Píncipes Oscuros:
I: Hielo Oscuro
Fandom: Fairy Tail © Hiro Mashima
Foro: Cannon Island
Actividad a participar:
Misión de 100 años: Cien Formas de decir "Te amo"
"Fairy Week Halloween"
Frase:
88. Te veo Luego
Summary:
Eran príncipes en el oscuro castillo a las afueras de Magnolia, el hielo era su arma vivía en la oscuridad, hasta que cerca del lago Sylioca encontró una musa cuya alma lo liberaría. Ahora, cada uno de ellos tendrían a su alcance su salvación o su destrucción en aquellos que el destino marco para ellos.
Tiempo: A.U. (Universo Alterno)
Palabras: 1037 aprox.
11
"Haunted House"
"Entrada"
Si la hubiera traído en su moto, habría sido más fácil salir de allí más rápido. Pero, habían venido a pie y allí se alzaba la horrible casa de "Fairy Hills", que intimidaba a seres como él.
De por sí, solo el edificio intimidaba y ahora la persona en la entrada de brazos cruzados con sus profundos ojos azules.
Mirajane Strauss estaba en la puerta, Juvia se volvió para ver al pelinegro que hacía de su mundo tambalear y le detuvo. Sabía que Mira le protegía como una madre a sus polluelos, tan sobreprotectora que incluso los habitantes del edificio temían hacerles daño a sus hijas adoptivas.
—Gray~sama, Juvia le agradece traerla hasta casa—dijo la peliceleste, sabiendo que Mirajane estaba mirándolos sin pestañear y eso le causaba un escalofrió—Pero, Juvia ya está a salvo y en casa. Muchas gracias y…
—Juvia ya está bien—dijo la voz de la albina, Juvia le miro con una disculpa y se volvió para entrar al edificio.
—Te veo luego, Juvia—dijo Gray mirándola con comprensión mientras miraba a los ojos a la albina y le veía desaparecer tras las faldas de la oscura bruja de rostro angelical— ¿Y, bien?
Ella sonrío mientras la veía estrechar sus ojos azules, sintió la energía crepitar desde ella y vio como colocaba la palma de su mano sobre la pared de la puerta. Gray frunció el ceño, entonces lo comprendió viendo como la peligrosa aura de la albina se extendía por la casa.
—Si no quieres eso da a entender que te interesa, ¿No?—dijo ella sonriente, era como ver a la temible Sitri que conoció en el gremio y vio que sus ojos tenían una extraña coloración más oscura de lo normal—Entonces, Gray eres Bienvenido.
Le pareció sospechoso que le abriera las puertas de Fairy Hills, asintió mientras la seguía hasta la sala donde esperaría cualquier cosa y de camino pudo ver como todo era más tenebroso, se hacia el ambiente más siniestro incluso solo con la luz de la chimenea en la sala adoquinada.
Arañas, espectros, las paredes parecían una casa antigua y embrujada.
Se fijó en los detalles, los muebles claros y de colores suaves, la mesa de te con un teléfono inalámbrico, cuadros del gremio con sus primeros miembros, el lema del gremio sobre la chimenea en letras antiguas.
— ¡Gray~sama!—escucho esa voz, se volvió para ver a la peli celeste con una bata enteriza hasta las rodillas y abrazarle, algo no estaba bien si estaba así—Mira-san dijo que usted podía hablar con Juvia sin problemas, que usted podía ser su amigo ¿Es cierto?
Algo no estaba bien, la esencia que emanaba "Juvia" y entrecerró los ojos al saber que algo no andaba bien. Sus ojos cambiaron de color, el frio comenzó a dispersarse por el lugar entonces la mujer ante el cambio de forma y un vaho de calor salió de entre sus labios.
— ¿Crees que no sabría donde esta ella?—dijo el pelinegro mientras el mueble tras él, al levantarse esta se congelo y desintegro en miles de partículas, su mano derecha bajo el guante se estremeció provocándole una sonrisa—Súcubo malévolo, ¿Crees que soy tan estúpido para venir a matarlos?
Había sido una ilusión, lo sabía porque solo la calidez la encontraba con ella y con otros encontraba solo el frio oscuro que conocía siempre.
—Ara~ara, así que los rumores que escuche eran reales—dijo la albina, estaba en el umbral de la puerta con los brazos cruzados y una mirada cariñosa. Volvió a mirar alrededor para encontrarse con los muebles sencillos, no había ningún cuadro de los miembros del gremio, nada que delatara siquiera su verdadera identidad—Y, yo pensé que lo que decía Natsu era verdad, ¿No?
Gray apretó los dientes, pudo ver como la Casa embrujada o más bien las ilusiones de aquella Bruja se desvanecieron y la vio sonreír, la vio irse para volver rápidamente para traer dos tazas con una tetera en una bandeja.
— ¿Qué te parece una taza como disculpas?—dijo ella, tomando asiento en el mueble frente a el y con una leve inclinación—Además, Erza ha dado vía libre a tu entrada a Fairy Hills. Supongo que Ella tiene que ver en esa decisión, así que su actitud hacia los chicos era por tu culpa, ¿eh?
Gray frunció el ceño, "¿En qué momento había pasado eso?" pensó el mientras ella se inclinaba a servir y bebía de su taza, la suya era de un color carmesí de forma especial ya que sabía quién era el.
—Ya decía yo, Juvia se esmeraba por cocinar incluso cuando no entrabas al restaurante—Ella sonrío, mientras sus ojos tomaron un brillo de ilusión que le hizo estremecer e hizo una mueca mientras tomaba la taza y bebía—Incluso rechazo las proposiciones de algunos chicos que visitan el restaurante, la pobre solo mira por el vidrio buscando a alguien con la mirada.
El escupió la bebida, escucho la carcajada de la albina quien limpiaba sus ojos de las lágrimas y apretó los dientes.
— ¿Quién diría que vería esa expresión en alguien como tú?—dijo ella y supo que había caído en la trampa de la albina—No te enojes, al parecer a Juvia le gustas ¿Sabes? Solo espero que no la lastimes, es una chica buena y no creo que sea bueno involucrarla—dijo ella, le miro sonriente—Aunque, por lo que veo ella nota los cambios alrededor y tiene una extraña afinidad con el agua, ella también es especial.
Gray sabía que algo en ella era anormal, esa chica ni siquiera le gustaba vivir como las otras chicas de su edad y aun así, era como si ella no tuviera ningún lazo con nadie. Era amable, dulce, cálida, era pura luz y aun así sostenía en ella una extraña tristeza que se desvaneció solo con su presencia.
—Sí, lo se…algo en ella es diferente—dijo, se levantó y salió por la puerta de la cocina dejando a una sonrisa en el rostro de Mirajane Strauss quien tenía preparada algunas sorpresas para el frio oscuro del Demon Slayer.
Después de todo, Fairy Hills era su casa encantada y ella la gerente de esos dominios, de los que Titania era dueña.
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Hola, Dios les bendiga!
Les dije que cumpliría con el reto de Fairy Week y les entregue todos estos capítulos aun continuare con varias frases el Gruvia. Ahora, si pueden ver que me ha gustado escribir con las palabras del mes para conmemorar.
Bien, esperen próximas actualizaciones…Arrivederci!
