Disclaimer: Obviamente, los personajes no son míos, son de Meyer. La trama es completamente mía! =)
Summary: Edward deja a Bella y ésta queda destrozada. Luego de un año está de vuelta ¿Por que hay una integrante más en los Cullen? ¿Por qué Edward la lleva de la mano?
So go ahead and slam the door
Cause you can't shut me out, no I don't
Don't care what you say cause all I really, all I really want is everything you're not
¿Edward qué? Grité internamente.
Si, Edward ha terminado con Tanya, me respondía mi conciencia.
Diablos, ¿por qué justo ahora? La noticia me caía como un balde de agua fría.
Esto no cambia nada Bella.
Es cierto… esto no cambiaba nada en absoluto. No significaba nada, nada de nada. Yo continuaría con lo que tenía pensado y no afectaría mis decisiones.
—¿Bella estás ahí? —preguntó Alice sacándome de mis pensamientos
—Huh, si. ¿Qué tiene Alice? No me importa —soné lo más fría posible, casi me convencí a mi misma.
—Lo sé, yo sólo decía —suspiró —… ¿No has pensado que tal vez las cosas podrían volver a ser como antes? –preguntó en un susurro
—No. Nada volverá a ser como antes, las cosas seguirán tales como están —aseguré
—Bien, yo sólo decía —bostezó —. Bueno me voy a dormir, estoy muerta, mañana te cuento bien como sucedió. Te quiero Bella
—Si, yo también me iré a dormir —concordé —.También te quiero Alice
Corté el celular y lo dejé en la mesita de al lado. Me disponía a dormir cuando el vibrador de mi celular me interrumpió. Alice, pensé. Pero me vi totalmente sorprendida cuando me encontré con un mensaje de texto de Emmett
"¿Bells, no me hablarás nunca más? Te extraño, Emm."
Luego de leer el mensaje automáticamente curve los labios hacia abajo. Yo también lo extrañaba, y mucho, pero aún seguía un poco molesta por todo el asunto de la disco y todo eso. Aunque, si iba a cambiar y empezar de cero, tendría que hacerlo respecto a mi amigo también… me hacía falta, estuve tantos meses sin él que no podía seguir desperdiciando el tiempo, aunque me merecía una buena explicación.
"Mañana hablamos. Yo también te extraño. Bella"
Dejé todo mi orgullo de lado en ese mensaje, supongo que era una buena forma de comenzar. Ahora sí, podía dormir tranquila.
. . .
El despertador sonó justo cuando estaba por saborear un delicioso helado de tres pisos, con múltiples sabores, bañado en crema y crocante.
¿Por qué los sueños buenos nunca podían terminar?
Tomé el despertador y lo aventé al suelo sin piedad, se lo merecía. Intenté quedarme unos minutos más en la cama pero me fue imposible. Una vez que despertaba no había caso de volver a dormirme.
Miré la hora, eran las 7:30 AM, tenía una hora exacta para llegar a la universidad. Cansada me metí a la ducha. El agua caliente me hizo reaccionar y mi shampoo con olor a fresas me trajeron de vuelta.
Mientras me secaba pensé en el largo día que me esperaba hoy y en las conversaciones que quería pero no podía evitar, o sea Emmett y Alex.
Ya que estaba lloviendo, tal y como lo pronostiqué ayer, decidí ponerme algo de la ropa nueva que había comprado con Alice.
Elegí unos jeans grises, un sweater morado y un chaquetón del mismo tono. Mis botas y un par de accesorios a juegos. Una vez lista me miré al espejo, y en realidad, era como otro yo. Alice seguramente estaría orgullosa de mí.
Me serví un rápido desayuno y me llevé una fruta para la universidad. Cogí las llaves de mi auto y salí de mi departamento. En el camino decidí llamar a Rose, me había comportado horriblemente ingrata con ella éste fin de semana y debía de odiarme
—¿Aló? —contestó
—Hola Rose ¿cómo estás?
—Oh, ¡hola Bella! Hasta que te decidiste por llamar maldita desaparecida. Estoy bien, ¿cómo estás tú? —preguntó mientras se escuchaban bocinazos y gritos del otro lado del teléfono —Perdón por eso, es que estoy en un tráfico del demonio y la gente anda muy estúpida al volante
—Me imagino —reí —. Yo bien, voy a buscar a Hailey y luego nos vamos a la universidad, ¿nos vemos allá?
