Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.

Este capitulo es dedicado para tomoyo0000001 que fue el review número 50 (yay)

**Los héroes del Olimpo no me pertenecen**

Leo XII

_ Ultimo capitulo! – grito el hijo de Hefestos – Gracias a los dioses.

_Solo por ahora – le recordó Jason.

_Arruíname el sueño, porque no?

_ Agh, luego de esto si habrá un receso – aclaro Zeus.

Nico agradeció mentalmente, por lo menos tardarían en leer sus pensamientos, y asi tendría tiempo de hablar con Will.

Oh, gracias a los dioses que su futuro-presente no tenía sentimientos hacia Will, seria todavía mas incomodo que sus sentimientos hacia Percy, si eso era posible.

DOS MINUTOS NO ERAN TIEMPO SUFICIENTE.Leo esperaba que él hubiera dado a todos los aparatos adecuados y explicado adecuadamente lo que hacían todos los botones.

_ No entiendo como es que haces – se quejó Frank.

_Muchos botones – concordó Percy – mucha tecnología.

_ Cerebro de algas - Annabeth rodo los ojos.

De lo contrario las cosas se pondrían feas. Mientras que él estaba dando una conferencia a Frank y a Percy en la mecánica de Arquímedes, Hazel se quedó mirando el arco de piedra, murmurando en voz baja. Nada parecía cambiar en el campo de hierba gigante, pero Leo estaba seguro de que Hazel tenía algunos trucos bajo la manga.

La hija de Pluto y el hijo de Hefesto compartieron una mirada.

Le estaba explicando a Frank cómo evitar ser decapitado por su propia esfera de Arquímedes cuando el sonido de las trompetas resonó en el estadio.

_ Espera! – soltó Frank, desesperado – como hago para no decapitarme?

Leo se encogió de hombros.

_ De que sirve explicarlo ahora? - pregunto entre nervioso y desesperado.

El carro deNikeapareció en el campo, con las Nikettes

Atenea se estaba acostumbrando a que el tic en su ojo derecho apareciera mientras leían.

delante de ella, con sus lanzas dispuestas y sus laureles levantados.

_Comiencen! – La diosa bramó.

Percy y Leo corrieron a través del arco. Inmediatamente, el campo brillo y se convirtió en un laberinto de paredes de ladrillo y trincheras. Se agacharon detrás de la pared más cercana y corrieron hacia la izquierda. De vuelta en el arco, Frank gritó

_Uh, mueran, escoria griega! – Una flecha mal dirigida voló por encima de la cabeza de Leo.
Apolo sonrió.

_ Ohh, esto será divertido.

Se callo al ver las miradas de Hestia, Poseidón y… bueno, todos.

_Más cruel! – GritóNike. – Mata como si lo quisieras!

_ Que harán al final? – pregunto Hera – cuando ninguno este muerto y Nike furiosa?

Los cuatro semidioses compartieron una mirada.

_ Supongo que lo veremos en el libro – dijo Percy, secamente. Bastante ofendido con la diosa como para hablarle libremente.

Zeus gruño.

Leo miró a Percy.

_ ¿Listo?

Percy levantó una granada de bronce.

_Espero que apunten derecho

_ Mas te vale – le advirtió Hazel.

Luego gritó – Mueran, romanos! – Y lanzó la granada por encima del muro.

BOOM! Leo no pudo ver la explosión, pero el olor a palomitas de mantequilla llenaba el aire.

_ Palomitas? – pregunto Connor, incrédulo – los atacaron con… palomitas?

Leo sonrio y asintió.

_Oh, no! – Hazel se lamentó – Palomitas! Nuestra debilidad fatal!

La sala se llenó de carcajadas y la hija de Pluto se sonrojo.

Frank le dio un beso en la mejilla.

_ Eres genial – le susurro.

Hazel lo miro, agradecida.

Frank disparó otra flecha sobre sus cabezas. Leo y Percy se apresuraron a la izquierda, esquivándola a través de un laberinto de paredes que parecían cambiar y moverse por su cuenta.

_ Bueno que ninguno es claustrofóbico – Deméter intento sacar algo bueno de la situación.

Leo todavía podía ver el cielo abierto por encima de él, pero la claustrofobia comenzó a instaurarse, por lo que era difícil para él para respirar.

_ Hable muy rápido – se lamentó la diosa.

En el Olimpo, el hijo de Hefesto se intentó ver lo mas calmado posible, aunque su respiración se empezó a acelerar.

_ Tranquilo – le susurro Piper lo suficientemente bajo como para no llamar la atención.

Leo le sonrió a su amiga.

_ Gracias – susurro.

En algún lugar detrás de ellos,Nikegritó

_Esfuércense más! Esas palomitas no eran fatales!

_ No me digas – soltó Michael.

_ Yo pensé que los mataría – Lee sonrió a su medio hermano – deben probar algo más letal, tal vez Burritos.

_ Por favor empiecen a tirarse burritos – exclamo Will, mirando al techo, siguiendo el juego de sus hermanos.

_ Tal vez deberían comer después de esto – les aconsejo Leo, algo confuso.

Los tres hijos de Apolo se rieron a carcajadas.

Algunos los miraron raro.
Por el estruendo de las ruedas de su carro, Leo supuso que estaba rodeando el perímetro del campo- Victoria de una vuelta de la victoria.

_ Estos juegos de palabras se están haciendo repetitivos – comento Dionisos.

_ Ha habido mucho peores – dijo Artemisa dándole una mirada a Hermes y Apolo.

Otra granada explotó sobre las cabezas de Leo y Percy. Se habían sumergido en una zanja como el polvo estelar verde del fuego griego que chamuscaba el cabello de Leo. Afortunadamente, Frank había apuntado lo suficientemente alto para que la explosión sólo pareciera impresionante.

_ BAH – Se quejó Ares.

_ Solo, ignórenlo – les recomendó Poseidón – ignórenlo totalmente como Hermes lo hace con Atenea.

