CAPITULO 11_TENGO QUE RECUPERAR A AKANE
Una vez llegan al templo los monjes le reciben con mucha amabilidad. Se veían bastante desorientados y los hombres se habían percatado del malestar de los muchachos.
Ante los monjes aparece el que aparentemente es el encargado de todo el templo e invita a pasar dentro.
El joven de la trenza les cuenta angustiado lo que necesita haciendo que la peliazul absorba toda la ansiedad que el joven de la trenza expresaba.
_¿Que os trae aquí chicos? _dice muy amable el hombre.
_Necesitábamos pasar a la falda de la montaña para buscar una hierba...se que es una zona protegida natural pero...necesito ayudar a curar a mi novia. _explica angustiado el pequeño Saotome.
_¿Esta enferma? _pregunta preocupado el monje.
_No exactamente...ha perdido la memoria.
_¿Como es eso?
_Le dieron...una especie de brebaje y el doctor de nuestro barrio nos explico que necesitamos una planta especial para devolverle la memoria.
_¿Que planta es? _pregunta interesado el monje.
_Es...esta. _le enseña la foto el joven de la trenza.
_Omm esa planta...creo que ya no existe. _explica el monje observando la planta con entusiasmo.
_Oh...vaya... _se apena Ranma mirando la foto.
_Lo siento...creo que no podemos ayudarle. _dice triste el monje al observar la actitud de ambos muchachos cabizbajos.
_¡Por favor! ¿podría dejarnos al menos unas horas buscando?
_Joven...hace frio ahí arriba y ademas...no es posible...hace tiempo que no la vemos, no es que subamos hasta la cima de la montaña pero...ya no hay la temperatura que ello necesita para crearse. Por eso protegemos la montaña...porque si no las pocas hierbas con propiedades importantes que existen no desaparezcan. _añade el moje advirtiendo.
_¡Por favor! _suplica Akane mirando con pena al monje.
Hay un poco de reflexión y el hombre mira con aprobación a los demás monjes adoptando una decisión.
_Esta bien...pero deben de abrigarse bien. Allí arriba hace mucho frio... _explica el anciano invitando a sus subordinados que le ayuden a arroparlos.
Los monjes de inmediato les dan alimento y abrigo para prepararlos a la subida a la montaña.
Ambos muchachos agradecen mucho las atenciones de los hombres y preparan el equipaje para partir lo antes posible, pues no le quedaban muchos recursos monetarios para mantenerse en ese pueblo y tenían que ir rápido.
Mientras el jefe monje les explicaba mas o menos el camino dejandoles un mapa de las distintas rutas seguras de la montaña Akane aprovechaba para irse al baño para reflexionar y asearse un poco.
Estaba ya cansada del viaje y sabia que le deparaba una peligrosa búsqueda. Estaba segura del peligro al que se iba a meter y se preguntaba porque ha llegado a esa desesperada situación...¿realmente...era tan importante para ella recuperar la memoria?...¿o lo hacia por el inconscientemente sin querer reconocerlo?...
Después de asearse un poco en el lavabo se mira pensativa en el espejo su bello rostro.
_ "Ranma y yo vamos a emprender un camino juntos peligroso lleno de obstáculos...¿deberíamos ir por ello? ¿realmente necesito tanto recuperar mi memoria? ¿o es simplemente que lo hago por él? _miraba sonrojada sus manos preguntándose eso mentalmente una y otra vez.
_...Ranma...creo que yo... _decía sacando algo dorado brillante de su bolsillo que miraba con determinación.
De nuevo mira al espejo observándose a si misma y vuelve a mirar el objeto que portaba con protección.
_¿Realmente...yo...estoy...? _se preguntaba a si misma mirándose al espejo preocupada.
El joven de la trenza espera ansioso que su prometida salga del servicio.
Quería partir lo antes posible para tener mas horas de luz.
Las advertencias de los monjes lo tenían bastante asustado sintiéndose un poco inseguro de que aquello vaya a salir bien.
Una vez ha llegado el momento los jóvenes dispuestos se despiden de los monjes que los miran preocupados por que no haya retorno.
El hombre sabia que los ha dejado subir les advierte sobre los peligros que encierran esa montaña.
_Chicos por favor debéis prometerme que cuando ya no podáis mas...no continuéis por favor...la montaña es peligrosa y no quiero que os pase nada. Hace años había gente que moría en la montaña dadas a las bajas temperaturas y el viento frio...así que por favor quiero que volváis sanos y salvos. Si no es posible encontrar la planta mejor volver vivo aunque amnesico que muerto.