—Por supuesto que sí, y tenemos muchas cosas que hablar —dijo emocionada
—Si que tenemos que hablar
—Bella… ¿algo que no me hayas contado? —me preguntó con tono de reproche
—Nos vemos en la UNI, ¡te quiero! —colgué antes de que comenzara con un interrogatorio. Apenas me viera se daría cuenta del cambio, y no es que fuera para tanto.
Aparqué justo afuera del edificio de Hailey y le marqué al celular para que bajara. Al cabo de cinco minutos ya se estaba subiendo al auto
—Siento la demora Bella es que no encontraba las llaves del departamento y —dejó de hablar cuando me miró y se formó una perfecta "o" en su boca —… Wow Bella, te ves muy linda —dijo mientras me observaba
—¿De verdad lo crees? —pregunté insegura.
—Si, enserio, te ves muy distinta, ¡me encanta! —admitió
—Gracias Hailey, de verdad —dije sincera.
Minutos después nos encontrábamos estacionando fuera de la universidad. Salimos del coche y caminamos hasta donde se encontraban nuestros amigos, logré visualizar de lejos a Alice, Jasper, Rose y Ángela. No veía a Emmett por ninguna parte, seguro no quería estar ahí cuando yo llegara.
—¡Aquí! —chilló Alice cuando nos vio desde lejos
Cuando ya estábamos sólo a dos metros de distancia, sentí la mirada de todas mis amigas en mí. A cada una se le desencajonó la mandíbula formando una especie de sonrisa
—¡Bella! —gritó a Alice corriendo al encuentro —¡Oh Dios! ¿Estoy soñando?
—No lo creo —reí
—¡Estás tan linda! —dijo mientras me miraba —¿Lo hiciste tú sola? —preguntó entrecerrando los ojos
—¡Alice! —me quejé. —¿Quién más podría haberlo hecho? —pregunté —Te dije que todo iba a ser diferente desde ayer
—Lo sé, es que no puedo creerlo, ¡estoy tan emocionada por tu nuevo tú! —exclamó mientras daba pequeños saltitos, parecía una niña.
Fui a saludar al resto de las chicas, cada una me halagó un millón de veces y me felicitó por mi cambio, todas decían que me veía preciosa, supongo que debía confiar en sus opiniones. Nos quedamos conversando del fin de semana mientras esperábamos que dieran el inicio de las clases.
Aún no veía a Emmett por ningún lado, y no quería preguntarle a Alice dónde se encontraba, así que lo deje pasar, luego hablaríamos, supuse.
Dieron el inicio de las clases y me fui a inglés con Alice, Rose y Áng, que era LA clase que teníamos juntas. Entramos al salón y recibí varias miradas de parte de mis compañeros y algunos susurros, diablos… odiaba la atención. Rápidamente caminé hasta los primeros bancos desocupados y me senté con Rose, atrás de nosotras se encontraban Alice con Ángela.
Llegó la profesora y la clase comenzó, dio una introducción y luego nos dijo que teníamos que hacer un informe de un filósofo inglés en parejas, y que nosotras podíamos elegir con quién. Yo sería con Rose y Alice con Áng. La sugerencia de la profesora fue que empezáramos con el trabajo ahora en clases e hiciéramos una especie de boceto de lo que sería. Con Rose rápidamente planeamos el trabajo, cómo y cuándo lo haríamos, por lo que nos quedó tiempo de sobra en la clase.
—¿Entonces, como vas con Alex? —preguntó Rosalie curiosa
La miré encogiéndome de hombros
— Creo que nos debemos una conversación… pero no tenía su celular ni mail como para hablar con él el fin de semana, ya sabes…
—Bueno, hoy lo verás y podrán hablar —dijo como si fuera la solución al problema —. Me agrada Alex, Bella. Soy la partidaria número uno para que estés con él y te saques de la cabeza al idiota de Edward —casi escupió su nombre.
—Ya lo sé Rose… hago lo posible —admití
Sonó el timbre del término de clase y le entregamos nuestro esquema del trabajo al profesor, nos felicitó por la idea que teníamos y salimos de ahí. La verdad es que le temía un poco a este recreo, probablemente tendría que hablar con Emmett o Alex, y no sé que era peor enfrentar. Traté de pasar desapercibida entre las personas y nos reunimos con el resto de los chicos que se encontraban en unas bancas. Me encontraba conversando con mis amigos cuando Alice me remeció
—Alex viene hacia acá —susurró despacio
¡Mierda! grité en mi interior. Toda la fuerza y madurez que había logrado en estos días se había ido a la mierda en dos segundos. Cálmate, me dije a mí misma, sería peor si me veía histérica. Traté de reintegrarme a la conversación con mis amigos, pero ya era tarde. Sentí que me tocaban el hombro, me giré lentamente tratando de verme tranquila, encontrándome con Alex y su hermosa sonrisa
—¡Hola! —sonreí intentando ser casual
—Wow —exclamó cuando me di vuelta —¡Hola! —saludó dándome otra de sus hermosas sonrisas —¿Cómo estás?
