Disclaimer: La mayoría de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo aquellos fuera de la Saga y la trama son de mi completa autoría.
CHAPTER 11
BELLA POV.
Terminé de peinarme y salí de la habitación, bajé casi corriendo al comedor para desayunar y no había nadie. Sí, estaba tan ansiosa por llegar al instituto y ver a mis amigos, también a Edward claro, que me levanté más temprano que de costumbre.
Me senté en mi lugar habitual y me serví un poco de fruta y jugo de naranja, apenas había comido un par de trozos de fruta cuando Alice entró al comedor y se sentó sin siquiera dignarse a verme, igual que siempre. Pasaron unos largos y tensos minutos en silencio hasta que ella lo rompió.
—¿Qué es lo que tramas? —me preguntó con aparente calma y le dio un sorbo a su jugo.
—No entiendo de qué estás hablando —respondí confundida y sin dejar de desayunar.
—¡Deja de fingir! —gritó golpeando la mesa con sis manos—. Sabes que me refiero a Edward, ayer me dijo que está enamorado de ti, y no sé que planeen tú y tus amiguitas, pero no voy a permitir que lo lastimen como una vez lo hicieron conmigo —se levantó y antes de que se marchara la detuve.
—¡Alice espera! Lamento mucho lo que haya hecho en el pasado, pero te aseguro que no soy la misma Nessie que tú y todos conocen... o mejor dicho conocían, al menos por ahora —le dije y fui yo quién salió del comedor.
Quizás hice mal en decirle eso a Alice, pero estaba cansada de que todos creyeran que era capaz de no sé que tantas barbaridades y no poder defenderme; subí a mi habitación y me cepillé los dientes, tomé mis cosas y bajé de nuevo. Estaba por abrir la puerta principal para salir, cuando la voz de la señora Renée a mis espaldas me detuvo.
—¿Te vas tan temprano cielo?
—Sí mamá, quedé con Alec para revisar los últimos detalles sobre nuestra exposición —mentí y le di un beso en la mejilla, ella suspiró y sacudió su cabeza.
—No sé por qué, pero desde que volviste de tu viaje a Jacksonville te noto distinta, ya no sales mucho con tus amigas y te preocupas por el instituto —me dijo y yo reí con nerviosismo.
—¿Y eso es malo?
—¡Por supuesto que no cariño! Al contrario, me alegra que te preocupen tus notas, y sobre tus amigas... sabes que no me caen muy bien —vaya, alguien más que se sumaba al club anti-zorras—. Aún así, no metería mis manos al fuego pero... es como si fueras otra persona muy distinta a la Nessie que todos conocemos —mis ojos se abrieron tanto que temí se salieran de sus cuencas, ¡me había descubierto!—. Oh no me hagas caso, debo de estar alucinando —terminó y el alma me volvió al cuerpo.
—Mamá, yo... sé que no soy la misma, debe de ser que estoy pasando por alguna etapa de cambio o qué sé yo. Tal vez en un par de semanas vuelva a ser la misma de antes —faltaban poco más de dos semanas para que el plazo terminará y Nessie volviera, así que no se me ocurrió algo mejor que decirle eso para cuando el cambio pasará.
Me dio una sonrisa y me abrazó por lo hombros, salimos de la casa juntas y me acompañó hasta donde estaba aparcado el Audi, me dio un beso en la mejilla antes de que me subiera al coche y encendí el Audi, le dije adiós con la mano y me puse en marcha. Había algo en la señora Renée que me hacía sentir como si algo nos uniera, era como si un lazo invisible nos atara, pero ¿qué tendría que unirme a mí con ella? Ay Bella, sin duda la que está alucinando eres tú. Sacudí la cabeza para alejar esos pensamientos, y fijé la mirada en el camino.
Llegué al instituto y busqué un lugar donde aparcar el coche, a pesar de que hoy era un poco más temprano ya había algunos coches en el estacionamiento, entre los cuales se encontraban el monstruoso Jeep de Emmett, el Volvo de Edward, el Camaro de Alec, y para mi sorpresa, el Porche de Alice. Me estacioné junto el Jeep de mi amigo y me bajé.
—¡Buenos días Bells! —me saludó Emmett con su característico entusiasmo y me dio un sonoro beso en la mejilla.
—Hola Emm, ¿podrías evitar decirme Bells? Recuerda que ahora soy Nessie —le recordé y rodó los ojos bufando molesto.
—No soy tan idiota, ¿sabes? Revisé que no hubiera nadie cerca.
—¡Oh no te molestes conmigo! Pero entiéndeme, me pone nerviosa que alguien pueda llegar a descubrirme —puse mi mejor cara de cachorro desamparado y suspiró.
