MAGIA GITANA.
¿Cómo me metí en esto?
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Capítulo 11: The return
ERIOL
La familia Li tenía una camioneta polarizada así que eso no fue problema, no tarde más de quince minutos en llegar, no tarde mucho en reconocerlo, su cabello despeinado siempre me ayudaba a encontrarlo en las reuniones, pero en realidad me sorprendí más al ver que tenía a alguien del brazo mientras observaba a su alrededor con desconfianza. Traía una apariencia horrenda ¿por qué no traía una cámara? esa foto algún día costaría millones.
- ¿Shaoran? - pregunté ahogando mis carcajadas.
- Eriol - sonrió y casi pude jurar que le agrado verme.
- Vamos - le dijo a la chica que traía de la mano, no la pude ver bien pero de inmediato se subieron a la parte de atrás del auto.
- ¿Qué pasa? - se veían muy extraños.
- Vamos a casa - dijo soltando un suspiro.
- Sí.
- ¿estas bien? - le preguntó a la chica y ella respondió con un leve sí.
- Que mal educado eres Shaoran ¿no vas a presentarme a la señorita?
- No te interesa - luego escuché un gruñido de su parte.
- Yo soy Eriol Hiraguizawa para servirle - dije tratando de verla por el espejo retrovisor pero estaba oscuro y no la veía.
- Me llamo Sakura Kinomoto - contestó ella, definitivo tenía una hermosa voz.
Miren nada más, que calladito se lo tenía. Y pensar que me había inventado eso de estar con una mujer todo ese tiempo y al parecer eso había sucedido, sonreí, por fin Shaoran aprendía algo de su maestro.
No quería preguntar que habían estado haciendo, era muy obvio.
Luego de un rato preguntó - trajiste lo que te pedí.
- Sí esta atrás pero...
- No mires hacia tras - dijo en forma de orden, luego escuché unos susurros entre ellos, lastimosamente no entendí nada por los sonidos de la calle. Pero si note mucho movimiento en la parte de atrás. ¿Acaso estaban...? ¿No podían esperar hasta llegar a casa? Y el decía que yo era el pervertido.
- ¿Me han llamado? - preguntó justo antes de llegar a la casa y cuando el movimiento atrás termino.
Shaoran se veía molesto.
- Miles de veces.
- ¿Qué les dijiste?
- Que estabas con "alguien" y no podías contestar.
- Llamo Yaichiro.
- Si dice que es URGENTE que te comuniques con él.
- Lo resolveré - dijo convencido y preferí creerle.
Llegamos a casa y me estacioné en el garaje y de inmediato salieron a recibirnos la familia entera de Luin.
Apenas baje de la camioneta, vi que Shaoran bajaba ya con otra ropa puesta, se veía cansado y algo molesto. Luego extendió la mano hacia la camioneta y una pequeña mano la recibió y del auto bajo una graciosa figura, la chica llamada Sakura vestida de hombre y era muy evidente que la ropa de Shaoran no le sentaba bien, reprimí las carcajadas de nuevo y sólo sonreí.
La chica estaba apenada y sonrojada, sólo veía el suelo. Shaoran saludo a todos con un: buenas noches, que sonó sincero y presentó a la chica a todos diciendo que era una amiga.
Todos teníamos la mirada en la pobre y ella parecía querer desaparecer.
Era muy divertido.
SAKURA
Ah... ¿Qué hice yo para merecer esto? No he matado a nadie, incluso matar moscas me produce malestar. Pero seguramente había hecho algo muy, pero muy malo para vivir esto, incluso estar perdida en el bosque sonaba mejor que esto.
El karma se daba gusto haciéndome pagar lo que sea que haya hecho mal, quien quiera que estuviera encargado del él, me odiaba.
Shaoran insistió en que debía cambiarme, no me pareció y discutimos finalmente accedí y lo más rápido que pude me cambié mientras él vigilaba a... ¿cómo se llama? Hiraguizado creo, y luego él dijo que no podíamos aparecernos así en su casa o sospecharían.
Luego al bajar de la camioneta no esperaba una comitiva de recepción, todos tenían sus miradas sobre mí y yo sólo deseaba desaparecer. Y para acabar de hacer la humillación más vergonzosa, con esa ropa del señor Li, que me quedaba incluso más grande que la del guardabosque. No se diga de la mirada del señor Hiraguizado o la de la chica que dijo llamarse Luin, me veían como si fuera algún tipo de extraterrestre deforme, lo otros por lo menos disimulaban más.
