Naruto no me pertenece, si no a Masashi Kishimoto.
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La joven de bellos ojos opalinos dio una calada al cigarrillo que tenía entre sus dedos, tomando aire profundamente para luego dejar salir el humo a través de sus fosas nasales, recargada en el marco del gran ventanal en su habitación miraba los tonos anaranjados, violetas y rosados pintaban el firmamento dejando un maravilloso paisaje-.
-¿No dijiste que ya habías dejado esa porquería? - habló desde la puerta una joven pelirosa-
- ¿Al igual que tu dejaste de robar el sake de la bodega de Tsunade?- contestó la joven sonriendo y dando una calada nuevamente echando el humo en dirección a su compañera- tengo que liberar el estrés de alguna forma que no sea en el entrenamiento… además Hanabi fue por Kanero así que prácticamente no me verá fumando-.
-Y que dices del olor- lanzándose al centro de la cama matrimonial de la ojiperla-.
-Un incienso de jazmines siempre cubre el olor, además estaba a punto de tomar un baño después de terminarlo- dando una última y gran calada para terminar el cigarrillo-.
-Qué opinas acerca de la posibilidad de que los chicos se queden aquí- preguntó de pronto la joven ojijade lo cual causó que su compañera casi hermana se atragantara con el humo que estuvo a punto de exhalar-.
-No…- la joven pelirosa iba a decir algo pero Hinata la interrumpió- no… no y no… aquí no hay espacio para más personas, además ¿Tsunade no iba a darles un lugar donde quedarse?- aplastó el cigarrillo en el borde de la ventana y lo tiró-.
-Me veré mal por interrumpir en una conversación ajena pero –se asomó por la puerta un joven de cabello negro atada a una coleta baja- contestando a tu pregunta Hinata-san… Tsunade no ha encontrado un lugar para que los chicos y yo nos acomodemos, por lo cual me mencionó que podríamos quedarnos siempre y cuando tu estuvieras de acuerdo, pero si te molesta no te preocupes podemos encontrar otro lugar donde quedarnos- le dio una gentil sonrisa a ambas jóvenes mientras la pelirosa miraba con curiosidad el pequeño sonrojo que su amiga presentaba en sus mejillas-.
-Solo por unos días- la joven se levantó- espero que la mayoría estén acostumbrados a dormir en el suelo porque en la habitación de huéspedes hay solo una cama- la joven caminó hacia el muchacho y con una mano le indicó que la acompañara, caminaron hacia lo que parecía un armario- aquí están nuestros sacos de dormir por si quieren utilizarlos, aunque les recomendaría no usar el color rojo- el joven la miró con curiosidad- le saqué todo el relleno para beneficio de mi espalda- el muchacho solamente rió por lo bajo y tomando alguno de los sacos de dormir, exceptuando el rojo como dijo Hinata, ambos se dirigieron hacia la sala de estar que se conectaba con el comedor de la casa- pueden mover los muebles si así lo desean, y también recomendaría que no utilicen los sillones…-.
-¿Acaso vamos a dormir en el suelo Itachi-baka? - preguntó un rubio al ver cómo la hyuuga le daba las indicaciones al mayor de los uchiha- ¿Porqué algunos no podemos dormir en los sillones?-.
-Porque son las camas no oficiales de Kanero… asi que si quieren llenarse de pelo o verlo enfurecido les recomiendo no utilizarlos… ahora si me disculpan voy a tomar un baño- dejo que los invitados obligados se quedaran en la sala de estar para acomodarse, buscó algo de ropa y la acomodó sobre la cama de su cuarto y procedió a darse un buen y relajante baño-.
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En otro lado de la casa un joven de cabellos cortos y oscuros escuchaba todo lo que sucedía dentro de la casa, Naruto tratando de negociar con Itachi sobre quedarse él en la cama del cuarto de huéspedes, Shikamaru mencionando lo problemático que sería dormir en el suelo y que no se veía tan mal llenarse de pelo de perro a cambio de un poco de comodidad; dio un suspiro algo cansado, no le había gustado estar con mujeres desde que su madre murió, todas aquellas chicas con las que alguna vez había estado habían servido solamente para un momento de diversión, todas eran molestas y había tomado la decisión de no atar su vida a una mujer que no demostrara que estaba a su altura.
-Es muy relajante este lugar verdad Uchiha-san- el pelinegro volteó su cabeza encontrando a la menor de los Hyuugas de esa casa junto con el perro de color café cobrizo- Kanero-kun y yo pensamos que te haría falta algo de compañía- dijo sentándose en una de las sillas de madera que se encontraban cerca de la puerta que daba hacia el interior de la casa-.
-Y cómo esta tan segura de que sea yo el Uchiha que si habla y no el otro que responde con monosílabos- preguntó a la niña invidente-.
-El estar ciega no significa que no pueda oler o escuchar, cada persona tiene un olor en particular y es sencillo para mí identificarlo, como por ejemplo sé cuando mi hermana ha fumado alguno de sus cigarrillos porque su olor se mezcla con el del tabaco aún después de haberse duchado- la joven sonrió y con sus manos soltó las correas que ataban a kanero al arnés que utilizaba para guiarla, el perro salió corriendo en dirección al gran jardín que tenía la casa para revolcarse sobre el césped, para después volver hacia donde se encontraba el joven silencioso esperando con calma que lo acariciara lo cual el joven lo miro de manera extraña - tranquilo es amistoso- Sasuke paso desinteresadamente su mano por la cabeza del can acariciando el puente entre sus ojos y su hocico y en respuesta a esto el golden lamió la mano del chico, éste miro con algo de asco su mano y se levantó dispuesto a lavársela- un gusto conversar contigo Sasuke-san- se despidió Hanabi mientras escuchaba la puerta cerrarse- por cierto, el baño está subiendo las escaleras en el segundo cuarto a la izquierda-.
