-Sería conveniente que inventes una excusa y no vayas con nosotros- le digo

-Son mis amigos y quiero ir…

-Pero yo no quiero que vayas y mucho menos después del comportamiento de mierda que tuviste con Anastasia en su graduación, es imperdonable que hayas querido besarla contra su voluntad, eso no es de hombre…

-¿Y crees que porque le compraste ropa y te la follaste anoche Ana ya te pertenece? Quizás esta deslumbrada por tu dinero, solo eso Grey

-José- el susurro de Ana está lleno de dolor y decepción- ¿Cómo puedes decir eso?

-Ana, yo…

-Ana nada, será mejor que te retires ahora mismo- le digo tratando de mantenerme en calma- Ana está conmigo porque yo le intereso y ella a mí también, el dinero no tiene nada que ver aquí y si dices eso realmente no la conoces. Ella es una mujer íntegra y decente… demasiado lejos de tu alcance. No te lo voy a volver a decir, busca una excusa y vete… y no es una sugerencia ¿está claro?- el muy desgraciado mira a Ana como esperando algo de ella pero creo que Ana está muy dolida por haber escuchado lo que decía de ella. Toma su saco y se va. Lo veo hablando con Ray y Bob en la puerta y se despide. Bien. Ahora miro a Ana

-¿Cómo puede pensar eso de mí?

-Porque es un imbécil, no dejes que arruine tu noche- le digo secando sus lágrimas- están tus padres y tienes que estar contenta por ellos ¿de acuerdo?- ella me asiente y me sonríe. La noche por suerte transcurre sin sobresaltos hasta que Ray me agradece el auto que le "preste" a Anastasia para que no conduzca esa cafetera asesina. Ella ladea la cabeza con desaprobación pero hasta Kate está de acuerdo. Los padres de Ana regresan a sus casas el miércoles por lo que les propongo hacer una cena de despedida el martes en el Escala. Todos aceptan gustosos. La mamá de Ana, su marido y Ray van a dormir a los hoteles donde están hospedados. Increíblemente Kate y Elliot no van a pasar la noche juntos. JJ se pide un taxi y se va. Nos quedamos solos mi nena y yo

-Bueno, creo que todo salió muy bien esta noche ¿no te parece?- un dejo de tristeza opaca los ojos azules de Ana, el puto fotógrafo

-No entiendo, él me conoce, sabe que nunca me fijo en el dinero…

-Ana… quizás él tiene sentimientos hacia ti y busco una forma de lastimarme, solo eso- maldito José Rodríguez

-¿Tú crees?

-No lo conozco tanto pero supongo que eso puede ser un motivo

-Eres tan lindo- me vuelve a besar. Tomamos un taxi y la acompaño hasta la puerta de entrada.

-Puedo hacerte un café decente si quieres pasar- me guiña el ojo

-De acuerdo, vamos- nos quedamos un rato más charlando de pavadas.- tu cuarto no tiene muchos muebles

-Que ni se te ocurra

-De acuerdo Srita Steele, la economía se irá a pique por su culpa

-Estoy segura de que logrará ocuparse de ello Sr Grey

-Me voy, se está haciendo tarde- ella toma mi mano

-¿No quieres quedarte?

-¿A dormir contigo?

-Si- pone pucheros

-¿A qué hora es tu primera entrevista mañana?

-A las 12- tomo su mano y me dirijo con ella al cuarto. La beso y la desnudo y me desnudo en solo minutos. Vuelvo a besarla.

-Eres una persona maravillosa Ana, y me gustas mucho, quizás demasiado

-¿No podré dormir contigo los fines de semana?

-No…

-uf

-No comencemos, sabes bien lo que vamos a hacer los fines de semana

-Pero… yo quiero más-

-¿Flores y corazones?

-Si Christian, flores y corazones

-Ana… no presiones

-De acuerdo…- ella me besa suavemente mientras con mis manos recorro todo su cuerpo que ahora arde en deseo y ganas de sexo. La voy llevando hasta la cama donde la acuesto suavemente. Recorro con mis dedos su cuello, su pecho, su vientre, su sexo… ella solo ronronea en mi boca y yo necesito poseerla. Tengo que pararme para buscar un condón en el bolsillo del pantalón

-Odio estas cosas, voy a buscar una ginecóloga para que te de un método anticonceptivo

-De acuerdo…- abro los ojos y siento el sol en mi cara. Miro a mi costado y veo a la hermosa Srita Steele durmiendo. Y me quedo así un rato largo, observándola. Me gustan sus facciones, su boca, su cuerpo, toda ella. Le doy un pequeño beso antes de tomar mi BlackBerry y avisarle a Andrea que estaré en la oficina para las 13. Vuelvo a besar a mi Ana y ella entreabre sus hermosos ojos azules

-Buen día nena

-Hola- se frota un poco los ojos y me sonríe. De golpe y sin previo aviso Kate abre la puerta

-Ana… oh por dios, lo siento- dice antes de cerrar de un portazo. Ana ríe y yo me quedo sorprendido

-Es que nunca he traído nadie a dormir

-Pero es muy malo eso de entrar sin golpear… al menos estaba con mi bóxer

-Christian

-Solo digo- ella se levanta y se coloca una bata mientras yo vuelvo a desperezarme y a pensar extrañado porque cada vez que duermo con Ana no tengo pesadillas. Me ausento de este mundo por un rato mirando el cielo a través de la ventana. Su suave beso me hace volver a la realidad

-¿En qué estás pensando?

