Se que no tengo perdon de nada, pero aqui hay capitulo un poquito mas larguito, les juro que no fue mi intencion, fue esta maldita red, el adminitrador aun no muere porque tiene que arreglarlo y despues atenerse a las consecuencias, hasta ahora no lo encuentro, pero al tema, aqui esta y nuevamente mil disculpas
Severus solo se limito a imaginarse la gran noticia que se formaría a partir de ahora, un licántropo y un prófugo de la justicia secuestraron al Gran Harry Potter, Salvador del mundo mágico, etc, etc y lo peor de todo era que la escuela quedaría desprestigiada y posiblemente los padres quitarían a sus hijos y el ministerio echaría fuego por todas sus instalaciones, Albus debe tomar cartas en el asunto rápidamente, así que camino más aprisa por los pasillos , se dirigió a las escaleras para bajar al primer piso, por muchas casualidades de la vida (N/A: o mas bien que todo por mi afán de ser malvada con ellos), el director, y próximo a quedarse sin trabajo, buscaba a Snape, y se encamino a las escaleras, Snape no vio al viejo subir, pero antes de chocar, por suerte alzo la vista (N/A: yo quería poner otra cosa ahí, pero no podía, en realidad me lo prohibieron), y vio un inminente choque , así que uso todo su cuerpo para hacer una acrobacia, pero todo el mundo mágico sabe (gracias a comentarios de los profesores de hogwarts) lo mal que era con los deportes de gimnasia muggle , al hacer un mortal por la escalera , mejor que película de luchas muggle, se desvió unos metros y en vez de caer de pie, termino sentado de trasero (N/A: imagínense al pelo grasiento haciendo eso, jajajaja, creo que ya saben cómo lo imagine)
Por otro lado Albus vio la gran maroma y el final de aquella actuación por parte de profesor de pociones, a lo que casi suelta una carcajada descomunal que lo haría perder mágicamente unos cuantos años (N/A: Eso esta totalmente comprobado, y yo la estoy ayudando a que pierdan edad, asi que rían lo que quieran) , uso todo el autocontrol logrado a través del tiempo, y solo le dirigió una mirada preocupada, bueno no parecía realmente preocupada porque si se fijaban bien, le temblaba un poco la barbilla, y los labios algo temblorosos, además su mejillas se habían hinchado un poco.
- Se encuentra bien, Severus? –el aludido solo le dirigió una mirada gélida y de paso analizo al director, estaba seguro que se encontraba riendo por dentro, después le diría o más bien le amenazaría con no comentar esto con nadie, murmuro unas maldiciones por lo bajo y se levanto con la dignidad que le quedaba, aunque un sonrojo acentuó en su blanquecino rostro, ligero, pero perceptible a aquellos ojos que lo conocían bien (solo Albus, Lucius y tal vez Voldy)
- Bien- dijo con voz ronca, aunque no sabía si era porque se le había secado la garganta por semejante esfuerzo físico o porque estaba enojado, se sacudió la túnica y empezó a recordar el motivo por el que había hecho aquel recorrido. El director mientras tanto esperaba que le dijera algo, tal vez una amenaza, Snape abrió los ojos un poco más de lo que estaba
- Director, se han ido, se escaparon los muy…..
-De que hablas Severus?
- Venga entonces – emprendió la marcha al segundo piso, el otro lo siguió aun confundido, tuvo que apresurar el paso, dado que Snape casi corría por los pasillos "Ya estoy viejo para esto" (N/A: Ustedes que opinan?)
Mientras el otro llegaba a la habitación de Sirius, se apresuro a mostrar el armario, aunque el viejo dio un vistazo a toda la habitación y se enfoco en lo pobre de aquella parte de la casa, dio la vuelta para ver el armario y descubrió que no había muchas túnica , ni ropa que estaba seguro que Sirius tenía, con una furia nunca conocida por Snape uso su varita y lanzo un bombarda que destruyo el armario, respiro entrecortadamente y relajo los músculos antes contraídos a causa de la fuerza mágica con que utilizo aquel hechizo, dio una bocanada de aire y se olvido de la edad que tenia, empezó a avanzar rápidamente al primero piso con direcciona la chimenea, se olvido de Severus, de todos , su único pensamiento era hace pagar a esos dos por lo que habían hecho, sin importar si saldrán muertos en el proceso. Se acabaron las contemplaciones.