—Bien gracias, ¿y tú? —pregunté de vuelta
—Estoy bien, gracias. Te ves muy linda hoy —añadió
¿Qué podía responder frente a eso?
—Gracias… —dije mirando al suelo para evitar que me viera sonrojada
Cogió mi cara con su mano y quedé frente a él de nuevo
—No tienes que avergonzarte por ser hermosa Bella
—No dejaré de sonrojarme si sigues diciendo esas cosas Alex —admití rascándome la frente mientras desviaba la mirada
—Está bien, no lo haré tan seguido, aunque no aseguro nada —dijo y yo reí —. Oye, ¿me acompañas? —me preguntó mientras apuntaba hacía una especie de jardín que había en la universidad
—Claro —le respondí
Sonreí automáticamente porque él no había tocado el tema, aún. Nos sentamos en el pasto teniendo vista hacia el resto de la universidad. Me crucé de piernas y quedé frente a él. No sabía que decir, así que jugaba con el pasto y con mis dedos, hasta que él rompió el silencio
—Bella vas a romper tus dedos si sigues jalándolos de esa manera —dijo riendo —. ¿Tienes algo que decir? —preguntó.
Tragué en seco. Genial, se había dado cuenta de que estaba histérica por decirle que no era una borracha compulsiva, y que lo sentía.
—De hecho sí —logré decir —. Alex… siento haberme comportado como una idiota el sábado, ya sabes —dije desviando la mirada —, no suelo beber de más, nunca. No sé que me pasó y estoy tan arrepentida…
—¿Te arrepientes de que nos hayamos besado? ¿Es eso Bella? —sonrió. Pero no era una sonrisa de aquellas, era más bien triste.
—¡No! —solté rápido —Quiero decir, me arrepiento de haberte besado ebria, y si te llevaste una mala impresión de mí, lo siento… --admití avergonzada
—Entonces… no es que estés arrepentida de lo que pasó entre nosotros
—No…
—Genial, entonces no me importa si estabas ebria, digo… quizás hubiese sido más romántico si ambos hubiésemos estado en con nuestros cinco sentidos, pero no me molesta. Y tampoco me llevé una mala imagen de ti Bella, no seas tonta —acarició mi mejilla mientras su hermosa sonrisa aparecía otra vez en su rostro.
Esta vez sonreí yo. Alex no pensaba que era una ebria-descontrolada, y por lo que había entendido, él estaba feliz también.
Ahora, la pregunta era ¿estaba lista para esto? ¿podría volver a querer a alguien, otra vez? No tenía las respuestas, pero lo iba a intentar, tenía que quererme un poco a mí también.
Nos quedamos sentados, sin hablar… simplemente observando alrededor, tomados de la mano. Parecía que el tiempo no pasaba, estaba como en mi propia burbuja
—¿Qué haremos entonces? —preguntó Alex
—¿Conocernos? —pregunté —Quiero decir, conocernos bien, salir… no lo sé
—Me parece una buena idea —concordó mientras tomaba unos cabellos que habían caído hacia mi cara y los ponía detrás de mi oreja. Los siguientes minutos que pasaron simplemente nos quedamos ahí sentados, conversando de cualquier cosa hasta que el timbre de clases nos interrumpió.
Rápidamente nos paramos de ahí y yo fui al encuentro con mis amigas. Todas me miraban sorprendidas y tenían la duda en la cara, me espera un gran interrogatorio, pensé. Alice iba a abrir su boca para atacarme con preguntas asesinas pero me excusé con las clases y le prometí que luego les contaría. Cogí a Hailey del brazo y nos fuimos al salón de biología. Nos sentamos un poco apartadas del profesor para poder contarle un poco, luego me pondría al día.
La clase entera pasó rapidísimo, le platiqué a Hailey de las propuestas de Alex y de lo que habíamos conversado. Hailey dijo que estaba feliz por mí y que esperaba que Alex fuera el indicado, yo también lo esperaba. Terminó la clase y con Hailey buscamos a los demás. Mis amigas seguían con esa cara de "habla ahora Bella" Dios, ¡que entrometidas! Cuándo creí que no tendría escapatoria de ésta conversación, vi a Emmett caminando a unos metros, ni si quiera se había percatado de que nos encontrábamos aquí.