El dios de los viajeros levanto ambos pulgares.
_Mejor – Nikegritó – ¿Pero dónde está tu puntería? ¿No quieres este círculo de hojas?

_ Mata a tus amigos – ironizo Jason – te regalo una corona. Sabía que estaba loca, pero ni siquiera tiene la cordura para entender las actividades huma- ni siquiera se porque hablo.

Piper se acercó a su cama y se sentó.

_ Ese eres tu – le susurro – Quien siempre busca un lado bueno.

Su novio le sonrio.

Afrodita casi se atraganta.

_Me gustaría que el río estuviera más cerca – murmuró Percy – Quiero ahogarla

Poseidón asintió.

_ Me gustaría convencer a los caballos de hacerla chocar – admitió el dios – lástima que están tan locos como ella.

Percy asintió.

_ No sabes de lo que hablan – se quejó el pelinegro – es casi tan frustrante como escuchar a Arion, solo que por lo menos Arion hace que sus palabras concuerden… de una forma que no me gustaría.

Hazel rio ante el comportamiento de su caballo.

_Ten paciencia, niño agua.

_No me llames niño agua.

_ Ohh – Travis imito la voz de la de los tipos de propagandas – Sera niño agua el nuevo cerebro de algas? Averígüenlo hoy en la sangre del Olimpo.

Su hermano rio.

_ Claro que si Annabeth llama a Perc , cerebro de algas por ser su novia eso convertiría a Leo en….

El hijo de Hefesto y el hijo de Poseidón se dieron una mirada.

_ AGH – dijeron ambos al mismo tiempo.

La sala se llenó de carcajadas.

Leo señaló al otro lado del campo. Las paredes habían cambiado, dejando al descubierto una de las…

Annabeth suspiro.

_ De verdad Leo? – pregunto, confundiendo a los demás – no puedes decirlo bien por una vez?

Le dio una mirada preocupada a su madre antes de seguir.

Nikettes….

Atenea cerro los ojos, contando hasta 1000.

a unos treinta metros de distancia, de pie, de espaldas a ellos. Hazel debía estar haciendo lo suyo- manipular el laberinto para aislar a sus objetivos.

_ Yo la distraigo – dijo Leo – Tú la atacas ¿Listo?

_ Cobarde – se quejó Ares.

_ Tu ve a ser la distracción de las Nikketes- digo Nikai – Hefesto se asustó con la mirada de psicópata que le había lanzado Atenea.

Percy asintió

_Ve.

_ VUELA COMO EL VIENTOO- HEY! DEJA TUS FLECHAS ARTEMISA! – se quejó Apolo.

Una flecha estaba incrustada en su trono.

_ Entonces cierra el pico – le advirtió su hermana.

Apolo hizo un puchero.

Se lanzó a la izquierda mientras Leo sacaba un martillo de su cinturón de herramientas y gritaba:

_Hey, Trasero de bronce!

_ Bueno… si quieres una muerte rápida esa es la respuesta – admitió Apolo.

El Nikette

_ AGH

se volvió cuando Leo lo lanzo. Su martillo pasó sonando por encima del pecho metálico de la mujer, debía de estar molesta. Se dirigió hacia él, levantando la corona de laurel alambrada de púas.

_ Sipp – dijo Hermes – muerte instantánea punto com.

_ Basta! – los reto Hestia – no ven que asustan al niño?
Leo, que estaba pálido, se sonrojo.

_ Estoy bien lady Hestia – se quejó, avergonzado.

_ Aja… - la diosa le dio una mirada de desaprobación al duo.

_Woops – Leo se agachó cuando el aro de metal pasó por encima de su cabeza. La corona golpeó una pared detrás de él, haciendo un agujero directamente a través de los ladrillos, a continuación, se arqueó hacia atrás en el aire como un boomerang. A medida que el Nikette…

_ Lo voy a matar – murmuraba Atenea, furiosa – juro que lo matare aquí y ahora mismo.

_ Atenea! – la reto Hestia – tu también?

.levantaba la mano para cogerlo, Percy salió de la zanja detrás de ella y la cortó con Riptide, corto a la Nikette en dos por la cintura.

_ Sabes niño? – comenzó Atenea – me caías bien…. Tan bien como me puede caer un hijo de Hefesto.

El dios del fuego rodo los ojos.

_ Deja de hostigar a mi hijo – le dijo a la diosa.

_Si Ate – se le unio Apolo – solo tiene unos cuantos errores de ortografía, déjalo ser.

La diosa se cruzó de brazos.

La corona de metal se disparó más allá de él y se incrustó en una columna de mármol.
_Falta! – Exclamó la diosa victoria. Las paredes cambiaron y Leo la vio disparando hacia ellos en su carro – Tú no atacas a la Nikai a menos que desees morir!

_ Feliz? – Pregunto Poseidón – ya dijo Nikai.

_ Como si eso lo va a frenar de decir Nikettes – Bufo Ares.

Una trinchera apareció en el camino de la diosa, haciendo que sus caballos se resistieran. Leo y Percy se pusieron a cubierto.

_ Al menos se mantienen vivos – se alegró Hestia.

Por el rabillo del ojo, tal vez cincuenta metros de distancia, Leo vio a Frank saltando como un oso pardo a la parte superior de una pared y aplastar a otra Nikette. Dos traseros de bronce menos, dos más para irse.

_ Yo creo – empezó Ares – que el niño, subconscientemente, dice Nikette a propósito, sabiendo que en un universo alterno, Atenea esta volviéndose loca.

Hera le dio una mirada rara.

_Piensas demasiado.

Atenea seguía con el tic en el ojo.

_ Esta bien! – solto la diosa de la sabiduría, tal vez demasiado alegrada – esta bien, todo esta perfecto! Las Nikettes no importan!

Algunos le dieron una mirada rara.

_ Humm – Poseidón se removió – no les recuerda esta a cuando cierta diosa se vuelve loca por las "escorias romanas"

_ Si – Hefesto concordó – creo… que tal vez deberíamos evitar la situación "Nikette"

Los dioses asintieron, serios.

