Disclaimer: Avatar la Leyenda de Aang/El último maestro aire pertenece a Mike y Bryan, Nick y VIACOM
Nomenclatura:
Cursivas = Pensamientos, Cartas y Recuerdos
"" = Diálogos
' ' = Voz Activa
-- = Cambio de escena
LA DAMA BLANCA
XI. Verdad
Los dos despertaron con el aleteo de un ave. Antes de abrir los ojos, Katara mantuvo su cabeza recostada en el hombro de Zuko, sabía perfectamente la posición en la que estaba y se negaba rotundamente a cambiarla. Él abrazaba sus brazos dándole ligeras caricias que resultaron una dulce tortura en su piel.
Zuko tampoco parecía soltarla. La deliciosa sensación de su cabello le había acariciado el cuello con el viento. ¡cómo rayos pudo haber pasado una noche entera en un lugar tan incómodo y sentirse tan tranquilo!
"Es hora de irnos" susurró ella sin moverse.
"Supongo que tienes razón" él tampoco movió ningún músculo.
Katara sonrió pensando en la figura de Ursa regañándolos una vez que los encontrara "Hay que despedirnos de tu mamá"
Zuko palideció "ay no…"
"¿Qué?"
"Quedó que iría a visitarme por la noche para planear el viaje"
"Bueno, lo hiciste conmigo" dijo alzándose para mirarlo a los ojos
"Buen punto" dijo tosiendo un poco "Eh.. Katara… Será mejor que…"
El nerviosismo los invadió a los dos, estaban a escasos centímetros el uno del otro. Ella decidió terminar el tormento y se levantó tambaleándose un poco. Sus pies entumidos entorpecieron sus pasos y de no ser por él, hubiera tropezado. Ahora estaba enterrada en su pecho, frente a ella la ventana. El amanecer era hermoso, los rayos del sol acariciaron sus rostros y por un instante todo fue perfecto.
"No queda mucho tiempo"
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Appa volaba por los cielos de la Nación del Fuego, Katara lo conducía y en su lomo Mai, Aang y Zuko conversaban tranquilamente.
"¿Cuánto tiempo tardaremos?" Preguntó Mai
"Calculo que unas diez horas y tocaremos el Reino Tierra, sería buena idea comer algo allí y luego emprender vuelo a Ba Sing Se. Estaremos llegando al anochecer"
"¿Hay algo más de paisaje que sólo nubes y agua?" se impacientó la chica.
Aang sonrió "Toph se sentía igual la primera vez que voló, pero te acostumbras, además, tienes a Zuko para protegerte si Appa se queda dormido.
"¿Sucede muy seguido?"
Aang bromeó "Él descansa cada cinco horas"
Katara entonces gritó "No le crean, Aang tiende a exagerar"
Mai entonces respiró "Menos mal. Oye Katara, ¿qué se siente estar allí?"
"Ven" respondió Zuko tomándole la mano "Te enseñaré la legendaria técnica de cómo liderar un bisonte volador"
Cinco minutos después Mai y Zuko estaban al mando de Appa "Esto es muy raro"
"¿No te gusta?" decía el chico acariciando el pelaje de la criatura blanca.
"Sí, pero no deja de ser raro"
Zuko sonrió.
"¿Qué te pasa?" preguntó Aang a su novia
"Nada, sólo que Mai no se pone feliz muy fácilmente"
"Pues es porque está con el chico que quiere" sonrió "Por eso yo estoy feliz, Katara. Porque estoy contigo"
Katara tuvo que esquivar la expresión de Aang. Algo en su expresión o tal vez en su frase le causó una carcajada que no podía controlar. "Lo siento, Aang" decía recuperando el aliento. "De verdad lo siento"
"¿Qué fue eso, Katara?" reprochó el niño.
Ella quedó en blanco. Desde su lugar, Zuko se rascó el cuello y tocó el mentón de Mai "Bueno, sólo hay lugar para uno, no quiero lastimarte" ella asintió y pronto el chico se situaba en medio de sus amigos. Se dirigió a Aang "¿Tienes alguna historia que contar?, digo, el viaje va a ser algo largo y como tú tienes 120 años seguro sabes alguna"
Katara se alejó, la culpa la carcomía. Estar con Aang ya no era una opción, no podía fingir algo que no sentía, pero no podía hacerlo justo en ese viaje. Tal vez Ba Sing Se sería un buen lugar. Porque después de unos días, volvería a la nación del fuego.
