'' MISTER SAMURAY ''
Capítulo 11 - La última noche y al día siguiente el festival
La doctora estaba durmiendo en los brazos de su prometido, después de decirle que aceptaba ser su esposa misteriosamente una parálisis le dio por todo el cuerpo, así que se desmayo y como buen hombre que era, se la llevaba en brazos por todas partes. Que se iba a la cocina, pues el luchador la cogía en brazos y se la llevaba con él, que se iba al patio con los demás pues..¡exactamente lo mismo! vamos que era su caparazón.. Daba una envidia asquerosa o al menos es lo que sentía por primera vez nuestro hermoso Ninja. Él estaba meditando o al menos lo intentaba, estaba furioso consigo mismo, él había pensado lo mismo que el cabeza de gallina, pero se le adelantó y ahora...¿cómo lo iba a hacer? Estaba convencido o al menos es lo que pensaba él, que si hacía lo mismo que el luchador, estarían tachándole de copión y eso no era.
Una de sus cejas se levantaba con rapidez, también se le podía escuchar algún que otro gruñido, definitivamente este no era Aoshi.
-¡Dios Ságara deja en paz a la doctora!...-se expresó el Lobo mientras fumaba...-¡parecéis uña y carne!...-esbozó una sonrisa mala...-si aun no estás casado...¿qué haréis cuando lo estéis? No sabes en que lío te has metido estúpido, el matrimonio te ata de tal manera que no vuelves a estar libre, tienes una soga en el cuello...
-¡¿Y tú no estás casado?!...-preguntó el pelirrojo..-no sé por que lo pones tan negro..
-¡¡Por que es muy chungo!!...-le grito...-¡¡cuando estás casado con una mujer, ella es la dueña y ama de la casa, ya no eres soltero y siempre tienes que darle cuentas a todo lo que haces!!..-sonrió para cruzar los brazos...-¡aunque no es mi caso, el que manda soy yo!
Un pedrusco cayó delante de los hombres, tanto llamó la atención que Aoshi por unos momentos dejo su enfado para abrir los ojos desmesuradamente, todos se giraron para ver como la Loba estaba ahí, con chispas...
-Lobito...-murmuro con tal frialdad...
-¡Dime terroncito de azúcar!...-soltó el Lobo ante la sorpresa de todos...
-¿Quieres venir ahora mismo?...-le preguntó con autoridad...-tenemos cosas que hacer y...¡es urgente!
Y ahí con la soga imaginaria el Lobo iba detrás de su Loba. El luchador se llevó a su prometida a la habitación y la depositó ahí para regresar con los demás. En el salón estaban los chicos incluyendo a Yahiko que había llegado.
-Perro mordedor poco ladrador...-susurro el ninja...-todos los hombres que dicen eso, son unos perritos...-entrecerró su mirada...-y encima quitan protagonismo a los demás..
-¿Protagonismo?...-preguntó Cho...-¿A que te refieres?...
Pero el hombre de hielo no le contestó y le dio la espalda, volvió nuevamente a su estado. Bonsai. Mientras que los otros se miraban a los ojos...
-¿Y bien Kenshin cuando te casas con la mapache?..-preguntó Yahiko...-¡se te va a pasar el arroz y ya no eres tan joven como antes, tu cuerpo se está estropeando y como no te apresures a atar a la mapache te dejará por otro más guapo! je...
-Para empezar mi bella Kaoru no es un caballo a la que atar..-comentó con morros y pronto sus ojos se llenaron de lágrimas...-¿de verdad que me va a dejar?...
-Hombre..-comentó la escoba...-es joven y está en la época de parir y ser mamá y parece ser que tus amiguitos no dan en la diana...¿no estarán ciegos?...-comentó con humor..
-¡Oye!..-se levantó del suelo totalmente rojo, todos los chicos le miraban fijamente y como había pasado, el ninja dejo su meditación para oir la conversación...-¡mis "amiguitos" son de buena calidad, son los mejores!