Sentía que en cualquier momento me desmayaría, Shaoran terminó con las presentaciones y entramos a la casa. Era enorme y hermosa, tal y como la recordaba pero claro que no lo diría.
Shaoran me llevó a una oficia.
- Desde aquí puedes llamar a tu hermano - dijo y me mostró el teléfono.
- ¿Qué le voy a decir? - justamente eso discutíamos cuando llegó el señor Hiraguizado.
- No lo sé, tenemos que ponernos de acuerdo, creo que por lo pronto será suficiente que diga que se encuentra bien...
- y que iré mañana.
- Bien... eso nos dará tiempo.
- Sí.
Salió de la oficina y suspiré, veía al teléfono con cierto temor, mi hermano me mataría.
Me arme de valor, sólo pensar en lo preocupados que estaban me dio el valor suficiente.
- ¿Sí? - contestaron del otro lado.
- ¿Touya?
- Sakura - dijo emocionado.
- Sí, yo... estoy bien no se preocupen, mañana iré con ustedes tengo que irme adiós - y colgué, sólo espero que me haya entendido ya que lo dije tan rápido.
SHAORAN
Después de dejar a la chica en la oficina Eriol me dirigió una mirada nada agradable.
- Pervertido.
- ¿Yo? No fui yo quien se desapareció 5 días con una chica.
- No es lo que piensas.
- Sí claro, estuvieron jugando póquer todo este tiempo.
Este no cambiaba, pero me asaltaba la duda de tanto podría contarle. Si no le contaba nada, me arriesgaba a que crea lo que sea que le indicara su cochambrosa imaginación y si lo hacía probablemente también lo involucraría.
Pero...
- Debe ser una chica muy especial... - decía aún en su mundo de imaginación.
Es cierto ¿qué iban a pensar de la pobre chica?
A un hombre se le halaba que este con varias mujeres, pero si una mujer esta con hombres, eso si que no le gusta a nadie.
- tantos días con ella... - seguía el muy tonto y podría jurar que vi estrellitas en sus ojos, creo que ya veo alucinaciones.
- Cállate Eriol - tuve que sacudirlo para traerlo al mundo real - ¿supiste de un accidente de autos en la carretera norte?
- ¿Cómo?
- Si supiste algo.
- No, he estado viendo las noticias, ya sabes para mantenerme al tanto, no he escuchado nada de eso.
- Probablemente "ellos" escondieron todo.
- ¿Ellos?
- Larga historia, por favor dile a Luin que preparé la cena.
- ¿La chica se quedará aquí?
- Por hoy sí. Y cierra la boca por favor.
- Oye, soy un caballero - dijo con pose de caballero inglés.
- Que te lo crean las mujeres.
Fue cuando Sakura salió de la oficina.
- Lo siento - se disculpo por interrumpirnos - ya lo hice - dijo sonrojada y bastante nerviosa.
Se veía graciosa, no la había visto detenidamente.
- ¿Y ahora? - me preguntó con los ojos brillantes.
- Primero cenaremos y después habrá tiempo para conversar.
- Sí - sin duda estaba muy sumisa.
- Creo que quieren hablar a solas, le diré a Luin - dijo Eriol y se retiró.
- ¿te preguntó algo?
- No le di tiempo, pero creo que mañana va a estar muy feo.
- Tranquila.
- Usted no lo conoce.
- ¿Ya no me tuteas?
Hizo un mohín - pensé que sólo lo hacía porque estaba alucinando.
- Creo que en un principio sí, pero mejor trátame con más familiaridad.
- Esta bien, Shaoran.
- Bien Sakura.
- ¿Qué diremos?
- Que somos amigos.
- Tenemos que inventarnos una historia.
- Sí.
- Perdón - sonó la voz de Eriol - esta lista la cena.
- Por favor dile que la suba a mi habitación, cenaremos allá.
Eriol amplió su sonrisa y se marchó, ¡qué tipo! ¿cómo se supone que terminé siendo amigo de "éste"?
- Ahora vamos a comer algo - dije y automáticamente el estomago de Sakura festejo con un gran sonido que la dejo sonrojada.
- Lo ve, tengo el apoyo de su estomago, ahora vamos.