—Lo siento chicas, luego les cuento… tengo que resolver algo ahora —les dije sin pensarlo y corrí tras Emmett, no dejaría pasar más tiempo. Una vez ya cerca de él, le grité por su nombre y se giró hacia mi, sorprendido
—¿Bells? —preguntó con una cara entre felicidad y angustia
—Hola… —saludé
—¿C-cómo estás? —me preguntó mientras me indicaba que nos fuéramos a otro lugar
—Yo bien… ¿cómo estás tú? —le pregunté sincera. De verdad quería saber como se encontraba, era mucho para mí no hablar con él en días y no podía seguir "enojada" con él.
—Huh… bien… también —se pasó la mano por el pelo nervioso —… Bells yo… lo siento mucho, de verdad. Me está matando el no hablar contigo y que estés enojada, sabes que nunca querría hacerte daño, fue una estupidez y no volveré a entrometerme en tu no relación con Edward, no quiero perderte… de nuevo —confesó mientras me miraba a los ojos.
Sabía que él no lo había hecho de malo, simplemente mi amigo era un poco idiota y no comprendía algunas cosas, pero todos cometemos errores… somos humanos. Si todos cometemos errores perdona a Edward entonces, me decía mi estúpida conciencia. Cállate, hay errores y errores, le debatí y corté la conversación.
—¿Qué dices entonces, Bells? ¿Me perdonas? —dijo poniendo la cara del gato de Shrek, como si pudiera resistirme a eso.
—Claro que te perdono, idiota —le dije mientras nos abrazábamos con fuerza, como extrañaba esos abrazos de oso.
—Eres la mejor
—Lo sé —le dije mientras ambos reíamos.
—¿Y que ha sido de ti estos días Bells?
—Nada interesante, ya sabes… lo de siempre —admití —. ¿Y tú, que hay de nuevo? —pregunté de vuelta
—No mucho, ¿supiste que la zorra de Tanya se fue? —me preguntó riendo
—Algo me comentó Alice —dije con indiferencia al tema, aunque la verdad moría por saber por qué diablos se había ido
—¿No quieres saber por qué? —me preguntó algo confundido
—No, no me interesa. Aunque si no te agradaba, bien por ti que se haya ido —le dije mientras me bebía un jugo de naranja
Me miro con los ojos entrecerrados pero no dijo nada más. Emmett sabía que no era partidaria de sacar ese tema a colación.
Seguimos conversando y me contó que ayer había salido con Rosalie, habían ido a tomarse un café o algo así, la verdad es que me encantó la noticia, yo era la primera que quería que estos dos terminaran juntos, estaban destinados. Por lo que me dijo Emmett, habían quedado en seguir saliendo en la semana, él se volvía loco por ella, desde que lo conocía, pero no sabía que pensaba Rose al respecto, tendría que hablar con ella, aunque presentía que ella se sentía de igual manera.
El resto del día pasó sin ninguna novedad. Alex y yo intercambiamos números telefónicos y mails para poder comunicarnos más, ya que era bastante absurda la especie de "relación" que teníamos, no sabíamos nada del otro, pero me sentía estúpidamente atraída por él.
Eran recién las 14:00. Hoy había terminado las clases bastante más temprano de lo normal, llevé a Hailey a su casa y me fui a la mía de vuelta para hacer algunas cosas de la universidad. Avancé el trabajo de inglés, comencé un libro que tenía que leer para literatura y terminé un trabajo de historia. Si, me sentía realizada por haber hecho todas esas cosas en un par de horas.
Cuándo vi el reloj de nuevo eran casi las 5 de la tarde. Saqué mi notebook del armario y me decidí a leer mis correos electrónicos, hace aproximadamente un mes que no los veía. Como era de esperarse, tenía un millón de correos de mi madre que decían que la llamara, que le escribiera y que me extrañaban. Me había comportado como una perra, pero es que todas las cosas que habían sucedido últimamente me tenían alejada. Decidí inmediatamente llamarla, así que tomé mi celular y marqué a casa.
—¿Aló? —contestó Reneé
—Hola mamá —dije con esa voz cuando uno sabe que lo regañarán
—¡Isabella Marie Swan! —comenzó mi madre —No puedo creer que hayan pasado más de seis días y no hayamos obtenido ni una llamada tuya, ni un mail. ¿Así te educamos? Creí que la regla para que te mudaras era que estarías en contacto con nosotros por lo menos una vez al día y nada… —continuó
—Mamá ya basta —la interrumpí —. Sé que debí haber llamado antes, es sólo que la universidad me ha tenido colapsada de trabajos y han pasado algunas cosas…
—Ni si quiera me llamaste tu primer día de universidad Bella, ¿Cómo va todo? ¿Y que son esas cosas que han pasado? —preguntó curiosa.
