Capítulo 11.

Pledge.

Promesa Solemne.


Actores inesperados.


Abrió los ojos y estaba en el mismo maldito lugar envuelta en la suavidad y la calidez de las sabanas finas y no pudo entender como la comodidad podía serle tan terriblemente nauseabunda, rodeada de lujo no sabía que cosa del decorado odiaba más y quería arrojar lejos primero. El sonido de algo rompiéndose afuera la hizo sonreír y esperaba que fuera una de las caras estatuillas que tanto le gustaban a su padre, la chica salio corriendo de su habitación para felicitar a la mucama en turno que había roto algo, pero en cuanto vio a la mujer castaña arrodillada en el suelo juntado los trozos de vidrio de lo que sea que se hubiese roto la sonrisa se le borro de la cara.

-Kallen- hablo tímida y sorprendida la mucama, para corregirse enseguida- seño-rita- tartamudeo la pobre mujer ante la mirada gélida de los ojos azules de la bastarda de los Stadtfeld.

Si "bastarda"y la pelirrosa lo tenía más que asumido, escuchaba esa palabra con más frecuencia que su nombre mismo. Y la mujer en el piso como todos, pero aun más que nadie, estaba consiente de eso por que esa linda y sencilla sirvienta era su madre. Kallen no contesto nada y solo volvió a su habitación con un portazo que hizo temblar a la mujer en el suelo y continuar triste su tarea de recoger cristales.

La razón por la que no podía romper todo a su alrededor y estaba atrapada de por vida en la falsedad y opulencia de la nobleza britana era que esa tonta sirvienta escondiéndose bajo el pretexto del amor (a su padre) y el desearle una vida mejor (a ella), había aceptado dejar a Kallen bajo la tutela de los Stadtfeld con la unica condición de que la dejaran quedarse a su lado aunque fuera como sirvienta. Kallen nunca entendió esa decisión y mucho menos la apoyaba, no podía creer la poca dignidad y orgullo de su madre y jamás le perdonaría el haberla vendido de esa forma. La pelirrosa prefería mil veces la vida tranquila y común de la ciudad que la rigidez e hipocresía de la nobleza, el echo de apellidarse Stadtfeld le arruinaba la vida y le quitaba todo libre albedrío a cambio solo de caros regalos ocasionales de su padre y una existencia llena de lujos y encierro. Odiando tanto la situación como lo hacia obviamente Kallen lucho y trato de escapar cientos de veces pero solo para comprobar que era inútil por ello su ultima esperanza de poder decidir algo por si misma era convertirse en caballero y ella con toda su habilidad y pasión lo lograría, escaparía de la vida que le planearon sus egoístas progenitores y comenzaría a vivir por sí misma.

Tal vez la única falla que le encontraba al plan era que detestaba a todos los bonitos y mimados príncipes de la familia real, bueno de echo admiraba a la princesa Cornelia pero ella y Schneizel ya tenían caballeros. La selección de mañana era solo para elegir los caballeros del mujeriego y superficial Clovis, el egocéntrico y debilucho Lelouch y la empalagosa muñeca Euphemia, entre tan maravillosa selección Kallen había elegido como el menos insufrible a Lelouch. El único problema era que como el chico era el verdadero primogénito del emperador era también el más asediado por los aspirantes a caballero. Kallen estaba llena de confianza pero no podía evitar las dudas al pensar en otros hábiles candidatos que entrenaban abiertamente, había visto a Gino pelear con tres oponentes al mismo tiempo con una sonrisa y a Monica y Nonette noquear hombres de un solo golpe por dedicarles miradas lascivas, aun más su mayor preocupación era Suzaku quien ademas de ser extremadamente habilidoso era el mejor amigo del príncipe. Pero confiando en la exagerada y tan presumida "justicia" que se adjudicaba el Imperio esperaba las pruebas fueran limpias y ella pudiera ganar el estatus de caballero que necesitaba para huir de su intento de familia.

Pero pronto las preocupaciones y pensamiento de Kallen fueron cortados pues como salida de sus pesadillas su madrastra entro a la habitación sin anunciarse.

-¿Por que no estas lista?- cuestiono la mujer con su rígida mirada de molestia perpetua. A Kallen no le extrañaba que su padre hubiese buscado una amente pero odiaba que hubiera elegido a su madre.

-¿Lista para que?- preguntó sin ganas la pelirrosa.

-Milly Asford se tomo la molestia de invitarte a una de las reuniones en su casa otra vez - le recordó exagerando un gesto de sorpresa y con un tono lleno de lo Kallen podía jurar era envidia.

-No estoy muy interesada- dijo la chica solo para molestar a su madrastra.

