Los personajes de Ranma ½ no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi. La historia aquí presentada es con fin de entretenimiento, NO de lucro.
Advertencia: La historia contiene OC y OoC.
Indiferencia
11: Un momento juntos
Ranma estaba acostado de lado, apoyando su cabeza sobre su mano, mientras con la otra mano cambiaba de canales a cada rato, aburrido y masticando un palillo. Escuchó entrar a alguien pero no le prestó ninguna atención. Nabiki le arrebató el control y lo puso en un canal donde había un concurso de canto.
—Yo estaba primero —reprochó el ojiazul mirando a Nabiki con enfado.
—Pero no te decidías por un canal para ver —Nabiki se sentó cerca del muchacho, muy tranquila, atisbando el televisor como si aquel programa fuera el más interesante del planeta.
Bufó con enfado. Todo le molestaba a Ranma, todo le resultaba muy irritante últimamente.
—Creo que alguien está muy molesto de que mi hermanita tenga otro prometido —comentó Nabiki mordazmente, mirando con diversión a Ranma.
—¿Ah sí? ¿Quién? —se hizo el tonto volteando la cara para no ver a la hermana de Akane.
—Obviamente tú, Ranma —continuó Nabiki que incluso le bajó el volumen a la televisión.
—No, yo no estoy nada molesto. Por mi Akane puede tener los prometidos que ella quiera —Ranma metió una gran cantidad de papas fritas a su boca.
—Así como tú las tienes —el muchacho se atragantó—. Pero todos sabemos que el nuevo compromiso de mi hermana lo tuvo sin saber, igual como lo tuviste con Shampoo… pero hay una diferencia abismal entre Shampoo y Rei; ella te trata bien y está dispuesta atenderte con gusto, en cambio Rei…, se ve que odia igual que Akane el compromiso y sólo cumple con sus obligaciones que le dictan sus leyes, más nada lo hace con gusto —Nabiki se rió burlonamente.
Ranma sólo la miró por el rabillo del ojo. Tenía razón, las veces que los veía juntos, era para insultarse mutuamente, eran poquísimas las veces que se trataban bien, mejor dicho, inexistentes.
—Shampoo a ti te ama, pero Rei a Akane no, se le nota a leguas. Lo mismo pasa con Akane, a mi hermana sólo le interesa una persona —se quedó callada, Ranma se puso muy rojo pero esta vez sí volteó a mirar a Nabiki.
La chica de cabellos castaños le subió el volumen a la televisión y se recostó un poco para verla, agarrando unas papitas fritas del tazón.
El joven Saotome se quedó pensativo, recordando muchas cosas.
Se escucharon los gritos de Akane y Rei, los dos iban bajando las escaleras, Rei, las bajó rodando gracias a Akane. Se gritaban feo, se detuvieron en el pasillo como quisieran que los vieran, haciéndose muecas de desagrado.
Rei quería que Akane anotara por él en las clases. Akane logró contenerse para no golpearlo y hacer que no fuera a clases por una semana.
—¡Aaaaaahhhhhhgggggg Eres ODIOSO! —Vociferó la joven de cabellos azules a Rei, dando un pisotón en el suelo y darse la media vuelta.
—¡Y tú una fea sin consideración a tu pobre prometido! —Respondió el ojiverde que dio la media vuelta y salió de la casa.
—Lo ves —señaló Nabiki sonriendo ampliamente—. No se llevan nada bien, pero esto ya lo he visto antes —penetró con su mirada al joven de la trenza.
Ranma se quedó con la boca ligeramente abierta, con los pensamientos revolucionando a mil por hora en su cerebro.
Los gritos de dolor de Akane se escuchaban cuando entrenaba con Rei. Ranma estaba sobre el tejado del dojo, atento a todo. Quería bajar a ponerle un alto al castaño para que no lastimara a Akane, apretaba fuertemente sus puños y la mandíbula para contener ésas ganas de ir en su auxilio, pero Akane se lo dejó bien claro que no quería que él interviniera y lo peor fue la forma en que se lo dijo.