_Esta bien...lo prometemos. _dice Ranma dispuesto cogiendo de la mano a su prometida.
_Lo prometemos señor. Volveremos sobretodo por usted.
_Si...han sido muy amables por ayudarnos. Gracias señor. _agradece el joven de la trenza.
_No hay de que...no solemos dejar hacer estas cosas pero os hemos visto tan angustiados que no queríamos que os fuerais así. _dice el simpático hombre.
Pronto se despiden de los monjes que los miraban preocupados y parten hacia la cima de la montaña buscando entre los arbustos, matojos y cualquier hierba que pueda parecerse a la de la foto.
Perdían mucho tiempo buscando porque la foto es en blanco y negro.
Las horas iban pasando rápidamente y anochecía ya pronto.
La desesperación por encontrar la hierba era evidente pero los muchachos iban apurando el máximo tiempo posible la luz día del porque de lo contrario ya no podían seguir buscando.
Pasar la noche en esa montaña era una locura pues el frio cada vez era mayor y por lo tanto peligroso.
_Ranma...déjalo...deberíamos volver. _dice la peliazul rindiéndose ya congelada sin poder soportar el frio.
_¡No! ¡podemos aprovechar mas tiempo la luz! Tal vez tengamos una hora mas. _sigue buscando desesperado agarrando a la chica con fuerza insistiendo.
La peliazul hace un esfuerzo por su novio y siguen buscando desesperadamente la hierba, pero poco a poco ya no queda luz.
La noche los estaba acechando y ahora tenían que buscar la forma de encontrar el camino de vuelta.
Poco a poco van buscando la manera de volver al templo para resguardarse del frio pero estaban tan centrados en la búsqueda de la planta que habían olvidado por donde han venido.
La pequeña de los Tendo miraba desesperada la situación y las manos ya no las sentía. El joven de la trenza por otro lado mantenía el brío que necesitaban para salir de ese peligro y hacia sentir a la muchacha protegida.
El cansancio se apodera de la pareja haciendo que de vez en cuando paren observando la situación.
La agitada respiración de Ranma le preocupaba a la bella muchacha advirtiendo el nerviosismo por la responsabilidad que conlleva que estén congelados de frio.
De nuevo emprenden mas camino y ya no se ve absolutamente nada.
La pequeña de los Tendo decide parar para sentarse en el suelo agotada por el camino. Las fuerzas de la muchacha están desvaneciendo se así como la curación...cosa que en esta circunstancia daba lo mismo importándole mas la supervivencia.
_¡Akane! Se que estas cansada pero es peligroso que nos paremos...el frio nos matara a los dos. Debemos seguir caminando. _insiste el joven de la trenza tirando de la mano de la agotada peliazul.
_Ranma estoy agotada...ya no puedo mas... lo siento. _se para sentándose en el suelo respirando agitada.
El angustiado Saotome mira vencido también por el agotamiento a su prometida y se sienta al lado de ella arropándola del frio.
El viento comienza a elevarse y las ráfagas de aire helaban todas las partes del cuerpo de los muchachos que se acurrucaban entre si.
_Ranma tengo mucho frio... _tiritaba entre dientes la muchacha.
_Yo también...ven abrázame fuerte...intentaremos descansar un poco pero debemos de emprender la marcha si no...moriremos congelados aquí Akane. Prefiero que no te cures y que volvamos a casa. _advierte el muchacho triste.
Después de poco tiempo ya cuando Ranma no notaba sus piernas decide levantarse para emprender el camino antes de que se congelasen de frio.
Al muchacho le cuesta mucho levantarse pero lo consigue. Pero para su mala suerte la peliazul no estaba dispuesta a seguir caminando.
_¡Akane levanta! ¡Tenemos que irnos de aquí como sea! Al menos tenemos que caminar. _dice preocupado por la situación viendo los labios morados de la bella chica que se acurrucaba helada.
_Ranma es que...no puedo estoy...estoy agotada. No me siento las piernas y no soy capaz de levantarme.
_¡Akane no podemos seguir asi! ¡Levanta! _sigue insistiendo el muchacho en vano.
_No puedo...Ranma...vete tu.
_¿Porque dices eso Akane? ¡levanta! _dice Ranma desesperado.
_No voy a poder recuperar mi memoria...es lo que tu querías...no podre volver a ser la persona de la que te enamoraste nunca. _dice triste mirando hacia el suelo pensativa.