-Por favor...-saltó el luchador...-seguro que son igual de enclenques que su apariencia exterior, mientras con los míos...-sonrió con fuerza y poder...-son lo más fortachones, los más osados y decididos...en conclusión el gen poderoso...
Alguien estalló de la risa y todos se giraron. Allí aguantándose la barriga, estaba el ninja. Sus ojos estaban bañados de lágrimas...
-¡¿Desde cuanto tiempo sabe reír este hombre?!..-preguntó con curiosidad la escoba...
-Ni idea..-le contestó el niño...-creía que no sabía hacerlo..
-¡¿De que te ríes?!..-le preguntó furioso el luchador...
-De lo que has dicho...-se serenó por unos momentos...-¿el gen poderoso?¡por favor eres un chico de 20 años..¿correcto cabeza de pollo?..-vio la afirmación del joven...-y como todo ser joven disparan sin ser conscientes, vamos que son balas de fogueo por que si fueran...¡balas!...-gritó la última parte...-ya tendríamos a 7 mini luchadores o doctoras y créeme, no eres el gen poderoso...por que para ser eso, debes ser un monstruo en la cama y hasta ahora no hemos escuchado a la "zorra" gritar de locura..-se levantó y cerró la boca del pelirrojo que se había quedado petrificado...-¡mucho ruido y pocas nueces! Demuéstranos que eres un dios y dale a Megumi el mejor regalo...¡¡un bombo!!
Y se largo ante la presencia de todos, pronto el luchador se hirvió de rabia, ese condenado ser frío, le estaba diciendo que sus "amiguitos" eran de juguetes. Eso jamás. Son los mejores en este campo y lo iba a demostrar...
-¿No querrás ser padre verdad Sanosuke?..-le preguntó el chaval..-eso es algo muy serio e imagínate que se lo dices a Megumi que quieres ser "papi chulo" porque Aoshi te ha retado..
Entrecerró la mirada, claro que deseaba ser padre pero aún no estaba preparado para ese gran paso y tardaría mucho.
Mientras tanto las mujeres se encontraban en el gimnasio buscando los utensilios para la ceremonia del té, bueno, solo eran la mapache y la comadreja, las otras 2 había desaparecido en combate. La dueña de la casa apretaba con fuerza los utensilios, la envidia le estaba matando, quería casarse con su estúpido y pequeño pelirrojo, pero esté parecía alérgico a este tema...
-¿No te parece increíble la nueva noticia?..-le dijo la comadreja...
-Si, maravilloso...-soltó con ironía...-¡que suerte tiene algunas!
-¡Uy! huelo envidia...-soltó con humor...-¿tienes envidia no?..-vio como la dueña de la casa estrujaba los utensilios...-¡tranquila, ya verás como ya mismo te lo pedirá Kenshin!
-¡¿Y a ti no te preocupa que Aoshi no te lo diga?!...-vio los ojos de la joven...-¡Misao ¿de verdad que no te importa?!...
-No..-dijo con decisión...-a mi no me importa, yo sé que Aoshi me quiere y no me tiene que pedir matrimonio para que todos sepan lo que siente por mí, él siempre me lo demuestra y yo lo veo, sé que aunque legalmente no lo estemos en nuestros corazones nosotros somos marido y mujer, no hace falta escribirlo en un papel...
Después de esta pequeña reunión, todos estaban nuevamente juntos, tomando su té, la dueña del dojo removía en su mente las palabras de su amiga, ya le gustaría pensar eso, pero a ella le haría mucha ilusión que su amado Kenshin le digiera la famosa frase. Cada una piensa lo que le interesa...
-Bueno..-comenzó a hablar la doctora...-como hoy es la última noche en la cual estaremos juntos...-bebió un sorbito de su té bajo las miradas de todos..-¿podríamos jugar al juego de la verdad?...
