Antes que nada les ofrezco una disculpa por haberme tardado dos años en retomar esta historia, al final del fic les doy mas información.
Pesadilla sin fin
Capitulo 10 "Pequeños y simples placeres cotidianos"
Disfrutar la vida, y sus placeres, alzo mi copa y he de brindar por ello lo más hermoso que me ha dado... "las mujeres"… creación divina...son algo excelso.
Acto 1 Una mala noche… una pésima mañana
La coneja y la eriza platicaban amenamente mientras se dirigían al hospital central de la ciudad, estaban como nuevas, los sucesos de los últimos días las habían acabado física y mentalmente, así que el Búho Night les había aconsejado que regresaran a casa a refrescarse, había sido una mañana casi normal, ambas chicas hicieron su rutina de la mañana como casi siempre lo hacían, Amy le había recomendado a su amiga no perder la paciencia con lo que probablemente presenciaría, no era que quisiera desanimarla o algo por el estilo, pero la situación no estaba para tomarlo a la ligera. Ambas debían ser fuertes por su amigo.
El trayecto final al hospital fue callado, ninguna de las dos tenía un tema del cual conversar o al menos para intentar cambiar la situación, Amy, a pesar de que había crecido y madurado aun tenía ese afán de ser terca hasta conseguir lo que deseaba, sabía desde hace algún tiempo de que la conejita y el zorro de dos colas salían juntos y eran inseparables desde que habían llegado a vivir a esta gran ciudad, tenía interés en que sus amigos tuvieran una relación más que de amistad, sabía que en este momento de crisis, algo bueno podía surgir, sabía que Tails y Cream podían acercarse aun mas y por qué no… declararse novios.
Ahora Amy tenía un tema de conversación.
-… y dime… ¿Qué te traes tu con Tails?
La pequeña coneja trato de ocultar su vergüenza, era una pregunta un tanto penosa para ella, era obvio que sentía algo por su mejor amigo, pero aun era demasiado joven e inmadura como para admitirlo públicamente. Rápidamente intento evadir las preguntar de la eriza rosada.
-pues… no se a que te refieres… él es mi mejor amigo… no sé por qué deberías pensar algo
-no es que sea entrometida… pero yo pienso que hacen muy bonita pareja
-Amy… solo somos amigos
-Claro… y yo soy Blanca Nieves
-El que me preocupe por el no significa que me guste… solo es que me gusta estar con él… se lo debo.
-Aja… por supuesto… ¿y cómo fue?
-¿Cómo fue que cosa?
-Su primer beso
Cream apenas y podía esconder su sonrojado rostro, no tenía idea de cómo Amy se pudo haber enterado de que se había besado con Tails cuando se fueron de noche de fiesta, la chica estaba atrapada, no sabía cómo responder a una pregunta tan intima y personal. No le gustaba que Amy se entrometiera en su amistad con Tails.
-¿y bien?
-¿Quién te conto eso… fue el señor Sonic verdad?
-No amiga… de hecho solo lo pregunte… creo que te acabas de delatar solita.
Una gotita de nerviosismo cruzo la frente de la conejita, quien no le quedo más remedio que suspirar, la eriza rosa solo sonreía pícaramente, Amy sabía que Cream era demasiado terca como para admitir que gustaba del zorrito de dos colas, por un instante Cream le recordó mucho a su infancia, pero con la diferencia de que ella fue demasiado terca como para convencerse a sí misma de que Sonic era el amor de su vida.
-Anda amiga… ¿platícame como fue?
-No te voy a contar nada
-Vamos amiga! Yo sé lo que es un beso… no es necesario que te enojes o te apenes…
-Pero es algo que es personal Amy! No tienes porque entrometerte en mi amistad con Tails
-Vale pues… no te insistiré… pero tienes que admitir que valió la pena… que lo disfrutaste en serio… se que Tails es tu mejor amigo… yo me preocupo por ambos.
Cream solo suspiro, no tenía ganas de hablar de ese tema, pues era algo que solo tenía que discutir con Tails y nada mas… pero Amy tenía razón en algo… lo había disfrutado y mucho, no se arrepentía de haberse besado con él, y por supuesto que había valido la pena, pues siempre se había imaginado su primer beso con un toque de romanticismo. Cheese la miraba curioso, era rara la vez en que Cream quedaba sumida en sus pensamientos, como si soñara despierta, el pequeño chao solo volteo a ver como Amy le guiñaba el ojo en un gesto de "no te preocupes… ella está creciendo"
El enorme hospital apareció enfrente de ambas chicas, la brisa fresca de la mañana regreso a la realidad a ambas, pues sabían de antemano que sería un día muy largo… y quizá demasiado agotador.
Mientras tanto…
-Por favor… al menos debes recordar algo
-no lo sé… ya le dije lo que sucedió, no recuerdo más.
-Amiguito… anoche pudiste haberte lastimado mientras dormías… necesito saber si recuerdas algo en tus sueños
-No lo sé! No me gustan mis sueños! No sé de qué me está hablando! No quiero hablar de eso!
-Mira… todos queremos ayudarte… pero si no coperas no podemos hacer algo al respecto.
-Ya le dije que solo es estrés… no puedo dormir bien… eso es todo
-Mira… no quiero que te enojes o sientas que te estamos presionando… pero te aseguro que al final serás tu solito el que al final nos dirá como podemos ayudarte… entre más rápido lo hagas mejor será para ti…. Además me han dicho que eres un chico muy inteligente… espero que por tu propio bien sea cierto.
-Solo… he tenido mala suerte… es todo… gracias por su preocupación.
-Como digas Miles… solo quiero que sepas que aquí solo deseamos tu bienestar… espero que consideres eso… le pediré a Moon que te traiga tu desayuno.
-Doctor… podría hacerme un favor?
-Lo que quieras Miles… necesitas algo?
-Dos cosas doctor… una, deje de llamarme Miles, me gusta más Tails, y las segunda… le ruego… le suplico… que jamás me vuelva a preguntar por mi familia.
El médico Jim se quedo observando al zorro, se sorprendía de cómo un niño de un cuerpo tan joven tuviera tanta madurez para pedir algo así, lo que más le sorprendía era como si el zorro de dos colas negara a su familia, como si se avergonzara de ella, o de algo mas, tal vez no deseaba revivir viejas heridas.
