Creep

Estaba donde acordamos, intuía que era el por qué la reina Abadeer me describió a alguien muy elegante y él lo era, además de que estaba en el parque, banca y lado acordado.

Cuando me senté a su lado no hubo necesidad de decir nada, él sabía quién era yo y yo sabía quién era el.

-¿Qué es esa información útil que se supone que tienes?

-Por lo que me conto Marceline estoy seguro de que esto le interesara.

-¿Marceline? Se nota que la conoces bien para llamarla tan íntimamente por su nombre.

-Fui un buen amigo de su padre.

-¿Me estás diciendo que tienes alrededor de 2000 años?

-Sabes hacer cuentas, entonces ¿Quieres la información sí o no?

-Claro que sí.

-Bueno pues todo empieza cuando…

Marshall

Muchas cosas pasaron por mi mente en ese instante, seguir forzándolo a estar conmigo era la que estaba predominando. Preferí dar la vuelta para ahorrarle la vergüenza, yo estaba encantado, le quería decir cuanto lo quiero pero enfrentarme su negativa me aterroriza. Creo que seguir haciendo todo bajo un estatus de "broma pesada" es mejor que descubrirme diciendo que es porque siento algo real.

Cuando paso por el reino helado me pregunto si será buena idea ir a visitar a Fionna, quiero asegurarme si ya está loca por mí o aun no, regularmente eso sucede rápido y no es por presumir pero así es. No tengo que tomar una decisión porque cuando estoy frente a su casa me topo con ella llegando.

-Marshall, que sorpresa… ¿Quieres pasar?

-No, no. Solo pasaba por aquí.

-Bueno... Oye con lo del otro día, yo ¿Realmente te gusto?

-Claro y déjame decirte que es un honor para ti que eso sea así.

-Arrogante.

-Pero increíblemente guapo.

-Sabes mejor me voy, nos vemos otro día.

-No, no, espera. Yo quería preguntarte si querías salir conmigo, ya sabes, una cita pero sin que nadie se entere.

-¿Y porque nadie se puede enterar?

-Pues porque quiero que primero funcione además no quiero al pesado de Gumball detrás de mí.

-¿Cómo que detrás de ti?

-Ya sabes, él está loco por mí.

-¡Que! ¿El príncipe Gumball es gay?

-Así parece, todas esas cosas que de repente me dice o ese acoso constante. ¡Ah de mí! Sufro demasiado por este bello rostro.

-Pero si siempre está enojado contigo.

-Disimulo, para que la gente no sospeche de él. Pero que es rarito ¿no?

-No lo hubiera imaginado jamás -Su cara de asombro es terriblemente gracioso, tengo que ser un excelente actor para no despabilarme de risa.

-Entonces… ¿Qué dices?

-Bueno, me parece buena idea pero si prometes no ser tan creído.

-No prometo nada my lady.

Tan fácil como conquistar a cualquier chica, después de esa charla finjo una sonrisa y de un giño me despido para dirigirme por fin a mi hogar. Hoy bese a mi rosado preferido, termine huyendo y acabe en casa de la chica que supongo mi rival de amores, le digo que su "príncipe" es gay y la convenzo de salir conmigo. Hoy salgo ganando, creo.

Marceline

Cuando decido llamar a Creep por el cristal comunicador; un artefacto creado por ella, la dulce princesa. Me encuentro con una información tan valiosa que me pongo de buen humor. Mi hijo Marshall ha estado jugando irresponsablemente con su querido Gumball ¿Acaso no se da cuenta de que sus bromas pueden alcanzar un tono elevado? Digo, sería una lástima que Gumball se enojara tanto que decida no volverlo a ver nunca más y que Marshall termine regresando con mami.

Creep será una muy buena ayuda allá en el dulce reino no solo porque me mantiene informada a través del contacto sino porque será imprescindible para las bromitas.

Menta

No tengo nada en contra del príncipe Gumball ni de Marshall pero un favor a la reina de la nocheosfera es un favor. Estoy consciente de que me he sumido en una encrucijada, por un lado mis relaciones con la muerte, la reina Abadeer y otros seres poderosos son cruciales por cualquier cosa pero por otro lado llevo años viviendo en el castillo, tengo un poder relevante dentro de él y no ha sido fácil conseguir esa confianza. Además yo le tengo sumo cariño a la Dulce princesa, me encargo cuidar a su hijo y pues alejarlo de Marshall es una buena manera de cuidarlo ¿no?

Tengo que seguir vigilando al Príncipe y si él se llega a enterar de eso estoy seguro de que me correrá, no solo es algo personal sino que estaría metiéndome en cosas reales. Estoy espiando cosas internas de un reino para pasarle información a otro, aunque no esté pasando esa clase de información no podría probarlo así que será mejor tomar todo con precaución.


Hey, Hola hermosuras. Ya traigo un capítulo más espero que os esté gustando :3 de verdad que me estoy esmerando, si me tarde es porque me trababa con algunas partes pero he aquí. Déjenme sus comentarios saben que me ayudan muchísimo. Les mando un abrazo y nos leemos el próximo capítulo.

**Respondiendo a reviews**

Gracias Dichiro haha no me presiones o me salen feos xD y perdón pero si hago los capítulos largos me salen horrendos xD Espero que lo disfrutes *-* y sigue leyendo.