….

POV Matt

Por fin. Estoy agotado, hambriento y decir que estoy a punto de desmayarme es quedarse corto. No puedo quejarme, yo he decidido esto. El Tíbet estuvo bien, pero ojalá hubiera podido durar un poco más. Al principio pensé que ese sitio podría convertirse en un nuevo hogar para mí, que podría ayudarme a responder las respuestas que me abrumaban y me llenaría de conocimientos. Pero eso no era más que una simple quimera. Durante los primeros meses los monjes estaban maravillados conmigo, había algunos que incluso me llamaban maestro, pero fue a partir de ese momento en el que las cosas empeoraron. Me miraban con otros ojos, como si estuvieran mirando a algo que no era de este mundo, a un monstruo. En parte tenían razón. Y como en este cruel mundo lo raro no pasa desapercibido, pasó lo que tenía que pasar. Vinieron a buscarme.

Después de lo de Seatle, era normal que quisieran saber quién era en realidad y lo que era de verdad. Nunca esperé que serían capaces de incluso remover cielo y tierra tan solo para dar conmigo. Me oculté durante mucho tiempo en Europa y habrían sido unas grandes vacaciones si hubiera podido estar más de dos días en un solo lugar. Me moví en progresión: Inglaterra, Francia, España, Italia…Rusia fue difícil pero al final ni la nieve pudo mantenerme oculto, Pasar Turquí y Siria fue lo más difícil de todo. He pasado los dos últimos años de mi vida huyendo. El martes pasado cumplí diecinueve años y lo celebré cruzando la frontera china. Fue…emocionante.

Espero que este sea mi último destino, China podrá mantenerme fuera del radar durante algún tiempo, espero que el suficiente. La gente esperaría verme en alguna ciudad como Nueva York o Tokio, en cambio Beijing es tan evidente que apenas salta a la vista.

Acabo de llegar, camino por la calle y mi cuerpo pide a gritos un tazón de arroz, quitarme la mochila y tumbarme en el primer colchón que vea, pero hay algo que no deja de darme vueltas la cabeza. ¿Realmente he hecho bien en ayudar a aquella gente del pueblo? Lo sé, tan solo era un árbol pero a pesar de eso no puedo ignóralo. Por increíble que suene, el hecho de que puede que me pillen por eso me asusta menos que el de reconocer que por una vez he hecho algo…algo bueno con este don. He tenido impulsos como estos antes pero siempre me las he arreglado para suprimirlos y ignorarlos pero no sé…Quizá ya es hora.

Debería para un poco y empezar a vivir, aún estoy a tiempo.

….

Nuestra historia nos obliga una vez más a transportarnos a un nuevo lugar. Esta vez nos encontramos en New Orleans una morena se encontraba en su habitación meditando, las paredes eran negras con los muros morados al igual que la cama, tendría un gran ventanal, candelabro negro, alfombra purpura, closet, mesa de noche, biblioteca y espejo negros con dorado y un sillón morado también, todo en aquella sala era calma... Hasta que un molesto ruido interrumpió su paz y no pudo evitar maldecir al que la estuviese llamando por teléfono.

-Marone ¿quién habla? -contesto la llamada la morena.

-Sharly ¿estás libre? Necesitó que vengas.

-Es mi día libre ¿para qué me necesita, jefe?

-Unos individuos han venido preguntando por ti.

-Tsk…-Se quejó la chica.-Hoy no estoy para nadie.

-Vamos linda, no solo eres una pasante en el noticiero, eres la sobrina de la alcaldesa, tienes que dar una buena imagen

-Roger, a mi me importa una...

-¡Sharlene! ¡El lenguaje!

-Nah... Como sea, el punto es que yo no tengo que comportarme como una muñequita solo porque a mi tía se le haya ocurrido meterse en la política, así que créeme cuando te digo no me importa si es la mismísima reina de Inglaterra quien me busca, hoy es mi día libre y punto
El hombre suspiro desde el otro lado de la línea.

-Bien, como digas ¿al menos vas a venir a cenar con nosotros?

-Sí, puede que sí, lo pensare...-Tras eso la joven colgó soltando un suspiro, ya le habían fastidiado el día.-Tener una vida normal y tener entre tus manos una venganza es a veces realmente agotador.

….