Entro a la cocina inseguro, tomo con algo de temblor en las manos el espejo, se enfoco y vio una cara pecosa muy conocida para él, aun no estaba seguro de esto, así que puso una pose seria, gesto que alerto al que se encontraba al otro lado del espejo, Ron lo vio y se alegro de que estuviese bien, pero lo que no encajaba era las preguntas de Sirius acerca de las cartas que envió, Esperó que Harry empezara a hablar, lo conocía y estaba seguro que no se callaría nada y eso esperaba, para saber con certeza que había pasado este día, o el día de ayer , ya ni estaba seguro de que hora era.
Bueno por otra parte Harry no sabía por dónde empezar, todo era demasiado raro, según Sirius ellos le habían enviado cartas, cartas que no llegaron a sus manos, cartas que ni siquiera había leído, y gracias a esas cartas que no llegaron, el sintió la soledad que tenía hasta los 10 años, la sensación de que a nadie le importaba su bienestar, así que sacando fuerzas se dirigió a Ron
- Me enviaste cartas este verano?- Vaya que directo, pensó Ron, el chico asintió con la cabeza
- Y los demás, Luna, Neville, Hermione Ginny, también lo hicieron? – Otro asentimiento de cabeza por parte del pelirrojo
- Estas seguro que enviaron?
- Harry, conocemos la dirección de tu casa, años anteriores enviamos cartas, que te llegaron, no veo porque no te hayan podido llegar esta vez
- Ron, no llegaron, y yo pensé, que ustedes… - Ron ato cabos y se enfureció
Harry James Potter, como pensaste eso!! – Harry solo sonrió, se alegraba que sus suposiciones hayan sido erradas, se sintió avergonzado, todo el tiempo pensando mal de ellos y en vano fue – Nunca en tu vida pienses eso, nosotros somos los que deberíamos pedirte perdón, por lo del año pasado,
Su amigos le habían dicho de manera indirecta que el tenia la culpa de que Sirius casi muera en la sala de los misterios, algo que hizo que Harry no le hablara, pero luego de una semana y de una par de disculpas y ruegos de que no lo volverían a hacer y que fue una tontería lo que habían dicho, Harry los perdono, claro que aun Ron se culpaba de aquello.
- No te preocupes Ron, todo esta bien
- No, te falle como amigo, y lo siento, yo y mi bocota…
- Ya Ron no te preocupes, ya esta olvidado, además como voy a olvidar todos los años de amistad que tuvimos, junto con Hermione nos hemos metido en mas líos que nunca en años anteriores, ni tus hermanos pudieron hacer lo que nosotros
- Jajajaja, si pero ahora dime tu, como es que estas con Sirius en no se donde, explícame eso
- Ahh, este yoo.. – Ahora si estaba en lios, no sabía si decirle la verdad o decirle otra cosa, arghh no había pensado en aquello, y es que solo se ha dedicado a estar con su padre, su padrino y Remus, que ya es casi como un tío, pero y ahora?
- yo, bueno, es muy complicado de decir
- Dumbeldore ha estado buscándote, al igual que Macgonagall y aunque no lo creas Snape,
- Que que??- sabia que reaccionaria Harry así (N/A: y quien si no?, por favor les recomendaría que cogieran sus maletas porsiacaso)- está claro es el fin del mundo (N/A: mejor no, no creo que sea para tanto o si?)
