CAPÍTULO 10
-¿Cuánto tiempo falta para llegar, Papá? - pregunta el pequeño Parker Booth desde el asiento trasero de la camioneta.
-Aun faltan algunas horas, campeón, apenas vamos a mitad de camino... - dice el padre dirigiéndole una sonrisa a su hijo por el retrovisor.
-Papá, ¿Puedo preguntarte algo?
-Claro, Parker, lo que quieras... - dice Booth pasando saliva, preguntándose si acaso su perspicaz hijo ya habrá notado las señales no tan secretas entre él y Brennan.
-Si Bones está embarazada, ¿eso significa que ella y tú ahora son novios? - si Booth estuviera tomando algo en esos instantes, sin duda alguna ya tendría el parabrisas cubierto totalmente con la bebida después de escupirla toda..
-¿Po-por qué crees que Bones está embarazada, Parks? - pregunta el agente intentando disimular su nerviosismo, aun no le han dicho nada a Parker, esperaban decírselo cuando llegaran a Maine, pero con esa pregunta totalmente inesperada y el hecho de que su compañera duerme como un tronco en el asiento del copiloto no ayudaban en nada...
-Ella está igual de irritable que la mamá de Mike cuando estaba embarazada de su hermanito... - empieza el pre-puberto mientras observa a su casi segunda madre - se la pasa casi todo el día cansada, se queja de sus pies hinchados y lo más importante, se le empieza a notar la barriga un poco, pero no mucho...
Booth se queda totalmente sin palabras ante la deducción de su hijo, realmente este chico podría ser un mejor detective que él si se lo proponía, pero por lo que ha escuchado de Rebecca y del niño mismo, es que no quiere seguir ninguna carrera policíaca para infortunio del padre y alivio de la madre.
-Esa fue una muy buena deducción, Parker... - una voz somnolienta hace que ambos salten de la sorpresa.
-Bones, ¿Cuánto tiempo llevas despierta? - pregunta Booth viendo de reojo a su compañera que se está estirando y bostezando en su asiento.
-Desde que Parker rompió el silencio preguntando cuanto faltaba para llegar... - dice con una sonrisa mientras lleva una mano a su vientre - además, este pequeño me está pidiendo comida además de que tengo que ir al baño...
-Bien, creo que es buena hora para complacerlos, yo también me estoy muriendo de hambre, además, tengo que estirar mis piernas... - dice el agente viendo hacia varios lados de la carretera en busca de alguna salida para un pueblo cercana, pero pronto encuentra algo - miren, parece que hay un Dinner ahí enfrente...
MIENTRAS TANTO, EN ALGUNA PARTE DE DC
Hannah Burley finalmente abandona el bar del hotel por enésima vez desde que llegó a ese hotel, el bar tender se niega a darle más bebidas a pesar de que ella cada vez daba propinas más generosas.
No sabe precisamente como, pero finalmente llega a su habitación de hotel. Tampoco sabe exactamente la hora del día, solo sabe que está ahí y punto. Ella simplemente entra e intenta desplomarse en el sofá, pero una voz la interrumpe.
-Buenos días, señorita Burley... - dice una voz entre las sombras, a pesar de querer enfocar bien la vista, le es imposible discernir a alguien.
-¿Qu-quién es usted y có-cómo llegó aquí? - pregunta la reportera con voz aguardentosa mientras el hombre sale de las sombras para finalmente revelar su rostro.
-Puede llamarme simplemente Jacob... y solo digamos que soy un viejo amigo de Seeley Booth... - dice el hombre esbozando una sonrisa diabólica que le infunde miedo y desconfianza a la reportera - ambos tenemos a un enemigo en común, y bueno, yo tengo algunas cuentas pendientes con Seeley...
-¿A dónde quiere llegar con todo este misterio, Señor... Jacob?
-Le vengo a proponer un trato al que usted no podrá negarse... usted podrá recuperar a Seeley, y yo podré cobrar mi venganza...
- No entiendo Señor Jacob, ¿a qué se refiere con un trato?
- Digamos que podemos ayudarnos mutuamente, Srta. Burley. Si eliminamos a la única persona que puede inculparla del crimen de la Dra. Lauren Eames, usted puede reaparecer inocente a los ojos de Seeley Booth y rehacer su vida.
-¿Y usted que gana con eso?
- Mi venganza, Srta Burley... que en este caso tiene nombre de mujer.
...
Parker ayuda a Temperance a entrar al restaurante de carretera, abriéndole la puerta y llevando su cartera. Su padre está estacionando la camioneta fuera del establecimiento y el pequeño Booth resulta ser protector y caballeroso, aun más que su padre.