Ignorando a su maestra agua, Aang sonreía ampliamente "De acuerdo, ¿Conoces la historia de Oma y Shu?"
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El cielo se tornaba naranja y Appa descansaba en una explanada, gruñía de vez en vez mientras algo de paja entraba entre sus dientes. Cuatro jóvenes comían en un modesto restaurante. Dos de ellos bastante incómodos y no era que las historias de Aang le molestaran mucho o que los continuos reproches de Mai le taladraran los oídos. Sino que Zuko y Katara estaban sentados frente a frente intercambiando miradas.
Era hora de curarse y no podían zafarse, y tampoco confiaban en ellos para contarles la verdad. Katara porque no quería decirle a Aang y Zuko porque simplemente no consideraba a Mai dentro de sus planes. No que fuera a propósito, pero las cosas eran así y así habían funcionado siempre…
"¿No hay forma de llegar antes? Llevamos horas viajando!" se quejó la mejor amiga de Ty Lee.
Aang bufó "Si tanto te molesta Appa deberías haberte conseguido un boleto en barco"
Ella rodó los ojos "Como sea"
"En unos minutos saldremos" interrumpió Katara "Por favor revisen sus cosas antes de salir" miró a Zuko "¿Me acompañas a comprar provisiones?"
El asintió y sin dar oportunidad a los otros dos presentes, se levantaron y comenzaron su trayecto al mercado.
"Perdón" ella lo miró sin entender "Sé que Mai puede ser un dolor de cabeza y Aang—"
"Mira!" lo interrumpió deliberadamente "Allí puedo curarte"
El chico obedeció sin objeción, Katara podía cerrarse a él cuando quería. Y él no quería presionar para hablar del tema, respetaba sus sentimientos y los entendía.
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"Alguna vez estuvimos allí ¿recuerdas?" preguntó Zuko una vez que emprendieron el vuelo. Ni Mai ni Aang le prestaron atención. Incluso Katara parecía ausente pero se las arregló para hablar.
"¿Perdón?"
"Sí, alguna vez ya habíamos estado en ese lugar" señaló una ciudad a lo lejos "Cuando los perseguía." La miró "Tal vez no lo recuerdes como algo lindo, pero mi tío encontró un pescado delicioso. Así que por eso les perdimos el rastro"
Katara rió "Es curioso como cambian las cosas en tan poco tiempo" se llevó un dedo al mentón "Bueno, eso fue hace casi dos años"
"Sí. Como mi tío dice, el destino es algo curioso. Un día eras mi enemiga, y ahora eres mi…" dejó las palabras al aire.
Katara miró a Mai que dormía. Luego a Aang al menos a unos metros de distancia. Lo miró expectante, pero no hubo respuesta, se aventuró a presionar.
"¿Tu… qué?"
"Mi cómplice" Katara hizo una mueca que creyó era imperceptible "¿Por qué esa cara? ¿Qué esperabas?"
"Algo más halagador" sonrió "Pero creo que así son todos los hombres." Suspiró. "Será mejor que yo sostenga a Appa"
Zuko asintió en silencio. Estaba pensando en lo que acababa de decir, qué era Katara? Su amiga, su confidente, su asesora y su cómplice, cómo se definía eso? Antes de reflexionar más, Mai ya estaba despertando
"¿Ya llegamos?"
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Toph le pidió a su madre la arreglara lo mejor posible. Ese era el día para presentarlos con el General Iroh.
Salieron de su casa de verano y pronto se dirigieron a la tienda de té.
"¿Falta mucho?"
"Dos calles"
"¿Hacia dónde?"
"A tu derecha"
La bandida ciega echó a correr y sus padres la siguieron con la mirada "Apresúrense" les gritó desde su posiciónn y ellos intentaron avanzar más rápido.