- Si, pero ahora dime que sucedió, no te evadas de mis preguntas Potter
- Espera, antes de que te diga, dime que está pasando allá
- Espero que por tu bien, me respondas, a ver, hasta donde yo sé, Dumbeldore ha estado preguntando por ti, Macgonagall te has estado buscando , Snape con Hagrid estuvieron ahí, nosotros estuvimos buscándote por nuestra cuenta, cuando Hermione sugirió ir al despacho del director- algo le decía que obligo mas no sugirió- pero no entramos, ya que se escuchaban voces, y a veces, ellos no nos dicen nada, decidimos seguir escuchando la conversación – Harry asintió – escuchamos algo de secuestro, hasta que Hermione y yo empezamos a discutir, tu sabes, lo usual – si ya sabía a lo que se refería – hasta que nos encontró el director, algo enojado, nos jalo adentro, y le preguntábamos por ti, a lo que no nos respondió, solo que no te encontraban, bueno yo no sé mas, dado que fui a buscar tu espejo y a hablar con Sirius, tal vez sabía algo de ti, solo que no sabía que tenias tanta seguridad en tu baúl, la próxima busca otro medio de proteger tu baúl, por favor- dijo un poco enojado recordando el golpe que le dio aquel guante rojo.
- De acuerdo, ahora sigue – no lo sacaría. Funcionaba esa seguridad
- bien, luego, me vine al tercer piso, contacte con Sirius, que por cierto no me contestaron al instante, y ahora estoy hablando contigo, fin de la historia
- Aha – la verdad es que no sabía que decir, mucho la verdad (N/A: y yo tampoco, please comprendan, no se que me pasa, además el maldito…. Después se los comento), pero había que pensar en que cosas decirle a Ron, no podía soltarle de sopetón todo lo que le había sucedido, vio la curiosidad nacer en los ojos de su amigo, y bueno, era hora de pedir ayuda
- Esteeee Ron, ahora llamo a Sirius – el otro asintió con la cabeza, total no quería regresar, estaba seguro que la pandilla lo pondría en sala de interrogatorio (N/A: ya saben a lo que me refiero con su pandilla)
Harry se acerco a la sala, al entrar vio a los tres magos en distintas posiciones, James estaba apoyado en una pared al costado derecho de la puerta que conducía a la cocina, Sirius estaba en el sillón viendo una edición del profeta, aunque sus ojos no se movían a lo largo de la lectura, y Remus tenía un libro en la mano y viendo de reojo a Sirius y James. Un carraspeo los saco a los tres de su ensimismamiento y se acercaron a el. Harry detuvo el paso a su padre, algo que extraño al adulto.
Harry movió su cabeza negativamente e invito a los dos a venir con él a la cocina, James espero en la sala aturdido aun, pero tenía que confiar en su hijo. Mientras en la cocina Sirius le iba a preguntar el porqué había dejado a Cornamenta allá, pero no dio tiempo ya que una lucecita prendió en su cabeza, advirtiéndole que era mejor que por la salud psicológica del pecoso que James no se presentara por el momento.
Harry trato de no levantar mucho la voz para evitar que su amigo escuchara lo que no debía escuchar
- Remus y ahora que le digo?, no puedo decirle todo , pero tampoco se que decirle.
- No habíamos previsto esto- murmuro para el mismo – pero arreglaron sus diferencias?
- Nunca los hubo, solo malos entendidos, pero hasta ahora sigo sin entender que paso con las cartas que me enviaron.
Sirius estuvo a punto de cantar (o sea hablar) pero un codazo rápido de Remus, que Harry no noto, hizo que cerrara automáticamente la boca (N/A: yo tengo que hacerlo dos veces para que se calle mi amiga)
- Ahora lo importante es saber que decirle a Ron, no te parece? – dirigió su mirada al muchacho, Sirius movió su cabeza afirmando estar de acuerdo a la opinión de su amigo.
Unos segundos después Remus hablo
- Harry, dile que tu tuviste que irte, porque tenias demasiadas cosas en la cabeza y que Sirius y yo te ayudamos en tu escape.
El chico lo medito un momento y negó con la cabeza
- Ron no me creerá, me conoce bien – vio a Remus y le dirigió una mirada suplicante – Por favor a ti si te creerá Remus
Seguramente cierto perro negro le enseño eso a Harry, le dirigió una mirada asesina a Sirius y el solo se encogió de hombros, resignado tomo el espejo, y rogo a todos los magos que el conocía (y que son muchos) para que le creyera
- Ron como estas? – "Que valiera la pena las mentiras que antes les decía a los maestros para salvar a ese par de amigos que tengo"
- Bien profesor Remus
- Ya no soy tu profesor Ron, solo dime Remus
- Esta bien Remus, es muy difícil acostumbrarse a ello
- Estoo… - "Ahora no pierdas la concentración, mentir bien, solo es una pequeña mentira, una pequeñita mentira, respira hondo, bien ahí vamos "–Harry me dijo que estabas preocupado por el – el pelirrojo asintió – no te preocupes esta bien y no dejaremos que le pase algo malo
- pero porque esta con ustedes, porque se fue exactamente?