_¡Akane ya hablaremos de eso! ¡Ahora levanta! _intenta incorporar a la chica arrastrándola.
La peliazul se deja guiar y logra levantarse. Va cogida al cuerpo de Ranma arrastrando las piernas en la nieve.
Al joven de la trenza cada vez le costaba mas moverse arrastrando el cuerpo de la desvalida Tendo.
Habían podido caminar unos cuantos metros mas cuando ya la muchacha cae al suelo desplomada por el agotamiento.
_¡Akane levanta! ¡Levanta por favor! ¡Tenemos que seguir caminando! _dice desesperado el joven Saotome.
_No puedo...mas...Ranma...sigue sin mi... _cierra los ojos de agotamiento al mismo tiempo que su prometido tira de su brazo.
_¡Akane por favor! ¡Tienes que intentarlo! ¡No me dejes! _implora a la agotada muchacha.
_Ranma sálvate tu...yo sin memoria no puedo seguir viviendo. Lo siento...perdóname...no ha sido culpa tuya...yo quise seguirte... _añade la muchacha cada vez mas débil en sus palabras.
_¡Akane no digas eso por favor! ¡no pienso abandonarte aquí arriba! Si no lo haces por mi...al menos piensa en tu familia. _ya desespera Ranma.
_Ranma...muchas gracias por intentar ayudarme...
_¡Akane no te despidas! ¡No pienso dejarte aquí arriba! _tira del cuerpo de la muchacha intentando en vano su levantamiento.
_Ranma...recuerda tu promesa... _ya finalmente se desmaya dejando caer todo su cuerpo al suelo.
_¡No! ¡Akane por favor! ¡Levanta! ¡Levanta Akane! _comienza a llorar desesperado Ranma recordando aquellas tristes palabras.
_... _sin mas respuesta de la desvanecida muchacha.
_No...perdóname Akane...por mi culpa te encuentras en esta situación...siempre hago lo mismo y te arrastro a cualquier peligro... pero...no pienso dejar que te pase nada...esta vez no pienso perderte._lloriqueaba cogiendo el cuerpo de la peliazul congelado.
Ranma muy angustiado por encontrarse en esa situación carga con el cuerpo helado y desvalido de su prometida y sigue luchando por el frio en la oscuridad de la montaña.
El alto cargo de responsabilidad que requería aquella hazaña en la montaña lo hacia sentirse culpable de que le pudiese ocurrir algo a la joven de los Tendo...y mas que una cura tendría que llegar con la muchacha sana.
Por mucho que caminaba las piernas ya le flaqueaban. Ni las artes marciales podían luchar contra aquel terrible helor que lo congelaba todo. Ese viento huracanado le impedía avanzar mas y lo único que se le ocurre ya es resguardarse de la tempestad en alguna cueva o roca.
Va mirando alrededor y divisa cerca un sitio en donde podría resguardarse del frio por unas cuantas horas al menos...hasta que comience a amanecer.
Poco a poco arrastra el cuerpo de su prometida desvanecido y se arropan como puede dentro de lo que parece ser una cueva.
Ahí metidos el bravo Saotome acomoda como puede al cuerpo de la congelada peliazul y se sienta junto a ella arropándose como puede del frio.
Frotaba nervioso con sus manos el cuerpo de la bella muchacha que tenia ya los labios y ojos morados.
Su respiración era profunda casi inapreciable y la preocupación del muchacho era evidente.
_Akane... _miraba con lastima a la muchacha con la poca luz que tenia de la noche.
Por un largo tiempo la pareja permanece a cubierto en esa roca. La tempestad va aminorando y ya solo había helor dentro de la tranquilidad del clima.
El congelado muchacho aun estaba despierto intentando estar despierto ante cualquier indicio de ayuda pero poco a poco...sus ojos también iban cerrándose debido a que su cuerpo se rendía de agotamiento y frio.
_Akane...lo siento mucho...perdóname... _se desvanece junto a su prometida ya dormida hace horas.
La noche pasa con ambos cuerpos rendidos a la fría y dura montaña que no pasaba por impune a nadie. Y muchas razones tenían los monjes en no dejar a nadie intentar arriesgarse la vida en aquellas peligrosas montañas nevadas.
Pero no sabían hasta que punto la esperanza y ganas por curarse de la muchacha eran tan importantes para ellos habían pasado por alto la ineptitud de la pareja.
La respiración del joven de la trenza era lenta pero segura. Poco a poco retomaba aliento y va abriendo los ojos...ya había amanecido.