-Muy bien Tails… te veré en un rato.
Jim salió de la habitación, nunca, en su carrera como psicólogo se había topado con un muro tan duro como lo era Tails, el zorro había esquivado sus preguntas de rutina hábilmente, había podido sacar muy poca información sobre los sentimientos y traumas del zorro, pues era un chico que sabía bien lo que deseaba, pues las conclusiones de Jim eran las siguiente, primero; para Tails el pasado se había quedado atrás, segunda; su pasado no volvería a interferir con su presente y tercera; el zorro se esforzaba bastante en olvidar su vida pasada, era algo de lo que no quería contar, pues lo habían lastimado bastante y no quería que afectara su vida actual y mucho menos ligar el pasado a los problemas que enfrentaba en este momento. El joven reptil solo suspiro, sabía que tardaría un poco, pero ayudaría a este chico de una u otra manera.
Dentro de la habitación, Tails estaba un poco más calmado, la noche había sido terrible, su cuerpo le dolía demasiado, sabía exactamente la razón, después de la salvaje paliza que Ixchel le había propinado mezclada con aquella monstruosa criatura que lo secuestro en esa caja endemoniada, lo peor de todo era el dolor en sus partes privadas, después de aquel salvaje apretón que Ixchel le había dado, le dolía bastante moverse incluso para atender sus necesidades, pero no podía revelar nada, pues el zorro sabía muy bien que iban a creer que se estaba lastimando así mismo, era algo que no necesitaba en ese momento… necesitaba saber cómo lidiar con aquella ocelote, entrar en su juego, tenía todas las de perder pues ella tenía acceso directo a sus más profundos temores y miedos, aun no entendía muy bien cómo funcionaba la mente de Ixchel… como es que lo que pasaba en los sueños podía reflejarse en su cuerpo… él se consideraba un chico moderno y de ciencia, no creía mucho en cuentos de hadas ni en la magia, creía en las esmeraldas caos como objetos que desprendían y compartían energías poderosas y difíciles de comprender, que quizás requerirían décadas de investigación para saber cómo funcionaban esas energías.
De alguna manera, Tails aun estaba convencido de que Ixchel era invento de su propia mente, pues para el ni las brujas o los fantasmas existían.
Al principio intento negar la existencia de Ixchel, que solo era una ilusión hecha por el estrés y el exceso de trabajo, pero cada vez las pesadillas eran más reales, los gritos, el dolor, la sensación de no poder enfrentarla, jamás antes había sentido miedo como lo sentía en ese momento, era uno de esos días en que desearías estar muerto.
Y de ahí surgió la idea de mantenerse despierto, no dormir, sin agotarse… y de ahí, las drogas para poder mantenerse despierto, un grave problema, las drogas son drogas a fin y al cabo, siempre trayendo desgracias a la sociedad y con las familias… pero ahora era necesario tomar medidas extremas, no le tomo mucho tiempo en decidirse en usarlas, y conseguirlas, pues eran drogas fáciles de obtener incluso en una farmacia con una receta médica falsificada, tenia los recursos disponibles para no dormir en un mes, además pensó en salir de fiesta todos los días, eran vacaciones así que Cream estaría disponible al menos un tiempo en lo que lograba alejar a Ixchel de su mente, el único inconveniente era de que probablemente enloquecería por no dormir en muchos días… pero después de la primer visita de Ixchel… valía la pena intentarlo.
Y así acabo en este lugar, atado a una cama de hospital, con un collarín ortopédico en su cuello, temblando de miedo siempre, sabía que su cuerpo ya no le respondía, sentía a veces fiebres intensas o fríos horrorosos, apenas podía respirar con facilidad, pues sentía que el oxigeno lo ahogaba, lo que más le aterraba era el sonido de su corazón, podría escuchar como si se tratase de un tambor, día y noche lo escuchaba, y lo peor era la sensación de que iba a estallar en cualquier momento, mas nunca pasaba, había escuchado terribles historia de gente morir debido a un infarto al corazón (pues es lo mas pareció a que el corazón explote), una parte de él lo deseaba, pues quería acabar con todo ese sufrimiento de una vez, el sabía que no se merecía semejante trato, era un chico bueno y amable, no debía ser tratado así, y por otro lado la idea de morir le aterraba como a cualquier ser vivo, considerando que solo era un niño, maduro para su edad, pero a final de cuentas un niño. No quería morir, una pequeña esperanza lo mantenía vivo y cuerdo, de que algún día Ixchel le dejaría en paz.
Pero al parecer Ixchel pensaba lo contrario.
Estaba bastante rendido, necesitaba cerrar los ojos al menos por un momento, pero sabía que eso sería un error fatal ya que Ixchel se aprovecharía de el de alguna u otra manera, necesitaba tener a alguien de confianza para mantenerlo despierto, sabía que Cream era la persona indicada para ese trabajo, pero tenía un inmenso miedo de arriesgarla, sabiendo lo que la ocelote le había advertido, mantenerla lejos de él o ambos lo lamentarían, no podía arriesgar a su mejor amiga a ese castigo, milagrosamente seguía vivo y cuerdo, pero sabía que su cordura y paciencia lo abandonaban con cada hora, cada grito, cada lamento que pasaba. Estaba seguro de que enloquecería enserio si a su mejor amiga le sucediera algo por culpa suya.
Aun así, el zorro deseo en ese momento que su mejor amiga estuviera a su lado.
Al parecer no recordaba nada de lo que sucedió anoche, solo siente su cuerpo muy adolorido por la tortura en aquella caja endemoniada, solo recordó lo que había sucedió en la mañana, o al menos parte de ella, no podía moverse, su cuerpo estaba rígido y no podía ni hablar, recibió una jeringuilla con algún liquido extraño mientras Moon enjuagaba su cuerpo, no sabía porque lo estaban bañando en ese estado, se sintió confundido y asustado, las palabras de los médico que le atendían le trataban de tranquilizar, con muy poco éxito, la chica búho siguió lavando su cuerpo, procurando hacer sentir más seguro al zorro, de que nada estaba mal, pero Tails aun con la poca luz de la habitación, sabía que nada estaba bien, pues podía ver la expresión de susto de los médicos que le revisaban su cuerpo, al parecer buscando algo, al poco rato la sustancia que le inyectaron comenzó a hacer efecto, su cuerpo comenzó a relajarse, el cansancio volvió a sentirse en el, pues había estado en una posición demasiado incomoda durante mucho tiempo, vio que los medico se sintieron las relajados y Moon procedió a cambiarle la bata de hospital por una pijama blanca que Cream había traído de las cosas personales del zorro.
