Los personajes de Star vs the forces of evil no me pertenecen.

Illusions

-no, no, no y ¡no!- decía Stella de forma histérica -¡no me pienso ir!-

-Stella, hija… si me escuchas- trataba de decir Star.

-no, mamá, ya te dije que no me pienso ir, Yue, tampoco tu ¿verdad?-

La joven aludida miro a su hermana, seguidamente a su madre, pues a decir verdad, a ella no le parecía mala la idea de su madre, pero por otra parte, también entendía la perspectiva de su hermana para querer quedarse.

-mamá… no estas siendo completamente honesta con nosotras… ¿verdad?- dijo la rubia.

Star apretó sus labios mirando en otra dirección, en momentos como este, es cuando entendía el porqué de las acciones de su madre cuando fue la reina, por qué las mentiras y los secretos.

Star tomo asiento en uno de los sofás que se encontraban en el lugar, pidiéndole a sus hijas que hicieran lo mismo, ella no quería tener secretos para con sus hijas, pero tampoco quería tener que ponerlas en riesgo.

-niñas… - comenzó Star, siendo interrumpida por uno de los caballeros de la guardia real.

-¡su majestad! ¡Sus altezas! Por favor disculpen la intromisión- dijo el joven haciendo una reverencia.

-¿sucede algo?-

-la alta comisión mágica está aquí, y quiere verla-

Star se sorprendió por lo dicho, no recordaba haber programado una reunión con ellos, al menos no todavía.

-hablaremos de esto después niñas- dijo la mujer antes de besar la frente de sus dos hijas para luego irse de la habitación

-¿se puede saber qué significa esto?- preguntó Star adentrándose a la sala de reuniones, en donde esperaban por ella.

-Star- dijo Hekapoo al verla llegar. –qué bueno que has llegado, tenemos que hablar-

-no entiendo porque mamá tiene que ser así- decía Stella caminando de un lado a otro de la habitación-

-ya detente, harás una zanja en el suelo- dijo Silas de forma burlona.

Stella puso sus ojos en blanco antes de dedicarle una intensa mirada a su hermana, la cual no tuvo que preguntarle, pues entendía perfectamente que con esa expresión, le preguntaba de forma silenciosa "¿Qué está haciendo el aquí?"

Yue se rio nerviosamente antes de sentarse en su cama y llamar a rubí, un pequeño zorrito de fuego que le obsequió Hekapoo.

-no entiendo cómo puedes querer a esa bola de pelos- dijo Silas alejándose de Yue, pues no se llevaba nada bien con ese zorro.

-pues se lleva bien contigo, ¿eso no te dice algo?- le respondió la pelirroja.

El pelinegro miro despectivamente a la chica con flores rosas en las mejillas, a lo que la chica se rio.

-¿Qué? ¿El gatito sacara las garras?-

-pues deberías callarte si no quieres probarlas- dijo sacándose su guante negro para mostrarle a la princesa como sus cinco garras destacaban en su mano.

Yue solo suspiró un poco mientras seguía acariciando a Rubí, pensando en la oferta de su madre sobre ir a la tierra, de forma inconsciente se llevó una mano a su frente, en donde yacía su tercer ojo; Stella al ver la acción de su hermana, pudo comprender lo que esta estaba pensando, al igual que Silas.

-Yue… no estarás pensando en irte a la tierra… ¿o sí?-

-¿eh? No, para nada- dijo la rubia desviando la mirada –iré a caminar un rato con rubí-

En la tierra

Después de aquel encuentro con Janna, Jackie se fue más tranquila, pues las palabras de la pelinegra le habían devuelto la confianza.

"mira Jackie, relájate un poco, Marco te escogió a ti, inclusive por sobre Star, él se casó y tuvo una familia contigo, así que está bien" fueron las palabras de la pelinegra, por lo que la rubia regresó a su hogar una vez hubieron terminado.

Una vez hubo llegado, subió las escaleras dispuesta a tomar una pequeña siesta, cuando encontró un pequeño sobre puesto en la mesa de noche al lado de su cama, el cual solo estaba escrito en la parte de atrás.

Para Jackie y Marco Díaz

De Star Butterfly.

De regreso a Mewni

-¿Hay alguien ahí?- Preguntó Yue mirando detrás de ella.

No entendía como pensó que ir a pasear al bosque, a comienzos de la noche, con un solo zorrito de compañía iba a ser una buena idea, pues desde que puso un pie en done comenzaba a predominar la naturaleza, sentía una inquietante presencia que la seguía y observaba.