Dentro del dojo, Akane se encontraba agitada, respirando con la boca, el sudor empapando su rostro, incluso unas gotas caían a la duela. Flexionó un poco las piernas para así poner sus manos sobre sus rodillas y descansar unos segundos; miraba a Rei que lo tenía en frente, bastante fresco para todos los movimientos y el tiempo que llevaban practicando. Sentía que el cuerpo se le quemaba por dentro por el extenuante entrenamiento que había empezado más temprano por ser viernes.
—Eres muy lenta —comentó Rei, observando a la chica. Tenía los brazos cruzados—. Podría detener tus golpes con una sola mano.
—Eres un presumido —le hizo ver Akane, todavía jadeando.
El chico estaba por responder, pero se abstuvo de hacerlo. Soltó los brazos y fue hacia el rincón, tomó una toalla y la botella de agua para regresar con ellas y dársela a Akane.
—Toma despacio y poco, no te vaya a doler el estómago, necesitas un descanso.
—No lo necesito, entrenemos ya —Akane arrojó la botella y la toalla al suelo—. Estoy perfectamente bien.
El enfado se reflejó de inmediato en el rostro de Rei, viró los ojos con cansancio.
—Eres una obstinada, en serio, necesitas el descanso, uno de diez minutos por lo menos, porque si no te va a doler todos los músculos y hasta puedes desgarrártelos por el sobresfuerzo —explicó Rei tratando de ser lo más paciente, se notaba que estaba haciendo bastante méritos por no gritarle.
—Con los analgésicos se me quita —Akane optó la pose de combate—. Lista, en guardia.
Rei tuvo que soltar un largo suspiro de resignación.
—Después no digas que no te lo advertí, eh —indicó el ojiverde.
—¡Já! Ni creas que tienes la razón —desafió la peli azul.
Rodó los ojos con notable enfado. La muchacha que era su prometida era demasiado terca. A Rei no le quedó más que continuar con el entrenamiento.
Al no escuchar más gritos por parte de Akane, se sintió aliviado y se asomó por el borde del tejado para ver a su prometida salir junto con Rei y ojala que éste saliera volando por los cielos como pasó en el entrenamiento anterior. Se le retorcieron los intestinos cuando Rei salió con Akane en brazos.
—No es para tanto, puedo caminar —escuchó lo que Akane dijo, la notaba bastante enojada pues era evidente por su tono de voz y el ceño bastante fruncido.
—Es que eres tan obsesionada que tenías que continuar a pesar de mis advertencias… eres pan comido para cualquiera —le dijo Rei con molestia.
—¡Entonces, suéltame! —Akane se puso roja del coraje.
—No. Es mi obligación cuidarte, ya te lo he dicho —reprendió el muchacho de ojos verdes.
—Ya me tienes harta con eso de tus obligaciones ¡Que me sueltes! —Exigió Akane que empezó a retorcerse para lograr zafarse de los brazos de Rei.
—¡Ah que terca eres! —Rei recibió un arañazo en la cara por parte de Akane pero no fue suficiente para que la soltara, al contrario la agarró con más fuerza.
Ranma se estaba molestando, Rei debía de soltar a su prometida a como diera lugar.
—¡Quítame tus manos de encima, baboso! —Exclamó Akane bastante irritada.
—¡Qué no, tarada o te vas a lastimar! —Respondió Rei, desafiante.
—¡Qué te importa! —Le gritó Akane, algo histérica por que no conseguía librarse de Rei.
—¡Claro que me importa! —Contestó Rei bastante serio y sin dejar de mirarla con enojo.
Los dos seguían forcejeando. Akane estaba demasiado enojada que no le presto mucha atención al joven, quería liberarse de él. Rei por evitar que su prometida se terminara lastimando la aferraba más a él.
Akane ya desesperada por no tener contacto con el imbécil de Rei, le dio un codazo en la boca del estómago, haciendo que el muchacho terminara soltándola.
Rei al ver que Akane ya estaba por caer, rapidísimo metió sus manos tras la nuca de la peli azul para evitar que se golpeara la cabeza con una piedra que estaba ahí. Quedó sobre ella, respirando agitado debido al golpe que recibió y le sacó una buena parte del aire; y por el hecho de que vio que Akane se iba a lastimar.