No pudo volver a conciliar el sueño, decidió quedarse despierto desde la madrugada, tratando de recordar porque los medico estaban demasiado asustados cuando lo vieron.
Cansado de todo el chico no pudo sostenerse despierto, lentamente sus ojos se cerraron de manera cansada, esperando que al menos, solo una vez, su dueña le permitiera dormir plácidamente.
Acto 2 Matándome de risa
Se despertó de nuevo… pero regreso al mismo maléfico lugar donde cada día se asemejaba más al mismo infierno, pero esta vez estaba en un lugar diferente, estaba cerca de una especie de granja, muy vieja y maltrecha, el chico solo podía escuchar el rugir del viento helado, no había nadie cerca, se pregunto si Ixchel vivía ahí, o al menos eso era lo que ella consideraba su "hogar", aterrado decidió explorar, pues no había nadie ni siquiera su captora cerca, por un momento decidió echarse a correr lo más lejos, pero recordó que no valdría la pena, pues sabía que Ixchel usaría su par de ganchos para regresarlo.
Tails noto que había un corral, cerrado con un fuerte candado, aunque oxidado, aun presentaba signos de que hacia bien su trabajo, el chico zorro decidió acercarse al corral, ni el sabia porque lo hacía, simple curiosidad o mera estupidez, pues sabía que en este lugar, donde Ixchel era ama y señora, cualquier barbaridad era posible.
Decidió acercarse sigilosamente, pero no pudo evitar sentir el filo de las piedras en sus pies descalzos, Tails solo vestía la bata de hospital que le habían proporcionado antes, y por dentro solo llevaba puesta su ropa interior, así que la situación, además de incomoda, era vergonzosa.
Tails llego enfrente del enorme candado, y noto que no solo estaba manchado de oxido, noto que había sangre de alguien, las manchas estaban demasiado secas como para pensar que la sangre era suya, se tranquilizo un poco, pues Ixchel no había recurrido a sacarle sangre.
Las puertas del corral eran de madera gruesa y tosca, no se podía ver que animal había ahí encerrado, se escuchaban algunos bufidos de animales, seguramente que no conocía, el chico se asomo por una ranura en la madera, procurando ver que había encerrado en ese corral, solo se escuchaba la dura respiración de criaturas, el zorro no sabía porque seguía investigando, estaba tan confundido que no se dio cuenta de que hizo ruido al apoyarse contra el portón del corral.
Una fuerte embestida le saco un susto de muerte al zorro, los animales comenzaron a intentar salir dando fuertes golpes a la puerta, el zorro no sabía qué hacer, pues no tenía idea de lo que haría si se soltaban, no sabía si eran peligrosos y lo devorarían, pues siendo Ixchel la dueña del lugar, sus mascotas harían de Tails un mero recuerdo al devorarlo o algo peor. La puerta y el candado comenzaron a ceder al fin, los animales eran demasiado fuertes, y Tails seguía sin reaccionar por el miedo, hasta que al fin, un tornillo salió volando y golpeo a Tails en la cabeza, el chico se dio media vuelta, tratando de correr, pero para su desgracia, cuando comenzaba a correr, piso una trampa de oso, el dolor en su pie fue insoportable, pero curiosamente el chico no grito histéricamente como en ocasiones anteriores, quizá estaba cansado de gritar y complacer con sus gritos de dolor a Ixchel, pero el dolor era inaguantable, Tails soporto el castigo dignamente, e incluso trato de separar la trampa de su pie, pero el dolor lo venció, y Tails quedo desmayado.
No tardo mucho en abrir los ojos, sintió sus muñecas y pies adoloridos, la cabeza le daba vueltas debido al dolor sentido anteriormente, le tomo un poco de tiempo en recuperar la visión de las cosas, no sabía en qué situación se encontraba, en ese momento deseo haberse quedado desmayado.
El zorro soltó un grito de histeria al descubrir en la situación en la que se encontraba, estaba atado a un cepo, pero no un cepo medieval, el cepo en el que estaba atado el zorro era una tabla con cuatro agujeros por donde sus manos y sus pies estaban atorados, poco podía hacer el zorro para soltarse, de un lado su cuerpo y del otro sus miembros, los gritos de desesperación por huir ya desgarraban la garganta del zorro, sus manos ya estaban comenzando a lastimarse debido al desesperado intento por huir, sabía que no había escape a menos que su "dueña" le diera la oportunidad como la vez anterior.
-Veo que te gusto molestar a mis animales pequeño cabrón!
Tails sintió como sus intestinos se caían al escuchar a Ixchel llegar, pero esta vez no hubo golpes o algo similar, esta vez la psicópata ocelote, se escuchaba que cargaba algo, Tails comenzó a cerrar y apretar fuertemente los ojos, rogando que alguien, fuera del mundo de sus pesadillas le despertara, pero al parecer, iba a ser una noche bastante agitada.
-Ahora no tendré con que negociar ni con qué comer… me has fastidiado zorro.
Se escucho como Ixchel se sentó al otro lado del cepo, donde solo sobresalían los bazos y los pies del zorro, Tails está muy asustado, no sabía qué clase de dementes maquinaciones seria victima esta vez, el pobre zorro escuchaba como Ixchel mezclaba líquidos en una cubeta metálica, era lo único que podía hacer, escuchar, prepararse mentalmente para soportar torturas y humillaciones.
De repente sintió como la piel fría de la ocelote comenzaba a embarrar algún tipo de liquido viscoso sobre sus manos, brazos y pies, el chico se sobresalto al sentir la extraña sensación, ya no podía seguir gritando pues su garganta está demasiado irritada como para suplicar perdón, no supo con claridad con que lo estaban embarrando, pero era algo liquido, viscoso y frio, bastante frio, lo tranquilizo el hecho de que al menos no fuera un acido o algún liquido hirviendo,
-Esto hará que mis animales estén más contentos y puedan dar algo de si mismos, no era precisamente lo que tenía en mente para ti, pero por las circunstancias creo que es un castigo justo.
La voz del zorrito comenzaba a cortarse debido a los sollozos.