Kallen conocía a Milly y sopresivamente le caía muy bien, pues era como un respiro de diversión en el frío mundo de la nobleza, Milly hacia reuniones en su casa casi todas las tardes y bajo los más absurdos pretextos pero eran de verdad divertidas pues la gente invitada ahí eran jóvenes con las suficientes neuronas para no dejase llevar por las estupideces del protocolo y el status.

-¡No vas ha plantar a una de las familias más respetadas de la nobleza. Iras quiera o no!- sentencio la mujer mayor saliendo con un magnánimo portazo, más fuerte que el que Kallen había dado esa mañana.

La pelirrosa suspiro y casi se le quitaron las ganas de ir a la reunión por los gritos de su madrastra, casi, por que en el fondo cualquier pretexto era bueno para salir de ahí y tal vez también podía ir ese día a la ciudad pues los Stadtfeld no la buscarían en todo el día.

o.O.o

- ¡Lulu! ¿otra vez vas a esconderte en la biblioteca?- preguntó Milly entrando estruendosamente en la estancia.

-Sabes que odio la reuniones y de todos modos me invitas- se excuso Lelouch sin apartar la vista de su libro.

-Pero Lulu...- se quejaba dramática ella sabiendo cuanto odia ese sobrenombre el príncipe.

-Y sabes que odio que me digan así- afirmo él por fin desviando la mirada de su lectura y dedicando cierto tono de reproche a la rubia Asford.

-Es que no sabes lo divertido que es molestarte- dijo ella.

-¿Por eso invitas a todas esas chicas a las reuniones?- pregunto él arqueando una ceja.

-Claro que no, yo solo invito gente agradable a mis reuniones, pero que casi todas ellas quieran salir contigo no es mi culpa, en el fondo son buenas chicas- contestó Milly de forma muy inocente.

- ¿Buenas? - dijo burlón- la unica que me agrada es Nina.

-Por que ella esta más interesada en un protón que en ti- dijo la rubia divertida.

- La chica perfecta.

- Ya sabes lo que pienso, Shirley y tu harían...

-Deten esa idea, te he dicho miles de veces que: No.

- Y yo te he preguntado otras miles: ¿Por que?

-Por que no y ya- dijo Lelouch muy serio volviendo la vista al libro en sus manos.

- Lelouch voy a empezar a pensar que eres gay.

-¡Milly!- se quejo el chico sobresaltado.

La chica se rió un poco de esa reacción y comenzó a caminar a la salida diciendo.

- Más te vale salir hoy o voy a decirle a todas las chicas que vengan que estas aquí.

-No te atreverías- dijo Lelouch muy serio y seguro.

-Entonces invitare a la próxima reunión a C.C, es una tortura agendar mis reuniones para que ustedes no coincidan- amenazo Milly asomándose desde el marco de la puerta.

-Lo prefiero mil veces- dijo Lelouch igual de tranquilo y ocultando una sonrisa misteriosa con su libro.

-Creo que nunca te entenderé- se quejó la rubia con un suspiro.

-Por cierto Milly ¿qué celebramos hoy?- no pudo evitar preguntar el príncipe antes de que su amiga se fuera.

-Es el cumpleaños de Candy así que tienes que venir a celebrar- dijo ella muy emocionada por el cambio de tema.

-Milly, Candy es tu caballo- le recordó Lelouch ligerísimante exasperado.

- Y yo lo amo muchísimo- afirmo la Asford muy decidida.

-Si lo amaras no le habrías puesto ese nombre a un semental- opino Lelouch.

-A él le encanta- dijo muy feliz la rubia cerrando ligeramente la puerta.

-Creo que más bien el que nunca podrá entenderte a ti soy yo.

En cuanto la rubia salio Lelouch se acomodo en el alfeizar de la ventana para seguir con su lectura pero en cuanto sintió la vibración de su teléfono en su bolsillo se le olvido hasta el nombre del libro que estaba leyendo.

"Hoy podre salir"era el corto mensaje que pudo leer en la pantalla de su celular.

"Estaré donde siempre en 40 minutos" contesto inmediatamente.

"Eso es mucho"

"Primero tengo que apostar"

"Gana"

"Siempre"

"Engreído"

"Bruja"

o.O.o

Al final Kallen no pudo resistir el impulso de huir por un momento a la ciudad y fingir ser normal por un rato antes de ir a la fina reunión de los Asford. La chica frecuentaba los barrios medios y veía las tiendas y establacimentos con ilusión no por su valor sino por lo divertida que parecía estar la gente en esos lugares, la vida parecía tan simple y sencilla ahí; pero su tarde estuvo a punto de se arruinada cuando escucho el alboroto fuera de uno de esos establecimientos que tanto gustaba ver. El lugar a simple vista parecía un restaurante familiar pero lo que la pelirrosa ignoraba era que en realidad era una casa de apuestas clandestinas. El alboroto era sucitado por un joven que era cargado por dos hombre fortachones y temibles que lo arrojaron a la calle mientras una hermosa joven castaña trataba de ayudarlo.