—Eres una idiota —le susurró en forma de regaño por la impertinencia de Akane que a nada estuvo de golpearse la cabeza con la piedra.
Ranma que había saltado un segundo antes con la intención de ayudar a Akane, se quedó parado, viendo la escena. Akane no hacía nada por quitarse de encima a Rei. Bajó la cabeza un poco y dio la media vuelta, entendía que él salía sobrando ahí.
Escuchó un golpe seco y luego a Rei volando por los cielos, entonces volteó, observando a Akane con la pierna extendida, seguro lo había pateado. Acto seguido, Akane empezó a quejarse.
—Akane —Ranma corrió para ayudarla.
Akane no puso ninguna resistencia, se dejó ayudar por Ranma, apoyándose sobre su hombro para quedar de pie.
—Debería llevarte a que te revise el doctor Tofú, mira tienes rojo el tobillo —estaba contento de que Akane hubiera respondido de la manera que él esperaba, incluso no podía ocultar una pequeña sonrisa por más que intentó hacerlo.
—No está tan mal, tan sólo déjame en el suelo y verás que puedo caminar —dijo Akane que le sonrió amistosamente.
—De acuerdo —no iba a correr el riesgo de salir volando por el cielo y hacerle compañía a Rei en el recorrido.
Apenas pisó el suelo y sintió que todo el cuerpo le temblaba, siendo presa de un terrible calambre que incluso le erizó la piel. El tobillo resentido por el brusco movimiento que hizo al patear a Rei, se le dobló, haciendo que casi perdiera el equilibrio, sólo que Ranma la agarró a tiempo para que no cayera de lleno al piso.
—Lo ves, estás herida —señaló el chico de la trenza—. Déjame llevarte con el doctor Tofú para que te de algo que te alivie más rápido.
Muy a su pesar, Akane suspiró hondamente y terminó aceptando la propuesta de Ranma. Era muy probable que el doctor le diera algo para quitarle ese horrible dolor muscular del cual era víctima.
Se dejó ayudar por Ranma mas no le permitió ser cargada por él. Se aguantó los dolores infernales y repentinamente dejaba escapar un quejido de dolor.
—Akane, insisto, déjame cargarte —pidió el chico que se detuvo al escuchar un quejido más profundo.
—Gracias, Ranma, pero puedo sola —respondió Akane forzando su voz para que no la delatara.
—No seas obstinada, todavía falta un buen tramo para llegar, no te vayas a hacer más daño —insistió el joven de ojos cobalto.
Akane meditó un poco. Los dolores eran bastante fuertes y seguro sí iba a llegar casi arrastrándose, sí es que llegaba.
—De acuerdo —aceptó Akane no de la mejor manera, pues su orgullo le lastimaba también.
Ranma la tomó con delicadeza. Akane se aferró al cuello y recargó su cabeza sobre el pecho de su prometido. Los latidos del corazón de Ranma eran agitados, como si hubiera corrido un maratón o hubiese estado horas y horas entrenando sin descanso, así como estuvo su corazón mientras entrenaba con Rei. Los latidos eran fuertes, como si el corazón del chico quisiera salir del pecho, gritando por algo que ella no sabía. El cansancio se estaba haciendo presente en ella, su vista empezaba a ser pesada, hipnotizada por el latido del corazón y sentir el pecho subir y bajar al ritmo de la respiración de Ranma, aquello le estaba causando un sueño pesado. Por más que trató de tener los ojos abiertos, le resultó imposible, había una sinfónica dentro del cuerpo de Ranma que la estaba arrullando.
Ranma se detuvo un minuto para ver a Akane dormir en sus brazos. Lucía hermosa, con sus bellos ojos cerrados, su boca ligeramente abierta, respirando pasivamente, todavía con las mejillas sonrosadas por lo del entrenamiento, dándole el aspecto más tierno que él jamás haya visto.
Quedó hechizado por Akane. Era increíblemente bellísima. Podría quedarse horas y horas contemplándola y no cansarse.
—Eres mi prometida —murmuró.
Un pequeño quejido salió de la boca de Akane sin despertarla, haciéndole recordar que debía ir con el doctor Tofú.