- Por lo menos se siente mejor - me dijo algo grosera.
- Vamos.
Mientras subíamos a mi habitación ella se pegaba más y más a mí, y al voltear me di cuenta que era el objeto de una minuciosa inspección por parte de la familia de Wei, que no disimularon nada hasta que se dieron cuenta que yo los veía.
Creo que tenían razón por la curiosidad, en ningún otro momento me hubiera atrevido a llevar a una chica a casa, y menos con ropa mía puesta. No sabía si compadecer la reputación de Sakura o la mía.
Entramos a mi habitación y la comida estaba en el buró.
- Mejor comemos - asintió.
- Gracias por la comida - gritó y sin más preámbulos comenzó a comer la cena.
Creo que a ambos la comida nos supo a gloria, qué diferente era cenar un pan frío y duro a guisado calientito. Creo que jamás había disfrutado tanto la hora de la comida, muchas ocasiones por estar con lo de los negocios olvidaba comer, o la comida no me sabía a nada por las preocupaciones, en cambio ahora podía disfrutarla como se merecía.
- Estuvo delicioso, muchas gracias - dijo al terminar.
- ¿Gustas repetir?
- No gracias, quede muy satisfecha.
También termine pronto.
- Ahora es mejor inventar algo.
- Cualquiera que sea la historia mi hermano me va a matar - dijo con gran convicción.
- No seas exagerada. Diremos que yo te fui a buscar porque necesitaba una lectura para mi amigo, prometí llevarla pronto de regreso a casa, pero cuando íbamos...
- ¿Sí?
- Pues que chocamos, con mi auto le pegue a un motociclista y que querían pelear, yo me les enfrente y los derrote pero luego fueron con sus amigos y regresaron y nos persiguieron, nos tuvimos que ocultar porque yo no quería que la lastimaran por mi culpa y...
- Hey, un momento, esta muy linda su historia de ciencia ficción, pero no lo creerán, y ¿por qué tiene que ser usted el héroe? - levantó una ceja.
- Bien, si se le ocurre algo mejor soy todo oídos.
Hizo gestos y estuvo a punto de decir algo en varias ocasiones pero se arrepentía.
- No se me ocurre nada - confesó finalmente.
Nos quedamos un rato viendo al suelo y buscando una historia.
Pronto una se formo en mi cerebro, no era tan buena como las historias que Eriol solía contar de su entretenida vida pero serviría.
- Contaremos un poco de la verdad...
- ¿Esta loco? - saltó ella.
- Primero escúchame y después hablas.
- Pero...
- Hazme ese favor ¿Si? Bien, como te decía diremos un poco de verdad y puedan confiar en nosotros. Diremos que yo fui a buscarle para que me haga una consulta para mi amigo, usted acepto cuando yo le dije que le pagaría una buena cantidad pero la condición era que fuera en ese momento, sin que le diera tiempo de avisar, le dije que serían unos minutos y aceptó. Pero cuando íbamos camino a casa con mi amigo, apareció un extraño auto que nos siguió e intento envestirnos, entonces tuvimos que huir y nos dimos cuenta de la trampa, sin frenos nos fuimos al bosque y el resto de la historia la sabe.
Me observó de manera casi asesina.
- ¿Qué? es bastante creíble.
- Claro, a excepción del hecho de hacerme ver como la codiciosa más grande al irme con un desconocido sólo por una buena cantidad de dinero.
- Eh... bueno, es una cara suya que ellos no conocían, además tu y yo nos conocíamos desde antes.
- ¿Antes?
- Sí, en los días anteriores.
- En realidad no se me hace muy convincente esa parte.
- Se aceptan sugerencias.
- ... - obviamente no se le ocurría nada - esta bien.
- Bien, entonces así pasará.
Cuando vi el reloj pasaban ya de las 10 de la noche, alguien toco a la puerta.
- Adelante - era Luin.
- Disculpe señor Li, sólo vengo por la vajilla.
- Claro - la chica tenía un semblante diferente, pude notar, no sólo porque me llamaba señor Li, sino que algo parecía molestarle.
Oh no, ya había sacado las mismas conclusiones que Eriol, pero no era el momento de aclararlas.
- Disculpa Luin.
- Si señor - se detuvo un momento en la puerta de la habitación con la charola de la vajilla en sus manos, pude ver que se veía más seria de lo normal, creo que si estaba enfadada conmigo.