-¿Estás bien, Bones? - dice mientras encuentra una mesa y le ayuda con las muletas - ¿quieres que pida algo de tomar para ti?
- No Park, gracias - le dice sonriendo - prefiero ir a los servicios primero.
-¿Te... acompaño? Digo, por las muletas - dice el niño intentando ayudarla - ¿estarás bien?
- Sí. No te preocupes - dice viendo venir al camarero - buenas tardes, disculpe, ¿dónde estan los servicios para damas?
- Buenas tardes, señora - le dice amablemente el chico - están al fondo, primera puerta de la derecha.
- Gracias. Park, dile a tu padre que pida algo ligero para mí. Una hamburguesa con papas y ensalada, macarrones con queso y un pie de manzana, despues veré si deseo algo más... - dice ante la mirada incrédula del niño que la ve alejarse rápidamente con las muletas.
-Tu mamá sí que tiene hambre, ¿eh? - le dice el camarero al niño mientras anota la orden de Temperance.
-¡Bien, ya llegué! - Booth se sienta al lado de su hijo que sigue boquiabierto y al verlo así le pregunta al camarero - ¿de qué me perdí?
- Pues solo de la orden de su esposa. Hamburguesa, macarrones y pie.
-¿Temperance pidió eso? - Booth pone la misma cara de su hijo y el camarero ve la similitud de rasgos entre el padre y el niño.
-Sí, ¿y para ustedes? ¿Qué desean? - dice el muchacho sonriendo ante el pasmo de ambos Booth mientras Brennan toma asiento junto a su… compañero, piensa Brennan, definitivamente tienen que hablar de esto en cuanto tengan un momento a solas y sin Parker junto a ellos.
- Lo mismo que yo pero en porción extragrande. Para el niño, una malteada de chocolate y para su padre - dice sentándose a su lado y dándole un beso en la mejilla - una cerveza de raíz. Una jarra de agua y un refresco además para mí, por favor.
- A la orden, señora - Dice el muchacho con la sonrisa en el rostro, dándose cuenta quien lleva la voz cantante en esa pequeña familia - su orden llegará en quince minutos.
-¿Tanto? Ummmm... - dice ella frunciendo los labios - ¿cuánto demoraría una orden simple de papas fritas para empezar?
- Se la traigo inmediatamente porque tengo recién hechas.
- Excelente. Tráigame tres.
- Sí, señora - dice realizando el saludo marcial y regresando a la cocina para traer las ordenes en menos de dos minutos - buen provecho.
-Bones... - dice Booth sin poder creerlo - aparte de todo lo que pediste, ¿te vas a comer las papas fritas?
- Sí - dice cogiendo la primera papa y comiéndosela con todo deleite pero al ver las caras incrédulas de ambos Booth, aclara señalando los otros platos - una orden de papas para cada uno, ¿no creerán que me voy a comer las tres, no?
-¡Nooooooooo! - contesta Seeley sarcásticamente - no se me pasó por la cabeza.
- A mí sí - dijo Parker remojando su primera papa en ketchup - pensé que por estar embarazada, tu y el bebé comerían toooodo eso - se mete la papa a la boca junto con otras más - felizmente pediste también para nosotros.
- Parker, ¿qué te he dicho de hablar con la boca llena? - le dice su padre cogiendo un puñado de papas y también devorándolas inmediatamente.
- Que no lo haga en público. Y como estamos en familia... - dice el niño metiéndose más papas a la boca.
Temperance deja de comer y mira al niño con ojos llenos de lágrimas. Las hormonas la ponen muy sentimental y el escuchar que la considera parte de su familia, la emociona enormemente. Ella valora mucho el significado de ese simple gesto porque sabe que está construyendo una nueva familia con el hombre que ama y el niño que adora como si fuera su hijo biológico. Coge algunas servilletas y se las lleva a los ojos intentando frenar las lágrimas que ya están cayendo sin pedir permiso.
- Temperance... ¿te sientes bien? - le dice Booth cogiéndola de la mano e intentando no alarmarse - ¿te duele algo? ¿Es el bebé?
-¿Bones, por qué lloras? - dice Parker dejando su comida y abrazándola - ¿te llevamos al hospital?
Temperance niega con la cabeza y abraza al pequeño con una mano mientras mantiene firme el contacto con Seeley con la otra y lo mira sonriendo en medio de las lágrimas. Él entiende y la abraza manteniéndose los tres juntos por un momento... en realidad los cuatro. Hasta el camarero entiende la intimidad del momento pues se detiene unos pasos antes de llegar a la mesa de aquella pequeña familia con todas las órdenes listas. Prisa no hay porque son los únicos clientes de aquella tarde que recién empieza.