-Que me vas a hacer?
-Yo? Nada… mis cabras son las que jugaran contigo
-Tus… cabras?
-Apoco creíste que solo sobrevivo torturando a imbéciles como tú? No! Hay que ganarse la vida como nos enseñaron papá y mamá.
-pero… que tengo que ver con eso yo?
-asustaste a mis cabras, no darán leche durante un momento, o al menos leche comestible, ahora darán una porquería parecida a la mierda.
-No por favor… no fue mi intención!
-No, claro que lo fue, mis pobrecitas descansaban plácidamente mientras las despertaste groseramente.
-Yo… yo te compensare… de alguna manera… cuidare de ellas si quieres… pero por favor… te suplico… no me hagas más daño.
-ya es tarde
-Ixchel por amor de Dios! No puede ser tan malo!
En ese momento Ixchel se lanzo sobre el aun atado al cepo, lo tomo de la oreja apretándola fuertemente, el zorro estaba muy asustado como para reaccionar a la cruel mirada de su captora,
-Mira idiota… mis cabras valen más que tu miserable vida, de acuerdo?
La ocelote soltó al aterrado zorro, se levanto y se dirigió al corral donde se guardaban sus animales de granja, Tails apenas podía ver lo que sucedía, Ixchel comenzó a quitar el cerrojo del corral, adentro se escuchaban algunos bramidos y fuertes bufidos de animales desconocidos para el zorro,
-salgan preciosas, es hora de que se nutran!
Al fin se abrió la puerta del corral, y en estampida salieron aquellas extrañas criaturas, eran las cabras mas espantosas y raras que existían, Tails quedo horrorizado al ver a los animales acercarse a él, las cabras tenían dos caras, en una horrenda deformidad que les daba dos bocas, cuatro ojos de cada lado. En lugar de pezuñas tenían garras y bufaban con una furia inusual, en resumen eran animales desconocidos y aterradores. Al ver al zorro tratando de huir desesperadamente, las cabras se acercaron en estampida, Tails cerró los ojos preparándose para lo inevitable, que las monstruosas cabras de lanzaran con sus tremendos hocicos, a devorarlo por completo, mascarlo con sus horribles dientes, las lagrimas del zorrito caían amargamente sobre su rostro, sabía que destrozarían su piel con sus afilados dientes.
Lo que Tails jamás imagino que pasaría, la cosa más rara, aun en el mundo de Ixchel, es que las cabras no comenzaron a morderlo ni a lastimarlo, más bien comenzaron a lamer, con sus rasposas lenguas, sus manos y pies descalzos, aun más raro era que Tails comenzaba a reírse ante las lamidas de las cabras.
El zorro comenzó a aguantarse, la sensación era genial, las cosquillas que sentían en las manos y en los pies eran irresistibles, aquellos animales grotescos lamian por montones, no parecían cansarse, mientras Ixchel dejaba caer más líquido en los miembros del zorro, quien ya comenzaba a ponerse rojo.
-Lo que te embarre en las manos y en los pies es agua mezclada con mucha sal, a mis cabras les encanta, no las nutre por completo, pero si las enloquece, las hace adictas, estarán así por un buen rato.
Tails ya no se aguantaba las ganas de reírse, lentamente sus ojos se pusieron cristalinos por las lagrimas, una rara sonrisa se dibujo en el rostro del zorrito la cual contenía atrapadas las carcajadas que le provocaban las lamidas en los pies y en las manos, ya estaba más que rojo y las lagrimas ya fluían por sus mejillas, mientras sus ojos quedaban en un bizco, que si no fuera por la situación, debería verse hilarante.
Al ver que Tails no soltaba la risa, Ixchel decidió divertirse también, tomo una enorme pluma con una punta muy fina, la acerco al zorro y comenzó a acariciar su rostro y sus oídos, la sensación era aun mas frenética, Tails quería reírse, pero no lo hacía, ni el sabia por que se aguantaba, la sensación era divertida, no le hallaba sentido que Ixchel quisiera vengarse con esto, pero en ese momento su inteligencia era bloqueada por la placentera sensación de las cosquillas.
Mientras tanto… en el hospital de la ciudad.
Cream acababa de llegar a la habitación de Tails, llego sin hacer ruido, quedito para no despertar a su mejor amigo, noto que Moon y Night estaban algo nerviosos en dejar que la pequeña coneja se quedara con el zorro, después de mucho pensar los médicos dejaron a la pequeña quedarse con Tails al menos durante una hora, lo suficiente para alegrarlo y hacerle olvidar sus problemas, según dijo la pequeña coneja, pero se decepciono al ver que su mejor amigo estaba dormido, así que recordó lo que el Doctor Kader le había instruido, pues tenía la oportunidad de hacerlo, recordó las palabras del tigre blanco aquella vez que se lo encontró.
"Consigue muestras de sangre y saliva, si puedes conseguir muestras de sus desechos… estaría bien… en la cama de cada paciente hay un registro diario de sus condiciones, tómale una fotografía siempre que puedas para observar los cambios en el, consigue una lista de los medicamentos que usen en el, si usan algún método terapéutico procura grabarlo en video, seguramente le harán exámenes del cerebro, se llaman tomografías, consigue las copias que puedas"
La conejita recordó todo eso y sintió pena por hacerlo, pero tenía tantas ganas de ayudar a su amigo que confiaba plenamente en el medico tigre, pues le había demostrado que los médicos que ayudaban a Tails pues… no eran la ayuda que necesitaba, Cream confiaba en que el tigre supiera que hacer en caso de que las cosas se salieran de control.
Se acerco a su amigo el cual dormía con mucha dificultad, parecía que estaba luchando con algo, su frente estaba sudada, Cream lo toco y el zorro ardía en fiebre, eso le preocupo, rápidamente comenzó a copiar la información solicitada y comenzó a hacer sus propias investigaciones sobre el estado del zorro. La pequeña hacia un gran trabajo de investigación, anotaba todo lo que veía y no perdía detalle en las cosas, saco una pequeña cámara y tomo una foto del zorro, se sintió mal, pero sabía que era una fotografía que Tails no querría ver jamás en su vida.