- Podrías prestarle algo a Sakura para dormir y para salir mañana.
Sakura por su lado, se había quedado en completo silencio, pero en cuanto oyó eso me envió una mirada asesina.
- ¿Eh? quiero decir, claro que sí.
Miró detenidamente a Sakura de arriba abajo - creo que somos de la misma talla - le sonrió - en un momento regreso por usted - se dirigió a ella.
Como robot ella contestó.
En cuanto salió Sakura se me acercó amenazante - ¿qué se supone que haces?
- No quiero que se duerma con un traje que valió muchos dólares, además mañana tiene que lucir presentable frente a su familia.
- Pero, mi ropa esta bien...
- No sólo esta sucia, esta rota por todo lo que tuvimos que pasar.
Le señalé mi mano, que ya estaba cicatrizando, ella había roto sus ropas por ponerme improvisadas vendas. Soltó un bufido.
- ¿Esta segura de que quiere preocuparlos?
- Esta bien.
- Prometo que con lo que le pagaré se podrá comprar mucha más - me sorprendí a mi mismo pues ya se me había olvidado el trato.
Antes de que pudiera replicar escuchamos de nuevo los toques en la puerta.
Luin vino por ella y se marcharon, al cabo de unos minutos regreso Sakura con un par de mudas de ropa en las manos y me las mostró.
- Tendrá que pagarle extra a la señorita Luin - dijo con enfado - creo que no le agrado la idea - se sentó a mi lado - pero lo haré ya que no me queda de otra.
- Bien, es tarde y es hora de dormir - decir que estaba agotado era poco.
- Me parece excelente, sólo quiero saber dónde puedo dormir - dijo ella.
Yo le señale mi cama.
- Se ve acogedora pero no quiero quitarle su cama.
- Quien dijo que yo no dormiría aquí.
Me envió una mirada asesina - pensé que se había acostumbrado a dormir conmigo.
- Cierra la boca ¿quieres? si alguien nos escucha puede pensar cosas que no son.
- Bien, dormirás en la habitación de al lado, cuando entramos le pedía a Rousse que la arreglara.
- Bien buenas noches - se dispuso a salir.
- Nos iremos temprano en la mañana no te quedes dormida.
Se detuvo en seco como si hubiera chocado contra una pared invisible.
- ¿QUE? - grito.
- Shh... - hay personas que duermen.
- Esta loco, IREMOS, me suena a manada, iré yo SOLA.
- De ninguna manera, no te puedo dejar ir sola.
- ¿Acaso crees que huiré y no te ayudaré?
- Es probable, pero eso ya no me preocupa tanto sino...
- ¿Qué?
- Por eso pedí una camioneta con vidrios polarizados, supuse que los asesinos al no encontrarnos tal vez esperarían que regrese a casa, tal vez están afuera vigilado, sólo esperando. Y no es sólo mi vida la que peligra.
- ¿Cómo dice?
- No lo recuerda, la vieron conmigo en el estacionamiento cuando me hirieron, si usted se va mañana como si nada la seguirán y son capaces de todo por obtener lo que buscan incluso podrían...
- Mejor no sigas - no pudo evitar mostrar su preocupación, creo que no había caído en cuenta de esos pequeños detalles.
- Es mejor mantenernos juntos y tratar de pasar inadvertidos, existe la posibilidad de que nos vigilen.
- Tiene algo razón - dijo con pesar - no quiero poner a mi familia en peligro.
- Pues ahora vaya a dormir mañana arreglaremos los detalles.
- Esta bien, buenas noches.
- Buenas noches.
Salimos y me asegure que entrara a la habitación correcta.
Deje escapar un suspiro cansado.
- Sé que estas cerca Eriol, odio admitirlo pero creo que necesito tu ayuda.
Un sonriente Eriol salió de su escondite y entramos a mi habitación.
- Pensé que dormirían juntos y quise asegurarme que nadie los molestara.
- Calla por favor, quiero que me hagas un chequeo medico.
- ¿Qué? ¿Crees que puedes estar embarazado? - quería golpearlo pero el cansancio me lo impedía.
- Tal parece que sufrí insolación - luego le mostré la mano que había sido herida, la había mantenido oculta hasta entonces.
Finalmente algo de seriedad cubrió su rostro.
- ¿Qué paso?
