Privet! Primero que cualquier cosa… ¡GRACIAS POR LOS REVIEWS DE AYER! :D
Segundo… Aquí está el capítulo!
OUAT no me pertenece, la historia sí.
Estaba sentada en el parque del pueblo. No recordaba cómo había llegado allí, pero ahora estaba sentada. Veía como los niños jugaban y las parejas caminaban de la mano o se besaban, también había ancianos dando de comer a los patos o leyendo el periódico. Y ella era la única que estaba sola.
Escuchó como llamaban su nombre y levantó la vista para ver como su esposa corría hacia ella. Se levantó con una gran sonrisa para recibirla y en cuanto estuvieron a pocos centímetros se besaron tiernamente, mientras Emma la levantaba dándole vueltas.
-Te extraño – dijo ella, mirando aquellos ojos, que eran su perdición.
-Y yo a ti – respondió la rubia con una sonrisa-. He estado pensando y te perdono, pero todo a su tiempo, Mills. Debes conquistarme.
Regina sonrió feliz y le besó lentamente, saboreando cada minuto, cada segundo. No quería que la vida se le fuera sin Emma. Emma le correspondió el beso, hasta que necesitaron respirar. Entonces sucedió algo extraño y que no quería que sucediera. Todo alrededor se iba desvaneciendo y con ello, Emma.
Abrió los ojos espantada y miró alrededor. Todo fue un sueño. Estaba en el cuarto de huéspedes en la casa de Zelena. Llevaba allí toda una semana y cada día se sentía peor. Extrañaba a Emma, la extrañaba con locura. Cada parte de su cuerpo la necesitaba.
En su cabeza se repetía la imagen de Emma quitándose el anillo de bodas y sabía que ella podía andar de la mano de cualquier persona.
Antes estaba en el primer lugar, en un pedestal. Emma la tenía en un pedestal y ahora estaba en el sótano.
Las lágrimas salieron involuntariamente de sus ojos. La amaba y la extrañaba. Y aquella visión fue solo un sueño… un estupendo sueño, pero sueño al fin y al cabo. ¿Y que son los sueños? Solo sueños.
Se levantó de la cama y miró el reloj. Las 4:30 p.m. Ya debía levantarse y seguir trabajando en edición nueva de Vogue. Eso era lo bueno de tener aquel importante puesto, quedarse en casa y decir que tenía una enfermedad contagiosa. Ella era su propia jefa.
Abrió la puerta de la habitación y bajó las escaleras lentamente. Cuando entró a la cocina vio una imagen que el dio envidia.
Zelena abrazaba a Maléfica, su novia con una sonrisa llena de amor. Las dos estaban abrazadas y cantaban canciones de Katy Perry en voz alta y reían a carcajadas. Decidió que no interrumpiría el momento y salió de la casa sin ser vista.
Pensar, eso era lo que iba a hacer, pensar y caminar. Se puso su abrigo y caminó.
No podía creer que aquella visión fuese un sueño. Todo había sido demasiado real, pudo sentir los labios de Emma y sentir su suave tacto. Todo había sido muy real.
Pensó en ir al parque, pero se rehusó rápidamente al recordar su sueño.
Maldecía la hora en que el imbécil de Hood se le había insinuado. Maldecía el momento en que se besaron y maldijo el momento en que pensó que sería buena idea ir al loft. También maldijo ese sueño.
Es corto lo sé, pero recuerden… la vida es corta xD
¿Qué me dicen de este? ¿Aburrido? ¿Muy cliché? ¿Bueno? OPINEN!