-¡No me gusta eso!..-se expresó el pelirrojo...-creo que no seria buena idea comentar secretos que están mejor guardados en el interior de nuestras mentes...
-¡¿A mi me gustaría mucho?!..-dijo la mapache, atrayendo la atención de su amado..-yo quiero saber la verdad de unas cuantas cosas...
-Pues muy sencillo mapache, a solas en tu habitación os preguntáis lo que querías pero no metáis a los demás...-susurro el Lobo...-yo a ese juego no participo, por que paso olímpicamente y seguro que no soy el único que lo piensa...¿verdad Shinomori?..-dirigió su mirada al cubito de hielo...
Este por su parte no respondió y bebió un sorbo de su té. No estaba por la labor de contar nada de su vida y pasaba rotundamente escuchar las penas de los demás.
-Bueno en ese caso...-comenzó a hablar Tokito...-que cada uno se vaya a su habitación y a descansar que mañana será un día muy largo...
Y así lo hicieron. Cada uno se fue a sus habitaciones, aunque no como se esperaba. Los únicos que iban juntos era los Lobos, que ya estaban haciendo sus lecturas...
-Lobito mío nos encontramos en un capítulo muy interesante..-lo observó como bostezaba...-¿bueno que te pareció la lectura de ayer?¿qué parte te gusto más?...-siguió observando como su maridito bostezaba más y unas pequeñas gotas de lágrimas caían de sus ojos...-¿Lobito?¡cariño!...
La observó para entrecerrar su mirada, odiaba sus lecturas y sobretodo ese estúpido libro Occidental.
-Pues como decirlo...-se desperezó...-¡COÑO ODIO ESTE LIBRO, ME ABURRE MUCHO Y ENCIMA ME QUEDO DORMIDO..¿LO ENTIENDES AMOR MÍO?!...
Cerró los ojos con maldad la mujer. Cerró de golpe el libro y se levantó, cogió el pomo de la puerta y...
-¡Ahí te quedas, por que yo me voy!...-y se fue.
-¡Haz lo que te de la gana, pesada que eres una plasta!...-y se tumbó en la cama, para seguir fumando...
La Loba iba caminando por el pasillo, sus ojos se estaban bañando de lágrimas, odiaba que le hablara de esa manera, ella era su esposa y no alguien a quién tratar como una basura, le había aguantado mucho e incluso tenía que pelear con él para ser más sarcástico. Ella deseaba tener a alguien que la abrazará que le digiera cosas dulces como...¡Kenshin! como envidiaba a la joven, ella tenía a ese hombre que le trababa con cariño, con cortesía y que jamás alzaba la voz. Pero...¿ella que tenía? A alguien con un humor de perros, que no aguantaba ni su madre. Ya lo tenía decidido, lo iba a dejar, quería estar lejos de él para siempre y encontrar a alguien que la valorase, alguien que la hiciera sentir una mujer completa.
Llego hasta el portal del dojo y colocando su mano en la madera, echo un último vistazo al lugar y en especial a la puerta donde estaba Su Lobo. Se mordió los labios y...
-¡¿Dónde vas Tokito?!...
La mujer se giró y ahí estaba ese hombre, esa persona con la cual no había articulado palabra alguna, pero que tampoco le había importado mucho.
-¡Shinomori...¿por qué no estas con Misao?!...-le preguntó la mujer al secarse las lágrimas...
Él no le respondió enseguida y vio su mirada, notaba que la mujer lo había pasado mal y no era de extrañar, teniendo en cuenta al marido que poseía.
-Está con el Kenshin-gumi...-emitió una sonrisa dulce, ante la sorpresa de la mujer...-¿y tú por que no estás con el Lobo?...-vio los ojos entristecidos de la mujer..-¿te has peleado?...-afirmó con la cabeza...-¿y a donde vas?¡es peligroso que salgas sola y más a estas horas!...-Tokito apretó las manos con fuerza y devolviéndole la mirada se tiro al pecho del ninja que no se esperaba esa acción y le pillo desprevenido...