Annabeth retomo la lectura, rezando a que su madre no tuviera OTRO ataque de locura.

_¡No! – Nike gritó con indignación – No, no, no! Sus vidas son una perdida! Nikai, ataquen!

_ Nikai – concordó Atenea, en voz baja.

Leo y Percy saltaron detrás de una pared. Se quedaron allí por un segundo, tratando de recuperar su aliento. Leo tenía problemas para orientarse, pero supuso que era parte del plan de Hazel. Ella estaba causando que el terreno cambiara a su alrededor - la apertura de nuevas trincheras, el cambio de la pendiente del terreno, levantando nuevos muros y columnas.

_ Tengo el horrible presentimiento de que algo ira terriblemente mal – dijo para si mismo Poseidón.

Con suerte, haría más difícil para las…

Annabeth vacilo

. Nikettes encontrarlos. Viajar sólo veinte metros podría llevarles varios minutos. Aún así, Leo odiaba estar desorientado.

Hazel apretó los labios.

Dioses, ojala que terminaran eso rápido e ilesos…

Le recordó su impotencia en la Cámara de Hades - el camino que Clitio le había ahogado en la oscuridad, apagando su fuego, que poseyera su voz. Le recordó a Khione, a él arrancando la cubierta del Argo II con una ráfaga de viento y disparando al otro lado del Mediterráneo.

_ No eres impotente! – se quejo Piper – Sin ti Jason y yo estaríamos muertos!

_ Lo mismo aquí – Frank los señalo a el y Hazel.

_ Y estoy seguro que nosotros también – le aseguro Percy.

Leo les sonrió a sus amigos.

Ya era bastante malo ser flaco y débil.

Poop… incomodo.

Si Leo no podía controlar sus propios sentidos, su propia voz, su propio cuerpo... no había mucho que dejar realmente.

Piper abrió la boca para confrontarlo de nuevo, pero la cerro.

Leo ya había escuchado ese discurso una 40 veces. Ya sabía que era importante. Tenía que saberlo.

_Oye – dijo Percy – si no salimos de esta

Annabeth freno la lectura y le pago en la nuca.

_ Bobo – dijo, intentando sonar resentida, aunque la preocupación se escuchaba en su voz.

Percy solo puso un brazo sobre sus hombros, abrazándola.

_Cállate, hombre. Vamos a hacerlo

_ Si – Ares se acomodó – escucha al enano.

_Si no lo hacemos, quiero que sepas que me siento mal por Calypso. Le fallé.

Okey….. Ahora SI era incómodo.

Percy y Leo se miraron, sin saber que hacer.

Leo lo miró fijamente, sin habla.

_¿Tu sabes acerca de mí y...?

Annabeth no sabía como actuar. No es que no quisiera leerlo, se moría de ganas de hacerlo pero… la conversación parecía algo… personal.

Sabía que tanto Leo como Percy se estaban poniendo cada vez más incomodos y como los integrantes de la sala iban escuchando cada vez con mas atención.

_El Argo II es un barco pequeño – Percy hizo una mueca – Se corrió la voz.

_ Esperen – Leo los freno – Quienes saben? Al futuro-presente, me refiero.

Todos los de la profecía levantaron la mano.

_ Genial – dijo más que nada para si mismo.

Se imaginó a ellos hablando de como Leo cayo en la isla y… agh, no debía de pensar en eso.

Es que... bueno, cuando yo estaba en el Tártaro, recordé que no había cumplido con mi promesa a Calypso. Le pregunté a los dioses para liberarla y luego... asumí que lo harían. Con la amnesia y ser enviado al Campamento Júpiter y todo, yo no pensaba mucho en Calypso después de eso. No estoy inventando excusas. Tendria que haberme asegurado de que los dioses mantuvieran su promesa. De todos modos, me alegro de que la hayas encontrado. Prometiste que encontrarías una manera de volver a ella, y yo sólo quería decir, si logramos sobrevivir a todo esto, voy a hacer todo lo que pueda para ayudarte. Esa es una promesa que mantendré

_ Oh cariño – soltó Afrodita – no es tu culpa. Es… – la diosa del amor dejo de parecer tan adorable y paso a lucir terrorífica – es SU culpa – señalo a los dioses en general.

_ Tranquila – empezó Ares, sabiendo que le podría agarrar una ataque en cualquier momento.

_ NO! – grito la diosa – LA POBRE CALYPSO ESTA EN ESA ISLA, DONDE SUFRE A CADA MINUTO POR EL AMOR Y USTEDES…. USTEDES AQUÍ SENTADOS.

Todo lo que estaba cerca de la diosa empezó a derretirse.

_ Serena morena – comenzó Hermes – ya… ya verás que el chico la ira a buscar.

El dios de los viajeros le dio una mirada a Leo.

_ S-si – dijo el semidiós, mas que incomodo – yo… lo prometí por la laguna Estigia señora-

_ SEÑORA?

_Lady Afrodita – se corrigió el hijo de Hefesto con un tono mas agudo de lo normal.

_ Oh – la diosa del amor se calmó – bueno… supongo… supongo que eso no esta bien.

_ Si aaaaafrodita – Ares se corrigio. Había estado a punto de decirle amor. Y aunque el amorío entre ellos dos fuera mas que obvio para todos, no podía andar soltando muestras de afecto por ahí y alla frente a su esposo. – todo estará bien.

Percy y Leo volvieron a encontrar miradas.

_ Yo…. Lo lamento – dijo el hijo de Poseidón.

_ Yo…. – Leo suspiro – creo… que hablare en el libro, supongo.

Annabeth entendió eso como una señal para seguir.

Leo se quedó sin habla. Allí estaban, escondiéndose detrás de una pared en medio de una zona de guerra mágica, con granadas y osos pardos y traseros de bronce de Nikettes de que preocuparse, y Percy ponia esto sobre el.

