Capitulo XI.- Gala
Eran las seis treinta de la madrugada, todavía el cielo estaba empezando a aclararse y la ciudad poco a poco se desperezaba lista para iniciar otra ajetreada y fría mañana. Frente al instituto se hallaban aparcados dos enormes camiones de color azul claro con ventanas polarizadas en negro, las rejas estaban abiertas y muchos alumnos ya habían llegado, todos vistiendo sus abrigos o chaquetas y con el equipaje al hombro, listos para abordar y partir hacia su siguiente destino: París.
Mina llegó temprano, quedó en reunirse ahí con las muchachas, como siempre Deimos le acompañaba, se había vuelto habitual verles juntos, sus amigos ya sabían el por qué, pero el resto del colegio no así que no faltaban los cotilleos malintencionados, que obviamente la castaña ignoraba sin mucho esfuerzo. En cuanto llegó fue sorprendida por Dake, quien sin pensarlo le cogió la cintura y sonrió coqueto
-que suerte la mía! san Pedro dejó caer un ángel…-la niña sonrió un poco
-hola Dake, también me alegra verte
-la verdad estaba rogando que vinieras muñeca, me muero por pasear contigo las calles de París… tal vez te robe un beso…-guiñó un ojo con picardía y esto hizo enrojecer a Mina
-pues eso no se va a poder! –sin que ella lo esperara Nathaniel bajó del autobús y tiró de su brazo para apartarle del surfista- ahora mejor vuelve a tu fila Dakota!
-uy, uy… que genio, alguien no durmió bien…-se burló el muchacho, luego sonrió a la jovencita- nos vemos princesa…
-pero qué se cree ese idiota! –dijo evidentemente molesto con una mano en la frente- y tú deberías decirle algo no?
-huh?...-la castaña ladeó la cabeza- descuida, por mucho que insista no pienso salir con Dake
-aun así me irrita! –Minako sonrió un poquito- robarte un beso… como lo intente se va a enterar…
Ella dejó de lado el enojo del muchacho y se limitó a encoger los hombros, por suerte Violeta llegó para sacarle del apuro, Nathaniel le vio alejarse hacia su fila y suspiró hondamente, que coraje sentía cada que un tío se acercaba a ella, sea quien sea ese ardor en su estómago le quemaba por dentro, especialmente si se trataba de Castiel. Y lo que más le molestaba era que Mina ni siquiera parecía incomodarse, o era muy lenta o era tonta al no darse cuenta la cantidad de tíos que querían con ella, por ejemplo Dake, el tipo le insinuaba que planeaba robarle un beso y ella como si nada! Joder!
-el único que puede robarte un beso soy yo…- susurró frunciendo un poco el ceño.
Pronto estuvieron todos presentes y la directora entonces empezó a hacerles subir al autobús. Los que no llegaran a tiempo ya no podrían asistir. Mina estaba un poco preocupada ya que desde hacía un rato charlaba con Lys y los demás pero su pelirrojo no había llegado. Miraba a todos lados tratando de ubicarle pero ni rastros de Castiel.
-a ver muchachos, su boleto tiene el número de su asiento y el de su autobús, suban y busquen su lugar, la persona que se siente a su lado será su compañero de viaje…
Rosalya se despedía de su novio, Leigh había ido a verle antes que se marcharan y como hacía frío estuvieron abrazados todo el rato hasta que la directora dio la orden de subir
-Jo… yo quería que vinieras conmigo! –protestó triste y con un puchero, el guapo diseñador rió un poco.
-tranquila, ve y diviértete… yo estaré bien
-de acuerdo… nos vemos pronto Leigh… llámame al móvil! Y conéctate al chat en la noche!... y no olvides…
-ya Rosa, no te vas para toda la vida! –le cortó Lysandro entre risas y la subió al autobús
-cuídense mucho Lysandro…
-si Hermano…-Lys le miró un instante y vio a Leigh sonreír confiadamente, meneó la cabeza y abordó el autobús. Entristeció un poco al ver que su compañera no sería Minako, esperaba que la suerte le favoreciera pero no, ni siquiera iban en el mismo bus.
Mina subió en el autobús número dos y encontró su sitio junto a la ventana, de inmediato se asomó para ver si Castiel no había llegado y su rostro se iluminó cuando vio al pelirrojo entrar por las rejas, venía con sus audífonos al oído y sin mucha noción del tiempo, suspiró aliviada viendo que era solo un pequeño retraso y nada le había pasado.
Armin vio a Iris a punto de sentarse junto a la muchacha y sonrió un tanto pícaro
-Psssst Iris!... –la ojiverde volteó y arqueó las cejas- oye, te cambio mi boleto por el tuyo…
-no quiero, me gusta mi lugar –dijo encogiendo los hombros, el chico gamer chasqueó la lengua
-anda di que sí… te doy mi desayuno! …-Iris de nuevo negó con la cabeza- son crepas con fruta y chantillí!
-mmm… bueno está bien…-dijo contenta al oír el delicioso bocadillo que trajo el muchacho. Y así Armin cambió su ticket por el de Iris y se sentó junto a Minako
-hola Mina… que suerte que nos tocó juntos…-el chico sonrió ampliamente y ella devolvió el gesto, mientras Alexy en la parte de atrás fruncía el ceño y cruzaba los brazos. " mmm… ella le gusta… y eso no me gusta"
-sí que bueno…
Castiel subió al autobús y puso su maleta junto a la de Iris, la muchachita dio un respingo cuando vio el seño fruncido de su pelirrojo amigo, por lo visto no le hizo gracia ver a Mina jugando con Armin el PSP, pero ella estaba más que feliz por haber cambiado su boleto al chico gamer, ahora se sentaría con Castiel!
Una vez todos estuvieron en su lugar los autobuses se pusieron en marcha, en menos de tres horas estarían en la ciudad más romántica del mundo! Y esa misma noche asistirían a la gala de la Roux, junto con otros alumnos de los más prestigiosos colegios dentro y fuera del país!
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Era cerca de las 10 de la mañana, en el centro de parís muy cerca del museo de Louvre se encontraba levantado un enorme edificio de aspecto colonial antiguo, con hermosos jardines llenos de rosas, dos enormes estatuas de león flanqueaban cada lado de las grandes y gruesas rejas negras, que se abrían de par en par para recibir a los invitados que iban llegando. En el enorme pórtico labrado se distinguía un gran letrero en pierda que decía "College De la Roux" y las puertas de madera pulida estaban completamente abiertas, una alfombra roja se extendía desde la entrada hacia el interior de un gran salón exquisitamente decorado, un candelabro de cristal pendía del centro del alto techo y cortinas de seda en rojo vino hacían juego con los pisos de mármol tan blanco como la nieve.
En el interior del elegante edificio el bullicio de jóvenes que iban y venían por los pasillos y el alegre murmullo de sus conversaciones casuales era lo que llenaba el ambiente, muchos de ellos entusiasmados asomaban por las grandes ventanas curiosos de ver quienes vendrían de visita. Entre ellos un grupo de muchachos que esperaba en la puerta junto con un caballero de canosa cabellera y figura regordeta
-oh, por fin ahí llegan! –exclamó el señor con un acento francés muy marcado, un chico de cabellos rubios y largos peinado en trenza baja sonrió un poco
-por qué está tan entusiasmado Monsieur Máximo? Ha esperado esos autobuses desde hace media mañana
-oui, mi querida amiga Eleanora, es directora del colegio Sweet amoris, joven Emile… hace mucho que no nos vemos- el caballero sonrió cuando vio el autobús estacionarse a las puertas del colegio.