La pequeña corrió un poco más hasta que sus pies reconocieron la figura de un amigo conocido "Iroh!!"
"Señorita Toph!!"
Ambos se abrazaron, luego sus padres la alcanzaron y con una reverencia se presentaron.
"Por favor pasen. Les serviré la especialidad de la casa"
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Ty Lee no dejó de parlotear en todo el viaje. Faltaba media hora más para llegar a Ba Sing Se y Sokka no podía esperar a ver a sus amigos. Nunca supo si su hermana había confirmado pero confiaba en que ella y Zuko hubiera arreglado sus ocupaciones en la Nación del Fuego.
"¿Entonces qué haremos primero?" inquirió Ty Lee emocionada.
"Suki quiere conocer el palacio"
"Eso es genial! Es un lugar muy bonito y sé que te encantará. Yo tampoco estuve tanto tiempo en Ba Sing Se, pero por lo que conocí es una ciudad encantadora"
Suki sonrió "Eso y me han dicho que no hay mejor lugar para los masajes"
"En cuanto llegue Mai y las chicas podríamos irnos todas a las aguas termales, seguro les gustará"
Sokka sonrió "Eso es genial porque así Zuko, Aang y yo podremos disfrutar de un espectáculo de gallo-halcones"
Las chicas se miraron entre sí y rieron "Bueno, y al finalizar podríamos ver los fuegos artificiales. Seguro es un lugar romántico"
Ty Lee suspiró "Espero que esta vez encuentre a un chico que aguante mi paso"
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Las siguientes cinco horas, Katara quedó profundamente dormida, cosa que a Aang le pareció más que extraño, ¿qué la tendría tan cansada? Zuko pareció cuidar de ella desde la distancia y eso a Aang le parecía terrible.
"Yo puedo encender una llama para ella, además Mai parece congelarse allí adelante sola"
La chica alzó una ceja "No es cierto"
Aún así Aang se sentó entre Zuko y la dormida Katara "¿Me haces un espacio? Gracias" dijo acomodándose.
Appa quedó solo.
"Aang, de verdad no crees que eres un poco infantil?" preguntó Zuko calmadamente, "tú estabas jugando con las nubes hace un momento y a ella se le fue bajando la temperatura, sólo intenté ayudar"
"Pues, gracias" dijo mirándolo sin notar donde colocaba la mano con la llama "Pero yo puedo cuidar perfectamente de e—"
"¡Cuidado!" gritó Mai "¡La estás quemando"
Katara se despertó con el grito y movió el cuerpo hacia delante, por media fracción de segundo Katara sintió el calor de la llama en su nariz. Pero Zuko metió su mano entre su rostro y la mano de Aang.
"¡Apágalo!" gritó histérica Mai
Katara materializó agua del aire y una nube desapareció, el chorro cayó directamente sobre la mano de Aang.
"Oigan, ¿no debe alguien guiar al bisonte?" intentó Mai
Zuko se levantó "¿Estás bien?"
"Sí" dijo aún adormilada "¿Te quemaste?" Zuko negó escondiendo la mano. Katara creó un látigo de agua y golpeo en el torso de la mano lastimada " Déjame ver"
"No es nada"
"¡Zuko!" insistió su novia "Esa cosa no se dirige sola"
"Aang, debiste tener más cuidado, mira lo que hiciste!" Así como Zuko ignoró a Mai, Aang ignoró a Katara "¡Aang te estoy hablando!" ante su inconciencia, Katara suspiró y tomó delicadamente la mano de Zuko entre las suyas.
Zuko se ruborizó pero el color huyó de su rostro al ver al Avatar tomar su planeador y lanzarse al aire. No le sorprendía su escape sino la mirada de odio que le había dirigido. Después buscó a su novia pero la encontró dirigiendo al bisonte. Él quedó a solas con Katara.
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Sokka bajó del carruaje, la dirección de Iroh no podía estar lejos, tomó de la mano a Suki y Ty Lee caminó sobre sus manos.
"Es allí!" gritó entusiasmado.
Los tres ingresaron y Toph fue la primera en correr hacia ellos.