_ El momento es tan delicado – dijo Atenea, ya calmada – que ni siquiera me molestare en corregirte.

_Hombre, ¿cuál es tu problema? – Leo gruñó.

Bueno… eso solo acentuó el silencio incómodo. Solo que ahora Percy Miraba a Leo, entre herido y preocupado.

Percy parpadeó.

_Así que... supongo que no estamos bien?

Afrodita se mordió el labio.

Piper se mordía las uñas.

Hasta Travis y Connor estaban serios.

Claroo, cuando estaban a punto de morir- cada dos minutos- las risas seguían, pero ahora, cuando algo ASI pasaba, la sala se hundía en un silencio diferente.

_Por supuesto que no estamos bien!

_ Oh, vamos! – se quejó Afrodita.

_ Espeeerenlo – dijo Leo, rezando a que diga lo que pensaba que iba a decir.

Eres tan malo como Jason!

_ Ey! – soltó su amigo, algo ofendido.

_ Espeeeeeeeeeeeeeeeeeeerenlo – dijo con un tono más agudo el hijo de Hefesto.

Estoy tratando resentirte por ser todo perfecto y- un héroe, y qué sé yo. Luego vas y actúas como un chico bueno. ¿Cómo se supone que voy a odiarte si te disculpas y prometes ayudarme y esas cosas?

Muchos soltaron un suspiro que no sabían que habían estado guardando.

Percy le dio una sonrisa tímida a Leo.

Una sonrisa se asomó en la comisura de la boca de Percy.

_Lo siento.

_ AWW – Afrodita chillo.

Hestia no paraba de sonreír.

El suelo retumbó con otra granada explotando, enviando espirales de crema batida hacia el cielo.

_Eso es la señal de Hazel – dijo Leo – Han terminado con otra Nikette.

_ Bueno – Atenea suspiro – eso arruina un poco el ambiente.

_ Si – concordó Apolo – casi me hicieron olvidar que estaban en el medio de una zona de guerra, con Nikettes volando y eso.

La diosa de la sabiduría miro al dios, incrédula.

_ Que? – Pregunto – si no puedes vencerlos, úneteles.

Percy se asomó por la esquina de la pared. Hasta este momento, Leo no se había dado cuenta de lo mucho que había resentido a Percy. El tío siempre le había intimidado.

Leo bajo la cabeza.

AGHH, ¿porque no lo tragaba la tierra? Bueno… pensándolo mejor, con todo el asunto de Gea tal vez esa no fuera su mejor idea, pero el punto se entendía! La mirada de Percy parecía estar penetrando su nuca.

Sabiendo que Calypso había tenido un flechazo con Percy había empeorado la sensación diez veces.

_ Sabes – Percy se removio, incomodo – humm… podríamos hablar luego de todos esto.

Todos escuchaban con mucha atención.

_ Su- supongo que si… – Leo habría declinado la oferta como lo había hecho muchas veces, pero esa sería la única forma de la que no se hiciera un escándalo, o bueno… que no se llamara mas la atención.

_ Bueno… – Connor se acomodó – incomodo…

Pero ahora el nudo de rabia en sus entrañas comenzó a desmoronarse. A Leo no podía no agradarle el tipo. Percy parecía sincero acerca de estar arrepentido y querer ayudar. Además, Leo finalmente tuvo la confirmación de que Percy Jackson estaba fuera de la imagen con Calypso.

Podría alguien morir de humillación?

Y si no moría por eso… moriría por todas las miradas que le estaban dando.

_ Tranquilo – Afrodita le sonrió – no al Perlipso.

Los que entendieron, fruncieron el ceño.

_ Umm, genial? – Leo dudo.

La diosa del amor asintió.

Annabeth bufo antes de continuar, Drew no tendría que haberle dicho lo de las parejas y el cannon y… toda esa basura a su madre.

El aire se despejó. Todo lo que Leo tenía que hacer era encontrar su camino de regreso a Ogygia. Claro, asumiendo que sobreviviera a los próximos diez días.

_Sobreviviremos! – lo reto Jason.

Leo rodo los ojos.

_ Tranquilo, no me puedes castigar porque mi futuro-presente es realista.

Nadie lo contradijo.
_UnaNikette menos – dijo Percy – Me pregunto...

En algún lugar cercano, Hazel gritó de dolor.

Lo mismo pasó en el Olimpo.

Frank se asustó tanto que, por un segundo, su lugar lo ocupaba un puddle.

Si Nico se podría poner mas pálido, o Bianca podría haber palidecido, lo habrían hecho.

Su hermana- o hermanastra, lo que sea- tenía un corte profundo en la pierna izquierda.

_ Hazel – dijo Nico, preocupado.

_ E-estoy bien – lo tranquilizo la chica, aunque se podía escuchar el dolor en su voz.

_ Hagan algo! – exigió Frank, ya siendo un ser humano de nuevo.

Apolo pareció reaccionar.

_ Umm – chasqueo los dedos y ahora Hazel estaba sentada en una camilla, con la pierna vendada – No puedo hacer mucho mas – dijo el dios – magia budu de las moiras.

Frank se puso junto a su novia y la beso en una mejilla.

Jason le dio una mirada de: estuve allí.

_ Que paso? – le pregunto Nico.

_ Nikkete… digo, Nikai – se corrigió la chica.

Hades gruño.

_ Estupida Nike.

La sala se silencio.

_ Creo que deberíamos seguir leyendo – dijo la chica – me esta empezando a molestar y…

Annabeth no necesito que lo diga dos veces.

Al instante, Leo se puso de pie.

_Tío, espera! – Percy lo llamó, pero Leo se hundió a través del laberinto, con el corazón desbocado.

_ Awww – chillo Afrodita – incluso cuando no se ven románticamente siguen teniendo ese… lazo!

Leo y Hazel se sonrieron, algo avergonzados. Frank intento evadir su ataque de celos.