—Sabes que no podría molestarme contigo, aunque lo quisiera —sonreí antes su palabras, me puse de puntillas para alcanzar su mejilla y besarlo.
—No. Lo. Puedo. Creer —musitó Ángela recalcando las palabras—. ¡Estás usando tacones y maquillaje! —chilló y después se soltó a reír—. Ayer ni me di cuenta, Dios, creí que moriría sin ver algo así. ¡Ahora no tienes escusa para no ir conmigo de compras!
—Ja-Ja-Ja muy graciosa Ang. ¿Han visto a Alec? —pregunté y ambos negaron.
—Yo lo acabo de ver dentro del edificio —respondió Jasper acercándose a nosotros, giró su cabeza en todas direcciones y, cuando vio que no había nadie aparte de nosotros, agregó—: ¡Buenos días Bells!
Caminamos hasta adentrarnos al edificio y, aprovechando que aún faltaba cerca de media hora para que las clases iniciaran, fuimos hasta el campo de fútbol y nos sentamos en las gradas para charlar. Les conté a grandes rasgos cómo había conocido a Nessie, y cómo había terminado por aceptar el cambio.
—Cuando nos lo dijiste por teléfono de verdad creímos que te habías vuelto loca, pero un par de minutos después la duda llegó y buscamos información en Internet —dijo Jasper viéndome con disculpa.
—Ya te imaginarás la sorpresa que nos llevamos cuando vimos una foto de Renée Dwyer con su hija Vanessa, terminamos los dos sentados de culo en el suelo —continuó Emmett y tanto Ángela como yo nos soltamos a reír.
—¡Idiota! Esa parte no tenías que decirla —gruñó Jasper y le dio un golpe en la nuca a su hermano.
—¡Joder! Quién mierda te entiende, no dijiste que lo que no tenía que decir era la parte en que Bella ahora es la abeja reina del instituto, la capitana de las porristas, que sus mejores amigas son Jessica y Lauren, y que hay rumores de que sale con Newton —en cuanto la primer palabra abandono los labios de Emmett dejé de reír al instante y el aire me comenzó a faltar.
Yo, Isabella Swan, amiga de Jessica y Lauren, capitana de las porristas y novia del idiota de Newton... ¡Ja! Cuando el infierno se congele. Pero recuerda, que no eres tú quién está en Forks, agregó un molesta vocesita dentro de mi cabeza, vocesita que parecía burlarse de mí.¡No, no, no, no! ¡Me niego! Eso tenía que ser mentira, maldita la ahora en que acepté el patético plan de Nessie. Todo a mi alrededor comenzó a dar vueltas, veía como mis amigos movían sus bocas por lo que deduje me decían algo pero no podía escucharlos, Jasper tomó mi rostro entre sus manos y decía algo que yo no escuchaba, de pronto mi cuerpo se volvió pesado y todo se volvió negro.
—¿Qué le pasó? ¿Está bien? —preguntó alguien a quien no le pude reconocer la voz.
—Sí está bien, sólo se desmayó —esa fue la voz de... ¿Ángela?
Poco a poco abrí los ojos y mi visión era borrosa, parpadeé un par de veces hasta que mi visión se volvió clara, ¿dónde estaba? Era una habitación pero no era la mía, pude ver a Edward hablar con mis amigos un poco alejados de la cama donde estaba, Alice y Rosalie estaban ambas en una esquina de la habitación y no se veían para nada contentas. De a poco, fueron llegando los recuerdos de las palabras de Emmett y me incorporé con un movimiento brusco saliendo de la cama.
—¡Emmett Whitlock! —grité y todos centraron su atención en mí—. Dime que todo lo que dijiste no es cierto. ¡Dímelo! —le exigí y el pobre tragó en seco.
—Nessie, vuelve a la cama, puedes volver a desmayarte —me pidió Edward y trató de que me acostara de nuevo.
—¡Suéltame Edward! —grité y comencé a caminar por toda la habitación como fiera enjaulada—. Esto sólo me puede pasar a mí, sólo yo puedo tener la mala suerte de tener un clon maligno que cambia mi vida por completo en tan sólo poco más de una semana. Y Charlie, ¡Oh mi Dios, Charlie!
—Be... Nessie, tranquilizate ¿si? —me dijo Ángela deteniendo mi andar.
—¿Quién es Charlie? ¿Por qué hablas de un clon maligno? —me preguntó Edward que me veía con cara de: ¡te volviste loca!
—Eh... yo...