-Y no vuelvas amenazo- uno de los hombretones.

-No me voy si no me pagan- afirmó el joven mientras se ponía de pie con elegancia inusitada.

Kallen se quedo petrificada, ese chico que acaba de ser echado de una casa de apuestas era el principie que ella desea proteger. Obviamente nadie que no fuera de la nobleza reconocería al príncipe Lelouch pues el era, por mucho, el más ermitaño de los hijos del emperador e iba vestido como toda una persona normal.

-Aquí no hay pago para los tramposos.

-Creí que a tu jefe no le gustaban los escándalos.

-Menos le gustan los tramposos, así que largo.

-Si no van a pagarme entonces tampoco deben cobrar a los perdedores de la mesa.

-Por favor mi padre aposto todo lo que teníamos deben devolvernos el dinero- suplico la chica castaña.

-La casa no es la culpable-replicó uno de los hombres sin inmutarse.

-La casa nunca pierde ¿he? - hablo Lelouch desafiante. - Entonces te ofreceré un buen trato, devuelve su dinero a la chica y yo no cobro nada.

-No hay trato por que el dinero no es tuyo.

-Entonces que tal un juego en donde no se pueda hacer trampa. Escuche que a jefe le gusta el ajedrez.

-No debes jugar con los adultos niño-contestó un tercer hombre saliendo detrás de los fortachones, luciendo una ambiciosa sonrisa y múltiples llamativos anillos en cada dedo.

-Yo solo quiero divertirme- hablo despreocupado el príncipe.

-¿Tienes con que pagar?- preguntó interesado el hombre.

-Por supuesto y yo si tengo honor- dijo seguro Lelouch.

-Ya lo veremos- sentencio el hombre de los anillos y dueño de la casa de apuestas.

La mayoría del gentío no entendió que pasaba y los pocos que lo hicieron no estaban interesados en los asuntos ilegales de aquel local así que siguieron su camino. Por su parte Kallen entro al lugar enseguida movida por la curiosidad, jamás espero que el príncipe mimado fuera un apostador y anduviera por ahí tratando de ligar chicas en casino cuando la mitad de las mujeres de la corte se le tiraban como alfombra, y eso por que la otra mitad ya estaba casada o comprometida. Dentro del local Kallen se acerco a la pequeña multitud que rodeaba una mesa de juego donde, en solo unos movimientos, Lelouch acabo con el indignado dueño de la casa de apuestas.

-Dijiste que tenías honor, así que no espero quejas- dijo divertido el joven pelinegro.

-Toma el dinero y lárgate- dijo descorazonado y humillado mayor.

-Solo devuelvele su dinero a las personas que jugaron conmigo esta tarde- hablo seguro el chico levantándose para marcharse.

-¿No quieres el dinero?- preguntó el hombre estupefacto.

-No... solo si preguntan por mi diles que estuve aquí hoy- dijo misterioso el príncipe.

La pequeña multitud alrededor de la mesa de ajedrez se abrió para dar paso al joven pelinegro y la chica de antes lo siguió deshaciéndose en agradecimientos, pero cuando Kallen pensó que se irían juntos escucho al chico decir:

-Lo siento hoy ya tengo una cita- y dejar a la chica algo desilusionada. Mientras algunos hombres reclamaban vehementemente su dinero al desmoralizado propietario.

La pelirrosa sonrió genuinamente interesada y se apresuro a seguir al que creía hasta hace solo un rato un mimado príncipe superficial, sin embargo se sorprendió al notar que lo había perdido.

o.O.o

C.C ya llevaba unos minutos parada en la entrada de la pizzería de siempre y por ello en cuanto vio a Lelouch caminar despreocupado por la calle lo jalo con fuerza tras una columna y lo ataco con un beso desesperado que fue correspondido. Él rodeo la cintura de la peliverde posesivamente y alargo el beso tanto como le fue posible, era como si necesitara de ese contacto para vivir. Era duro para ambos permanecer lejos.

-Te tardaste- se quejó ella en cuanto sus labios se separaron.

-Elegí mal la casa de apuestas hoy. No quisieron pagarme- dijo el despreocupado.

-¿De que te quejas?, si aunque te paguen casi siempre lo regresas- preguntó ella divertida mientras jugaba con el cuello de la camisa de él.

-De cualuier modo yo no necesito el dinero- dijo el restandole importancia al asunto y comenzando a caminar hacia la pizzería-

-Claro que recitamos el dinero... para la pizza-dijo ella con un falso berrinche.