-princesa Yue…- escuchaba susurros en su oído. –Que linda princesita-

-¿Quién eres? ¡Muéstrate!- dijo a la par que rubí, su pequeño compañero, comenzaba a gruñir.

-que princesita tan bonita eres…-

Yue miraba sin cesar a todas las direcciones tratando de encontrar al emisor de aquel sonido, mientras que de sus palmas comenzaban a salir flamas.

-dime Yue… ¿qué se siente ser diferente?-

-¿diferente?-

-claro… no me digas que no lo has notado, como la gente te mira, te aparta…-

-¡cállate! Eso no es cierto…-

-vamos, sé que recuerdas el día de tu cumpleaños ¿a qué si? Como la gente se burlaba de ti, hasta tu linda hermanita-

-Stella no hizo tal cosa…-

-¿estas segura?-

-¡ya basta! ¡Dime quien eres!-

En esos momentos, una niebla espesa rodeo a Yue, agrupándose y reuniéndose, tomando una forma humana.

-yo soy tu…-

Yue perdió todo el color de su rostro una vez que la figura fue iluminada por la luz de la luna, mostrando frente a ella una copia exacta de sí misma.

Era como mirarse en un espejo.

-dime, que se siente ser siempre la sombra de tu hermana- dijo aquella figura pasando uno de sus brazos por los hombros de Yue, ¡y tú no eres yo!-

-todos aman a Stella, ella es tan linda ¿no? Con esas florecitas en sus mejillas y sus hermosos ojos azules… como los de mamá, todos la aman, todos lo aceptan, pero ¿y nosotras que?-

-cállate…-

-siempre dejándonos llevar por ella y haciendo lo que ella dice… ¿no es algo aburrido?-

Yue desvió la mirada tratando por todas las formas posibles de ignorar a ese ser, el cual solo estaba jugando con su mente.

-todos creen que es una gran princesa, y que será una maravillosa reina, pero a nosotras nos temen…-

-no es verdad- dijo Yue llevando ambas manos a sus orejas, tratando de no escuchar.

-nos temen porque somos diferentes…-

-¡cállate! ¡No es cierto!- gritó la joven con todas sus fuerzas, liberando así aquello que la diferenciaba de su hermana y su madre.

En esos momentos, fue completamente cegada por la ira, lo que causo que sus ojos se tornaran rojos de furia, seguido de un grupo de llamas la rodearan antes de provocar una pequeña explosión.

La joven princesa no fue consciente de sus actos, sino hasta que rubí, preocupado por su dueña, se froto contra ella, haciéndola reaccionar; La princesa miro con horror lo que había causado, todo estaba quemado, cada pequeña plata, cada árbol, cada flor.

A veces se sentía un monstruo.

-¿Yue?- escuchó la voz de su madre a sus espaldas.

La joven no volteó a verla, sentía vergüenza, vergüenza con su madre, con su reino, consigo misma.

Star miró a su hija suspirando pesadamente, antes de posicionarse a su lado y quitarse uno de sus largos guantes, para poner su mano desnuda en el suelo cubierto de cenizas, recitando así un hechizo apenas audible para Yue, quien se quedó maravillada al ver como de la mano de su madre nacía una luz resplandeciente, la cual se extendía hasta cada una de las raíces que se encontrasen en aquel lugar, devolviendo lentamente la vida de aquel sector del bosque.

-vamos a casa hija- dijo Star dedicándole una gran sonrisa a su hija, quien la abrazó con fuerza antes de romper en llanto.

Lo que no sabían, era que un par de ojos amarillos las miraban desde la oscuridad creciente.

-tus hijas resultaron ser más inteligentes de lo creí, Tomas-

El joven demonio se removió inquieto tratando de librarse de las cadenas que lo aprisionaban en sus muñecas y tobillos.

-y ni hablar de tu queridísima reina-

Ante la mención de Star, el rostro de Tom perdió todo su color, mientras que una furia poco a poco crecía en su interior, causando que el tono de sus rojos se tornara por completo rojo sangre, desde la pupila a la esclerótica.

-¡SI LAS TOCAS TE MATO!- gritó el demonio a todo pulmón, antes de sentir un golpe en la parte baja de su cabeza.

-Star… niñas…- fue lo último que alcanzó a musitar antes de caer inconsciente.

¡Hola amigos míos!

He aquí un capítulo más, espero que les haya gustado, les agradezco a todas aquellas personas que leen esta historia, me hacen realmente feliz, y las que dejan reviews también, besos y hasta la próxima.