"¡Por qué tardaron tanto! Pronto anochecerá"
Las chicas se abrazaron y luego Toph se sonrojó al contacto del moreno.
"¿Sabes si Katara vendrá?"
"No. Ni siquiera el tío lo sabe"
"Katara me dijo que podrían venir. Pero mi sobrino nunca hizo una confirmación oficial" se acarició la barba "Me pregunto qué tanto estarán haciendo en la Nación del Fuego"
Ante semejante comentario a Sokka casi se le olvida como respirar, pero recordó que el joven monje y la chica tira dardos estaban con ellos.
"Mejor cambiemos de tema" comentó Ty Lee animada "¿No hay algún mesero guapo por aquí?"
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Zuko tomó las riendas de Appa mientras Mai y Katara comenzaban a tomar diferentes posiciones en señal de cansancio "No puedo creer que hayan viajado por horas en este bisonte"
"Yo tampoco, creo que me estoy desacostumbrando"
"¿Qué harás en Ba Sing Se?" Intentó armar una conversación
"No lo sé, disfrutar de los fuegos artificiales, de los desfiles y el té del general Iroh. ¿Tú?"
"No tengo idea, Zuko siempre es quien planea las cosas, pero tengo ganas de ver a Ty Lee"
Katara iba a responder algo respecto a Kyoshi pero Aang en ese momento regresó de su planeador. Tenía una sonrisa como si nada hubiera pasado.
"¿Listos para el Reino Tierra?"
Nadie respondió, Zuko miraba al frente, Mai se miró las uñas y Katara se cruzó de brazos clavando su mirada en el chico.
"No pretendo fingir que nada pasó y que ahora estamos contentos con el Reino Tierra" dijo fríamente Katara "Primero te vas, nos arruinas el vuelo y luego regresas esperando que todo se haya olvidado, Aang"
El chico se rascó detrás de una oreja "Vamos, Katara, anímate, eso sólo fue un mal rato. Además, de haberme quedado hubiéramos peleado y creo que hemos peleado suficiente"
"Culpa mía no ha sido" Murmuró por lo bajo mirando de lado.
Aang se acercó a ella y trató de sentarse a su lado, pero Katara se levantó tratando de ir con Zuko. El chico la tomó de la muñeca "No te vayas"
"Realmente no quiero estar contigo, estoy muy molesta"
"¡¿Por qué siempre te vas?! ¡¿Por qué lo prefieres a él?!" gritó nuevamente molesto.
Esta ocasión hasta Mai le puso atención. Katara se ruborizó entre enojo y vergüenza.
"Porque Zuko no es un niño!!!" Katara vio los seis ojos que la miraron de diferente forma –enojo, sorpresa y preocupación- "Es como Haru o como Jet, con los tres puedo hablar tranquilamente de cosas importantes, y no tengo que estar cuidándolos como lo hago contigo" dijo cansada.
Mai se levantó y huyó de la escena para sentarse abrazada al costado de Zuko.
"¿Por qué no puedes ser como ella?!" preguntó Aang "Ella siempre está pendiente de su novio!"
"No me compares!" dijo molesta "Tampoco te compares con Zuko, tú no eres responsable, ni siquiera cariñoso!" Hizo una pausa para tomar aire "De hecho, sólo estás conmigo cuando quieres, no cuando yo te necesito" Entonces ella notó que algunas lágrimas rodaban por sus ojos.
Aang parecía sorprendido, asustado.
"No llores" interrumpió con voz ronca Zuko
"Estamos por llegar" dijo Mai
El pequeño monje intentó acercar su mano para limpiarle las lágrimas. Ella se apartó haciéndolo por sí misma. "Olvídalo Aang, tú simplemente no me entiendes"
"Pero, Katara…"
Appa rugió y todos sintieron cómo aterrizaba a la mitad de una superficie de piedra. Frente a ellos, una muralla monumental y los típicos guardias del Reino custodiándolos. Zuko bajó primero, extendiéndole la mano cortésmente a Mai, luego Aang saltó de Appa bastante conmocionado y finalmente Katara se deslizó por la piel del bisonte tomando la mano de Zuko que tranquilamente él le ofrecía.
