Un color distinto.
Después de aquel altercado con Radamanthys Pandora se retira molesta a su habitación pero extrañamente una sombra se encontraba en el balcón.
- Ikki? Si vienes por lo de tu hermano te he dicho…..
- Ya lo se, eso no esta en tus manos. Eso me quedó claro en la charla que tuvimos ayer.
- Entonces?!.
- Quería aclarar el por que yo fui el enviado de Athena a esta reunión tan falsa.
- Falsa? Acaso??
- Nuestra diosa y yo hemos sabido que el reino del Inframundo siempre estará en choque con el mundo de la tierra, incluso con el reino del cielo.
Pandora mira atenta y seria a Ikki dejando que este santo prosiguiera.
- Athena sabe que tarde o temprano ustedes atacarán, así que no valía la pena mandar a un santo de elite como son nuestros hermanos de oro.
- Hermanos.
- Si.
Ikki se acerca a Pandora y le acaricia su mejilla con delicadeza.
- Eres hermosa Pandora, tu piel blanca resaltan tus ojos carmesí.
- He!
- Espero que todo sea para bien de nuestros hermanos, no estoy dispuesto a perderlo por el egoísmo de un dios.
Este se acerca a Pandora quien lucía una mirada de sorpresa, puesto que pareciera que el caballero la iría a besar, pero este se aleja y mira serio al frente para alejarse rápidamente de ahí, Pandora no alcanzó a mirar perfectamente a su lado, puesto que en cuestión de segundos una imponente armadura negra se encontraba en su costado y un fuerte golpe había sido lanzado haciendo presente el sonido agudo del viento al ser cortado.
- Maldito santo, quien rayos te crees?!!
Ikki solo esboza una sonrisa.
- Perdone mi atrevimiento, pero solo quería despedirme de la señorita, por sus atenciones.
- Maldito!
- Hasta pronto.
Este salta y como un ave Fénix enciende su cosmos y se aleja. Radamanthys golpea fuertemente el barandal y mira a Pandora quién lucía algo consternada y con sus dos manos se sujetaba el pecho.
- Maldita chiquilla!! Eso es traición!!.
Radamanthys arroja a Pandora sobre la cama haciendo que esta dejara salir un leve quejido.
- Ese no es más que una simple cucaracha, yo le demostraré lo que es un hombre.
Pandora abre sus ojos de par en par al ver como el imponente juez se colocaba encima de ella y le sujetaba con fuerzas sus manos.
- No!! Suéltame!!
- Di lo que quieras chiquilla, de esta lección no te salvaras.
El frágil cuerpo de la joven era absorbido ante la dureza de este ser, si, Radamanthys no era humano y aquella grotesca armadura ahora se veía mas dura y pesada, era como la embistiera un fuerte animal y le sacara de golpe el aire, Radamanthys aprovecha que Pandora abría levemente sus labios y la besa comenzando a saborear con su lengua el interior de su boca, Pandora no soporta eso y hace lo posible para que el Kyoto sacara su lengua, al tener sus labios algo cerrados el Kyoto se sorprende al sentir, tal ves en impulso, que Pandora le correspondía con un beso, pero tal vez fue un cambio de movimiento que duró segundos, pero Radamanthys lo había sentido distinto.
Asustado se aleja lentamente mirando fijamente a Pandora.
- Que hice…..?
Pandora no pronunció ni una palabra, esta solo se incorporaba y quedó sentada a la orilla de la cama, viendo la cara de sorpresa de Radamanthys.
- Yo……….
Ya no dijo mas y se retira rápidamente, Pandora sola se quedó y respirando grandes bocanadas de aire, algo raro ocurría, le asustaba, pero al mismo tiempo lo sentía distinto.
Los días en Heinstein transcurrieron normales, ambos pensaban que en cada nuevo día que pasaba el dios Hades enviaría por ellos para reprenderlos, pero lo mas raro es que eso nunca pasó, Pandora y Radamanthys ahora ni siquiera se dirigían la mirada y ni uno pronunciaba palabra alguna, el Kyoto había observado que Pandora era aún mas fría y seria que nadie, y esa culpa él la tenía.
Radamanthys en si cargaba con mas culpa y este teniendo luego la oportunidad se marchaba al Inframundo, para estar solo.
- Radamanthys?!
- Pharao.
- Se me hace raro que un Kyoto este aquí, bueno normalmente están siempre con Lune.
- Solo quería estar a solas.
Pharao mira serio al Kyoto y como este ni siquiera la mirada ponía en él, decide ver hacia donde él estaba observando.
- Ese lugar esta destinado para el guerrero Atheniense y su…………jajaja! que locura, tu sabes perfectamente lo que sucedió con Orpheo.
- Si.
- No me digas que te gusta espiarlo.
- No, solo que no entiendo ciertas cosas del mundo exterior.
- Ciertas cosas?
En ese momento ve como Orpheo besaba tiernamente a Erudice y este actuaba tiernamente con ella, pese a que la mitad de su cuerpo estuviera envuelta en piedra.
- Que fue eso?
- Un beso
- Minos?!
- En donde te has metido, te he estado buscando desde hace buen rato.
- Bah! que importa eso.
Orpheo solo sonríe y se aleja.
- Veo que las cosas están peor que antes, no es así?.
- Dime Minos, te han besado?
- Que?!!!! Jajajajajajajajaja!!!! Pero que estupideces dices.
