Hola mis bellos lectores, les dejo un nuevo capítulo sin retrasos! espero sus reviews, como siempre, y si gustan pasarse por mis otros fanfics ;) Tengo un nuevo fanfic para subir, pero nose si subirlo esta semana, o cuando termine de escribir éste, ustedes que dicen? Un beso xoxoxo
Capítulo 11
Pov Rosalie
Cómo había hecho los últimos días, fui a buscar a Brynn a la escuela, Bella no podía porque se llevaba a Renesmee al trabajo, así que no me quedaba opción salvo cuando tuviera Ballet que pasaba a buscarla Esme.
Llegué al instituto y llegué unos minutos tarde, suerte que vi a mi sobrina hablando con Bella, la cual al parecer recién había llegado.
Me acerqué a ellas para saludarlas y preguntarles por Brynn.
–Hola, tía Rose– me dijo Nessie, cuando me vio.
–Hola, hermosa. Hola Bella–las saludé– Nessie… ¿Brynn salió contigo?– Bella me miró preocupada, y Renesmee me miraba raro.
–Sí, pero una mujer rubia se la llevó.
–¿Cómo que se la llevó?– me puse a la altura de la niña, estaba muy preocupada. Empecé a pensar en Irina–Renesmee, ¿cómo era esa mujer?
–Era alta como tú, rubia y estaba con un hombre de piel oscura que la esperaba en un auto. Nos saludó y le dijo a Brynn que iban a encontrarse con Emmett– dijo Renesmee muy seria. Miré a Bella, y luego tomé mi celular para llamar a mi oso.
–Gracias amor–besé a mi sobrina en la frente y me paré para saludar a Bella– Nos vemos luego, Bells.
–Rose, ¿qué sucede? ¿Quieres que te ayude?
–No sé dónde está Brynn, llévate a Renesmee, los llamo cuando tenga noticias–ella asintió.
–Voy a esperar a que llegue–dijo mirando mi celular. Agradecí su compañía y le marqué a mi oso. Cinco llamadas después contestó, yo estaba que me moría de nervios, ¿y si esa bruja le hacía algo a Brynn? ¿Por qué se la llevó?
–Rose, tranquila...Emmett ya viene, estoy segura de que la van a encontrar– me decía Bella, tratando de conciliarme y darme ánimos. Renesmee estaba cansada y no dejaba de quejarse y preguntar por su prima.
Diez minutos, Emmett se encontraba estacionando junto a mi auto en la escuela. Bajó rápido y sr apresuró para estar junto a mi y abrazarme.
–Nessie dice que una mujer se la llevó, le dijeron que se encontrarían contigo. Creo que fue Irina–dije.
–Mierda–Emm miró a Bella y a Nessie– Bella, gracias, ya pueden irse. Les llamaremos cuando tengamos noticias–les dijo, no llegué a escuchar lo que Bella le respondió pero supe que iban a irse. Tampoco sentí cuando me saludaron, estaba asustada.
–Rose, amor– Emmett puso ambas manos en mi cara, para sostenerme la mirada– La encontraremos– me abrazó y me besó la cabeza.
–Emm, esa mujer pudo habérsela llevado lejos, no sabemos nada de ella. ¿Y si le hace algo?
–Voy a llamar a Carmen, si ella fue quien envió a esa mujer a buscar a Brynn está en serios problemas.
Emmett habló con Carmen y luego realizó otras cinco llamadas. Yo me quedé esperando, estaba paralizada por el pánico. Emmett vino hacia mí y me tomó en brazos, no me dio tiempo a reaccionar.
–Parecía que en cualquier momento ibas a desmayarte, vamos a ir a casa y comenzaremos la búsqueda. Los policías ya la están buscando– Emmett hablaba firme y serio, no me miraba a mí, miraba el camino hasta el auto donde me subió, entró y cerró la puerta. Cuando reaccioné ya estábamos llegando a casa.
–Emm… ¿qué dijo Carmen?– logré preguntar. Emmett me miró preocupado, no sabía lo que pudo haberle dicho Carmen pero sabía que algo no iba bien. Emm me indicó que me sentara, con un gesto de mano y así lo hice, él se sentó conmigo.