- Larga historia - se acercó a revisar mi improvisado vendaje, creo que si necesitaba de este pervertido, así que le conté todo en pocas palabras.
SAKURA
Estaba agotada, no sé de donde saque fuerzas para cambiarme y quede con un pijama blanca con flores rosas. Me metí a la suave cama y mis ojos se cerraron sin mi voluntad, pero no dormí de inmediato, comencé a recordar todo lo que había pasado y temía la reacción de mi familia.
Touya me encerraría para no dejarme salir, mi madre y mi padre se decepcionarían seguramente al igual que mi abuela y Yue... oh por todos los espíritus Yue. ¿qué diría él al saber que me fui por tanto tiempo con otro hombre? ¿romperían con nuestro compromiso?
Mientras un poco de la luz de la luna se colaba por la ventana y me daba directamente en la cara, deseaba desaparecer de ese lugar para estar en mi cama al día siguiente y despertar sabiendo que todo fue un horrible sueño, sólo un sueño.
Al día siguiente me desperté algo temprano serían las 9 de la mañana por la posición del sol, no deseaba levantarme en un principio pero al recordar que iría con mi familia me levante como si tuviera resortes en mi cuerpo. La ropa que la señorita Luin me presto estaba en una silla, la miré un rato y recordé que al parecer a la chica no le caí bien, apenas dijo dos o tres palabras, contuve las ganas de preguntar la razón, pero luego deduje que era por cierto hombre insoportable.
Seré despistada pero en realidad se le notaba, esa chica quería mucho a Li y seguramente se preocupo porque no llegaba en varios días, y verlo llegar con una mujer seguramente no le cayo nada bien. Tal vez algún día pudiera aclararlo pero por ahora, sólo deseaba irme.
La habitación tenía un baño propio así que no dude en entrar y darme un merecido baño. Era tan relajante, sentir el agua tibia recorrer todo mi cuerpo y relajarlo. El aroma del jabón ayudo a mantenerme tranquila y disfrute limpiando mi cuerpo como no lo hacía hace mucho tiempo, mi cabello recupero su sedosidad y la capa de polvo desapareció. Más limpia y sin duda más relajada comencé a prepararme para ver a mi familia.
Me puse las prendas, me sentía extraña ya que mi ropa suele ser más holgada. Mi lema era "Primero comodidad y después comodidad" no importaba tanto si parecía un gran oso por los grandes pantalones y suéteres, amaba la comodidad. Pero esta ropa me quedaba más ajustada, más pegada a mi cuerpo. Era una falda que me llegaba a la rodilla tableada, la blusa era sencilla con un par de flores bordadas en la parte derecha con mangas a tres cuartos, ambas rosa claro, algo casual pero definitivamente cómodo, deje suelto mi cabello dejando que un par de mechones cayeran naturalmente en mi rostro.
Había un gran espejo y curiosa me acerque, la verdad es que no me reconocía me veía realmente bien, hey, si no lo digo yo ¿quien más? Sólo mis viejos y maltratados zapatos desarmonizaban la imagen, pero eso era lo de menos no iba a una pasarela.
Recordé entonces que sólo me veía mejor cuando usaba los trajes de mi madre, los trajes que usa para bailar son sensacionales y me gusta ponérmelos y bailar, sólo lo hago frente a mi madre, mi abuela y Chiharu no me siento preparada para hacerlo en público aunque en realidad lo deseo.
Di un largo suspiro y todo el valor del mundo salí de la habitación, afuera todo era tranquilidad. Baje las escaleras con cuidado y no parecía haber nadie en el lugar, estuve tentada a subir de nuevo y tocar la puerta del señor Li.
¿Qué curioso? a pesar de llamarlo Shaoran, en mi mente siempre lo llamo Señor Li, es que para ser sincera me inspira algo de respeto, no por su edad o las tonterías que trae en la cabeza, sino esas actitudes tan maduras que llega a tener, claro pocas veces pero las tiene.
- Buenos días - escuché de pronto.
Y juro que si hubiera tenido garras, hubiera saltado al techo y como gato me cuelgo de él.
- Buenos... días - reprimí el grito de espanto y me di vuelta.
Me encontré con una enorme sonrisa.
- Espero que haya tenido una agradable noche señorita Kinomoto.
- Sí, gracias señor... - ¿Cómo es que se llamaba? ¿Hiraguizado? - Hiragui...