Akane tomó dos píldoras que el doctor le dio en su momento y le sugirió recostarse por una media hora mientras que le quitaban el terrible dolor muscular.
—Esforzaste mucho tu cuerpo, Akane, tus músculos están bastante resentidos y cansados, debiste ser más cautelosa, pudiste haberte desgarrado uno y eso hubiera sido mucho más doloroso —explicó el galeno tranquilo mientras miraba a Akane.
—Lo sé… yo… —Akane bajó la cabeza.
Rei se lo había advertido y ella no quiso escucharlo. Maldito Rei, tenía razón. Otro golpe a su orgullo, tenía que reconocerle a su tonto prometido que se lo advirtió y ella hizo caso omiso.
Inconscientemente apretó con fuerza la mano del doctor a quien parecía torcérsele los ojos por el dolor.
—¡Lo siento, doctor Tofú! —Pidió muy apenada al ver como el doctor se sacudía la mano, notablemente adolorido.
A Ranma le escurrió una gota de sudor mientras veía al doctor bailar y soplar su mano lastimada, por poco y se la pulveriza.
—No te preocupes, Akane —sonrió forzadamente el aludido mientras se vendaba su mano.
—Ya no volverá a pasar, lo prometo —dijo Akane más serena.
—Ya lo creo, el doctor Tofú nunca dejará su mano cerca de ti —comentó Ranma quien sonrió ampliamente.
—Bobo —Akane le dedicó una mirada de molestia pero a la vez empezó a sonreír.
Como haya sido, el comentario de Ranma sí le cayó en gracia.
—Bueno, Akane, solo sé más cuidadosa, el cuerpo siempre avisa cuando ya es suficiente, no lo esfuerces demasiado —sugirió el doctor—. Necesitaras de una muleta para poder apoyarte, lo de tu pie fue una torcedura nada grave, pero te llevara un par de días en recuperarte bien, sólo utilizaras la muleta mientras que tu pie no esté tan resentido y tomarás éstos analgésicos cada 8 horas por tres días —indicó, dándole el medicamento y pasándole la muleta.
—Gracias, doctor —Akane le sonrió dulcemente y agradecida al galeno.
—De nada, Akane, cualquier molestia, me llamas. Debes cuidarte, ningún movimiento brusco por éstos días, ¿entendido? —apuntó el hombre de lentes que miró fijamente a su paciente.
—Está bien, doctor, confíe en mí. Voy a descansar en estos días hasta que ya me encuentre mejor —asintió la joven de cabellos cortos.
—Así me gusta, Akane, que seas disciplinada.
Las nubes anacaradas anunciaban la próxima caída de la noche. El aire un poco frío pero tolerable golpeaba con suavidad su piel descubierta.
Ranma y Akane quien ayudada por la muleta, caminaban en rotundo silencio en el camino que solían recorrer juntos cuando iban a ver al doctor Tofú.
El chico de la coleta no decía nada por temor a estropear el momento, aunque no hubiera intercambio de palabras con su prometida, le llenaba de calidez el pecho de ir al lado de ella, como lo hacían hace tiempo.
Akane por su parte, no le apetecía decir nada y para ser franca con ella misma, no tenía qué decir. Se detuvo un pequeño instante para descansar y alzó la vista al cielo, mirando pasar una parvada de aves que volaban en dirección de dónde el sol estaba por ocultarse.
Un frío aire se hizo presente, haciendo que se estremeciera y por abrazarse y frotar sus brazos para darse calor, su muleta cayó al suelo.
—Akane —llamó Ranma con cierta preocupación en su mirada, se agachó para levantar la muleta y después dársela—. ¿Estás bien?
—Sí, no te preocupes, sólo fue el frío. Gracias —Akane se volvió acomodar la muleta bajo el brazo.
El chico de la trenza se quitó la camisa china color azul cielo y se la colocó a Akane para cubrirla.
Akane sintió la tibieza de la prenda al instante y no pudo ser indiferente ante tal gesto. Miró a Ranma con expectación, quien le dedicó una linda sonrisa y una mirada muy dulce.