"Espero que me crea, porque me meto en estos líos "
- Necesita tiempo para pensar, y para sentirse como un chico normal, Ron compréndelo solo quiere ser el, es lo único que pide y nosotros lo ayudaremos en lo que podamos
- porque no lo mencionó, porque no nos dijo?
- Estaba enojado ya que no le había llegado cartas de ustedes
- Pero…..
- Si lo sé Ron, pero aparte de eso, el estaba con ganas de sentirse libre, sin responsabilidades demasiado grandes para un adolescente, ahora Ron, de ti depende el bienestar de Harry, solo te pido algo: no le digas nada a Albus ni a ningún profesor lo harás?
La duda de Ron era palpable en su rostro, pero Remus seguía rezando para que el pelirrojo le creyera, y accediera a su pedido, de paso lanzando una que otra mirad maniática a Sirius y a Harry, pero más que todo a su amigo, porque el tenia la culpa de enseñarle eso a Harry y usarlo en su contra
Sirius le miraba con carita de cachorro desvalido, pero Remus estaba sopesando la posibilidad de de sacar al amiguito Rotwiller de Canuto y que tuviera una agradable juego de atrapar al más pequeño (en este caso Canuto), una malvada sonrisa surco su rostro de solo imaginar esa venganza, a lo que Sirius estuvo a punto de salir corriendo de la cocina, pero Harry se lo impidió, no quería quedarse solo bajo ningún motivo, a regañadientes Sirius se quedo (N/A: yo que él corro sin importarme nada)
- De acuerdo, te prometo Remus que no le diré a ningún profesor nada de esto – Un suspiro de Remus se sintió en la cocina, y de los otros dos de saber que ya se habían acabado las miradas psicópatas de Lunático.
Te lo agradezco Ron, asegúrales a sus amigos que está bien y que se comunicara lo más pronto posible con ustedes
- Gracias Remus, por todo, ahora me pasarías con Harry por favor? – Remus accedió y le entrego a Harry el espejo, Sirius temió por su vida.
- Cuanto tiempo te quedaras con Sirius y Remus?
- Lo suficiente – Sirius se alejaba lentamente de Remus, Harry sonrió burlonamente – acerca de lo que le prometiste a Remus, es mejor así, no quiero por el momento ser perseguido por la Orden
- Pero sabes tan bien como yo, que Dumbeldore lo sabe todo
- Si, pero aun estoy en ventaja, yo, luego nos vamos…
- No me lo digas, el director sabe legirimens
- Cierto lo había olvidado – "Casi meto la pata"
- Lo que quería saber es que si estabas bien, pero veo que estas en buenas manos así que no me preocupo mucho, pero vuelve pronto amigo, está bien?, te estaremos esperando Hemione , Ginny Neville, en fin tus sabes. Todos
- Eso te lo prometo Ron
Ron sonrió, ahora si estaba mejor
Severus no reacciono cuando Albus había abandonado la casa y de paso a el parpadeó algo confundido por el carácter alterado del viejo mago y tuvo el primer impulso de irse detrás de él, pero el problema era que no sabía a donde había ido, camino algo vacilante por el cuarto con dirección con dirección al pasillo de la noble Casa Black (N/A: lo tuve que poner algo corto), sus pasos eran algo audible, no caminaba con prisa, se dijo peor pequeños ruidos aparte de algunos gruñidos de la parte superior producto seguramente de ese pajarraco (N/A: como desearía que Bubbeack se lo comiera, pero le causaría indigestión) pero había unos ruidos apartes que provenían del primer piso "Que pasa aquí
" , algo que había aprendido a lo largo del tiempo era que cualquier cosa puede pasar en el mundo en que vivía (y de paso las bromas que le hicieron gracias a los merodeadores lo volvieron algo paranoico), de la misma manera que la serpiente se movió sigilosamente con varita en mano a las escaleras "Si sigo así perderé kilos"(N/A: y que s ele quite la grasa del cabello de paso), hubo ruidos cada vez más fuertes, "Mortifagos", se apresuro a detener a sus "compañeros", o en todo caso que no se enteraran de la desaparición de Potter.
