11. Hell

Agarró al menor bruscamente de los hombros y lo sacó de la cama, quedando ambos cuerpos separados por escasos centímetros, y se aparecieron. Aterrizaron dificultosamente sobre un terreno bastante irregular. Harry no sabía donde se encontraban. La niebla se extendía espesamente por el cielo, apenas podía ver donde pisaba.

Sintió a Voldemort alejarse de su cuerpo, y una mayor sensación de vulnerabilidad se extendió por todo su cuerpo, agarrotándole los músculos e impidiéndole el movimiento. Se obligó a tranquilizarse, quizás esta fuera su última oportunidad de escaparse.

Comenzó a andar aligerando el ritmo cada poco tiempo, hasta que sus pies trastabillaron con un pesado bulto que hizo que se desplomara duramente contra el suelo. Palpó el terreno con las manos tratando de averiguar contra que había chocado. "oh…no, no..por favor…" sus dedos se cerraron con fuerza alrededor de un mechón de pelo y lo echó hacia atrás, dejando al descubierto el embarrado pero aún reconocible rostro de Hermione.

La naturaleza, ajena al dolor, había seguido su curso. En poco tiempo, el hermoso cuerpo de la joven yacería para siempre en la tierra, olvidado, al igual que el resto.

Harry, presa de las emociones y el pánico, se puso nuevamente en pie, y se echó el cuerpo de joven sobre sus hombros, reiniciando nuevamente su marcha.

La vista iba nublándosele cada vez mas con lágrimas que no era capaz de retener en sus ojos. Ahora ya sabía donde estaba, y por primera vez en su vida deseaba no haber tenido que regresar a Hogwarts.

No sabía cuanto había recorrido, ni si quiera sabía si había abandonado ya los terrenos del colegio, pero las piernas empezaron a fallarle. Depositó a Hermione delicadamente en el suelo y se sentó a su lado, cogiendo su fría mano entre las suyas. De pronto, una cálida corriente de aire recorrió su nuca. Se giró bruscamente, para encontrarse cara a cara con el Lord.

- Vaya, vaya...veo que no te ha llevado mucho tiempo encontrar alguno de los tuyos, eh? Es una lástima que con todos los que hay, tuvieras que elegir a la sangre sucia… -

Harry hizo acopio de todas sus fuerzas y se calló, apartando la mirada del Lord, y posándola sobre el cuerpo de su amiga.

Al ver que el menor apartaba la mirada, agarró al joven por el pelo y le obligó a encararle a él nuevamente.

- Puede que aún no hayas admitido la derrota, Potter – El tono de voz de Voldemort se volvió amenazante – pero no por eso voy a consentir que me faltes al respeto, a mí, a Lord Voldemort, tu amo.

Harry bajó la mirada, incapaz de reprimir su odio si continuaba mirando al Lord. Voldemort tomó este gesto del chico como un acto de sumisión, y lo pasó por alto.

- Creo que va siendo hora de comenzar con tu…castigo – Un escalofrío recorrió el cuerpo del menor, pero siguió quieto, con la mirada perdida en el suelo.

Voldemort cambió de posición y se situó a un lado, junto al cuerpo de su amiga. Harry no pudo evitarlo, y volvió a centrar su atención en los movimientos del Lord. Este se había colocado amenazadoramente junto a la chica, había apoyado uno de sus pies en el cuerpo de la joven, mientras sacaba su varita de la túnica.

- Creo que va siendo hora de limpiar un poco esto¿no te parece Harry?, no queremos que las raíces de este nuevo mundo nazcan en un terreno sucio y contaminado¿verdad? – Comentó el Lord, mientras apretaba su pie contra el pecho de la chica, haciendo que se le rompieran varias costillas en el acto.

Pero antes de que pudiera reaccionar, un rayo rojo chocó contra el maltratado cuerpo de Hermione, y su figura se consumió entre unas potentes llamas rojas.

- ¡Hijo de puta! – Harry no pudo soportarlo más y se abalanzó contra el imponente cuerpo del mayor. Pero el Lord estaba preparado para el ataque del chico, y antes de que le rozara, otro rayo salió de su varita, frenando al chico y haciendo que este cayera nuevamente al suelo gritando y revolviéndose de dolor.

Al cabo de unos minutos Voldemort levantó la maldición del cuerpo del joven, que permaneció tirado en el suelo, con los ojos cerrados, tratando de recuperarse del ataque.

- Esto sólo ha sido el principio, Harry – dijo, mientras se acercaba al chico – Pronto no quedará nada en este lugar, y entonces… entonces te darás cuenta de lo solo que estas ahora en el mundo – Terminó la frase pasando suavemente el dorso de su mano por la mejilla del jóven – y vendrás a mí, me suplicaras la muerte, pero no te la concederé, Harry, ese es tu castigo…-.

Furioso apartó la mano del mayor con un fuerte manotazo.

- ¡Nunca!, puede que ya no estén aquí para ayudarme, pero siempre estarán conmigo apoyándome – Mientras hablaba, Harry había ido incorporándose poco a poco, hasta encarar nuevamente al Lord – Sólo es cuestión de tiempo que me reúna con ellos, y tú, tú no podrás hacer nada por evitarlo. – Sólo cuando hubo terminado se dio cuenta de que la última frase la había gritado.

- Eso es lo que tú te crees… - Los ojos rojos del Lord brillaron amenazantemente, y con una cruel sonrisa en la cara aferró el brazo izquierdo del joven. – No me has dejado más remedio, Harry – comentó burlonamente, mientras le alzaba la manga – Una vez que tengas la marca tenebrosa en el brazo, te aseguro que irás derecho al infierno, y no volverás a ver a tus padres, a tus amigos…nunca. Entonces, Harry, nadie podrá separarnos, nunca. -


Bueno, pues aquí llego con el último cápítulo del año, a tiempo aún para felicitaros, espero que paseis un buen año, que os traigan muchas cosas los reyes..y que dejeis muchos comentarios! xD

hpalita: Muchas gracias por tus comentarios, en serio. En cuanto a Harry..no puedo prometerte mucho, el Lord..es el Lord, y ya sabemos cómo se las gasta, jajaja, pero bueno, a ver si las navidades le ablandan un poco. Espero que te guste este capítulo, que pases unas felices fiestas! Hasta el año que viene! xDD