-En lo bien que lo paso cuando estoy contigo

-Yo también la paso bien- me visto y voy hasta la cocina mientras Ana se ducha y se cambia. Kate está preparando algo pero no sé qué es

-Buen día Kate

-Hola Christian, siento mucho lo de recién, pensé que te había ido a tu casa

-No pasa nada…

-Fue muy maleducado de mi parte no golpear antes de entrar. Supongo que todavía no me adapto a ti como el novio de Ana

-¿Tan mala impresión tienes de mí?

-Es que es raro. Tú nunca antes habías tenido novia o demostraste tu afecto en público como lo haces con Ana…

-Quizás no lo hice nunca porque no fue necesario o porque no estaba interesado, algo que no me ocurre con Ana. Con ella todo es nuevo para mí. Muchas veces me pregunto si me ha hechizado porque yo mismo me veo en situaciones impensadas para mí, pero luego la veo a mi lado, tomada de mi mano y sé que es extraño, pero me gusta

-¿Estás enamorado Christian?

-¿No te parece que es muy pronto?

-De la forma en la que hablas… no

-No sé qué decirte a eso… yo solo sé que quiero estar con Ana todo el tiempo posible- Kate sonríe

-Buen día Ana- me doy vuelta sólo para comprobar que Ana está ahí parada mirándome detenidamente

-Te estaba esperando- me acerco a ella y la tomo de la cintura y le doy un largo beso- me tengo que ir, me están esperando en la oficina. Cuando salgas de tus entrevistas, ¿me mandas un mensajito para ver cómo te fue?- ella asiente- luego hablamos- vuelvo a besarla- adiós Kate

-Hasta luego Christian- tomo la mano de Ana y la dejo en la puerta donde le doy otro beso. Taylor me está esperando- hasta luego nena

-Hasta luego mi amor- me dice Ana y cierra la puerta. "mi amor" esas dos palabras quedan flotando en mi hasta que llego a la oficina y me enfrasco en fusiones y compra de empresas. Ros averiguo todo sobre las editoriales y haciendo un análisis exhaustivo me dijo que de comprar alguna nos vayamos por la SIP al parecer, si bien tienen buen equipo, la compañía corre el riesgo de estancarse por la falta de inversión en tecnología y en busca de nuevos autores. Le digo que vaya preparando algunos contratos de fusión. Quizás a Ana no le interese trabajar conmigo pero si en su propia editorial. Aunque conociéndola no querrá saber nada con que se la regale. Son las cinco y no he recibido ningún mensaje de Anastasia. ¿cómo habrán ido sus entrevistas? ¿tengo que mandarle yo un mensaje o tendré que esperar que ella lo haga? La curiosidad me está matando

-¿Sr Grey?- Andrea me saca de mis pensamientos

-¿Qué ocurre Andrea?

-La Srita Steele está aquí- abro mis ojos grandes

-Hazla pasar de inmediato- me paro para recibirla cuando su hermoso rostro aparece asomándose tras la puerta

-¡Ana! Que sorpresa

-¿Puedo pasar?

-No tienes que preguntarlo, pasa…- la veo entrar muy lentamente. Esta hermosa con uno de los trajes que compramos ayer y de repente veo en su mano un globo en forma de corazón… ¿Qué diablos es eso?

-Esto es para ti

-¿Para mí?- digo tomando el globo. Ana se acerca y me besa y yo me pierdo en sus labios, en su aroma, en su cuerpo. Cuando estoy con ella siento que pierdo todo el control de mí mismo y eso me asusta

-Lo que le dijiste hoy a Kate me dejo pensando todo el día en ti

-¿De verdad?

-Si, cuando no estas intimidando gente eres muy dulce

-Nadie me dijo algo así jamás

-Jajaja- su risa es el sonido más hermoso del mundo

-¿Y donde pretendes que cuelgue esto?- ella lo toma y lo amarra a uno de los monitores que tengo en mi escritorio

-Hasta que se acabe el gas, cada vez que lo veas podrás recordarme

-No necesito un globo para eso Srita Steele- la tomo nuevamente y la beso. Nunca tengo suficiente de ella.

-¿De verdad no lo necesitas?

-No, pienso en todo lo que voy a enseñarte este fin de semana y eso me pone muy contento… no veo la hora de verte el viernes- Ana cambia su cara

-Prometiste intentar ¿ya te arrepentiste?