Cuando más concentrada estaba en su trabajo, creyó escuchar una leve risita en el cuarto, creyó que fue un ruido nada mas, pues estaba sola y Tails estaba dormido, cuando comenzó de nuevo a trabajar se escucho nuevamente esa risita, esta vez sabía que no era ella, se dirigió al zorro y vio que su semblante había cambiado, Tails sonreía forzadamente, ingenuamente la coneja sintió que era una buena señal, pues pensó que Tails al fin estaba comenzando a sentirse mejor, Tails volvió a reírse un poco, Cream sintió el instinto de que debía de grabarlo, así que saco su teléfono celular y lo coloco en modo de video, el zorro volvió a soltar una risa, ahora normal, pero ella noto que el brazo del chico temblaba, tomo detalle de eso, la siguiente risa asusto a Cream ya que fue una carcajada fuerte, ahora Tails luchaba contra su risa, su sonrisa se retorcía al no dejar que sus risas se escaparan, lo cual se veía que el sueño era divertido.
Al fin, Tails soltó una tremenda carcajada, pero ya no se detuvo, comenzó a reírse y a reírse, no paraba de reír, la confusión comenzó a invadir a la pequeña coneja, ya que no tenía ni idea de lo que le sucedía a su amigo, las carcajadas de Tails eran extremadamente divertidas, haciendo de cuenta que había escuchado un buen chiste, visto una imagen graciosa o quizás… solo quizás les estuvieran dando una buena sesión de cosquillas en los pies.
Cream trato de tranquilizarse pues… reír es bueno después de todo no? Porque habría de preocuparse? La risa cura enfermedades… o al menos eso dicen por ahí. ¿Quién sabe? Pero en el estado en que se encontraba Tails pues… no habría que tomar las cosas a la ligera, pero al menos en los últimos días, verlo carcajearse así, parecía una buena señal.
-"Debo llamar a Amy… esta parece ser buena señal"
Cuando se disponía a llamar a través del comunicador electrónico del cuarto, noto algo más raro, las carcajadas de Tails habían aumentado de volumen y fuerza, Cream no se preocupo, pues seguía siendo normal, o al menos eso parecía, pensó en no solo llamar a Amy, sino en alguno de los médicos del equipo, pues quería que alguno viera lo que estaba sucediendo. No es que se sintiera insegura, más bien incomoda, ya que las risas de Tails ya eran carcajadas de locura que la estaban poniendo algo nerviosa.
Después de pensárselo un poco decidió llamar a Amy y a Night.
-"Cuanto tiene que empezó a reír?" Pregunto el búho revisando el pulso del zorro
-"Tendrá como 10 minutos a lo mucho"
-"10 minutos… y no se ha detenido?"
"Si… comenzó con una risita y ahora esto"
"Y porque diablos no nos llamaste antes?" Interrumpió Amy, demasiado molesta con su amiga al ver el estado de las risas del zorro.
-"Pensé que era normal… que al fin y al cabo le hacía falta reír"
-"Cream… las anomalías de Tails suceden cuando está dormido, no tienes idea de lo peligrosas que pueden ser sus reacciones, tiene el pulso muy elevado… Carajo!"
Tails de repente dio un brinco en la cama, aun atado pero pudo mover de lugar la cama, sus risas ya no eran de diversión, eran de demencia, era como si suplicara dejar de reír, pues incluso de sus parpados ya se asomaban algunas lagrimas.
-"Alguien se ha dado cuenta de que no ha abierto los ojos todavía?"
-"De nuevo… sus sueños lo están lastimando"
-"lo sedamos?"
-"No… no se qué efecto le vaya a provocar… no podemos arriesgarnos… debe de superar por si solo, sea lo que sea que le esté afectando"
-"Pero si apenas puede respirar… va a ahogarse con su propia risa… mire su pecho! Apenas y puede contener la risa"
-"No lo voy a sedar Amy, no tengo ni idea de qué efecto le vaya a provocar en su cuerpo, si es para mal, hasta aquí llegamos con el"
Mike entro casi corriendo al cuarto, llevaba consigo un lector para pruebas cerebrales, rápidamente lo conecto los diodos en la frente de Tails, al arrancar la maquina comenzó a trabajar y a emitir ruidos de manera continua, rápidamente un rollo de papel comenzó a imprimir la actividad cerebral de zorro.
-"Dios mío… Night mira la actividad cerebral de este chico" grito Mike mientras veía las impresionantes lecturas del aparato.
-"No puede ser… medicamente esto es imposible" respondió el búho
-"Debemos de disminuir la presión cerebral, de lo contrario el daño en su cerebro será irreparable"
-"Por última vez… NO VOY A SEDARLO"
-"Entonces dime qué diablos vamos a hacer! No ves lo que lo estamos perdiendo"
De repente y sin que nadie lo esperar, Tails dejo de reír… y comenzó a gritar histéricamente.
Unos momentos antes con Ixchel…
Tails no paraba de carcajearse, pero la situación no tenía nada de divertida, ya que el chico apenas y podía respirar, no podía contenerse, no sabía que la risa esa una manera de tortura física, el zorro no podía contenerse, las lenguas de esas diabólica cabras eran demasiado ásperas que le provocaban risa con al menor contacto. Pero su estomago ya le dolía de tanta carcajada, sentía como sus pulmones se quemaban por la falta de aire al intentar reír, intento gritar por auxilio pero era imposible, la risa vencía toda capacidad de razonamiento.
Le habían dicho que la risa era la cura para todos los males, en ese momento le parecía la mentira más despiadada y cínica de la historia de las mentiras.
-"Veo que te está gustando la lamida de mis hermosas cabras Tails" Ixchel comenzó a burlarse nuevamente mientras seguía mojando con aquella pasta las extremidades del zorro - "No te preocupes, a ellas les gusta y no creo que quieran detenerse por un buen rato"
Y así fue, Tails seguía riendo hasta el cansancio, las lagrimas por la desesperación se hicieron presentes, el ya no quería seguir riendo, sabía que sufría, Ixchel también, por eso seguía mojando a Tails. El zorro no supo durante cuánto tiempo estuvo así, pero su cuerpo ya le dolía bastante, quizás unas horas, pues de repente las cabras comenzaron a alejarse, Tails poco a poco comenzó a tranquilizarse, un fuerte dolor de cabeza le invadió debido al fuerte esfuerzo de reírse durante horas, tontamente creyó que todo había terminado.