El joven subió las escaleras como le había indicado la pequeña adolescente, dando vuelta después de la puerta de la segunda habitación pero sin darse cuenta había topado con algo, o más bien, con alguien. Sasuke se encontraba en el suelo con una figura femenina perfectamente acomodada sobre su pecho, sentía como su ropa estaba siendo humedecida gracias a la toalla de baño que se encontraba alrededor del cuerpo de la joven, miró sus ojos opalinos con sorpresa mientras no sabía qué hacer o decir.
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Hinata había terminado de lavar su cuerpo y agradecía un tiempo de calidad para cuidar de ella, le agradaba darse una serie de masajes a sus definidas piernas y por qué no utilizar su método de pelea para relajar puntos tensos de su cuerpo. Con cuidado se levantó de la tina de baño dejando que el agua escurriera por todo su cuerpo, tomó su toalla de baño envolviéndola alrededor de su cuerpo haciendo un nudo a la altura de su pecho y con una toalla más pequeña se dedicó a secar su largo cabello, se miró en el espejo y apreció los detalles de su cara y cuerpo, era hermosa lo admitía y tenía un asombroso parecido a su madre, el pensar en que no sabría si ella despertaría pronto del coma la hizo recordar los sucesos de esa noche, sacudió su cabeza y siguió observándose, su cuerpo era proporcionado, pero lo único que le gustaría cambiar serían sus pechos, si tenía un tamaño que algunas de sus compañeras decían envidiar pero era algo difícil poder tener total equilibrio de su cuerpo con esos dotes que tenía en su torso, su vientre plano y liso le hacía ver que se encontraba en muy buena forma y sus caderas eran amplias pero según lo que le dijo una mujer vieja de su ciudad natal "buenas para procrear", antes de la noche que había cambiado la vida de ella y de su familia ella se imaginaba con al menos cinco hijos de ella y de su esposo viviendo en una gran casa y siendo felices… pero ahora no veía nada más que ella viviendo en esta casa hasta que sus días terminaran, siguiendo en las misiones que les asignaba Tsunade y también cuidando de Hanabi hasta que se casase o quisiese vivir por su cuenta. Con un suspiro salío del baño y al no fijarse bien por donde caminaba topó con un joven de cabellos negros cayendo sobre él, al levantar la mirada vió los ojos del pelinegro llenas de sorpresa por lo ocurrido y por la situación en la que se encontraba ella, lo cual ésta sonrió para sus adentros y de un momento a otro lo tomó con rapidez y lo introdujo al baño junto con ella-.
Una vez ambos dentro el pelinegro miraba con sorpresa a la joven, la cual tenía un semblante inocente como si lo que estuviera haciendo fuese lo más normal del mundo, y sin esperárselo ésta lo besó, Sasuke no sabía muy bien lo que estaba pasando y su cuerpo reaccionaba según sus instintos, tomando a la joven de la cintura y profundizando el beso; Hinata al sentir cómo el joven iba cayendo en su trampa quiso aumentar la intensidad, dejando de besarlo para tomar el lóbulo de la oreja de éste para morderlo con suavidad y lamer con sensualidad su oreja lo cual cierta parte anatómica del joven iba reaccionando; la joven acariciaba el rostro del joven y de vez en cuando sus cabellos para ir bajando poco a poco hasta la hombría del Uchiha y apegando su cuerpo con el del joven, escuchaba gruñidos de placer por parte del joven y con una amplia sonrisa susurró al oído de éste-.
-De esto deberías de cuidarte Uchiha, no sólo de mis golpes-dio una risilla al ver el poema que era el rostro del Uchiha y sin decir más abrió la puerta del baño dirigiéndose a su habitación. Por otro lado Sasuke no pudo hacer más que sentir como una rabia le circulara por todo su ser, cómo esa Hyuuga se había atrevido a seducirlo así, al parecer el provocarla y humillarla en el campo de batalla se lo había tomado muy persona… muy bien si a esto quería jugar él también podría hacerlo, salió del baño encontrándose a la compañera pelirosa de la ojiperla, a Naruto y a Itachi-.
-¡¿Qué hacías en el baño con Hinata?! ¡ERES UN PERVERTIDO!-gritó la pelirosa con voz chillante-.
-Teme nunca te creiría uno de esos acosadores de los baños- el rubio comenzó a reírse de su amigo-hermano-.
Mientras tanto Itachi solamente miraba a su hermano menor y pensaba a la vez "en qué te metiste ahora Sasuke", el Uchiha menor sólo se dignó a caminar rápidamente hasta la parte baja de la casa y se sentó en uno de los sillones, lo próximo que sintió fue al gran perro de la Hyuuga menor subir al sillón con él y acostarse sobre él.
-Me las pagarás Hyuuga y vas a pedir piedad- decía por lo bajo-.
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Tan tan taaaaan, aquí queda otro capítulo de este fanfic espero que les haya gustado y muchas gracias por sus comentarios, ya saben se acepta de todo hasta de tomatazos, críticas, todo lo que se necesita para mejorar esto que estoy haciendo :D y bueno me despido no sin antes darles un gran abrazo y un beso, gracias por seguir leyendo y nos vemos hasta la próxima.
Atte: Shironeko