-oye Emile, tal vez esta gala sea interesante, -apuntó un muchacho de cabellos negros alborotados y chispeantes ojos de almendra
-Oh la lá… -exclamó el rubio al ver que la puerta del autobús se abría y bajaba una ancianita seguida de un grupo de preciosas muchachas, luego bajaron los chicos, pero eso no interesaba al rubio para nada, más bien sus ojos se habían clavado sobre esa bellísima chica de cabellos de plata que se acomodaba el cabello con finura- que belleza…
-Jajaja, te lo dije! –exclamó el chico pelinegro sonriendo mientras miraba a las chicas, eran muy lindas, la mayoría de ellas, especialmente esa monada de cabello violáceo…
Armin ayudó a Mina a bajar del autobús y sonrió. La chica miró a todos lados con ojos grandotes fijándose en todo, luego bajaron Deimos y los muchachos, de inmediato Alexy se colgó del brazo de su hermano y Castiel no dudó un instante en coger la mano de mina antes que algún otro quisiera hacerlo… sabía que más de uno se moría de ganas…
-qué bonito lugar! –exclamó la castaña sonriente, Castiel no pudo evitar sonreír un poco
-si tu lo dices…
Pronto todos hubieron bajado de los autobuses, la directora y el señor Farrés fueron recibidos cortésmente por aquel caballero de la puerta, este abrazó con cariño a la señora y ambos rieron contentos en un emotivo reencuentro.
-mi querida Eleanora! No has cambiando nada! Sigues igual de hermosa!...-el señor besó la mano de la ancianita y ella quedó como un tomate
-oh basta Máximo… -dijo entre risitas- muchas gracias por invitarnos a tu celebración…
-nada de eso mon cher… tu instituto es uno de los más reconocidos en el país y fuera de él, tenían que estar presentes… pero pasen, adelante!
El señor hizo una ligera reverencia y abrió camino para que entraran todos, tanto la directora como los demás atravesaron la suntuosa entrada hasta llegar al vestíbulo, el lugar era verdaderamente impresionante más que una escuela parecía un palacio o alguna mansión antigua. En aquel salón había dos puertas a los lados que conducían a otros corredores y siguiendo de largo al fondo por donde estaba la alfombra desplegada se llegaba al salón de recepciones donde estaba el gran candelabro…
-es un lugar encantador! –exclamó la directora con ojos de estrellita
-me alegra que te guste… ah es verdad, los jovencitos deberían descansar un rato antes del almuerzo, -el señor hizo la mano a los muchachos que estaban con él en la entrada y ellos se aproximaron- ellos son dos de mis muchachos, Emile Wheaterfield y Marcus Cross, ellos se encargarán de llevar a tus chicos al corredor de dormitorios
-será un placer…- el chico rubio sonrió
-ah Nathaniel…-el delegado dio un respingo- tú estás a cargo de acuerdo?
-si, claro…
La directora y el señor Farrés se fueron con el caballero y Nathaniel quedó de frente con ambos muchachos, el delegado miró detenidamente al joven que tenía en frente, salvo el cabello largo y los ojos azules bien podría pasar por su hermano, o familiar, tenían las mismas pintas serias y conservadoras.
-entonces tu eres Nathaniel, madame te dejó a cargo no? Vengan con nosotros, yo soy Emile y el Marcus, somos los delegados del colegio, cualquier cosa que necesiten solo díganlo por favor…
-eh… si gracias…
Los chicos les guiaron por el corredor derecho, este atravesaba todo un jardín hasta llegar a otro edificio no menos elegante que el primero, ahí estaban los dormitorios estaba dividido por un pequeño jardín interior en el que habían algunas bancas y mesas para té y una hermosa fuente de cascada que brotaba de la pared
-es aquí…-indicó el rubio de trenza- de aquel lado los chicos y de este las señoritas, hay varias habitaciones así que pueden elegir la que gusten los dormitorios son de dos personas…
-este lugar es un sueño! –exclamó Rosalya sonriente, y con mucha razón, en ningún momento se había perdido el toque elegante y sofisticado del sitio, ni siquiera en los dormitorios
-sería un placer enseñárselo mon Chéri…-inesperadamente Emile cogió la mano de la chica y la besó- mi nombre es Emile Wheaterfield, a sus ordenes Mademoiselle…
-huh?... E-esto… gracias…-Rosalya parpadeó un par de veces sorprendida
-vamos chicas hay que elegir cuartos! – –Minako sonrió un poco, se despidió con la mano de Castiel y junto con las demás chicas fueron a buscar su cuarto.
Los muchachos por su parte hicieron lo mismo, se acomodaron como siempre Lys y Castiel juntos, Alexy con Armin y Nath quedó al último, como no había encontrado un cuarto libre por ver que los demás se acomodaran Deimos le dijo que se quedara con él. Luego todos salieron a conocer el instituto, les informaron que tenían unas horas para hacerlo antes del almuerzo y el sitio era gigantesco, no solo contaba con su propio dormitorio, tenía también amplios jardines, estacionamiento un auditorio, piscina, cafetería y una gran biblioteca y hasta gimnasios y áreas deportivas.
-este lugar es inmenso! –dijo Deimos asombrado, Nathaniel asintió
-el instituto cabe fácilmente unas tres veces aquí…
-Minako estará muy contenta…-el chico albino rió un poco y el delegado le miró. Ciertamente no cruzaba muchas palabras con este muchacho, no desde que lo ayudó a entrar al colegio y la verdad si se había arrepentido un poco.
Desde entonces ese chico y Mina siempre estaban juntos y ella solía cogerle la mano, no sabía qué clase de relación tenían exactamente pero lo que si era claro era que Deimos y la castaña se conocían muy bien. Luego recordó que Mina le dijo que este chico era un amigo suyo, probablemente Deimos sabía muchas cosas de la muchacha, no quería ser imprudente pero su curiosidad pudo más que su juicio, necesitaba saber ¿por qué era tan cercano a ella, por qué siempre estaban juntos? Y muchas otras cosas de ella…
-oye Deimos…-dijo tratando de sonar lo más natural posible- tu y Mina son muy amigos verdad?
-sip- el chico asintió abriendo la maleta que Mina le preparó. Ella era muy dulce incluso le compró ropa nueva y cosas para el viaje
-y… desde cuando la conoces?
-desde que era una niña…-contestó distraídamente- la conocí en el patio cuando jugaba pelota…
-en el albergue? –Nathaniel le miró fijamente, el chico no se dio cuenta de ello, eso era muy extraño, entonces Deimos tampoco tenía familia…
-sí…-dejó la maleta y se sentó sobre la cama mirando a la ventana, por un momento olvidó que hablaba con el rubio y suspiró- ella siempre estaba sola, no hablaba mucho, no jugaba con nadie… esa vez estaba lloviendo y la pelota se quedó afuera… Minako salió a buscarle y ahí nos conocimos…
-wow… te acuerdas muy bien de eso para la edad que tenías entonces…-Nath se sentó igual en la cama mirando serio al albino- que pasó con sus padres?
-fallecieron en un accidente de carretera…-cerró los ojos. Recordaba claramente esa noche, ahí fue cuando todo comenzó a importarle, cuando se dio cuenta que Dante había cambiado…
El se encontraba solo, hacía mucho tiempo que Dante no volvía a casa, cada vez pasaba más tiempo en el mundo humano que en el suyo. Salió a buscarle y le encontró en una autopista, con la hoz en la mano había enviado a las mensajeras…
A lo lejos distinguió una familia, abordaban el auto luego de haber comprado algo de comer en una tienda de la gasolinera, la mujer llevaba de la mano a una hermosa pequeña que sonreía con un gran osito en los brazos. Esa niña le causó una cálida sensación en el pecho, tan pequeña, tan inocente, tan llena de vida… Frunció un poco el entrecejo y volteó a mirar a su hermano. ¿Por qué ellos? ¿Era necesario? Había muchas otras personas ahí
"-hermano… no… por favor…"
No hubo respuesta. Las mensajeras envolvieron el automóvil que siguió de largo por la carretera. Deimos posó la mirada en su hermano y sus ojos gélidos brillaron con frialdad, ese ya no era su querido hermano, antes no buscaba hacer daño, ¿por qué ahora quería tomar la vida de un infante?