–Carmen dijo que no sabía que Irina estaba por aquí, ella había sido internada en un psiquiátrico… Kate no la dejaba acercarse a Brynn porque una vez trató de matarla cuando era bebé– sus palabras me dejaron helada, ¿cómo pudo haber pasado algo así? Comencé a entrar en pánico, ya iban dos horas que no sabíamos dónde estaba nuestra hija, y con lo que Emm me había contado tenía muchísimo miedo de lo que podría estar pasando.
–¿Rose?– me preguntó Emm, escuché que el timbre de la casa sonó– son Alice y Jasper, ni siquiera sé porque tocan el timbre si tienen las llaves– no escuché cuando entraron, se me nubló la vista y caí en un vacío.
Pov Emmett
Estaba de todo menos tranquilo, sentía bronca, rabia por esa mujer que se había llevado a mi hija. La encontraría, sin importar nada, tenía que encontrarla.
–¿Vas a salir?– me preguntó Alice. Rosalie aun estaba desmayada, y Jasper la cuidaba.
–Voy a ir a buscarla, necesito encontrarla Alice, si algo le pasara…– mi hermana no me dejó terminar, se tiró sobre mí para abrazarme fuertemente, y le devolví el abrazo.
–Estoy segura de que la vas a encontrar– me dijo ella en sollozo, dándome un beso en la mejilla antes de soltarme. Besé su cabeza y me fui, no quería demasiado drama, o entraría en pánico también.
No sabía dónde empezar a buscarla, seguramente Irina lo tenía todo bien calculado, lo venía planeando hace tiempo.
Decidí volver a la escuela y empezar por ahí, alguien debió haber visto algo o debe de haber alguna evidencia.
Cuando llegué, noté que algunos agentes de policía seguían ahí. Uno de ellos me llamó.
–Señor Cullen–dijo señalándome el suelo– supuestamente, el auto estaba estacionado aquí, debió dejar esas marcas al arrancar– me comentó mientras me señalaba las marcas de las ruedas que habían quedado en la calle.
Le agradecí al oficial, y seguí las marcas que desaparecían a solo unos centímetros. Traté de pensar dónde podrían haber ido, ya iba a empezar a oscurecer y cualquier evidencia sería oculta por la noche. Tenía que darme prisa.
Doblé la calle sabiendo que siguiendo por esa no había nada, y si Irina quería llevarse a Brynn lejos, debía ir por el centro.
Mi suerte me llevó a encontrar las mismas marcas unos diez metros después. Así que volví a buscar mi auto y seguí el recorrido. Fue lento pero deberían guiarme a algún lugar.
El rastro de las llantas se perdía tres calles después, mierda.
Apoyé mi cabeza en el volante, necesitaba concentrarme, mi hija me necesitaba.
Mi celular empezó a sonar, era Alice.
–Alice, ¿Qué pasó?– pregunté.
–Brynn–dijo ella.
–¿Saben algo de ella?
–Llamó a casa, ven pronto, estamos tratando de ver si pudo quedar grabado el numero Emm–dijo ella, y colgó.
Pov Rosalie
Desperté sintiendo el mismo miedo con el que me desmayé. Alice y Jasper me observaban, mi hermano al ver que había despertado se acercó para abrazarme.
–Lo siento mucho, Rose– solté un sollozo en su hombro, pero no me permití llorar, no podía.
–Todo estaba marchando muy bien, ¿porqué tuvo que pasar esto?–dije.
El teléfono comenzó a sonar y todos lo miramos atentos.
–Debe ser Emmett, tal vez haya encontrado algo–dijo Alice, me apresuré para contestar, necesitaba noticias.
–¿Hola?– dije nerviosa. Escuché un llanto muy familiar.
–¿Rose?– era Brynn, estaba asustada.
–Brynn, mi vida, ¿estás bien? ¿Dónde estás?– le pregunté.
–Mamá tengo miedo, estamos en el aeropuerto con Irina, ella me dijo que iba a encontrarme con papá pero me mintió–me dijo llorando.
–Tranquila amor, iremos por ti, ¿estás segura ahora? ¿Dónde estás?