-No, pero pensé que estos días por ahí te hacían recapacitar- tuerzo los labios en señal de desaprobación… ella piensa que puede cambiarme del día a la noche, no sabe que jodidamente enfermo estoy

-Si no quieres intentarlo está bien Anastasia, pero entonces llegamos hasta aquí. Yo fui considerado para que todo no te abrumara tanto pero en ningún momento te dije que no quería hacer lo que a mí me gusta

-No te enojes

-Me molesta que hayas tratado de engañarme

-Estás enojado

-Sí, estoy muy molesto, no me gusta que cuando me dicen algo después se retracten. Yo estoy haciendo cosas impensadas por ti. Tú crees que es algo normal pero para mí supone un gran esfuerzo y tú te quieres rendir sin siquiera intentarlo

-Me da miedo

-¿Cómo puedes sentir miedo de algo que no conoces?

-¡Vi las cosas Christian! ¿crees que necesito probar un látigo para saber si me gusta o no?

-Puedes irte cuando quieras Anastasia

-¿Me estas echando?

-No, te estoy diciendo que como van las cosas no tiene sentido seguir hablando

-Yo no firme nada

-Lo sé, por eso te lo estoy diciendo- veo como toma enojada su cartera y se va… yo me siento frustrado toda la tarde y cuando llego al Escala todo me molesta. La Sra. Jones preparó algo de pasta, le digo que la sirva y que se vaya a descansar. Me cambio y solo me pongo mi pantalón pijama gris. Me tomo una copa de vino blanco mientras ceno. Me inquieta lo que pasó hoy con Ana. Tomo mi BlackBerry y la llamo. No me contesta las dos primeras llamadas. Me prometo a mí mismo que si no responde ahora no la voy a volver a llamar

-Hola- su voz suena rara

-Hola ¿Qué te ocurre?

-Nada- siento como se suena la nariz… está llorando. Diablos

-Voy para allá ahora- sin tiempo a responder corto y me coloco las zapatillas y una musculosa. Me pongo una americana negra y salgo disparado para su departamento. Toco el timbre ni bien llego y la veo a Ana abrirme la puerta con los ojos rojos por el llanto. Ella me abre sus brazos y yo la abrazo lo más fuerte que puedo. cierro la puerta y la tomo entre mis brazos. Cuando llegamos a su cuarto la beso profundamente mientras la apoyo en su almohada. Me voy hasta la puerta y la cierro con doble llave. Abro su bata y beso cada centímetro de su hermosa piel. Ella acaricia mi cabello mientras me quito las zapatillas y el pantalón. Tomo sus pechos y los acaricio mientras bajo las copas del sostén para poder besarlos. Ana gime mientras mi mano se desliza por su braga hasta llegar a su sexo. Muevo mis dedos en círculos arriba del clítoris. Y la beso. Ella me desabrocha la americana y me la quita y cuando quiere quitarme la musculosa me detengo. Ella me mira mientras jadea

-No puedes quitarme la musculosa

-¿Por qué?

-Porque no quiero que me toques el pecho

-¿Por qué Christian?

-Porque no, es un límite infranqueable para mí- ella asiente y la vuelvo a besar, rasgo su braga y meto dos dedos en su interior húmedo y cálido

-Ah… por favor

-¿Qué quieres Ana?

-A ti, adentro mío- su ruego me encanta y me bajo los bóxer y me coloco el molesto condón y suavemente entro en ella. Ana moja sus labios y se muerde un poco el labio inferior cosa que me excita de sobre manera.

-¿Te gusta así nena?

-Si Christian, me gusta mucho

-¿Me muevo o me quedo quieto?

-Quiero que te muevas… por favor- lentamente salgo de ella para volver a introducirme lentamente. Y repito la operación muchas veces, quizás demasiadas porque al parecer Ana se está poniendo impaciente

-Más rápido

-¿De verdad? ¿Quién nos apura nena?- le digo mientras muerdo su pezón. Ella vuelve a gemir y entonces comienzo a moverme más rápido. Ana coloca sus manos en mis hombros mientras me mira directamente a los ojos

-Así me gusta Christian

-¿De verdad? ¿te gusta follar duro nena?

-Sí, me gusta que me folles duro- ah, en sus labios esas palabras me enloquecen… solo puedo imaginarla atada, llamándome "señor". Siento su interior ajustarse a mi polla mientras su cuerpo se va arqueando poco a poco.

-Córrete para mi Ana- le murmuro jadeando y ella se suelta llegando al orgasmo. Y dos segundos después yo alcanzo mi clímax susurrando su nombre y caigo sobre ella. Los dos estamos jadeando. Salgo de ella y me acuesto a su lado. Ella se acomoda en mi hombro

-Siento lo de hoy, tienes razón yo prometí intentarlo

-Además olvidaste algo nena

-¿Qué cosa?

-Ni sexo anal, ni bastones, varas o látigos… dijiste no a todo eso- ella se incorpora un poco y me mira con los ojos vidriosos

-Pensé que tú lo habías olvidado

-Yo voy a cuidarte nena, no quiero hacerte daño. Solo quiero corregirte cuando haces algo que no me gusta y follarte duro, muchas veces.- Ana se sonroja

-Y quiero hacer todo eso cuando tu estés atada. Ya verás que te va a gustar.