- Eriol, puede llamarme Eriol.
Me extendió la mano y algo insegura le di la mía.
La tomo y luego para mi sorpresa deposito un beso, al estilo inglés - se ve preciosa si me permite decirlo - dijo coquetamente.
Lo admito, sentí que la sangre se agolpaba en mi cabeza y un calor en todo mi ser, estaba segura que estaba morada de la cara. Pero también pude sentir su energía era cálida. Esa era otra de mis habilidades tocando a las personas podía sentir su energía y en parte eso me ayudaba con la lectura de las manos. Me pareció que el chico era una buena persona a pesar de ser mujeriego.
- Gra... cias - no estaba acostumbrada a ese tipo de trato - usted se ve - lo observe tratando de concentrarme en lo que decía, bueno el hombre no se veía feo, vestía casualmente y no le quedaba mal - ¿bien?
- Mmmrrr - alguien se aclaró la mente y lo agradecí, luego vi que era el señor Li venía bajando las escaleras, se veía muy bien también con ropas casuales - buenos días - dijo enviándole una severa mirada al señor Hiraguizado.
- Buenos días - contestó el ojiazul.
- Buenos días Sakura.
- Buenos días - respondí torpemente.
- Sólo desayunamos y no vamos.
- Sí.
- ¿Me permite? - el joven Eriol me extendió la mano y la tome, después de todo parecía un buen chico.
Entramos al comedor, era enorme y hermoso pero no quise decir nada.
Pronto llegó una chica que no había visto antes vestida de sirvienta y nos dejo la comida, todos agradecimos y comimos en silencio, yo no podía sacarme de la cabeza a mi familia y en su reacción, peor no tenía que preocuparme tanto lo viviría en cuestión de minutos.
- Es mejor irnos ya - dijo Shaoran una vez que terminamos.
- Sí, sólo iré por mi ropa - salí corriendo y fui por mi ropa vieja.
De regreso ambos hombres estaban en la puerta, con el rostro serio.
- ¿pasa algo?
- Parece que nos vigilan.
- ¿Qué?
El señor Li me hizo una seña para que lo siguiera.
Fuimos a una ventana, afuera había varios árboles pero se alcanzaba a ver un auto gris, con vidrios polarizados.
- Parece que nos vigilan.
- ¿Qué vamos a hacer?
- No hay mucho que hacer, sólo ocultarnos al salir.
- ¿Cómo?
- Iremos en la parte de atrás de la camioneta, muy callados.
- ¿Funcionará?
- Sí.
Como la camioneta estaba dentro de la casa no hubo problemas con que nos vieran.
Subimos a la camioneta y quedamos acostados en el piso del vehiculo.
- ¿Están cómodos? - preguntó mi molesto médico.
- Si, vamos y ve por donde esta el vehiculo, disimuladamente fíjate en las placas y después investigaremos.
- Bien.
Sentimos como se movía.
- Lo siento - le susurre y miré a Sakura iba acostada junto a mi, con sus ropas en sus manos.
- Entiendo - me brindo una leve sonrisa.
Volví mi mirada al toldo de la camioneta. Y no pude evitar recordar las tonterías que salían de la boca de Eriol.
La noche anterior después de contarle todo, siguió insistiendo que la chica me importaba. Y creo que la escena que me encontré hacía unos minutos fue premeditado, esperando mi reacción. Pero no me sorprendió lo conocía bien, lo que si me sorprendió y es más sorprendente que lo reconozca, fue Sakura vestida como... ¿cómo decirlo? bueno persona normal, se veía diferente.
Esta bien, la palabra no era diferente sino hermosa. Resaltaba el verde de sus ojos y su cuerpo, que ya no era de una niña. Era una jovencita realmente hermosa, algo loca solamente.
- Es una placa de Japón debe ser rentado – dijo con un susurró Eriol sacándome de mis pensamientos – los anotaré se detuvo en un semáforo y lo hizo.
Permanecimos en silencio, sabía que quien quiera que me quería muerto se tomaba muchas molestias, sólo esperaba que no nos siguieran con la familia de Sakura, teníamos que acabar con aquello cuanto antes.
Casi al amanecer me comuniqué con mi padre para confirmarle que estaba bien, evité decir nada más que lo necesario, le confirmé que estuve con una chica y casi me deja sordo de la carcajada de dio, no me dejo aclararlo y me dijo que me divierta para luego colgarme y no quitarme tiempo.