-Claro que hay dinero para la pizza... solo que no mucho- contesto él divertido siguiéndole el juego a su prometida.

-Deberías dejar de hacer eso- dijo ella perdiendo la sonrisa y mostrando su cara preocupada.

-La guardia notara que salí, pero si investigan verán que pase mi tarde apostando- explicó serio él.

-¿En serio crees que es necesario todo esto?

-Lo creo. Fenette esta loco- habló el de forma oscura.

-Lo sé- afirmo C.C triste y rememorando los terribles días de su infancia.

-Y me gustaría que no lo supieras- le consoló Lelouch con la rabia de no poder protegerla de sus recuerdos corriendo en sus venas pero dándole a la peeliverde un ligero abrazo.

-¿Sabes que acaban de sacar una Chesse-chan?- dijo ella volviendo a sonreír contra el pecho de Lelouch y tratando de olvidar todos sus demonios de pasado en los brazos de su príncipe.

-Entonces vamos por ella- dijo el siguiendo ese juego de felicidad, y la pareja entró tomada de las manos a la pizzería para disfrutar unas horas de ser anónimos.

Notas: juro que esta vez no me merezco el batazo en la cabeza por que el retraso no es mi culpa, desde el fatídico día en que mi módem exploto por un rayo hace dos semanas el Internet no ha estado funcionando bien y para el colmo mi computadora se descompuso por lo que no he podido escribir como Dios manda, así que no me odien mejor amen a mi primo por arreglar mi lap y disfruten el capítulo.

Gracias a todos lo chicos que me dejaron un review y sus ideas de quien sería el caballero de Leouch me hicieron pensar mucho, pues aunque ya había decido que sería Kallen ustedes de verdad me hicieron dudar, y para que no se queden con la duda pondré la lista de caballeros del imperio para este fic (y salida solo de mi loca imaginación):

Caballero #1 Bismak Waldstein caballero de Charles di Britania.

Caballero #2 Jeremiah Gottwald caballero de Marianne di Britania.

Caballero #3 Kanon Maldini caballero de Schneizel di Britania.

Caballero #4 Gilbert Guilford caballero de Cornelia di Britania.

Caballero#5 Vacante caballero de Clovis di Britania.

Caballero # 6 Vacante caballero de Euphemia di Britania

Caballero #6 Vacante caballero de Lelouch di Britaia.

Caballero #7 Vacante caballero de Nunally di Britania.

*Los consortes de la familia real también tiene derecho a elegir caballeros personales si así lo desean.

Caballeros honorarios del Imperio.

Los caballeros honorarios se nombran por su servicios prestados a su nación y al imperio, se numeran a partir del 13 por que tradicionalmente en Britania solo puede haber un máximo de 12 Caballeros del Imperio al mismo tiempo.

Caballero # 13 Kyoshiro Todo extranjero que gano el honor de investir el título de Caballero honorario del imperio y con facultades de embajador entre Britania y Japón.

Caballero #14 Li Xingke extranjero que gano el honor de investir el título de Caballero Honorario del imperio y con facultades de embajador entre Britania y la Unión China.

Caballero #15 Klaus Warwick extranjero que gano el honor de investir el título de Caballero del imperio y con facultades de embajador entre Britania y la Unión Europea.

Nota final: La lista se modificara en los próximos episodios cuando se le asignen caballeros ;)

Repuesta a los reviews:

Vidal K: mil gracias por tan hermoso review como siempre, tu eres la ganadora de atinarle al caballero de Lelouch por que sí, entra Kallen para tratar de ganarse un pedazo de príncipe también. Y en cuanto Euphy y Suzaku aun no decido que tan "afectivos" serán ellos pero sería genial que Cornelia se los encuentre en un armario o algo así XD.

Darknes2920: gracias por comentar y lamento que este capi no tenga tantas hormonas como todos quisieramos pero es necesario.

J: no sabes lo mucho que me alagan tus comentarios y claro que no abandonare la historia a veces me tardo pero jamas lo dejare sin ofrecerles un final digno. Como ves Orange no sera el caballero de Lelouch pero es el de Marianne, simplemente creí que le quedaría muy bien :D

Karumi Gonzalez: hola un capitulo sin demasiado fan service pero me esforcé por hacerlo mas largo ya que me tarde tanto. Y claro Chesse-Kun no podía faltar o C.C se me iba de huelga.

riruka: jajaja creo Euphy no te cae mal por que casi ni sale pero pronto hará mas apariciones y sabremos como te cae, en cuanto a Shirley claro que dará pelea y muy desesperada. Con lo Gino me diste una gran idea que espero pronto aplicar :)

Zel-Ol: Y luego por que me olvidan? pues por que me tardo eternidades en aparecer pero aquí les traigo un nuevo capítulo y espero que te guste.