Joel y Helen no tardaron en llegar, en el cuartel general de SHIELD se podía encontrar todo lo que existiera pero incluso lo que no existía. El joven pudo observar con sus propios ojos una sala repleta de artefactos con los que ni él mismo había soñado.

-Así que… Este es el Cuarto Rojo, ¿no?-Afirmó con una pregunta el chico.

-Así es, tienes ante tus ojos la colección de la tecnología más peligrosa de la Tierra y…Un momento, tú sabes lo que es esto…¿Desde cuándo?-Cuestionó la genetista.

-Desde la primera vez que me puse en línea con SHIELD y me conecté a cada computadora del planeta.-Joel se apoyó sobre y se limitó a mirar. Sus ojos ya habían sido sanados así que no habría ningún problema.-¿Aquí también hay cosas alienígenas, no doctora?

-Sí Joel, incluso hay tecnología tan incomprensible que se ha catalogado como futurista.-Helen se puso seria y decidió que ya era de ponerse manos a la obra.-Podría llevarnos días hablar de lo que está aquí pero sería más prudente ponernos a trabajar. Finalmente estás en la tienda de abarrotes, ¿qué hay en tu lista de la compra?

-Mucho. Si el hardware queda obsoleto hay que actualizarlo, necesito algo más que simplemente el Extremis.-Joel se paró un momento y se puso a meditar lo que tenía entre las manos. Las decisiones que tomara ahora serían de vital importancia para el futuro. La próxima vez que se enfrentara a Mark las condiciones las pondría él.- Empecemos por el inventario que quiero, sé que soy capaz de crear cualquier tipo de máquina pero necesito tecnología específica para un combate. Respecto a mi exo-traje…Sé que la fuerza y resistencia viene de mis propios miembros mejorados pero sacrificaría todo eso con tal de poder ser un poco más ligero. Sé que no puedo ser normal pero preferiría verme un poco más humano en vez de cómo un tanque.

-Eso puede arreglarse, tu exo se forma alrededor de tu cuerpo pero podríamos hacer que simplemente saliera de él. Que tú fueras el traje.

-No creo que haya suficiente Extremis como para hacer eso realidad, doctora.

-Es cierto, y tras…el terrible fallecimiento de la doctora Hansen las últimas alteraciones que se han hecho del Extremis han sido muy denigrantes. Pero eso no es problema, no necesitaremos Extremis, usaremos en lugar de eso Nanites.

-¿Nanites?-Cuestionó Joel al no entender lo que Helen había dicho.

-Así es, Nanites. Es un nuevo tipo de nanotecnología. Pero esta en lugar de otras no es necesaria ser implantado por vacuna o cirugía, se trata simplemente de una especie de organismo que entra en nosotros como un átomo forma parte de nosotros.

-Y eso, ¿qué me haría a mí? ¿Alterarán en algo mi cuerpo?

-No exactamente. Se necesitará una inmensa cantidad de Nanites para ti, necesitamos que esas máquinas formen parte de tu código genético y entonces…

-Entonces yo tendré el control total. Creí que ese tipo de tecnología era solo un sueño, una infección de nanomáquinas.-Joel paró nuevamente para pensar el aquello, su poder iba a incrementar de forma considerable por no decir ilimitada. Perp, ¿era una buena idea?-Le he estado dando muchas vueltas a cómo funciona la red pero si puedo eludir las protecciones y eludir el control maestro podré hacerlo todo con ella.

-Si lo ponemos en funcionamiento, tendrás el control de todas las transformaciones tecnológicas que existan. Pero…-Aquella palabra que dijo Helen dejó helado al azabache, siempre tenía que haber un pero.-La forma en la que se alterará tu cuerpo será muy radical. Te estás arriesgando a morir.

-Sí bueno… Supongo que eso es lo que tiene ser el héroe.

….

POV Takeo

La cuatro paredes se están convirtiendo poco a poco en mi pequeño infierno personal. Necesito salir de aquí, tengo que irme de esta celda y al menos echar a correr. Dios, así que esto es lo que siente un claustrofóbico, qué horror.

La mitad de la gente que me conoce suele cometer el error de que estoy loco o que uso las carreras para simplemente darme una paliza a mí mismo. Sin embargo, la otra mitad piensa que tan solo he cometido el error de que he nacido en una época equivocada. Imaginan que me sentiría como encasa en un campo de batalla antiguo, clavándole a alguien un hacha en la cabeza o tal vez en un circo romano matando a otros gladiadores a golpe de espada.