- Sirius?, Remus? – muy bien, no eran mortifagos, pero esa voz le resultaba un tanto familiar, no intento forzar a su mente, al final solo tenía que verlo para recordar quién era aquel extraño sujeto.
Trato de no hacer rechinar demasiado los peldaños de la escalera, con cuidado termino de bajar , y se dirigió a la cocina, que era donde provenía los ruidos, el tipo se dirigía hacia el, considerando que era mejor detenerlo rápidamente, se preparo para lanzar su hechizo pero no conto con sorprenderse al ver a aquel tipo. Recorrió su mirada arriba abajo, si su memoria no fallaba (N/A:Si esta fallada es por tanta grasa en el pelo) no era tan flaco, ni tampoco estaba tan herido, pero sus rasgos no habían cambiado, no había duda. Este día realmente no ha sido bueno para él ni para su salud mental.
- Petigrew?- Un respingo involuntario alcanzo a ver Snape, ya que el aludido se escondió en la parte posterior del mueble, unos segundos después, se paro y vio a un Severus algo trastocado, pero eso si varita en alto.
- Snape? - El profesor de pociones recobro su compostura, y hablo con su tono seco y frio
- Que haces aquí rata inmunda, vete que el Lord te debe estar buscando, o el te ha enviado? – aquello ultimo lo pronuncio con algo de miedo
- No, no obedezco a nadie, soy mi dueño, no como otros—
- Jajaja, si claro ratita, a ver dime que has venido hasta aquí, que yo recuerde tu eres su sirviente
- Pues fíjate que no Severus, nadie me ha obligado a nada, no estoy del lado de la oscuridad, nunca lo he estado.
- Quien eres? – Había hecho esa pregunta, porque no encajaba en el perfil de Petegrew, este tipo era mas osado, mas resuelto a pesar de las heridas que tenia, tenia luz propia, en cambio el Petegrew que conocía era tan sumiso e idiota que solo servía al Lord por miedo.
Un gruñido de respuesta a través de su garganta, fue la única respuesta que consiguió, y después una sonrisa burlona.
- Tu quien crees que soy? , Aquel pobre Peter que obedece incondicionalmente a Voldemort?
- Y desde cuando no te da miedo pronunciar el nombre del Lord? – Al contario de Peter, Snape procuro no mencionar el nombre de su "amo".
- No respondas con otra pregunta Snape – Eso descuadraba mas en el carácter de Petegrew, que pasaba aquí?, maldiciendo por ….., ya se olvidaba de las veces que ha maldecido este día, se contuvo de mostrar asombro ante aquello, Peter sonrió algo adolorido y divertido a la vez- Lamento desilusionarte Snivellus – Ahora el gruñido provenía de Severus. Odiaba que le dijeran así, malditos años en Hogwarts – Pero no soy aquel Peter y mira – le mostro su mano – todos mis dedos en su lugar.
- Tu no eres Petegrew
- O si, si lo soy, pero no a la vez, pero antes no crees que debería lanzar ese hechizo que tengas en mente en estos instantes? – Eso enfureció a Snape.
- Maldita rata Impedimenta-
Peter esquivo cada uno de los hechizos, pero tenía que apurarse ya no tenía fuerzas para moverse, pero sonreía, hincar en el orgullo de Severus siempre funcionaba
No había esperado que alguien estaría allí, claro obviando a Sirius o tal vez a Remus, pero no logro encontrarlos, pero estaba Snape, y tenía la oportunidad de que con algún hechizo liberar a Lily de aquella bola de cristal y que se encontraba detrás del sofá, no debía desperdiciarla, se atrinchero en aquel lugar y cuando escucho de los labios de Severus un Sectumpsempra agarro el cristal y lo coloco entre el y el hechizo, un crujido se escucho, pero al ser el maleficio muy fuerte fue despedido a la pared y con el los miles de pedazos en lo que se había convertido aquella esfera.