—Nessie está confundida, tal vez ese desmayo le afectó más de lo que pensábamos —me salvó Jasper y yo le agradecí con la mirada—. ¿Por qué no te recuestas y descansa un momento? Nosotros estaremos afuera.
Me volví a recostar en la cama y todos salieron, menos Edward que se acercó a la cama y se sentó a mi lado.
—Me asusté mucho cuando vi que Jasper te sacaba del instituto inconsciente —susurró y acarició mi mejilla con ternura.
—Lo lamento —me disculpé y él negó divertido.
—No tienes porque disculparte, tú no tuviste la culpa. Ahora descansa, te amo —mi corazón soltó dentro de mi pecho y ahora fui yo quien acarició su mejilla, causando que cerrara los ojos.
—Yo también te amo —Edward dejó un casto beso en mis labios y se levantó saliendo de la habitación.
En cuanto salió me levanté de la cama y comencé a caminar de nuevo, después de un momento saqué el móvil, que traía en el bolsillo trasero de mis jeans, y le marqué a Nessie, ella tenía muchas explicaciones que darme... pero como en las otras veces que traté de llamarle, no atendió. Suspiré frustrada y me senté en la orilla de la cama, ¿en serio tenía algo que reclamar, cuando yo estoy haciendo algo parecido? Un par de minutos después un Emmett todo cabizbajo entró a la habitación.
—Lo siento Bells, no debí ser tan bocazas —se disculpó y me veía como cachorro abandonado.
—Olvídalo Emm, de todos modos me iba a enterar tarde o temprano —traté de sonreír pero lo único que conseguí fue que saliera una rara mueca.
—Ya que perdimos el día en el instituto, ¿por qué no vamos al centro comercial? —propuso Ángela parada en el marco de la puerta.
Media hora después estábamos los cuatro entrando al centro comercial, Emmett y Jasper se fueron en busca de la tienda de videojuegos, mientras Ángela y yo entramos a una tienda en la cual mi amiga vio una blusa que le encantó. Estaba viendo distraídamente la ropa en la tienda cuando recordé que tenía que comprar mi atuendo para la fiesta de Tanya, a la cual para ser sincera no tenía muchas ganas de ir, le dije a Ángela y ella encantada aceptó ayudarme a encontrar el atuendo perfecto.
Recorrimos un par de tiendas sin mucho éxito, encontrar ropa de los sesentas no era muy fácil, pero afortunadamente, en la última tienda a la cual entramos una chica muy amablemente nos informó de una tienda donde podríamos encontrar lo que buscábamos. Entramos a la dichosa tienda, y no habían pasado un par de minutos, cuando nos encontramos cara a cara con Alice y Rosalie.
—Por lo visto ya estás mejor —dijo Rosalie viéndome raro.
—Sí, Ángela se ofreció a acompañarme a buscar mi atuendo para la fiesta de Tanya —no sé porque les di explicaciones, yo podía hacer de mi vida un papalote y echarlo a volar sin que me importara su opinión.
—Nosotras también vinimos a eso. Me muero por ver la cara que pondrá cuando me vea llegar con Rose y Edd —dijo Alice con una sonrisa que hizo brillar sus ojos.
—Por lo menos se infarta —no pude evitar comentar y Rosalie sonrió un poco, pero sólo un poco.
Después de mucho buscar y gracias a la ayuda de Ángela, y hasta de Alice y Rosalie, encontré el atuendo perfecto. También ellas habían encontrado algo, y me refiero a las tres, ya que Ángela también asistiría a la fiesta le gustara a Tanya o no. También habíamos comprado ropa para Edward, Jasper y Emmett.
—¿Sabes Ángela? Me agradas, creo que podríamos llegar a ser amigas —dijo Alice cuando íbamos saliendo de la tienda—. Y respecto a ti, aunque me cueste y admitirlo me cause urticaria, Edward tiene razón. Algo pasó contigo que no eres la misma —agregó refiriéndose a mí.
—Nosotras iremos a tomar algo, ¿quieren acompañarnos? —me aventuré a preguntar y para mi sorpresa ambas aceptaron.
Fuimos por un café, y la verdad no sé qué pasó con Alice y Rosalie, que estaban de lo más relajadas y charlando animadamente con Ángela y conmigo. Ángela estaba contando una de las tantas anécdotas sobre nuestras aventuras con los mellizos Whitlock y las cuatro estábamos riendo a más no poder, cuando de pronto...
—Ángela Weber y Vanessa Dwyer podrían ser tan amables de presentarse en la oficina de seguridad... —dijo alguien por altavoces y su voz era de pura exasperación—. ¡No chico suelta eso...!