"mientras más joven es, más alimenta el purgatorio… no temas Deimos, será rápido…"
No pudo hacer nada. NO. Mas bien no se atrevió a hacer nada… nunca se había opuesto a su hermano entonces. Cuando llegó encontró el caos en el asfalto, un auto con el frente destrozado seguía en el camino mientras el otro había volcado fuera varios metros… cerró los ojos un momento, no quería ver eso, hasta que los débiles sollozos de una niña lo sobresaltaron. ¡La pequeña estaba viva! Pero cómo… los designios de las mensajeras eran absolutos… cuando se acercó la niña lloraba abrazando lo que quedaba de un oso de peluche, eso evitó que se golpeara y muriera… le escuchó llamar a sus padres una y otra y otra vez, pero sabía que ellos no despertarían más…
Entonces se dio cuenta de muchas cosas. Lo que Dante hacía estaba mal. No tenía derecho de arrebatar las vidas de otras personas, ni de causar tanto dolor, aun cuando su mundo dependiera de ello no tenía derecho. El rostro de esa pequeña aterrada y con los ojitos empañados se le enterró en la mente, no podía olvidar aquello, no podía perdonarse por no haber hecho nada… también entendió que nada estaba escrito, que el destino no estaba tallado en piedra y que podía ser cambiado, por la casualidad, la fortuna… o por uno mismo…
-Deimos!...
-huh? –el muchacho dio un respingo y vio a Nathaniel en la puerta
-voy a salir, vienes?...
-si, claro…-el rubio estaba un poco mosqueado por el semblante triste de su compañero, se había puesto así luego de que charlaran. ¿Qué sabía Deimos que él no?
-oye Deimos… -el albino le miró y contestó con un "humm?"- dime… tú sientes algo por Mina?
-sí…-dijo con sinceridad- aunque, no sé muy bien que es…-Nathaniel le miró raro y el chico bajó la vista- ella me provoca muchas cosas, cosas que desconozco. Siento que quiero ayudarla, protegerla…
-entonces la amas? –esto lo dijo con un poco de tristeza, el rubio sabía que contra alguien tan cercano a ella no tenía oportunidad
-puede ser… pero no de la misma forma que tú…-rió y le miró divertido. Nathaniel se puso todo rojo
-C…como yo?...N-no sé qué quieres decir…
-quiero decir que ella te atrae. Lo sé porque siempre le estás mirando, es una niña muy bonita…-sonrió un poco- y muy especial…
Nath solo se limitó a asentir y luego cambiaron de tema. Era mejor no estar hablando de eso no sea que alguien les oyera, ya suficiente tenía con que el muchacho se riera de él no quería tener a Castiel molestando.
Pronto fue hora del almuerzo y todos pasaron al gran comedor, para entonces las demás escuelas invitadas y sus representantes ya habían llegado. estaban divididos conforme a sus institutos. Mina se había divertido mucho paseando los jardines con las chicas y Rosalya les contó lo que le había ocurrido con el chico wheaterfield, mientras Castiel y los demás habían estado un rato en los gimnasios y las canchas, ahora todos ya se encontraban en el comedor y el director tenía un micrófono en la mano.
-bienvenidos sean todos, mis queridos invitados!, les agradezco su presencia, espero que todos disfruten el almuerzo especial, y se diviertan en la gala de esta noche!
Castiel iba llegando con Lysandro y ocuparon el lugar junto a Minako, uno a cada lado, Rosalya miró extrañada a Lys cuando este le pidió que se corriera un espacio. El pelirrojo apretó los labios cuando su amigo saludó a Mina y besó su mano, sabía que ese saludo ya no era el de siempre, y aunque no le gustara admitirlo ahora que Lys tenía otras intenciones empezaba a despertar cierta incomodidad en él…
-hola…-saludó el pelirrojo en un susurro, ella le dedicó una sonrisita y él devolvió el gesto con una más sensual y pícara. El pobre director seguía hablando sin que la gran mayoría prestara atención.
Amber observaba desde otra mesa fulminando con la mirada a la castaña. Ver cómo Castiel le cogía la mano y secreteaba cosas a su oído le corroía las entrañas, Li y Charlotte se divertían mirando sus corajes, tenían que admitirlo, esa novata si supo cómo aplicársela a su amiga, la rubia no daba una cuando se trataba de molestarla y más bien todo le salía al revés…
-ahora déjenme darle las gracias a todos y cada uno de los colegios invitados, del norte de Francia el instituto Sweet Amoris! –exclamó el director casi terminando su discurso, todos aplaudieron cada que nombraba uno-, del oriente el colegio superior Francés… de Inglaterra la Academia Wellington High… y de España el Real Colegio de Sevilla!...
En las mesas dispuestas para los colegios cada uno miraba con curiosidad a los demás invitados, en total eran 4 escuelas más la anfitriona, cada una con alrededor de treinta alumnos que fueron seleccionados para ir, dos de ellas eran solamente para varones, el colegio de Sevilla que era militar y la academia Wellington. Luego del largo discurso en el que todos se aburrían como ostras se sirvió el almuerzo, y fue un respiro para los chicos y chicas que tuvieron oportunidad de platicar entre todos y curiosear a los demás alumnos, lástima que de momento no pudieran acercarse a ellos, ya se reunirían todos en la gala de esa noche…
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Hey! Que traes tío!...-preguntó entre risas un chico de ojos violeta a un lindo castaño con una media sonrisa que no había quitado de su rostro desde que el director dejó de hablar
-nada…
-joder Ken! Ya dinos que pasa, estás ido desde hace un rato…-el chico giró los ojos y se volvió hacia su amigo
- es Kentin… -corrigió- y ya que te interesa tanto te voy a decir… aquí hay gente que viene de mi otra escuela…
-hala, de verdad?...-el muchacho arqueó las cejas
-si… y estoy seguro que ella está aquí Manuel…
-ella?... hablas de la tía que te mandó la bufanda? –Manuel sonrió divertido viendo como el muchacho cogía la punta de la bufanda y posaba un beso en ella- no te ilusiones compa, sería mucha casualidad que esa niña ande por aquí…
-estoy seguro Manuel, no sé por qué pero es… como si algo aquí dentro me lo dijera… Mina está aquí…
El joven rubio rió por lo bajo mientras Ken hacía una pequeña mueca, era de lo más divertido verle actuar así, y por una tía además. Manuel Esparza conoció a Ken cuando llegó de fuera a estudiar en la academia. Era un chico de lo más tímido y débil. Era sorprendente como en solo 4 meses Ken había cambiado de ser un renacuajo temeroso a ser el primero en la clase del general Garza. Era fiel testigo de que no le fue fácil al muchacho adaptarse, el ejercicio, los cambios, la actitud, todo era nuevo para él y más de una vez estuvo a punto de retirarse… sin embargo siempre había "algo" que lo hacía mantenerse, algo que le daba fuerzas para aguantar… cuando una vez le preguntó por qué soportaba tanto la respuesta le sorprendió mucho…
-"quiero volver a verla…"
Ken le contó que había una chica que le esperaba ahí en Francia, la única que había sido dulce y buena con él, que le había querido tal y como era, que se preocupó por él y hasta arriesgó su vida para salvarle… cuando hablaba de ella se perdía, y solo podía sonreír. Le dijo que era preciosa, la más hermosa niña que él hubiera visto, sus ojos su sonrisa, todo en ella era hermoso, Manuel solía reírse mucho de eso, pero solo en broma porque en el fondo podía ver muy fácilmente que ese niño estaba enamorado. Pero sería esa chica tal cual Kentin la describía? Era difícil de creer…
-y que vas a hacer si ella está aquí tío? –preguntó Manuel risueño
-huh? A qué te refieres?...-Ken parpadeó un par de veces confundido
-pues sí, ¿Qué vas a hacer? Te le vas a declarar o algo?...