Luego de la impresión llame a Yaichiro, tenía algunos problemas con el negocio, rápidamente le di algunas indicaciones y al parecer todo se arreglo, por el momento. Le conté a grandes rasgos lo que había sucedido y Yaichiro prometió investigar, pero me pidió que volviera.
A Eriol no le había contado todo, le dije casi la misma versión que le daríamos a la familia de Sakura, estaba muy inquieto por todo lo que pasaba.
- Salimos de la ciudad y al parecer no nos siguen - dijo en voz baja Eriol.
Ambos nos levantamos y sentamos.
- No falta mucho - dijo ella visiblemente contenta.
- ¿Estas seguro que no quieres hablar con la policía Shaoran?
- Estoy seguro - dije decidido.
Sakura no quitaba a cara de emoción, seguramente porque va a ver a su Yue.
Oh no, no podía molestarme eso ¿o sí? Creo que Eriol me mete ideas en la cabeza.
Como sea, bajamos del auto asegurándonos que nadie nos viera y caminamos hasta las carpas que parecían más solitarias de lo que recordaba. Sakura comenzó a correr, la seguimos en silencio.
Por un momento mi corazón se detuvo cuando de repente un enorme tigre blanco y un puma negro se le fueron encima, Eriol dio un grito de niña por impresión.
- Tranquilo, son sus mascotas - le dije deteniéndolo pues dio un paso en dirección a ellos.
- ¿Mascotas? - me volteó a ver incrédulo.
- Sí.
Sakura estaba encantada acariciando a ambos animales que parecían dos perros que ven llegar a su amo.
- ¿Sakura? - la llamé cuando el tigre blanco nos vio y pude jurar que pensó que éramos comida fresca.
Ella se dio vuelta con una enorme sonrisa - les presento a Kero y a Spy - dijo muy contenta, a medida que ella avanzaba también lo hacían las enormes bestias.
- Waw, hermosas mascotas linda Sakura.
- Gracias Eriol - contestó con una sonrisa.
El tigre comenzó a gruñir, específicamente a mí.
- Creo que no le agradas - dijo Eriol burlonamente, el puma ni siquiera se había inquietado pero el tigre parecía querer comerme.
- Tranquilo Kero - dijo la chica con voz fuerte y firme, ambos animales se sentaron a su lado y se quedaron quietos.
- Los tienes bien entrenados - la felicitó Eriol.
- Gracias, los crié desde muy pequeños.
- Dejemos la nostalgia para otro día, ¿dónde están todos?
- Cuando todos salen dejan sueltos a Kero y a Spy para que cuide el lugar y no dejen acercarse a desconocidos, pero siempre hay alguien que se queda para vigilarlos y si no me equivoco mi abuela debe estar cerca.
- ¿Dónde esta?
- Buena pregunta.
-¡Abuela! - gritó varias veces y segundos después vimos una figura con ropas extrañas que abrazaba a Sakura con gran cariño, susurrándole palabras de cariño.
- Tranquila abuela estoy bien - la tranquilizo.
Una vez que la anciana se tranquilizó y quitó las lágrimas de su rostro Sakura le sonrió y nos presentó.
- El es Shaoran Li y el es Eriol... - es un placer interrumpió la anciana dando la mano.
- Les agradezco que hayan traído sana y salva a mi nieta.
- No hay de qué - contestó el muy tonto de Eriol.
- Ella es mi abuela Ishtar Monohui
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Hola ¿cómo estan? Espero muy bien.
Lo sé, siento haberlo dejado ahí, pero fue necesario, prometo apurarme en actualizar. Y sobre Tomoyo y Eriol, bueno eso aún no termina, eso es lo que me gusta de los POV - o como quiera que se escriba - sólo se sabe lo que los personajes saben y sienten y le da más misterio a la historia, jeje.
Agradezco su apoyo.
- Celina Sosa
- gabyhyatt
- Johanna-Ikari
- lindahanyou
- Khorih
- Cheza A-Sakura
- valentina
- belen
- chamita
Disculpen si las cosas va algo lenta la historia, pero después todo se pone mejor sobre todo para S&S. Y en el siguiente capítulo Sakura tiene que dar muchas respuestas y… bueno mejor léanlo.
Saludos cordiales.
Yoalitzin