—¡Angie, Nessie, vengar por nosotros que no hicimos nada y estos hombres malos no nos dejan ir! —chilló Emmett a punto de soltarse a llorar, era todo un actor de primera clase.
—Diablos, ahora qué harían ese par de idiotas —susurré, mi amiga y yo nos levantamos y fuimos a la dichosa oficina, seguidas por Alice y Rosalie.
El jefe de seguridad nos dijo que los encontraron en una muebleria brincando sobre las camas, y que sino los sacábamos de allí en menos de cinco segundos nos metían a todos presos, a ellos por revoltosos y desacatar las ordenes de un oficial y a nosotras por llevarlos al centro comercial. Esta de más decir que salimos de allí corriendo, literalmente, lo único que nos faltaba era que nos metieran presos por las tonterías de Jazz y Emm.
—Yo a ti te conozco, ¡eres la rubia histérica de ayer! —le dijo Emmett a Rosalie que se puso roja de furia.
—Vaya, no sabía que los mastodontes hablaran —gruñó sin dejar de caminar hacia el estacionamiento.
—Nunca creí llegar a decir algo así, pero... fue divertido ir de compras juntas —me dijo Alice antes de subir a su coche, donde ya estaba una enfurruñada Rosalie, y marcharse.
—Belli-Boo, dime que la rubia histérica es tu amiga.
—Se llama Rosalie y no, no es mi amiga precisamente. Además, no me llames Belli-Boo, sabes que lo detesto —le respondí subiéndome al Jeep con la ayuda de Jasper.
—¿Y la otra chica? La pelinegra que parece una hermosa hada —preguntó ahora Jasper viéndome con... ¿esperanza?
—Ella se llama Alice y es prima de Nessie —Jazz sonrió y yo agregué—: Pero no se llevan bien —y al instante su sonrisa se esfumó.
—¿Por qué tanto interés en eso chicos? —preguntó con burla Ángela y ambas nos reímos al ver que se sonrojaron.
¡Vaya! Este debe de ser el anuncio del fin del mundo, Emmett y Jasper sonrojados por un par de chicas, y todo parecía apuntar a que tal vez, y sólo tal vez, entre Alice y "Nessie" podría haber una especie de tregua.
…
NESSIE POV.
Estaba caminando por los pasillos del instituto de Forks hacia mi siguiente clase, de pronto, antes de doblar en la esquina, escuché unas voces ya muy bien conocidas para mí, eran Jessica y Lauren.
—Ya no soporto tener que fingir que Bella es mi gran amiga —dijo Jessica con fastidio.
—Yo estoy igual, pero recuerda que ahora nos conviene ser sus amigas —malditas arpías, di media vuelta y me alejé corriendo.
No paré de correr hasta que salí del instituto, me subí a la camioneta de Bella y conduje por no sé cuánto tiempo. Aparqué la camioneta y me bajé, comencé a caminar adentrándome un poco en el bosque, después de un rato apoyé mi espalda en el tronco de un árbol y me deslicé hasta sentarme en el suelo.
Mis ojos se llenaron de lágrimas al recordar las palabras de Jessica y Lauren, ¿por qué me afectaba tanto? Tal vez porque ahora te das cuenta de que nunca has tenido amigos de verdad, tal vez tuviste una verdadera amiga pero... ¡ah sí! Lo arruinaste, y todo por culpa de las que se dicen "tus amigas". Dijo una voz dentro de mi cabeza, y aunque me niegue a aceptarlo, tenía razón. Mis "amigas" en Chicago no lo son verdaderamente, aunque yo me auto convencí de que sí lo eran, y por eso le hice mucho daño a la única persona que alguna vez pude llamar amiga: Alice.
—¿Bells? ¿Qué haces aquí? —levanté la vista para encontrarme con el confundido rostro de Jacob frente a mí.
—Necesitaba caminar y un poco de aire —respondí apartando la mirada, él se sentó a mi lado y suspiró.
—¿Supiste que Emmett, Jasper y Ángela se fueron de Forks? No creí que su pelea fuera para tanto —en su voz pude distinguir cierta nota de reproche, el cual me tenía más que merecido.
—Lo eché todo a perder Jake y lo reconozco. La idea de ser popular y la reina del instituto me deslumbró —suspiré y abracé mis piernas pegándolas a mi pecho. Ciertamente era una chica popular, pero Tanya era la reina del instituto, Jane, Heidi y yo eramos sólo sus seguidoras—. Muy tarde me di cuenta de que lo que verdaderamente importa, es tener amigos de verdad, algo que yo no tengo.
—Aún me tienes a mí, ¿o es qué yo no cuento?
—La verdad, no quiero ser solamente una amiga para ti, Jake —respondí y, con un lento movimiento, acorté la distancia entre nosotros uniendo nuestros labios.
