Capitulo 11: Together.
Caminábamos juntos por el jardín a primera hora de la mañana al día siguiente, Emmett como siempre con su brazo sobre mis hombros & sus labios tocando mis sienes. Sus ojitos dorados me observaron unos segundos mientras caminábamos, sus labios se volvieron más suaves mientras divertidamente daban besos a mi cabello.
-Estas esperando aun a que salga corriendo ¿no es así? –reí animadamente en cuanto su brazo se afirmo mas a mi hombro, como si no quisiera soltarme aunque su mente le indicaba que eso era exactamente lo que debía hacer –No lo hare –susurre como si pudiera leer su pensamiento –Jamás te dejare.
Sus brazos se relajaron un poco más & rio…
-Aunque no quiero, tu sabes que eso es lo mejor –acaricio mi cuello con su dedo & después se tiro al pasto, como si en ese momento nada mas existiera, solo el & yo, se movió un poco hasta que logro recargarse en el tronco de un árbol, extendió su blanca mano hacia mi, una invitación irresistible, mi corazón latió aceleradamente & su sonrisa se hizo mas amplia –ven –dijo sin dejar de observar mis ojos – mi amor –sonrió hablando muy bajito, yo sonreí ampliamente mirándolo, sonrojada.
Reí bajo tomando su mano & el tiernamente me coloco contra su regazo & rodeo mi cuerpo con sus brazos, me recargue contra donde debería latir su corazón & con un suspiro todo encajo en su lugar, así como todo debería ser, Juntos.
-Que lindos se ven juntos –sonrió Alice seguida pro Jasper, que mágicamente se había materializado en el aire, ya que no la había escuchado venir –al fin las cosas toman el curso como lo había previsto ¿no? –dio un codazo pequeñito a Emmett y mi osito rio asintiendo, afirmando un poco mas sus brazos a mi cuerpo.
-Juntos es como desde el principio debimos estar –susurro mientras sus helados labios rosaban apenas los míos, escuche una pequeña risita y entonces una ráfaga de viento me indico que Alice & Jasper nos habían concedido un poco de privacidad.
Así como mis labios fueron insistentes, los suyos también siguieron el mismo juego, concediéndome el beso que yo tanto deseaba obtener de el, lo amaba mas que a nada en el mundo & me importaba una mierda lo que fuera, albergaba la oportunidad de que fuera mío, toda la eternidad, juntos, jóvenes, inmortales.
-Mi Camý –sonrió luego de un ratito, su nariz rosaba mi mejilla y sus ojos dorados parecían brillar con un sentimiento que no lograba comprender, me acomode sobre su regazo para encararlo y le sostuve la mirada sonriente –Eternamente.
-Como puedo estar eternamente contigo aun siendo humana –susurro mirándolo –No puedo estar así, tarde o temprano moriré –negué cerrando los ojos –Yo no quiero, morir… & perderte –dije apenas.
-Eso es lo que jamás sucederá mi amor ¿que no lo ves? –Me afirmo suavemente por los hombros con una sonrisa maléfica en el rostro -¿tú quisieras convertirte en una de nosotros? –Susurro las palabras lentamente para que pudiera comprenderlas bien -¿Quieres estar eternamente conmigo? –yo sin pensarlo dos veces, asentí muy animadamente.
-Pero yo no puedo hacerlo –dijo como convenciéndose más a el que convenciéndome a mí –Pero papá puede hacerlo –me sonrió y se levanto, llevándome con el hacia adentro, con sus brazos rodeaba mi cintura mientras corría, como si yo fuera un balón de futbol americano, me reí pero también me mareé.
Después de cuatro largas horas de muchas negatorias por parte de Carlisle, el padre de Emmett, por fin, luego de tomar en cuenta mi opinión & estar seguro de que nada había mejor para Emmett & para mi que estar juntos, por fin se digno a hacerlo, a convertirme en una de ellos & así lo hizo…
…Me llevo 72 horas eternas soportar el ardor que provocaba el veneno de la mordedura de Carlisle y la agonía de esperar a ver a Emmett tanto tiempo, estaba consiente pero no podía pensar mucho mas afuera que en el intenso dolor que me provocaba aquello, hasta que por fin cesó & mi corazón dejo de latir.
Aun con los ojos cerrados escuchaba un par de incesantes pisadas que iban & venían, unas muy fuertes pisadas y de pronto también escuche una risita cerca de mi oreja.
-¿Camý? –susurro Alice muy despacito, algo en mi me hizo abrir los ojos de pronto y mientras mi vista se acostumbraba al iluminado ambiente que me rodeaba, un par de brazos que ya no me resultaban nada fríos en absoluto me rodearon, sentí la textura de los labios de Emmett contra mis mejillas mientras las besaba insistentemente, logre reírme, aunque me quede en blanco mientras los recuerdos del pasado comenzaban a borrarse de mi, rodeé el cuello de Emmett con mis brazos y en el mismo momento en que sus labios se toparon con los míos, me sentí en casa.
Aquel vampiro dulce seria mío toda la eternidad, juntos, al fin, solo uno.