Por una milésima de instante sus miradas se cruzaron y ella sonrió "No llores" repitió en un susurro "No vale la pena".
Ella asintió y luego Zuko se reunió con Mai que ya hablaba con un soldado.
"Es el Señor del Fuego, su dama, el Avatar Aang y la Maestra Katara" afirmó el guardia a los maestros tierra.
De inmediato un oficial salió a su encuentro "Bienvenidos sean, he dado la señal a los siguientes anillos, serán recibidos inmediatamente.
Volvieron a montar en Appa y llegaron al último anillo. Allí les abrieron las puertas y tras ellas se encontraban sólo caras conocidas:
Generales de Ba Sing Se, el Rey, Bumi, Iroh, Sokka, Suki, Toph, Ty Lee, Momo y Bosco.
La primera en correr hacia Aang fue Toph, Ty Lee abrazaba a Mai efusivamente y de pronto dos voces totalmente diferentes gritaron al mismo tiempo "Tío!!" Zuko y Katara abrazaron a Iroh uno en cada costado, él amplió su sonrisa de oreja a oreja mientras los presentes observaban conteniendo la risa. Luego Katara saludo a Sokka con un fuerte abrazo y a Suki también.
Aang abrazó a Bumi y Zuko se reverenció ante los reyes y generales. "Es un placer, Lord Zuko" Luego ellos reverenciaron al chico de las flechas "Avatar, Aang. Será un honor tener a tantas celebridades en nuestro festival. Los preparativos están listos y dos casas les esperan en el anillo superior. Sírvanse a utilizarlas como ustedes gusten."
Zuko volvió a reverenciarse pero Aang creó una esfera de aire y con en el hombro, retó a Toph a ver quien llegaba antes. Los niños corrieron perdiéndose de vista.
"Pensé que había venido con sus padres" dijo Katara
"Sí vinieron, pero están descansando en casa, dicen que Toph no los ha dejado descansar desde que llegaron y como nosotros ya estamos aquí dijeron que nos la encargaban"
Suki entonces se acercó a Katara "¿Por qué vistes de rojo? Pensé que no te gustaban las ropas de la Nación del Fuego"
"Bueno, es que fue un regalo" se ruborizó
Sokka arqueó una ceja "Bueno hermanita, si vas a ser una representante del Polo Sur más vale que mañana no uses esto para la ceremonia"
"Para empezar, estas ropas son cómodas para viajar, además mañana es otro día y yo decido que ponerme" sonrió de lado. "¿Cómo está todo en Kyoshi?"
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Era la primera vez en su historia que la tienda de té de Iroh estaba tan llena y alborotada. Habían tenido que juntar varias mesas para dar cabida a diez comensales "Esto es increíble" decía Katara sonriente "Los extrañé muchísimo a todos"
Aang pareció entristecerse, cuando él había vuelto a verla después de dos semanas, no había dicho nada semejante.
"Te ves bien, Katara" sonrió Ty Lee "Esas ropas te quedan muy lindas, ¿verdad chicos?" preguntó hacia Zuko y Mai.
"La hubieras visto en la nación del fuego" dijo Mai "Creó todo un nuevo guardarropa"
Zuko tosió incómodo "Lo necesitaba para todos esos eventos que organizó"
"¿Cuáles eventos?" preguntó Toph contenta de cambiar de tema a uno que sí pudiera discutir, el color de los vestidos no era un tema que le gustara… "Cuéntanos todo, chispitas"
"Pura diplomacia" indicó Katara tratando de cambiar el tema.
Zuko sonrió captando las intenciones de la chica "Algo así. ¿Qué hay de u--"
Aang entonces bufó "Todo el tiempo está fuera del Palacio, cuando no dirige una comida, crea un baile y sino se escabulle a los distritos a curar gente, asistió dos partos!!!"
Con estos comentarios secos, Aang pensó que Sokka la recriminaría pero en su lugar le sonrió "Me da gusto que hayas superado tu tedio por la Nación del Fuego" pasó su brazo por sus hombros "Has crecido, hermanita"
Suki sonrió "¿Y ya te quedarás aquí?"