En algún momento tendría que contarle que los Cullen estaban de vuelta…
—En la universidad todo bien… me gusta. Huh…
—¿Hay un chico? —preguntó con tono pícaro
—No mamá —solté rápidamente —. Digo si, pero no es eso… o sea, recién nos estamos conociendo… como sea no va al caso
—Si que lo va, cuéntame todo
—¡Mamá! —me quejé
—Está bien, me lo contarás luego. ¿Qué es lo que pasa?
—Los Cullen están de vuelta, y viven aquí… en Nueva York —suspiré.
Mamá se volvería loca, para que decir Charlie
—¿¡QUÉ! —gritó desde el otro lado del teléfono —¿Es en serio? —preguntó
—Si, es en serio…
—Pero... cómo Bella
—No lo sé… digo si lo sé. Me encontré con Alice en el mall y bueno ahí estuvimos conversando de todo, me pidió disculpas y asistimos a la misma universidad, volvimos a ser buenas amigas. Me contó que los Cullen regresaban a la semana siguiente de Italia y que se mudarían aquí, por lo que todos asisten a la misma universidad que yo…
—Cuando dices todos… ¿son todos? —preguntó con cuidado
—Edward también mamá…
—¡Oh dios mío! —chilló como una niña. Tal cuál como Alice —No lo puedo creer. ¿Han hablado? ¿Te pidió perdón? ¿Volvieron? Oh… así que ese era el chico que me decías —asumió
—No, no mamá —resoplé —. No estás entendiendo… Perdoné y volví a hablar con Alice, Emmett y Jasper… obviamente con Carlisle y Esme, ellos no tienen nada que ver… pero con Edward no, no volveremos nunca
—Nunca digas nunca Isabella —me retó —. Y como es eso… ¿no han hablado, entonces? —preguntó con dejo de decepción
—Si hemos tenido algunos "encontrones" pero no han terminado bien… no hemos conversado civilizadamente, aunque él me lo ha pedido. Cómo sea, no sucederá —aseguré y me tendí en mi cama
—¿Te has negado a hablar con el Bella? Eso no está bien hija, tal vez tiene algo importante que decir, alguna explicación…
—Mamá no hay explicación que valga la pena, no me interesa. Ya déjalo ¿si?
—Lo sé, es que no hago a la idea de que tu y Edward ya no estén juntos —lloriqueó
Por eso odiaba llamar a mi madre. Siempre terminaba hablando de lo bueno y perfecto que era Edward. Como si no lo supiera.
—Ok mamá, se acabó el tema. Eso era todo lo que tenía que decir
—Entonces si Edward no es el chico con el que está saliendo, ¿quién es? —me preguntó confusa
—Se llama Alex. Luego te contaré de él, tengo que hacer un par de cosas ahora —mentí
—Está bien. Oye mándale cariños a Alice, Emmett y Jasper, diles que los extraño. Y también a Carlisle y Esme, a todo esto, si puedes consígueme el teléfono de Esme, su cumpleaños es dentro de ésta semana
—Verdad. Ok, te lo conseguiré con Alice y les mandaré tus saludos. Mándale besos a papá, dile que luego lo llamo
—Bueno. Te pediría que le mandaras saludos a Edward pero sé que no lo harás, así que no lo diré. Recuerda lo del teléfono, ¡te quiero Bella! —dijo antes de cortar. Ella sabía que la regañaría por sus últimas palabras si no cortaba el teléfono. A veces podía ser tan infantil…
Continué viendo mi mails, pero no había nada interesante, sólo cosas sin importancia. Cuando me había percatado de que no tenía nada mejor que hacer que dormir, recibí un mensaje de texto
"Hola linda. Cómo hoy salimos temprano de la universidad quería saber si te gustaría ir a tomar un café conmigo… espero tu respuesta. Alex."
Ok, eso no lo esperaba.
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.... .... .. no estoy. Ok, si estoy. Perdón, soy una desconsiderada (?) no quise demorarme tanto, pero se me hace difícil con todo lo del colegio y los exámenes finales, ensima que uds dejan pocos reviews y.... :$
Intentaré ser lo más constante posible, entre más reviews dejen menos tardaré en actualizar porque más me motivarán. Un abrazo chicaaaaaas, las quiero.
(actualizé polyvore por el cap. de hoy, pasen por el perfil)
G.
"She lives in a fairy tale, somewhere too far for us to find"