El chico echó un bufido y apoyó los codos sobre la mesa haciendo un gesto un tanto infantil, el español sonrió un poco, esa era otra faceta de su amigo que le gustaba, Ken podía ser el tipo más serio y estoico un momento y al otro tan infantil como un niño, en cierta forma le daba envidia pues para él no era tan fácil expresar lo que sentía, pero también le admiraba mucho, no cualquiera podía lograr semejante cambio en tan poco tiempo…
-no sé… a estas alturas dudo mucho que me reconozca siquiera…-eso le puso un poco triste-seguro esperará encontrarse con mi "antiguo yo"…
Luego de pensarlo un poco el castaño dio un ligero respingo y mostró una media sonrisa. Manuel le miró raro, esa expresión solo podía decirle que su colega ya tenía una idea, y era muy cierto. Ken ya había pensado en un plan, por supuesto que Mina jamás esperaría un cambio tan radical. Entonces le sacaría partido…
-y que pasó?
-ya sé que hacer….-el chico volteó a mirar al rubio este le observaba con atención- me acercaré a ella, pero sin decirle que soy yo…
-jajaja, pero claro! –el español rió de buena gana- seguro que al final se sorprenderá mucho la niña, porque chico, ¡ni tu madre te reconocería con ese cambio!... eso claro, suponiendo que de verdad esté ella aquí…
-te lo aseguro Manuel…
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Luego del almuerzo todos se dispusieron a pasear, la directora les autorizó salir del colegio siempre y cuando estuvieran puntualmente a las siete de la noche para la gran gala de aniversario del colegio, por lo que todos se prepararon para ir a dar la vuelta. Mina no conocía París, pero algunos como Nathaniel y los gemelos sí, Kim también porque vivió ahí cuando era más pequeña por lo que ella dijo que mejor se quedaba, Rosalya insistió en que debían ir y conseguir algunas cosas para hoy en la noche y todos estuvieron conformes.
Las muchachas esperaban a los chicos en el jardín de afuera, muchas otras personas se encontraban ahí, estudiantes que leían o solo tomaban el fresco bajo la sombra de un árbol mientras bebían un té, o charlando simplemente. Para variar, hoy Amber estaba con ellas, no por gusto sino más bien porque Nathaniel prácticamente le ordenó hacerlo no pensaba dejarle sola y que montara una escenita o algo así, y la rubia aunque no muy contenta se tuvo que aguantar.
-por qué tardan tanto! –protestó enojada cruzando los brazos
-tranquila Amber ya no demoran, espera un poco…-violeta trató de calmarle
-y tú qué haces hablando conmigo, no somos iguales ¿si ubicas?...-hizo una mueca y Mina se giró enojada
-mira "princesa"… tu vuelves a hablarse así a mis amigos y yo te cierro la boca…-la castaña le observó fijamente y la otra solo bufó más enojada, hasta que algo llamó su atención.
En el pasillo venía caminando un grupo de muchachos todos ellos muy bien vestidos de traje azul marino y corbata, en el lado derecho del pecho de sus sacos portaban la insignia de la academia Wellington, ese prestigioso colegio para varones, se decía que ahí iban muchos de los hijos de las más ricas familias de Londres… el que más llamó su atención fue un joven de cabello azulado y ojos verdes, con unos delgados anteojos y el cabello a un lado. Las demás chicas de otros colegios le miraban como si fuera la octava maravilla del mundo, bueno hasta Li y Charlotte estaban babeando. La rubia sonrió un poco, ciertamente era muy atractivo…
Violeta y las demás también voltearon a mirar, Rosalya sonrió ligeramente, era un grupo de chicos muy simpáticos a la vista, sin embargo las muchachas se mostraron enojadas luego de ver cómo aquel guapísimo chico de gafas humillaba a una linda jovencita que se acercó y le dio una carta. Mina apretó los puños, había roto el papel delante de esa pobre chica, seguramente era una declaratoria o algo…
-Ja! Pobre tonta…-se burló Amber
-no digas eso, a ti no te gustaría que eso te pasara o sí? –espetó Rosalya, la aludida se encogió de hombros- ay, ojalá ya no tarden los muchachos… mejor vámonos chicas…
Aquel grupo de muchachos se reía junto con ese joven de gafas hasta que voltearon y se fijaron en ese grupo de bellas chicas que se alejaba, destacaban por mucho esa preciosura de cabellos de plata y una castaña de lindas piernas que lucía con medias negras bajo esa falda blanca…
-oye William… que tal esas?...-le dijeron al chico de gafas
-nada mal… serán del Sweet Amoris no?, vengan chicos, invitemos a las señoritas a pasear…
Ellas se sentaron en una mesa que estaba libre y charlaban, hasta las arpías amigas de Amber la pasaban bien, hasta que se acercaron ese grupo de muchachos, uno de cabellos negros y ojos color miel miró a Rosalya con una media sonrisa
-hola preciosa… ¿de qué colegio son?
-de Sweet Amoris…-respondió un tanto indiferente
-y no les gustaría ir a dar una vuelta?...-ese chico de gafas se apoyó en la mesa mirando a las hermosas chicas.
Amber estuvo a punto de levantarse pero inesperadamente Mina le detuvo con el brazo, se quedó mirando fijamente al muchacho de lentes y apretó los labios… ese tipo… no le daba buena espina, y no solo por lo que vio hace un rato, era otra cosa, ese hombre no era una buena persona. Si Amber iba con él podía pasarle algo malo…
-¿qué te pasa taradita? –protestó en un susurró la rubia pero Mina le ignoró olímpicamente
-Ya dijimos que NO. –dijo la castaña alzando la voz, incluso Rosalya se sorprendió, ella generalmente era muy amable, aquel chico se volvió y sonrió de lado al encontrarse con ese par de preciosos rubíes que le miraban refulgentes
-oh… vaya… -cogió el mentón de la muchacha rápidamente sin quitar esa sonrisa socarrona- no te enfades gatita, no queríamos molestar…
-pues entonces váyanse…-ella le apartó la mano sintiendo la aguda mirada del muchacho sobre su persona, este rió ufanamente, la nena tenía carácter y así le gustaban a él…
-es que no sabes quién es él? –preguntó ese chico de cabello negro mirando a Minako como si fuera alguna clase de loca- este joven es Lord William Wellington, hijo del propietario de la academia Wellington…
-y mucho nos importa! –espetó Rosalya- ahora mejor Váyanse o… o llamo a mi novio!
Todas le voltearon a mirar, sobre todo porque sabían que Leigh no estaba ahí, el grupo de muchachos rieron y William alzó las manos un poco como para pararles, de inmediato se detuvieron y Minako echó un bufido, eran solamente los peleles de ese tío odioso, si él decía salta ellos preguntaban qué tan alto… esa clase de gente la detestaba.
-de acuerdo muñeca, ya nos vamos… no te enojes… -luego dejó a Rosalya y posó la mirada en esa otra chica, ella seguía mirándole intensamente, ese par de ojos rojos eran hechizantes- pero a ti… te veo luego gatita…
Volvió a cogerle de la barbilla pero súbitamente un jalón lo apartó de ella, cuando William se volvió encontró a un grupo de muchachos mirarles con los brazos cruzados mientras un pelirrojo le cogía de la chaqueta y no tenía muy buena cara…
-si vuelves a acercarte a ella vas a terminar muy mal! –amenazó Castiel con voz ronca
William se soltó bruscamente, ese grupo de chicos seguía mirándoles bastante enfadados, paseó la mirada sobre ellos, un rubio, un par de gemelos dos chicos albinos y ese pelirrojo endemoniado que se había atrevido a amenazarle, de inmediato los que le acompañaban se pusieron delante de Castiel y le empujaron, inesperadamente Nathaniel le detuvo antes que cayera
-será mejor que se calmen, no queremos problemas…-dijo el rubio en un tono bastante serio mientras ayudaba al pelirrojo a equilibrarse
-si no los querían no hubieran molestado a lord Wellington –protestó otro chico alto y de tez morena
-ustedes estaban importunando a las señoritas…-intervino Lysandro- y no nos gusta que molesten a nuestras compañeras…
-si, mejor déjenlas tranquilas! –protestó Armin, Alexy asintió y se quitó los cascos de los oídos
-de manera que son del Sweet Amoris también…-William se acomodó la chaqueta y el cabello- en esa escuela hay puro salvaje…
-pues entonces Lárgate!...-bufó Castiel enojado, no notó cuando ese muchacho alto y moreno le tiró un golpe
-Castiel! –gritó Mina desesperada pero el golpe no llegó al pelirrojo, Deimos que no había dicho nada le cogió el brazo al sujeto antes que tocara al rockero, fue un movimiento tan rápido que nadie lo vio hasta que ya lo había hecho, Minako respiró aliviada
-este niño tiene mucha fuerza…! –exclamó el moreno sintiendo cómo con solo una mano el jovencito le oprimía toda la muñeca
-no molesten a Mina…-Deimos sonrió un poco- ni a mis amigos… por favor…-luego le soltó y el moreno cayó hacia atrás de sentón, todos miraban incrédulos
-eh Rohan, estás bien? –le preguntaron al que estaba en el suelo, el moreno bufó y se levantó indignado, cómo un chiquillo enclenque le había hecho algo así?