-"bueno, parece que mis hermosas cabras ya terminaron contigo zorro, al menos pudiste retribuir algo por molestarlas"
-"Me… me alegro por ti… por ellas… ya me… puedo ir?"
-"Irte?... bueno… por cómo te dejaron, no creo que puedas moverte a algún lado zorro, lo siento"
-"Qué?... que quieres decir con eso?"
-"Pues digamos que a mis cabras no solo les gusto el agua con sal"
-"Ixchel… demonios, que me hiciste?"
-"YO?"
-"Maldita sea Ixchel no estoy jugando! que me has hecho?"
-"Yo, nada… fueron mis cabras las que se acaban de comer tus brazos y piernas"
Tails sintió ganas de vomitar al escuchar eso, no sabía exactamente a qué se refería la ocelote, una vez más comenzó a sentir pánico, su corazón comento a agitarse que sintió como se le salía de la garganta, una vez más, Ixchel lo había torturado y el ni siquiera se había dado cuenta.
-"No… no por favor" comenzó a sollozar el zorro "Dime que estás jugando"
-"Tails, no te miento, si quieres mira por ti mismo"
Ixchel quito los seguros del cepo que tenía prisionero a Tails, el zorro no daba crédito a lo que estaba viendo, donde debían estar sus brazos y sus piernas… solo quedaban los huesos.
Tails comenzó a gritar horrorizado, mientras agitaba sus cadavéricos brazos y piernas, las cabras lo habían lamido tanto que terminaron por destruir la carne de sus extremidades, no podía creer que le estuviera pasando semejante tortura, hace un rato reía descontrolado y ahora gritaba ante el horror de mirar su cuerpo. El dolor también se hizo presente, los descarnados brazos comenzaron a arder de manera monstruosa, no solo era el dolor psicológico de verse sin piel ni musculo, sino también el hecho de que era una herida física, Tails grito con un horror reflejado en sus ojos, jaman antes se había horrorizado tanto.
Ixchel solo reía ante el sufrimiento de Tails, no le importaba realmente si se volvía loco, ella terminaría disfrutándolo. Pero hacía falta más, ni ella sabia porque pero debía de seguir humillando al zorro a su merced. Era como si los gritos de Tails le incitaran a torturarlo mas y mas, se sentía como una pequeña quitándole las alas a un insecto, pero en este caso, se trataba de Tails.
Tomo parte de la sal que aun estaba seca y la espacio sobre las heridas de los brazos y piernas, el zorro comenzó a gritar aun mas frenéticamente por el ardor, y no acabo ahí, Ixchel comenzó a apretar las heridas con tal de sentir los gritos de Tails aumentar, se sentía feliz, jamás en su vida torturando seres inocentes, se había sentido como con Tails.
Ixchel decidió dejar a Tails con su terrible sufrimiento, y se metió en su establo, tomando una de sus cabras, procediendo a ordeñarla. Después de un rato lleno una cubeta entera de lo que al parecer era leche, pero Ixchel sonreía diabólicamente sabiendo que era aquello.
Al regresar con Tails veía que seguía gritando y llorado desenfrenadamente, no le importo, simplemente se acerco al zorro, y lo tomo por el rostro haciendo que le mirara, la mirada de Ixchel hizo que Tails recuperar algo de compostura.
-"Se ve que estas agotado, no te preocupes, tengo la solución a eso"
Sin tiempo para reaccionar la ocelote metió un oxidado embudo metálico en la boca de Tails y lo obligo a tumbarse por completo, sin extremidades disponibles, Tails no opuso resistencia, el zorro solo pudo quedarse ahí acostado, retorciéndose.
Ixchel tomo la cubeta y comendo a verter un líquido espeso y blanco sobre el embudo, Tails no podía dejar de tragar la leche, comenzó a sentir arcadas de asco, pero no podía vomitar, el problema en si, era que ya llevaba más de dos litros de leche e Ixchel seguía vertiendo mas en el embudo.
-"Creo que una cubeta de deliciosa leche de cabra te hará bien"
Le leche de las cabras sabia espantosa, no solo no era leche fresca, era amarga y con un olor putrefacto, Tails no tenía idea de cómo Ixchel consideraba esa leche como algo delicioso. Sintió como su panza comenzó a inflarse, su cuerpo comenzó inflarse por que la leche no dejaba de caer, era una sensación horrible, no poder dejar de tragar, su cuerpo nuevamente comenzó a sufrir espasmos de dolor.
Ixchel al fin dejo de vaciar la cubeta, 5 litros de asquerosa leche habían entrado en el cuerpo del zorro, quien tenía su abdomen hinchado como globo por el líquido.
-"no te preocupes Tails, todo lo entra sale por algún lado… ese no es mi problema, creo que ya ha sido bastante por hoy zorrito"
Unas horas después…
El zorro comenzó a moverse lentamente, una molesta sensación en su vientre comenzó a manifestarse, después de haber bebido forzosamente 5 litros de liquido, comenzó a sentirse con la sensación de vaciar si vejiga, pero por las obvias razones, no podía siquiera acomodarse, el dolor en su vientre comenzó a aumentar, el zorro no tenía ni idea de cómo pudo ser que ahí mismo sintiera semejante necesidad. Rindiéndose fácilmente, comenzó a llamar a Ixchel.
-"Ixchel… ayuda"
La ocelote apareció de repente, no sabía cuánto tiempo llevaba ahí parada viéndolo sufrir por una necesidad básica, ella sabía que eso pasaría, pues 5 litros de leche, no son fáciles de digerir, sonriendo se dirigió al zorro.
-"Dime?"
-"Ixchel… necesito… necesito ir"
-"a donde?"
-"Ixchel por favor… necesito un baño"
-"Y luego?"
-"Llévame a un baño"
"-Ni loca… hazlo, simplemente haz lo que tengas que hacer, las mascotas como tu lo hacen en donde sea"
-"No por favor… eso no"
-"Anda, demuestra la clase de animal que eres y déjalo salir"
-"Ixchel… eso es…. Humillante"
-"No es mi problema chico zorro…
"Ixchel por amor de DIOS… me duele mucho, es tu culpa que esto me este pasando!"
Ixchel se aguantaba las ganar de carcajearse, la escena era demasiado cómica (desde su punto de vista) pues Tails intentaba apretar las piernas, o lo que quedaba de ellas, con tal aguantar las ganas. Le gustaba averiguar hasta qué punto el zorro podría resistir las ganas de dejar salir todo, obviamente le castigaría por hacerlo, como a toda mascota, pero podría esperar a que Tails se rindiese nuevamente, una oportunidad más para humillarlo.