Una nube blanquecina se elevo al cielo
- Se libre – y rio con ganas, aunque con dolor de saber que nunca la vería, tal vez se reuniría con ella pronto
- que fue eso? – Snape no capto mucho lo que había pasado en solo segundos
- Eso – se levanto con algunos cortes en los brazos – fue un ángel - se volvió a reír – su cuerpo no soporto mas y se arrodillo, respirando de forma lenta pero satisfecho, con tristeza de no volver a ver a Remus, Sirius… a James a Harry, pero estaban juntos, eso era lo que importaba. Suspiro. El cuerpo lo sentía cada vez más pesado, abrió los ojos, ya que gracias al dolor los mantuvo cerrados, y vio una silueta dirigirse a él.
- Severus….. Termina con mi existencia – cayo inconsciente, pero habría jurado ver a su amigo con el.
Te invoco oh!! Alma errante,
Cumple con tus propósitos inconclusos,
Busca tu consuelo,
Te llamamos para terminar lo que iniciaste,
ven a nosotros,
Busca nuestra luz
El lugar para esconderse era la casa de Lupin, era tan obvio, solo tenía que buscar y no dejarles escapar con Harry, su magia era poderosa como para desperdiciarlo solo habría que sacar del camino a eso dos. Se dirigió a la chimenea y pronuncio Casa de Remus Lupin
Unos fogonazos verdes estallaron y lo jalo de manera rápida, algo mareado salió de la chimenea de Remus, recorrió con su mirada la sala, pero no había nada, no conocía muy bien la casa, pero no había tiempo para fijarse en los cuadro que adornaban las paredes o la decoración que tenia la mesa que estaba en el medio de la pequeña sala, busco cuanta puerta estaba a su vista, vio una luz prendida y se dirigió hacia ella, su desesperación era demasiado fuerte pero estaba preparado para lanzárseles a esos dos.
Se acerco con sigilo y a base de un hechizo abrió la puerta, se desilusiono al notar que no había nadie allí, estaba a punto de salir, cuando en la mesita encontró una carta, con una caligrafía muy pulcra.
Al leer más que todo por curiosidad, se dio cuenta que iba dirigido a él, cada línea cada palabra de aquella carta hizo que El director y unos de los más poderosos de la historia mágica pasara por distintas tonalidades de colores en su rostro.
- Desagraciados malditos!!
Lamentamos no poder quedarnos a saludarle como es debido pero el tiempo para volando y ya es momento de tomar otros caminos. Trate de no romper nada, cuesta mucho volver a restaurarla. Ah no se preocupes cuidaremos de Harry mejor de lo que le han tratado sus tíos.
Adiós Dumbeldore
Cuídese (aunque no tanto)
Canuto y Lunático
Abrió los ojos lentamente, adecuándose a la luz del lugar, su mirada pasaba de un lado a otro buscando algún punto de referencia que hiciera recordar a su subconsciente, todo el lugar era blanco: las paredes, el piso, aunque en distintos tonos diferentes que lo hacían resaltar uno del otro, los doseles era lo único diferente, era de un color dorado, aunque era muy suave, demasiado femenino. Trato de levantarse pero aun dolía algunas partes de su cuerpo, estaba vendado en un 100, recordaba el porqué, y eso lo estremecía, jamás le desearía lo mismo que le había pasado a él, casi una vida llena de dolor, eso no. Escucho ruidos cerca de una puerta, aparto sus quejidos y se incorporo. Descorrió las sabanas y coloco sus pies en el frio suelo, el dolor en la parte del brazo era el que más sentía en ese momento y trato de no moverse demasiado rápido, estaba por llegar cuando la puerta comienza a abrirse, intento dar una loca carrera a la cama de nuevo, cuando su cerebro le recordó de una no muy buena manera que tenía el cuerpo aun en desgracia, de esa forma un grito de dolor salió de sus labios alertando a la persona que había entrado, que el paciente no estaba descansando.
- Y yo que pensaba que Canuto era un mal enfermo.