-esto no se queda así Salvajes! –protestó William, luego él y su grupo se retiraron furiosos…
Castiel les miró irse y echó una maldición al aire. Las muchachas ya se habían levantado y Minako no tardó dos segundos en abrazar al pelirrojo, este sonrió un poco, la escena no le gustaba a muchos ahí, Amber por ejemplo que se moría de envidia, o Nathaniel que tampoco lo disfrutaba mucho que se diga, Armin se encogió de hombros y Lysandro resopló un poco.
-que querían esos estúpidos? –preguntó el muchacho mirando a la castaña en sus brazos
-nada bueno…
-solo nos estaban invitando a salir –protestó Amber- y esta tonta los mandó a paseo! En que pensabas? Por tu culpa casi golpean a Castiel!
-pensabas irte con alguno? –Nathaniel le miró enojado y la rubia se encogió un poco- la que está mal aquí eres tú ¿no ves que clase de sujetos son?
-son odiosos…-protestó Violeta, Alexy sonrió un poco
-si les vuelven a molestar solo nos avisan Vi, y los ponemos en su sitio…-el chico cruzó los brazos tras la nuca y rió mientras Violeta se sonrojaba toda.
Deimos no dijo nada y solo siguió mirando en dirección a donde esos muchachos se habían ido. Definitivamente ese sujeto no era alguien de buenas intenciones, y alguien como él no podía estar cerca ni de Mina ni de sus nuevos amigos, no permitiría que les hicieran daño, claro que tendría que ser más discreto, hoy se le había pasado la mano, afortunadamente ahí todos sabían quién era… aunque se olvidaba de Nathaniel….
-y si mejor nos vamos? –sugirió Lysandro.
Estuvieron de acuerdo con ello y mejor salieron a pasear, recorrieron algunas calles y avenidas muy famosas, pasaron a ver sitios como el arco del triunfo y el palacio de Versalles, luego fueron a las avenidas y al distrito de compras a buscar lo que les faltaba para la gala de esa noche, las muchachas estaban más entusiasmadas… bueno y Alexy que traía a su pobre hermano de aquí para allá con las tiendas y butiques.
Estuvieron un rato probándose vestidos y Rosalya deslumbró con cada prenda que se ponía, todo le quedaba! Era lo bueno de tener ese cuerpo de modelo y esa cara tan linda aunque al final acabó por no comprar nada de ropa, Violeta se sentía un poco retraída, todas sus amigas eran muy guapas y ella se sentía menos, hasta que Alexy levantó un poco su rostro y con una sonrisa le dijo que ella también era muy hermosa por dentro y por fuera… eso le devolvió la sonrisa y Armin rió un poco, su hermano era muy dulce cuando se lo proponía, era una lástima que no hiciera pareja con Violeta por… ciertas razones…
Amber se compró un carísimo vestido de fiesta en una tienda de prestigio muy famosa, también las otras dos consiguieron el suyo, Rosalya ya tenía un atuendo hecho especialmente para ella por su novio, así que solo se compró unos aretes y algo para que hiciera juego, Mina escogió un vestido ajustado al cuello que combinaba el blanco y el negro, violeta eligió uno azul de solo un tirante estilo griego mientras Iris uno color vino.
Luego los muchachos las llevaron de aquí para allá a otro tipo de tiendas, estuvieron un rato en una arcade jugando videojuegos idea de Armin y Mina e iris demostraron ser mucha competencia, comieron unas nieves y un postre en un conocido café del centro, aunque Nathaniel prefirió un café americano y panecillos, entraron a una tienda de discos y Lysandro quiso pasar a los jardines de Luxemburgo, estaba un poco retirado del centro pero valió la pena, era un sitio precioso…
-este lugar es encantador…-violeta sonrió ampliamente, si algo le gustaba eran los jardines.
-es verdad, a ti te gustan estas cosas no Vi?...-Alexy rió un poco.
-dime una cosa Alexy…-la niña se sonrojó y volteó hacia otro lado cuando el joven le miró- hay… hay alguien que te guste?...
-huh?...-la pregunta le tomó por sorpresa, Violeta no sabía ni donde esconder la cara, ni siquiera cómo es que tuvo el valor de preguntar semejante cosa, tal vez la belleza de las flores le animó a hacerlo, y pensándolo mejor era un excelente sitio para hacerle saber sus sentimientos al muchacho…-pues… verás es algo… complicado…
El gemelo se sintió un poco incómodo, Violeta y el eran muy buenos amigos, la chica era adorable y dulce, y muy bonita también, estando con ella se sentía en confianza, pero ya venía imaginando que era lo que pasaba y eso no era nada bueno…. No quería hacerle daño a su amiga, le tenía mucho cariño
-complicado? A que te refieres?...
-pues… mmm… soy algo distinto con esas cosas…-Alexy miró al suelo, nunca se había avergonzado de eso y Tampoco Armin le recriminaba nada, pero hoy decirlo le estaba siendo tan difícil…
-oh… De-descuida, no debí preguntar…-dijo nerviosa jugando con sus dedos "¿ay porque me pasan estas cosas?"
-N-no, no me molesta, es solo que ummm… pensé que si te decía… tal vez tu… te alejarías de mí cuando supieras que me gustan los chicos…
-como crees? –ella sonrió dulce- eso no me importa en Absoluto Alexy, te quiero tal y como eres…
-gracias Vi, eres una buena amiga… -el sonrió alegre de nuevo y Violeta suspiró algo triste
Cuando regresaron con los demás siguieron paseando un poco más hasta que dieron las seis, entonces acordaron que regresarían al instituto para ir y cambiarse antes de la gala. Cuando volvían Lysandro ocupó el lugar junto a Mina en el asiento, la chica miraba por la ventana y sonrió cuando pasaron cerca de la torre Eiffel, hoy no fueron ahí acordaron dejarlo para mañana en el festival de la noche blanca, irían a mirar la pirotecnia desde ahí, estaba muy emocionada por ello, cuando la niña se giró encontró la mirada serena de Lys sobre ella, creyó estarse volviendo loca pero no le parecía la misma de siempre, el muchacho sonrió ligeramente y ella no pudo evitar sonrojarse
-qué sucede? –preguntó un tanto divertido
-N-nada… -mina se giró y volvió su vista a la ventana otra vez. "¿pero qué rayos me pasa, es Lys… por qué no pude mirarle de frente?"
El joven sonrió travieso y se acercó un poco a la ventana rozando la mano de la muchacha, Mina sintió un escalofrío y volteó de reojo, Lys tenía la vista fija en el paisaje afuera y esa sonrisa encantadora en los labios
-La pirotecnia es mañana en la noche cierto?...- Mina asintió un poco nerviosa- sería maravilloso contemplar ese espectáculo con usted a mi lado… -dijo eso último en un ligero susurro y la castaña sintió que flaqueaba
Pronto estuvieron de regreso y cada quien se apresuró a sus habitaciones para arreglarse, Rosalya no perdió tiempo y llemó a Leigh para conversar con el chico un rato, se divertía muchísimo pero lo cambiaría todo con gusto porque él estuviera ahí con ella para verlo. Tanto Mina como Violeta entraron a la habitación que compartían con un semblante distinto.