Los muros cayeron a ambos lados. Leo se encontró en un tramo abierto de campo. Frank se puso de pie en el otro extremo de la cancha, disparando flechas incendiarias hacia el carro deNikecon la diosa gritando insultos y tratando de encontrar un camino hacia él a través de la red de desplazamiento de trincheras.

Hazel estaba más cerca- tal vez veinte metros de distancia. La cuarta Nikette obviamente se había colado hasta ella. Hazel cojeaba lejos de su atacante, sus pantalones vaqueros estaban rasgados, tenía una hemorragia en la pierna izquierda. Había esquivado la lanza de la dama de metal con su enorme espada de caballería, pero estaba a punto de ser dominada. A su alrededor, la niebla parpadeaba como una luz estroboscópica, muriendo.

_ Ohhh, salgan de allí – comenzó Hestia – salgan de allí, da igual la cura. Un muerto es mejor que cuatro.

_ Hestia! – la reto Hera – ahora eres tu la que los asusta.

La diosa se ruborizo.

_ Lo lamento – dijo – es que… me preocupo.

Estaba perdiendo el control del laberinto mágico.

_Voy a ayudarla – dijo Percy – Mantente con el plan. Obtén el carro deNike.

_ Pero! – se quejo Hazel – primero los Nikettes!

Atenea se tragó sus comentarios.

_ Todo ira bien – la intento convencer Frank – ya hemos tenido inconvenientes antes.

_Pero el plan era eliminar los cuatro Nikettes primero!

_Entonces cambia el plan y luego mantenlo!

_ Eso no tiene ni la mas mínima pizca de sentido – Travis sonrió.

_ Nos gusta – aclaro Connor.

_Eso ni siquiera tiene sentido, pero vamos! Ayúdala!

Percy se apresuró a defender a Hazel.

Leo corrió haciaNike, gritando

_¡Hey! Quiero un premio de participación!

_ Niño si que tienes ganas de morir – exclamo Ares.

Eso no ayudo a mejorar el humor de ninguno.

_Gah! – La diosa tiró de las riendas y volvió su carro en su dirección – Voy a destruirte!

_Bueno! – Gritó Leo. – Perder es mucho mejor que ganar!

_ Ohhh, no lo dijiste – empezó Hermes.

_ Eso la debió de enfurecer! – concordó Apolo, con una sonrisa – sácale una foto por nosotros.

Hestia los callo con la mirada.

_ No es divertido!

_ Si, si lo es – dijeron ambos dioses al unísono.

_¿QUÉ? – Nikelanzó su poderosa lanza, pero falló su objetivo con el balanceo del carro. Su arma se deslizó por la hierba. Tristemente, una nueva apareció en sus manos.

_ Si… somos dioses, eso suele pasar – dijo Dionisio como si no fuera obvio.

Instó a sus caballos a todo galope. Las trincheras desaparecieron, dejando un campo abierto, perfecto para correr a pequeños semidioses latinos.

_ Mal momento para ser tu – bromeo Charles, intentando hacer que su hermano se relajara.

Leo hizo algo entre una sonrisa y una mueca.

_Hey! – Frank gritó desde el otro lado del estadio. – Yo quiero un premio de participación, también! Todo el mundo gana!

_ Los dos quieren morir– aclaro Ares, mirando raro a su hijo.

Le disparó una flecha certera que aterrizó en la parte posterior del carro deNikey comenzó a arder.Nikelo ignoró. Sus ojos estaban fijos en Leo.

Hefesto gimo.

_Percy...? – La voz de Leo sonaba como chirrido de un hámster.

_ Macho – dijeron los Stoll juntos.

De su cinturón de herramientas, sacó una esfera de Arquímedes y estableció los círculos concéntricos para armar el dispositivo.

Percy seguía luchando con la última dama de metal. Leo no podía esperar. Arrojó la esfera en la trayectoria del carro. Se cayó al suelo y se acurrucó en el, pero necesitaba a Percy para la trampa. SiNikedetectaba cualquier amenaza, ella aparentemente no pensaría mucho en él. Siguió cargando contra Leo. El carro estaba a seis metros de la granada. A cinco metros.

_ Dioses Percy –soltó Hazel, exasperada – ve!

_ Es la Nikkete o Nike! – se quejó el hijo de Poseidón – quieren que lo haga rápido o quieren que lo haga bien?

_AMBAS!

_ AGH

_Percy! – gritó Leo – Operación balón de agua!

Desafortunadamente, Percy estaba un poco ocupado siendo golpeado alrededor.

Annabeth seguía leyendo, y su preocupación iba creciendo.

ElNikette lo golpeó hacia atrás con la culata de su lanza. Echó la corona con tal fuerza que golpeó la espada de Percy de su agarre. Percy tropezó. La señora metálica se movió para matar. Leo aulló.

Muchos contuvieron el aliento, pero la lectura no continua. Annabeth había empezado a leer para si misma.

_ Hey! – se quejo Apolo.

_ Um… Annie? – Pregunto Percy, dudoso – aquí nos encantaría saber si estoy vivo o que…

La hija de Atenea levanto la mirada y se mordió el labio.

_ Lo lamento – dijo, luego le dio una mirada preocupada a Leo y comenzó a leer en voz alta.

Él sabía que la distancia era demasiada. Sabía que si no saltaba fuera del camino ahora,Nikecorrería tras él otra vez. Pero eso no importaba. Sus amigos estaban a punto de ser ensartados. Extendió la mano y disparó un rayo incandescente de fuego en dirección a la Nikette. Literalmente derritió su cara. La Nikette se tambaleó, su lanza todavía estaba levantada. Antes de que pudiera recuperar el equilibrio, Hazel metió la su espada y empaló a la dama de metal a través del pecho. La Nikette se estrelló en la hierba.

Algunos suspiraron, aliviados. Pero los mas astutos siguieron conteniendo el aliento.

_ Continua – la animo Hestia.