No pudo evitarlo, un calorcito se apoderó de su cuerpo, encendiendo sus mejillas al instante. Bajó a cabeza con cierta vergüenza, no quería que Ranma la viera así; sabía que su cara era un foco por lo caliente que lo sentía.
—¿Estás bien? —Interrogó el chico de la trenza quien se flexionó para verla.
—Sí, sí, son las pastillas… —se excusó la joven Tendo quien buscó la manera de no darle la cara a su prometido.
—Tal vez necesitas sentarte un momento —Ranma señaló una banca que no se encontraba alejada de ellos.
Akane asintió rápidamente.
Ranma se sentó a su lado y se llevó los brazos tras la nuca, admirando aquel cielo que se pintaba de un color azul más oscuro dando pie a la aparición de las primeras estrellas.
—Ranma —llamó Akane, él apenas hizo un ruidito con la garganta—. ¿Cómo conocieron a Rei?
Ranma la miró por el rabillo del ojo, su ceño se frunció al instante, se notaba que no le agradaba oír ése nombre y mucho menos en voz de Akane. Volvió su atención al cielo.
—En un bosque cerca de Kioto, él estaba entrenando, y nos vio entrenar y se unió a nosotros. Como te has dado cuenta admira mucho a mi papá. Pero nos tuvimos que ir de ahí para viajar a China. Realmente no sé qué asunto tiene pendiente conmigo. La verdad no nos tratamos mucho —respondió con un tono crudo de voz, incluso un poco más grave de lo habitual.
—Ah —Akane miró el suelo, aquello no era gran información.
—¿Por qué? ¿Ya empieza a interesarte? —cuestionó con los celos en la punta de su lengua, observándola fijamente, aún con el ceño fruncido, soltando sus brazos para así apoyar sus manos sobre la banca y recargarse un poco para estar más cerca de Akane.
—¡No! ¡Rei es tan desagradable! —Respondió a la brevedad—. Ni siquiera me cae bien, me tiene fastidiada con sus obligaciones, además es un grosero y un mal educado. No lo soporto, es un imbécil —soltó.
—¿Entonces por qué dejas que te entrene? —la pregunta dejó a Akane callada quien lo miraba con los ojos bien abiertos.
La muchacha bajó la cabeza, mirando sus manos sobre su regazo. Se hizo un silencio incómodo.
—Porque nadie más está dispuesto a entrenar conmigo —respondió al fin, con suavidad y franqueza—. Mi papá, mi tío Genma y tú no quieren entrenar conmigo. Siempre dicen que no.
—Akane… —Ranma no supo que decir, incluso no pudo soportar la mirada de la chica, quien parecía reclamarle con la misma.
—Es la verdad, Ranma, ninguno de ustedes me ve como una artista marcial, y eso me frustra, me enoja, me hace sentir mal. Yo me esfuerzo día a día para ser tan buena como ustedes, entreno todo lo que puedo, pero lo que no puedo es demostrarles mis capacidades, porque ustedes no me lo permiten… todos ustedes siempre me subestiman —sus ojos se tornaron tristes y vidriosos.
—Akane, lo siento, pero si quieres puedo entrenar contigo, como chica, claro…
—¡No Ranma, tú no entiendes! —Akane se puso de pie, con las lágrimas al borde de los ojos—. Yo quiero ser una artista marcial de verdad, que no me tengan consideración por ser mujer… o porque crean que soy débil.
Ranma se quedó mudo, observando a su prometida, sorprendido por tales palabras. Le dolió escuchar lo que ella sentía realmente y lo peor fue saber que él también era participe en ése sentimiento.
Las lágrimas rodaron por sus blancas mejillas. Akane se limpió bruscamente con el dorso de la mano, no quería que la vieran llorar y mucho menos Ranma. Tomó la muleta para marcharse lo más rápido de ahí.
—Akane, sí es lo que dije en el dojo ése día que te enfrentaste a Rei… no es cierto, en verdad eres muy buena, tienes muy buenos movimientos… —dijo Ranma desesperado para evitar que se fuera.
La joven se detuvo y lo miró por el borde de su hombro. Se notaba la desilusión en sus ojos.