Ni su cerebro pudo adelantarse al movimiento que hizo el resto de su cuerpo, pero como saben que el cerebro manda, tuvo que aguantar el dolor que tenia al hacer ese movimiento tan brusco
- Ya cálmate Peter que si sigues así terminaras peor que ahora
- Como?, esto, como es que estas aquí?, esto es…
- Bueno, con respecto a que si comes, pues no lo has hecho, y si estás aquí es gracias a mi.
- Pero que paso? – James recordaba que Peter siempre quería saber todo, alegando que era mejor para él, odiaba que lo dejaran de lado, lo ayudo a volver a la cama al tiempo que respondía su pregunta.
- Bueno estuviste a punto de morir en manos de Snivellus y digamos que un ángel me llevo allí y nos saco a la vez, aunque me gusto como quedo la cara de Snappy cuando me vio jajajaja
- Jajajajaja….Auuuu
- Deberias descansar
Peter no estaba para eso
- James yo tengo que decirte muchas cosas, Sirius y Remus te deben haber contado algo, pero lo que han dicho….
- no te preocupes, ya lo se todo
- Como?
- Te acuerdas que aprendí legirimens? - Peter asintió con la cabeza- bueno gracias a eso hurgue en tu mente, lo suficiente para saber todo, se lo que has pasado amigo mío, y créeme que lo lamento tanto
Estaba tranquilo al no tener que explicarle demasiado a james, pero no pudo reprimir un abrazo que termino dándose ambos, uno por recobrar a su amigo, y el otro por saber que estaba vivo.
- James… y Lily?
- Ella está bien tranquilo
- Si tienes razón, esa en un lugar mejor
- Bueno si tienes razón, estar en una cómoda y mullida cama es estar en un lugar mejor, claro…
- Como?
- Bueno si, la acabo de ver, pero aun está dormida
- James, está viva?
- Bueno si, no es grandioso?
- La revivieron al igual que a ti
- Aha
- Harry?, James el debe odiarme, como explicarle…
- No te preocupes, odia al Peter Petegrew que conoció, no a este Peter, se que va a ser difícil, pero te ayudare con Sirius y mi hijo, y Remus nos ayudara después de contarle lo que has pasado.
- Eso espero
- ya verás que se solucionara todo
- Tu siempre has sido optimista James
Una figura interrumpió la conversación de ambos
- Señor Potter
- Si dígame
- Su esposa ya despertó, esta algo confundida tal vez su presencia ayude
- Lily – dijeron a unísono
Peter hizo amago de ir, pero James se interpuso
- No puedes ir, aun no estás bien
- Estoy bien- "Testarudo"
- No, no estás bien – Le puso una mano en el brazo lo apretó ligeramente y un quejido salió de los labios del rubio, la señorita que estaba ahí reprimió sus ganas de decirle que no haga eso.
- Ves? Con algunas maldiciones murmuraba en voz baja, se recostó suavemente, intento dar alguna excusa para ir, pero James se apresuro a salir antes de que pudiera convencerle
Una picara sonrisa invadió sus labios
- Que yo recuerde no lo prometí – se levanto, se trago sus aullidos de dolor y se dirigió hacia la puerta
Tres desconocidos, aparecieron en una callejuela de Buenos Aires, capital de Argentina, iban con ropas extrañas, claro que en ese momento no había nadie mirándolos, por suerte, ya que no hubieran entendido ni jota de lo que decían.
- Bien estamos aquí, que bien que Remus sepa de Geografía
- je je si claro – parecía haber cierto nerviosismo en su voz, pero lo ignoraron
Caminaron por aquellas calles gauchas, llenas de historia y qué decir de mucho tango, supuestamente, la hermana de Remus vivía en una ciudad llamado Córdova en una calle llamada Av. General, asi que deberían aparecerse, para eso Remus debía saber
- Muy bien Remus, aparécenos
- …….
- Remus?, aparécenos
-………………….
- Remus?, porque no nos apareces?
- Ehhhh chicos
- Que pasa
- No sé donde esta Córdova
- Queeeee??
Bien que les parecio, aun no se que vaya a pasar al final, pero ya vieron Lily esa viva, ahora solo falta reunirlos, y Severus tendra que ir a un psiquiatra, cuidense, dejen reviews
Saludos desde Peru
Merlinne