–En el estacionamiento, Irina fue a comprar unos boletos y me dejo con su novio, él me dejó encerrada en el auto– quería matar a Irina.
–Tranquila bebé, todo va a estar bien, te lo prometo– escuché un ruido y el grito de Brynn, de seguro el novio de Irina había llegado de nuevo.
–¿Brynn?– la llamada se cortó.
Pov Emmett
Llegué a mi casa, y me contaron lo que había pasado. Al parecer esa loca planeaba viajar con mi hija.
–Vamos al aeropuerto–dije. Rose se puso de pie al igual que mi hermana y Jasper.
–Debemos apurarnos, al parecer Irina es muy inteligente y buscará un vuelo rápido–dijo Alice.
Fuimos lo mas rápido al aeropuerto, cuando llegamos averiguamos los vuelos que saldrían mas pronto.
–Lo mejor va a ser separarnos–dijo Jasper.
–Y buscar a una rubia con un hombre de piel oscura–dijo Rose.
–Y llamar a la policía–dijo Alice
–Bien, en marcha–dije.
Alice y Jasper partieron hacia la derecha, mientras que con Rose fuimos a la izquierda.
–¿Y si llegamos tarde?–preguntaba.
–Hay que ser positivos– le dije a mi ángel tomándola de la mano.
–¡No quiero ir!– escuchamos ese grito y buscamos su procedencia.
–Emmett, allá– dijo Rose, señalando los embarques. Brynn estaba siendo arrastrada por un hombre alto y de piel oscura, tal cual Rose lo había dicho. No veía a Irina.
–Vamos–le dije, y nos acercamos corriendo.
–Señor no pueden pasar, sólo pasan los pasajeros– me dijo la de seguridad.
–Señorita, es mi hija la que pide ayuda.
–Tiene que dejarnos pasar, por favor–dijo Rose, noté que derramaba un par de lágrimas.
–No tengo autorización de hacerlo…–empezó a decir.
–¡Brynn!–gritó mi ángel, la niña le respondió con otro grito. Y la bruja de seguridad llamó a los policías.
–¿Y bien?–pregunté.
–A la mierda con la seguridad–dijo Rose, comenzando a forcejear con la mujer. La ayudé y logró pasar corriendo. Solo quería tener a mi hija en mis brazos.
–Papá– me llamaba ella, todavía forcejeando con el hombre.
–Laurent, date prisa, o la vamos a perder– le decía una rubia, la cual supe que era Irina.
–Suéltenla–dije. Brynn seguía forcejeando y en un momento logró morder a Laurent en la mano para que la soltara– Rose ve por ella– le dije a mi esposa.
Brynn corrió a sus brazos y fui a encarar a Irina.
–No vuelvas a meterte con mi familia–le dije. Los policías habían llegado y estaban poniéndole las esposas a Laurent, mientras que otros venían por Irina.
Fui a encontrarme con mi hija, habían sido las peores cinco horas de mi vida. Alice y Jasper habían llegado, y me sorprendió ver a Edward con ellos. Abracé a mi hija, quien se aferró a mi cuello y besé a mi esposa.
–Lo siento princesa, lo siento mucho–le dije a Brynn.
–No papá, no tienes la culpa–me dijo ella entre lágrimas.
–Lo importante es que estás bien, y nada malo volverá a pasarte– le dijo Rose, haciéndole mimos.
–¿Podemos volver a casa?– preguntó nuestra hija. Nos volvimos a abrazar, mis hermanos y mi cuñado mimaron a Brynn y luego se aseguraron de que estuviéramos bien para irse.
Esa noche no dormimos, pedimos comida y nos tiramos los tres en nuestra cama(Rose y mía), Brynn se durmió muy rápido, y yo agradecía poder tenerla conmigo de nuevo.
–Los problemas que nos has traído bebé–dije besando su frente. Rose hizo lo mismo y me miró.
–No importa si nos trajo problemas, todo pasa por algo amor… pero me alegra tanto saber que está bien, y que está con nosotros–decía Rose. La besé tiernamente en los labios y nos acomodamos para dormir con nuestro pequeño ángel.
–¿Cómo está el bebé?– le pregunté.
–Seguro y bailando– dijo ella sonriendo.