Percy se volvió hacia el carro de la diosa victoria. Así como esos enormes caballos blancos estaban a punto de cumplir el camino de la muerte de Leo, el carro pasó sobre la granada hundida de Leo, que explotó en un géiser de alta presión. Agua arremetió hacia arriba, volteando el carro- caballos, carro, diosa y todo.

_ Puf – resumio Apolo.

_ PUF – concordaron Leo y Percy.

De vuelta en Houston, Leo vivía con su madre en un apartamento justo al lado de la Autopista del Golfo. Oia accidentes automovilísticos al menos una vez a la semana, pero este sonido era peor- de bronce celestial arrugándose, astillando la madera, sementales gritando y una diosa que se lamentaba en dos voces distintas, dos de ellas muy sorprendidas.

En la sala se escucharon varios festejos.

_ Por fin! – vitoreo Atenea – No mas escuchar "Nikketes"

_ De verdad? Eso es lo que te alivia? – pregunto Hestia, entre enojada y sorprendida.

La diosa se encogió de hombros.

Hestia y Poseidón rodaron los ojos.

Hazel se derrumbó.

En el Olimpo, la chica solo flaqueo un poco, y se recostó en la camilla.

Percy la atrapó. Frank corrió hacia ellos desde el otro lado del campo. Leo se quedó solo con la diosaNikeque se desenredó a sí misma de los restos y se levantó para enfrentarse a él. Su peinado trenzado ahora parecía una palmadita de vaca escalonada. Una corona de laurel estaba pegada alrededor de su tobillo izquierdo. Sus caballos se pusieron en los cascos y se alejaron al galope en un pánico, arrastrando los empapados restos, medio quemados del carro detrás de ellos.

_ Aguarden – los freno Atenea – que piensan hacer ahora? Se deshicieron de los Nikketes- digo, Nikai. Pero… Nike los matara.

_ Bueno – Leo sonrió – El tío Leo siempre tiene un plan.

Piper y Jason se miraron entre ellos, sospechando lo que haría su amigo.

_TU! – Nike fulminó a Leo, con los ojos más calientes y más brillante que sus alas metálicas. – Tu, te has atrevido?

Leo no se sentía muy valiente, pero forzó una sonrisa

_Lo sé, ¿verdad? Yo soy impresionante! ¿Me gano un sombrero de hoja de ahora?
Algunos rieron.
_Vas a morir! – La diosa levantó su lanza.

_ Eso significa que no? – pregunto Apolo.

_ Una diosa amenazando con matar a mi hijo – empezó Hefesto – y tu haciendo chistes.

_ Ey! Ya escuchaste al niño – Hermes rodo los ojos – El. Tiene. Un. Plaaaaan.

_Espere un momento! – Leo rebuscó en su cinturón de herramientas – Usted no ha visto mi mejor truco todavía. Tengo un arma garantizada para ganar cualquier concurso!

_ Oh porfavor – Atena soltó – ni siquiera Nike es tan estúpida como para caer en eso.

Nikevaciló.

_¿Qué arma? Qué quieres decir?

_ No que nah? – Poseidón sonrió.

_Mi último zap-o-matico! – Sacó una segunda esfera de Arquímedes- la que había pasado unos treinta segundos enteros modificando a su entrada al estadio – ¿Cuántas coronas de laurel tienes? Porque voy a ganarlas todas.

_ Treinta segundos? – Pregunto Hefesto con la ceja alzada – conociéndote, debe tener una bomba nuclear.

Algunos le lanzaron una mirada asustada al semidiós.

_ No es una bomba! – les aseguro.

Jugueteó con los diales, con la esperanza de que hubiera hecho bien sus cálculos. Leo había mejorado en hacer esferas, pero todavía no estaba completamente fiado. Estaba más como el veinte por ciento confiado. Hubiera sido bueno tener la ayuda de Calypso tejiendo los filamentos de bronce celeste. Ella era un as en la tejeduría. O Annabeth: ella no se quedaba atrás.

La hija de Atenea sonrió, mas que nada para si misma.

Pero Leo había hecho todo lo posible, cableo el ámbito para llevar a cabo dos funciones completamente diferentes.

_He aquí! – Leo hizo clic en el dial de final. La esfera se abrió. Un lado alargado en una empuñadura de pistola. El otro lado se desarrolló en una antena de radar en miniatura hecha de espejos de bronce celestial.

_ OHHHH – Apolo sonrió – Esto va a ser bueno.

Nikefrunció el ceño.

_¿Qué se supone que es?

_Un rayo de la muerte de Arquímedes! – Dijo Leo – Finalmente lo perfeccione. Ahora deme todos los premios.

_ Nike será un poquito más difícil – le recordó Afrodita, con una sonrisa.

_ Si – Hermes se acomodó – es mas como… atrapar a un montón de ratas.

_ Tal vez no ratas – Apolo lo pensó – las ratas con muy fáciles de atrapar, mas bien como… zanahorias.

Los tres dioses rieron a carcajada.

Los demás rodaron los ojos, como si estuvieran acostumbrados a ellos.

_Esas cosas no funcionan! – GritóNike – Lo demostraron en la televisión!...

_ Mira Frank! Parece que vio el mismo programa que tu! – soltó Percy.

Todos rieron.

El hijo de Marte se ruborizo.

_ Me sorprende que los dioses vean eso – admitió.

_ Oh, en el Olimpo siempre se la pasan viendo la Tv Hefesto – presumió el dios del fuego.

_ Psst – Apolo rodo los ojos. Luego con una mano tapo su boca, como si eso prohibiera que su hermanastro escuchara – la verdad es que tenemos antenas piratas – susurro.

_Además, soy una diosa inmortal. No me puedes destruir!

_Mira de cerca – dijo Leo – ¿Estás viendo?

_ No puede caer en eso – se quejó la diosa de la sabiduría.

_ De verdad? Que acaso no le préstate atención todo este capítulo? – pregunto Ares – si puede, y te aseguro que lo hará.

