Capítulo 11: el fruto de la valentía de un caballero.

Los demás chicos me miraron con sorpresa. Entendieron de quién se trataba la criatura del huevo mencionado.

-Al principio, cuando vi a ustedes dos, pensé que podían ser los frutos de aquel huevo…- comenzó a decir Cabeza de Piel, señalándonos a Mikey y a mí. –Pero cuando me dijeron que habían más de ustedes, entendí que no lo son.-

-Tienes razón…- comenzó a decir Donnie. –Nacimos como tortugas comunes y corrientes. Luego fuimos mutados por accidente. Pero Vee…-

-Pero yo no…- interrumpí aun hundida en la sorpresa. –yo nací de un huevo mutado…-

Cabeza de Piel abrió sus ojos al escucharme. Se acercó un poco más y me sonrió con ternura.

Yo sentía unas ganas abrumadoras de llorar. Estaba confundida pero al mismo tiempo, sentía alegría y agradecimiento.

-Gracias…- le dije casi sin voz por el nudo en la garganta. Lo abracé con todas mis fuerzas. Casi de inmediato al decirle esa única palabra; simple pero con todo el agradecimiento del mundo.

Él me devolvió el abrazo. Su respiración era profunda y al parecer más tranquila que nunca.

Un sonido raro se hiso oír desde afuera. Seguido, el krank reclamó la celda de energía.

-¿Están pidiendo esa cosa?- preguntó Leo, señalando el brillante objeto que Cabeza de Piel poseía.

-Sí. Lo quieren para energizar el portal. Sin él, no pueden encenderlo.- respondió.

Los disparos comenzaron a golpear el vagón de tren en el que estábamos. Los kranks también trataban de entrar.

-Bloqueen las puertas.- ordenó Leo.

Las manos robóticas se metían por las ventanas y por las hendijas de las puertas que apenas lográbamos sostener. Todo aquello parecía un apocalipsis zombi.

-Necesitamos movernos.- dijo Leo. –Donnie ¿Puedes echar a andar este vagón?-

-Las vías no tienen electricidad.- respondió mientras forcejeaba para mantener la puerta lo más cerrada posible.

-¿Qué tal si usas la celda de energía?- preguntó Leo.

-Tendría que adaptar el motor…- respondió Donnie. –Puedo hacerlo pero necesito tiempo…-

-No tenemos tiempo…- se quejó Raph conteniendo la otra puerta.

-Yo se los daré.- dijo Cabeza de Piel, quien hasta entonces se había mantenido tranquilo. –Tú confiaste en mí; ahora yo confiaré en ti.- le dijo a Mikey, mientras le entregaba la celda. –Y cuida con tú vida a tu hermana. Ella es un milagro muy especial…-

Raph dejó que la puerta se abriera. Luego salió Cabeza de Piel a enfrentarse a ellos valientemente.

Yo le observaba. Quería ayudarle. Se lo debía por haberme salvado estando indefensa. Pero Raph parecía leer mi mente porque me agarró del brazo. No quería que yo me le escapara.

-¡Ya está!- exclamó Donnie.

Apenas dio tiempo de decir eso cuando la puerta se cerró sola y el vagón arrancó bruscamente. Era tanta la velocidad que desarrolló que todos fuimos a dar al fondo. Casi pegados contra la pared. Yo no podía respirar y lo único que hacía era gritar como loca. Creía ver cosas raras entre tanto movimiento y mareo.

No sé cómo frenó; lo único que recuerdo es que caímos bruscamente sobre carretera limpia. Por suerte no había nadie ahí. La puerta se abrió. Y salimos a ver dónde estábamos.

-Estamos en la planta recicladora, creo.- dijo Donnie.

-Cabeza de Piel…- dije casi sin poder respirar pero esta vez porque me abrumé de pensar que lo dejamos solo. -¡Cabeza de Piel!- casi grité.

No pude contener el llanto. Leo y Mikey me sostenían tratando de consolarme.

-Cabeza de Piel…- yo decía mientras lloraba como niña pequeña.

-Él va estar bien. Es muy fuerte. Lo logrará sin ayuda…- me decía Leo.

-Ya ha luchado contra ellos durante trece años. Lo logrará esta vez también.- me dijo Mikey. –Ya verás cómo luego aparece por ahí.-

Mi llanto fue cesando conforme me convencían con sus palabras. Para terminar de tranquilizarme, Mikey me susurraba una canción mientras me sostenía en un abrazo fuerte.

If you ever find yourself

Stuck in the middle of the sea

I´ll sail the world to find you

If you ever find yourself

Lost in the dark and you can´t see

I´ll be the light to guide you

Find out what we´re made of

When we are called to help our friends in need

You can count on me like one, two, three

I´ll be there

And I know when I need it

I can count on you like four, three, two

You´ll be there

Because that´s what friends are supposed to do,

Oh yeah

Regresamos a casa. Yo, particularmente, venía cabizbaja. Me dolía la cabeza de solo pensar como fui a estar expuesta a los kranks antes de nacer.

Splinter nos esperaba. Temía que Cabeza de Piel nos hubiera hecho aún más daño.

Yo me acerqué de primero a él. Lo mire con tristeza y ganas de llorar. Las lágrimas se me querían escurrir de los ojos.

-¿Qué pasó?- me preguntó con mucha preocupación.

-Cabeza de Piel fue quien… me trajo con tigo… papito…- comencé a llorar otra vez como niñita pequeña.

El sensei se conmovió y me recogió en un abrazo. Su mirada era confusa. De seguro no había entendido lo que yo le quise decir. Pero igual me seguía abrazando con suavidad.

-Sensei…- interrumpió Leo. –Cabeza de Piel fue quien trajo el huevo de Vee desde la dimensión X para acá. Hace trece años.- explicó.

El sensei se congeló de repente. Parecía muy, muy sorprendido. Prácticamente me había soltado del abrazo.

-¿Sensei?- le preguntó Donnie, acercándose.

-¿Papá?- pregunté yo, ya había cesado mi llanto.

Pero el sensei solo seguía ahí, como una piedra.

Notas de la autora:

TMNT no me pertenece, es de nickelodeon.

La canción que Mikey le canta a Vee es Cont on me de Bruno Mars. Por si querían escucharla. (la canción tampoco es de mi autoría). Cantarle una canción a un ser querido cuando está asustado, enfermo o triste, es la manera en la que sobre todo Vee, expresa sus sentimientos. Normalmente ella les cantará a sus hermanos cuando estén en diferentes situaciones.

No crean que se me ha olvidado el mini fanfiction del hongo alucinógeno, ya lo estoy escribiendo. Pronto se los tendré listo. Espero les haya gustado el capítulo y nos leemos el próximo domingo.