Zuko y ella intercambiaron miradas "Bueno, pensábamos regresar a la Nación del Fuego por un poco más de tiempo." Dijo tímida.
"No mucho" Suavizó Zuko "Sólo hasta que terminemos de restaurar algunas cosas"
"¿Y para qué necesitas a mi hermana?" pregunto Sokka
"Pues…" Toph arqueó una ceja al sentir los latidos de ambos corazones "Ella ha curado a muchos enfermos y es muy buena planeando estrategias para mejorar las cosas en la capital"
"Eso y que estoy limpiando mi nombre" sinceró.
Todos la miraron confundidos "Alguien se hizo pasar por la Dama Pintada" afirmó Zuko mientras Aang lo miraba sorprendido.
"Pensé que ya habrías aceptado que fuiste tú" siseó Aang.
"Por supuesto que no fui yo, ¿por qué no me crees?"
"Porque todo indica que fuiste tú"
Hasta entonces Mai entendió el embrollo. "¿Cómo pudo haber sido Katara?" inquirió.
"Pues fue un atentado en la noche, con agua control y destruyó una fábrica que casualmente contaminaba una colonia"
"Suena como la Dama Pintada" reflexionó Sokka
"Pero olvidas que puede haber otros maestros agua" dijo Suki "Los hay en todo el mundo más ahora que se abrieron las fronteras"
Aang se puso nervioso.
"Pero qué otro maestro agua pudo haberlo hecho?" Preguntó Mai
"Alguien que también hubiera tenido experiencia en irrumpir fábricas" dijo Toph señalando a Aang.
Katara abrió los ojos como platos "¿Aang?"
"Por supuesto que no fui yo!"
Zuko miró a Toph "¿Está diciendo la verdad?"
Ella negó tristemente. "Está mintiendo"
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"¡Cómo pudiste!" gritó la chica entre lágrimas antes de salir a la calle.
Aang estaba por seguirla cuando Zuko lo retuvo por el cuello. Por un instante Aang iba a reprocharle. Pero los ojos del Señor del Fuego destilaban muerte. "Ni se te ocurra."
Sokka no terminaba de asimilar las cosas pero ya estaba de pie entre los dos chicos "Zuko, espera!"
"No, Sokka!" dijo apartándolo sin fuerza "No lo entiendes… no sabes lo que sucedió."
Aang se soltó con un movimiento de aire. Zuko recibió el impacto pero no se quejó, no se movió. "¿Aang?"
El Avatar se colocó en posición de combate, miraba al hijo de Ozai con desprecio. Algo simplemente fuera de lo común, algo bizarro para sus amigos, algo increíblemente extraño para Toph.
"Si tanto quieres, Zuko… podemos terminar aquí nuestras diferencias"
El maestro fuego soltó sus brazos rompiendo su postura de ataque "Si lo que buscas es un Agni Kai sólo demuestras lo infantil que eres, Aang. No pretendo combatirte. Con el enojo que tengo dentro bastaría para ir buscando al nuevo Avatar, pero no vale la pena. Eres un cobarde"
Iroh miró la escena en silencio. Miró reprobatoriamente al niño, lo que dijo Zuko no podía ser más cierto. Ursa le había comentado sobre el incidente, si el Avatar lo había provocado significaba que aún no estaba listo.
Zuko caminó lentamente en dirección a la salida, Aang intentó seguirlo pero esta vez Mai lo enterró en el piso con una daga "Me debes una explicación"
En el fondo, Mai no quería incriminarlo, quería buscar una razón de peso para justificar la actitud de Zuko, su cada vez mayor aprensión hacia Katara y los secretos que vinculaban a los dos. No estaba ciega, no era tonta. Había visto suficiente y no quería desconfiar de Zuko.
Pero necesitaba saber la verdad.
Mis cargos de conciencia recaen directamente en Mai, yo lo sé.
Pero no puedo dejar de amar la pareja que hacen Zuko y Katara!
Si Mike y Bryan no hubieran decidido que el final fuera así no tendría por qué romperle el corazón en mi fic... sniff..
Gracias por los reviews!! Por favor sigan comentando.
.:Mominski:.