Apenas sentía el cuerpo y no podía moverse. La tempestad había pasado y el calor de la luz solar comenzaba a aliviarlo permitiendo su mejora.
Cuando por fin va recobrando el sentido del todo recuerda en que circunstancias estaban hace unas horas y muy asustado mira a su lado al sentir el cuerpo congelado de su prometida.
El miedo a lo que haya podido ocurrirle a su prometida lo hacia moverse enérgicamente olvidando el entumecimiento que sentía en todo su cuerpo y se incorpora para ver el estado de la bella muchacha.
Y ahí estaba ella...dormida aun...el pelinegro observaba preocupado el estado de la peliazul que yacía en el suelo acurrucada en el cuerpo suyo.
_¡Akane! ¿Akane estas bien? ¡despierta por favor! _agitaba el frio cuerpo de la muchacha.
La peliazul no respondía y preocupaba de sobremanera al joven de la trenza que investigaba el cuerpo de la muchacha.
_¡Akane! ¡No! _exclama horrorizado buscando el pulso de la chica.
Acercando la mano en la boca de la chica pudo sentir que aun respiraba...lento...pero seguía viva.
_¡Akane estas viva! _decía aliviado.
El asustado Saotome se arropa a ella para darle mas calor y sigue intentando reanimarla pero la muchacha no responde...aunque estaba viva...quizás ya era tarde.
_¡Akane levanta por favor! ¡Por favor! _le brotaban las lagrimas agitando el cuerpo de la chica desesperadamente.
_... _seguía sin responder la bella adormecida chica.
_Akane...Akane... _pronunciaba su nombre con pena abrazando el cuerpo de la chica sentado en el suelo.
El muchacho llora y llora desconsoladamente pensando que ha perdido a su prometida cuando una luz brillante deslumbra uno de sus ojos dada a los refractivos rayos de sol tan fuertes a esa altura de la montaña.
Aquella luz cegadora hacia abrir sus parpados observando atento aquel destello tan fuerte que provenía de la mano de su prometida.
Atentamente divisa lo que la bella muchacha portaba en su dedo...el anillo de compromiso que le regaló el día que perdió la memoria.
El enamoradizo muchacho miraba sonriendo con ternura el anillo recordando el significado de que lo llevara puesto y posteriormente observaba con amor a su desvanecida prometida.
_Akane...voy a sacarte de aquí...con vida...volveremos...volveremos juntos...te lo prometo... _susurraba con cariño abrazando dulcemente el cuerpo de la chica y juntando con amor sus rostros congelados.
Al instante de aquello el joven de la trenza puede escuchar unas voces que provenían en la cercanía de donde se encontraban.
Aquellas voces eran muy conocidas por el siendo las de los mismos monjes que le habían guiado hacia aquel camino.
Esperanzado grita para dar su posición y ante el aparecen los preocupados hombres aliviados al ver a ambos muchachos.
Los monjes se acercan a socorrer a la pareja y ayudan al preocupado muchacho temeroso por perder a su bella prometida.
_¡Por favor ayúdenme! ¡No esta muerta aun! _dice angustiado el muchacho sin soltar el cuerpo de la congelada joven de los Tendo.
Uno de los monjes que socorrían a los chicos toca el cuello de la chica y mira preocupado su estado.
_¡Hay que actuar rápido y llegar al templo! La chica esta muy grave...su cuerpo sufre de hipotermia severa. No se si podremos ayudarle...es posible que se haya dañado alguna extremidad congelada. _explica el monje preocupado por el estado lamentable de la peliazul.
_¡Esta bien! ¡Vamos señor! _anima Ranma a cargar con el cuerpo de su prometida.
Tanto los socorristas de la pareja como el mismo chico de la trenza quien seguía llevando el cuerpo desvanecido de su prometida iban encaminados de vuelta en su ruta.
De no ser por los hombres que han llegado a tiempo al menos para guiarlos en la vuelta al templo, la pareja no habría sobrevivido a las aun bajas temperaturas de la montaña...ni mucho menos...la misma pequeña de los Tendo...
CONTINUARA...
PD: Siento la demora pero es que la otra historia que estoy publicando me tiene poco absorbida pero al menos deciros que esta esta ya terminando...espero que al menos este capitulo os haya gustado un poco...
Muchas gracias por vuestras respuestas y espero que os haya gustado aun con la espera haya merecido la pena.
Nos leemos
Atentamente
Chica de la trenza ^-^