Violeta no podía creer lo que Alexy le había contado, bueno más bien le dolía saberlo, ella realmente le quería y tenía la esperanza de que el chico correspondiera, pero con lo que escuchó bueno… eso ya era prácticamente imposible. Aunque no la haría cambiar de parecer respecto a él, aun creía que era un joven excepcional y seguiría a su lado, aunque fueran simplemente amigos. Y a Mina le daba vueltas la cabeza… Lysandro… siempre le pareció un joven atractivo y misterioso, pero nunca se había sentido tan nerviosa estando él cerca, se había acostumbrado a sus atenciones, pero ahora sentía que era diferente… tampoco le había dicho nada como lo de hoy. Luego recordó esa rosa que le obsequió aquella mañana ¿Qué estaba pasando?
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Muy pronto llegó la hora de la esperada fiesta y todos los alumnos se encontraban en el salón principal con el gran candelabro, había música suave, bocadillos y bebidas y todos charlaban y convivían muy a gusto, el director habló como media hora sobre el triunfo y prestigio de su gran escuela en otro discurso donde volvieron a aburrirse como Ostras. Finalmente hubo la apretura del baile, el señor Máximo invitó a bailar en el centro a la directora mientras todos observaban, Emile y Marcus resoplaron un poco, seguramente esta dichosa fiesta solo fue un pretexto del señor Máximo para salir con aquella dama, luego rieron ante esa misma idea….
-que haces Emile? –preguntó el pelinegro observando a su amigo mirar a todos lados
-la busco… Ah ahí está!, Mademosielle Rosalya… tengo que bailar con ella Marcus, ¿no es hermosa?...
-ahí vas de nuevo…-suspiró mientras Emile lo arrastraba literalmente hacia aquella chica, luego sonrió viendo que junto a ella estaba esa linda jovencita de cabello violáceo, ni siquiera sabía su nombre pero eso se podía arreglar
Las muchachas esperaban a los chicos en la entrada principal, no querían ir por ahí sin ellos además eso del baile de salón no se les daba mucho, la fiesta sería así hasta las nueve cuando llegara el D.J… hubieran venido más tarde pero la directora dijo que el que no estuviera presente en el discurso repetiría el año y no se arriesgarían a eso, debieron ponerse de acuerdo en un lugar para encontrarse pero no creyeron que hubiera tanta gente
-buenas noches Mademosielle, luce encantadora… -Rosalya se volvió colorada y encontró al chico Wheaterfield a su espalda
-ah, eres tú Emile… gracias –se acomodó el cabello, el joven le tomó la mano con delicadeza
-me permitiría esta pieza?
-ah?... ay lo siento, espero a unos amigos y…
-no será más de un momento Mon Cherí… -no pudiendo negarse a eso la platinada fue casi arrastrada a la pista. Tenía que admitir que ese chico era muy guapo, pero ¿Qué pensaría Leigh si le viera?
-Hola –Saludó Marcus a Violeta –sabes algo, tengo un problema muy grave?
-en serio? Que sucede?...-la niña le miró
-llevo más de dos minutos sin saber tu nombre dulzura….-el sonrió coqueto y la pobre chica dio un respingo con las mejillas rojas
-yo… eh… Vi-violeta… mi nombre es Violeta…
-mi color favorito!, debe ser el destino…-el chico guiñó un ojo y ella rió- soy Marcus, dime te gustaría bailar un poco? Si no sabes yo te enseño, caramelo…
-umm…-la chica se mordió el labio mirando a Mina, no quería dejarle sola con Amber pero ella le hizo una seña de que no se preocupara, así que aceptó la propuesta- está bien…
Cuando los muchachos les encontraron ellas estaban de pie mirando, Amber no podía creer cómo es que hasta una simplona como violeta conseguía pareja y ella no, el berrinche se le olvidó cuando vio a Castiel aproximarse, el chico vestía un traje negro con la camisa en rojo vino y corbata, Nathaniel uno similar pero con la camisa en tono bronce, Lysandro usaba un Tuxedo de aspecto victoriano y una bufanda de seda blanca a los hombros, Armin y Alexy un traje más sencillo y casual, sin la corbata y con la camisa a medio abrochar, y por ultimo Deimos que vestía un traje blanco con camisa negra
-se ven muy bien! –exclamó Minako sonriente,
Castiel le tomó de la mano mirándola de arriba hacia abajo, ese vestido delineaba perfectamente su sensual figura, el cabello lo traía suelto y peinado a un lado con un broche que asemejaba un narciso blanco, sus labios rojos y tentadores y el delicado perfume que usaba ¿acaso quería matarlo, o volverlo loco? Le atrajo hacia él y besó dulcemente su clavícula, Mina sintió un escalofrío pero no hizo por detenerlo, simplemente esbozó una tímida sonrisita
-estas hermosa…-susurró a su oído el muchacho
Nathaniel carraspeó la garganta bastante molesto y ellos recordaron que no estaban solos, fue que Lysandro, que tampoco tenía muy buena cara, se percató que Rosalya no estaba, los gemelos también notaron la ausencia de Violeta y Alexy no pudo evitar preguntar, tenía miedo de que su charla de aquella tarde la hubiera deprimido
-oigan y donde está Vi?...
-tampoco veo a Rosa…-completó Lysandro
-ellas ya se están divirtiendo…-respondió Charlotte señalando la pista de baile, donde Rosalya bailaba muy a gusto con un rubio de trenza y Violeta reía de algún comentario que hizo ese guapo chico pelinegro que le tenía abrazada
-bueno pues ya que…-Lys se encogió de hombros, pensó que Rosa estaría con él pero si encontró con quien bailar eso le dejaba el camino libre para invitar a Mina… suponiendo que Castiel le soltara claro
Estuvieron así charlando un rato hasta que se acercaron otras personas a conversar con ellos, una chica muy linda de cabellos rojos llamada Cosette se adueñó de Armin y lo arrastró a la pista, a Charlotte y Li también les salió pareja, Mina sonrió un poco viendo que Alexy parecía algo enfadado, lo atribuyó a que su gemelo estaba con otra niña, pero más bien era porque Violeta se veía muy contenta con aquel muchacho
"qué pasa conmigo? No que eran los tíos? ¿Por qué me siento así?" se regañó mentalmente el peliazul y sacudió la cabeza un poco, viendo que Castiel no hacía ninguna movida Nathaniel se acercó a mina y le tendió la mano
-Bailamos princesa? –el chico sonrió y ella rió divertida
-bueno…-Castiel le sostuvo el brazo de la muchacha
-a donde crees que te llevas a mi pareja? –le dijo a Nathaniel con el ceño fruncido
-solo le invité a bailar… no estarás celoso o sí?... –el rubio sonrió triunfante sabiendo que no aceptaría sus sentimientos delante de todos, el otro chasqueó la lengua y soltó a Mina- te la devolveré en un instante…
-Nath, no se me da bien el baile de salón…-susurró Mina algo apenada, el muchacho sostuvo su cintura y le cogió una mano
-yo te guío, sígueme nada más… -ella asintió y empezaron a bailar al compás de la hermosa melodía, el rubio sentía las miradas asesinas de Castiel sobre su cuello y sonreía complacido, no era de buscar pelea pero le regocijaba enormemente verle muerto de celos mientras él bailaba con Minako, Lysandro no pensaba quedarse atrás, antes que terminara el baile se acercó al muchacho y le tocó el hombro
-me permite?...