La realidad es que…tan solo me gusta. Me gusta sentir cómo la adrenalina me bombea por todo el cuerpo, como el sudor inunda mis ojos y concentra mis sentidos. La velocidad…Para eso me subo todos los días a un coche y compito. Para eso me juego la vida eludiendo a la policía y siguiendo una vida de crimen. Para eso vivo, para correr.

Esta gente, la policía, ya me han cogido. Me tiene acorralado y encerrado. Es por eso que aún no me han quitado la ropa y me han dado la de un preso. Por esa razón también me están dando comida decente aunque no tengan motivos para hacerlo. Quieren que me torture a mi mismo al mantener mi rutina diaria antes de que me den el golpe final al meter en el agujero del que nunca saldré.

-Maldita sea, Kenji…¿Por qué has hecho esto?-Digo en voz alta.

Ignoro todos esos pensamientos de mi cabeza. Joder, el es mi amigo, le conozco desde que era un niño…Pero no quiero ni pensar en lo que haría si le tuviera delante.

Entonces unos policías llegan y me sacan de la celda para llevarme a otro sitio. Sé lo que viene ahora, van a interrogarme. Quieren que les cuente absolutamente todo, todo lo que sé. Incluso si no supiera que si cuento algo, el jefe Matsumoto iría a mi casa y liquidaría a mi familia, seguiría sin decir nada.

Me sientan de forma fuerte en la silla y me esposan a la mesa. Supongo que ahora empezarán las amenazas y las intimidaciones. Después de eso comenzarán las torturas. Espero a que aparezca un tipo enorme por la puerta pero no aparece nadie. Espero un poco más, y veo como alguien entrar. Estoy preparado para todo excepto para esto.

-Hana…-Susurro mientras me quedo contemplando cómo mi hermana se sienta enfrente de mí.

….

Los jóvenes entran en la sala monitorizada seguidos por Helios. Una vez dentro, comprueban que esta enorme sala está repleta de distintas mesas de trabajo y maquinaria para perfeccionar distinta tecnología. Mark se queda contemplando aquello y finalmente elimina las últimas dudas que le quedaban de su decisión, esta gente realmente está preparada para lo que se propone. Mientras tanto, el resto de jóvenes se quedan mirando una serie de seis cabinas de cristal que están guardando una serie de trajes.

-Bonitos, ¿verdad?-Afirmó Helios mientras miraba los trajes.-Pero todavía no están terminados. Las especificaciones técnicas no están al tanto. Necesitábamos esto para poder terminar los sistemas de armamento y el equipo de cada uno.-Siguió hablando el doctor mientras sostenía en una mano la carpeta de archivos que Mark había traído.

-Entonces…Todos estos son…-Comenzó a hablar Adrian.

-Exacto, vosotros. Esto es mucho pero necesitamos muchísimo más para derrocar a SHIELD. Aunque Mark ya ha hecho bastante, Joel ya ha hecho que se pongan unos contra otros.-Dijo Helios al mismo tiempo que ponía una mano sobre el hombro del muchacho.

-Entonces…Nadie quiere acabar el trabajo, ¿no?-Cuestionó Jamie mientras revisaba su traje. Era negro con detalles verde valyrio.

-No necesitamos ningún mártir, necesitas paciencia y ver la imagen a lo grande.

-Yo no la veo a la grande. Tengo una imagen realmente pequeña, y la saco, y la miro. Cada día.-Sentencio el chico mirando directamente a los ojos del doctor.

-La mayor parte de vosotros se crió como huérfanos, he visto los archivos.

-Los archivos no son la imagen, ni siquiera son la mayor parte.-Inquirió Jamie.

-Jamie…-Llamó Mark a su compañero para que aquella conversación no continuara.

-¡No! Por favor, deja que diga lo que piense.-Helios tomó aire antes de volver a hablar.-Sé que no os conozco y lo que sé de vosotros lo sé por lo que he visto en un papel. Pero os aseguro que realmente os necesito, vosotros sois la siguiente generación. Sois aquellos que están destinado a llevar a la humanidad a la siguiente etapa-El doctor se acercó a los chicos y atrajo a Mark y a Jamie.-Marcus, tú y yo les haremos daño, pero Jamie, tú los destrozarás desde dentro.