-Es un necio...-susurro mientras lloraba...-él jamás me ha amado, me habla muy mal y duramente, estoy cansada de él...
Él soltó un suspiro y la abrazó, bajo la luz de la luna. Ahora mismo esa mujer se estaba desahogando, había estado mucho tiempo reprimiendo sus sentimientos y sobretodo su dolor, no se sentía amada y ella...¡amaba a ese Lobo!. La apartó cuidadosamente y observándola a los ojos...
-¿Dónde quieres ir?¡te acompaño si quieres!...
-No importa Shinomori..-sonrió...-me iré con el tren y lejos de él, para que no me pueda encontrar y ¡creedme sé como hacerlo! Llevo muchos años viviendo con él y sé sus métodos...
La mujer se giró y abrió la puerta, para desaparecer en la oscuridad de la calle. No estaba tranquilo y mirando de soslayo por todas partes, fue tras ella. Hizo de guardaespaldas, la estaría vigilando hasta que la mujer estuviera a salvo. Mientras tanto los demás estaban reunidos y hablando de cosas simples...
-¡¿Y bien para cuando los niños?!..-preguntó Kaoru...
-Tan pronto como nos pongamos enserio..¿verdad?..-le guiño el ojo a su luchador...-durante todo este tiempo hemos estaba practicando y jugando...
-¿O es que...?...-recibió el pequeño un coscorrón en la cabeza...-¡auchs!¿si no he dicho nada a que viene?...
-Por que te conozco enano endemoniado...-le miro el luchador con mirada asesina...-sé por donde iba a ir el asunto..
El pelirrojo llegó con una bandeja de galletitas y unas cuantas tazas de té...
-¡¿Y Aoshi?!..-le preguntó Cho...
-¿Por qué tanto interés?..-le dijo Misao con una sonrisa...-¿no me lo querrás quitar verdad?¡pues hazte a la idea, él es mío y jamás dejará de amarme!...
-¡¿Pero que dices?!...-se levantó molesto la escoba...-¡yo no soy Kamatari!..-se dirigió a la puerta...-¡me voy, que mañana será un día muy largo!...
Durante su trayecto a la habitación se encontró con Saito que iba con su habitual estela de humo, se cruzaron pero ni se dirigieron la palabra, la escoba llegó a su habitación, recogió una revista de su mochila y tumbándose en la cama, la ojeó. Cada página era mejor que la primera, eran las fotos de las geishas más hermosas y populares de todo Japón. El Lobo llegó hasta el final del pasillo y no dio con su esposa, estuvo un rato ahí parado, clavando su mirada en la oscuridad de la noche y bostezando, dio unos pasos para atrás y regresó a su dormitorio. El grupo que estaba en la habitación, agotados por el cansancio y por la pereza de moverse, se quedaron a dormir juntos...
Mientras tanto la mujer del Lobo había llegado un pequeño Hostal que había en Tokio. Se hospedó y se fue a su habitación, no sin antes pararse...
-No le digas donde estoy..-susurró al aire...-si realmente quiere estar conmigo y se arrepiente, que venga él...-se mordió los labios...-de todas maneras tampoco vendría, más que nada por que no le importo y tengo que pensar en mí, merezco a alguien que me hable bien y me miré con amor, no con ese odio, a veces he tenido la sensación de que le doy asco y estoy cansada de luchar por algo que no tiene solución.
Y así comenzó a subir por las escaleras, y en la calle, el ninja estaba apoyado en la pared y observaba el cielo...
-No se sabe lo que tienes hasta que lo pierdes...-comenzó a caminar hacía su amada.
Continuara
¿Qué les parece? El final se está acercando y muchas cosas se han dejado en el aire...¿Irá el Lobo a buscarla, como será ese reencuentro?...y un montón de cosas más sucederán...disfruten leyendo la historia!!