"Bueno… podría hacer algo al menos"
Tomando una gruesa madera se acerco al zorro, quien solo pudo mirar horrorizado como Ixchel iba a ayudarlo, la tomo firmemente de uno de los bordes a manera de parecer un bate de beisbol.
-"Abre las piernas Tails"
-"que… que vas a hacer con eso"
-"ayudarte… no es eso lo que querías?"
-"No… espera… no lo hagas…. Por favor! Te lo suplico! No lo hagas!"
-"parece que tienes problemas con tu amiguito- pone una sonrisa picara en su rostro – creo que es mi debes ayudarlo… así que abre las piernas"
-"no por favor no!"
-AQUÍ VAMOS!- Ixchel alzo el leño en lo alto antes de descargarlo con furia a la entrepierna de Tails.
-"NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!"
Acto 3 una humillación mas
Mientras tanto en el hospital, ya en la noche.
-"AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA AAAHHHH!"
Tails despertó gritando, no por el miedo, sino por el dolor, había parecido tan real como Ixchel le había destrozado sus genitales de una manera brutal, que comenzó a gritar desesperado intentando sobrarse sin sus brazos, pues aun creía que eras puros huesos, no se daba cuenta de que ya había despertado.
Moon entro a gran velocidad a la habitación tratando de tranquilizarlo pero el zorro parecía no verla o escucharla, estaba tan histérico que no dejaba de gritar, la realidad era que físicamente no tenía ningún dolor, una vez mas Ixchel jugó con su mente, pues solo en sus sueños hubiera sentido algo mas real, lo cual por obvias razones, le hubieran llevado a la locura total.
Moon intento la técnica de sobarle la nuca para tranquilizarlo, nuevamente funciono, una vez más la hermosa sensación de relajación se apodero del zorro, quien fue tranquilizado con palabras dulces de aliento por parte de la bella enfermera.
-"Ya… tranquilo, ya estas a salvo"
-"Donde? Donde estoy?"
-"en el hospital pequeño… no tienes nada de qué preocuparte"
Pero antes de que pudieran decir más Moon puso su mano sobre la sabana levantándola rápidamente, encendió la luz temiendo lo que esperaba, al encender la luz, vio como una mancha liquida se expandía de la entrepierna de Tails, quien quedo boquiabierto ante lo que estaba haciendo, el zorro miro a Moon tratando de dar una explicación, pero no encontró palabras para expresar su vergüenza y disculpas, la enfermera solo pudo mirar a otro lado, evitando incomodar al chico que había mojado la cama, finalmente al mirarlo, solo vio como sus hermosos ojitos se llenaban de lagrimas de vergüenza, Tails cerro lo ojos por la pena y comenzó a sollozar, era quizás lo más vergonzoso que había hecho en la vida, Moon solo pudo abrazarlo con cuidado, dejando desahogar al chico zorro, quien solo pudo escuchar una risa en lo más profundo de su mente.
"Carajo… te hice orinar la cama… salió mejor de lo que esperaba"
Acto 4 Una bastarda de cabeza.
Mientras tanto, en otra parte de la ciudad.
Eran las once de la noche y su ronda nocturna no había finalizado aun, un joven policía de la ciudad se paseaba cansado sobre las oscuras calles de la ciudad, era el día en que tenía que hacer guardia nocturna, una molestia para cualquier policía, sabía que rara vez ocurrían crímenes que valieran la pena, o al menos que le dejaran un buen soborno para cumplir alguna necesidad del policía.
Cuando todo parecía que sería una noche de rutina, es decir, sin novedades, estuvo a punto de estacionar la patrulla en un callejón oscuro y dormir un rato, alcanzo a observar la reja de un edificio en construcción abierta, cosa que le molesto bastante, la ley prohibía la invasión a edificios en construcción bajo cualquier circunstancia, el joven policía bufo molesto, pues sabía que probablemente algunos jóvenes malintencionados invadieron la construcción para drogarse o hacer una pinta y largarse sin ser vistos.
El joven policía estaciono y bajo del vehículo no sin antes reportar que iba a entrar en la construcción, tomo su arma y una lámpara, pues era el procedimiento para este tipo de situaciones. Aquella parte de la ciudad estaba silenciosa, apenas y se escuchaba otro vehículo andar por ahí, debía andarse con cuidado, pues podría tratarse de una trampa o los supuestos rufianes solo querían jugar con él.
Dentro de la construcción, podía apreciarse como aun se veían las columnas de acero al descubierto, la falta de un sistema eléctrico permanente y mucha tierra y arena esparcidas en el suelo, no encontró rastros de vandalismo, o rastros de drogas usadas, pensó que quizás a los trabajadores se les había olvidado cerrar correctamente la reja y no había necesidad de hacer una inspección detallada de la misma. Decidió dar una ronda a algunos pisos, el clima del lugar era fresco, y podía sentir un ligero aroma a humedad, típico de las construcciones en proceso, cuando estuvo a punto de irse, detecto un olor raro en el aire.
Pensó que quizás habían encontrado algo, siguiendo el rastro del hedor, el policía sintió que el aroma aumentaba y se convertía en un aroma pútrido y molesto, cada vez se sentía mas y mas cerca, el policía frunció la nariz, pues nunca había olido algo tan molesto y asqueroso. Cuando llego a una puerta del tercer piso, sintió que el hedor era más fuerte, y se escuchaba un fuerte zumbido en el interior del cuarto, saco su arma y quito el seguro, pues ahí debería haber alguien haciendo algo indebido, tomo el mango de la puerta, girándolo lentamente mientras se acomodaba la lámpara en el cinturón, al final abrió la puerta fuertemente, su entrenamiento policial no lo había preparado para lo que vería adentro.
"Oh Dios Mío!"
El policía salió corriendo del lugar tropezándose con materiales de construcción en el camino, estaba desesperado y asustado, no había visto cosa alguna en toda su carrera como oficial de policía. Al llegar a la patrulla tuvo que repetir varias veces que necesitaba refuerzos inmediatamente mientras trataba de controlar su miedo.
Dos horas mas tarde.