-Lysandro?...-Mina se mostró sorprendida, el albino sonrió misteriosamente y besó su mano con elegancia
-no podía dejar pasar esta oportunidad Minako… está usted muy bella esta noche…
-gracias… -ella de nuevo desvió la mirada, ¿por qué no podía verle a los ojos que estaba pasando? El muchacho levantó un poco el rostro de la niña con la mano y le hizo mirarle
-que sucede?… desde hace un par de días no me mira… ¿por qué no me miras Mina?...-le susurró con voz dulce
"me está tuteando…" pensó nerviosa, Lys no hablaba así con cualquiera, desde hace unos días sentía que su relación con Lysandro estaba cambiando y eso le ponía de nervios, ¿pero por qué? ¿Qué había de malo en ser más cercanos? Ella se mordió el labio, eso sería algo estúpido, no podía acercarse más a Lys, ya de por sí era muy difícil mantenerse al margen, ella amaba a Castiel pero tenía que admitirlo… Lysandro también despertaba cosas en su ser…
-yo… no, no es nada…-la niña suspiró- perdona Lys, no te estoy evitando… es solo que… tú…
La música ya había dejado de sonar, Castiel se volvió e encontró a Lysandro tomando las manos de su chica, parecían estar hablando ¿le habría dicho algo sobre Debrah? Sintió una punzada en el pecho y de inmediato se acercó a ellos cogiendo a Mina de la mano, Lys dio un respingo y luego sonrió un poco
-me asustaste! –se quejó la muchacha
-que tanto le decías? –preguntó Castiel al albino, este rió un poco
-nada malo… ¿Qué podría decirle yo?...-mina miró al pelirrojo algo mosqueada ¿por qué reaccionó así? Solo estaban platicando, luego se sintió un poco culpable, hace rato no pudo evitar que su corazón latiera como un tambor. NO, ella amaba a Castiel y así sería siempre…
Rosalya y violeta volvieron con sus acompañantes y todos se reunieron a beber algo, Amber se estaba hartando, esperó a que su hermano se distrajera y se alejó un poco del grupo, que asco de fiesta, no solo era súper aburrida y ella no tenía pareja, sino que además tenía que soportar ver a todos peleándose por bailar con la taradita esa… , refunfuñaba de su infortunio cuando chocó con alguien, para su sorpresa resultó William, este sonrió de medio lado
-cuidado preciosa… ¿Qué hace sola una joven tan linda?
-me harté de esos payasos que tengo por amigos y me fui –dijo cruzando los brazos
-y dime… no te gustaría tomar algo?
-pero claro! –la chica le cogió del brazo y ambos fueron a buscar una bebida.
Deimos se encontraba junto a la mesa de bocadillos, estaba arrasando con los panecillos de chocolate hasta que otra persona comenzó a comer también, el albino arqueó las cejas al ver junto a él a un chico de rebeldes cabellos castaños y uniforme militar muy elegante. La casaca era verde con hombreras, vestía botas cafés y un pantalón de tono un poco más claro, en el pecho del lado derecho llevaba una medalla y en el brazo izquierdo del uniforme el logotipo del colegio de Sevilla. Le miró unos instantes sin que el chico militar se diera cuenta y luego sonrió…
-vaya… que cambio…-dijo para sí mismo manteniendo esa sonrisa- Mina jamás lo creería…
De pronto vio venir a Nathaniel , el chico se veía bastante incómodo y volteaba a todos lados como si buscara algo, Deimos dejó la barra de postres y se acercó al rubio
-pasa algo Nathaniel?
-no veo a mi hermana por ningún lado…
-me pareció que se iba hace un rato, no habrá vuelto a su habitación? Tal vez se sintió mal…
-no creo…
Castiel bailaba con la castaña en la pista, ella le abrazaba y recargaba su cabeza en el pecho del muchacho mientras él sonreía discretamente. Sentirla tan cerca, su piel tan suave, su aroma delicado, esa niña lo volvía loco, era como si cuando ella estaba no tuviera voluntad, bastaba una mirada suya para doblegarle, estaba seguro que la amaba. Y no se arriesgaría a perderla, sobre todo con rivales tan peligrosos como Nathaniel y Lysandro…
-y dime Amber…-William le cogió de la cintura mientras bailaban- ¿Por qué te enojaste?
-porque detesto a Minako! …esa tipa Se cree tan bonita… y todos ahí detrás de ella, seguramente ya se acostó con todo el colegio!... y todavía va por ahí con su carita de niña buena… la odio!
-quien?... la castaña?...-ella asintió y William rió con ganas- ah vaya… si, tiene carácter…
-no sería tan valiente sin Castiel que la defendiera! –protestó la muchacha. El chico de gafas asumió que se refería al pelirrojo idiota que se atrevió a amenazarle, de manera que era su novia…
-ya veo… si, tal vez tengas razón…-William se encaminó a una mesa- me esperas un segundo? Debo atender un asunto, no tardaré linda…
-está bien…
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Mina estaba de lo más contenta bailando con Castiel hasta que sonó el móvil del muchacho, el cogió el aparato y palideció al ver de quien era la llamada, pensó en apagar el teléfono pero si lo hacía seguramente llamaría al de Lysandro. Lo ignoró un rato hasta que se hizo insoportable y tuvo que contestar…
-maldición… ahora vuelvo…-dijo de mala gana y salió del salón
-Cas?...-Mina le miró raro. ¿Qué le habría pasado? Desde que vio la llamada en su móvil estaba incómodo o más bien molesto, que sería?
Decidió ir a buscarle, pasó junto a la mesa de bocadillos y fue cuando un joven militar puso los ojos en ella y sonrió ampliamente. La chica salió del salón buscando al pelirrojo y lo encontró afuera en uno de los jardines, no notó que alguien le seguía los pasos. Cuando estuvo cerca escuchó al muchacho hablando, pensó que no era correcto oír la conversación pero luego de un par de palabras no pudo evitar quedarse
-ya te dije que no me llames!... no me importa lo que digas ya no hay nada entre nosotros!... no Debrah, déjame!... y quién te dijo a ti que te necesito? Tal vez aun te quiero pero ya encontré a alguien… no quiero saber… ¿qué?... tu banda?... en, en serio?... –se hizo un silencio sepulcral, Mina sintió un golpe en el pecho, Castiel apoyó la cabeza en el pilar que tenía detrás
- no lo sé… yo…. Te llamo luego…
Cuando él se dio vuelta no esperaba ver a Mina atrás, la castaña retrocedió un paso y Castiel no supo bien que decir.
-Mina… que haces aquí?...
-quién es Debrah?...-preguntó con un hilo de voz, el se llevó la mano a la frente. La chica escuchó todo, seguramente salió a buscarle ¿Qué le diría ahora? Y además con esa llamada habían puesto su mundo de cabeza, ¿Qué haría?-Castiel quién es debrah!...
-mi ex novia…-respondió vacilante
-y por qué tu ex novia sigue llamándote? –mina sentía algo oprimiendo su pecho, como si le costara respirar ¿por qué se sentía así, incómoda, molesta que estaba pasando? Nunca había sentido algo parecido…
-tranquila… mira, es por otra cosa no es lo que parece…
-y por qué le dijiste que aun le quieres? –Mina apretó los puños, Castiel dio un respingo, ¿acaso dijo eso?- dime Castiel , todavía sientes algo por ella?...
-Mina…-el muchacho se acercó y le abrazó-escúchame por favor, yo te amo… Debrah es parte de mi pasado, debí decírtelo antes, pero no quería recordar todo eso…
-no me has contestado… todavía sientes algo por ella?...
-algo así… -ella desvió el rostro y se soltó del pelirrojo. Castiel suspiró, hubiera sido más sensato decir que no, pero no quería mentirle, eso solo les daría oportunidad a los demás, especialmente a Lys, y aunque era su mejor amigo no podía permitir que se quedara con ella, la amaba mucho como para perderla…
La chica miró al suelo, no sabía qué hacer, nunca antes había sentido algo parecido, ¿eran celos? Probablemente sí, no imaginó que hubiera habido alguien a quien casitel amó antes, y ahora que lo pensaba eso era estúpido, un chico como él que siempre estaba rodeado de admiradoras seguramente debía haber tenido novia, que tonta fue al no haberlo visto antes. El muchacho no podía interpretar que era lo que ella estaba pensando, no quería que las cosas terminaran mal esta noche, volvió a coger la mano de ella y la abrazó
-Mina… confía en mí… por favor...