- Nah! Olvídalo.
Este se levanta y se aleja.
- Esta bien, esta bien, me disculpo, fue una estupidez de mi parte pero también fue una estupida pregunta.
Radamanthys no le contesta y este camina hacía el.
- Oye somos camaradas, y se que tu dirías lo mismo.
- Si, por eso mejor me alejo.
- Ya dime, por que tienes ese terrible humor?
- Tuve grandes problemas con Pandora, desde que esa chiquilla esta aquí todo esta de cabeza.
- Pues te recomiendo que te relajes, por que esto va para largo.
Este le da unas fuertes palmadas en el hombro como consolación dejando a Radamanthys después solo. Después de ver que ni en el Inframundo estaría solo decide regresar al palacio y este camina hacia los grandes patios del castillo, sabía que si iba al bar. Zeros tarde o temprano aparecería y la verdad es que quería quedarse solo, recargándose en un árbol, Radamanthys siente la brisa recorrer su rostro, quitándose después el gran casco lo deja a un lado de este sobre aquel verde pasto, notando sus brillantes colores y recordando que Pandora no podía disfrutar de aquella vista. Después de un rato este siente cansancio y sin querer se queda dormido, tal parecía que aquel rayo matutino y tibio acompañado de aquella fragancia fría de los perfumes que arrastraba el día le hicieron relajarse y dormir.
- Ya, deja de correr, toma la vara.
- He!
- Buen perro, hay! Ya me manchaste. Jajaja!
Radamanthys pareciera ver en sus sueños a una niña jugando con un perro con motas negras y este traviesamente jugaba con ella manchándole su vestido celeste, también pudo notar la piel blanca de la pequeña acompañado por un oscuro pelo que le llegaba a mitad de su espalda.
- Acaso es……………….Pandora!
- Buen perro.
La imagen pronto se oscureció y en el aire una voz, para ser preciso la de la misma Pandora aparecía.
- Después de liberar a los dioses Thanatos e Hypnos me presagiaron la llegada de mi hermano, mi madre entró en labor de parto y trajo a la vida a mi hermano, a Hades. Después de su nacimiento misteriosamente todo el castillo se volvió en penumbras y un aire de muerte recorrió el castillo dejando solo cadáveres regados por doquier, sobre todo el de mis padres. Murió el color que había en mis ojos.
- Pandora!
Radamanthys después miró de nuevo a esa misma niña pero ahora llena de tristeza, puesto que su fiel mascota ahora se encontraba inerte en el piso y suplicaba por que este reaccionara.
Se despertó de golpe notando como todo seguía igual, tal vez este se hubiera quedado dormido por solo un segundo pero sentía que había dormido mas tiempo.
- Un sueño!!
Miró a su alrededor y se incorpora.
- Solo un sueño
Colocándose el casco en su cabeza este sale del patio perdiéndose durante todo el día.
Al atardecer ya casi ocultándose el sol, Pandora se encontraba en el patio mirando el ocaso, su mirada se mostraba seria y fija en aquel sol anaranjado cuando escucha los ladridos de al parecer un cachorro, extrañada ella busca con la mirada en donde provenía, le resultaba realmente raro, puesto que se encontraba en un área bastante alejada del próximo pueblo y rada vez los perros callejeros se acercaban, ni siquiera un ladrido se hubiera escuchado tan de cerca como ese lo fue, pronto los arbustos se mueven ligeramente y sacando su lengua un cachorro con motas aparecía ante Pandora haciéndole gracias y poniéndose de panza para que esta lo sobara.
- Pero…..
Aquel cachorro seguía haciendo gracias cuando escucha las pisadas de alguien que llegaba, Pandora solo pudo notar las botas metálicas que le pertenecían al Kyoto y una correa colgando de su mano derecha.
- Es el más lambiscón que pude encontrar.
Pese a la gran seriedad que tenía el Kyoto, Pandora sonríe y toma al pequeño cachorro entre sus manos y tomando al cachorro con una mano abraza a Radamanthys.
- Gracias!.
Radamanthys dios solo un gesto de desapruebo pero al ver que ella no lo miraba y se encontraba en su regazo alegre, esboza una simple sonrisa y le acaricia levemente el cabello.
Continuara……………..
Bueno aquí ya el hielo se rompió y valla que si se rompió jojojojo! Además de la actuación especial de un cachorro dálmata que pronto tendré que regresar a Disney :p. espero les siga gustando y pues igual va por ti Minerva, quien me ha mandado mensajes pidiéndome que actualice y que realmente no tengo cara para disculparme por la demora que han tenido mis fics, sobre todo este y que has estado entrando a este lugar esperando la actualización, ya te ando haciendo una sorpresa y pues espero entregártela pronto y es que ahora si sin Internet en casa me resulta mas difícil, además que odio a la mugre chavita que esta en el Internet que trata de forma grosera a toda la clientela que entra a ese Internet, chavas un consejote, si trabajan en lugares como tiendas, Internet o vendiendo hasta un simple chicle, háganlo con una sonrisa, esa clase de detallitos hace que uno vuelva a ir con ustedes jajajaja!.
Bien hasta el próximo capitulo y haber cuándo muestro el linchamiento de esta escuincla o le digo que desayune mas All – Bran por la mañana jajajajaja! besos y disfruten la vida!!.
Salu2 a la banda lectora.
Di no al robo de fics.
Di no a la crítica destructiva de fics.
Sario®