Butch Dog, era uno de los detectives mas brillantes de la ciudad en ese entonces, era famoso por su manera de hacer cumplir la ley a los ciudadanos de su enorme metrópoli, cansado y ojeroso, el perro vio que su reloj ya pasaba de la media noche y tenía que regresar a casa a ver a su familia.
Cuando se disponía a marcharse sonó su radiolocalizador, pensó en no contestar pues estaba cansado y tenía ganas de dejar su oficina lo mas pronto posible. Pero como el buen policía que era, sabia que no debía hacerlo, pues por muy molesto que fuera, era su trabajo, uno que había escogido hacia ya bastante tiempo.
-"Detective Butch… ¿Qué carajos sucede ahora?"
Los sonidos al otro lado de la línea eran de horror y desesperación, el detective sabía que la cosa era seria y requería de su presencia en ese momento.
-"De acuerdo… voy para allá… estaré ahí en unos momentos"
El detective guardo el localizador, mientras comenzó a llenar su tasa con café y azúcar, necesitaba fuerzas, el informe que acababa de recibir no pintaba bien, era un homicidio atroz, lo cual requería su presencia, saco su celular y telefoneo a su esposa, diciendo que llegaría tarde de nuevo, lo cual le molesto mucho, pues su deber le alejaba de su familia, lo cual ya le había generado muchos problemas en el pasado, pero el caso que acababa de surgir valía la pena el regaño de su mujer y el descontento de sus hijos.
-"Maldita sea… debí haberme retirado de esta mierda hace ya mucho tiempo"
Llegando al lugar de los hechos, el detective vio que un policía recibía tratamiento médico por unos paramédicos, dedujo que era el policía que descubrió el hallazgo, todo mundo estaba corriendo y girando ordenes, otros más alejando a algunos reporteros que habían llegado al ver a tantos oficiales de policía, forenses listos para entrar en acción, camilleros y más policías rodeaban el área por completo. Butch se froto las sienes, pues estaba demasiado cansado como para aguantar más ruido, los oficiales le guabán dentro de la construcción mientras le ponían al tanto de la situación, el perro no creía lo que escuchaba, sabía que era algo que debía de ver con sus propios ojos, al entrar a la habitación, no quedo decepcionado.
Lo que vio ahí, en medio de ese cuarto a medio completar colgaba un cadáver de cabeza y totalmente despellejado, no había ni un rastro de pelaje o piel que encontrar, el cadáver había sido dejado completamente en músculos, una pierna estaba caída hacia adelante mientras su pie izquierdo sostenía su cuerpo, la cola apuntaba hacia abajo mientras podía verse parte de los huesos que apenas y eran cubiertos por los músculos, cientos o miles de moscas rodeaban y corrompían el cadáver, que empezaba a descomponerse, los forenses debían actuar rápido antes de que los insectos hicieran invisible cualquier rastro del asesinato.
-"Por lo que veo aquí… ¿fue un trabajo limpio cierto?"
-"Así es señor, ni un solo rastro de evidencia"
El perro se acerco mas al cadáver, dedujo que por la ausencia de genitales, que se trataba de una fémina de alrededor de entre 17 y 20 años de edad, tu torso estaba hinchado grotescamente, quizás por el post morten, su rostro despellejado mostraba que había estado gritando, probablemente vio a su atacante antes de morir, se veía a simple vista que la víctima había sufrido mucho, quizá hasta más de lo normal. Lo más raro ahí era que el estomago estaba hinchado, había casos de post morten similares, pero no de esta manera.
-"Apuesto mi ridículo salario que la despellejaron y colgaron aun estando viva"
-"Y eso no es todo detective, al parecer la desangraron"
-"Me di cuenta de que no hay sangre ni en el piso, es posible que la desangraran antes de colgarla"
-"Señor… por lo que he visto esta noche… a esta pobre bastarda la desangraron mientras estaba colgada, despellejada y viva aun, pero fue un trabajo limpio, hecho a mano, no hay rastros de sangre por ningún lado, esto definitivamente lo hizo un profesional"
-"Usted lo ha dicho colega, pero esto no lo hizo un profesional… esto… esto esta mas allá de nosotros dos… esto me suena a santería… o algún psicópata obsesionado con lo oculto"
-"Un rito satánico quizás?"
-"probablemente si… pero no sabría decirte con exactitud"
-"no hemos encontrado marcas religiosas en el cadáver ni en las paredes o el piso... esto me suena más a venganza"
-"Quizás… ¿tienes idea de quién es esta chica?"
-"No señor, enviamos muestras de ADN hace una hora, las tendrán en la mañana, los forenses no han entrado en la escena, lo esperábamos a usted, creo que están bastante molestos por que podríamos contaminar la escena del crimen"
Butch se acerco aun mas, pudo notar como los ojos del cadáver femenino le miraban fijamente, el detective no quiso ni imaginar en qué clase de problemas estaría involucrada esta chica, pues sabía que lo relacionado con asuntos de sectas no era su especialidad. Con su lámpara ilumino el pie de la chica, y vio con lo que estaba atada al techo, su pie estaba amarrado a un listón, a un listón amarillo, cosa que le sorprendió, pues ese listón amarillo no era propio de un lugar como este. Ese asunto del listón lo hizo cerrar los ojos y comenzar a repasar en sus memorias, tenía una vaga idea de quién era esa persona que colgaba de un pie humillantemente del techo, sabía que la había visto, pero el cansancio le hacía trabajar a una velocidad forzada.
Finalmente el detective abrió los ojos, tenía una vaga idea pero estaba firme de ello.
-"Creo que tengo idea de quién es esta pobre bastarda"
Continuara…
OK gente, seguramente se han de preguntar por que me tome 2 años dejándoles en suspenso, pues simple, el trabajo, una vez trabajando, le dije adiós a escribir fanfics y a dibujar fanart, lo cual me ha dejado con una enorme deuda con ustedes que son los que leen mi fanfic. Sinceramente les doy una disculpa.
Por el momento no contestare los reviews del capítulo pasado, AH y por lo de la broma de día de los inocentes, gracias a los que comentaron. Me alegro mucho por los que si cayeron pero vieron que se trato de una broma.
También les notifico que este fic ya se retraso mucho, así que tendré que simplificar la historia, espero escribir de menos una vez al mes. Gracias a todos lo que sigues leyendo.