—No mientas, Ranma, eso que dijiste fue porque realmente lo pensabas… o mejor dicho, piensas —volvió a su camino, era doloroso para ella saber que carecía del apoyo de su prometido para algo tan importante como lo eran las artes marciales y su deseo era ser una de las mejores artistas marciales.
Ranma saltó para quedar frente a ella. Se le fragmentó el corazón al ver que de los bellos ojos castaños seguían desbordando aquellas lágrimas cargadas de sentimientos. No supo qué decir, la tomó de los hombros y la vio a los ojos.
—Lo siento… —atrajo a Akane hacia él, envolvió su pequeño cuerpo en sus brazos y colocó su mentón sobre la coronilla de la joven—. En verdad lo siento.
Podría golpearse por lo idiota que ha sido y por ser el causante de que ella llorara de ésa forma tan amarga.
—Perdóname, Akane. Perdón.
Akane no pudo más, se sintió tan débil, tan frágil y expuesta que empezó a llorar desahogadamente, aceptando aquel abrazo y humedeciendo el pecho de su prometido. Gimoteaba como niña pequeña. Tenía mucho dolor que sacar.
Unos minutos después, Akane se separó lentamente de Ranma, apenada por haber llorado de ésa forma. Había tanto guardado que pedía a gritos salir, que se transformaron en lágrimas. Ranma sacó un pañuelo y con mucha ternura le secó las lágrimas rebeldes que todavía salían de los bellos ojos de Akane.
—Tan sólo dile a Rei que por cada moretón que él te haga, yo le haré diez a él —sonrió, haciendo que Akane también sonriera.
Comprendía que tal vez él no era la mejor opción para entrenar con Akane, jamás podría regresarle un golpe a su prometida.
Sorpresivamente, Ranma tomó a Akane entre sus brazos para cargarla.
—El doctor Tofú dijo que no hicieras ningún esfuerzo. Debes recuperarte pronto, para que vuelvas a patear a Rei.
Con su comentario en vez de un reproche por parte de Akane, se ganó una sonrisa alegre que a él fascinaba.
—Bobo —expresó Akane que seguía con su linda sonrisa.
No podía darse el lujo de perderla. Ella era todo para él y estaba dispuesto a pelear por ella hasta las últimas consecuencias.
» Continuará…
¡Hola gente bella de Fanfiction!
¿Cómo han estado? Espero que muy bien en todos los aspectos :D Bueno pues ya es domingo y he podido terminar el capítulo y actualizar como se debe. Quiero pedirles una disculpa por anticipado, debido a que mis tiempos han sido reducidos, me ha costado un poco terminar de escribir el capítulo a tiempo, es por eso, que si no llego a actualizar un domingo, es que de verdad no he tenido tiempo para escribir. El caso no es falta de inspiración ya que la historia está muy presente en mi cabeza, sino por el tiempo. Gracias :) Sé que me comprenderán n.n
Espero que el capítulo sea de su agrado, el de hoy fue un poco de Ranma y Akane, digo, no puede dejar de sentir de un día para otro, sólo está como bien dormido. Pequeños gestos que hacen palpitar un corazón herido.
Gracias por su valioso tiempo y todo su apoyo conmigo y la historia n.n ¡Muchas gracias!
Gracias por sus comentarios, por agregar la historia a favoritos y por seguirla, muchas gracias!