Yo esperaba su rechazo pero no llegó, al contrario, me tomó por la cintura y me sentó sobre su regazo profundizando nuestro beso. Nos separamos cuando la falta de oxigeno se hizo presente y yo escondí mi rostro en el hueco de su cuello, nos quedamos abrazados y en silencio por largos minutos. Entre sus brazos me sentía segura y feliz, realmente me estaba enamorando de él.
—No sabes cuánto he esperado por este momento. ¿Isabella Swan, quieres ser mi novia? —su pregunta me tomó con la guardia baja, y me hubiese gustado oír otro nombre, pero las cosas eran así. Para él yo era ella, la chica de la cual siempre ha estado enamorado: Bella.
—Sí, quiero ser tu novia Jacob Black —sus brazos se ciñeron en torno a mi cintura y sus labios buscaron los míos.
Ya vería después cómo explicarle todo a Jacob, claro que a su debido tiempo; sólo espero que cuando el momento llegue me entienda y pueda perdonarme, porque no quiero que esto duré sólo el tiempo que me queda en Forks, quiero que él pueda amarme a mí, a Nessie.
—¡Jacob! ¡¿Dónde te metiste?! —al escuchar los gritos nos separamos y nos pusimos en pie.
Jacob tomó mi mano y caminamos unos pasos hasta que nos encontramos con un grupo de chicos, que buscaban a Jake hasta debajo de las piedras.
—¡Allí estás hombre! Creímos que te habías perdido o te había secuestrado un oso —los cuatro chicos frente a nosotros rieron.
—Que gracioso Seth, no puedo dejar de reír. Voy a acompañar a Bella hasta su camioneta y regreso.
Tardamos cerca de quince minutos en llegar a donde había dejado la camioneta, abrió la puerta para mí y antes de subirme me dio un ligero beso en los labios. Me dijo que después se pasaría por mi casa y me dio un último beso antes de cerrar la puerta.
Al llegar a la casa, preparé algo para cuando Charlie llegara a comer y después subí a mi habitación, tomé el móvil que había dejado en la mesita de noche y vi que tenía una llamada perdida de Bella. Desde hace unos días la estaba evitando, pero había llegado el momento de enfrentarla y decirle todo lo que había hecho, marqué ese número tan bien conocido y al tercer timbre contestó.
—¡Ya era hora de que dieras señales de vida! —dijo en cuanto atendió.
—Lo lamento Bella, sé que no tengo escusa para lo que te voy a decir pero...
—Lo sé todo —me interrumpió—. Jazz, Emm y Angie están conmigo en Chicago. Sé que soy la más popular de la escuela y que mis grandes amigas son Jessi...
—Espera, ya no es así. Me di cuenta de que ser popular no lo es todo, de hecho me he dado cuenta de muchas cosas, por ejemplo de que tienes unos amigos estupendos y que yo nunca los he tenido.
—Debo admitir que yo también he hecho algo. Edward Cullen terminará con Tanya por mí, y antes de que digas algo, te diré que me enamoré de él y que... —comencé a reír y ella dejó de hablar.
—Bella, me alegra que te hayas enamorado, yo también estoy enamorada y soy novia de Jake.
Ambas nos contamos como fue que todo había pasado, y por primera vez en los últimos años, sentía que estaba hablando con una verdadera amiga. Me contó que hoy había ido de compras con Ángela y se habían encontrado con Alice y Rosalie, y que al parecer una especie de tregua había surgido con mi prima.
—No quiero sonar entrometida, pero ¿qué fue lo que pasó entre ustedes?
—Es una larga historia, pero te lo diré —respiré profundamente, necesitaba tomar valor para poder contarle todo lo que mis "amigas" y yo le habíamos hecho a Alice.
Continuará...
¡Hola! Aquí está un nuevo capítulo de este Fic, espero que haya sido de su agrado. En el próximo capítulo por fin se debelará qué fue eso que le hicieron Nessie y sus amiga a Alice.
Cualquier duda, queja, sugerencia, etc, haganmela saber...
Muchas gracias a quienes han agregado la historia a alertas y favoritos, así como también a quienes se toman un poquito de su tiempo para alegrarme el día con sus lindos review's
¿Algún review? =)
Por cierto, estaré actualizando de la siguiente manera:
Lunes: Volver a Sonreír.
Martes: Juegos del Destino.
Miércoles: Odio o... ¿Amor?
Jueves: Siempre te Amaré.
Viernes: Caminos Cruzados (a este Fic le quedan pocos capítulos, y una vez termine, continuaré con la secuela)
