...
Los gritos le despertaron a él también un rato después…
Luke se levantó sobresaltado y fue corriendo hacia la habitación.
-Penny, Penny, ¡Despierta!- Gritó Luke zarandeándola.
-¡No me toques!- gritó García
-Soy yo Penélope, solo soy Luke.
García parpadeó por unos segundos confundida.
-Dios mío Luke...lo siento mucho, no quería despertarte.
-(abrazándola)- ¿Quieres hablar de ello?
-No, ahora mismo no. –contestó García rotunda.
-Está bien. Te dejaré descansar.
Luke se levantó de la cama dispuesto a salir de la habitación. Pero García le agarró del brazo deteniéndole…
-Espera…
-¿Qué ocurre? ¿Necesitas algo?-Contestó Luke rápidamente dispuesto a ayudarla.
-¿Puedes quedarte conmigo?
-Claro
García se apartó y le hizo hueco en la cama. Luke se metió bajo las sabanas y la abrazó susurrándole palabras de aliento hasta que se quedó dormida de nuevo…
…
A la mañana siguiente
Luke despertó con el olor a huevos revueltos y tocino inundando la casa. Se giró hacia el lado y no vio a Penélope a su lado. Desperezándose fue hacia la cocina.
-Ey chica, creía que no comías esas cosas…
-Es para ti tonto.-contestó García pasándole el plato.
-(sonriendo)- Oh, gracias-contestó Luke cogiendo el plato y empezando a comer con avidez.
Luke la miraba de reojo de cuando en cuando, Penélope se tomaba su café con tostadas y sésamo. Su desayuno habitual, pero la conocía demasiado bien. Estaba intranquila, ese ceño fruncido que tan loco le volvía había aprendido a leerlo bien. Penélope quería decirle algo y no sabía cómo
-¿Qué pasa Penélope?.- preguntó Luke impaciente.
-¡Nada! ¿Por qué crees que pasa algo?
-(arqueando las cejas)-No le mientas a un perfilador.
-(poniendo los ojos en blanco)- Solo quería darte las gracias por lo de anoche, por consolarme, y por no insistir en preguntar- murmuró García.
-No tienes que darme las gracias. Estoy aquí para ti, para lo que necesites. Todos lo estamos.- Contestó Luke acercándose a abrazarla.
García se dejó abrazar. Cada vez le costaba más recordarse que tenía que mantener a raya sus emociones si quería sobrevivir.
-Voy a vestirme.
-Ok, ¿Quieres que vayamos a dar un paseo?
-Claro
Garcia se dio la vuelta para irse. Mientras se iba Luke no pudo aguantarse.
-Ey García, y si necesitas hablar…también estoy aquí.
-(dándose la vuelta)- Lo sé. Pero no es necesario. Estoy bien.- Marchándose al dormitorio a vestirse
Luke meneó la cabeza suspirando. Penélope era muy terca. Y le estaba poniendo muy difícil que se abriera…Pero tenía que hacerlo. Hablar del dolor es parte del duelo y la superación. Bien lo sabía él…
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