*Guest: XD ¿tan abandonado tengo a Ranma que se han olvidado de él? Ay, pobrecito, pero es triángulo amoroso y cada uno de ellos tiene su papel importante en la historia. Ahora fue el turno de Ranma. Besos :*
*Rosi: Gracias por las palabras y me alegra muchísimo que el fic esté siendo de tu agrado, Ranma posesivo, sólo un poco al igual que celoso, pero Rei tampoco se queda atrás. Besos :*
*Wolfing: Corazón! Crees mal amor xP Akane no siente tal atracción hacia Rei, el que está cayendo es él a pesar de todo lo que dice… es que era imposible no enamorarse de una chica tan linda como lo es Akane, claro a su manera, pero lo es. Huy, Ranma tuvo la oportunidad perfecta para decirle a esas tres que solo quería Akane como prometida, pero de haber sido así, se acaba el fic xP jajaja, bueno, creo que me hubiese costado mucho más hacer una historia donde ellos ya son novios y meter a un tercero en discordia u.u no podría arruinar la relación, por eso tuve que a hacer a Ranma así de indeciso. A pesar de que el ambiente se ponga un poco tenso, Ranma siempre estará para Akane y al menos ya se decidió en luchar por ella :D Te amo corazón, muuaaak, espero que de nuevo queden juntos nuestras actualizaciones :3
*Aurora: Típico, como que tiene cierto parecido en Ranma, a Akane se lo ponen difícil, es justo como los chicos que le gustan xP. Al menos aquí Ranma no se desapareció tanto n.n. Besos :*
*RANMAA-K: Ranma es fuerte y orgulloso como para demostrar lo que le duele, pero también tiene un punto sensible y un profundo amor hacia Akane, estoy segura que él luchará por ella por no perderla. Un cordial saludo :D
*Own son: Oh, no, Akane no siente ninguna atracción hacia Rei, sólo le interesa que entrenen con ella para ser más fuerte. Él es quien sí está empezando a sentir atracción hacia Akane. Tienes razón, él jamás podría ponerle una mano encima para lastimarla, no se lo perdonaría. Besos :*
*karlarodsal: Es el punto, que Ranma vea en otra persona un poco de él mismo interactuando con Akane, como que vea su relación con ella, y sabe que es similar la historia que tiene con Akane a la que va a pasar con Rei. Será un triángulo amoroso como lo he mencionado antes. Akane la va a tener difícil y deberá tomar una decisión. Gracias por tu comentario :D Besos :*
*bry: Será complicado y doloroso por momentos, de eso no hay duda, como también sus pequeños momentos como éste. Espero que te guste y haya ayudado a una leve recuperación a tu corazón :3 Muy ciertas tus palabras, le bastó una mirada y una sonrisa para conquistar el frío corazón de Rei. Besos :*
*DL: Awwww gracias por tus lindas palabras *u* me animan muchísimo n.n el karma es un poco amargo, ¿verdad, Ranma? Ver a tu prometida en brazos de otro no ha de ser bonito jajaja, bueno, ya dejo mis maldades por un ratito xP. Rei sí se preocupa por Akane, de forma tosca y Ranma también se preocupa por ella, pero de forma dulce aaawww lindos los dos (no quisiera estar en los zapatos de Akane) Besos :*
*SofiaAntonellaVallejos21: Ufff es que sí está difícil, digo, cada uno de ellos es lindo a su manera y tienen algo en común: Akane como prometida. La chica tiene donde escoger y para dificultarle más las cosas, los dos tienen lo suyo que la conquista. Sí habrá confusión. Besos :*
*Pame-chan 19: Cuánto tiempo! ¿Cómo crees que me olvidaría de ti? Sí me sorprendió ver que tu cuenta estaba eliminada (creo que tuvo que ver el fic de la fuerza de Akane u.u qué delicados 7.7 tú tenías los propios, que mala onda) Me alegra saber de ti y que continuas por estos rumbos *u* bienvenida de nuevo n.n También me agrada saber que sigues las historias que sigo publicando (soy un caso con otras pendientes) Espero seguir sabiendo de ti, mi estimada Pame, también te quiero. Besos :*
*Chikibell: Ya está empezando a reaccionar, no creo que se dé por vencido. Peleará por Akane hasta las últimas consecuencias. Besos :*
*Lady Ski: Al fin domingo! Tarde pero seguro, ya con la actualización. Esta vez Rei no tuvo mucha participación, pero era necesario está escena. Rei tiene la obligación de cuidarla aunque ella no quiera xP, bueno creo que en los entrenamientos sí se desquita un poco xP. Creo que si entrenaran los tres, Akane saldría sobrando ahí. Yo también lo veo difícil. También te mando un beso, saludos! Cuídate mucho n.n
*susyakane: Akane está lejos de ser la clásica princesa esperando a su príncipe azul para rescatarla xP, sí fuera Rapunzel seguro que ella aprende alpinismo para salir del castillo y luego le ayuda al príncipe a luchar xP. Es cierto, Akane no lee los pensamientos, sí así fuera de lo que se enteraría y hace mucho tiempo ya se hubieran casado xP Me gusta mucho tu idea sobre la comida, la pondré en un capítulo. Besos :*
*Maripi: Gracias por las palabras *u* Pues las situaciones comprometedoras se prestan, al parecer Akane y Rei son bien torpes porque se andan cayendo encima uno del otro y para mejorar la escena, Ranma los ve… ¿a qué se siente feo, no, Ranma? Besos :*
*Destiny: ¡Nakama! Espero que ya bien adaptada al cambio de horario (debería de estar ya prohibido, no ven que nos descompensan u.u) Claro que lo recuerdo, y tienes razón, puede caer un poco mal por su tosca actitud. Espero que sí hayas ganado el sushi :9 toda la suerte Nakama :D ya verás que me vas a contar lo sabroso que estuvo n.n Ok, hagamos el maratón, empecemos con las de duro de matar, los indestructibles, el transportador, arma mortal, terminator y una muy bonita que en lo personal es de mis favoritas que se llama Stardust.
