüenza con el rubio, ya que le llamo más de una vez pero ¿Por qué? Apenas si se conocían.
-Candy yo…necesito…tengo que…decirte…es bueno…yo…
Pero en aquel momento la puerta se abrió de par en par y entro el mayordomo de la familia Leagan -¡¿Están bien?!
Candy asintió algo despreocupada o más bien aliviada –Charles tiene fiebre aun, no puede salir así al frio
-Pero es que la tía abuela y Neil están algo preocupa…
-No me interesa, antes que nada está la salud de todos, Peter, así que no nos moveremos hasta que mejore.
-Pero…
-Sin peros –Comento la rubia volviendo a su trabajo, Peter salió malhumorado era seguro saber que si no volvía con ella, estaba muerto.
-Vamos Charles debes acostarte
-Candy yo… -Miro a la rubia pensativo ¿Qué pasaba si le decía? Era obvio que lo primero que pensaría seria que estaba loco y lo segundo tal vez que estaba jugando con ella pero ni una ni otra sucedía en realidad, solo en ese momento comprendió lo que ocurría.
El ya no era el mismo Anthony de antes pero tampoco era Charles Brown aunque todo la mayor parte de su presente se lo debía a este, jamás dejo de ser en cierta forma el Anthony Brown Ardley el sobrino de aquella mujer, el que murió hace tanto tiempo, si había muerto pero para renacer, murió para ser mejor que todos, murió inesperada y forzosamente por su propia familia pero ahora era diferente él era un Anthony Brown nuevo, seguía en esencia siendo el mismo pero ahora era más fuerte, también gracias a lo que Charles le dio, él era una combinación entre ambos y sacaría lo mejor ahora que lo recordaba sobre todo con Candy.
"Por ti pequeña, por ti" pensó tranquilamente.
Hola queridos lectores
Espero que les siga gustando mi fic, espero que les guste y sigan votando, ya que este es el fic ganador lo actualizare toda la semana y subire capitulos extras no se bien que dia de la semana lo hare pero lo hare ;D
voten por su favorito y mil gracias por leerme y por sus hermosos reviews que son los que me alientan a seguir escribiendo
votos dobles solo por hoy asi que no olviden dejarlo en su reviews ;D
GIROS DEL DESTINO 50%
BUSQUEDA DE LA FELICIDAD 20%
VOLVERTE A VER, VOLVERTE A AMAR 30%
AMI-ENEMIGAS 10%
AGRIDULCE -NIÑEZ 0%
LISTEN TO HEART 0%
¿QUIEN SOY YO? 0%
Nota de la autora: Solo quiero aclarar que al votar por ami-enemigas tambien se actualizara "Agridulce Niñez", pues recordemos que estas van de la mano ;D
y aprovechando yo les quede a deber un final alternativo y epilogo de EN BUSQUEDA DEL AMOR. quiero que voten si les parece el epilogo y/o una historia alternativa donde quede con terrence, esto es mas para los fans Terryanas ya que en este fic se queda con Anthony o si a las fans de Anthony les parece bien un epilogo bueno ustedes me entendieron jejeje :D espero que voten tambien por esto
linda semana