Nikepodría haberle liquidado como una mancha de grasa o alanceándolo como una cuña de queso, pero la curiosidad pudo más que ella.

_ Je! – rio Apolo – la curiosidad mato a Nike.

Hermes choco puños con el.

Ella miró directamente en el plato cuando Leo accionó el interruptor. Leo sabía que tenía que apartar la mirada. Aun así, el haz de luz resplandeciente lo dejó viendo manchas.

_ Genial! – Apolo festejo – Nike fue vencida, podemos tomar un descanso ahora?

Hestia frunció el ceño.

_ Espera a que termine y deja de interrumpir a la niña tantas veces! – lo reto.

El dios del sol no se ruborizo, pero parecía mínimamente avergonzado.

_Gah! – La diosa se tambaleó. Dejó caer la lanza y se aferró a sus ojos. – Estoy ciega! Estoy ciega!

Algunas carcajadas se soltaron.

Leo golpeó otro botón de su rayo de la muerte. Se derrumbó de nuevo en una esfera y comenzó a tararear. Leo contó silenciosamente hasta tres, luego arrojó la esfera a los pies de la diosa. FOOM! Filamentos metálicos se dispararon hacia arriba, envolviendoNikeen una red de bronce. Ella gimió, cayendo de lado con la constricción de la red, obligando a sus dos formas - griega y romana- hacerse una temblorosa toma fuera-de-foco.

Ares y Afrodita se sonrojaron ligeramente.

Hefesto sonrió.

_ A que me hace recordar esto? – pregunto el dios, sonriendo.

_Engaño – La duplicación de sus voces zumbaban como despertadores apagados. – Tu rayo de la muerte ni siquiera me mató!

_No necesito matarte – dijo Leo – Te vencí justamente.

_ Eso la perseguirá por meses – Demeter sonrió – recuérdenmelo cuando toda esa guerra termine – Cuando noto todas las miradas sobre ella, se inquietó – que? No son los únicos dioses con los que me hablo!

_Simplemente voy a cambiar de forma! – Exclamó. – Voy a destrozar tu red tonto! Te destruiré!

_ Todavía no entiende que es la red que Hefesto captura a Ares y Afrodita cada dos por tres no? – pregunto Poseidón.

Ares bufo.

_ Tenías que mencionarlo, no?

El dios del mar sonrió y se encogió de hombros.

_Sí, mira, no puedes – Leo esperaba que tuviera razón – Eso es de alta calidad de compensación de bronce celestial, y yo soy un hijo de Hefesto. Es una especie de un experto en la captura de las diosas en las redes

_ Ni lo digas – dijo algo resentida Afrodita.

Hefesto no se inmuto.

Hera intento lo más que pudo no mostrar su enojo.

_No. Nooooo!

Leo la dejo golpeando y maldiciendo, y fue a ver a sus amigos. Percy miró a su derecha, solo adolorido y magullado. Frank había apoyado a Hazel y estaba alimentándola con su ambrosía. El corte en la pierna había dejado de sangrar, aunque sus jeans estaban casi arruinados.

_ Y tu mirando, pervertido – soltó Afrodita.

Leo se puso como un tomate.

_ No! – fue lo único que logro decir.

Frank se relajó visiblemente.

_Estoy bien – dijo ella. – Solo fue demasiada magia.

_Eres impresionante, Levesque – Leo hizo su mejor imitación de Hazel – 'palomitas! Nuestra debilidad fatal!'

Algunos se atrevieron a sonreír.

Ella sonrió débilmente. Juntos los cuatro se acercaron aNike, que seguía retorciéndose y agitando sus alas en la red como una gallina de oro.

_ Lo que, prácticamente resume su esencia – aclaro Dionisio.

_¿Qué hacemos con ella? – Preguntó Percy.

_Llévarla a bordo del Argo II – dijo Leo. – Arrojarla en uno de los establos de caballos.
_ Sensato – reconoció Hermes.
Sus ojos de color avellana se abrieron.

_¿Vas a mantener a la diosa de la victoria en el establo?

_Lo normal – Afrodita le quito importancia con un gesto.

_¿Por qué no? Una vez que resolvamos las cosas entre los griegos y los romanos, los dioses deben volver a su estado normal. Entonces podremos liberarla y podemos... ya sabes ... hacer que nos conceda la victoria.

_ Simple – comento Apolo

_Quieren que les otorgue la victoria? – Gritó la diosa – ¡Nunca! Van a sufrir por este ultraje! Su sangre será derramada! La de uno de ustedes aquí- uno de ustedes cuatro está destinado a morir luchando contra Gea.

Eso hizo que todos se tensaran.

Annabeth abrió los ojos, perpleja.

Los intestinos de Leo se ataron en un nudo corredizo.

_¿Cómo sabes eso?

_ Tal vez solo los este intentando asustar – Hestia intento adivinar.

Pero Zeus negó con la cabeza, con un gesto ordenándole seguir a Annabeth.

_Puedo prever las victorias! – GritóNike – No tendrán éxito sin la muerte! Libérame y luchen entre si! Es mejor morir aquí que enfrentar lo que está por venir!

_Bueno…. Eso me quito las ganas de comer – Apolo suspiro.

Pero ninguno le hizo caso, todos muy preocupados creando sus propias teorías.

Hazel metió la punta de su espada bajo la barbilla deNike.

_Explícate – Su voz era más dura de lo que Leo había oído nunca. – ¿Quién de nosotros va a morir? ¿Cómo lo detenemos?

Hades hizo una mueca, como si le doliera escuchar lo que su hija decía.

_ Hay algunas muertes que simplemente no puedes predecir niña – le dijo, mas suavemente de lo que nadie lo habia escuchado hablar nunca – tendrán que lidiar con eso.

_Ah, hija de Plutón! Tu magia ayudó haces trampas en este concurso, pero no se puede engañar al destino. Uno de ustedes morirá. Uno de ustedes debe morir!