Jajajajaja, ok, sí me imaginé lo de los corazoncitos y me dio mucha risa Jajajaja.
Creo que con la advertencia, Ranma entendió y ni las menciona, creo que el más feliz de que se hayan largado esas metiches es él xP.
Gracias Nakama, ya he sentido la energía positiva que viaja a la velocidad de la luz :3 Un beso y un abrazo con mucho cariño desde México. Cuídate mucho n.n Besos :*
*PFernando: Bien, gracias, espero que de igual manera te encuentres excelente n.n Poco a poco Rei está cayendo, a pesar de sus palabras, lo sabe que Akane no le resulta nada indiferente. Ranma solito se acorraló, Akane le pidió que quedara claro su compromiso de ellos con las otras chicas y no fue así. Sin embargo el amor que se tienen los dos es muy grande y poderoso, lástima que no hay el suficiente valor y su tonto orgullo nos les ayuda. Akane quiere que Ranma dé el primer paso y Ranma quiere que Akane sea quien lo dé. Par de obstinados. Gracias por continuar leyendo :). Saludos cordiales.
*sora megumi san: Pues sí, al parecer es la mejor opción para Akane. Besos :*n
*azucenas45: También se hará más fuerte. Rei le falta poco para empezar de dejar de decirle cosas feas. Besos :*
*Lacriza: Muchas gracias n.n Akane tiene un don para enganchar a los hombres a pesar de que digan que no es agraciada, pero la verdad es otra, es muy bonita. Besos :*
*Olii's-Chan: La verdad es que sí necesita sentir un poco lo que ha hecho, y conste que Akane no lo está haciendo a propósito eh, ni modo Ranma, a sufrir un poco. Besos :*
*xandryx: Empieza a cargarlas xP Es bueno, ya no se va a dejar que le coman el mandado. Besos :*
*MM14: Gracias n.n Pues las cosas parecen ir bien, ¿no? Ahora sí, ¿qué pasará el siguiente capítulo?. Besos :*
*KattytoNebel: Awwww redondito como una moneda, así está cayendo Rei, Akane se lo ganó más rápido de lo que se imaginó. Besos :*
*Guest: Yeaaaah, actualización lista :D
*Hikaros: Gracias por darte el tiempo para continuar leyendo lo que escribo n.n Creo que he confundido en el capítulo anterior. Akane no está sintiendo anda por Rei, es él quien se está enamorando de ella. Pues sí, del odio al amor solo hay un paso, pero no en todos los casos. Nos leemos. Cuídate.
*Lectores anónimos: Agradezco muchísimo su lectura y su tiempo, espero que el capítulo sea de su agrado y les anime a comentar. Besos :*
Los comentarios son bien recibidos siempre y cuando sean con respeto. Gracias.
Nos leemos el próximo domingo sí no hay imprevistos.
Les mando un fuerte abrazo y un beso con mucho cariño a todos n.n ¡Gracias!
Bye bye.