Ella no dijo nada y se dirigió hacia adentro a prisa. El pelirrojo se revolvió la cabellera ¿será que dios estaba en su contra? No podían terminar así… la muchacha caminó por el corredor rumbo hacia el gran salón, solo quería coger su abrigo e irse a dormir, no supo cómo contestarle a Castiel pero tampoco quiso decir nada que pudiera causar un problema peor, lo mejor era aclarar su mente y luego hablar con él…
-muy buenas noches…-ella se giró y encontró de pie en la entrada a William Wellington, este sonrió de medio lado y caminó alrededor de ella mirándole fijamente como si la examinara- pero que hermosa luces gatita…
-con permiso…-ella intentó entrar pero el muchacho se lo impidió cogiéndole el brazo
-por que la prisa?... –la castaña le miró enfadada- no pongas esa cara, solo quería hablar contigo Minako…
-quién te ha dicho mi nombre? –la niña se soltó del agarre
-Amber por supuesto, estuvo charlando un rato conmigo y nos hicimos amigos, pero se sintió un poco mal… -William sonrió cínicamente y la muchacha abrió los ojos muy grandes
-qué le hiciste!...
-te juro que nada, si quieres ven y me ayudas a llevarle a la enfermería… -Mina dudó un poco pero finalmente acabó aceptando, El muchacho le guió por un pasillo diferente y dieron la vuelta al salón de recepciónes.
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Castiel entró de prisa buscando a la muchacha pero solo encontró a los demás charlando, el D.J ya había llegado asi que pasaban de las nueve, buscó a mina con la vista pero no dio con ella entonces se acercó a Lysandro
-has visto a Mina Lys?
-no, se fue buscándote hace rato… -el chico frunció un poco el seño- si no está contigo dónde estaría?...-De pronto los dos chicos vieron pasar corriendo a Deimos que salió de prisa de la sala
-oye tú a dónde vas?...
-Mina está en problemas! –fue todo lo que dijo. Los otros solo se voltearon a ver y de inmediato le siguieron, Lysandro palideció pensando que podía tratarse otra vez del Segador, si le hacía daño la iba a pagar!...
-bueno ya… dónde está Amber! –protestó la muchacha viendo que ya se habían alejado bastante, Wiliam sonrió un poco y le cogió la cintura
-no te enfades… solo quería charlar un rato contigo preciosa… -acercó bruscamente a la chica hacia él e intentó besarle, ella se hizo para atrás y forcejeó para soltarse
-quítame las manos de encima!
-por qué? Me contaron que te gusta coquetear con los muchachos… que tal si me das un beso?...
-suéltame! No me toques!...
William acorraló a Minako contra la pared y trató de nuevo de besarle, la niña se soltó y le propinó una buena bofetada, a lo que el otro solo sonrió un poco más y volvió a cogerle de ambas manos poniéndola contra la pared otra vez, la joven sintió un escalofrío en la espina, hace mucho que no se sentía así: con miedo.
-tienes mucho carácter y eso me encanta… con razón ese pelirrojo idiota está tras de ti ¿pero sabes algo? A mí nadie me dice que no muñeca…
Cierto joven militar recorría los pasillos buscando a esa linda muchacha, le perdió de vista un instante pero estaba seguro que le vio ir por ahí, de pronto escuchó voces que parecían discutir y se apresuró hacia aquel jardín ¿Qué estaba pasando? Cuando llegó vio de lejos a una chica abofetear a su acompañante y este la acorraló contra la pared, sus ojos se llenaron de rabia cuando vio que aquella linda mujer era Mina…
William no pudo hacer nada más, lo único que sintió fue un golpe en la mandíbula y luego se encontró en el suelo con el labio partido, Minako dio un respingo y de inmediato se vio en brazos de aquel guapísimo muchacho este miró con coraje al otro en el suelo sobándose la cara
-ella te dijo que no! A una dama no se le trata así…
-y tú que te metes? –espetó William en el suelo furioso- no sabes el lío que te has echado encima idiota… voy a hacer que te arrepientas! –amenazó iracundo mientras se levantaba
-tú y cuantos más? –el castaño sonrió burlón- inténtalo cuando gustes, ah pero te recuerdo, los militares vamos en grupo…
Aquel joven le abrazó por el hombro y encaminó a la muchacha de regreso al corredor principal, Mina le miró de reojo. Era de estatura media apenas más alto que ella, sus ojos verdes y joviales, el cabello rebelde castaño y algo desordenado, delgado y de semblante firme, no pudo evitar sentir simpatía, el chico sonrió ligeramente. Ella estaba mirándole, lo sentía y tal como dijo Manuel ni siquiera tenía idea de quién era… se detuvieron un instante junto a la hermosa fuente del jardín la niña le miró fijamente a los ojos y él mostró una linda sonrisa
-muchas gracias…-musitó
-de Nada Mina…-ella arqueó las cejas sorprendida
-sabes mi nombre?...-el asintió medio sonriendo
-por supuesto… ¿Cómo iba a olvidarlo?...-ella le miró todavía más sorprendida ¿es que se conocían? Era imposible, ella le recordaría perfectamente
-perdón pero… ¿Cuál es tu nombre? –el rió divertido y meneó la cabeza
-tú sabes quién soy…
-lo sé?...- Ken reía divertido viendo la expresión de total confusión en el rostro de su querida Mina, ella no lograba entender ¿quién era este extraño joven, por qué decía conocerla?
-claro… nos conocemos muy bien… o lo dudas? –ella negó con la cabeza y sonrió ligeramente
-no, pero… aun así… no logro recordarte…-esto le hizo sentir un poco mal, ese chico acababa de salvarle de un muy mal rato y ella no lograba recordar ni su nomre ni su cara, sin embargo sentía una cercanía especial con él y eso le hizo pensar que el muchacho no mentía
-solo digamos que soy un amigo…
-no me vas a decir tu nombre? –susurró con las cejas arqueadas
-tal vez te lo diga… -el sonrió travieso- ¿paseamos un rato? -ella sonrió y le tomó la mano
Se dirigieron a los jardines, ahí cerca de la enorme piscina, toda la escuela estaba decorada con luces y farolitos y la vista era muy agradable. Por un momento ella se olvidó de todo, de William, de su pelea con Castiel, de sus demás problemas. Solo ocupaba su mente un solo pensamiento ¿quién sería este muchacho? Miró el escudo de su uniforme "Real colegio de Sevilla", era una prestigiosa academia para varones ¿podría tratarse de él? No, era imposible, además ni siquiera sabía en qué escuela estaba, cuando envió su regalo le pidió a su madre que lo hiciera por ella, fue una tontería no preguntarle el nombre del instituto. Pero era tan curioso, no recordaba conocer a nadie de fuera…
-no me dirás tu nombre verdad?...-susurró mirando al agua, Ken ladeó la cabeza, sabía que no era tonta, pero el cambio era tal que ella misma dudaba. Se divertiría un rato mas… charlaron de varias cosas, de parís del festival de mañana y de muchos temas que se les ocurrieron, el chico le sacó más de una risa, sin duda era como hablar con tu mejor amigo… ella no sabía que pensar ¿sería él en verdad?...
-estas muy bonita…-susurró tomando su mano, Mina no pudo evitar sentir de nuevo esa familiaridad, hablar con él era tan sencillo, no tenía que esforzarse
-gracias…
-hace frío ¿quieres volver? –negó y volvió a sentarse junto al muchacho en aquella banca. Ken dio un respingo cuando la muchacha se aferró a su brazo y sonrió ligeramente mientras cerraba los ojos
-quiero quedarme un rato más… como antes…-Ken esbozó una sonrisita y sus mejillas se tintaron ligeramente de rosa
-como antes…-susurró el también
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Ok, por ahora lo dejo hasta aquí, antes que nada una disculpa por tardar tanto, es que estuve trabajando un tiempo y no me alcanzaba para poder seguir escribiendo, pero ya prometo ponerme al día. La fiesta resultó buena para algunos y mala para otros ¿Qué desatará la llamada de Debrah? ¿Qué pasa con Alexy?, y Mina comienza a descubrir que el amor es más complicado de lo que ella pensaba, ¿Qué le pasa con Lysandro? y este muchacho frente a ella será realmente EL?...