_ Creo que ya quedo en claro eso – Hefesto suspiro – no hace falta escucharlo de nuevo.

Porque el dios del fuego ya tenía una idea de lo que podría pasar, y no beneficiaba a su hijo en NADA.

_No – Hazel insistió – No, hay otro camino. Siempre hay otro camino.

_Hécate te enseñó eso? – Nike se rió – Uno esperaría la cura del médico, tal vez? Pero eso es imposible. Demasiado se interpondría en tu camino: el veneno de Pilos, latidos del corazón del dios encadenado en Esparta, la maldición de Delos! No, no se puede engañar a la muerte.

_ Psst – Hades bufo – lo harán de todas formas.

_ No pareces tan enojado ahora que tu hija forma parte de los que están el riesgo – lo ataco Zeus.

_ Oh cállate! Tu harías lo mismo.

Frank se arrodilló. Recogió la red bajo la barbilla de Nike y levantó la cara hacia él.

_De qué estás hablando? ¿Cómo encontramos esta cura?

_No voy a ayudarte – Nike gruñó – Te maldeciré con mi poder, red o no!

_ Oh… mala idea – Poseidón les advirtió – cállenla antes de que todos terminen convertidos en coronas de laurel o algo por el estilo.

Comenzó a murmurar en griego antiguo.

_ Rápido – añadió Ares, como si no fuera obvio.

Frank miró, frunciendo el ceño.

_¿Puede realmente lanzar magia a través de esta red?

_Diablos, si lo sabria – dijo Leo.

Frank soltó de la diosa. Se quitó uno de sus zapatos, se quitó el calcetín, y se lo metió en la boca de la diosa.

_ EWWWW – Afrodita hizo una meca, algunos la acompañaron.

_ Eso sin contar que estuvieron luchando en una tarde de anda a saber tu cuantos grados – les recordó Hefesto – imagina en que estado debía estar ese calcetín.

Eso hizo que le diosa del amor casi hiciera una arqueada.

Su "esposo" sonrio ante aquello.

_Amigo – dijo Percy – que asco.

_Mpppphhh! – Nike se quejó – Mppppphhh!

_Leo – dijo Frank con gravedad – tienes cinta adhesiva?

_ Quien no? – pregunto Travis, como si fuera obvio.

_Nunca salga de casa sin ella.

Sacó un rollo de su cinturón de herramientas, y en un segundo Frank la había envuelto alrededor de la cabeza de Nike, asegurando la mordaza en la boca.

_ Me siento mal por ella – admitió Apolo – aun después de todo lo que hizo.

Los dioses asintieron.

_ Reducida a estar bajo la mordaza-calcetin de Frank – Dijo Hermes penosamente.

_Bueno, no es una corona de laurel – dijo Frank– pero es una nueva especie de círculo victoria: La mordaza de cinta adhesiva.

_ Mordaza calcetín en Hispanoamérica – acoto Connor con voz de locutor.

Algunos sonrieron.

_Zhang – dijo Leo – tienes estilo.

_ Eres parte de la sociedad ahora – le aseguro el fantasma de Michael – es bueno tener a otro buen arquero, para variar

Will rodo los ojos, algo fastidiado.

_ Está bien! No soy un buen arquero, pueden dejar de molestarme con eso.

Sus dos medios hermanos sonrieron.

_ Nunca – dijeron juntos, causando que el menor mirara hacia arriba, preguntándose que había hecho para merecer aquello.

Nike goleó y gruñó hasta que Percy le dio una patada con la punta del pie.

_Oye, cállate. Usted se comportara o nos llamaremos a Arion para que vuelva y que mordisquee sus alas. Él ama el oro.

_ Eso la callara – reconoció Dionisio.

Nike gritó una vez mas, luego se quedo quieta y en silencio.

_Así que ... – Hazel sonaba un poco nerviosa. – Tenemos una diosa amarrada. ¿Ahora qué?

_ Mmm, vamos por un smothie? – pregunto Leo.

Una almohada le paso por encima de la cabeza se dio vuelta para ver a una muy alterada Hazel.

_ Shh – lo callo la semidiosa.

El chico rodo los ojos, sonriendo.

_ Tranquila – le dijo – no hablare…

Frank se cruzó de brazos.

_Vamos en busca de la cura de este médico... sea lo que sea. Porque personalmente, me gusta engañar a la muerte.

_ A quien no? – Percy rodo los ojos.

_ Eso es diferente cerebro de algas – le dijo su novia.

_ Como? – pregunto el semidiós.

_ Bueno, te has enfrentado tantas veces a la muerte que ya no es una cosa nueva para ti.

Su novio rodo los ojos de nuevo y la tomo para besarla.

_ Vomitare – solto Atenea.

Ambos se separaron. La rubia dándole una mirada a su madre antes de retomar el libro.

Leo sonrió.

_Veneno en Pylos? Un latido del corazón encadenado de dios en Esparta? Una maldición en Delos? Oh sí. Esto va a ser divertido!

_ Por supuesto – dijo Piper con un tono de falsa alegría.

_ Ahora si será un receso – aclaro Zeus.

Muchos sonrieron.

Afrodita agarro a Apolo y Hermes y les empezó a susurrar algo, lo que no puso de muy buen humor a Ares.

Nico le dio una mirada a Will, la misma que Percy le dio a Leo, mientras que el hijo de Hefesto miraba a Piper, algo preocupado.

Si… esa sería una tarde tranquila en el Olimpo

O.O.O.O.O.O

Holosss, actualize! Wiiiii

A Anna: Actualizo de a cuanto puedo. Generalmente es una semana o un poco mas, pero no tengo una fecha fija. Me encanta seber que gente que habla otros idiomas también lee la historia :D

Oh, y LectioInAeternum, no tengo lados, pero siempre tuve una inclinación sobre los Griegos, les tengo cariño. Aunque eso no quita mi fascinación por los romanos

Agradezco los reviews! Pregunten si tienen dudas! Y aunque no tengan nada que decir, comentenn.